Hola mis amados lectores estoy de vuelta en este fic que considero tan tierno.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, a comentar siendo respetuosos y respondo reviews al final del capítulo.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 3. Premios a tu esfuerzo

Ichimatsu estaba a punto de explotar.

No solo porque las cosas estuvieran raras (que lo estaban) sino que para colmo esto parecía una burla del destino ¿Karamatsu el chico popular bueno en matemáticas? ¿Qué clase doble identidad era esa? Era como si acabara de descubrir la identidad secreta de un superhéroe.

Su cerebro no podía con toda esa información.

O solo era que Karamatsu se estaba burlando de él. Lo cual era más viable considerando quien era él y con quienes se juntaba. Odia tener que mal pensar de él luego de todo lo que hecho por apoyarlo y porque de verdad una parte de él tiene la esperanza de que no sea tan malo pero sus dudosas acciones lo confunden.

─Con lo inteligente que eres jamás creí que tuvieras problemas en matemáticas. Cuando el profesor me ofreció ayudarte, nunca imagine que serias tú. Esto ha sido una grata sorpresa, porque jamás tenemos tiempo de conversar…

El de azul comenzó a decir un parloteo sin sentido, amistoso y con una sonrisa confunde fusibles.

El gótico por su parte, lo veía cada vez con más intensidad. Karamatsu parecía no notarlo y seguía hablando como si el otro le respondiera o le pusiera mucha atención.

─ ¿Listo entonces para las tutorías?

Fue con esta frase que el de morado salió de su letargo y se le acercó peligrosamente al otro, tomándolo fuertemente del rostro.

─ ¿I-ichimatsu?

─ ¿Cuál es tu plan?

Le pregunto mirándolo fijamente a los ojos, intentando ver en ese pozo azul hermoso un rastro de maldad o su segunda intención, sin embargo no vio nada. Tal vez es bueno fingiendo.

─ ¿T-te refieres a un plan de estudios?

─ Deja de hacerte el tonto y admite cual es el plan que tienes para aprovecharte de mí o burlarte, donde está la bromita.

Luego Karamatsu suspiro e hizo una expresión muy seria.

─Respecto a la broma…

Hubo un silencio sepulcral.

─Con referencia a la broma…

El silencio entre ellos era palpable.

─ ¡I have NO PLAN!

Dijo haciendo una pose dolorosa mientras se quitaba sus lentes de sol (que se puso apropósito desde que comenzó a hacer las pausas dramáticas)

─ ¡Muérete!

Respondió el de morado luego de aquello.

─ ¿Se supone que de verdad tú vas a darme clases?

Yes esa es la intención my Little kitty.

─No puedo creer que sepas algo de matemáticas. Algo con tu atuendo y reputación no va acuerdo con lo que uno espera de un cerebrito de números.

Dice con un tono algo lúgubre y eso deprime al de azul.

─Tal vez tienes razón en que no encajo, pero tal vez, solo tal vez, tú conoces al Karamatsu que todos conocen y probablemente no es todo lo que debes de saber sobre mí. Podría sorprenderte.

Esa invitación le erizo los pelos de la cabeza a los pies a Ichimatsu, quien se crispo ante la sensación.

─Esa es una buena idea. Sorpréndeme.

Tras esta afirmación, se sentó en una silla mirando al frente con atención, cruzado de brazos. Dejando confundido a Karamatsu.

─ ¿Qué se supone que debo de hacer?

─Demuéstrame que tanto sabes. Sorpréndeme.

─ ¿Cómo voy a hacer eso?

─ Averígualo.

Entonces Karamatsu miro la mesa y vio unos ejercicios que le traía a Ichimatsu. Con algo de pena al principio comenzó a dar una clase de matemáticas, más no podía evitar ponerle algo de ese toque teatral a su forma de expresarse, siendo demasiado efusivo, logrando capturar la atención de Ichimatsu porque era muy enérgico, explicaba todo con puntos y señas. Hasta ponía aclaraciones con su propio rostro diciendo algo (notas) de verdad que sabía de qué hablaba; si no sabía podía convencer a cualquiera de que estaba en lo cierto. Era hipnótico. Ichimatsu quedó estupefacto. Mirarlo en esta faceta tan real, sin posturas hacia que le latiera el corazón y sintiera una extraña calidez desde dentro. No podía quitarle los ojos de encima, por primera vez en meses, entendió una clase. Joder que él mismo chico emo gótico apático hacia las matemáticas y que se consideraba a sí mismo una basura en ese tema en particular, entendió una maldita clase.

/ ¡Este loco sabe matemáticas!/

Karamatsu termino todo con una sonrisa amigable en el rostro y eso fue la cereza de una clase ideal.

─ ¿Q-que tal estuvo?

Esa faceta nada presumida de ese chico ha sido tan natural (incluyendo la expresión más dulcemente atractiva de la vida) ha logrado hacer explotar en colores a Ichimatsu.

/Va a matarme este loco/

─B-bueno, nos vemos mañana, sensei~

Dijo con algo de prisa y una sonrisa burlona pero eso ha logrado hacer latir un poco el corazón del de azul, que piensa que es por eso de "sensei" aunque en realidad la mayor parte se debe a otra cosa que no alcanza a siquiera imaginar.

