Kuroneko to Sakurako


Summary: — Prométeme que no dejarás que me aparte de ti. — Eso no pasará, antes tendrá que matarme. – Esta es la historia de un gato negro y una niña de la flor de cerezo.


Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. La historia a continuar es de mi total autoría


15


Estaba en un dilema. No era la primera vez que sentía algo así pero tampoco con tanta intensidad; sus sentimientos estaban algo desequilibrados y no entendía muy bien la razón de porqué él.

Se miró al espejo del baño para corroborar que su rostro estaba limpio de pasta dental, no fuera que tuviera blanca la comisura de la boca e Ino se burlara de lo distraída que era… otra vez.

Inspiró con fuerza y mantuvo la respiración unos cuantos segundos antes de largarlo de golpe y ajustar, a su vez, su corbata roja escolar. El uniforme estaba perfectamente planchado y colocado, era el ejemplo entre los alumnos y quería seguir siéndolo a pesar de que media escuela la detestara en ese sentido.

Salió del baño segura de sí misma y chocó contra Sasuke que tenía un aspecto adormilado. Ella sonrió al recordar que Sasuke no era bueno por las mañanas y que, según lo que pudo notar los fines de semanas, el horario perfecto para su despertar era a las doce del mediodía.

— Buenos días.

— Hn — balbuceó Sasuke y cerró la puerta con fuerza, dejando perpleja a Sakura por su actitud. Eso comenzó a fastidiarla.

Lo peor fue cuando, más tarde, en el desayuno se mostró bastante más huraño de lo normal y a mezquinar cosas como la leche y el pan. Sakura se estaba comenzando a desquiciar cuando la mano de Sasuke palmeó la suya para evitar que agarrara la última rodaja.

Se puso de pie haciendo que la silla cayera y chocara con estrépito contra el suelo, sus ojos se fijaron en Sasuke y lo fulminó con ganas. Pero él se mostró indiferente y la miró de reojo para decirle que se echara perfume porque estaba oliendo algo desagradable.

Sakura echó humo de camino a la escuela. Ino tampoco colaboró en mejorar su humor al hablar sobre Naruto desde la esquina en la que se encontraban siempre hasta el salón de clase. Intentó ignorarla, pero no hubo caso porque las preguntas sobre cómo le gustaba el ramen a Naruto, qué tamaño de calzones usaba y otras sandeces, la sacó bastante de onda.

— ¿Puedes callarte de una maldita vez? — creyó haberlo dicho bajito, pero por todas las cabezas que voltearon hacia ella y la miraban desconcertados. Se apenó al saber que había salido un poquito – bastante – fuerte su voz.

— Frentona ¿Qué pasa? — Ino tomó asiento mientras acomodaba su rostro entre sus manos para mirarla desde una posición más cómoda. No parecía enojada, sólo curiosa por su reacción.

Sakura la miró con culpa y se mordió los labios ¿cómo decirle que las cosas con Sasuke estaban yendo bastante mal? Desde hacía unos días se sentía nerviosa a su alrededor, se incomodaba con su contacto, cosa que antes no pasaba. También estaba eso del mal humor que tenía, siempre era gruñón pero ese día había estado bastante más estúpido que de costumbre.

— Nada… creo que Sasuke me contagió su mal humor, eso es todo.

— ¿De nuevo? — Ino parecía aburrida. Era normal, todo lo que tuviera que ver con Sasuke no le agradaba. Eran como perro y gato, qué irónico ¿no?

— Sip. Pero hoy me azotó la puerta en la cara y hasta me dijo que olía mal.

— Pues a rosa no hueles — la puya de Ino la hizo fruncir el ceño.

— Bueno, discúlpeme señorita "huelo a jazmines" porque hueles más a cerdo que a flores…

— ¿Así que vamos con esas, eh? — Ino se remangó la camisa escolar y estiró el dedo índice y pulgar, apuntando hacia Sakura —: Hueles a meo de gato y a perra… por eso Sasuke te huye y Karin está tan alzada contigo y «bum» — gatilló con los dedos y sopló el dedo índice como si de éste saliera humo. Metió la mano aún manteniendo la forma de un revólver en el bolsillo de su falda escolar adulterada.

