Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen


Solo buenas intenciones.

Hilda se dirigió a la puerta tras el segundo llamado del timbre, cuando vio quien era dejó salir un gruñido aunque no se digno en ser hospitalaria... Estaba muy enojada con Seika.

-Traje helado de Odin's.

-¿Acaso es un soborno? -Preguntó con tono irritado.

-Crema de Limón, chocolate suizo y vainilla Romanov. -La puerta no tardó en abrirse.

-Muestra. -La chica así lo hizo- Más vale que tengas una excelente excusa, porque no pienso perdonarte a la ligera.

-No son excusas Hilda. -La chica ingresó a la casa de su amiga.

Un rato después.

-Haber si entiendo... -Hilda dejo en paz el helado a medio terminar- Siempre lo supiste, pero creías que estaban aquí por cuidar a Camus. -La castaña asintió- Y luego creíste que estaban aquí para vigilar a Geist y como nosotras comenzamos a actuar "raro" creíste que...

-Que realmente estaban aquí por Geist y Camus era solo una pantalla. -La otra asintió, ahora comenzaba a entender las razones de la castaña- Y digamos que la desaparición de Geist fue la gota que colmó el vaso...

-Ahora que lo planteas así… -Puso cara pensativa- Como que tiene un poquito de sentido. -Bueno, mucho sentido… Realmente se preocupo por nosotras.

-Son mis únicas amigas... Y que les hicieran daño -Metió su cuchara en el helado- No podía permitírmelo… -No teniendo semejantes recursos a mi disposición, agrega para sus adentros.

-Perdona por gritarte de la forma que lo hice...

-Tendría que haber preguntado primero si realmente te interesaba Camus...

-Me agrada un poco más, no diré que estoy enamorada de él -Hilda miro el helado- Porque eso es hipocresía... -Miro a la chica y una duda pasó por su cabeza- ¿Te transformas?

-No, ninguno de los dos sacó esos genes… -Informó refiriéndose a su difunto hermano gemelo- Pero mi medio hermano Alone, Si.

-¿Tenias otro hermano a parte de Seiya?

-Alone creo que tiene dos siglos y medio... - La chica le miro- Mi papá y su mamá se casaron alrededor del siglo XVIII... -Hilda estaba con la boca abierta- Lo conocen... Es el rubio que estuvo para las fiestas en mi casa...

-¿Tu tío Alone?

-Acordamos cambiar nivel de parentescos ante el público...

-¿Y tu madre?

-¿Que hay con ella? -Pregunto perdida.

-¿Es feliz junto a tu padre…?

-Papá siempre le dice que le gustan sus arrugas. -La chica le dedico una mirada esperanzadora- Según Alone, papá parece amar cada día mas a mi mamá. Sabe que sus tiempos son distintos a si que se molesta en hacerle ver que tanto la ama todos los dias -Hilda recordó los mensajes de buenos días de Camus.

-Seika... Creo que ya se como hacerte ganar mi perdón.

-¿El helado no me lo garantizaba? -Pregunto divertida.

-No -Dejo salir una risa entre dientes- Eso solo te permite pasar a la casa...

Biblioteca, Universidad, dos noches después.

Camus se había quedado de nuevo estudiando en la universidad. La fragancia de un peculiar perfume le hizo soltar un gruñido. Comenzó a juntar sus cosas, pero su celular fue arrebatado por otra persona antes que llegara a tomarlo de la mesa.

-¿Que quieres? Ya te lo he dicho, se acabó.

-Me debes una razón.

-No la hay.

-No me tomes por idiota, tiene que haber una razón... -Hilda le miro pensando en la rabia que le había causado Saori y Seika- ¡DIMELA!

-No tengo porque darte explicaciones...

-¿Acaso te retaron y ahora andas con la cola entre las patas? -Camus junto los labios para contener la réplica- ¿Acaso no eres hombre para oponerte a lo que te digan los otros?

-Hilda... -Soltó en tono de advertencia.

-Claramente te falta cierta cosa, por que obviamente carecen de hombría...

-Te lo advierto... -Los ojos de Camus ya comenzaban a mostrar los primeros signos, así que ella decidió poner la mesa entre ellos.

-Eres un cobarde Camus, primero eres un idiota... Luego maduras y te comportas como caballero... -La respiración de Camus ya estaba comenzando a agitarse- Eres un cobarde... Y el idiota más grande que he conocido... TE DICEN QUE HACER Y COMO NIÑO MIEDOSO LO HACES... Me apiado de todos esos licántropos que vas a gobernar... -Le arrojó el celular al pecho, Camus no lo atrapo, por lo cual impactó contra el suelo. El gruñido no se hizo esperar, Hilda salió corriendo antes de que Camus cambie de aspecto de manera definitiva.

