ADVERTENCIA: A diferencia de capítulos anteriores, este capítulo tiene leves referencias a temas para adultos, entre ellas, temas sexuales, drogas, y demás. Aunque sé que les da lo mismo y además está permitido por la calificación actual "T". E incluso si no fuera así, sé que lo verían de todas formas, y es tan sutil que ni se siente. Así que… olvidemos esto.
Bueno, aquí nos vemos de nuevo n.n El anterior capítulo lo sentí un poco flojo, como de "transición", ya que más que nada lo usé sólo para mostrar lo rota que está la PokéDex (Con su espacio de más de 64 TB… espera, ¿eso lo mencioné, no?...ja, SPOILER (que ni importante es)). Pero creo que con este me redimo.
Lo habría sacado antes, pero tuve uno de esos famosos bloqueos que tanto abruman a muchos escritores. Además… ¡ES será jugable en BlazBlue Cross Tag Battle! ¡También Tager! Sólo espero que Celica o Carl sean jugables también, o tal vez Hakumen o Bang…
También he de mencionar que estuve durante bastantes días jugando Kingdom Hearts Birth By Sleep, BlazBlue Calamity Trigger, y me vi de nuevo Code Geass. Y tengo inspiración para seguir escribiendo… pero de alguna manera terminó en volverse un Fic cross-over con estas tres franquicias. Haría algo como realizarlo o subirlo, paro ya hay alguien que se encarga de hacer fics de ese tipo (Atlas Ultima y Sehiroth12285 quienes hacen un fic cross-over de BB y KH, y CG y KH respectivamente) aunque ellos los hacen en inglés, mientras yo lo haría en español, y naturalmente no sería la misma historia…
En fin, les tengo cosas que decir, pero eso será al final del capítulo. Pues en realidad, tengo algo que pedirles.
Ah, y con respecto a los extras, por un voto unánime (2 o 3 personas, creo), subiré extras desde ahora en adelante, pero… se los comunicaré más abajo, para que disfruten del fic.
En fin, ya no tengo nada más que decir (hasta vernos abajo), disfruten del… ah, cierto, el Disclaimer. Bien, luego del Disclaimer disfruten del capítulo
Pokémon no me pertenece, le pertenece a Satoshi Tajiri, a NINTENDO, a Game Freak, a TV Tokyo, a los estudios por los que ha pasado la serie/anime, a Hidemori Kusaka, a la editorial del manga, y a cualquiera que esté relacionado con los anteriores mencionados.
Yo soy… sólo alguien haciendo un Fanfic. No tengo ninguna influencia en la historia de ninguna de las personas, compañías y asociaciones anteriormente mencionadas, y tal vez tampoco lo tendré. Mi palabra vale lo mismo que un término referido al desperdicio biológico, palabra de 6 letras que comienza con "M"
Ahora que lo pensaba… ¿Cuándo fue que se rindió?
Su vida era solo lo que sus impulsos le dictaban que hiciera.
Nunca había hecho nada que realmente le llamase la atención, o le asegurara una vida feliz.
El descubrimiento de algo nuevo, o algo que fuera interesante, le hacía lanzarse imprudentemente hacia cualquier situación, esperando encontrar felicidad y diversión.
Pero antes de hallar el resultado, se largaba con aburrimiento buscando satisfacer su siguiente impulso.
No es como si el dejara de hacer cualquier cosa para saciar sus impulsos. Nunca abandonó sus estudios, cosa que había que remarcar.
Pero pronto, sus propios impulsos lo único que hicieron fue traerle desgracia tras desgracia.
Su vida fue arruinada por sus propias estupideces.
"Si solo me hubiese controlado… si solo no hubiese hecho eso…"
Preguntas como esa rondaban su cabeza.
No podía volver al pasado y enmendar sus estupideces. Y aunque lo hiciera… sólo sería para cometer otra aún más grave.
Su único consuelo… era sólo una vieja consola con algunos cartuchos gastados por el uso.
Él sonreía mientras encendía su vieja Gameboy Color.
Se sentía patético. Por desperdiciar su vida. Pero necesitaba consuelo. El pasado no se puede arreglar, el futuro es algo incierto.
El presente es lo que vale… pero su valor puede ser nulo si lo que hiciste en tu pasado fue sólo cercar tu vida.
Red cerró la puerta de su casa, mientras que su Eevee saltaba hacia su lomo.
Había que decirlo. Su mochila era bastante pesada, pero al menos le servía a Eevee de asiento (estaba tan llena que incluso parecía estar inflada, hasta el punto que un Pokémon pequeño con facilidad podría reposar perfectamente sobre la mochila).
Su corazón palpitaba con ligero fervor y anticipación, pero estaba sorprendentemente tranquilo. Un silencioso y pacífico sentimiento de emoción lo llenaba.
Su corazón estaba calmado al punto en el que él se sentía sorprendido.
Desde siempre, él era el tipo de persona que se lanzaba lleno de impulsos para hacer cualquier cosa que despertara emoción en su corazón.
Pero a pesar que estaba emocionado… no podía sentir ningún impulso de ese estilo en su corazón.
Su sangre hervía, pero de una forma más bien calmada y pacífica.
¿Era un efecto de su cuerpo? ¿Era quizás "su presencia" la que inhibía aquellos impulsos erráticos que en el pasado lo condicionaban?
-¡Vee!
Fue despertado de sus pensamientos (estaba agarrando una mala costumbre de "soñar despierto") cuando sintió un cálido toque en su nuca. Su Eevee ronroneaba ligeramente mientras reposaba su cabeza contra su nuca.
Red sonrió divertido. Una sonrisa que quizás en este mundo nadie más ha visto aparte de Eevee.
Se llenó de determinación, mientras avanzaba hacia su nuevo destino.
…
…¿Dónde estaba la ruta 1?
Fue en este momento que su determinación se fue directamente a la mierda.
Red estrelló la palma de su mano contra su frente, cubierta por la visera de la gorra.
Esto no era un videojuego, por más similar que pareciese uno. No era como si la ruta 1 se encontrara desplazándose hacia arriba. No es como si ir todo recto hacia arriba lo llevase a Ciudad Verde. En primer lugar… ¡esto no es una Gameboy o una DS! ¡No hay un "hacia arriba"!
Incluso antes de salir por completo de su casa, Red ya se había perdido.
"…Aunque" Red puso su mano sobre el mentón. Quizás no tenía idea de donde podría estar la ruta 1, pero vio por la ventana de su casa una extraña nube de polvo seguida por dos manchones yendo hacia detrás de la casa, siguiendo ese camino.
¿Tal vez podían haberse dirigido hacia la ruta 1? No tenía nada que perder, si llegaba a tener la razón.
Red entonces, con una nueva dosis de confianza adquirida, se puso en marcha hacia el camino sin pavimentar, en la dirección contraria a su casa.
Pero de alguna manera… sentía que estaba olvidando algo. Algo importante…
"Tal vez solo estoy pensando de más" se dijo a sí mismo. ¿Qué pudo haber olvidado?
Incluso a pesar de que esa extraña sensación no había desaparecido, eso no le obstruyó a Red al momento de apreciar el pasaje que le rodeaba.
Red estaba anonadado frente a la belleza del lugar. Las casas eran escasas y simples. Había un buen trecho de espacio que las separaba una de otras. La simpleza de su diseño era tal que a cualquiera que los viese le parecerían monótonas… Pero eso sería si fuese cualquier otro lugar aparte de Pueblo Paleta.
Aquellas casas de construcción monótona y simple, teñidas de variopintos colores, parecían calzar de forma perfecta ante la belleza y paz del Pueblo. Resplandeciente césped a la altura de la rodilla, en un verde oscuro y un verde claro brillantes bajo el efecto del rocío.
Suaves pero pronunciadas colinas parecían ser unas curvas carentes de cualquier imperfección, como el oleaje en el océano bajo la influencia de la calmada marea.
Robustos pero hermosos robles estaban desperdigados en medio de las praderas y valles de Pueblo Paleta.
Hasta donde el ojo podía ver, un mar verde llenaba su visión, sólo siendo manchado por las variopintas casas y estructuras, y sus hermosos colores, contrastando con su simpleza.
Era como la paleta de colores de un artista. Un lienzo en blanco que se teñiría de la Paleta de las aventuras de sus residentes.
La simpleza y la belleza podían ir de la mano. Al menos en el caso de Pueblo Paleta.
Una belleza capaz de embelesar el alma de cualquier ser que aprecie el entorno, borrando por un momento sus problemas y dudas, inundando sus corazones con una sensación de calma y seguridad. Una paz difícilmente alcanzable en su viejo mundo.
Red asintió con su cabeza, en señal de aprobación hacia su entorno. Su Eevee también soltó un corto suspiro de apreciación.
Red había olvidado que algo le faltaba. Olvidó aquella duda. Duda que más tarde la cobraría por sus descuidos.
Red se mantuvo quieto solo unos momentos para apreciar su entorno, antes de ponerse en marcha. ¿Hacia dónde? A la dirección contraria de su casa. Si la humareda la cual seguía estaba yendo de hecho fuera de Pueblo Paleta, solo había dos opciones. O ir hacia la ruta 1, o dirigirse hacia la Ruta 21.
Y si sus suposiciones eran correctas, tal como en el videojuego, la dirección de la Ruta 21 estaba frente al Laboratorio del Profesor Oak, y la Ruta 1 estaba al lado contrario.
