Cuando su tía le dijo que pasarían el día en el restaurante que era propiedad de ella llego a pensar que seria una actividad muy divertida teniendo en cuenta la noche anterior donde vaya que si se divirtió ayudando a su extraña, pero muy genial, tía en la cocina.

Pero resulto ser un labor bastante aburrido.

El restaurante era un pequeño local ubicado en el centro del pueblo, a una cuadra de la plaza principal. Era un lugar bastante sencillo, la cocina era pequeña, el interior era muy colorido con focos de diferentes colores iluminando cada esquina del pequeño restaurante, no había mas de seis mesas en el interior y un par en el exterior bajo la sombra de un bonito árbol.

Al parecer el negocio no era muy movido, ya era mas de medio día y hasta ahora no habían tenido ni un solo cliente. Su tía se la pasaba en la cocina siempre lista a preparar algo cuando fuera requerida, la mecerá y única empleada, una chica llamada Liz, se limitaba a estar sentada en una de las mesas con cara de aburrida mientras leía un libro, que Marlene reconoció como uno del genero terror. La niña estaba en la recepción con una cara de aburrida y algo fastidiada, de nuevo empezaba a dudar que su verano en ese pueblo valiera la pena.

Hasta donde había visto, era un lugar bastante peculiar, por no decir atrasado. Todo parecía ser viejo y anticuado, los edificios, los autos y también las personas, aunque eso si, eran las personas mas amistosas que había conocido, porque igual que en la tarde anterior, cada vez que veían pasar el auto de su tía se detenían para saludarla.

Al pensar eso y aun con cara de fastidio se enfoco en la joven mecerá, que parecía ser la única persona que no encajaba en ese pueblo lleno de gente amable.

Era una chica de unos 16, de piel clara, traía el pelo corto y pintado de color morado, usaba maquillaje oscuro al igual que sus ropas siendo lo mas llamativo su playera con una calavera impresa aunque ahora utilizaba un delantar blanco con el nombre del restaurante: "The Pines".

Al conocerla y motivada por su tía, quiso hacerle platica pero la adolescente le hizo un mal gesto y le dijo que no la fastidiara. Marlene bufo molesta al recordar eso.

¿Como van?-oyó la voz de su tía a sus espaldas y al girarse se la encontró también usando un delantar, con el pelo recogido y cubierta de harina pero como siempre, con una gran sonrisa en su rostro.

Esto es muy aburrido tía Mabel-contesto la niña rodando los ojos provocando una risa de su tía.

¿Y tu como vas Liz?-pregunto mirando donde la mecera que seguía enfocada en su libro.

La chica levanto la vista mirando a su jefa y a la sobrina de esta, las dos castañas esperaban su respuesta.

De lujo-dijo fastidiada.

Esa es la actitud-la felicito Mabel muy animada.

La adolescente puso los ojos en blanco volviendo a su libro.

Marlene miraba atenta a su tía, jamas había conocido una persona tan positiva.

No se desanimen chicas-continuo la dueña del local-estoy segura que los clientes no tardan.

Lo que usted diga-dijo la peli-morado sin dejar de ver su libro.

Marlene frunció el ceño, la actitud de esa chica era muy grosera. Mabel nuevamente rio al ver la cara que puso su sobrina.

No te preocupes cariño-dijo en voz baja y agachándose a su altura-Liz es algo... especial pero te aseguro que cuando acabe el verano ustedes dos serán grandes amigas-dijo guiñando un ojo.

Marlene se le quedo viendo con ceja levantada sin entender.

Ok, cualquier cosa ya saben donde estoy-dijo su tía poniéndose de pie y regresando a la cocina.

Marlene se quedo pensando que su tía aveces decía cosas muy raras.

Al quedarse nuevamente sola, bueno, casi sola, bufo fastidiada. Su tía era alguien muy genial, rara, pero genial. Pero ese pueblo estaba lejos de serlo, ahora entendía porque su familia se fue de ese lugar, pero ahora la duda de porque su tía termino ahí empezó a sonar en su cabeza. Llego a pensar en seguir a su tía a la cocina y preguntarle pero fue en ese momento que la puerta del local se abrió.

Buenos dias-dijo la mujer al entrar. Era una mujer ya algo mayor con algo de sobrepeso, pelo largo y blanco pero lo mas destacado era que al parecer solo tenia un ojo. Ahora que la veía, Marlene la reconoció como una de las personas que saludo a su tía la tarde anterior.