Sakura se quedó perpleja. Boqueó unos segundos hasta que reaccionó explotando como nunca. El grito que lanzó, nuevamente, llamó la atención no solo de la clase sino que del profesor Ibiki que entraba al aula y logró escuchar una palabrota nada bonita hacia la joven rubia que la miraba en shock.

— Haruno, la quiero en la sala de profesores y este papel se lo entrega a Sarutobi — y mientras Sakura se acercaba a su escritorio para recibir el papel con el reporte del profesor. Éste farfullaba cosas sobre jóvenes maleducados y que ni los alumnos ejemplares estaban exentos de eso.

Sakura se tomó su tiempo antes de llegar a la sala de profesores y ganarse su primer regaño directo, pues las veces anteriores siempre estaba acompañada de Ino o de Kiba o ambos, pero era la que menos parte se llevaba.

Después de obtener una advertencia y tener que disculparse, marchó rumbo al comedor en busca de algo que ingerir en su almuerzo. Cuando quiso pagar, notó que su monedero no estaba en su bolsillo y comenzó a insultarse internamente. El día estaba siendo una mierda.

— Olvidé mi monedero, ¿puedo ir a buscarlo? ¡Juro que vuelvo a pagárselo! — ni aunque rogara con ambas manos en plegaria le permitiría la mercadera marcharse con su comida.

— Deja, yo pago esta vez — Sakura volteó a ver a la persona que le sonreía de manera encantadora a la vendedora y a su vez le compraba un pan relleno.

— ¡Gracias, Karin! En el aula te devuelvo el dinero.

— No hace falta, en serio… vamos, tú y yo tenemos que hablar.

Ese tenemos que hablar no le sonó nada agradable, pero Karin no se iba con rodeos e iría directa a la yugular para sacarle hasta el más mínimo detalle de su grandioso día de mierda.

— Sólo es un mal día, nada más.

— No lo creo, chicle… te conozco bastante… no estuve acosándote un año sólo por diversión.

— Eso suena tenebroso. — hizo una mueca mientras temblaba por los escalofríos.

— ¡Oye! ¡No te burles de mis estúpidos sentimientos, idiota!

— ¿Mis calzones tienen que ver con tus sentimientos? — Sakura arqueó una ceja, Karin se sonrojó apenada y esquivó la mirada inquisitiva mientras, distraídamente, desenvolvía el pan.

— Bueno, eso no viene al caso… hmp, a lo que iba… — dio el primer mordisco y masticó de forma rápida —: ¿Qué mierdas fue todo eso de la mañana?

Sakura miró su bollo de canela, luego a Karin. Dudó, pero asintió y con un gesto de la cabeza le pidió que la acompañara. Se dirigieron a las escaleras de emergencia, nadie las usaba porque tenían el paso restringido por estar en remodelación, pero ellas se las ingeniaron para ir hacia allí sin ser vistas por algún adulto.

Una vez sentada Sakura, Karin se paró frente a ella, recostándose sobre la pared y la enfrentó. Sakura desenvolvió el empaque de su postre, partió un pedacito de la masa y se lo metió a la boca, masticándolo despacio, casi medidamente.

— ¿Tan grave es?

— No te va a gustar.

— Dímelo, nada podría hacerme sentir peor que la vez que me rechazaste.

— Como quieras, te lo advertí.

— Si, si, habla de una vez.

— Bueno, creo que me está empezando a gustar alguien… es mayor que yo y es guapo… pero no entiende mucho de los sentimientos y esas cosas, y no quiero parecer estúpida ni arruinar nuestra relación por algo que podría llegar a ser pasajero…

— ¡Agh! — Karin comenzó a golpearse el pecho y a toser. Sakura se paró de golpe sin importarle haber dejado caer su bollo y empezó a dar vueltas, preocupada, alrededor de Karin.