Y aunque no había visto la Ruta 21, mientras más se acercase al Laboratorio, más sentía aquel olor "marino" proveniente de las playas y las bahías, aquella humedad característica de ellas. Por lo tanto, al otro lado debería estar la Ruta 1… ¿verdad?
Mientras caminaba, esperaba desde el fondo de su corazón el no equivocarse.
Red caminó alrededor de 15 minutos hacia la dirección de la humareda (al menos, ahora podía asegurar que Pueblo Paleta no era en lo absoluto pequeña), esperando que sus deducciones no haya sido malas en absoluto.
Pero a medida que se acercaba hacia el lugar, veía a la distancia una extraña estructura alzándose entre los bosques, levantándose y manteniéndose a una altura cuatro veces mayor que la altura de los árboles (Incluso tal vez más).
Red estaba demasiado lejos para apreciarla mejor, pero aquella estructura se le hacía vagamente familiar… vagamente reconocible… pero no tanto de los videojuegos. Sino más bien de su antiguo mundo…
Además, ese no fue el único cambio.
Mientras más se acercase hacia esa dirección, más apreciaba como la distancia entre las casas disminuía, e incluso aparecían diferentes estructuras aparte de casas. Tiendas, Departamentos, pequeños hoteles, restaurantes, floristerías, lugares de ocio, una especie de centro comercial bastante reducido, e incluso algo que parecía ser un terminal de buses, una agencia de Policía, y un cuartel de Bomberos.
Pequeñas plazas también aparecían, y estructuras que Red no reconocía, no por su forma, sino porque parecían estar cerradas, y Red no era adivino ni era un Pokémon del tipo Psíquico, por lo que no tenía idea de lo que podían ser.
Pero algo era seguro, una corazonada que hizo a Red hacer un gesto de triunfo en su interior.
La mayoría de las casa, no, de los edificios en sí parecían estar orientados a la cercanía a esta parte, donde las casas se volvían más abundantes. Incluso las diversidades de tiendas y servicios se volvían más variadas en comparación con las que se hallaban cerca de su casa (las cuales, ahora que lo notaba, parecían ser cero).Eso significaba que todo el pueblo se concentraba en esta zona, debido a que había algo importante.
¿Y qué era más importante para un pequeño pueblo que la conexión de este con el resto del mundo?
También podía serlo sus atracciones turísticas, o incluso el Laboratorio del célebre profesor de fama mundial, pero por alguna razón parecía que, o bien no habían aprovechado el valor de estos recursos, o bien simplemente estos no tenían ningún valor especial para los visitantes de otros lugares, por alguna razón.
Así que, Red cada vez estaba más seguro. Estaba en la dirección correcta.
Finalmente, Red dio en lo que sería una pequeña plaza circular. Aunque para ser un pueblo pequeño, la plaza parecía ser bastante significativa. A diferencia de las anteriores, esta estaba pavimentada en roca (Hablando de eso, en algún punto el camino bajo los pies de Red se había convertido en un camino pavimentado en cemento, pero Red nunca se percató de ello), dándole un aire de antigüedad y belleza apreciable para cualquier amante de las antigüedades.
Árboles de extraña naturaleza que Red no podía distinguir su especie (principalmente porque Red no es botánico, ni nunca se interesó mucho en sus nombres, en realidad), pero de bella apariencia para la vista crecían en zonas despejadas de pavimento, dando pequeñas áreas verdes en puntos clave que acentuaba la belleza del lugar.
Estatuas se alzaban en medio de la plaza, siendo, para sorpresa de Red, la estatua de en medio una figura similar a la de Green la que se alzaba y destacaba más que el resto.
Red no tenía que ser un genio para darse cuenta. Esta era la Plaza de Armas del pueblo. El emblema de Pueblo Paleta.
Al lado izquierdo de la plaza (desde su perspectiva) se hallaba un bello edificio con una apariencia similar a una casona antigua, o a una pequeña y alargada mansión abierta a las personas. Red suponía que tal vez este edificio era quizás algo así como el ayuntamiento de Pueblo Paleta.
Al lado contrario, un edificio que también sorprendió a Red tanto como el anterior se levantaba de forma gloriosa y ominosa con una estructura digna del periodo barroco.
Allí, una iglesia de hermosa apariencia yacía incentivando a todos aquellos que la observasen a entrar en su interior.
Y en frente de la plaza, se hallaba un camino con un par de tiendas y edificios más, pero también algo que destacaba haciendo a Red el preguntarse si debería seguir sorprendiéndose de estos cambios.
Aquella estructura monumental que Red había visto desde la distancia era una autopista, una autopista que se alzaba sobre el nivel de los grandes árboles de varios metros de altura… ¡siendo casi cuatro veces más grande!
Red aún recordaba sus horas jugando los juegos de Pokémon, y tenía sus ideas respecto a estas autopistas sobre los árboles.
En el videojuego, a veces se observaban carreteras y autopistas sobre la cabeza del jugador, autopistas que facilitaban el desplazamiento de una zona a otra siempre y cuando tuvieses una buena y confiable bicicleta de tu lado.
Él siempre tuvo la teoría de que esas autopistas estaban sobre el nivel de la tierra para no interferir tanto con el ambiente de los Pokémon, así como también dejar su huella frente a los Pokémon para mostrar las imponentes cosas que los humanos podían hacer, aparte de facilitar el acceso de una zona a otra.
Pero lo que si era seguro, es que Pueblo Paleta ya no era aquel lugar con sólo dos casas y un laboratorio.
El lienzo en blanco ya había sido pintado con una diversidad de colores que adornaban la belleza del lugar. Una inmensidad de colores que adornaban a la perfección la belleza de Pueblo Paleta.
Y a pesar de que en el corazón del pueblo, los edificios abundaban, el lugar nunca pareció dejar de ser un lugar "amigable con el medioambiente" cosa que en su país ningún pueblo, ciudad o región pudieron lograr a pesar del esfuerzo. O bien estaban muy desarrollados en cuanto a tecnología y comunicación, o bien estaban en un ambiente saludable. No había la posibilidad de ambas coexistiendo juntas.
Red le dedicó unos momentos a observar la Plaza de Armas de la ciudad, al igual que su Eevee, quien se movió de su posición sólo para apoyar su mentón en el hombro de Red, observando lo que el chico veía.
"En comparación con el basurero donde solíamos vivir, al menos este lugar no carece de la llamada calidad de vida que tanto buscábamos como pareja para vivir" Red pensó con melancolía.
"Así que este es un pueblo humano… bastante diferente del bosque. Y similar a lo que el tío Gaebora nos contaba en sus relatos" Eevee pensaba con nostalgia. "… ¿Cómo lo estarán haciendo Papá y Mamá, o Rudel, o el tío Gaebora? … cómo… ¿Cómo estarán todos?"
Ambos, humano y Pokémon, se sumieron en el interior de sus pensamientos, profundo dentro de los recuerdos del pasado.
Cada uno tenía cosas en las que pensar, solo que ambos trataban de ignorarlas.
Red seguía sintiendo aquel dolor, aquel dolor que gatilló el comienzo de ese incidente… y su desenlace, y el dolor de las dudas creadas por las oportunidades y los comienzos.
Eevee seguía sintiendo aquella agonía, el dolor de los experimentos que en sí hicieron esos seres humanos, y el dolor de la incertidumbre por sus seres queridos.
El profesor Oak les dio a Green y a Red dos Pokéballs, cada una de ellas con un Eevee. Y aunque Red no tuvo la oportunidad de escoger su Eevee, parecía como que el destino se había encargado de entregarle a una gran compañera para su viaje.
Pues ambos eran iguales, como dos gotas de agua.
Red caminó sin rumbo fijo hacia el interior de la plaza. Su mente… se hallaba en lo profundo de sus recuerdos, al igual que su nueva compañera.
De forma inconsciente, llegó frente a la estatua del hombre parecido a su "rival".
Una placa de metal tenía grabado su nombre, un nombre que incluso hizo a Red despertar de sus pensamientos.
[EN NOMBRE DEL MEJOR ENTRENADOR QUE UN PEQUEÑO Y HUMILDE PUEBLO PUDO HABER DADO A LUZ. ESPEREMOS QUE TU NOMBRE PERDURE PARA SIEMPRE GRABADO EN LOS ANALES Y REGISTROS DE LA HISTORIA, EN LAS ESTRELLAS, EN EL FIRMAMENTO, Y EN EL REINO DE ARCEUS.
PALLET OAK. FUNDADOR DE PUEBLO PALETA, FUNDADOR DE LA LIGA POKéMON, Y EL MEJOR ENTRENADOR QUE ESTE PUEBLO PUDO DESEAR.]
"Pallet Oak… Oak… ¿¡No es el apellido de Green y el profesor!? Espera, ese nombre… me resulta familiar"
Red puso su mano sobre su barbilla. Tal y como imaginaba, el apellido era no sólo similar, sino era el mismo apellido que aquel profesor que con sus estudios sacudió al mundo, y el mismo apellido que el rival que siempre estaría un paso por delante de él en los videojuegos.
Pero sobre todo, el creía haber escuchado ese nombre antes. ¿Dónde?
…
…No logaría nada mientras se mantuviera parado frente a una vieja estatua pensando en ello. No es como si hacerlo fuera a refrescarle la memoria.
