N/A: Bueno, pues como prometí aquí está el primer capítulo editado. He intentado conservar la idea original que tuve, pero ajustando algunas cosas para que sea un poco más creíble la cosa. Y ale, ya no digo más, el tocho lo dejo en el primer capítulo.

Disclaimer: Aún sigo a la búsqueda y captura de un disclaimer divertido y original que diga que no soy Kishimoto (como echaba de menos este disclaimer).


Capítulo 1: Las chicas de la leyenda-Editado


Amanecía un día frío de primavera, aunque hacía un tiempo que el invierno había terminado, las mañanas seguían siendo frías. Pero la poca escarcha que se posaba en los árboles por la noche desaparecía más rápido por el calor del sol primaveral.

La escuela bullía de actividad, quedaba solo un día para que empezara el curso y los alumnos se apresuraban a llegar y organizar sus cosas. Aunque el castillo estaba abierto todo el año, los alumnos solían llegar a última hora del último día para acomodarse definitivamente y los profesores pasaban esas últimas horas estresados intentando organizar a la masa de alumnos prácticamente insubordinables.

Parecía un año como otro cualquiera, sin embargo entre todos los estudiantes uniformados, tres figuras destacaban al ir ataviadas con pesadas capas y mochilas de viaje. Las tres figuras caminaban con naturalidad, sabiendo el camino de memoria y esquivando a los alumnos que iban y venían hablando a gritos y corriendo.

-Esto no ha cambiado nada-dijo una de las figuras al tiempo que se quitaba la capucha decorada con orejas de zorro y revelando una rubia cabellera, ojos azules y facciones felinas. Respondía al nombre de Naruto.-Da igual el tiempo que pase, todos los alumnos dejan lo de venirse aquí para el último momento.

-La única diferencia es que ahora no podemos pasar del tema como si nada, vamos a tener que ir detrás de ellos y decirles que se comporten-añadió Sasuke, otro de los viajeros, éste no llevaba la capucha puesta por lo que su pelo negro destacaba sobre la blanca tela de la capa.

-Oye Neji, ¿dónde está la abuela? ¿No se supone que por ser los nuevos profesores nos tienen que hacer la bienvenida oficial? ¿De qué sirve volver si no nos van a adular para intentar convencernos de que nos quedemos?

El aludido resopló, era alto, moreno de una piel muy blanca a conjunto con unos ojos del mismo color. Después de hacer una serie de sellos con las manos salieron venas de sus ojos y recorrió el castillo.

-Está en su despacho, pero está reunida.

-¿Reunida? ¿¡Qué clase de reunión puede ser más importante que nosotros!?-exclamó Naruto, claramente ofendido por la ofensa que, según él, estaba cometiendo la directora del colegio.

-¿Una reunión de emergencia?-dijo una voz con tono cantarín. Los tres hombres se giraron y vieron a una mujer pequeña y morena que les observaba desde la puerta que daba al Hall del Castillo con una sonrisa.-Hemos tenido un pequeño problema al que hay que poner solución inmediata. No obstante Tsunade-san me ha pedido que os acompañe hasta su despacho.

-No hacía falta Shizune-san, seguro que Naruto recuerda el camino perfectamente-dijo Sasuke acercándose a la ayudante de la directora mientras sacaba a relucir una de sus famosas sonrisas socarronas, esas que hacían suspirar a la mitad del alumnado cuando él estudiaba ahí.

Shizune solo sonrió, habían pasado cinco años desde la última vez que les vio. Se le había hecho corto y largo a la vez. Les hizo una señal para que la acompañaran Neji y Sasuke sabían que no iban a conseguir ninguna respuesta de la chica por lo que se limitaron a seguirla, echando miradas esporádicas al castillo intentando recordar si las cosas seguían en su sitio, con las protestas de Naruto de fondo.

Aunque ya no estudiaran ahí, lo cierto era que los tres chicos habían gozado de una buena popularidad en el colegio, y una fama gracias a los estudios, las peleas y las bromas tanto a profesorado como a alumnado que hizo que más de una estudiante les reconociera y pronto empezaron a escucharse murmullos por los pasillos. Pero los cuchicheos eran algo que Naruto, Neji y Sasuke habían aprendido a pasar por alto. Habían visto mundo y cosas que muchos hubieran preferido no ver ni saber, por lo que unas adolescentes enamoradas del fantasma de su popularidad no podía importarles menos. Al menos a Sasuke y Neji, Naruto iba dirigiendo algún que otro saludo, o guiñando el ojo. Subieron las dos plantas que había entre la puerta del hall y el despacho de Tsunade, que estaba al fondo de un largo pasillo.