YYY

Con el tiempo y la constante convivencia entre ellos, las cosas fueron volviéndose menos difíciles. Ichimatsu terminaba por bajar mucho las defensas cerca de este chico, que incluso le tocaba los lentes diciendo lo lindos que se le veían, cierto era que Karamatsu era alguien muy amable. Vivía rodeado de toda esa paria de gente porque estaba enamorado, de esa mujer elitista que tenía por novia. Hablaba siempre de que por ella había ido a tal lado o al otro. Nunca lo decía de forma de queja pero siempre quedaba claro que lo presionaba para ir. Al gótico le daba de coraje que se dejara tanto de esa mujer que a su parecer, no valía la pena. Aunque últimamente Ichimatsu estaba asustado de que incluso se descubrió a sí mismo a la distancia espiando al otro en el partido de basquetbol.

Como siempre Ichimatsu llego al aula para sus tutorías. Karamatsu hoy tenía un montón de papeles morados y negros, mal arrugados en su butaca. Cuando notó su presencia el de azul sonrió con fuerza.

El de ojos amatistas seguía sin poder acostumbrarse a ello.

/que sea tan perfecto me incomoda porque siento que no somos iguales y por eso me pongo nervioso/

─Ichimatsu-kun que bueno que llegaste.

Era lindo cuando le hablaba con confianza. Que le dijera "My Little Kitty" tampoco estaba mal, pero sonaba demasiado personal y le hacía sentirse raro.

Karamatsu por su parte estaba encantando de la vida con su alumno. Era enojón, violento y daba miedo, pero era contradictoriamente tan lindo, dulce y enternecedor. Era inteligente, callado, pero era bueno escuchando. Aunque no lo pareciera, le ponía toda su atención. Era amable a su forma y siempre parecía querer conocerlo como era en realidad, no solo esa faceta que se había confeccionado para el resto del mundo. Se sentía muy a gusto al lado de Ichi pues este le apreciaba más por su verdadero yo que por el Kara popular que se había creado. Era grato convivir con él. Era como si en esa aula pudiera compartir momentos que no se sentirían falsos después. Por eso le ponía tanto empeño a las tutorías, por eso y que realmente amaba dar clases, las matemáticas eran su ideal. Nunca lo admitiría pero eran algo así como un lenguaje secreto que todos comparten pero nadie quiere conocer. Exactas.

En esta ocasión le preparo un regalo extra especial a Ichimatsu, que espera que a este le agraden, se tardó toda la tarde haciéndolos.

El gótico se sienta delante del rockero para iniciar esta clase.

─ ¿Qué es todo esto?

Dijo Ichi levantando uno de los papeles arrugados.

─Se me ocurrió darte un pequeño incentivo para que quieras progresar con unos ejercicios.

─ ¿Cómo esta mierda puede ser un incentivo?

Eso hirió al de enfrente de él e Ichimatsu se sintió mal de inmediato.

─Nunca fui bueno con el origami solo se hacer flores. Pero intente con todas mis fuerzas hacerte unos gatitos de morado y negro, dado que te gustan esos colores y te encantan los gatitos. Creo que no me quedaron muy bien, se suponía que por cada respuesta correcta te daría uno.

Dijo como si ahora sonara a una mala idea, cuando en realidad fue una tierna forma de intentar motivarlo. Tan tiernos que Ichimatsu no pudo evitar que su corazón latiera desenfrenado a punto de llorar por lo lindo y considerado que era este idiota con él a pesar de ser una paria social y una basura. Se lo guardo en el bolsillo y miro a Karamatsu con atención.

─A la otra no seas tacaño Kusomatsu y cómprame algo de comer.

El otro alzo la vista ante el apodo y se rio.

─Bueno te invitare un sushi de esos que tanto te gustan.

─ ¿C-como sabes que me gusta el sushi?

─ ¿Cómo no notarlo? Es lo que casi siempre compras en el almuerzo.

Dijo sonriendo para cambiar el tema y seguir con la clase, lo que no sabe es que a cierto gatito huraño lo ha dejado en las nubes, tanto así que ya no puede negarlo aunque quiera: Hay otra cosa que le gusta más que todo eso junto y es el mismo tutor que tiene delante, se enamoró de Karamatsu. La vida será más dura a partir de ahora para el gótico.

YYY

¿Qué tal su relación conforme pasa el tiempo? Lo sabremos en el próximo capítulo 4. Así paso un año

Buu espero que esto les vaya gustado, que se pondrá triste y gracioso conforme avanzamos. Bueno estense atentos, gracias por leer mis choco-inventos, dejen un sensual review (respondo ahora los que me dejaron), y nos estamos leyendo, ¡Shao!

AJmatsuno: Hola! Pues aquí tienes más jajaja pues realmente quise hacer la precuela de mi historia, que bueno que va bien. Un saludote!

LaV3nus6: Hola! Claro yo tenía ganas de hacer la precuela mucho! Se en cierto momento Karamatsu nos hará enojar. El bullying es horrible. Esos lentes son perfectos y Kara es divino! Ahora te diré que yo ya sabía eso de poner en la descripción los datos, pero lamento decirte que aunque ya lo sé desde hace mucho tiempo y en otras historias lo he hecho, el summary era muy largo y no me dejo ponerlo. Por lo que sacrifique esa especificación en pos de que mi lindo summary se quedara así. Aun así gracias. Un saludote.

SombraLN: jajajaja Ichimatsu igual lo creyó por eso cerro los ojos, pero fue lo de los lentes, que yo adore esa escena. Jjajajajaja igual yo! De hecho sipi, debes de ir haciéndolo. Un saludote