Habitación de Kanon, Casa de Saga.

-Excelencia ¿En qué puedo servirle? -Escucho lo que el rey decía por el auricular- Enseguida llevo ropa para Camus... -Corto y dejo caer el celular en la cama- En momentos como estos, me arrepiento de no haber aceptado a Milo. -La risa del más joven no se hizo esperar a unas puertas de distancia, como así también el comentario de "no se aceptan cambios" por parte de Saga desde la cocina.

Universidad, al mismo tiempo.

Camus estaba prisionero bajo el peso ejercido por su madre, Hilda tenía que admitir que la licántropo de pelaje plata era preciosa no importaba su forma... Era un ser hermoso.

-Gracias por la ayuda -Miró al padre de Camus, tanto él como su esposa habían aceptado de buena gana ayudarle, tras el llamado de Seika. La muchacha se preguntaba qué cosas se acallaba Seika para tener semejantes influencias.

-De nada querida. -Informa Degel, para luego observar a su único hijo preso bajo el peso de su madre. Camus aun no volvía en sí, pero sabía que tarde o temprano lo haría, mientras tanto su esposa se aseguraría que no hubiera peligro... Seraphine era muy buena a la hora de dejar a los hombres de su especie fuera de combate.- ¿Molesto si pido un café?

-No, enseguida lo traigo... Aunque será de máquina.

-Es café. -Miró a su hijo- Eso del mal genio lo saco de tu lado... -Como respuesta recibió un gruñido amenazante de su esposa.

Biblioteca.

-¡¿QUE?!

-¿Que esperabas que hiciéramos? -Degel miro con reproche a su hijo- Aunque haremos un pequeño cambio… -Kanon a todo esto, estaba calladito en un rincón con Hilda.

-Volverás con Hilda, hasta que te saques la maldita costumbre de intentar asesinarla cada vez que discuten. -El lobezno dejó salir un gruñido a modo de respuesta- ¡NO ME GRUÑAS! -Hilda estaba segura que si Camus hubiera estado en su forma lupina hubiera escondido el rabo entre las patas y bajado las orejas a modo de arrepentimiento. Su madre daba un poquito de miedo.- Volverás con ella y se acabo. No te quiero escuchar objetar nada Camus.

-Pero y…

-Yo hablo con Mefistófeles, no té preocupes por él -Hilda al escuchar el nombre miró a padre e hijo, mientras Kanon rogaba que la chica no preguntara.

Casa de Saori.

La chica miraba el grupo, releyendo viejas conversaciones en las que reían y se notaba el fuerte lazo de camaradería entre ellas. En la pantalla del celular, surgió una nueva notificación de mensaje por parte de Hilda. Está segura que seria una noticia que dejaba el grupo.

Hilda

Helado con gruñoncito

Consecutivo a esto, había una foto en la que Camus miraba para otro lado y ella sonreía.

Geits

La cara del chico… (A las palabras seguía una carita de risa llorando)

Saori no pudo evitar sonreír ante la imagen y el comentario de su amiga esgrimista. Había evitado a las chicas, por la culpa que le había generado el haber destruido la amistad.

Pero al parecer estaba equivocada.

Seika

Me alegro que hayan vuelto.

Hilda.

Gracias Sei…

Miho:

Me alegro!

Dejo salir un suspiro y escribió.

Que bueno que se soluciono todo.

Lamento lo que hice.

Hilda:

No lo vuelvas a hacer.

Ya pasó la tormenta.

(Creo)

Geist:

Que raro que ninguna

pregunte cómo se "amigaron"

:D

Será tema prohibido?

Hilda:

GEIST!

Miho:

GEIST NO SEA MAL PENSADA.

Tethys:

Geist destruyendo momentos dulces

desde tiempos inmemorables

Saori no pudo evitar dejar escapar una risa, ante la clara insinuación de su amiga. La chica observó que faltaba una una integrante del grupo. Shaina no se perderia la posibilidad de secundar a Geist en algo como eso.

¿Donde estaba?

Pizzería.

-Me llamo la atención que me llamaras, pensé que me andabas evitando.

-¿Yo? No, para nada -Mintió Milo, a pesar que se le había dado la orden de no acercarse a Shaina. Tras el mensaje de "Por favor, ayúdame… me hicieron regresar con Hilda" por parte de Camus solo significo una cosa para él: podía volver a salir con la peliverde.- Es que perdí una apuesta…. y bueno, me tuvieron de cenicienta.

-Oh… ya veo. -Miro la gran pizza que trajeron para ellos dos- Es muy grande.

-Soy un chico en crecimiento, como mucho.

-Lo que te va acrecer es la panza -Milo rió ante el comentario, con todo el ejercicio que hacía dudaba mucho que eso pasara.

Continuara.