Se suponía que ningún alumno tenía permiso para estar por ese pasillo a menos que tuviera que enfrentarse a la directora por alguna tontería que hubiera hecho, así que lo normal hubiera sido que el pasillo estuviera desierto. Por eso Shizune se sorprendió al ver a dos estudiantes concentradas en escuchar lo que se decía del otro lado de la pared, a juzgar por cómo intentaban fusionar sus orejas contra la puerta.

-¿Se puede saber qué hacéis aquí?-preguntó Shizune en un intento de poner voz seria y fallando estrepitosamente. No obstante las aludidas pegaron un bote al ser descubiertas.

Eran Hyuga Hinata y Yamanaka Ino, estudiantes de último curso. Dos de las mejores estudiantes del colegio a la par que expertas en saltarse las normas. Podría decirse que ellas dos y su grupo de amigas eran la versión femenina de Naruto, Sasuke y Neji. Yamanaka Ino fue la primera en reaccionar, Hinata estaba ocupada intentando esconderse de la mirada sorprendida de Neji, componiendo una sonrisa nerviosa:

-Shizune-san…-Ino miró a Hinata, esperando que la chica fuera capaz de decir algo que las sacara del pequeño apuro en el que se habían metido. Pero la Hyuga estaba igual de nerviosa mirando alternativamente a Neji, Shizune y la puerta.

-¿Sigue Sakura dentro?-preguntó Shizune después de unos segundos. Las chicas asintieron con la cabeza, Shizune resopló.-Pensaba que a estas alturas ya habría acabado con ella y estaría con Kakashi.

-Están los dos dentro-dijo Ino.

-¿Hay alguien en el despacho de la abuela antes de que empiecen las clases? ¿Eso no es un récord?-preguntó Naruto, ignorando la tensión que empezaba a crecer en el ambiente.

Shizune se libró de tener que responder cuando la puerta se abrió. Una sorprendida Tsunade se quedó en el umbral de la puerta viendo el público que tenía fuera de su despacho, pero a los pocos segundos se recompuso y se giró para hablar con las personas que había dentro:

-Sakura, puedes irte. Ya hablaremos el fin de semana.-Tsunade se apartó, dejando salir a la chica que respondía al nombre de Haruno Sakura, también de último curso, que salía pálida y con los ojos rojos. Ino e Hinata se miraron y se pusieron de acuerdo para coger cada una de un hombro a Sakura y, después de una inclinación de cabeza a la directora, salir como alma que lleva el diablo. Solo entonces salió por la puerta Hatake Kakashi, profesor de la escuela. Llevaba la cara cubierta pero todos los presentes le conocían lo suficiente para saber que no estaba precisamente de buen humor. Neji y Sasuke se lanzaron una larga mirada. Solo Tsunade se atrevió a romper el silencio-Recuerda lo que has prometido Kakashi.

- Claro que si- dijo el profesor.

Naruto, ajeno a toda la tensión que había en el ambiente, y no pudiendo resistir la tentación de hablar con el que había sido uno de los mejores profesores que había tenido en su época de estudiante, se acercó a Kakashi con alegría:

-¡Kakashi-sensei! ¿Te puedes creer que la abuela nos ha propuesto enseñar aquí? ¡Vamos a ser compañeros!

Kakashi miró a su antiguo alumno y relajó un poco la pose. Solo Naruto podía hacer esa clase de comentarios en una situación tensa en la que todo el mundo estaba deseando no hablar para no meter la pata. Puso una mano en el hombro de Naruto y la apretó con cariño:

-Disculpa Naruto, pero estoy cansado. Nos veremos en la cena. Me alegra veros a los tres-dijo el peligris para luego ir por el lado contrario por el que habían salido corriendo las chicas.

-¿Pero qué mosca le ha picado?-preguntó Naruto mirando la espalda de su maestro a medida que se alejaba. Aunque no tuvo mucho tiempo de pensarlo ya que unos nudillos crujiendo a su espalda le hicieron tensarse como en los viejos tiempos.

-¿Naruto, he oído mal o me acabas de llamar abuela?-preguntó Tsunade en un tono bajo, un aura negra la rodeaba y Naruto temió por su vida.-¡Ahora soy tu jefa y me debes un respeto, entra en el despacho!

