Bree miró a su alrededor, con miedo. Le preocupaba de sobre manera cómo habían acabado las cosas. ¿Cómo demonios había acabado formando parte de aquella locura...? Con un estremecimiento, recordó a Diego.

Diego, quien podría haber sido algo más. Diego, quien la besó aquella noche, cuando sus labios de piedra se unieron. Diego, quien estaba muerto.

-Si te rindes, no te haremos daño -había dicho Carlisle. -Nosotros no teníamos ningún deseo de luchar contra vosotros.

¿Cómo había podido seguir a Riley en aquella lucha sin sentido? No le conocían, y, aún así, todos le habían seguido como borregos. Era consciente de que Diego había muerto, su aquelarre había sido derrotado y sus enemigos eran los vencedores. Y, sin embargo, su aquelarre estaba lleno de individuos que habrían reído al ver cómo ardía y habrían bailado alrededor de la fogata, mientras que aquel extraño clan de ojos amarillos la trataba con amabilidad, cuando no tenían por qué hacerlo.

Sacada de sus pensamientos, elevó la mirada para observar a la extraña vampira de cabellos rizados color rubio fresa y ojos amarillos con quien Carlisle había hablado para que la recogiese. Ésta se había presentado aquella misma mañana en casa de los Cullen para tomarla bajo su tutela mientras Carlisle y los suyos estaban fuera.

La vampira le sonrió, mirándola desde el asiento del conductor. No había hablado en todo el camino, ni le había dirigido una sola mirada, y solo ahora que el coche se había detenido en medio de la nada, frente a una gran casa de madera con otros 4 vampiros en el exterior, se dirigió a ella.

-Me llamo Tanya Denali -había dicho . -Y esta es mi familia.

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Los Cullen se tambalearon cuando aterrizaron en la arena de Dewey Beach, en Delaware, tras sentir un fuerte tirón en el ombligo. Por más veces que se aparecieran con Bella o Charlie jamás se acostumbrarían a ese desagradable tipo de... viaje.

La mirada de Edward se dirigió a Bella de forma automática..

-¿Podéis hacer algún hechizo para no quedaros sin oxígeno? -preguntó el vampiro. Bella y Charlie le miraron, sin comprender.- Nosotros -dijo con una mirada elocuente, dirigiéndose exclusivamente a los vampiros- no necesitamos respirar; no necesitaremos emerger para coger aire. Iremos más rápido si no tenemos que subir a la superficie -la comprensión apareció en los rostros de los magos.

-Podemos utilizar el encantamiento casco-burbuja -opinó Charlie.

-No sé conjurarlo -replicó Bella. Su tío rodó los ojos.

-Yo sí. Sé que estás nerviosa, Bella, pero deja de sacar pegas al plan. Es buen... -Charlie se vio interrumpido por un sonoro estallido.

Un hombre alto de cabellos largos color negro azulado y ojos grises. Bella corrió a su encuentro de inmediato, refugiándose en los brazos de su adorado tío.

-Evans -saludó Sirius, sin soltar a Bella.

Charlie le dedicó una sonrisa socarrona.

-Black.

Cuando Sirius soltó a la chica Potter se acercó al grupo, evaluando serio a Charlie con la mirada, que hacía lo mismo con él.

-Vaya vaya -murmuró Sirius. -Veo que te has vuelto todo un muggle.

-Ya sabes, Black. La sangre llama -contestó Charlie mortalmente serio.

Los Cullen observaron el intercambio, tensos, hasta que, de pronto, los magos estallaron en carcajadas y se abrazaron, dándose golpes en la espalda y diciéndose cosas como ''Perro viejo'' y ''serás hijo de banshee''.

-Nunca cambiaréis ¿verdad, chicos? -preguntó una Bella sonriente, moviendo la cabeza.

-¿Qué tal todo, Bella? ¿Todo bien con los vampiritos? -preguntó Sirius, dirigiendo una mirada a los Cullen y un movimiento de cabeza a modo de saludo.- Oí que tienes un amigo por ahí que se transforma en lobo.

