Emoción: Resignación
Fracaso:
Pero a pesar de todo lo logrado siempre hubo sus piedras en el camino.
Un fracaso es un fracaso. Eso era lo que Lulubell le decía al akuma llamado Mimi.
Si Lulubell no conseguía hacer las cosas como quería, su querido amo, el Conde del Milenio no la elogiaría.
Si no lograba matar a los exorcistas o por lo menos retrasar su encuentro con Cross Marian sería un fracaso.
¿Y que es lo que Lulubell hacía con ese fracaso? Retirarse dignamente y resignarse. ¿Qué más podría hacer? Resignarse una y otra vez porque los malditos exorcistas tenían demasiada buena suerte.
No logró matar a los exorcistas. No logró rescatar la planta de akumas de la Orden Oscura por la intervención de Allen Walker y los generales. Siempre tenían que estorbar en sus planes. Y tanto esfuerzo que había puesto en ellos.
Fracaso tras fracaso. Resignación tras resignación.
