¿Qué tal?-pregunto el hombre gordo con amplia sonrisa y cierto tono de orgullo al cerrar la puerta.
Es…-dijo la niña encogiéndose de hombros sin saber muy bien que contestar.
El lugar tenía peor pinta por dentro que por fuera, pareciera que en cualquier momento la horrible cabaña se derrumbaría. Era un lugar obscuro con un fuerte aroma a humedad y que daba una extraña sensación de que alguien te estuviera observando. El espacio dentro de esa cabaña estaba ocupado por un sin número de objetos acomodados en estantes y repisas. En la primera impresión que tuvo la niña pudo detectar un exhibidor llenos de collares exóticos, una sección dedicada a vender ropa barata, varios objetos colgados del techo, entre ellos un aparente dinosaurio volador que Marlene identifico como en pterodáctilo, y la zona de la caja registradora, donde además de la vieja caga de dinero noto varios frascos llenos de cosas asquerosas como ojos y dedos.
Esta genial ¿no?-dijo el hombre gordo con las manos en la cintura y con ese tono de estar orgulloso de su propiedad.
La niña dio un par de pasos hacia atrás pegándose a la puerta, arrepintiéndose de haber entrado y culpando a su tía de haberla dejado en ese horrible lugar.
Aún le falta un poco de mantenimiento-dijo el hombre sin prestarle atención a la niña- pero nada que un par de días de arduo trabajo de puedan arreglar.
S-si-dijo la niña temerosa.
Pronto será temporada de turistas y hay que estar preparados-dijo el hombre gordo mientras empezó a caminar por el lugar. La niña sin tener el valor de quedarse sola en ese sitio no le quedo de otra que seguirlo.
Entonces… ¿esto es una tienda?-dijo ella resguardándose en la sombra del tipo gordo. Él solo empezó a reírse de manera tonta al oír la pregunta.
Es más que eso-dijo él- es el lugar más genial del mundo.
La niña frunció el ceño al recordar a su tía.
Aquí ocurre de todo-continuo el gordo-supongo que este lugar tendrá algún tipo de toque mágico y todo eso.
Al escuchar eso la niña paro en seco mirando con ceja levantada al hombre.
¿Es en serio?-pregunto ella con un tono algo grosero.
El hombre la volteo a ver y no pudo evitar reír al recordar al pequeña Mabel, pero ahora con una actitud y personalidad parecida al otro gemelo. Era como una extraña fusión, el físico de ella y la personalidad de él.
Sé que suena extraño y loco-dijo con manos en la cintura y amplia sonrisa-pero créeme, este lugar no es para nada común.
La niña rodo los ojos incrédula. Al hacer esa acción su mirada se fijó al frasco de ojos que se encontraba en la recepción. Se le quedo viendo un instante pensando en que tipo de cristal o material estaban hechos para darles ese tono realista, para luego sentir un terrible escalofrió al notar como estos ojos se movían solos y se le quedaban viendo.
Este lugar da miedo-dijo como reflejo mientras se acercaba al hombre gordo en búsqueda de refugio.
No te culpo-dijo él aun riendo y empezó a caminar de nuevo por el lugar-tengo que admitir que no se ve tan bien, no al menos como cundo empecé a trabajar aquí.
Espera, ¿entonces este lugar no era tuyo cuando mi tía lo visitaba?-pregunto ella.
Oh no, yo era el encargado del mantenimiento-dijo Soos- cuando lo gemelos vinieron por primera vez yo era el que limpiaba el baño-dijo riendo, y provocando que la niña sintiera una sensación extraña al oír la palabra gemelos, para luego poner cara seria-aunque… lo sigo haciendo…. Bueno supongo que es el destino-dijo con una sonrisa y encogiéndose de hombros.
Yo pensé que tú eras algún familiar mío o algo así-confeso la niña.
Eso sería genial pero no-dijo el deteniéndose donde una cortinas colgaban a mitad del lugar-aunque siempre fuimos grandes amigos-dijo orgullos y con amplia sonrisa, Marlene empezó a pensar que no había conocido a una persona más risueña que ese hombre-el antiguo dueño, y pariente de tu papá y tu tía es él…-dijo emocionado y jalando de las cortinas…-¡El fundador!.
