La joven castaña sentada en el suelo veía con curiosidad el extraño libro, se trataba de un diario que a pesar de ser sacado del fuego se encontraba en muy buenas condiciones, casi nuevo. Puso su pequeña mano sobre la portada del libro con la gran mano de seis dedos provocando una risa tonta. La risa se debió a las extrañas sensaciones que sentía en ese momento. Se sentía nerviosa, asustada y emocionada al mismo tiempo y esa tonta risa fue la forma en que pudo desahogarse.
¿Qué rayos paso?-se dijo así misma mientras se ponía de pie y sacudía sus ropas sin soltar el extraño libro.
Se quedó mirando hacia la ventana triangular dudando si debía acercarse. Se quedó estática un momento hasta que soltó un leve bufido y volviendo a sentarse, solo que ahora en la cama que alguna vez fue de su tía.
¿Una mano con seis dedos?-pregunto al aire mientras de nuevo comparaba su pequeña mano con la de la portada-este libro se ve raro…
Curioseo un rato con él sin abrirlo viendo lo diferentes detalles de la portada y el lomo del libro. No contenía ningún título o escrito salvo por el gran número dos de la portada. Se rasco la cabeza aun sin entender que acababa de pasar y miro hacia la ventanilla de ventilación recordando la cabeza parlante pero al ver que ya no estaba ahí volvió a bufar fastidiada, ya no sabía si fue real lo que vio y oyó o fue solo una extraña alucinación.
Tal vez el extraño aroma de este lugar me está afectando-dijo tratando de convencerse. Tal vez sufrió algún tipo de alucinación debido a los extraños olores y ambiente pesado de la vieja cabaña.
Finalmente la niña decidió abrir el viejo libro y al abrir la primera página de inmediato le llamo la atención la letra y forma de escritura con la que se topó. Como presentación se podía leer:
Esta obra se trata de una copia, ya que la colección original fue quemada por El Triángulo durante los extraños eventos del verano del 2012. Afortunadamente el contenido de las tres obras se pudo salvar gracias a la prevención de L y una vieja fotocopiadora. Debido a su gran importancia, además del apego sentimental que le tengo a la obra y a su autor, tome la decisión de transcribir los tres volúmenes que componen esta colección como agradecimiento a mi maestro y amigo F. Estoy consciente del peligro que significa esto, pero una recopilación tan completa y basta sobre los misterios y extrañezas que se pueden encontrar en el valle de Gravity Falls no pueden ser olvidados. Por esta razón confió que la persona que este leyendo este breve mensaje sea capaz de entender la responsabilidad, riesgos e importancia que significa ser poseedor de uno de los tres diarios y que por lo tanto sabrá utilizarlo de manera correcta ya que soy igualmente consciente que no cualquiera ha podido tener acceso a alguna de estas tres obras.
Por ultimo quisiera aclarar que por seguridad tome la decisión de borrar la memoria a los habitantes del pueblo de Gravity Falls sobre los eventos ocurridos aquel verano del 2012, salvo por los diez símbolos. Por eso recomiendo al lector que se abstenga de divulgar el contenido del diario si no quiere parecer un loco paranoico… lo sé por experiencia.
Por cierto, me disculpo por los dibujos.
D
La niña castaña tuvo que leer un par de veces esta primera página, asegurándose que no se le pasara ningún detalle. Apenas había leído las primeras notas y el extraño libro la había atrapado.
No tardó mucho en empezar a ojear el resto del libro. Cada página contenía extraños títulos, series de números que parecían ordenados al azar y un sin número de dibujos de raras criaturas. Estuvo de acuerdo con el autor de la nota, no era tan buen dibujante.
Las extrañas criaturas eran irreales y sumado a los extraños dibujos mal hechos de lo que aparentaban ser ilustraciones de las bestias descritas, le quitaban el poco realismo que podrían llegar a realmente tener. La niña no pudo evitar reír ante lo chistoso que podía llegar a ser algunos de los dibujos. La emoción inicial de haber descubierto una extraña y mítica obra se trasformó en la curiosidad que cualquiera siente a encontrar un libro de zoología.