Red nuevamente se puso en marcha. Ahora tenía AÚN MÁS DUDAS que las que tenía cuando salió de su casa. La existencia de una iglesia, eso que parecía ser un ayuntamiento, la autopista y la estatua… y aquella sensación que al pensar en sus duda volvió a él… ¿Cuánto tendría que llenarse de dudas para que el mundo le dejara un poco de paz y tranquilidad? ¿O sólo tenía una cantidad anormal de curiosidad por este mundo? ¿La historia habría sido diferente si no hubiera sido un ferviente fanático de la franquicia?
Algo le hizo a Red caer desde sus profundos pensamientos al piso… literalmente.
-Auch… ¿Qué se supone que fue eso?...
Aún a pesar de haberse caído, al menos sus reacciones evitaron el tener que ensuciarse la ropa de forma excesiva (Debido a su fanatismo por el juego, consideraba esa vestimenta como algo invaluable e irremplazable). Pero a pesar de la caída, su rostro permanecía impasible y sereno, carente de cualquier malestar, a pesar de sus palabras, que casi parecían no tener rastro de queja o malestar en ella.
A sus pies, latas de cerveza, confeti, gaseosas, y envoltorios de comida. Incluso un Trubbish (quien pertenecía a la región de Teselia, siendo inconsistente con el ecosistema) estaba en el piso, con el Trubbish devorando la basura.
Red se levantó, mirando a todos lados. Desde el momento en el que salió de su casa, más que preocuparse de las personas, sólo había estado observando el paisaje de Pueblo Paleta (Aunque podría jurar el no haber visto a nadie). Pero ahora observaba su entrono con sumo cuidado buscando cualquier signo de la presencia de otro ser humano a su alrededor. Sería bastante embarazoso el que alguien lo hubiese observado…
Aunque para alivio de Red y de la integridad de su reputación, no parecía haber nadie a su alrededor, aparte del Trubbish quien se hallaba absorto comiendo unas latas de cerveza, y su Eevee, quien lo miraba mostrándose divertida.
Nero: para aquel que no entienda la preocupación de Red, déjenme explicarles. Ustedes están observando la calle, cuando de repente ven a una persona caminando por esta. Pero no es cualquier persona. Es una persona con una belleza casi de otro mundo, con unos ojos rojos profundos, una apariencia fría como una espada o el hielo, y un aire sutil de arrogancia fría a su alrededor con una apariencia y ambientes que harían suspirar a cualquier chica heterosexual o a cualquier varón homosexual. Ellos pensarían "Que genial…" Pero de repente, va y se tropieza, cayendo al piso como si fuera plomo. Quieran o no, la impresión de esa persona bajaría al punto en el que te reirías de esa persona, yéndose todo ese ambiente a la mierda. Eso es lo que a Red le preocupa. Y el porqué, es por la admiración que Red tiene hacia el Red del fandom, admiración que a veces ya se ha visto plasmada en sus pensamientos
Pero había algo que a Red no le calzaba del todo.
Esta ciudad tenía un ambiente que parecía libre de cualquier contaminación. Incluso cuando caminaba apreciaba esto, como un lugar libre de cualquier problema medioambiental. Pero ahora que observaba el piso de la Plaza Central del pueblo… solo veía desperdicio y problemas similares a los que en su viejo mundo tenía donde vivía. Unos grandes problemas de "falta de limpieza".
Pero algo no estaba bien. Hasta hace poco, el lugar era tal que sería catalogado como la perfecta mezcla entre un ambiente limpio y campestre, junto con un ambiente desarrollado. No había ni una pizca de contaminación. Pero ahora… el solo ver el deplorable estado del piso de la Plaza Central le hacía darse cuenta de lo errada que estaba su visión. O tal vez, ¿era sólo un caso especial?
Mirando la basura en el piso, parecían ser sólo pancartas y serpentinas, junto con alimentos, carteles, latas y botellas. Como si en el lugar…
"…Hubiese ocurrido una celebración" Concluyó Red.
Una ampolleta se encendió en el cerebro de Red. Habían estado él, Green y Oak hablando del profesor acerca de esto mismo. Los ciudadanos de Pueblo Paleta despedirían y celebrarían la partida de los jóvenes entrenadores que se abrían al mundo en el comienzo de su largo viaje.
Entonces, toda esta… basura en el piso, eran probablemente los desperdicios dejados por la celebración. Como para comprobar eso, un letrero hecho de papel tenía escrito [¡CONTAMOS CON USTEDES, JÓVENES PROMESAS!] junto con otro que decía [LES DESEAMOS UN BUEN VIAJE] en el piso, abandonados como si el valor de esas palabras fuera igual que en lo que el mismo letrero se convirtió.
"Bueno, no es como si esperara que sus palabras fueran más que eso" se dijo a sí mismo a Red, dándole la misma importancia a sus acciones que en lo que ellos convirtieron sus palabras. Solo sentía cierta molestia en la forma en la que inflaban de falsa confianza y seguridad a los chicos, inflando su ego, sólo para buscar alguna excusa para festejar o despreocuparse de su trabajo por un rato. Y lo que es más, si alguno de ellos tenía éxito en sus viajes, lo más probable es que se pegarían a ellos como parásitos, recordando favores o cosas así. Claro, si es que tenían éxito, o si nunca les importaron cualquiera de ellos.
Al menos, a Red no le podía importar menos. No tenía idea de quienes podían ser esas personas, hasta el momento, solo había visto a Delia, Daisy, Green y Oak, por lo que no tenía idea de quienes podían ser el resto de los habitantes de Pueblo Paleta. ¡Ni siquiera los había visto! ¿¡Qué valor le iba a otorgar a otorgar a las palabras vacías de desconocidos!? Él tenía años de experiencia en la vida, por lo que podía distinguir fácilmente las palabras gastadas en vano de las sinceras (Aunque a su vez, también tenía alrededor de 15 años, y a su vez, también era su primer día de vida).
Debido al desconocimiento de la que sería su propia "familia" y "amigos cercanos" en esta vida, el mismo no tenía ningún apego en especial a las personas cercanas a "Red" en esta vida.
La única razón por la que quería desaparecer de Pueblo Paleta… era para evitar que lo reconocieran. En parte, también es por su fanatismo por los juegos y el sueño de todo jugador que alguna vez tiene al querer convertirse en un entrenador Pokémon en su infancia.
Y sobre todo, para encontrar sobre la marcha lo que en verdad quiere hacer en su vida.
Ahora, tenía una nueva oportunidad, un nuevo comienzo, así que no la desperdiciaría fácilmente.
Red pateó el cartel lleno de falsas esperanzas, lanzándolo un par de pasos (cosa que el Trubbish notó, pues corrió como loco con la boca abierta, babeando una sustancia… no apta para cualquier ser vivo… ¿Quizás para un Muk?) antes de ponerse en marcha hacia el camino de enfrente.
Aunque tenía sus dudas con respecto a la Iglesia y el ayuntamiento, elementos raramente vistos o mencionados en Pokémon la religión y la política, podía averiguar acerca de ellos después de llegar a Ciudad Viridian.
Habían un par de tiendas de Souveniers y algo que parecía ser un banco (ponía [Banco Regional de Kanto] por lo que no podía ser una zapatería), y varias tiendas por el estilo. Aunque todavía carecía de aquel elemento esencial para cualquier pueblo y región: Un centro Pokémon.
Mientras se acercaba a la carretera, estas tiendas y edificaciones se hacían cada vez más numerosas. Incluso, mandando toda la infantilidad de los juegos de Pokémon a la mierda, algo que parecía ser un Bar enorme, y algo que parecía ser un Striptease estaban por la avenida principal (o así la llamó Red), despertando un leve sonrojo en el chico de Rojo. Maldición, ¡Y estaban cerca de la entrada del pueblo! ¿Qué creían que eran los turistas? ¿Bestias sedientas de vicios e impulsos sexuales desmesurados?...
Como si leyeran su mente, un montón de risas (casi como si fuera todo un ejército) sonaban con fuerza desde el bar, y unos cortos gemidos escapaban del Striptease. ¿Era esto una avenida principal, o un barrio rojo?… Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Red, haciéndose cada vez más intensa a medida que el frecuente ruido provenía detrás de la puerta.
Nero: Insertar SFX: Infancia destruida en pedazos
Red aceleró el paso, cada vez más alejado de esas tiendas. Por ahora, no volvería a ver a Pueblo Paleta como el mismo lugar que antes… Prefería el Pueblo Paleta con dos casas y un laboratorio.
Su Eevee, ante las reacciones de su entrenador… sólo podía ladear la cabeza en incomprensión.
La carretera se veía cada vez más cerca… y también lo estaba una muchedumbre de personas. Fácilmente habían alrededor de un millar de personas, quizás más o quizás menos, pero cerca de ese número.
¿En verdad los entrenadores se habían inflado de ego, o se habían acobardado? Al menos, él se habría acobardado de inmediato y habría cancelado todos esos planes de volverse un entrenador para recluirse en su habitación por la vergüenza y la presión de la muchedumbre.
Aunque tendría que ingeniárselas para tratar de esquivar a esa gran multitud…
-Oye, tú, niño.
Mientras se preguntaba cómo cruzar el lugar sin ser visto por esa enorme multitud, una voz seca y bastante descuidada sonó cerca de él.
-Tú, el chico de la gorra estúpida y el extrañamente tierno Eevee… Ouch, ya entendí, el chico del horrible Eevee en su mochila, por aquí.