Tsunade se hizo a un lado para dejar pasar a Naruto que entró con la cabeza gacha, como si le hubieran pillado haciendo alguna trastada como cuando era estudiante. Shizune entró después de ellos, conteniendo una sonrisa. Sasuke miró en la dirección en la que se había ido Kakashi, luego en la que se habían ido las chicas y después miró a Neji. El chico asintió con la cabeza sin mudar su expresión, que se había vuelto mucho más seria de lo habitual, luego ambos entraron en el despacho donde, para variar Tsunade no hacía más que reprender a Naruto por su comportamiento. Diciendo que a pesar de haber pasado tanto tiempo, no había cambiado ni un ápice. Como en los viejos tiempos.


Hacía más de una hora que la cena se había terminado, y la alarma indicando el comienzo del toque de queda no tardaría en sonar. Aunque Hinata Huyga no se molestó en esconderse, lo bueno de sacar las notas que sacaba era que tenía un permiso firmado por Tsunade en el que le autorizaba a pasear por los pasillos hasta dos horas después del toque de queda. Además, iba camino de la sala de profesores no tenía mucho sentido ir a hurtadillas.

La sala estaba vacía, a excepción de Jiraiya, el subdirector, y un chico rubio al que Hinata no conocía. No había ni rastro de Kakashi, iba a volver a buscarle a su despacho cuando Jiraiya la vio:

-¡Hinata! Ven, pasa, quiero presentarte a alguien.

Hinata evitó el chasquear la lengua, no tenía tiempo para esas cosas. No obstante, siendo la alumna modelo que era, no tuvo más remedio que acercarse.

-Pero siéntame mujer, no hace falta que te quedes de pie-dijo Jiraiya al ver que la chica no hizo amago de sentarse.

-Estoy buscando a Kakashi-sensei-explicó la chica.

La sonrisa de Jiraiya se esfumó.

-Sí, supongo que es normal. ¿Cómo está Sakura?

Hinata no supo que responder. Sakura no estaba bien. Ino no estaba bien, ella no estaba bien. Y además no entendía que narices había pasado. Las miradas de Jiraiya esperando más información tampoco ayudaban, ¿no se suponía que era el subdirector? ¿Cómo es que no se enteraba de este tipo de cosas? Aunque pensándolo bien, Jiraiya con ese tipo de información era peor que una granada…
Naruto pasaba la vista de su antiguo profesor a la chica. Ahora que se fijaba mejor, veía que era la versión femenina de Neji, ¿cómo es que no se había dado cuenta del tremendo parecido entre ambos antes? ¿Y cómo es que Neji no le había dicho que tenía familia estudiando en el colegio?

Y fue en ese momento en el que Kakashi hizo acto de presencia en la sala. Al verle Hinata se relajó y compuso una sonrisa, sonrisa que a Naruto le gustó.

-Jiraiya, gracias por hacer compañía a Hinata, pero ya me encargo yo.

Jiraiya asintió con la cabeza y vio como la chica y el profesor se iban en silencio.

-No me puedo creer que Neji no me dijera que tiene familia estudiando aquí. Después de tanto tiempo sigue siendo un desconfiado-protestó Naruto una vez que profesor y alumna se hubieron marchado.

-Naruto hazme un favor y no menciones mucho a Hinata delante de Neji.

-¿Y eso?


Sasuke no comió gran cosa durante la cena, estaba sentado solo en una mesa mientras leía un libro. Algo que le recordaba a su época de estudiante, aunque sin la molestia de tener a un coro de mujeres babeando por él. Neji había dicho que no cenaría y se iría a descansar ya que el viaje le había agotado. Naruto se tragó la mentira y se fue con Jiraiya, seguramente para hablar de mujeres, pero Sasuke no. Se había dado cuenta del tremendo parecido de la chica que estaba en la puerta del despacho de Tsunade con su amigo, Neji no hablaba de su familia si podía evitarlo por lo que él sabía lo poco que era de conocimiento público, que era un Hyuga pero por alguna razón su familia no quería saber nada de él, ni él de ella. Habían roto los lazos hacía mucho tiempo, y Sasuke suponía que el ver a aquella chica no le habría sentado del todo bien. No obstante no hizo preguntas.