Marlene puso cara de horror al ver lo que se ocultaba detrás de esas cortinas. Una estatua de un monstruo, estaba hecha de cera, y muy mal hecha por cierto, parecía un tipo de ser antropomorfo, vestido de forma elegante y usando un sombrero tipo turco; con rostro semihumano, con grandes orejas, una mandíbula prominente, ojos saltones y una gran y rojiza nariz.
¡Que rayos es eso¡-grito la niña escondiéndose detrás de su nuevo amigo.
Este…-Soos se quieto la gorra, revelando su calvicie prematura y se empezó a rascar la cabeza, siempre pasaba lo mismo cuando mostraba esa estatua, y no entendía muy bien porque-es el tío abuelo de tu tía-dijo el tratando de detectar cual es defecto de la estatua-el fundador de la cabaña del misterio…
¿Esa cosa es un pariente mío?-dijo aun escondida detrás del tipo gordo y también mirando la horrible figura.
¿Por qué tanto escándalo?-se oyó una voz femenina.
Marlene giro a donde se oía esa voz y se encontró con una mujer de pelo castaño claro, algo robusta y con grandes labios. Usaba un delantal blanco y traía su pelo recogido en una coleta.
Pero… ¿Qué tenemos aquí?-dijo la mujer al ver a la niña, acercándose de inmediato a saludarla-tú debes ser Marlene ¿verdad?
La niña aun escondida detrás de Soos se le quedo viendo curiosa.
S-si-dijo asintiendo-soy Marlene Pines.
Pero qué maravilla-dijo la mujer extendiéndole la mano con amplia sonrisa-en serio te pareces mucho a tu tía, igual de bonita.
G-gracias-respondió una muy sonrojada Marlene devolviéndole el saludo a la mujer.
Mi nombre es Melody-se presentó-soy la esposa de Soos y amiga de tu tía-dijo cordial agachándose a la altura de la niña.
M-mucho gusto-contesto la niña, esa mujer le dio una muy agradable impresión.
Te hemos estado esperando, cuando tu tía nos habló para decirnos que nos visitarías nos emocionamos mucho-continuo ella manteniendo ese tono agradable-sobre todo Soos, no te veíamos desde que eras una bebé, ¿no es así cariño?-dijo mirando hacia donde su esposo, que seguía observando como bobo la estatua tratando de detectar el defecto, ella solo rodo los ojos provocando una risa de la niña-Soos te estoy hablando.
El hombre salió de su transe y cuando noto la presencia de su esposa no pudo evitar una gran sonrisa.
Melody-dijo el hombre emocionado-a que no sabes quién nos visita…-dijo mirando a done la niña guiñándole un ojo-¡se trata de Mabel!
Las dos chicas empezaron a reír ante tal tonto intento de broma.
Buen intento Soos-dijo la mujer-pero es algo tarde para eso-dijo riendo.
Oh bueno-dijo el poniéndose de nuevo su gorra riendo de forma tonta-pero vaya que se parece ¿verdad?
Sin duda-le dio la razón su esposa-es como ver de nuevo a Mabel de niña.
Marlene parecía un tomate, a pesar desde que llegó a eso pueblo todo el mundo le decía eso, que esa pareja se lo dijera le hacía sentir una sensación de pena y agradecimiento, el lugar era feo pero esas personas realmente parecían ser gente buena.
Melody no pudo evitar reír al ver la cara roja de la niña, e imaginando la pena que debería de sentir decidió pasar a otra cosa para hacerla sentir más cómoda.
Bueno… ¿tienes hambre Marlene?-le pregunto, la niña apenada asintió- entonces vamos a la cocina, seguramente tú también tienes hambre ¿o no Soos?
Tu siempre sabes lo que quiero-le contesto orgulloso su esposo para luego besarla-por eso te amo
¡Soos!-le reclamos su esposa apenada.
Marlene no pudo evitar reír por la escena, realmente eran personas muy agradables.