Desde un rincón entre las tiendas (específicamente en un callejón entra el Striptease y el bar), una delgada figura, casi anoréxica salió desde dentro de las sombras.
Lo primero que se le vino a la cabeza a Red acerca del hombre… era que parecía la viva imagen deun drogadicto o un criminal adicto a las Pokédrogas. Una piel reseca y descuidada, al igual que su oscuro cabello enmarañado y alborotado de un color negro con un ligero matiz de púrpura. Su cabello, una mezcla desordenada y poco estética entre liso, ondulado y rizado, estaba "peinado" hacia atrás dejando al descubierto sus dos entradas bastante pronunciadas.
Sus ojos estaban rojos por la irritación, como si hubiese estado días y noches sin dormir. Llevaba una desaliñada barba como la de un hombre que no se había afeitado en un largo rato. Su piel blanquecina tenía incluso un color poco saludable, y tenía una sonrisa bastante extraña.
Llevaba una ropa oscura de un aspecto… poco estético y poco higiénico, junto con unas descoloridas zapatillas y una raída chaqueta pesada castaña de un aspecto ostentoso… o lo tendría, si no pareciese estar tan sucia.
Era la imagen de un hombre que perdió ante la tentación de las drogas. Si tuviera que remarcar algo… sería el Weaville que estaba junto al hombre, quien parecía jalarle el oído con sus afiladas garras.
-Oye, mocoso. Quieres esquivar a toda esa molesta multitud y entrar a la Ruta 1 sin toparte a nadie, ¿no? No te preocupes, tengo la solución a tus problemas. Si quieres, te puedo dar un aventón en mi furgoneta… ¿Eh? ¿Adónde vas?
Red había escuchado lo suficiente. Pensaba que quizás sería un NPC que le diera alguno de esos clásicos diálogos a los que estaba acostumbrado… de hecho, no esperaba nada. Pero resultó ser que incluso sin esperar nada, aún lograrían desilusionarlo y perturbarlo más de lo que ya estaba.
Por lo visto, su personalidad y su identidad eran lo mismo que su apariencia demostraba. Ante el potencial delincuente, Red hizo lo que cualquier persona normal haría: Huir.
-¿Eh, niño? ¿Dónde vas? ¿No querías pasar desapercibido por la multitud? ¡Ven, acompáñame! ¡Tengo dulces! ¡Tengo caramelos raros! ¡Hey! ¡¿NO QUIERES VER ALGO INTERESANTE!?
Red aceleraba el paso con cada palabra que el hombre decía. Y cuando gritó, el mismo ya se hallaba corriendo a una gran distancia del delincuente.
Al ver al chico a una larga distancia, el hombre soltó un suspiro de decepción.
-Vaya. Huyó. ¿Por qué habrá huido de alguien tan carismático como yo?
A medida que hablaba, un espectáculo surrealista y perturbador, que exceptuando al Weaville, nadie más sería testigo, ocurrió con el hombre siendo protagonista.
La piel y la ropa del hombre se volvieron moradas, y de una apariencia viscosa y líquida, como si fuese plastilina recubierta por aceite. Lentamente, el tamaño del hombre se fue reduciendo y cambiando de forma, hasta que la masa alcanzó un tamaño ligeramente más grande que la Weaville a su lado.
La masa comenzó a moverse de su posición, dejando al descubierto a un sonriente y despreocupado Gengar mirando al chico correr.
-[¿Habrá corrido hacia la multitud para notificar embelesado por mi presencia para contarle a todo el mundo que semejante Adonis estaba en el pueblo?] –Se preguntó seriamente Gary.
-Ville, Weaville, Ville –Contestó la Weaville, como si no le sorprendiese la reacción del chico.
-[¿Que huyó porque creía que soy un pedófilo? Aun así… ¡Los dulces son infalibles! ¿Qué clase de entrenador no correría a mis pies si les ofreciera un Caramelo Raro? ¡Es inaudito!] –Se quejó Gary, seriamente indignado (Aunque si era porque Red huyó o porque sus trucos fallaron, nadie lo sabría).
-Ville ville –Dijo el Weaville, cansada como si no le importase ya.
-[En fin, todo es culpa de este inútil, dándome ese aspecto que no plasmó lo genial que soy] –Dijo Gary.
El Gengar pateó a la masa amorfa que le había dado aquella forma.
-¡Dii!, ¡Dii Diito, Di! –Se quejó la masa amorfa.
-[Nada de "No es mi culpa" o "No hago esto hace en años". La próxima vez, asegúrate de plasmar mi carisma, mi belleza y mi genialidad en mi próximo cuerpo. ¡O te internaré en una Guardería Pokémon! ¿Y sabes lo que les ocurre a los Diito's allí, no?] –Sonrió Gary con malicia.
-¡DII! –El Diito en cuestión tembló de miedo. Desde ahora, se aseguraría de darle un buen aspecto a ese estúpido y narcisista Gengar… A menos que quisiera convertirse en una máquina ponedora de Huevos.
-[Es bueno que lo entiendas] –dijo Gary sonriendo con satisfacción, antes de notar que Weaville había desaparecido. –[¿Ya se fue? Vaya, debe estar muy preocupada por Rojito para desaparecer así sin más. ¿Vamos al Striptease de al lado?...]
Diito se empezó a marchar del lugar, dejando solo a Gary.
-[¡Hey! ¡NO ME DEJES SOLO! Maldición. Primero Rojito se nos escapa, luego Levy se larga, tomé la apariencia de un drogadicto, no puedo entrar al Striptease, y hasta la masa amorfa se largó de aquí. ¿Cuándo terminará mi sufrimiento? ¿Cuándo recibiré mis Malasadas?]
El Gengar, a regañadientes, corrió detrás del Ditto, aplicando su comprensión del Pulso Espiritual y de sus habilidades innatas para ocultar a la masa amorfa mientras seguía a Red.
Apenas tuviera la oportunidad, se desahogaría con el primer entrenador que le molestara…
Red, inconsciente de estos eventos trató de mantener una gran distancia del hombre de aspecto perturbador.
"Por lo visto… Pueblo Paleta no es un lugar tan tranquilo como lo muestran en el manga o en la serie" Pensó Red.
Bares, Striptease y delincuentes en las calles. Todo lo que una persona nunca esperaba ver en el interior de un pequeño Pueblo, y nunca uno tan emblemático para la franquicia como Pueblo Paleta.
¿El realismo de este mundo no se sobrepasaba? No es que el nunca haya entrado en un bar, de hecho, cuando entró en depresión, tuvo una intensa caída en cosas como el alcohol, y fue un visitante bastante frecuente en bares de mala muerte.
No es como si los Striptease fueran algo ajeno a él. Cuando aún estaba soltero, él y sus amigos se habían colado en uno cuando eran menores de edad sacando provecho de su apariencia (pues aparentaban más edad que la real) y del mágico poder del dinero.
Y no es como si los delincuentes fueran algo nuevo para él, pues vivían en un barrio con un alto índice de crímenes y robos, entre otras cosas, y no habían sido pocas veces las que le habían robado y propinado una paliza. Incluso… No, no volvería a recordar eso. Sólo el pensar en eso incluso ahora le hacía hervir la sangre en rabia. No por él, sino por… Si, más que nada por él mismo.
Pero, ¿Acaso estarías tu tranquilo viendo como una de tus franquicias favoritas es contaminada por una dosis de realismo, en el peor sentido de la palabra, pero no de una forma llamativa, sino de una forma que no te haría ver la franquicia como algo normal de nuevo? Al menos, el sintió como algo de sus fantasías se rompieron.
Y como no podía mirar a un lado como si no le incumbiera… sólo corrió para preservar la integridad de su cuerpo, su vida… o de su virginidad.
Su Eevee, quien aún se hallaba en el punto medio entre su espalda y su mochila… Sólo podía mirar con curiosidad la interacción y las reacciones de su entrenador. Aún era muy inocente…
Con el paso del tiempo, aquella autopista se hacía cada vez más cercana, y la muchedumbre lo hacía más. Los restos de basura, que habían desaparecido desde la plaza, ahora volvían a ser visibles, seguido por ovaciones y gritos de admiración y apoyo.
El gentil y pacífico aire se hacía cada vez más pesado y caliente, una sensación característica de las multitudes. La euforia, la gran cantidad de personas, le hacían sentir como si el oxígeno le faltase.
Si hubiese sido en su vida anterior, este era el momento donde estaría temblando, y ni siquiera podría moverse del lugar.
Pero en esta vida…
Re giró su cabeza, para mirar su reflejo en el escaparate de una tienda. Su cuerpo, a pesar de sentir que temblaba, parecía impasible. Su mirada carecía de cualquier duda, miedo, seguridad y determinación, como si todo esto fuera ajeno a él. Solo había una frialdad colosal emanando de su cuerpo. Incluso aquellos sentimientos que tanto lo presionaban debido a su miedo a las multitudes… parecían ser más débiles que antes.
Incluso a esta distancia, donde aún faltaba un trecho para alcanzar a la multitud de personas en la Ruta 1, antes ya habría dado la vuelta hacia atrás y corrido con toda la fuerza que podía hacia su casa. Pero ahora, solo parecían ser inseguridades al nivel de una pequeña molestia que ni siquiera se reflejaba en su rostro, su cuerpo o sus reacciones.
