Capítulo 4: Hace 19 años

EN EL ÚLTIMO CAPÍTULO:

Un adiós definitivo.

Después de que Hagoromo desapareciera para siempre del mundo espiritual, trae de vuelta a varias personas, con el Edo Tensei los 4 Hokages anteriores vuelven a resurgir, mientras que otros 3 resucitan en carne y hueso, entre ellos se encuentran con Jiraiya, el legendario Sannin, Itachi Uchiha, que hasta hace poco fue considerado traidor de Konoha y Shisui Uchiha, un viejo amigo del ya antes mencionado.

Minato le revela a Naruto que este tiene una hermana gemela, mientras que el Tercer Hokage se lo confirma y le menciona que las únicas personas en saberlo eran él y Jiraiya.

En Rothenburg, las cosas empeoran cada vez más, ahora no solamente Natsuki tiene visiones y comienza a despertar sus poderes, si no que Izumi Uchiha también lo hace.

Debido a la situación de emergencia, un aquelarre misterioso tiene una reunión y hablan acerca de la emergencia de las circunstancias, determinando que deberán esperar un poco y ver qué es lo que sucede antes de actuar.

¿Qué es lo que Jiraiya tendrá que decir al respecto de la hermana de Naruto? ¿Por qué revivieron a los Uchiha fallecidos? ¿Qué significaran las visiones de Natsuki con ese niño de gafas pidiéndole perdón? ¿Cómo podrá manejar Izumi sus visiones y poderes?

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Konoha, Templo de Máscaras del Clan Uzumaki

Jiraiya no estaba entendiendo absolutamente de lo que estaba pasando.

Jiraiya: La niña… -dijo y su cabeza comenzó a dar vueltas, todavía no se recuperaba.

Sakura: Jiraiya –sama –dijo y lo sostuvo para que no se desplomara en el suelo.

Kakashi: Tercero –sama –dijo y Hiruzen volteo a verlo –Estoy de acuerdo con que el maestro Jiraiya deba ir a buscar a la hermana de Naruto, pero aún no se ha recuperado, necesita tiempo.

Tsunade: Estoy de acuerdo con Kakashi, después de todo acaba de volver a la vida, si lo enviamos ahora no tendrá la fuerza suficiente para buscar a la hermana de Naruto.

Jiraiya: Tsunade… -dijo y la rubia volteo a ver a su amigo –Llámala por su nombre, se llama, Natsuki –dijo antes de desmayarse en los brazos de la rubia. La Hokage no se preocupó porque sabía que su amigo estaría bien, solamente estaba agotado, puede que el chakra de Hagoromo les habría devuelto la vida con la ayuda de la parca, pero no había suficiente chakra para que recuperara sus energías al cien, eso tendría que hacerlo el mismo.

Naruto: Natsuki… -dijo y miro a su padre, quien se quedó sorprendido, ya que como Kushina y el creían que aquella noche solo nacería un bebé, solo pensaron en un nombre para niño.

Pero ahora sabían que ese era el nombre de su hermana.

Mientras tanto Sasuke aun sostenía a su hermano, y se encontraba bastante preocupado ya que este no abría los ojos.

Sasuke: No está abriendo los ojos –mencionó algo alterado -¿Por qué no está abriendo los ojos? –pregunto y Tsunade se acercó, levanto su muñeca y le tomo el pulso.

Tsunade: Tranquilízate, está vivo, lo único que necesita es descansar –dijo y volteo a ver al tercer huésped -¿Quién es él? –pregunto.

Kakashi: No lo sabemos –dijo y Hiruzen se acercó, término por sorprenderse mucho ya que conocía su cara.

Por su parte Tobirama también se acercó.

Tobirama: Es un Uchiha… –dijo y Sasuke volteo a ver a esa persona, sin embargo, no podía ver el rostro.

Tsunade: ¿Cómo puedes estar tan seguro tío? –le pregunto.

Hiruzen: El Segundo tiene razón – respondió serio –Es un Uchiha, su nombre es Shisui, es descendiente de Kagami Uchiha.