— ¿Karin, qué pasa? —- intentó tocarla, pero ésta se apartó y posó su mano izquierda sobre su seno derecho mientras fruncía el ceño como si sufriera.

— ¡Mi corazón, se rompe! — el intento de dramatismo se fue al caño cuando Sakura la miró con los ojos entrecerrados y se cruzó de brazos.

— El corazón está más hacia la izquierda, Karin.

La pelirroja dejó caer la mano y levantó la otra para zamparse otro bocado del pan. Masticó y miró el bollo en el suelo.

— Prometo comprarte otro.

— Aa.

Tanto para nada.

Sasuke observó a la clienta de siempre, ésta se mostraba demasiado interesada en él…

No, otra más, no.

A Sasuke no le gustaba llamar la atención, pero su maldito atractivo llamaba a las mujeres como abejas a la miel. Intentaba dejar señales de que no le gustaba que le invadieran el espacio personal, pero parecía que estas señales se perdían en el camino.

Una vez más apartó la indiscreta mano de Mei de su trasero. La pelirroja parecía no sentirse apenada por tal cosa, al contrario, la incentivaba cada que él parecía reacio a sus demostraciones de "afecto".

— Aquí tiene su cuenta — Sasuke dejó el papel sobre la mesa. Mei no apartaba los ojos de él, los podía sentir, penetrantes y acosadores. Ella tocó con su delgada y acicalada mano el papel y miró el monto total de los alimentos ingeridos. La mujer gastaba más de lo que ganaba él por el día cada que venía.

— Sabes, Sasuke… podría pagarte por otros servicios si es que te interesa. — la voz cadenciosa y sexy hizo temblar de disgusto al muchacho, tensándolo cuando (¡otra vez!) la mano de la mujer se posó en su pierna. ¡Por Dios, era un restaurante familiar!

— Señorita, aquí sólo soy mozo, mi servicio se limita a eso y sólo aquí. — sonrió de la manera más falsa y tétrica posible, poniendo un poco nerviosa a la mujer al notar que lo había hecho enojar. Por lo general, Sasuke no solia decir más de dos palabras y cuando hablaba de más era porque estaba realmente cabreado.

Mei dejó el dinero y unos yenes extras por el servicio, se puso de pie de forma estrepitosa y se marchó del lugar. Parecía enfada y ¿cómo no? Si el muchacho le había dado calabazas.

Sasuke tomó el dinero y lo guardó en el mandil, luego prosiguió a limpiar con el paño la mesa y a levantar los trastes en la bandeja. Temari se puso a su lado y sonrió cuando éste huyó al contacto de su mano.

— Pareces tan arisco como un gato. ¿Qué ocurre? ¿Tu chica no te dejó contento anoche? No me sorprendería, seguro eres así de frío en la cama — masculló burlona, después de todas las veces que la rechazó en frente de gente, quería humillarlo un poquito frente a los clientes.

Sasuke se detuvo y la miró, no estaba de humor y esto era el colmo. Arqueó una ceja y sus labios hicieron una mueca.

— ¿Cómo estamos por casa?

Temari se puso roja como la grana, no sabía si de pena o de furia. Pero no hizo ni un comentario más y se marchó a la cocina en busca de algún pedido. Naruto apareció por detrás de Sasuke, estaba riendo.

— Wow, no puedo creer que seas tú, Sasuke… sabía que eras un bastardo, pero no tanto, de veras — se limpió una lagrimilla de su ojo derecho —: Debe ser la gloria que una mujer como Mei te toque el trasero sucio ese que tienes… no deberías ser tan cruel.

— Ellas no me interesan… — murmuró fastidiado —: No tienen su olor…

— ¿Qué has dicho? — Naruto paró de reír y lo miró con atención.

— Que cierres la boca y trabajes.

— A la orden, señor guapo. — Naruto hizo un saludo militar a forma de burla y se puso a acomodar las mesas para los siguientes clientes.

Rogaba que se hiciera la hora de marchar, ya no tenía ganas ni de respirar.