En vez de eso, una vez terminada su cena, se dirigió as despacho de la única persona que podría arrojar un poco de luz sobre otros asuntos. Si la mirada esquiva de Kakashi, las lágrimas de la otra alumna y una reunión con Tsunade antes incluso de que empezaran las clases significaban lo que él creía (y Neji a juzgar por la mirada que le había lanzado) Kakashi se había metido en un buen lio. Y la alumna también. Lo que no entendía era porqué no la habían expulsado a ella y despedido a él. Sasuke se aferraba a todo en lo que creía para que sus sospechas no fueran ciertas, pero estaba casi seguro de que sus temores se confirmarían una vez que hablara con su antiguo maestro. Eso si conseguía hablar con él y no se había perdido por el camino de la vida rumbo a su despacho.

No tuvo que esperar más de veinte minutos hasta escuchar el característico andar de Kakashi. Si el profesor se sorprendió al ver a Sasuke apoyado en la pared al lado de la puerta de su despacho, no dio muestras de ello, en vez de eso abrió la puerta y dejó pasar al chico primero, luego la cerró tras él.

El despacho era bastante informal, se componía de dos habitaciones. Una, en la que estaban ahora mismo, que tenía un escritorio, sillas y una gran librería llena de los múltiples tomos del Icha-icha escritos por Jiraiya. La otra era el dormitorio. Sasuke pasó rápidamente la mirada por la sala, no había cambiado mucho a excepción, si eso, del número de volúmenes pronográficos.

-Me sorprende que me hayas esperado-dijo Kakashi a modo de saludo, indicando con la cabeza que tomara asiento en una de las sillas. Sasuke se sentó y esperó, la comunicación no había sido su fuerte y Kakashi le conocía lo suficiente como para saber porqué estaba ahí. Pero Kakashi no hacía más que mirar por la ventana, ignorando al Uchiha.

-A mi me sorprende el hecho de que te hayas liado con una alumna. Sé que siempre has sido considerado un mujeriego dentro del claustro, pero de ahí a tirarte a una chica que, por lo que he visto, de mujer tiene más bien poco hay un trecho Kakashi.

Kakashi no respondió. No iba a caer en el juego de Sasuke, en vez de eso se giró y se sentó en la silla delante del escritorio.

-Han pasado muchas cosas desde que te fuiste. He oído que al final encontraste un rastro de Itachi, ¿pudiste dar con él?

Itachi Uchiha, el hermano mayor de Sasuke, un mago renegado que había desaparecido en mitad de la noche tras haber fallado con un experimento de magia negra. Al parecer los Uchiha planeaban seguir el camino del Señor de las Serpientes e iban a dar un golpe de estado, pero algo salió mal y toda su familia murió a excepción de Itachi, que huyó, y de él mismo que estaba en el colegio a salgo y ajeno a todos los planes de su familia. Desde que había acabado su educación, Sasuke se había propuesto encontrar a su hermano y matarle a modo de redención, y para cobrarse el hecho de que desde que su familia murió, todos le consideraran a él como un traidor más.

-No.

-Bueno, no te preocupes, estoy seguro de que pronto darás con él.

Sasuke alzó las cejas en una muda pregunta. Esas habían sido las palabras que había utilizado Tsunade para convencerle de enseñar en el castillo. Y estaba deseando poder entender su significado.

-Desde que saliste de aquí has estado buscando a tu hermano, sí. Pero también has estudiado, has adquirido conocimientos y has hecho unos avances en la magia prodigiosos. Y por eso te necesitamos, os necesitamos a los tres.

-¿A Naruto también?-preguntó Sasuke con sorna. Vale que Naruto también había estudiado lo suyo, pero se había centrado en poder contener y dominar un poder que llevaba con él desde que nació y al que quería dejar de temer.

-Por curioso que parezca, Naruto es una de las piezas clave de esta operación-Sasuke no dijo nada, esperaba una respuesta clara. Kakashi suspiró.-Hay una brecha en la barrera.

Ahí estaba. El desencadénate, la raíz de todos sus problemas.

-No creo que tu hermano sea ajeno a ella. Por lo que tarde o temprano aparecerá por aquí. Tienes una oportunidad de oro volviendo.

-¿A cambio de qué?-preguntó Sasuke, sabía que nada era gratis.

-Tendrás que entrenar a unas alumnas en concreto con un propósito concreto.

-Las del despacho de Tsunade, supongo. ¿Por qué?