B-buenos dias- dijo la niña enderezándose en su lugar y por instinto volteo donde la mesera pero esta seguía distraída en su libro, Marlene volvió a fruncir el ceño, esa chica en serio le estaba empezando a caer mal.

La mujer, que todos los días iba por una taza de café y algún postre se fue acercando donde la recepción y al ver mejor a la joven recepcionista creyó que su ojo la engañaba.

H-hola-dijo Marlene algo intimidada por atender su primer cliente-¿en que podemos servirle?

No puedo creerlo-confeso la mujer-seguro mis dos ojos me engañan-se levanto el párpado que tenia cerrado revelando un ojo completamente funcional y provocando una cara de horror de la niña-¡si se trata de Mabel Pines!

Marlene todavía algo impactada por lo que acababa de ver vaya que si fue tomada por sorpresa.

N-no-dijo algo dudosa la niña-yo...

Susan-de nuevo la voz de la dueña se escucho. Mabel al oír la voz de la anciana quiso ir a saludarla-¿como le va?

La anciana veía algo embobada donde Mabel habia aparecido, parpadeo un par de veces con su ojo bueno para luego volver enfocarse en la niña.

¿Dos Mabel?-preguntó confundida.

Al oír eso Mabel empezó a reír mientras que Marlene se sonrojo bastante.

Nada de eso-dijo Mabel entre risas acercandose donde su sobrina y la anciana-aunque si que se parece a mi ¿no?

Que cosa mas rara... ¿quien es ella?-preguntó la anciana.

Es mi sobrina-contesto orgullosa-es la hija de Dipper.

Al oír eso la mujer abrió su ojo como un plato.

La hija de..-de nuevo la anciana se le quedo viendo a la niña que se le notaba muy apenada.

Tardo un rato en reaccionar pero al hacerlo una gran sonrisa se dibujó en su rostro.

¡Pero que lindura!-grito emocionada-¡si que te pareces a tu tía!

La anciana empezó a pellizcar la mejilla de la niña muy emocionada, aunque eso obviamente no le agrado a Marlene.

Pasara el verano conmigo-complemento Mabel que veía satisfecha la escena, estaba segura que la noticia de que la hija de el estaba en el pueblo correría como pólvora.

¡Que hermosa niña!-continuó la mujer que seguía pellizcando la mejilla de la niña agitándola de un lado a otro.

G-gracias-dijo Marlene que se empezaba a marear y el cachete también se le empezaba a adormecer.

Miro a su tía con la esperanza de que la salvara pero ella solo estaba sonriente viendo la escena, luego se dio cuenta que la mecerá también las observaba con una sonrisa burlona. Al sentirse humillada decidido que era suficiente.

Con bastante esfuerzo se zafo del agarre de la anciana y al lograrlo se empezó a sobar la megilla afectada.

Gracias-trato de no sonar grosera.

Oh linda, eres tan hermosa, igual que tu tía a tu edad-continuo alabándola la anciana.

G-gracias-volvio a decir pero ahora algo apenada.


Esa escena se repitió varias veces el resto de ese día, tal vez no de forma tan empalagosa, pero cada vez que un adulto entraba al local y preguntaba quien era la niña:

Es la hija de Dipper-respondía la dueña y chef del local.

Eso de inmediato provocaba una reacción de alegría, alabando a la niña y dejando una buena propina cuando se iban.

Marlene empezaba a fastidiarse, se sentía muy incomoda siendo el centro de atención y por alguna razón, que la empezaran a consentir por ser la hija de quien era le empezó a disgustar. Y sobretodo la duda de porque esa gente reaccionaba así cuando se enteraban quien era su padre empezó a hacerle ruido.

Como Mabel dedujo, para la tarde el restaurante estaba a tope, casi todos habían ido con la intención de conocer a la hija de el y de paso se quedaban a comer algo.

Había tal cantidad de gente que tuvieron que sacar un par de mesas desplegables para no desaprovechar esta cantidad de gente y obviamente la única mecerá del lugar se vio sobrepasada por tanto trabajo, tanto así que Marlene empezo a ayudarle. Hubiera disfrutado ver un rato sufrir a la desagradable mecerá pero se sintió obligada a ayudarle.

Se limito a tomar las ordenes o solo llevar alguna taza de café o algún plato con algún postre, provocando reacciones tiernas de los clientes, cosa que la hizo sentirse incomoda.