La sección de la casa, incluyendo la cocina, estaba en mejores condiciones que la parte de la tienda, tenía un toque muy hogareño y el olor de humedad era ocultado por el delicioso aroma de la comida aunque aún se veía algo descuidada. La comida fue agradable, Soos se la dedico a comer sin pena y a cada momento afirmando lo orgullosos que se sentía de tener una esposa que fuera tan buena cocinera. Su esposa se enfocó más en la niña, que estaba cómoda y segura que esa comida podía hacerle competencia a la que su tía preparaba, contándole como conoció a su esposo y su decisión de ir a vivir con él.
No me lo tuve que pensar mucho-le confeso Melody-desde que lo vi por primera vez en el centro comercial supe que era un buen hombre-dijo mirando como su esposo se atragantaba de comida.
Qué bonito-dijo Marlene con ternura-¿entonces conocen a mi tía desde niña?
Claro-afirmo la mujer-ella y tu papá tienen en parte la culpa de que termináramos juntos ¿verdad cariño?
Vaya que si-dijo el hombre una vez trago la comida-ellos me ayudaron a conseguir una cita y me topé con Melody.
¿También mi papá?-pregunto incrédula, nunca se imaginó que su padre se la dedicara de casamentero.
Claro-contesto el hombre sonriente-siempre fuimos buenos amigos… por eso me dejo encargada la cabaña…- la sonrisa se le borro el darse cuenta de lo que dijo, igual su esposa que por un momento cerro los ojos pensando que su esposo a veces era demasiado distraído-creo que hable de más…
¡¿Qué?!-grito la niña bastante sorprendida.
Este…-Soos se puso como tomate, se supone que eso era un secreto, al menos para la niña-si… bueno… es que… bueno…-el hombre no sabía que responder.
La niña no sabía muy bien que pensar, realmente fue tomada por sorpresa. Esa cabaña era propiedad de su padre. Melody rodo lo ojos al ver la torpeza de su esposo, lo amaba, pero había veces que se metía solo en problemas, justo como estaba pasando.
Marlene-dijo ella con voz calmada y tratando de sonreír-es algo complicado de explicar… esta cabaña es propiedad de tu padre y de tu tía…-confeso-ellos nos pidieron que la cuidáramos y que nos hiciéramos cargo de ella y de la tienda…-dijo tomando uno de los hombros de la niña esperando que la entendiera-y es algo que hemos estado haciendo desde hace casi 20 años.
S-sí, eso-dijo el hombre apoyando a su esposa.
Vaya-dijo la niña sorprendida tratando de entender-e-eso no lo esperaba.
Es algo raro-confeso la mujer-pero es un favor que nos pidieron y que nosotros estamos muy orgullosos y agradecidos de cumplir.
La niña vio el rostro de la mujer, ella realmente era amable. Luego se enfocó en el hombre, traspiraba mucho y estaba rojo como tomate, él era muy gracioso e igual de amable. Supuso que por ahora no valía la pena preguntar más, al menos a ellos, su tía le tendrá que responder un par de preguntas más tarde.
S-si-contesto la niña fingiendo una sonrisa-entiendo.
Perdón por no decírtelo antes-dijo Melody en tono algo apenado-pero es algo que tu tía supuestamente debería haberte dicho-miro de forma seria a su esposo y este solo pudo sonreír apenado causando una risa en la niña, en serio eran buenas personas-así que creemos que es mejor que cualquier duda sea ella quien te responda ¿está bien?
Si-dijo la niña más segura, por alguna razón no podía desconfiar de esa pareja-no se preocupen…
Gracias-dijo Melody con sonrisa sincera.
Hubo un momento de silencio, que empezó a incomodar sobretodo a Soos que se sentía algo culpable.
Bueno…-Soos rompió el silencio rascando su cabeza notándosele lo incomodo-quería… bueno… ya que estas aquí ¿te gustaría ver el ático?
La niña levanto una ceja con mirada de incredulidad, esa era una propuesta algo rara. Melody no pudo evitar reír por su reacción.
Lo que Soos quiere decir es que si no te gustaría ver el cuarto donde tu papá y tu tía se quedaban-dijo sonriendo-ellos se quedaban en el ático durante las vacaciones y de hecho esta como lo dejaron ellos la última vez que se quedaron.