-Oh sí -se adelantó Charlie. -Se llama Jacob Black.

-¿Black? -inquirió Sirius, elevando las cejas. -¿Y se transforma en un lobo?

-Más bien es como un perro gigante con dientes enormes -contestó Bella; Sirius resopló.

-Así que... ¿se llama Black y se transforma en un gran perro? -Bella asintió y Sirius rodó los ojos. -Qué originalidad...

-Charlie -llamó Carlisle, interrumpiendo la charla. Todos le miraron. -No quiero incordiar pero... tenemos prisa.

Charlie y Sirius asintieron, poniéndose serios y cuadrando los hombros.

-Bella, ven -la chica Potter se acercó a ellos.

Charlie sacó la varita, pronunció unas palabras y una especie de burbuja de aire rodeo el cráneo de la joven bruja. Luego, repitió el proceso con él mismo al tiempo que Sirius hacia lo propio con él.

-Estamos listos -anunció Sirius, varita en mano. Luego, dirigió su mirada a los vampiros. -Es necesario que sepáis el riesgo que vais a correr. Deberéis matar de ser necesario -Carlisle se estremeció. -He luchado contra los nuestros, Cullens, y no somos fáciles de matar.

-Pero no es imposible -terció Emmett. -Nosotros tampoco lo somos.

-No me entusiasma la idea de matar a más criaturas, aunque sean sádicos como los mortífagos... -suspiró Carlisle. Bella le miró con pena; ella ni siquiera quería que se viesen involucrados.

Rosalie vaciló, por primera vez en semanas desde que había comenzado a aceptar a Bella.

-¿Y si antes mata a uno de nosotros...? -su voz se perdió en el silencio de la noche.

-Rosalie -advirtió Esme. La rubia se mordió el labio, un hábito que había cogido de Bella. Nadie quería pensar en esa posibilidad, pero su lado egoísta se veía atraído constantemente hacia ese tipo de pensamientos.

-Llevaré a Bella en el medio de todos -interrumpió Edward antes de que la pelea pudiese siquiera empezar. No era momento de dudas. -Así estará a cubierto por todos los flancos.

Carlisle se volvió hacia Edward tan rápido que pareció un borrón.

-No Edward -negó el patriarca. Edward soltó un leve siseo entre los dientes apretados. -Todos saben que no la abandonarás. Te seguirá a ti. La llevaré yo.

-Ya, claro -Alice rodó los ojos ante la ocurrencia de su padre. -Porque nadie sabe que Bella te llama 'papá' ¿verdad, Carlisle?

-Sabéis que estoy aquí ¿no? -murmuró Bella, pero los vampiros no la hacían caso.

-Yo creo que debería llevarla yo -continuó Alice. -Mis visiones serán útiles.

-Yo iré con Bella -dijo Rosalie, sorprendiendo a todos. Se acercó a Edward con decisión y tomó la mano de la bruja entre las suyas, sin despegar la mirada de su hermano. -La mantendré a salvo, Edward.

Tras un momento de tensión, Edward relajó la mandíbula y asintió, rindiéndose. Tomó el rostro de Bella entre las manos y depositó un frío beso en su frente. Bella tembló.

-Si pasara algo... -susurró Bella con voz quebrada. -Yo... yo no...

-No va a pasar nada -replicó Edward ferozmente, juntando sus frentes.- Nosotros somos 9, Bella -a la bruja no le pasó por alto que a ella no la había incluido.- Cuando todo haya acabado... estaremos juntos.

Bella asintió, no muy convencida. Los ojos del vampiro se volvieron salvajes.

-Bella... -casi gruñó.- Ahora tú eres mi vida.

-También decías antes que lo era -a Bella se le escapó un sollozo, y a Edward se le partió el corazón.- Pe-pero te marchaste... -hipó.- ¿Y... Y si todo esto e-es de-demasiado...? ¿Y sssi te harta-as de... tener que huir, de esta v-vida?