Tobirama: ¿De Kagami? –preguntó sorprendido, había conocido al muchacho cuando era genin, se había hecho muy amigo de Hiruzen en su tiempo -¿Y podemos confiar en él? – preguntó desconfiado, haciendo que Sasuke apretara sus puños algo molesto.

Hashirama: ¡Tobirama! –Le reprendió -¡Ya basta! Recuerda que están de nuestro lado

Tobirama: Pero…

Hiruzen: Si podemos confiar en el –interrumpió al Segundo Hokage – Él era uno de los infiltrados que se encontraba en el clan Uchiha para buscar una manera de detener el golpe de estado que planeaba el clan –dijo sorprendiendo a Sakura, ella no estaba enterada de nada de eso, sin embargo, lo pensó unos momentos y llegó a la conclusión de que no era ni el momento y tampoco el lugar para preguntar. Ya lo haría en su debido momento, pero por el momento, debía concentrarse en su deber como ninja médico.

Sasuke miró serio al Tercer Hokage, él sabía muchas cosas de lo que había sucedido en esa época, y uno de los acuerdos, era que nadie se enterara de que el Clan Uchiha estaba planeando un golpe de Estado a Konoha, lo quería ocultar para que se vieran honorables.

¿?: Sasuke… –dijo y Sasuke por su parte se detuvo al intentar recordar esa voz, definitivamente la conocía, estaba en sus recuerdos más profundos, su niñez, antes de la matanza, esa voz, y fue cuando lo recordó.

Sasuke: S-S-Shisui –san –dijo y vio a quien jamás creyó volver a ver en su vida, Shisui Uchiha, fue el mejor amigo de Itachi Uchiha y también fue como un hermano mayor para el mismo.

Shisui: Yoh! –Saludó débilmente –Ha pasado tiempo, Sasuke –dijo y su cuerpo poco a poco se iba debilitando, Sasuke lo tomó poniendo el brazo de este sobre su hombro, miro hacia atrás y vio que Sakura le estaba pasando un poco más de chakra a Itachi así que se quedó un poco más tranquilo.

Sakura: Debemos llevarlos al hospital de inmediato, los tres necesitan tratamiento médico y recuperar fuerzas – dijo puntualizando lo que esas personas necesitaban en ese momento.

Tobirama: ¿Están seguros de que lo correcto es dejar que entren a la aldea? –siguió preguntando bastante inseguro.

Tsunade: ¡Ya basta! –exclamo y todos voltearon a verla -Esos dos hombres –dijo señalando a Itachi y a Shisui –Son los responsables de que el Clan Uchiha no destruyera ni se apoderara de Konoha, Shisui inicio su rebelión, no llego muy lejos, sin embargo, ambos no se rindieron e hicieron lo posible para ayudar a Konoha, cumplieron con su deber como shinobis de Konoha, estoy segura de que no podrás dejar de reconocer eso, tío – dijo muy molesta, sin embargo, lo que le sorprendió mucho a Sasuke es que estuviera enterada de lo que había sucedido.

En cuanto a los demás que se encontraban presentes, por primera vez, en verdad les dio miedo.

Kakashi: No creí que la quinta Hokage llegara a ser tan temible… -dijo y se le salió una gotita de la cabeza.

Sakura: Y esto no es nada Kakashi-sensei, se lo digo por experiencia – respondió la pelirrosa recordando varias veces que ella había visto a su maestra enojada.

Naruto: Vaya carácter –dattebayo –dijo y Jiraiya, que había despertado hacia unos momentos, empezó a reír bajo -¿Qué es tan gracioso?

Jiraiya: Sera mejor que te acostumbres, porque según mis fuentes, tu hermana también tiene un carácter algo fuerte.

Naruto: ¡¿Qué?! –Exclamo asustado, a Minato se le salió una gotita -¿Es cierto papa? –preguntó y Minato negó con las manos levantadas a la altura de su cara.