La cara de la niña cambio al oír eso. Sonriente asintió emocionada.
Me gustaría-confeso entusiasmada provocando la risa de la pareja. Al menos el momento incomodo de hace un instante ya fue superado.
Melody se quedó en la cocina limpiando mientras Soos llevaba a la niña al dicho cuarto. Ella no puedo evitar mirar cada rincón de la cabaña, el aroma a humedad aún se hacía notar y en serio le faltaba mantenimiento a fondo pero su impresión de ella fue cambiando al entender que ese lugar era donde su padre y su tía pasaban el verano divirtiéndose y que, al menos para su tía, era un lugar muy especial por eso trato de darse la idea de darle una oportunidad más allá de los evidente defectos, incluyendo los viejos escalones que rechinaban mientras subían.
Vaya, estoy seguro que esa niña la he visto antes por aquí-se oyó de repente una voz, gruesa y serena, tomando por sorpresa a la niña.
¿Qué fue eso?-pregunto ella alarmada mirando hacia todas direcciones.
Seguramente fue Larry-contesto sin preocuparse Soos-a veces se me olvida que anda por ahí.
¿Larry?-pregunto la niña preocupada al no encontrar la fuente de esa voz.
Ya sabes, el periodista…-contesto Soos mientras seguía subiendo las escaleras- larga historia.
La niña de nuevo se sintió insegura, esa cabaña realmente daba miedo.
Ta-da-grito Soos al abrir la puerta del viejo ático.
Marlene sintió mariposas en el estómago al ver el interior del cuarto. El lugar a pesar de todo estaba muy limpio, teniendo en cuenta como se encontraba el resto de la cabaña, era amplio y en cada lado se hallaba una cama, y en medio de la pared, justo en medio de ambas camas una ventana triangular muy bonita que le daba buena iluminación al cuarto.
La niña sin decir nada entro mirando de un lado a otro del cuarto. Se notaba muy fácilmente por los decorados de ambos lados quien había dormido en cada cama.
Esta genial ¿no?-dijo Soos desde la puerta-está justo como lo dejaron los gemelos, solo entramos a limpiar y de hecho lo limpie antes de que llegaras-dijo orgulloso.
Esta genial-confeso la niña quien dio un vistazo por la ventana, logrando ver el frente de la cabaña y el inmenso bosque que la rodeaba.
Si, por algo ellos se quedaban aquí-respondió Soos-bueno, te dejo para que lo explores un poco, voy a estar abajo en la tienda-la niña lo volteo a ver algo asustada, no esperaba quedarse sola en esa cabaña, provocando una risa del gordinflón-no te preocupes-dijo entre risas-cualquier coso estamos abajo.
E-está bien-dijo no muy segura.
Además-dijo Soos dándole la espalda-no es como que aparezca un monstruo que te quiera comer o la cabaña se vaya a incendiar o algo así… bueno al menos no pasa desde hace años… como sea, cualquier cosa estamos abajo-diciendo eso dejó sola a una asustada Marlene.
Ya sola en el ático la niña tomándose de las manos intimidada empezó a explorar. Empezó por el lado más colorido del cuarto, los poster de unicornios y de viejas bandas de chicos afeminados además de pinturas infantiles de corazones y flores revelaban quien se quedaba en ese lado. Sonrió imaginándose a su tía cuando niña, todo mundo le dice que se parece a ella pero está segura que en gustos son muy diferentes, luego frunció el ceño al recordar las preguntas que ella le tendrá que responder de rato.
El otro lado por lo contrario, era más sobrio y el único decorado era un viejo cuadro de un barco. Marlene se acercó a la cama y durante un momento dudo pero finalmente la toco. Era algo tonto, pero ella rara vez entraba en contacto con cosas que alguna vez hayan sido de su padre, y de hecho solo conocía de él por lo que su madre le contaba, en general que era alguien serio con pocos amigos, así que conocer las versiones de otras personas y saber que era alguien muy conocido en el pueblo y que de niño se la dedicaba de casamentero realmente era algo que le sorprendía y fascinaba.