-Bella -el rostro de alabastro de Edward se llenó de arrugas de preocupación cuando frunció el ceño con tristeza. -Creo que necesitas oírme decir esto... Me has elegido a mi por encima de Jacob, eso demuestra tu amor por mi. Pero creo que solo el tiempo podrá demostrarte que yo siento lo mismo por ti. La única razón por la que me fui... era porque creía que así te protegía -apretó a la bruja más fuertemente contra él.- Necesitaba darte la oportunidad de llevar una vida normal, larga y feliz.

Una lágrima recorrió la pálida mejilla de Bella.

-Te resultó tan fácil dejarme... -murmuró a voz de cuello, recordando aquel momento en su cabeza.

-¿Tú no... me quieres?

-No.

Edward la miró profundamente a los ojos, del color del chocolate fundido y las avellanas, tan parecidos a los de James Potter, dejando ver en los suyos dorados todo el dolor que sentía en su interior desde aquel día. El día que le había roto el corazón a su ángel, a su Bella.

-Dejarte ha sido lo más duro que he hecho en 100 años -dijo Edward, tragando el nudo que se había formado en su garganta. -Y te juro... que nunca... volveré a fallarte -luego deslizó su mano hasta la mejilla de Bella, acariciando su pómulo con el más leve de los roces.- Lo siento mucho -concluyó, antes de dejarla ir.

No había tiempo para más despedidas. En un rápido y fluido movimiento, Rosalie la subió a su espalda. Sirius y Charlie hicieron lo propio con Edward y Carlisle, mientras Emmett y Jasper se situaban en los flancos, y todos los Cullen se lanzaron al mar.

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-DESMAIUS -gritó Bella, agitando la varita por encima del hombro. El hombre que les seguía cayó de su escoba, inconsciente. -PARA -le gritó a Rosalie por octava vez. -TENEMOS QUE VOLVER.

Rosalie gruñó, acelerando aún más. A un lado se encontraba Esme, que no dejaba de mirar hacia atrás ansiosamente, por si veía llegar a cualquiera, ya fuese alguien de la familia como un posible mortífago.

-¡MALDITA SEA, ROSALIE! -rugió Bella. Intentó bajarse de un salto, pero la vampira rubia no se lo permitió, apretando más su agarre.

-ESTO NO HABRÁ SERVIDO PARA NADA SI VOLVEMOS AHORA BELLA -gritó Esme, tratando de hacerse oír a Bella por encima del rugido del viento.

Un rugido de dolor se oyó tras ellos y Esme frenó un poco, asustada. Rosalie miró hacia atrás, con los ojos desorbitados y sin saber qué hacer.

-¿Esme...? -preguntó Bella en un susurro.

El silencio repentino se apagó cuando otra ronda de rayos rojos cruzó al aire. Esme se encaró con los perseguidores de Bella.

-VE -le gritó a Rosalie. Ésta dudó. -YA.

La rubia volvió a correr, moviendo las piernas a toda velocidad.

-¡NO! -bramó Bella. Sintió las lágrimas resbalarle por las mejillas. -¡ESME!

Ya vislumbraban la Madriguera cuando un estallido de color blanco las cegó momentáneamente. Rosalie se tambaleó, y confusa, pero sin dejar de correr, ni siquiera se dio cuenta de la altura a la que se encontraban. Saltó, cayendo en el terreno que pertenecía a la finca donde se encontraba la Madriguera. Bella cayó de su espalda y observó a lo lejos, preocupada, preguntándose cómo estaría el resto de su familia.

Apenas le dio tiempo a decir algo antes de oír un espantoso ruido de algo que se estrellaba contra el riachuelo que llevaba a la casa de los Weasley.

Varita en mano, Bella Potter miró entre los altos espigones, hasta que vislumbró una figura de pelo negro y ojos esmeralda empapada de pies a cabeza, encarándole de igual forma.

-¿Harry?

-¿Bella?

-¡HARRY, BELLA! -gritó la voz de la señora Weasley, que salió de la casa a todo correr con Ginny pisándole los talones. Miró a la vampira rubia, que se había incorporado al lado de Bella y miraba nerviosamente

a su alrededor. -¿Dónde están los Cullen? ¿Charlie, Sirius? -luego miró a Hagrid, con los ojos desorbitados.- ¡HAGRID! ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están los otros?