Pero en esta vida, Red era diferente. No sabía si era un efecto secundario de la reencarnación, o de su cuerpo, pero todos aquellos impulsos estúpidos habían desaparecido, y sus sentimientos intensos se habían hecho más tenues. Si, seguía cambiando fácilmente sus emociones, pero al menos, ahora no parecía ser una bestia guiada por sus instintos…
Red miró la palma de su mano. Como si estuviera aplastando sus dudas con determinación, el cerró su mano apretándolo en un puño. Él podía hacerlo, o al menos, él lo sentía así.
Pero en cuanto a su pequeña compañera…
Red desvió la mirada mirando detrás de su hombro, específicamente a la joven Eevee. A diferencia de él mismo, quien parecía ser capaz de controlar sus miedos (por ahora), Su pequeña Pokémon estaba temblando al ver a la multitud.
Red suspiró. Dirigió su mano hacia aquella hacia el compartimiento donde se hallaba la Pokéball de Eevee.
-Oye –Dijo Red, tratando de ser lo más sutil y suave posible, pero como suponía, su voz sonó lo suficientemente áspera como para hacer a cualquiera sentirse ofendido. Aunque al menos, cumplió el acometido de hacer que Eevee lo mirara.
Red extendió la Pokeball hacia el Eevee apuntando el centro de esta hacia la cara de su compañera. -¿Quieres entrar aquí? Así no tendrás que lidiar con la muchedumbre de enfrente. –Dijo Red.
La Eevee sonrió con pesar antes de asentir. Ella misma sabía que no podía estar tranquila con esa multitud. A pesar de que parecía haber desarrollado un lazo con Red, ella misma sabía que aparte de Red, lo más probable es que no podría lidiar con cualquier otro ser humano de buena forma. Mucho menos si es que estos eran tantos.
Al ver a la Eevee asentir, Red soltó un suspiro antes de apretar la Pokéball como si fuera una pelota de goma, como lo hacían en el anime para guardar a sus Pokémon.
Para suerte de Red, sintió un ligero *Click* proveniente del interior de la Pokéball, como si algo hubiese sido puesto en marcha antes de que un haz de luz roja envolviera al Eevee que yacía entre su espalda y la mochila, desapareciendo en esta misteriosa luz roja.
-… -Red sintió como el peso de la Eevee desaparecía de su espalda. Más tarde, investigaría a fondo como es que las Pokéball funcionaban.
Con un suspiro- Un suspiro bastante pesado- Red se puso en marcha nuevamente hacia la enorme multitud que tenía enfrente.
Hombres, mujeres, adultos, ancianos y niños gritaban con emoción a los que parecían ser a unos chicos de 15 años. Había alrededor de treinta chicos en medio de un amplio espacio creado por la multitud. Cada uno de ellos portaba expresiones orgullosas, algunos de ellos temblando por la multitud, pero sin duda, cada uno llenos de sí mismos, hasta el punto en el que Red sentía que podía palpar su ego.
No era que los jóvenes fueran orgullosos y arrogantes. Red podía ver por sus vestimentas, sus gestos, y por la forma de sus rostros que estos chicos no poseían (o al menos la mayoría) ese aire arrogante que ahora mostraban. No, sólo estaban siendo inflados de ego por la multitud, y luego harían alguna estupidez.
Red sintió por un momento compasión por ellos. Él mismo ya le había explicado a Green lo que ocurriría tras esto, por lo que ya sabía a lo que esto estaba destinado.
Pero esto no era un videojuego. El fracaso era bien una opción, pero tampoco era la más terrible de todas.
El perder una batalla estaba bien, pero si imprudentemente desafiaban algo que lógicamente no podían hacer frente sólo porque estaban rebosando ego y arrogancia… Incluso la muerte podía ser posible.
Además, en el peor de los casos, la muerte sería incluso la salida más indolora.
Red miró compasivamente a los chicos. Esperaba que al menos, no murieran antes de darse cuenta de la realidad.
¿O tal vez, sólo estaba siendo demasiado precavido?... No, en un mundo donde Striptease, bares y drogadictos están en un pequeño y pacífico pueblo, el morir en medio de sus viajes podía ser altamente probable.
"…Creo que desarrollé un complejo con el Striptease y con el sujeto ese" Red se dijo a sí mismo. En cuanto al bar… no tenía nada en contra de ellos. Hasta encontraba el romanticismo en el acto de ir a un bar…
Los chicos seguían disfrutando del embriagante reconocimiento del público. Aunque lo negaran, incluso aunque reaccionasen con timidez o humildad… Red fácilmente podía apreciar sus ojos y sus sonrisas. Independiente de todo… Estaban extasiados, extasiados por el reconocimiento y la falsa fama que los llenaba, fama que probablemente desaparecería apenas el sol se ocultase en el horizonte. Reconocimiento que sólo sería recordado hasta que hicieran algo importante.
Red… caminó. No hacia ellos, no hacia el público. Red caminó hacia la autopista. Si esa pista daba hacia la Ciudad Viridian, o si al menos lo acercaba… él no lo sabía. Pero al menos, él no tendría que soportar aquellos gritos incesantes, ni tendría que ver a los chicos que probablemente terminarían con sus esperanzas rotas.
¿Estaba siendo demasiado pesimista? Tal vez. El mismo no lo negaba del todo. Pero no estaba dispuesto a ver la historia repetirse otra vez frente a sus ojos. Puede que él nunca la haya vivido de primera mano, pero ya había visto suficientes sueños rotos y esperanzas perdidas en su vida pasada. Al menos, quería evitar el ver como esos chicos seguían el mismo sendero que llevó a tantos de sus conocidos a caer en un abismo de dolor.
La multitud estaba cada vez más cerca de su alcance. Desde hace un rato, donde apenas veía una larga mancha variocolor, o el momento donde él fue "embarcado" por un posible depredador sexual (O cualquier cosa relacionada al bajo mundo) siendo ya una mancha más clara, hasta ahora, donde estaba a unos cortos pasos de la multitud.
La carretera ya se extendía frente a sus ojos. A ambos lados de la calle pavimentada y de la carretera que se elevaba gradualmente, ya no había tiendas. Solo se extendía el verde césped a ambos lados de la carretera. Mientras que los robles se volvían cada vez más frecuentes en los costados de la carretera, hasta que cerca del primer pilar que sostenía la ascendente carretera (En un principio era una plataforma, pero luego eran pilares los que lo sostenían), ya los árboles cubrían por completo su vista, extendiéndose quién sabe cuanta distancia.
Red tragó saliva, mientras presionaba la visera de su gorra para ocultar su expresión. Sí, seguía viéndose indiferente, pero eso no significaba que no necesitase calmarse, ¿no? Esa gorra tenía un efecto extrañamente terapéutico en él. Además, sentía que tenía una mejor cara de Póker con ella que sin ella cubriendo su expresión.
Red dio un inseguro paso hacia adelante, como si el ruido de sus pisadas podría despertar a una fiera sedienta de sangre. Un paso seguido por otro un poco más estable que el anterior. El miedo seguía morando en su corazón, pero mientras más presionase la visera de la gorra hacia abajo, más seguro se sentía.
Finalmente, algunas personas notaron su presencia. ¿Cómo no hacerlo? Su vestimenta predominantemente roja, el frío aire a su alrededor, su característica gorra, y sobre todo, sus ojos rojos como unas gemelas lunas carmesíes brillando en la oscuridad del firmamento eran difícilmente cosas que una persona dejaría pasar desapercibido fácilmente. Además… ¿Qué clase de persona tenía esa sensación de congelarte sólo con estar cerca? Quieras o no, de forma natural mirarías al origen del escalofrío que recorría tu cuerpo.
Tanto la multitud como los entrenadores novicios ovacionados por ella cambiaron sus miradas al chico pelinegro. La multitud parecía emocionarse aún más, mientras los entrenadores tenían variadas expresiones.
Algunos tenían sentimientos encontrados debido al chico sin inicial. Otros sentían una leve ira, debido a que por él el centro de atención cambió de ellos al "niño prodigio". Otros sentían miedo al ver al "chico sombrío" acercándose. Algunas chicas sentían como sus mejillas se sonrojaban ligeramente al ver al "príncipe helado" con el que más de una vez habían fantaseado teniendo una romántica aventura. Otros miraban con burla al idiota que no llegó a tiempo para obtener su inicial.
Pero algo que todos ellos tenían en común: Un sentimiento de inferioridad que derivaba en todas sus emociones.
Después de todo, él fue aquel que obtuvo las mejores calificaciones de todo el Proyecto PokéDex no sólo en Kanto, sino tal vez en los últimos cinco años del Proyecto.
Incluso si no obtenía un inicial del profesor, ¿sería tal vez su Madre capaz de darle uno al pelinegro? ¿El profesor le habrá guardado uno? ¿O sería capaz el chico de obtener uno por sus propios medios? Ellos sabían que su hermano habría sido capaz de lo último, así que no sería sorprendente que él mismo pueda hacerlo.
"…Sólo esperemos que no termine con la Ruta 1 y el bosque Viridian infestados con Pokémon tipo Dragón como aquella vez" Una chica de cabello violáceo pensó mientras un escalofrío le ponía la piel de gallina.
Pero el público era inconsciente de que Red no había recibido su inicial. Para ellos, el misterioso hijo de Delia había recibido su inicial de Oak, y desde ahora, lograría hazañas al mismo nivel que sus padres como volverse campeones de la liga Pokémon (Aunque no estaban muy lejos de la verdad).