La niña se entretuvo un rato leyendo las diferentes descripciones de criaturas como duendes gigantes y hombres rata, y tratando de no reír tan fuerte al ver los raros dibujos.
Que pésimo artista-comento para sí entre risas.
Siguió hojeando el libro ya sin tomarlo realmente en serio, sin duda se lo llevaría consigo, ya le faltaban libros de fantasía a su colección. Era una escena bastante tierna. La niña castaña sentada en la que alguna vez fue la cama de su tía leyendo el raro libro con una sincera sonrisa mientras agitaba levemente los pies.
Debió tener mucha imaginación si hizo tres libros como este-dijo entretenida en el extraño diario.
Finalmente se detuvo de hojear el libro al llegar a una sección donde en vez de realizar descripciones de extrañas criaturas ahora se trataba de lo que parecían ser hechizos.
¿Hechizo de levitación?-leyó con incredulidad-¿conjuro del sueño?... ahora sí que esto se trata de una broma.
La niña no tuvo que leer más, ese había sido el colmo. Cerro de golpe el diario y se puso de pie rodando lo ojos con cierta burla.
Y yo que me emocione al principio-dijo ella con tono burlón y manos en la cintura-ahora resulta que también es un libro de magia.
No pudo evitar reír con cierta soberbia. Por alguna razón la simple palabra "magia" le daba risa.
Creo que será mejor ir con Soos-se dijo así misma-estar tanto tiempo sola aquí sí que me ha afectado.
La niña con sonrisa en rostro le dio una última ojeada al lugar. Era un cuarto muy bonito pero ya era hora de regresar a la seguridad de la compañía adulta, refiriéndose a Melody con esta idea y no tanto a su esposo. Noto que había dejado el viejo cuadro del barco sobre la cama de su padre. Se lo pensó un momento pero se vio obligada por su conciencia a volver a ponerlo en su lugar, lo tomo con cuidado como si se tratara de un objeto muy peligroso y lo volvió a colgar en la pared donde siempre había estado.
El distraerse con el extraño libro le había hecho olvidar como fue que lo obtuvo. La explosión, el fuego, la sensación de seguridad… seguía sin estar segura si eso realmente paso o solo fue una jugarreta de su mente.
Miro hacia la ventana, se le quedó viendo recordando todo lo que había supuestamente pasado para luego mirar al libro que se hallaba sobre la cama de su tía… se empezó a morder el labio indecisa de que hacer pero finalmente su curiosidad volvió a ganar.
En serio estoy loca-dijo tomando de nuevo el libro y lo abrió en las páginas donde se había quedado, en la sección de hechizos.
Lo hojeo de manera rápida, buscando algún supuesto hechizo que se oyera interesante para probarlo.
Manos de fuego-leyó en voz alta-Invocación de tarántulas…-la niña hizo un gesto de incredulidad al seguir leyendo cada página-¿Lectura de mentes?, ¿Qué rayos es todo esto?-siguió hojeando sin encontrar algo que le llamara la atención o al menos se oyera seguro de probar-este lugar sí que es raro… oh ¿ojos astrales?-dijo la niña deteniéndose finalmente en una de las páginas-Quien utilice este hechizo podrá entrar de forma momentánea en la mente del individuo hechizado y podrá ver y oír lo que esté haciendo en el momento-leyó la descripción del hechizo-para hechizar a un individuo en particular se tendrá que decir el nombre de este hacia el final del conjuro… este se oye inofensivo…
La niña se mordió el labio aun indecisa, realmente se estaba dejando llevar por todos los sucesos ilógicos que estaban ocurriendo. Volvió mirar hacia la ventada recordando el extraño fuego… No estaba loca, lo que había pasado había sido real, esa sensación de calidez y seguridad no la imagino y lo iba a probar, frunció el ceño y mirando hacia el libro empezó a pensar en quien sería su objeto de pruebas.
Visio…-empezó a leer- mentis…-batallaba un poco por tratar de pronunciar bien las extrañas palabras-visual…-se detuvo un instante decidiendo quien sería su objetivo-Soos…
Al instante y de la nada un extraño haz de luz blanca la cegó y la niña tuvo el instinto de cubrir sus ojos con sus pequeñas manos.