Bella sintió como si un yunque de hierro le cayese directamente en el estómago. Miró a la señora Weasley, sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas mientras trataba de negar la evidencia. La expresión de Harry era similar.

-¿No ha vuelto nadie? -preguntó el pelinegro, con desaliento.

-Nos han perseguido desde que salimos, Molly -intentó mediar Hagrid. -No nos dieron la menor opción.

Rosalie apretó los labios, hasta que formaron una línea, mientras miraba incómoda a los magos. No podía evitar preguntarse qué habría sido de su familia.

-Bueno, gracias al cielo vosotros estáis bien -replicó la señora Weasley, tratando de ser positiva.

-Los mortífagos nos estaban esperando -interrumpió la potente voz de Rosalie, que sonaba fuera de lugar al ser tan perfecta en un lugar tan mágico como la Madriguera. -Ha sido una emboscada.

Ginny se dirigió hacia los mellizos.

-Ron y Tonks deberían haber llegado ya -tragó saliva. -Papá y Fred también -la pelirroja parecía necesitar más que nunca un abrazo, pero en aquel momento nadie se encontraba en mejor situación que ella para dárselo y asegurarle que todo iría bien.

En ese momento se escuchó un potente estallido, el sonido que provocaba el campo invisible que rodeaba a la Madriguera al ser atravesado.

El rostro en forma de corazón de Esme y la melena pinchuda de Alice aparecieron a través del mismo sitio donde momentos antes habían caído Hagrid y Harry.

Rosalie y Bella echaron a correr a su encuentro.

-Mamá -gimió Bella abrazándose al cuello de Esme. La madre vampiro le devolvió el abrazo, al tiempo que le acariciaba el cabello con suavidad.

-Shhh -la acalló con dulzura. -Todos están de camino. A salvo -murmuró Esme en su oído. Bella sintió el alivio extenderse por toda ella.

Cuando se separó de Esme, se lanzó a por Alice, intercambiando posición con Rosalie, que se dirigió a la que durante tantos años había sido su madre adoptiva.

-Oh Alice -gimió en su hombro. Alice le devolvió el abrazo, apretando sus pequeños brazos alrededor de la figura de la bruja.

-Más te vale estar agradecida -bromeó Alice cuando se soltaron. Luego, hizo una señal a su ropa, toda empapada. -Eran mis vaqueros favoritos ¿sabes?

Sin darle tiempo a responder, otro estallido sonó.

-AQUÍ -gritó una voz al tiempo que Alice decía a Rosalie y Esme: '¡NO RESPIRÉIS!'.

Bella la miró sin comprender, y luego, cuando siguió el sonido de la voz, sintió su estómago revolverse. Con un violento espasmo, se inclinó y vomitó todo el contenido de su estómago.

De la nada apareció Remus Lupin, con el rostro visiblemente preocupado, cargando a un George Weasley cuyo rostro se encontraba pálido mortalmente y cubierto de sangre.


*LUMOS*

*Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas*

Hola chicas :D

MUCHÍSIMAS GRAAAAAAAAAACIAS POR TODOS LOS REVIEWS RECIBIDOS! ME HACÉIS LA PERSONA MÁS FELIZ DEL MUNDO ñ.ñ SOIS GENIALES.

A continuación voy a responder a los reviews de los lectores que no tienen cuenta:

Guest: Muchas gracias!:) Estoy tratando de subir de forma semanal, normalmente los fines de semana.

Majo98: Gracias a ti por dejarme un review! :) Pues espero que así te motives más a la hora de leer ^^ Muchas gracias por tus amables palabras, un abrazo:)

.33: Pues aquí lo tienes (8) Espero que este nuevo cap te haya gustado!:) Y espero que no te disguste que te haya contestado por aquí, es que tienes los MP desactivados ^^ Gracias por tu review.

Ahora sí, chicos... ¿review?

Un saludo,

Ceci.

*TRAVESURA REALIZADA*

*NOX*