Red se desplazaba en medio de la multitud como si no le preocupase mucho, como si la multitud frente a sus ojos no existiera, cosa que a más de una persona le sacó de sus casillas (tanto entre los entrenadores como en el público). Ellos estaban allí para despedir a las jóvenes promesas de su pueblo, ¿y el los trataba como simples adornos en el camino? ¿No era demasiado arrogante y egocéntrico? Parece que ambos chicos eran iguales, tanto el nieto del Profesor Pokémon como el hijo de Delia.
De hecho, hace no mucho tiempo, el nieto del Profesor había pasado entre ellos haciendo casi lo mismo que el chico, llamando la atención de todos y pasando como si ellos no estuvieran allí. ¿No eran ambos… demasiado ingratos con el pueblo que los crio?
-¡Oye, Red! –De repente, un grito lleno de un aire de arrogancia resonó entre los jóvenes PokéDex Holders. El chico de ojos rojos miró fijamente al lugar de donde provenía esa voz.
Era un chico de cabello rubio que no aparentaba más que la misma edad de Red. Un cabello rubio ceniza peinado hacia atrás, dejando al descubierto su frente bronceada por el sol. Una fina nariz que parecía estar teñida con un aire de arrogancia. Una piel bronceada por la exposición al sol. Unos ojos afilados, llenos de soberbia, de un color anaranjado.
Espera. Ahora que lo notaba… el chico era bastante guapo. Tenía un aura cautivadora…
No, no es que bateara para el otro lado, ni es que fuese a los dos lados. Ahora que lo notaba, no solo el chico, sino todos los entrenadores eran horriblemente apuestos. Las chicas tenían una belleza surrealista… Maldición, si cualquiera de ellos estuviese en su viejo mundo, estaba seguro que incluso a su edad ya recibirían propuestas de trabajo para agencias de modelaje, televisión, o agencias de moda. ¿Acaso el profesor Oak tenía como factor clave el que todos los Holders fueran semejantes bellezas?
No, no sólo los Holders, ahora que lo notaba, cada persona en la multitud, desde ancianos hasta niños, tenían esa aura de belleza a su alrededor. A su vista, eran estéticamente perfectos, sintiendo incluso un complejo de inferioridad con respecto a su viejo cuerpo.
¡Por dios! ¡Las mujeres a las que se confesaba antes eran solo estiércol comparándolas incluso con cualquiera de las mujeres de aquí!
Por primera vez desde que llegó a este mundo, tuvo un impulso estúpido que le impulsaba a declararle a todas esas mujeres su amor eterno e incondicional, incluso si es que una líder de gimnasio, un chico pequeño de gafas, o un pokémon tipo veneno terminaban frenándolo por medios dolorosos.
Pero quizás por el respeto que él tenía a su cuerpo, o quizás por influencia de este, quizás porque la gorra inhibía en cierto punto cualquier estupidez que quisiera hacer, o quizás porque "Red" usaba todas sus fuerzas para evitarlo, aquel impulso fue contenido al instante, quedándose sólo en eso, un impulso que luego desaparecería.
-¡Te estoy hablando, bastardo!
A los ojos del rubio, la forma en la que Red no le prestaba atención (aunque en realidad, sólo estaba divagando), fue interpretada en subestimación, causando que el chico rubio se llenase de ira. El bastardo frente a él ni siquiera había recibido un inicial, ¿y se atrevía a ser tan arrogante frente a él?
Red nuevamente observó al chico rubio. La persona en cuestión sintió un escalofrío al ver esos ojos tan fríos y desalmados. Pero él no tenía ni siquiera un inicial, mientras que él incluso tenía un Gible. ¿Qué podía hacer el niño prodigio?
Los labios de Red se abrieron ante la expectación de todos los presentes. ¿Qué le respondería Red? ¿Se iniciaría una pelea en medio del público? Incluso ya estaban pensando en comenzar apuestas. El comienzo de una pelea antes de salir de Pueblo Paleta… ¿No sería eso emocionante? El ver las habilidades de los novatos, el observar el primer combate de un posible entrenador de élite en Kanto…
-Si solo vas a soltar mierda, no tengo ningún motivo para seguir aquí.
Para desilusión de todos, no fue un conflicto lo que estalló. Red solo permanecía impasible, mientras reanudaba su marcha hacia la carretera.
Y es que Red… ¡Realmente se estaba cabreando! Puede haber soltado apenas dos frases con un dejo mínimo de provocación, pero esa forma de ser tan arrogante… Parece que Green y Red se quedaban atrás en cuanto a ego se refería.
Red solo caminó ignorando los murmullos del público, desilusionados al no ver un conflicto. En serio, ¿Qué clase de personas fomentaría a los jóvenes a tener una pelea?
-¿En serio, acaso ese chico no tiene coraje?
-Debe tener miedo, al fin y al cabo, Troy siempre ha sido bastante talentoso…
-Pero… ¿Y si es que Red ni siquiera ve a Troy como un problema? Es el hijo de Delia del que estamos hablando.
-He oído que el Profesor Pokémon les iba a dar sus tres mejores iniciales a los tres mejores entrenadores que haya evaluado. ¿Serán Red y Green algunos de ellos?
-Oí por mi hija que Red y Green son el primer y segundo mejor calificados por el Profesor Oak. Aunque estoy seguro que es sólo favoritismo por su nieto y su amigo de la infancia.
-¡Dejen de hablar tanta mierda! ¡Troy! ¡Dale una paliza!
Comentarios como esos entraban en los oídos de Red. Aunque para ser sincero… Red ni siquiera les prestaba alguna atención. Aunque parecía que el chico parecía llamarse Troy…
El chico en cuestión- Troy, resopló por la nariz antes de mirar arrogantemente a Red.
-¿Dónde mierda crees que vas? ¿A la ruta 1? ¡Ni siquiera tienes un inicial!
Aunque Red permanecía impasible (tanto por fuera como por dentro), el público reaccionaba excesivamente a esas palabras.
-Espera, ¿oí bien? ¿El chico ni siquiera tiene un inicial?
-¿En serio? ¡Este chico está arriesgando su vida!
-Ja, ¡ni siquiera tiene un inicial! ¿Se le llama a esto karma por confiar en su amistad con el nieto del Profesor Oak como una forma de obtener un Pokémon fuerte gratis?
Voces llenas de burla escapaban de la muchedumbre. Por supuesto, no es como si todos detestasen a Red. Gran parte del público tenía expresiones complicadas, o mostraban genuina tristeza. Pero había quienes aprovechaban la oportunidad de clavar el puñal lo más profundo que podían.
No había pocas personas que tenían envidia de Red. Tanto niños, adolescentes, adultos e incluso ancianos tenían envidia del joven. Desde pequeño, mostrando tanto talento e inteligencia que parecía sin igual entre sus semejantes. E incluso, desde que era solo un niño ya mostraba una belleza que incluso podía hacer envidiosos a hombres y mujeres por igual, mostrando que en un futuro, ya sería un hombre de apariencia sin igual.
Y para variar… ¡La familia del chico eran amigos cercanos al Profesor Pokémon! ¡Prácticamente el futuro del niño estaba asegurado!
No son pocos los que habían intentado acercarse al viejo Profesor para obtener algún beneficio, pero todos solo se fueron con las manos vacías. ¡Era un hombre reconocido a nivel mundial! ¿¡Cuánto prestigio ganarían al volverse sus amigos!?
Pero al chico en cuestión, Red, no le podía importar menos. Hasta donde él sabía, "Red" era demasiado frío e indiferente como para intentar aprovecharse de alguien. E incluso si lo había hecho, ese era el anterior propietario de este cuerpo. ¿Por qué le debería importar a él?
Pero a pesar de ello, sentía que si seguía así, tendría graves problemas en el futuro. Por supuesto, a él no le podía importar menos si los chicos de Pueblo Paleta lo admiraban. Sólo que sería un problema bastante grande el que vayan de ciudad en ciudad molestándolo. ¡E incluso podían aprovechar la oportunidad para aprovecharse de él!
Red solo suspiró, antes de dirigir su mano hacia el compartimiento del cinturón. Él no pensaba sacar a Eevee. Él mismo ya le había dicho que la iba a mantener guardada para evitar confrontar a la multitud. Pero había otra forma de callarlos sin lanzar a su Pokémon fuera de la Pokéball.
Red sacó la Pokéball de su compartimiento y alzó su mano para que todos vean lo que llevaba.
La expresión de Troy parecía haberse ensombrecido, y todos aquellos que estaban susurrando a espaldas de Red se habían quedado callados. Sentían como sus rostros se volvían rojos de la vergüenza.
En su mano, había una Pokéball del tamaño de una pelota de beisbol.
Red tenía una teoría con respecto al tamaño de las Pokéball, y por lo visto, al menos tenía la razón con respecto a ella.
Todo entrenador (exceptuando a Red) sabía que las Pokéball tenían dos tamaños diferentes dependiendo de si tenía un Pokémon dentro o no.
Las Pokéball vacías tenían un tamaño similar al que tenía una nuez. E incluso una vez que se apretasen para expandirse y arrojarse, aun podrían ser cubiertas con toda la mano.
Pero una Pokéball con un Pokémon dentro era diferente. El tamaño que alcanzaban era el mismo que el tamaño de una pelota de béisbol, o el mismo tamaño que alcanzaba un Voltorb. Y nadie sería tan idiota como para tener un Voltorb en la mano, ¿no?
E incluso si así fuera, de todas formas significaba una cosa.