Obviamente el aburrimiento que padeció en la mañana había desaparecido, pero ahora era el estrés lo que la empezaba a invadir. Iba de un lado otro tratando de atender lo mejor posible las diferentes mesas. Se encontraba tan revolucionada y distraída en este labor que termino chocando con uno de los aparentes clientes que esperaban un lugar.

P-perdo-se disculpo de inmediato la niña que al ver el tamaño y postura del hombre con quien choco se sintio algo intimidada.

Oh no linda, tu perdoname a mi-responsio dulce el hombre.

Era una persona algo obesa, vestía un elegante traje azul con una linda corbata, su rostro era rechoncho y rosado, tenia una barba estilo candado color blanca y lo mas llamativo de su persona era su enorme copete extremadamente brilloso e igualmente blanco.

Vaya, ¿pero que tenemos aquí?-dijo alegre al ver mejor a la niña.

Marlene por alguna razón retrocedió un par de pasos, ese hombre tenia un brillo en los ojos que le hizo tenerle algo de miedo.

Dejame adivinar-dijo el hombre muy sonriente-eres la sobrina de Mabel.

La niña no puedo evitar sentirse algo sorprendida.

¿Como lo supo?-preguntó.

El obeso empezó a reír.

Tengo mis trucos-dijo encogiéndose de hombros-pero la verdad no fue difícil deducirlo, te pareces mucho a ella cuando niña.

Marlene permaneció un rato viendo embobada a ese carismático hombre, tal vez no era alguien malo como llego a pensar.

¿Usted conoce a mi tía?-preguntó con más confianza.

Nuevamente el hombre rio.

Claro, la conosco muy bien... Y ella a mi-dijo guiñando un ojo aunque Marlene no entendio porque ese gesto.

¡Marlene!-el grito de Mabel los tomo por sorpresa.

Cuando salio de la cocina para tomar un respiro y ver como le iba a sus chicas sintió la sangre hervir al encontrar a su sobrina hablando con ese hombre. Con paso apresurado y con cara de pocos amigos fue hasta ellos sin importarle la cantidad de órdenes pendientes que había.

Al llegar donde ellos, y con medio restaurante viéndola, se puso entre ambos dejando a su sobrina a sus espaldas y viendo a los ojos a ese peligroso sujeto.

Marlene si que estaba sorprendida por la actitud de su tía.

Gideon...-dijo con bastante desprecio sosteniéndole la mirada a ese hombre-¿que haces aquí?

El de pelo blanco de nuevo empezo a reír satisfecho por la reacción de la mujer.

Cálmate pastelito-dijo con bastante confianza-solo hago mi trabajo, es el labor del alcalde ver como van los negocios del pueblo... Aunque sean pequeños e insignificantes-dijo burlón.

¿Alcalde?-pregunto la niña en voz baja tratando de ver el rostro de su tía-¿pastelito?

Ya te e dicho que no me importa, no te quiero en mi restaurante-dijo Mabel aun muy molesta.

El alcalde bufo divertido.

Esta bien, como tu quieras-dijo rodando los ojos-solo dime... ¿quien es la niña?-preguntó con maña.

Mabel por primera vez tardo en contestar esa pregunta.

Es mi sobrina... Es la hija de Pacifica...-

En el rostro regordete del alcalde se empezo a dibujar una enorme sonrisa.

Vaya, vaya... Con que es la hija del chico Pines...-dijo enfocándose en la niña- bien, como alcalde de este pueblo, te doy la bienvenida a Gravity Falls-hizo una pequeña reverencia.

Gracias-fue lo unico que dijo la niña a espaldas de su tía.

Bien, me retiro-dijo el hombre acomodandose su corbata-pero seguro nos volveremos ver... Hasta pronto niña Pines... Hasta pronto pastelito-dijo dandoles la espalda y saliendo del lugar.

Mabel aun bastante tensa no bajo la guardia hasta que el alcalde obeso se perdio de su vista.

Marlene algo asustada por la extraña actitud de su tía no sabia muy bien que decirle.

Tía Mabel...-dijo dudosa y tomando del pantalón a su tía-¿estas bien?

Mabel al girarse y ver el rostro de preocupación de su sobrina sintió como el enojo desaparecía, soltó un suspiro cansado y se agacho a su altura.

Perdóname cariño-se disculpo-solo que ese tipo me pone de malas.

Pero parece ser alguien agradable-dijo la niña y provocando que su tía frunciera el ceño.

Creeme, jamas confies en Gideon-dijo en tono molesto.

Ok, entiendo-dijo sonrojada-pero... ¿porque te dice pastelito?... ¿acaso fue tu novio?

