Disclaimer: Los personajes que aquí aparecen no me pertenecen 7w7 pero si la historia :D es de mi propia autoría, escrita por mi propia manito a través de mi laptop :3
Aquí estáaa el segundo capítulo :D, espero que les guste mucho :3
Gracias a todas las que leyeron este fic... Las amo!... También a los(as) que agregaron esta historias a sus favoritos y alertas...me hacen muy feliz :3... también gracias a aquellos(as) lectores(as) silenciosos(as)... niños y niñas, ¡no muerdo! Dejen un review y así sabré si les gustó! :3
Las respuestas de los reviews al final :3
Ahora...
¡A leer!
Save me
Capítulo 2
– Porque soy tu única esperanza… – caminó hasta ella y se sentó a su lado, levantando su mano derecha – Mi nombre es Inuyasha Taisho, y quisiera ayudarte con tus problemas.
– ¿Esperanza?, ¿A qué te refieres? – preguntó con interés.
– ¿Tú viste cómo era el asesino de tu padre?
– De hecho, no, ya que llevaba una capucha, pero si algo pude vislumbrar fueron sus ojos… – habló, tratando de recordar lo vivido – esos ojos rojos que miraban con asco a mi padre como si fuera un ser que jamás debió nacer… como si lo odiara, pero en el entorno de mi padre jamás había visto a ese sujeto como para que lo conociera, luego de eso de que aquel hombre escapara me acerqué a mi padre y todo su cuello estaba lleno de sangre.
Ya sabía quién era.
Desde que le había dicho que el que mató a su padre tenía ojos rojos, no dudó que era…
– Naraku…
– ¿Quién?
– Ese es el nombre del asesino de tu padre… Naraku Valence – murmuró apagando la televisión y lanzó un rápido suspiro.
– ¿Lo conoces?
Se empezó a reír con sarcasmo… ¿Conocerlo?... más que eso… pero no se lo diría…
– A ver niñita…
– ¿A quién le dices así?, para tu información hace tres meses acabo de cumplir veintidós años – sonrió triunfante – Y tú, ¿Cuántos?, ¿Veinte o veintiuno?
– No te agradaría saber cuántos años tengo – siseó – Bueno, continuando con lo que te iba a decir… ¿Crees en las historias de terror?
– Soy anti-terror – murmuró burlonamente acabando sus tocinos, y dejando la bandeja en el buró.
– Esta bien, probaré con otra cosa – pensó – ¿Crees en los vampiros?
– ¿Vampiros? – Le miró seria para luego estallar en risas – ¿Hablas del conde Drácula, libros como Entrevista con el vampiro y películas como Crepúsculo?, no me malinterpretes, me gusta todo eso, pero de ahí a creer en que existen… – siguió con sus carcajadas, pero al percatarse de que el semblante de Inuyasha no demostraba ni un solo ápice de diversión decidió callarse.
– Hablo en serio Kagome, ¿Crees en ellos?
– Pues… no.
– Pues aunque no lo creas, él es uno de los vampiros más buscados desde hace muchos años y…
– Wow, Wow, Wow… ¿Sólo por eso me quieres ayudar? – se levantó de la cama y lo miró dolorida.
Incrédulamente observó como la tristeza opacaba sus ojos.
– ¿No crees que habría otro motivo para ayudar a una desconocida?
– Pues… no sé… ayudar a una mujer desvalida tal vez… – se cruzó de brazos.
– Mira… te estoy ofreciendo la oportunidad de saber aquello que no le está permitido saber a los humanos, así que, si en verdad quieres vengar la muerte de tu "padre", entonces, lo primero que debes hacer es ayudarme a capturarlo, te doy dos minutos para decidir si cooperarás conmigo, si me dices que no, tranquilamente te puedo dejar ir y seguir con la mísera vida que podrás tener de aquí en adelante, pero si dices que sí…
– Sí.
Su incredulidad aumentó.
– ¿Acabas de decir que sí sin escuchar lo que…?
– Te acabo de responder, ¿No es lo que importa?
Se quedó unos minutos callado y la volvió a inspeccionar… esos ojos desafiantes y valientes… de nuevo ella… de nuevo pudo ver a Kikyo en ella...
– Bien, sígueme – murmuró sin apastar su vista de ella.
¿Por qué cada vez que la miraba aparecía un extraño brillo en sus ojos dorados?... La hacían sentirse incómoda y… rara… como si la estuviera hipnotizando lentamente…
Inuyasha apartó su mirada de la de ella y abrió la puerta para salir de la habitación.
– ¿Vienes?
Ella despertó de su ensoñación y asintió caminando detrás de él.