— ¿A dónde vamos? — Karin miró a Sakura de reojo, ésta bostezó. Era tan linda hasta cuando abría la boca de esa manera tan poco delicada y femenina. A pesar de que, al principio, no la tragaba por ser la niña de las notas perfectas, con el tiempo comenzó a interesarse más en ella.

Le encantaba ver la manera en cómo se esforzaba para lograr sus metas en la escuela y en cómo dirigía los grupos en las actividades escolares en las que nadie quería hacerse cargo. La manera en la que fruncía el ceño al concentrarse y la de morderse los labios cuando algo le costaba entender, cosas como esas, llamaban mucho la atención de Karin sin entender muy bien por qué.

Sakura era alguien pasional a la hora de defender sus ideas o a las personas débiles, así como cariñosa con las personas tímidas cómo Hinata y ruda con las personas como Kiba. Amaba la manera en la que podía mantener a raya a Ino y en cómo podía coaccionar a los profesores para lograr pasar los exámenes a la semana siguiente; su habla, su forma de moverse y expresarse, amaba todo de ella. Para Karin, Sakura era perfecta en todas las maneras, a tal nivel que la cegaba por completo.

Pero con el tiempo, descubrió que Sakura no era así de perfecta. Sakura también se equivocaba y maldecía, sacaba malas notas y dejaba algunas cosas para el día siguiente sabiendo que no llegaría a tiempo. Era algo llorona y quejosa, miedosa con boberías como los fantasmas y matoncita con los chicos.

Ahora había descubierto que Sakura estaba enamorada y – lamentablemente – no de ella, como le hubiese gustado. Tendría que resignarse, aunque rogara y rezara para que la pelirrosa fuera bisexual aunque jamás lograra tal cosa.

Un movimiento extraño la hizo detenerse. Sólo con la vista periférica, notó que alguien las observaba. Los pelos se le pusieron de punta. Sakura había seguido caminando hasta que notó su falta y se detuvo a unos cuantos pasos más adelante.

— Karin… ¿te encuentras bien? — Sakura parecía preocupada. Era tan adorable cuando su rostro se deformaba en preocupación. Negó con la cabeza y volvió a la marcha, no sin antes mirar disimuladamente hacia su derecha. No había nada.

— Oh, si, claro. Sólo recordé que mi madre me pidió que pasara por la tienda de comestibles… quiere hacer curry esta noche.

— ¡Qué delicia! Yo tengo que ir a trabajar ahora. Seguro Suigetsu me espera con la merienda… un paquete de galletas rotas y un par de jugos robados ¡yey!

— Bueno, peor es nada — rió Karin, pero su risa fue algo falsa y esperaba que Sakura no lo notara.

— Es cierto… además, podríamos perder el empleo sólo por comer esas cosas — la pelirrosa sonrió y miró a Karin de reojo. La notaba extraña y entendía la razón, ella también lo había notado.

Alguien las estaba siguiendo y eso la estaba asustando.


N/A: He vueltos(?

Que felicidad tener de nuevo el pc, ahora podré hacer mis cosas de la universidad y terminar todas las cosas que allí tengo guardadas :D

Espero que les haya gustado este capi, está bueno mostrar que ellos también tienen sus malos días y que se pelean por ello(?

Pronto escribiré el nuevo capítulo que continúa a este y un poquito del anterior –nomeolvidédeMebuki-, se me hacía muy largo si lo seguía y no quería arruinar el modus operandis –loescribícomoelorto- de este fanfic(?

Respuestas a reviews breves:

Dulcecito: zdngfjksd volví y me quedaré muejejehaejha *más restrasos mentales*. Sasuke se merecía tal cosa, una vez que no le hago bouling(?

Espero que te haya gustado el capi y ya verás que pasó con Mebuki, paciencia. Gracias por seguir la historia!