Minato: La verdad no tengo idea…

Jiraiya: Tiene el carácter de Kushina –dijo y Minato cayó al estilo anime –Eso significa –dijo volteando a ver a Naruto –Que debes a aprender a lidiar con mujeres de carácter –dijo y a Naruto se le salió una gotita.

Naruto: Creo que ya estoy acostumbrado -dattebayo –dijo mirando a Sakura y a Tsunade.

De la nada, el templo empezó a temblar, eso no era una muy buena señal.

Hiruzen: ¿Qué está pasando? –pregunto mirando el techo.

Sakura: ¿Nos están atacando otra vez? –preguntó analizando las probabilidades que había de que un ataque se realizara justo en ese momento.

Hashirama: No lo creo –dijo y señalo un agujero en la pared –Es por ese hoyo, tenemos que salir de aquí antes de que todo esto se nos caiga encima.

Tsunade: Carguen a los 3 y vámonos de aquí –dijo y eso hicieron.

Sasuke miro hacia atrás y vio que Kakashi cargaba a Itachi, Naruto y Minato a Jiraiya así que el cargaría con Shisui, lograron salir del templo, este no se había derrumbado por completo pero si tenía graves daños estructurales, usaron sus habilidades ninja y se fueron al edificio de la Hokage donde más de uno se había quedado en blanco tras ver a personas muertas con el Edo Tensei y a personas que ya habían muerto, Sai se puso más blanco que de costumbre, claro si eso fuese posible.

Iruka: ¿Qué está pasando aquí? –Pregunto poniéndose pálido –E-E-Esos –dijo señalando a los 4 Hokages anteriores –Son los 4 Hokages, y estaban muertos –dijo y las piernas le empezaron a temblar.

Hiruzen se acercó a Iruka que estuvo a punto de desmayarse cuando lo toco en el brazo, este miro su brazo aun temblando y lo miro a la cara: ¡Booh! –exclamo e Iruka se puso blanco como un papel y casi se desmaya, causándole risa a él y a Hashirama, el primer Hokage intentaba aguantarse la risa, mientras que a Minato se le salió una gotita y Tobirama esta fastidiado.

Shizune: ¡Tsunade-sama! –Dijo y señalo a Itachi –Él es Itachi Uchiha –dijo y saco un kunai –Está muy cerca de él, aléjese –dijo y en menos de un parpadeo, varios Anbu estuvieron listos para atacar.

Sasuke se tensó un bastante.

Tsunade: ¡Shizune! –Exclamo -¡Baja el arma!

Shizune: Tsunade –sama, déjeme recordarle que este hombre ya estaba muerto y que es uno de los más buscados del libro bingo, es muy peligroso.

Sasuke saco un kunai, bastante molesto y listo para entrar en batalla, sin embargo, Sakura fue más rápida y le tomo del brazo a Sasuke negando con la cabeza.

Sakura: Espera un poco… -dijo y antes de que el otro pudiera negarse escucho la voz de la quinta Hokage.

Tsunade: No, puede que alguna vez lo fuera, pero ya no es así –dijo y esas palabras confundieron a Shizune –Baja el arma, y lo explicare todo, a todos –dijo mirando a los demás –Lo prometo –dijo y todos los presentes se miraron y bajaron sus armas –Gracias –dijo, pero Sasuke miró a la Hokage, no podía permitir por el momento que la verdad acerca de su clan se esparciera por toda la aldea, pero Tsunade le paso el pergamino a Shizune –Ahí está el nombre de Itachi, lo que significa que Hagoromo lo ha elegido para esta tarea, como su última voluntad no podemos negársela, además no está solo, otro Uchiha viene con él, por lo que ya no representa ningún peligro para la aldea.

Shizune leyó el pergamino y era cierto, suspiro y dio un paso adelante no muy convencida, sin embargo miró a los Anbu y les hizo una señal para que se retiraran.

Sakura: Tsunade –sama, es bueno que todo esto ya se haya resuelto pero necesitamos llevar a estas tres personas al hospital, están muy débiles y necesitan estabilizarse.