Caminaron por un pequeño y algo estrecho pasillo color crema con cuadros de pinturas vanguardistas, como el Quilt de Sonia Delaunay, sabía de ese cuadro porque a su padre le fascinaba el arte y muchas veces lo escuchaba -a escondidas- hablar con Yura sobre los cuadros que debería comprar en subastas(una de las pocas actividades que padre e hija compartían), también se quedó admirada por la gran variedad de pinturas, también barrocas y algunas abstractas, quedándose admirada por la belleza de estas.
Luego bajaron por una escalera de color marfil con fotografías de unas personas, de las cuales, ella pudo deducir que se trataba de la familia de Inuyasha, pero se notaba que el cuadro era muy antiguo, al igual que las imágenes.
Lo siguió hasta llegar a una puerta marrón que conducía al sótano.
Ella esperaba encontrarse con un simple sótano con muchas cajas desordenadas y llenas de polvo, con telarañas en el techo y un pequeño foco de luz a punto de malograrse, pero lo que se encontró la dejó sin palabras.
Aquel lugar parecía un calabozo antiguo, todo oscuro, pero con la excepción de que poseía una pequeña rendija por donde pasaba un pequeño rayito de luz, y con una antorcha en cada pared que Inuyasha comenzaba a prender con un fósforo, iluminando el lugar, y logrando ver toda una colección de armas, desde una pistola de cartucho, hasta la famosa MK18 y más; también un sinfín de espadas, dagas y cuchillos.
– Lo primero que debes saber es la palabra clave… "plata" – lo dijo mientras la invitaba a sentarse en un banco de madera, y él se acercaba a un estante atiborrado de libros, sacando uno en especial, antiguo de pasta gruesa, de color marrón y lo ponía frente a ella en la mesa de madera que estaba al centro. Lo abrió y buscó una página en específico – Aquí está… cuando Judas traicionó a Jesús recibió como paga 3 monedas de plata, por lo que la plata se considera como un símbolo de traición a Dios, pero a la vez, algo beneficioso, ya que al descubrirlo, los cazadores hicimos todo lo posible por asesinarlos a través su punto débil.
– Pensaba que todo ello de los vampiros era un mito – murmuraba mientras pasaba la página y observaba los dibujos de acuerdo al relato – ¿En serio me ayudarás a vengar a mi padre?
– Sí, aunque… – ¿Debía o no contarle sobre su vida pasada? A penas la conocía, ella le había relatado los motivos de su venganza, ¿Por qué no decirle los suyos?
– Aunque ¿Qué? – preguntó ojeando el libro.
– Nada, sólo pensaba que sería muy difícil enseñarte a manejar una pistola – mintió, pero sorprendentemente, su respuesta pareció convincente.
– No… no soy buena con las pistolas – admitió cerrando el libro – pero mi padre en sus tiempos libres me enseñaba esgrima y tiro con arco.
– ¿Podrías manejar una espada? – se sorprendió.
– Su-supongo.
– Pero tienes que darme los objetos de plata que tengas, debemos cubrir el filo de tu espada y de las flechas con plata fundida para que sean más eficaces.
– No tengo nada, o ¿Acaso no entendiste que mi hermana se había quedado con la fortuna de mi padre? Ella me odia, y si vuelvo a la casa me pone de patitas en la calle, ni siquiera sería capaz de darme mi ropa, y menos mi joyería
– Entonces yo te daré lo que necesitas, ¿Sí? – Ella asintió – pero prométeme que antes de que mates a Naraku, debes de cumplir con una serie de misiones que te daré para llegar hasta él… necesitas llamar su atención… necesitas tener cierto poder sobre él…
– ¿Poder? ¿A qué te refieres? – Se burló – ¿Como el poder del dinero?... mi padre tuvo mucho de eso y aun así lo mataron.
– Sígueme…
– ¿Para qué? – reclamó.
– Tu hazlo – ordenó Inuyasha, subiendo las escaleras.
-.-
Hacía mucho frío, suerte que aún tenía su casaca con capucha y sus pantalones un poco anchos, si no, se estuviera muriendo congelada.
La casa de Inuyasha era tan bonita por fuera como por dentro.
Ella creía que ambos se encontraban en la ciudad, ya que el bar en donde ella había estado se situaba en una de las zonas más peligrosas… Era el único lugar en donde nadie la buscaría… pero ambos estaban muy lejos, en el campo.
En ese momento, Inuyasha había conducido con su Audi por la autopista a kilómetros de la casa de él, para llegar al pie de una gran arboleda, donde se encontraron con una vista algo borrosa a causa de la baja niebla.
Inuyasha había llevado consigo un arco y un carcaj con diez flechas… ¿Para qué?... un total misterio, ya que cuando se lo había preguntado… pues… no había reaccionado nada bien.
– ¿Para qué las flechas y…?
– ¡Sígueme y deja de joder con tus preguntas!