Tatutu: era hora mujeerr(? Yo digo que se hablaron desde la distancia y la mía le dijo algo como –este puto no me prendió por tres días, vamos a morirnos – y murió xD

Faihfadhufadgufad me alegra saber que te gusta este fic ;v; se volvió mi bebé *corazón*. Pronto se sabrá más de eso(? Mebuki va a volver y en forma de fichas xD

Abrazoooos!

Kiome14: ya lo sabrás pronto(?

Sally: gracias! Me alegra que te haya gustado el capi! Digamos que están en pleno cortejo Ino y Naruto, no es nada oficial aún. Y diré que eres buena, pero no porqué(? Quizás te des cuenta, pero por el momento me guardo lo que iba a decir xD

Gracias por leer!

Mei Megumi5: jajajaja quería algo tierno después de tanto drama en esta historia(? Gracias por seguir leyendo ;u;

Daliapv: jajaja no temas, sabes que soy un ángel que no hace cosas malvadas(? Jajajaja no me odies ;_;

Ashabi: Gracias ;v; amé tu comentario de principio a fin porque resumiste toda la historia recalcando lo que quise transmitir todo el tiempo: una fantasía trasladada a la realidad. ¿Quién no quisiera vivir una fantasía cómo ésta y superarse en la vida? Yo quisiera, quisiera ser como son ellos dos, tener a ese alguien por el que darías todo y que sabes que daría todo por ti y sin necesidad de ser un amor romántico. Debo dejarme de mis desvaríos. Sip, el celo por el que Sasuke estuvo padeciendo con Sakura, si, es el ciclo de ovulación que creo que son ¿tres días o una semana, no? No recuerdo, algo había leído. Estuve leyendo muchos libros sobre esto del "celo" y esas cosas, en los animales dura semanas, un infierno que padecí con mi perra y pues, ya sabes el resultado: los cachorritos xD pero ya me fui de tema de nuevo. Cuando Sakura menstrúa es cuando la tormenta calma, aún así Sasuke lo sigue oliendo… que asco xD

Gracias por tu comentario, creo que es el más largo que he respondido en esta vuelta jajaja. En cuanto a lo de Mebuki, pronto sabrás de ella. Saludos!

inesUchiha: No se cual de todos los comentarios responder xD pero haré un poquito de ensalda. Primero que nada, gracias por leer la historia y me alegra que te guste la actitud de Sasuke, de gruñón a mamá luchona(? xD en cuanto a lo de la lamida, mal, cochina, sucia, es un bebé 7u7 HAHASHDHAHHA ya tengo mi propio harem, eso me da miedo xD

nadie nunca me había dicho algo así sobre la manera de ver las cosas ;u; y yo que lo veo todo fatalista xDDDD y Sasuki quiere a Sakura, a su manera, la adora.

HAHAHHAHAHAH pobre Mebuki, nunca vi tanto odio hacia un personaje que haya utilizado. El primer beso fue bastante dulce, ya veremos como serán los que vendrán si es que hay…

No te contengas, insulta que hace bien(?

Me he partido de la risa con tus comentarios, mujer! Necesito más feelings así! Gracias por leer Kar, muchas gracias!

SS-Shooting star: ¡wow! Shooting soy tu fan :D me he leído varios de tus fics y me encantan! Gracias por darme una oportunidad y por leerlo tan rápido jajaja yo me suelo tardar dos o tres días porque soy bien flojo xD

Espero que te guste la conti.

Ariazu Covenant: Bienvenida a mi mundo de fantasías jajaja hola! Es la primera vez que te veo comentar una de mis historias y quiero agradecerte por darle la oportunidad a esta historia y por comentar. Se que son cortos, trabajo mucho mejor así ya que no soy muy amigo de los long fics, pero ya era hora que hiciera uno así. Gracias nuevamente y espero que este capítulo te agrade.

Por último quiero agradecer a todos aquellos que leen, dan favs y follow. En serio, estoy muy agradecido. Intentaré actualizar por semana ya que empiezo la uni y me anoté a varias materias por lo que puede que muera en el intento, pero el fanfic no faltará aunque me tarde un poco c':

Ahora si, este pendejo se va a dormir, bai!