Tsunade: Tienes razón –dijo y asintió –Sakura… -dijo y la pelirrosa, Sasuke, Naruto y Kakashi voltearon –Asegúrate que los 3 reciban más Chakra, así su recuperaciones serán más prontas, necesito a Jiraiya mas recuperado para mañana, para que máximo pasado mañana podamos comenzar con la búsqueda de Natsuki Uzumaki, el enemigo está detrás de ella, no podemos permitir por ningún motivo que la capturen –dijo sorprendiendo a Naruto y a Minato.

Sakura: Si mi lady –respondió y salió de la habitación junto con los demás –Tenemos que ponerlos bajo vigilancia –dijo y se fue corriendo -¡Me iré adelantando! –dijo y todos la vieron desaparecer entre los corredores de la mansión Hokage hacia el hospital.

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Rothenburg, Casa Lope

La mayoría de la casa se encontraba en silencio, donde había ruido era en la cocina, donde se encontraban las dos niñas y Natsuki Uzumaki haciendo la cena.

Las niñas se llamaban Zafrina e Ingrid Lope, la mayor era Zafrina de 11 años, que físicamente era idéntica a su madre, largo cabello pelirrojo ondulado, piel blanca, ojos azules que llevaba puesto una blusa con boleros de color azul marino y sus pantalones y chamarra eran de mezclilla clara junto con unos tenis azul marino, mientras que Ingrid era más parecida a su padre, con 9 años ella poseía, largo cabello castaño lacio, piel blanca y ojos cafés, llevaba puesta una blusa café de manga larga, unos pantalones de mezclilla y unos zapatos con un moño de color café.

Estaban preparando la cena, ya eran las 10 de la noche y como había un pequeño televisor en la cocina, decidieron prenderlo y ver que había en la televisión, después de unos momentos encontraron una película que pasaba en un canal y lo dejaron ahí mientras Natsuki sacaba unos panes de sándwich, las niñas le habían dicho que querían sándwiches de mermelada para cenar.

Las niñas estaban ya sentadas en la mesa tomando su vaso con leche.

Natsuki: Entonces ¿lo quieren con orilla o sin orilla? –les preguntó

Zafrina: Con orilla está bien Natsuki –respondió la mayor amablemente

Ingrid: Natsuki –la llamó y la rubia volteó -¿Lo puedes partir en triángulos por favor?

Natsuki: Claro que si Ingrid –accedió la mayor, mientras que la niña sonreía felizmente, tenía que admitirlo, sus niñera siempre las consentía mucho.

Cuando terminó, Natsuki llevó los dos platos a la mesa de las niñas, sin embargo, la mayor notó algo raro.

Zafrina: Natsuki ¿por qué no comes? –le preguntó y la menor miró a Natsuki

Natsuki: Porque no tengo mucha hambre por el momento, pero merendare más tarde.

Ingrid: ¿Cuándo nosotras estemos dormidas? –preguntó

Natsuki: Probablemente –respondió sonriendo.

En eso pudo escucharse que tocaron el timbre, la rubia miró extrañada el corredor que llegaba a la puerta, ya eran las 10 de la noche, no era posible que alguien estuviera tocando a esa hora. Sin embargo se levantó y camino para saber quién era.

Natsuki: ¿Quién es? –preguntó cuándo estaba lo suficientemente cerca de la puerta, pero nadie le contestó, Natsuki miró la puerta de manera rara, en ese momento pudo escucharse como alguien volvió a tocar la puerta con bastante insistencia - ¿Quién es? –volvió a preguntar, pero de nuevo nadie le contesto. Fue entonces cuando Natsuki observo por el ojo de la puerta para ver quién era, sin embargo, no se veía que hubiera alguien ahí afuera, lo que extraño mucho a la rubia, ella había escuchado con claridad que alguien tocaba la puerta. Justo cuando se iba a ir escucho una voz que provenía del otro lado de la puerta.