– Toma – le entregó los objetos a ella despertándola de sus recuerdos – Párate aquí – le dijo mientras la dejaba estática en un pequeño claro – Quiero que le des a ese viejo árbol sin hojas que está apartado de toda la arboleda – Señaló, mientras lo observaba, estaba un poco lejos.
– Pero…
– ¿Y?... Sólo hazlo.
– Bien… – respiró profundamente, tensó la cuerda y lanzó, mas esta no se incrustó en el tronco.
– ¿Sólo eso?... Me dijiste que sabías manejar arco y flecha, ya veo que era mentira.
– ¡Claro que no!
– Entonces, dale al tronco del árbol, pero la flecha tiene que entrar hasta la mitad.
Asintió y volvió a suspirar de frustración, para luego tomar aire y volver a tirar la flecha, observando que ni siquiera había rozado su objetivo.
– No deberías tomarte tu tiempo.
– Sólo me concentro.
– ¡Concentrarte no sirve!... Si ese árbol fuera un vampiro real y tuvieras la oportunidad de darle un flechazo, ¿Tú crees que concentrarte te va a hacer falta?... No, tienes que lanzar y confiar en que tu flecha va a dar al centro… Lo único que lograrías al tomarte tu tiempo, es que en segundos se dé cuenta de tu presencia y te mate antes de que tú a él.
– Bien.
Sacó otra flecha, la tensó, cerró los ojos y la lanzó en el acto.
– ¿Qué haces?
– Pues…
– ¿Por qué carajo cierras los ojos?... Debes mirar aquello a que le vas a tirar, si no, ¿Cómo vas a saber que lo mataste?
– Ok – tomó la cuarta flecha.
– Menciona aquello que odias más y lanza.
– Odio… No haber tenido el valor de detener al que mató a mi padre – tensó el arco y tiró, logrando que la punta rozara el tronco.
– ¿En realidad? – se burló Inuyasha.
– Odio… Tener la responsabilidad de vengar su muerte – esta vez tensó el arco con ferocidad y logró que por la punta de la flecha se quedara en el tronco por unos momentos antes de volver a caer al suelo.
– Insuficiente.
– Odio pertenecer a la familia Toguchi – logró que la flecha se mantuviera ahí, pero no había entrado hasta la mitad.
– ¡Hazlo de una maldita vez!... ¡Grita que odias en verdad!
– ¡Odio mi vida! – tensó la cuerda hasta casi romperse y tiró con rapidez, logrando que la flecha se incrustara hasta más de la mitad en el tronco.
– El verdadero poder… Kagome… – dijo mientras se acercaba a ella y le susurraba en el oído – Viene del odio y la verdad… de todo aquello por lo que hemos pasado y no estamos dispuestos a volver a soportar… Aquí empezamos con el entrenamiento y ya no vas a poder dar marcha atrás.
Jejeje para quienes no hayan entendido, en las partes donde decía él se referían a Inuyasha :3
Ahora con los reviews!
ley1030: Gracias! Aquí está el otro capítulo, espero que te haya gustado y sobre que sea un capítulo más largo, jajaja, estoy trabajando en eso :D
mariposita-chan: Bueno, aquí está la continuación, que bien que te haya gustado el capi anterior, en cuanto a Kikyo, bueno, jajaja aún estando muerta va a causar algunos problemitas que jajaja... mejor dejaré que lo leas en los capítulos que siguen :D Espero verte por aquí de nuevo
Anglica: Gracias! Gracias! Espero que este capítulo te guste tanto como el anterior, Cuídate tu también :D
Ahora...
¿Qué sorpresas se traerá Inuyasha con el entrenamiento?
Otra vez... ¿Por qué Kagome no se apellida Higurashi?
¿Inuyasha estará dispuesto a contarle sobre sus experiencias pasadas?
¿Debió Kagome confiar ciegamente en Inuyasha?
Todo esto y más en el siguiente capítulo... He aquí un pequeño adelanto:
Capítulo 3
– ¡Tranquilo! Me estoy esforzando...
– Es obvio que no lo suficiente – dijo mientras se mantenía ignorante al enojo que provocaba en ella.
– ¿Por qué no me dejas de joder? – se acercó a él y lo miró furiosa.
– Porque es muy divertido verte enojada – murmuró bajando su rostro hasta tenerlo a una distancia considerada del de ella, obteniendo un sonrojo de parte de Kagome.
"Pero ¿Por qué carajos dije eso?" pensó Inuyasha frunciendo las cejas sin poder dejar de observarla.
...
Dejen reviews!
Bye :3 (Algo más?... emmm... dejen reviews!... ah, no, eso ya lo dije :p), ahora sí... Bye :)
By: v-a-l-e-a-o-m-e