La cara que puso Mabel fue de completa indignacion.

Ya quisiera-dijo provocando una risa de su sobrina.

¡Oigan!-las dos voltearon donde la mecerá peli-morada las llamo-no quiero interrumpir pero la comida no se prepara sola ni se sirve sola-dijo bastante molesta mientras cargaba varios platos.

Ahí fue donde las dos castañas se dieron cuenta que medio restaurante había visto la escenita que protagonizaron.

Lo siento-dijeron algo sonrojadas las dos Pines.


Ya para el anochecer el flujo de gente disminuyo, ya solo un par de mesas estaban ocupadas y las empleadas del local estaban ya mas ocupadas en limpiar el lugar preparan todo para cerrar.

Marlene estaba afuera limpiando el par de mesas con una sonrisa impresa en su rostro, estaba muy cansada, pero como el día anterior, este había superado sus expectativas.

Se sentó un momento en una de las sillas y miro la calle, era bastante bonita con ese toque rural, con los viejos faros y negocios iluminándola con la muy agradable gente del pueblo recorriendola. Elevo la mirada y se dijo a si misma que sin duda lo mas hermoso de ese lugar era su cielo nocturno, que a diferencia del de la ciudad, estaba lleno de estrellas.

Distraída en esos pensamientos sintió como algo como una gota le daba en el cachete, frunció el ceño y se toco donde sintió esa gota.

¡Oye niña!-

Se giro donde la llamaban topándose a unos cuantos metros a un niño pelirrojo de su misma edad, vestía una botas, un pantalón de mezclilla y un abrigo estilo leñador. La niña se le quedo viendo con ceja levantada.

¡Bienvenida a Gravity Falls!-dijo para después llevarse una pajilla a la boca y ahí fue donde Marlene entendió lo que pasaba. Al sentir como un nuevo papelito babeado le daba en la cara se puso de pie bastante indignada.

¿Que haces?- grito mientras se limpiaba la baba del rostro-¡grosero!

El niño rio por la reaccion de la niña.

Solo te doy la bienvenida-dijo burlón-¿acaso no me escuchaste?-dijo volviendo a disparar un nuevo papelito babeado.

¡Basta!-le exigio la castaña que cos sus manos trataba de cubrirse.

Vamos, creia que la gente de ciudad eran rudos-dijo el pelirrojo muy satisfecho por la reaccion de la niña.

Eres un tonto-dijo Marlene tratando de defenderse.

El niño solo rodó los ojos divertido.

Pues tu eres una cara babeada-dijo escupiendo un nuevo proyectil.

Marlene ya con ojos humedecidos en un intento de ponerse a salvo se escondió debajo de la mesa.

¡Vete!- exigió la niña-¡le voy a decir a mi tía!

El niño solo tuvo que agacharce para tenerla de nuevo en el radar de tiro.

Me tiene sin cuidado-dijo burlón preparándose para nuevamente disparar aunque esta vez no pudo hacerlo.

Marlene se sorprendió al ver como el niño se elevo del suelo provocando que este soltara un grito de dolor.

¡Suéltame!-se oyó la voz del pelirrojo.

Marlene algo dudosa salio de su escondite para ver lo que pasaba y hacerlo se sorprendió bastante. Liz tenia tomado de los calzoncillos al fastidioso pelirrojo.

¡Que me sueltes!-le volvió a exigir retorciéndose tratando de escaparse inútilmente del calzón chino.

Vaya, si es el pequeño Angus-dijo burlona la chica-no te creí tan cobarde como para meterte con una niña.

¡Cállate emo!-dijo tratando de aguantar el dolor.

¿Estas bien?-pregunto la peli-morada a la niña castaña, esta solo asintió secándose los ojos.

¡Que me sueltes!-volvio a remeter el niño.

Disculpate-le ordeno la adolecente.

No-

Bien, supongo que te gusta que te haga esto-dijo elevandolo un poco mas.

!Sueltame¡-volvio a exigirle solo que esta vez con los ojos ya algo humedecidos por el dolor.

Discúlpate... O quieres que le diga a tu madre lo que hiciste-dijo con sonrisa burlona-seguro la Directora quedra saber que su hijo molesta a la sobrina de la señorita Mabel...

Al oír eso el niño dejo de luchar poniendo una cara de espanto.

N-no-dijo con cierto miedo-m-me disculpare...

La chica sonrió satisfecha, bajo al pobre pelirrojo y se cruzo de brazos esperando la disculpa.