Kakashi cerró los ojos. Suponía que Sasuke sospechaba lo que estaba pasando, no era tonto, pero el hecho de tener que decirlo en voz alta todavía le costaba. Siempre había tenido la esperanza de equivocarse, y de poder evitar a Sakura más dolor del que estaba padeciendo, pero las cosas eran así por una razón.

-Son las elegidas.


Ino salió de su habitación después de asegurarse que Sakura estaba completamente dormida. Solo pasaba una hora desde el toque de queda, y ella tenía el mismo permiso que Hinata para poder andar por los pasillos un poco más tarde que le resto. Normalmente no andaba por los pasillos a Hinata, Sakura y Tenten las tenía muy vistas y el resto de sus amigos no tenían el permiso, por lo que era absurdo estar fuera de su habitación después de la hora. Cierto era que cuando llegó al Castillo lo divertido era estar toda la noche fuera sin que los profesores les pillaran, pero a medida que iban pasando los años el volumen de trabajo iba siendo cada vez mayor y si quería acabar con buena nota tenía que dejar las travesuras y bromas infantiles y ponerse las pilas.

Se había citado con Hinata y Tenten en uno de los patios interiores, uno que no patrullaban demasiado los profesores y al que se accedía gracias a un hechizo de alto nivel, por lo que tampoco había muchos estudiantes ahí, incluso de día.

El patio parecía más un jardín que otra cosa, con una gran fuente en medio y bancos a su alrededor, en uno de ellos estaba sentado Hinata, rodeada de rosales de todos los colores.

-Ey, siento llegar tarde pero me ha costado un buen rato que se durmiera-dio Ino a modo de saludo. Hinata sonrió por respuesta.-¿Has tenido suerte con Kakashi-sensei?

-Sí, pero mejor esperar a que venga Tenten.

-¿Alguien pregunta por mí?-dijo una voz saliendo de las sombras. Tenten era una chica alta, morena y que siempre iba pulcramente vestida, de forma que no se notara que llevaba un arsenal de armas por todo su cuerpo. Le gustaba hacer magia, pero no el depender de ella para todo.-Perdón por el retraso, pero la reunión del Comité se ha alargado mucho, al parecer los nuevos profesores no se llevan muy bien con Gaara-sensei…más que una reunión de profesores y alumnos parecía una riña entre adolescentes en el patio del colegio, ¿sabéis que a Temari-sensei le dio calabazas el tal Sasuke Uchiha?

-¿En seiro?-preguntó Ino con los ojos iluminados. Un buen cotilleo al principio de curso era lo que más le gustaba. Pero el carraspeo de Hinata le hizo acordarse de que no estaban ahí para cotillear sobre los profesores.

-¿Y bien?-preguntó Tenten sentándose en el banco.-¿Es cierto que Sakura y Kakashi-sensei….estaban liados?

Hinata asintió con la cabeza. Tanto Ino como Tenten abrieron los ojos de la sorpresa. El secreto de su relación se había descubierto hacía apenas unos días, por la misma Tsunade para más inri. Habían llamado a Ino, Tenten e Hinata para preguntarles si sabían de la situación, no les había dado tiempo a hablar entre ellas, pero todas llegaron a la conclusión de que lo mejor era mentir. Ino dijo que lo sabía y que llevaban teniendo una relación desde final de curso, al fin y al cabo no eran profesor y alumna en las vacaciones de verano. Tenten dijo que solo habían tenido un par de citas por una apuesta que habían hecho entre ellas, pero que no era nada serio. E Hinata dijo que Sakura no estaba bien desde la muerte de sus padres, cosa que en el fondo era cierta, y que una noche-la misma que Tsunade había pillado a Sakura y Kakashi en casa de la chica-Sakura había decidido emborracharse, Kakashi se la había encontrado deambulando por las calles y se la había llevado a su casa, y que Sakura en el punto álgido de su borrachera se había tirado a los brazos de su profesor. Esta última versión no dejaba en muy buen lugar a Sakura, pero había sido la más verosímil hasta que llamaron a Kakashi y Sakura para preguntarles.

Nadie sabía lo que habían dicho hasta que Hinata se lo preguntó a Kakashi en su despacho, después de encontrarse en la sala de profesores.

-Al parecer Kakashi-sensei se la llevó a su casa el día que Sai le dijera de todo cuando ella se declaró por millonésima vez. Kakashi-sensei le dijo que estabilara un poco y pasará página y luego se la llevó a cenar.