¿?: ¿Se encuentra Mia? –se escuchó de la voz de una niña, a Natsuki se le pusieron los pelos de punta, no quería escuchar ese nombre como si mencionaran cualquier otro, además de que la voz se escuchaba bastante tétrica, de nuevo hecho un vistazo por el ojo de la puerta pero seguía sin haber nadie, por lo que finalmente se decidió en abrir la puerta, pero sus ojos no daban crédito a lo que estaban viendo, enfrente de ella había una niña, tenía un vestido blanco encima y los largos cabellos sueltos estaban sobre su cara, casi no podía verse su rostro.

Natsuki: ¿Quién eres? –le preguntó teniendo un mal presentimiento.

¿?: ¿Mia puede salir a jugar? –le preguntó la niña evadiendo su pregunta.

Natsuki: Em... –tartamudeo, esa niña le daba muy mala espina, además, de la nada, comenzó a sentir un frio sepulcral – Creo que te equivocaste de casa, aquí no vive ninguna niña que se llame Mia.

¿?: Claro que si – contradijo la niña, levanto su mano hacia dentro de la casa, la rubia pudo ver con claridad cómo la mano de la niña estaba completamente pálida, como si la sangre no corriera por sus venas–Tiene su ropa toda ensangrentada y está justo atrás de ti – Natsuki se sobresaltó y miró hacia atrás de ella, no había nadie, luego miró de nuevo hacia la puerta y pudo ver que la niña ya no estaba, se había desvanecido, después pudo escuchar las risas de una niña afuera de la casa, por lo que miró un poco más lejos, pero no había nadie, solamente los faroles estaban encendidos y la calle se encontraba totalmente sola. Volvió dentro de la casa y cerró con llave, eso definitivamente le había asustado bastante, ella siempre había tenido la habilidad de ver espíritus, pero no le agradaba para nada y era peor cuando no eran espíritus con buenas intenciones. Se asomó por las ventanas una vez más para saber si había sido simplemente su imaginación o en realidad había algo afuera, cuando estaba en la casa de los Lope nunca había experimentado nada parecido.

La voz de las niñas la sacaron de su ensoñación, ambas la llamaban para decir que ya habían terminado su merienda.

Natsuki: Muy bien – les dijo recogiendo los platos –Es hora de dormir.

Ingrid: ¡¿Qué?! –Replicó -¡No queremos ir a dormir! ¡Todavía es temprano! –exclamó haciendo un tierno puchero.

Zafrina: Esta vez apoyó a Ingrid, quiero ver un poco más de televisión –le dijo la mayor a la rubia.

Natsuki: Lo siento niñas, pero sus padres me dijeron que después de merendar todas tenían que irse a dormir, sin excepciones.

Zafrina: ¿Tú también ya te irás a dormir Nat? –le preguntó

Natsuki: No lo creo, tengo tarea para la siguiente semana y tengo que lavar los trastes.

Ingrid: ¿Cuándo te irás? – Preguntó temerosa - ¿Te vas a ir cuando nosotras nos vallamos a dormir?

Natsuki: No Ingrid –dijo recogiendo lo que quedaba en la mesa - Me iré cuando sus padres ya estén en casa.

Ingrid: ¿Eso significa que Kurama vendrá y nos dará las buenas noches? –pregunto emocionada, a la niña le agradaba mucho pasar tiempo con Kurama, ya que a veces jugaba con Sora en la escuela y Kurama las cuidaba para que nada les sucediera.

Natsuki: Tal vez, pero no creo que pueda entrar a la casa –dijo divertida

Zafrina: ¿Y por qué? –le preguntó

Natsuki: Porque últimamente ha tenido problemas de pulgas –soltó divertida haciendo reír a Zafrina, la mayor entendía que claramente era una broma.

Ingrid: ¿En serio tiene pulgas? –preguntó la menor curiosa.

Zafrina: Claro que no Ingrid, solo era una broma.

Ingrid: ¿En serio? –le preguntó a la rubia.

Natsuki: Si lo era –le respondió refiriéndose a la broma – Pero no te preocupes, estoy segura que la próxima vez que se vean podrán jugar todo lo que quieran a las atrapadas –dijo y la pequeña niña sonrió – Bueno niñas, ahora si es hora de irse a dormir, vallan a ponerse las pijamas y lávense los dientes.