El pelirrojo orgulloso no estaba aun muy dispuesto a pedir perdón.

Rápido piojo-le ordeno impaciente.

El niño bufo molesto, no tenia de otra.

Lo siento-dijo murmurando.

Mas fuerte-le ordeno severa la adolescente.

Lo siento-dijo ya en tono audible.

Marlene solo asintió sonrojada.

Ahora vete-dijo la chica aun cruzada de brazos-y no te quiero volver a ver por aquí ¿entendiste?

El niño solo volvió a bufar molesto, miro a la castaña y se dijo así mismo que luego se la cobraría. Finalmente rengando y acomodándose sus calzoncillos volvió a su casa con su orgullo herido.

Cuando el pelirrojo se perdió de su vista, Marlene sonrojada y sobándose las manos se le quedo viendo a su salvadora.

Gracias-dijo muy apenada.

Liz, con ceja levantada se le quedo viendo, para luego bufar molesta.

No importa-dijo dándole la espalda-aprende a defenderte tu sola-dijo antes de volver a entrar al local.

Marlene agacho la mirada y se quedo pensando en eso ultimo.


Ya rumbo a casa, Marlene sentada en el asiento del copiloto estaba seria, pensando en todo lo que había pasado ese día.

Vaya que si fue un buen día-dijo Mabel, que a diferencia de su sobrina se le notaba bastante animada-hace tiempo que no nos iba tan bien.

La niña se le quedo viendo, dudaba si preguntarle algunas cosas que desde hace rato le rondaban en la cabeza.

Decidió aprovechar el rojo de un semáforo para hacerlas.

Tía Mabel... ¿puedo preguntarte algo?-dijo sobándose las manos.

Claro cariño-dijo su tía que se empezo a soltar el pelo.

Porque... Bueno... ¿porque vives aqui?-esa pregunta no se la esperaba.

¿a que viene eso?-pregunto con ceja levantada.

Es que... Yo se que tu no eres de aquí... Y no veo porque preferir vivir en este lugar que en la ciudad-dijo algo apenada.

Mabel solo rio levemente.

Cuando termine el verano sabrás porque-fue la respuesta.

Marlene rodó los ojos, ese tipo de respuestas raras la empezaban a fastidiar.

Bueno... También quería saber...-ahora tocaba la pregunta principal-¿porque todos parecen conocer a mi papá?

Mabel puso una cara de pensar bien la respuesta.

El es muy famoso por aquí-dijo provocando que su sobrina se empezara a molestar.

De eso ya me di cuenta-dijo con ceño fruncido-¿pero porque?

Nuevamente Mabel tardo en contestar, no podía hablar demás.

El...para la gente de este lugar era... es un héroe-dijo algo nostálgica-el hizo cosas increíbles... el era increíble.

Marlene algo sonrojada quería saber más.

¿Como que cosas?-pregunto algo emocionada.

Mabel se mordió el labio, tenia que controlarse, la niña aun no estaba lista.

Es... una larga historia-dijo provocando que su sobrina volviera a fruncir el ceño-una historia que luego te contare... lo prometo.

Marlene algo molesta se cruzo de brazos y miro hacia el frente.

Mabel sonrió de manera triste, ahora que la veía bien, esa niña si se parecía mucho a ella cuando tenia su edad.

No te enojes-dijo su tía-para compensarte... Mañana te llevare al lugar mas genial del mundo...

Eso si llamo la atención de la niña.

¿Donde es eso?-pregunto volviendo a ver a su tía.

Mañana pasaras el día en la cabaña del misterio...-


Saludos mis queridos desconocidos... soy el autor XD

Bien, una nueva historia... Y calculo que esta si va a durar buen rato.

Quiero pedirles algo de paciencia, y no solo lo digo por el tiempo que me vaya a tardar en subir cada capitulo, también por algunas cosas de la misma historia, estos primeros capítulos irán algo lento, son para introducir a los personajes y eso es otra razón para que me tengan paciencia, no es lo mismo escribir sobre La Estrella Fugaz cuando es una niña que ya como adulta y sobretodo este fanfic, empezando con la protagonista, tendrá varios OC.

Ya que menciono a la protagonista, les confienzo que escogi ese nombre para que convinara con el de su Padre y su Tía XD

A tambien les diré que llegue a pensar en mantener en misterio quien era la Madre, pero no vi porque complicar demás las cosas XD

Gracias por sus comentarios, inicia una nueva tontería.

Les dejo el titulo del siguiente capitulo. Me despido.

?