Red tenía un Pokémon.
Troy sentía como la gente lo miraba. Habían algunas miradas llenas de compasión, otras contenían burla y ridículo, y otras simplemente… contenían rabia.
A pesar de ser un pueblo muy pequeño y unido, no significaba que fueran del todo unidos, o que todos fueran iguales.
¿Qué pasó con Red? Sencillamente ignoró del todo a Troy y a la multitud y siguió su camino como si ninguno de ellos importase. Hubo quienes querían arreglar lo que habían hecho, pero el frío semblante del pelinegro les impedía el decirle algo.
En definitiva, hasta el momento, el pueblo estaba lleno de hipócritas, o al menos los que estaban allí lo eran.
Por eso, lo mejor que podía hacer, era solo seguir su camino como si nada hubiese pasado.
Pero de todas formas…
Red sentía una extraña sensación de diversión.
Al costado de la autopista, parecía haber un sendero desprovisto de pavimento o de hierbas, dando a entender que era un sendero transitable.
Red bien podía pensar que quizás era una ruta alternativa, por lo que por alguna razón que él mismo desconocía, tomó esa ruta.
Tal como se veía a la distancia, este lugar era un verdadero mar de árboles.
Los robles creían altos y robustos, mostrando como el paso del tiempo los fortalecía. Los años podían pasar, y las cosas cambiaban, pero son esos cambios los que te hacen fuerte, y los que marcarán lo que serían tu vida. Problemas y consecuencias, causas y momentos felices. Todo ello crea los fundamentos de tu vida para hacer una vida de la que no te arrepientas.
Esa siempre había sido su perspectiva de la vida. E incluso ahora, seguía siéndola.
Tanto los momentos felices como los momentos tristes eran una prueba en la vida.
Es una lástima que a veces los ideales no determinan a una persona, sino que los ideales también pueden ser lo opuesto a una persona.
Red apreciaba los robles, mientras recordaba su anterior vida. Para ser sincero, su vida anterior no es exactamente lo que el llamaría "pacífica", ni mucho menos "tranquila". El mismo llevó su vida por un mal curso debido a los descuidos, y al final, su vida terminó siendo mediocre. ¿Tenía esos ideales y vistas sobre la vida precisamente porque el fracasó en entenderla? Era bastante divertido el entender la vida cuando esta ya había terminado.
Él nunca fue cercano a muchas personas. Más bien, incluso "introvertido" podía ser un término… pequeño. Pero al menos, él podía decir que incluso si su vida pasada era una mierda… sólo eran experiencias. Experiencias que forman su carácter… Aunque este tal vez nunca cambió.
Estaba llenos de momentos felices, momentos donde se dedicaba por completo al ocio. Pero para ganar esos momentos, sacrificó por completo sus responsabilidades y su futuro, llegando al final, a nada más que tristeza y soledad.
Pero al menos… sabía bien que todo esto ya había pasado.
¿Venganza? ¿Rencor? ¡Por supuesto que quería hacer sufrir a todos los que causaron esto! ¡Por supuesto que tenía rencor!
Pero… si fuera así, ¿no sería él la primera persona de la que se tendría que vengar? Puede que ellos fueron los que acabaron con su vida, en varios sentidos (menos el literal). Pero desde el principio, el principal culpable de todo era nadie más que el mismo.
Arriesgar no significa ganar. Aquel que quiera entrar en el coliseo, debe estar preparado que al poner un pie en la arena de combate, puede sufrir, perder extremidades, o incluso tomar su último aliento.
Por supuesto que guardaba rencor. Por supuesto que quería vengarse. Pero si lo hiciera… sería principalmente castigarse a sí mismo, pues los demás, aunque también tuvieron su dosis de culpa… sólo estaría desviando la responsabilidad. Pues solo fueron las consecuencias de sus acciones.
Acciones que pudieron haberse evitado.
¿Por qué se había puesto reflexivo? Red seriamente se preguntó. Lo más probable es que fuera por culpa de esos sujetos. Después de todo, esta situación era clavadita a la que sucedió ese año…
Red sonrió sin darse cuenta, dirigiendo por reflejo su mano hacia la gorra para cubrir su expresión (aunque no tenía idea de donde había tomado ese reflejo. En serio ¿sería la llamada "memoria corporal"?). Red sentía que en su corazón dos sentimientos contrastaban.
Uno de ellos, lleno de frustración e ira. Incluso si él no había hecho nada, ¿acaso no era molesto el tener que oír las burlas y susurros de alguien? ¿El que hablen de ti a espaldas tuyas? Si bien no era algo de lo que preocuparse, hay que admitir que sigue siendo molesto, incluso si no es malintencionado.
En cuanto al otro sentimiento… era diversión. Tenía que admitirlo. Sabía que el chico, Roy, quería burlarse de él. ¿Cómo lo sabía? Parecía que por alguna razón desconocida, la gente lo tomó como el centro de atención, cosa que obviamente no le hizo ninguna gracia a Red, y ppor lo visto a Roy tampoco.
…Espera… ¿Se llamaba "Roy", verdad?
En fin, el chico solo quería desviar el centro de atención hacia él de nuevo, la "élite de la élite", por lo que usó el mejor método para cortar la atención de Red… permanentemente. ¿Cuál? La humillación pública, para mandar toda atención hacia Red a la mierda.
Pero incluso antes de que pudiera poner su plan en marcha… aunque interrumpirlo en el momento en el que cree que está a punto de ganar, es mucho más divertido (según él) acabarlo desde el momento en el cual comienza sus movimientos.
Aunque dar la vuelta la partida cuando todos creen que vas a perder es divertido, es igual de divertido ganar desde el primer momento en el cual comienza tu turno.
…Sí, debía admitirlo. Era un sádico. Pero eso no solucionaba el cómo sentía esos sentimientos tan ajenos entre sí pero tan compatibles.
Red miró hacia la Pokéball que aún tenía en su mano. Parecía estar privada de algún cristal transparente para ver hacia fuera como se mostraba en Pocket Monster Special/Pokémon Adventures. ¿Era quizás más como un estado neutro? ¿Eran transportados a algún lado? Tendría que consultarlo con la PokéDex más tarde. Al fin y al cabo, no tenía ni idea de cómo funcionaban las Pokéballs…
-¡Ouch!
…pero seguro chocando contra un cartel no le ayudaría a descubrirlo.
Red cayó al piso mientras se sobaba la cabeza. Su Pokéball se deslizó de su mano y tras tocar el botón al centro de la Pokéball, un haz de luz roja salió disparada desde su interior, para mostrar a un Eevee quien parecía mostrar una mirada confundida, observando los alrededores.
Res se levantó del piso, llamando la atención de su Eevee, quien suspiró en alivio y saltó hacia su espalda. Red sacudió sus pantalones mientras sentía el peso extra en su espalda. Debería ir a buscar su Pokéball… espera, ¿cómo había aparecido de repente en su cinturón?
Red estaba ligeramente perturbado ante el suceso (para él) paranormal. Pero al menos, le había ahorrado el trabajo de ir a buscar la Pokéball.
Su mirada vagó antes de fijarse en aquello que causó su caída.
Era un cartel de madera, un cartel de al menos el largo y la altura de su cuerpo (quizás el largo incuso más, pues era un cartel rectangular). Al menos, Red debería leer el mensaje, pues al menos, creía que tal cartel estaba allí sólo para darle una paliza a quien cruzase por allí, ¿no?
A menos que… ¿tal vez fuera un Sudowoodo?
Quitando ese extraño pensamiento, Red dirigió su mirada hacia el texto.
Ponía:
[ENTRADA A LA RUTA 1, CAMINO DE ENTRENADORES.
PARA LOS ENTRENADORES NOVATOS, DEBEN TRATAR DE MANTENERSE ALERTA EN TODO MOMENTO, Y LLEVAR TODAS LAS POCIONES Y VENDAJES A MANO QUE PUEDAN. TRATEN DE NO INTERNARSE MUCHO FUERA DE LOS CAMINOS, O PUEDEN PERDERSE EN EL INTERIOR DE LOS BOSQUES.
HAY DETERMINADAS EN EL MAPA EN ESTE CARTEL 8 ÁREAS DE DESCANSO, ÁREAS DONDE MEDIANTE EL USO DE REPELENTES ALREDEDOR DE ESTAS, LOS POKéMON SALVAJES NO PUEDEN ENTRAR (AUNQUE SI ESTOS SON LIBERADOS EN SU INTERIOR, PUEDEN PERMANECER DENTRO). ESTÁ PROHIBIDO CUALQUIER COMBATE EN EL INTERIOR DE LAS ÁREAS DE DESCANSO O EN SU PERÍMETRO A MENOS QUE SEA ABSOLUTAMENTE NECESARIO. CUALQUIER INFRACTOR SERÁ CONDENADO APROPIADAMENTE DEPENDIENDO DE LAS CIRCUNSTANCIAS.
SE RECOMIENDA SEGUIR LOS MÚLTIPLES SENDEROS Y CAMINOS PRESENTES EN EL MAPA O DESPROVISTOS DE HIERBA. CUALQUIER CAMINO NO OFICIAL ES RIESGOSO PARA CUALQUIERA QUE NO TENGA EL NIVEL MÍNIMO REQUERIDO POR CADA RUTA.
AGRADECEMOS SU COMPRENSIÓN. TRATEN DE MANTENERSE SEGUROS SOBRE TODO, PERO AUN ASÍ ESFUÉRCENSE EN FORTALECERSE.