¡Rayos!-dijo sorprendida mientras se rascaba los ojos tratando de recuperarse.
Vamos, ¿dónde estás?-oyó la voz de Soos tomándola por sorpresa
Aquí en el cuarto Soos- respondió la niña aun cegada pensando que el hombre estaba en el pasillo preguntando por ella.
Ya no te escondas-aparentemente contesto el simpático gordiflón.
No me estoy escondiendo Soos-replico la niña mientras de a poco abría los ojos-estoy aquí en el… ¡¿Pero que rayos?!
Al abrir los ojos, Marlene se encontró en la cocina moviéndose de aquí para allá buscando algo en las alacenas.
¿Qué es esto?-dijo la niña que seguía en el ático de pie e inmóvil y rascándose los ojos como un reflejo de incredulidad pero al volver a abrirlos seguía con la visión de estar en la cocina buscando algo.
Estoy seguro que lo deje por aquí-se oyó de nuevo la voz de Soos mientras en la extraña visión de la niña se podían ver como unos grandes brazos abrían los diferentes cajones de la cocina.
Estoy…en los ojos de Soos…-dijo la niña incrédula.
¿Qué estás buscando cariño?-se oyó la voz de Melody.
De inmediato Soos giro su vista a donde se oía la voz de su esposa estando ella en la puerta de la cocina mirándola con una sonrisa.
Esto es…-dijo Marlene volviéndose a rascar los ojos sin creérselo-¡Increíble!-grito emocionada y con gran sonrisa.
¿Oíste eso?-pregunto Melody en la cocina al oír el grito de la niña, sorprendiendo también a Marlene quien por reflejo se tapó la boca.
Es Marlene-contesto risueño Soos-seguro se la está pasando genial-dijo despreocupado.
Marlene entonces entendió que lo que estaba viendo era en directo, estaba sucediendo en ese preciso momento.
Melody solo sonrió mientras rodaba los ojos por la actitud bonachona de su esposo.
Está bien… pero dime que estás buscando-dijo ella mientras se acercaba donde su esposo.
Ah es que perdí una de mis llav…-Marlene ya no pudo oír la conversación ya que de nuevo se vio cegada por un rápido haz de luz obligándola a cerrar los ojos.
Al volver a abrirlos la pequeña castaña de encontró otra vez en el viejo ático. Tardo un momento en reaccionar, primero miro a su alrededor tratando de entender donde se encontraba, luego se quedó mirando hacia la extraña ventana triangular para finalmente mirar al suelo y ver ahí tirado el extraño diario. La niña lo volvió a tomar y al entender que había pasado empezó a sonreír.
Funciono…- dijo con gran sonrisa-Funciono…-volvió a decir mientras elevaba el libro sobre su cabeza y lo veía con una enorme sonrisa-¡Realmente funciono!
Empezó a reír a carcajadas completamente emocionada por su extraordinario descubrimiento.
¡Esto es realmente genial!-No podía evitar hablar consigo misma por la emoción-¡No puedo creer que realmente funciono!-miraba con gran maravilla su nuevo libro favorito-Tengo que probarlo con alguien más.
Completamente emocionada volvió a leer el extraño hechizo solo que esta vez su objetivo sería otra persona, su tía.
Nuevamente un haz de luz la cegó de forma momentánea y al abrir sus ojos otra vez de encontraba en una cocina, pero esta vez la identifico como la cocina del restaurante de su tía.
Esto sí que es genial-dijo Marlene con gran sonrisa al ver como los brazos de su tía se hallaban ocupados cortando diferentes verduras mientras de fondo se oía como Mabel tarareaba una tonta canción.
Señorita Mabel-se oyó la voz malhumorada de la mesera del restaurante-¿Podría darse prisa por favor?
Mabel se enfocó donde la joven mesera. Se le notaba algo despeinada y no iba maquillada como el día anterior. De hecho se le veía algo cansada.
Perdón Liz-se oyó la voz de la dueña del restaurante-en un rato más sale este plato.
La cara de la adolecente solo denotaba su mal humor.
Debió haber traído a su sobrina-le reclamo-tenemos tanta gente como ayer y necesito ayuda aunque sea de esa enana.