-¿Y ya está?-preguntó Ino, algo ofendida por la poca chicha de la historia. No se había sentado y no dejaba de andar en círculos por el jardín.-Yo me esperaba algo mucho más pasional, ¡que estamos hablando de Kakashi-sensei! Vale que nos saque unos cuantos años, pero a todas se nos han caído las bragas alguna vez con él.

-Gracias por las descripción innecesaria Ino….

-Tenten tiene razón, no hacía falta-dijo Hinata.-Y no, ahí no acaba la cosa. Al parecer Sakura estaba peor de lo que pensábamos por la muerte de sus padres. Pensaba que con el tiempo le dolería menos, pero no, así que empezó a hablar con Kakashi-sensei, ya sabéis lo del asesinato de sus amigos y demás.-Ino y Tenten asintieron con la cabeza.-Pues bien, Sakura iba a verle porque creía que era la única persona con la que podía hablar y Kakashi-sensei le contaba cosas y conectaron o algo.

-Que se enamoraron vamos.

-No estoy tan segura Ino-la aludida rodó los ojos.-Por lo que me ha dicho Kakashi-sensei había más un cariño especial entre ambos. Eran las únicas personas con las que se atrevían a hablar de sus miedos. Kakashi-sensei no está enamorado de Sakura.

-¿Pero se acostaron o no?-acabó preguntando Ino.

-¿Es eso en lo que llevas pensando todo el tiempo?-preguntó Tenten.

-¿En qué otra cosa se puede pensar cuando te llega una carta de la directora diciendo que tienes que ir a su despacho a hablar de la relación que acaba de descubrir entre una alumna y un profesor? ¡Por dios en todas las relaciones alumnos-profesores ha habido sexo!

Hinata se sonrojó hasta la raíz del pelo. Tenten se llevó una mano a la cara. Ino se exasperaba por minutos ante la poca información que ella necesitaba y acabó sentándose en un banco cercano.

-Pues no lo sé-dijo Hinata.-No me lo ha dicho y no lo he preguntado, de todas formas si se ha armado la que se ha armado me imagino que, como mínimo, Tsunade-sama les pilló besándose.

La cara de Ino pasó de la irritación suprema a una felicidad que les puso los pelos de punta a las dos chicas. Una sonrisa siniestra que iba creciendo por momentos adornaba su cara.

-¿Besándose? ¿Me quieres decir que Sakura ha visto la cara de Kakashi-sensei?

-¡Ino!-le reprochó Tenten.-¿Puedes tomarte esto en serio durante un rato? ¡Esto es serio, podrían haber expulsado a Sakura y despedido a Kakashi-sensei!

-Bah, chorradas. No pueden hacerlo, nos tienen constantemente vigiladas, si echaran a Sakura tendrían que ponerle vigilancia extra, algo que al parecer no están dispuestos a hacer. En cuanto a Kakashi-sensei….ha sido el tutor de Sakura mucho tiempo, y es quién mejor la conoce, y más después de haberse liado, le necesitan para que avise de algún cambio en Sakura.

-No si al final esto de ser las elegidas va a tener su ventaja….-dijo Tenten.

Las tres se quedaron en silencio, asimilando la información de todo lo que había pasado. Al poco rato, Ino empezó a reírse de forma poco disimulada.

-¿Y ahora qué pensamiento cochino ha pasado por tu cabeza?

-Sai le dijo a Sakura que no tenía lo que había que tener para estar en una relación y ella va y se tira a los brazos de su profesor. Lo divertido sería que ahora Sai empezara a mostrar interés por ella.

-¡Ino!-exclamó Hinata ofendida. El agua de la fuente empezó a moverse, como agitada por una fuerte brisa, aunque no había ni pizca de viento aquella noche. Ino levantó los brazos para apaciguar a la chica.

-Vale, lo siento, perdón. Pero Sakura está metida en un buen lío, y nosotras también por haber mentido como lo hicimos. No nos han ni amonestado por ser quienes somos, cosa que odio. O le empezamos a ver el lado divertido a esto o yo me voy a coger una depresión peor que la de Sakura.

Hinata y Tenten se miraron y suspiraron a la vez. En el fondo Ino tenía razón, iban a estar sometidas a mucho estrés, la llegada de los nuevos profesores, expertos en magia avanzadísima y famosos en los últimos años por varios logros se lo confirmaba.