ATTE.
SAMANTHA CLEVERFIELD: ENCARGADA DEL DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD DE LA LIGA POKéMON
CHARLES GOODSHOW: PRESIDENTE DE LA LIGA POKéMON.
NIVEL MÍNIMO REQUERIDO POR RUTA; Lvl. 15]
-… –Red leyó todo lo que el cartel decía. Había bastante información en el cartel, más de la que esperaba (aunque para ser sincero no esperaba nada, en realidad).
Áreas de descanso, diversas rutas, infracciones de ley, Nivel mínimo requerido por Ruta, Camino de entrenadores, e incluso los nombres al final.
Todo esto era bastante. Mucha información de lleno entró en la cabeza de Red, aunque no era como si fuera muy complicada. Pero aun así… le daba un dolor de cabeza el sólo tratar de compararlo con el anime, el manga o los juegos.
En cuanto a los dos últimos nombres, sólo uno de ellos le era familiar.
Charles Goodshow. Un alegre, humilde y sencillo ancianito que nadie relacionaría de forma alguna con el Presidente del evento más importante del mundo Pokémon: La Liga Pokémon. Un hombre que más de alguna vez ha sido visto en los episodios del anime apoyando a Ash en sus combates por la liga.
-¿En este mundo también es el presidente de la liga? –Se preguntó Red e voz alta, confundiendo a su Eevee.
En cuanto al otro nombre, a Red no le sonaba en absoluto. Samantha Cleverfield… Un nombre nuevo, y además, acababa de enterarse de que la Liga Pokémon tenía tal cosa como un "Departamento de Seguridad". Tal vez uno de los múltiples cambios ocurridos en este mundo.
Al menos parecía que iba por buen rumbo. No se había perdido ni nada, no había sido atacado hasta desmayarse, no había sido asaltado o violado por un sujeto de extraña apariencia, ni se había topado con ningún otro PokéDex Holder aparte de ese idiota y los chicos junto a ellos.
"Hablando de ellos" Red de inmediato se puso en marcha. No quería tener que toparse con alguno de esos chicos, en especial con su experiencia de combate casi nula. A decir verdad, él tenía una desventaja aún mayor comparado con esos chicos. Por lo visto, Red era el mejor entrenador del Proyecto PokéDex Holder, pero eso no significaba que "Él" lo fuera. ¡Sólo había llegado a este mundo hoy! ¿Cómo se supone que sepa algo más aparte que lo visto en los juegos, manga y anime? ¡Si incluso todavía se hallaba comparando este mundo con las versiones de la franquicia! Además que incluso todavía tenía dudas de la naturaleza de este mundo.
Red suspiró antes de ponerse en marcha. Suspirar se estaba volviendo un hábito poco sano.
Finalmente había llegado a la Ruta 1… incluso con todo lo anterior, el mismo se hallaba bastante feliz por esto.
El miró hacia su hombro izquierdo, sólo para ver a su Eevee recostada sobre su hombro. Sus miradas se cruzaron, y aunque su Eevee dudó un segundo, le dio una sonrisa. Una genuina y tierna sonrisa.
Él odiaba a su yo pasado. El mismo había estado destruyendo su vida poco a poco, y aunque al final fueron otros los que gatillaron que "eso" pasara, no podía evitar el pensar que fue el mismo quien llevó a todos a crear esa situación.
Él estaba consciente que se odiaba. Estaba consciente de que se repudiaba. Estaba consciente que tampoco era toda su culpa, pero estaba consciente que era el principal responsable de todo.
Al final, fue sólo su culpa que todo acabara para él.
Pero la vida le dio una segunda oportunidad.
La vida le dio una oportunidad para volver a la vida. Así que sí, detestaba su vida, pero la vida de su "yo" hasta hace un día atrás.
Así que ahora era el momento de un nuevo comienzo. Esta era una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.
Era hora de que tomara acción en su vida y comenzase a llevarla por buen rumbo, y que no se arrepintiera de nuevo.
…
...
…
…Aunque… ¿Por qué seguía sintiendo que le faltaba algo?
No fue hasta en una hora después que recordó aquello que se había olvidado, y no pudo evitar golpear su cara con su palma. Ya no podía volver por ello hoy.
-¡MIERDA, EL MAPA!
Espero que hayan disfrutado del capítulo (y espero que estos puntitos no desaparezcan en el texto, como la barra separadora de diálogos. En serio, alguien me había dicho que había un botón para separar los textos y suplir la barrita, cosa que yo mismo he visto en otros fic, pero no encuentro el puto botón que me dicen. Alguien puede hacerme el favor de dejar su mouse sobre tal botón, esperar a que diga el nombre y escribírmelo en un Review).
Como lo habrán notado, este es quizás el capítulo con el que menos notitas he dejado, a diferencia de otros, donde a pesar de haberlo escrito en varios días, hay varias notas de forma casi consecutiva. Supongo que no eran necesarias, aunque nunca lo son de hecho.
Ya van cinco capítulos… ¡y recién van en la puta Ruta 1! ¡Y cada capítulo tiene promedio entre 10K palabras! Soy quizás el escritor de Fics más lento en esta página.
Además, se nota que me puse a leer una novela Xianxia antes de escribir cierta aparte de este capítulo (aquel que sepa lo que son las novelas Xianxia o que las lea lo entenderá).
En fin, este capítulo es un peso de encima menos para mí, y quizás algo que les entretendrá bastante por un rato.
Este capítulo también es bastante reflexivo. Sobe todo, porque después de verme Code Geass (por séptima vez, y sigo sin aburrirme), empecé a cuestionarme acerca de mis ideales, pensamientos, y formas de ver la vida. Cosa que al final (Mierda, los zancudos aprendieron a usar el Shunpo… disculpen, pero es que mi pieza se llenó de zancudos por dejar la ventana abierta, y las mierdas parecen moverse a la velocidad del sonido, pues ni el cadáver dejan, por lo que siguen vivas... sigamos con lo otro, ¿ya?) puede ser reflejada después de adentrarse en la Ruta 1.
Como todo escritor, en más de algún momento dejamos nuestro punto de vista, o incluso nuestra propia personalidad, plasmada en el texto, y al menos, trato de evitar a toda costa convertir a Red en yo. Cosa que de verdad, no quiero que suceda. En primer lugar, "él" estaba basado en tres cosas. En un amigo que sigue sus impulsos, en un amigo a quien admiro, y en mis miedos y complejos, cosa que no tengo reparo alguno en decirlo, pues son solo eso, miedos y complejos.
Y mientras escribía, no pude evitar ponerme reflexivo, e incluso inculqué mi propia forma de ver la vida en medio de ello.
En fin, cambiemos de tema. ¿Recuerdan lo de los Extras? Como fue por voto unánime y ya tenía más de tres extras listos (El de navidad del Cap 02, el de Delia, el de Green, le de Gary y otros más), pensaba subirlo conjunto a este capítulo, pero pasó un accidente llamado "Hermano Pequeño" y… ¡Borró la carpeta donde guardaba los Extras!
Es por eso que me dedique a jugar y me dio un bloqueo. No quería ni pensar en escribir…
Pero los pienso reescribir, así que no se preocupen n.n
También, aquí pueden ver uno de los cambios más notables, la aparición de dos OC's, Troy (el que quería tratar de burlarse de Red pero fue detenido antes de siquiera poder intentarlo) y Samantha (Quien solo fue mencionada levemente).
Y es en base a esto que quiero hacerles una petición. ¿Me ayudarían en cuanto a OC's?
Necesito al menos 15 OC's (aunque quizás ocupe mucho menos que eso…) para los PokéDex Holders. Puesto que serán necesarios. Los Pokémon que pueden usar están mencionados en el capítulo 1, por lo que relean ese capítulo para saber los Pokémon que serán entregados. Por supuesto, Squirtle, Charmander, Bulbassaur, Eevee, y cualquier inicial especial de otras regiones está descartado. Pero tampoco quiero a un ejército de OC's con Dratinis, Larvitars, Gibles y Ralts por allí (ambos sabemos por qué los Ralts. Y no por su Agujero Negro Súper OP… Creo que todavía estoy traumado con la Pokefilia… *insertar escalofríos*). Por supuesto, no es como si se los negara, solamente… traten de variar n.n
Pueden enviar más de uno por persona (en lo personal me vale). Los campos de información obligatorios serían: Nombre, Altura, Peso, Gustos, Disgustos, Personalidad, Descripción Física, Vestimenta, Pequeña Historia y/o Ficha, y su Equipo Pokémon. También pueden agregar más cosas, pero eso sería lo principal. Por cierto, tal vez modifique alguna que otra cosa, pero será casi mínimo xD)
Debido a que en el capítulo anterior no hice ninguna pregunta… les dejo estas aquí n.n
1.-Según ustedes, ¿Cuál es uno de mis más grandes errores como escritor? (está presente en este capítulo)
2.- ¿Qué opinan acerca del punto de vista de Red? ¿De qué forma ven ustedes la vida?
3.- ¿Alguien ya sabe qué son los fragmentos de texto antes de iniciar el capítulo (los que están en cursiva porque las barritas separadoras… ya saben)?
Bueno, eso sería todo, les suplico/ruego/mendigo/imploro por OC'0s, y nos vemos.
Les deseo Problemas y Diversión (?)
Nero Terumi