Soltando un suspiro se sentó en la cama que alguna vez fue de su padre. Ese cuarto era muy acogedor y por alguna razón le daba una sensación de mucha seguridad. Se la paso un rato ahí sentada observando la luz que entraba por la ventada absorta en sus pensamientos, aunque se le hizo curioso ver la figura triangular que la sombra del marco de la ventada dibujaba en el piso.
El cuadro…-
Se oyó una voz chillona de la nada tomando por sorpresa a la niña y haciendo que se pusiera de pie alarmada.
¡¿Quién anda ahí?!-pregunto al aire mirando de una lado a otro.
Nadie contestó. Esa sensación acogedora y segura había desaparecido. Luego recordó la voz que había escuchado al subir las escaleras y la reacción pasiva de Soos. Al parecer esas cosas eran común en esa cabaña. Ya incomoda decidió bajar, más allá de los poster y las camas no parecía existir otra cosa que explorar en ese cuarto, y ahora con esas voces misteriosas era mejor no andar sola.
Antes de salir miro de nuevo hacia la cama de su tía y sus poster y dibujos coloridos y luego hacia el lado donde alguna vez durmió su padre, más serio y discreto, y le hacía imaginar cómo era la relación entre ellos teniendo personalidades tan diferentes. Al enfocarse de nuevo a aquel lado del cuarto, volvió a notar el viejo cuadro del barco colgado en la pared.
¿El cuadro…?-se dijo así mismo recordando la voz chillona. Movió la cabeza de manera negativa tratando de serenarse-no seas tonta Marlene-dijo en voz alta.
Tomo rumbo a la puerta del cuarto pero antes de salir, la chispa de curiosidad que se negaba a morir y dejarla en paz la obligo a regresar. Olvidando la solemnidad y temor con que antes había tocado la cama de su padre, se subió con todo y zapatos para alcanzar el viejo cuadro.
Esto es tonto-se volvió a dirigir la palabra-¿voces misteriosas se oyen de la nada y yo les hago caso?-se estaba regañando así misma.
Cuando logro bajar el cuadro lo primero que hizo fue sacudirlo con sus manos para quitarle el polvo que lo cubría.
Bueno…-dijo mirando cada detalle del viejo cuadro sin encontrar nada fuera de lo común-creo… que enloquecí-dijo sentándose de golpe en la cama y dejando a un lado el cuadro, decepcionada aunque no sabía realmente que esperaba encontrar- creo que estar tanto tiempo en este extraño pueblo me afecto.
Ya intentaste ver lo que está escrito detrás del cuadro-la misma voz que se había escuchado en las escaleras se hizo presente.
La niña soltó un enorme grito mientras brincaba de la cama completamente tomada por sorpresa.
¡¿Quién anda ahí?!-dijo gritando mirando a todo lados buscando la fuente de esa voz
No es necesario gritar-contesto aquella voz son templanza-estoy aquí-al mirar como la niña seguía sin ubicarlo soltó un leve suspiro de fastidio-acá arriba, en la ventilación.
Al ver una cabeza de hombre viejo, canoso y con grandes gafas observándola desde la pequeña ventana de ventilación la niña palideció de inmediato.
Buen día señorita-se presentó cordial la cabeza- soy Larry King.
El grito que soltó Marlene fue tal que más de un animal que anduviera cerca de la cabaña se asustó.
¿Oíste eso?-le pregunto Melody a su esposo, que se encontraba limpiando el modelo del pterodáctilo de la tienda, mientras le ofrecía un vaso de agua fría.
Seguro es Marlene-dijo riendo de forma tonta mientras le daba un sorbo al vaso de agua fría-seguramente se encontró algo genial y vaya que se asombró, así era Mabel de niña-dijo seguro volviendo a trabajar.
Si tú lo dices-dijo no muy convenida su esposa.
¡¿Q-qué rayos e-eres t-tu?!-pregunto una muy alterada Marlene que se había arrinconado en la cama de su padre, lo más alejada de la ventanilla donde la cabeza del viejo se asomaba.
Te dije que no es necesario gritar-dijo tranquila la cabeza-solo te aconsejo veas la parte detrás del cuadro.
Sin decir más la cabeza dando brincos se dio la vuelta y desapareció por el ducto de ventilación dejando una impactada Marlene.