Marlene frunció el ceño ofendida y se indignó más al oír la tonta risa de su tía.
Creo que tienes razón-contesto Mabel-pero ella tenía que conocer la cabaña-volvió a enfocarse en las verduras.
¿La cabaña?-pregunto la adolecente con ceja levantada-¿la mando a ese horrible lugar?
¡Señorita!-se oyó a lo lejos como alguien llamaba a la joven mesera haciendo que esta pusiera cara de pocos amigos.
Como sea-dijo la pelimorado-creo que debería pedir que la traigan, realmente necesito ayuda.
Mabel tardo en contestar.
Creo que tienes razón-dijo soltando un suspiro-además estoy seguro que hay tanta gente porque la quieren ver… no hay que decepcionar a nuestros clientes-dijo risueña-voy a llamar a Soos y pedir que la traiga.
Fue en ese momento que el hechizo perdió el efecto y Marlene se encontró de nuevo en el ático.
La pequeña castaña miraba con maravilla y completa devoción a su nuevo libro. Lo que acaba de experimentar no solo significaba que la extraña vivencia que tuvo con la ventana y el extraño fuego fueron reales, además de la cabeza del anciano, sino que también implicaba que todo lo dicho en el libro era real. Todo.
Esto es increíble-dijo la niña hojeando el libro, ahora completamente entusiasmada con la idea que todo lo ahí escrito, absolutamente todo, era eral. Las extrañas criaturas, la gran cantidad de hechizos, las descripciones de raros lugares, todo era posible-este va a ser un verano increíble-dijo mirando hacia enorme bosque a través de la ventana triangular.
¡Marlene!-se oyó la voz de Soos subiendo las escaleras tomándola por sorpresa.
¿S-si?-contesto la niña nerviosa viendo de un lado a otro del cuarto buscando un lugar donde esconder el diario. Lo hizo de forma instintiva, realmente ni siquiera se había puesto a pesar si mantendría el secreto o se lo comentaría a alguien.
Hablo tu tía y me pidió que te llevara al restaurante-contesto con esa voz bonachona-al parecer mucha gente pregunta por ti… ¿estás bien?-pregunto al entrar al cuarto y ver a la niña de pie en medio del lugar con una sonrisa algo forzada y las manos en la espalda.
S-si-contesto la niña algo nerviosa mientras sostenía el libro a sus espaldas-¿Por qué preguntas?
No, por nada-dijo no muy seguro, aunque su experiencia con niños de apellido Pines le indicaba que suelen ser muy nerviosos-¿Te gusto la cabaña?-pregunto con sonrisa tonta.
La niña tardo un momento en responder. No sabía muy bien que contestar.
Estuvo… estuvo genial-dijo con una gran sonrisa-es un lugar muy único…
La respuesta lleno de orgullo al hombre gordinflón.
Claro que es un lugar único-se le notaba ese orgullo-no hay mejor lugar que la Cabaña del Misterio.
Creo que tienes razón-dijo la niña sin moverse de su lugar.
Sabes, en un par de días abriremos la tienda por la temporada y nos gustaría que nos visitaras-dijo sincero rascándose algo apenado la cabeza.
La niña no se tuvo que pensar mucho la respuesta.
Claro-contesto de inmediato- voy a tratar de venir lo más posible…
Genial-dijo algo aliviado, por alguna razón creyó que la niña había tenido una mala impresión de la cabaña-entonces vamos con tu tía, al parecer eres muy famosa en pueblo.
Eso he notado-dijo riendo de forma nerviosa.
Pero antes vamos a la tienda, te queremos regalar algunas de las mejores cosas antes de que se vendan-dijo saliendo del cuarto.
G-gracias-dijo la niña con algo de alivio al ver como el hombre la dejaba sola otra vez en el cuarto dándole oportunidad de esconder el diario debajo de sus ropas.
Nadie se puede ir de la Cabaña del Misterio sin un recuerdo-lo recito como si se tratara de una ley mientras bajaba por las escaleras.
Ya lo creo-dijo la niña que miro por última vez el viejo ático, tarde o temprano tenía que volver ahí.