-Este año va a ser una mierda, os lo digo yo. ¿Véis? Si no me dejáis reírme por chorradas me pongo como Sakura…

-Vale, vale, lo hemos entendido. Cambiemos de tema-Tenten miró a Hinata.-¿Cómo llevas lo de tu primo?

Hinata agachó la cabeza y juntó las manos. No había sido tanta sorpresa como la que todos parecían pensar, después de escuchar su nombre por todas partes dada su nueva fama y estando ella en la situación en la que estaba no era ilógico que le hubieran llamado, el problema era que ella quería hablar con él y no sabía cómo. ¿Qué es lo que podía decirle después del incidente hacía diez años?

-Bueno, poco a poco, otra cosa no pero tiempo tenemos de sobra. Seguro que encuentras un buen momento para hablar con él.

-Tenten tiene razón, y si no ya puedo yo hablar con él. No me habías dicho que era tan guapo…-Hinata levantó la cabeza algo sonrojada y el agua de la fuente se agitó de nuevo.-Oye las cosas como son. Tienes un primo guapo y aquí hay muchas mujeres muy salidas.

-Y tu eres la primera, ¿qué ha pasado con Shikamaru?

Ino la miró alzando las cejas.

-Nada. Pero el que tenga novio no quiere decir que esté ciega. Tsunade se rodea de profesores guapos. ¿Os hago un alista? Gaara, Kakashi, Genma, Asuma, Kankuro no lo parece al principio, pero luego ves que tiene su punto. Y ahora a los nuevos, ¿os habéis fijado en Sasuke Uchiha?

Tenten iba a contestar, pero un carraspeo se lo impidió. Las tres chicas miraron en la misma dirección y se encontraron con Gaara y Naruto, ambos con unas disimuladas sonrisas que dejaban claro que había escuchado parte de la conversación. Ino fue la primera en reaccionar y ponerse como un tomate. Tenten e Hinata se miraron y se mordieron la lengua, al fin y al cabo, habían sido Ino y su monólogo los que la habían metido en ese aprieto.

-Vuestras horas extras no tardarán en terminarse. Será mejor que volváis a vuestros dormitorios que mañana empiezan las clases-dijo Gaara con calma.

-Sí, Gaara-sensei-dijo Hinata levantándose y pasando de largo intentando por todos los medios no reírse. Tenten e Ino la siguieron y cuando doblaron la esquina tanto Gaara como Naruto pudieron escuchar las carcajadas de Hinata y Tenten y los gritos de bochorno pidiendo que se callaran de Ino.

-Bueno, pues ahí están. Las mejores alumnas de la escuela, algo escandalosas y tienden a meterse en más de un lio como has podido comprobar…

-¿Lo dices por la pelirrosa?-preguntó Naruto.-¿Qué ha hecho? Estaba llorando cuando ha salido del despacho de la abuela.

-¿No te has enterado? Ha corrido como la pólvora por el Castillo, mañana va a ser un día largo, Tsunade-san nos ha pedido que callemos a todo aquel que haga algún comentario al respecto…

-¡Deja de actuar como si fueras el mejor y desembucha! ¿Qué ha hecho?

-Liarse con Kakashi-Naruto se quedó con la boca abierta.-No sé todos los detalles, pero el otro día Tsunade fue a casa de Kakashi y se lo encontró con Sakura.

-¿Haciendo qué?

-No seas cotilla Naruto, no lo sé y tampoco pregunté. Tsunade-san nos ha pedido que lo dejemos correr con Kakashi y cerremos el pico a los alumnos que hablen, no tiene porque enterarse toda la ciudad.

-¿Pero por qué le preocupa tanto a la vieja? ¿Y cómo es que no la han expulsado a ella ni despedido a Kakashi?

Gaara rodó los ojos. La fama de Naruto había hecho que todos pensaran que se había vuelto más sabio, pero en el fondo era el mismo de siempre.

-¿De verdad no lo has entendido todavía? ¿Por qué crees que estás aquí? El sello se está rompiendo y Sakura y sus amigas son las elegidas.

-¿¡Qué!?

El grito de Naruto hizo eco por todo el patio.


¿Qué? No me digáis que no os mimo y que cuando vuelvo lo hago a lo grande e.e (lo siento, tenía que chulearme aunque fuera un poco).
Puede que no sea muuuuuuy largo, pero había algunas cosas que quería poner en el mismo capítulo y de ahí que lo cortara.