¿Q-qué d-demonios?-se dijo así misma la niña sin entender muy bien que acaba de ocurrir.
Tardo un momento en tranquilizarse, vaya que pasar tanto en esa cabaña le estaba afectando.
E-esto es u-un s-sueño-trataba de convencerse así misma.
Respirando de forma agitada no se movió de ese rincón y tampoco perdió la vista de la ventanilla de ventilación, manteniéndose en guardia en caso de que la cabeza volviera a aparecer. Permaneció así un rato hasta que se dio cuenta de que el anciano no volvería. Con la intención de salir de ese cuarto, o aún mejor, de esa cabaña lo más pronto posible se movió del rincón y se levantó. Pero al ponerse de pie y notar como su piernas le fallaban por el susto que acaba de pasar se volvió a sentar en la cama, se estaba empezando a tranquilizar. Recordó lo que le dijo su tía al dejarla ahí y se empezó a reír de forma nerviosa.
Estoy muy segura que no voy a querer volver a aquí tía-dijo entre risas.
Luego, al poner una de sus manos sobre la cama, sintió el contacto con una de la esquinas del cuadro. Marlene lo observo un momento meditando que hacer.
En serio estoy mal-dijo al tomar el cuadro y darle vuelta.
Y como la cabeza le había dicho, tañada en la madera del cuadro estaba escrita una extraña oración cuyas palabras no tenían sentido aparentemente.
Marlene fascinada toco los relieves de las palabras en la madera. El susto que acaba de pasar ya lo había olvidado y ahora su reciente descubrimiento le robo su completa atención.
Qué raro…-dijo al aire-no tiene querencia lo que está escrito aquí… estas palabras no existen…
La niña se empezó a morder los labios emocionada, si algo le fascinaba eran los misterios, y este tipo de cosas, frases ocultas en lugares tenebrosos, solo ocurrían en sus amadas novelas de detectives.
Aquí dice…-por alguna razón, tal vez la emoción del momento, la obligo a tratar de leer las extrañas palabras en voz alta…
Al hacerlo, paso un momento donde Marlene se rasco la cabeza intentando comprender que significaba esas raras palabras. Pero no tardo en sentir como el suelo del cuarto empezaba a temblar, obviamente tomándola por sorpresa y volviendo a causarle temor a la pequeña niña.
¿Q-qué esta p-pasando?-grito la niña tratando de no perder el equilibrio-¡Soos!-grito desesperada-¡Melody! ¡Ayuda!
¿Escuchaste algo?-pregunto Melody mientras aspiraba la tienda.
¿Dijiste algo?-pregunto su esposo que se hallaba martillando nuevos estantes para la exhibición de manos y pies monstruosos.
Aquel extraño temblor, que aparentemente solo afectaba ese cuarto, sin llegar a ser un gran terremoto de a poco se fue apaciguando para alivio de la castaña, hasta que finalmente se detuvo y dándole un breve respiro.
¿Qué rayos pasa en esta caba…?-se empezaba a preguntar así misma cuando de repente, contra toda lógica y para mayor terror de la niña, la ventana triangular exploto y fuerte llamas empezaban a surgir de ella.
¡¿Qué rayos está ocurriendo!?-volvió a gritar la niña que por alguna razón no se movía de ese lugar observando la danza de las llamas pero a la vez cubriéndose tratando que ninguna llegase a herirla.
¡Oye niña!-de nuevo la voz de la cabeza de anciano se hacía oír-¡Mete las manos ahí!
La niña giro la cabeza hacían la ventanilla, y en efecto, la cabeza de Larry King volvió aparecer. La niña, después de todo lo que estaba ocurriendo, ya no pareció impactarse al verlo, de hecho todo lo contrario ya que tal vez él sabía que estaba pasando, después de todo él fue quien le sugirió lo del cuadro.
¡¿Qué está pasando?!-le pregunto la niña.
¡No sé!-respondió la cabeza-¡Pero sé cómo detenerlo!
¡¿Cómo?!-pregunto la niña.
¡Mete la manos ahí!-contesto la cabeza
¿QUE?-
¡Yo solo te digo que ya he visto esto antes!-argumento el anciano-¡es eso o que todo la cabaña se incendie!
¿Estás loco?-nada de lo que estaba pasando era normal, para nada.
¡Es tu decisión niña!-y ya no dijo nada más.
Marlene frunció en ceño molesta, ya nada tenía lógica, y contra todo instinto, en un intento de prueba extendió la mano esperando sentir una ola de calor que la hiciera retroceder.
Pero no fue así, se sorprendió al notar que en realidad no hacía nada de calor y al extender su otra mano noto que realmente la temperatura del cuarto no había cambiado mucho, por lo cual se vio con la confianza de empezar a acercarse, de forma lenta pero segura, y al hacerlo tampoco sintió que la temperatura de las llamas fueran peligrosas, solo empezó a sentir una sensación cálida, incluso agradable.
Al llegar al borde de la ventana, la fuente de aquel extraño fuego, la sensación de un agradable calor le inundaba su pequeño rostro.
Esto se siente bien…-se dijo así misma en voz baja cerrando los ojos y disfrutando de la agradable sensación. Ese calor la hacía sentir segura, algo raro en ella.
Luego tuvo la necesidad de tocar con sus manos el agradable fuego, puso sus pequeñas manos frente a ella. En serio se sentía como hipnotizada por el extraño fuego. Al abrir los ojos y ver el leve brillo que causaba el centro del fuego se vio tentada a meter las manos ahí. Seguramente la agradable sensación se multiplicaría miles de veces si toca el corazón de tan agradable fuego.
Lentamente introdujo sus manos en el corazón del fuego aumentando esa sensación de calidez y seguridad.
Esto sí que es genial…-dijo completamente hipnotizada…-¿pero qué…?
La niña pareció salir de su trance cuando sintió algo sólido dentro del corazón del fuego. Lentamente empezó a palpar aquel extraño objeto.
Esto es…-dijo ella al empezar a imaginar que se trataba, la forma y las dimensiones concordaban con un-libro…
Tardo un momento en decidirse, pero finalmente sujeto el libro y lentamente trato de sacarlo de ahí pero lo noto muy pesado, así que frunciendo el ceño y decidida, posiblemente animada por el calor del agradable fuego, tiro con todas sus fuerzas logrando sacar el libro del extraño fuego.
Al instante de hacerlo, un fuerte y breve brillo ilumino el ático haciendo que Marlene tropezara y cayera al suelo aturdida.
Al abrir los ojos, la castaña se vio sentada en el suelo del ático, la ventana estaba intacta y no existía rastro alguno de lo que acaba de pasar, si es que realmente paso.
¿Q-que paso?-dijo la niña sobándose la cabeza aun algo confundida.
Miro a su alrededor tratando de comprender que había pasado. Recordaba todo, pero al mismo tiempo todo pareció formar parte de un sueño.
Mi cabeza…-se quejó mientras se sobaba la frente-este lugar realmente es raro-dijo primero mirando la ventana intacta y luego mirar hacia la ventanilla, espero un instante creyendo que en cualquier momento aparecería la cabeza de Larry King... y al no hacerlo bufo fastidiada-como sea-dijo molesta y ya fastidiada de ese extraño lugar.
Decidida a ya salir de ahí, o al menos de no alejarse de sus anfitriones hasta que llegara su tía, trato de ponerse de pie, pero al momento de apoyar su mano en el suelo sintió como tocaba un objeto a su lado.
Abrió grandes lo ojos al ver de qué se trataba, con cuidado y algo de incredulidad levanto el extraño articulo sin dejar de verlo con asombro…
Fue real…-dijo mirando fascinada el extraño libro, que tenía como portada una mano dorada con seis dedos y con un gran 2 marcado en el centro.
Saludos mis queridos desconocidos… XD
Bueno… aquí estoy de nuevo… retomando esta historia. Espero hacerlo bien y avanzar lo más posible ahora que tengo algo de tiempo… también depende de la respuesta que provoquen estos nuevos capítulos, así que espero a ver qué tal le va a este capítulo y al que viene.
Sin nada más que decir. Hasta el próximo capítulo.
V-O W-R-Z-I-R-L