Ingrid: Entendido –contestó alegremente la niña corriendo hacia la parte de arriba de la casa, mientras que la mayor se paró lentamente y comenzó a subir las escaleras. Cuando ambas niñas estaban en la parte de arriba, pudo escucharse como el viento empezaba a soplar, haciendo que la puerta principal de la casa se moviera, asustando un poco a Natsuki, pero esta suspiró y decidió que para sentirse un poco más segura cerraría las puertas del jardín, lo que hizo, pudo observar una especie de silueta negra afuera, pero antes de echar un vistazo a lo que era cerró las cortinas y puso en televisor a un volumen moderado para así poder concentrarse en otra cosa que no fueran sus propios miedos.

Subió las escaleras para ver si las niñas ya estaban listas, ambas estaban en cuartos diferentes pero uno estaba enfrente del otro, se asomó por la puerta de la mayor y vio que esta se encontraba leyendo, por lo que paso al cuarto de la pequeña que ya se había metido a las cobijas, la chica se acercó.

Natsuki: ¿Lista para dormir? –le preguntó a la niña y ella asintió.

Ingrid: Si –respondió la niña poniendo su cabeza en la almohada –Natsuki –llamó a la chica y esta la miro -¿Me puedes cantar una canción? –preguntó y la rubia se enterneció, le traía muchos recuerdos de su infancia, cuando su madre le daba las buenas noches, le cantaba una canción y le daba un beso en su frente para que pudiera dormir tranquila.

Natsuki volvió a su realidad y le sonrió con ternura a la niña: ¿Qué canción quieres que te cante? –le preguntó.

Ingrid: La que sale de tu caja de música –le dijo haciendo sorprender a la rubia, no recordaba haberle mencionado nada a Ingrid acerca de su caja de música, pero después de pensarlo unos segundos recordó que si se la había mostrado a Zafrina.

Natsuki: Entonces ¿tu hermana te lo dijo? – le preguntó divertida.

Ingrid asintió: Entre hermanas no tenemos secretos.

Natsuki: Eso veo –dijo sonriente en lo que buscaba en su bolsa su caja de música.

Ingrid: Natsuki –la llamó y la mayor la miró - ¿Te hubiera gustado tener hermanos? – le preguntó a la mayor. Esta por su parte solo se quedó pensativa.

Muchas veces les había preguntado a sus padres adoptivos (en aquel momento, ella no sabía que era adoptada), por qué ella no tenía algún hermano o hermana, la respuesta siempre había sido que con ella tenían más que suficiente y que la amaban más que nada en el mundo. Pero después del ataque y enterarse de que ella era adoptada comenzó a especular que la habían adoptado por que ellos no podían tener hijos, nunca supo la verdad, pero eso solo despertaba más dudas en su cabeza, como ¿quién era ella realmente? ¿quiénes eran sus padres biológicos? ¿dónde la habrían encontrado sus padres adoptivos? ¿tendría algún hermano o hermana?

Hoy en día, esas preguntas aún rondaban por su cabeza, sin embargo, cada vez que trataba de tocar el tema con Kurama, este lo evadía completamente y siempre buscaba salirse por la tangente para no contestar preguntas, pero la palabra "hermano" le resultaba muy familiar, como si una parte de ella intentará decirle algo importante que había olvidado, pero sus primeros recuerdos siempre habían sido con Adelaida y Nicholas, no recordaba más atrás.

¿Qué si le hubiera gustado tener algún hermano o hermana? La respuesta no la tenía todavía, en algunos puntos si lo quisiera, pero en otros puntos no, el principal era que ella había sufrido demasiado con el atentado y al momento de perder a sus padres y a varios de sus amigos más queridos la misma noche bajo circunstancias monstruosas. Y no quería que ese sufrimiento se traspasara hacia su hermano o hermana, en esos momentos agradecía no tener hermanos por esa situación, para ella era muy difícil la situación por la que estaba pasando, no quería imaginarse lo duro que podría ser para otra persona.

Sin embargo, esos pensamientos se desvanecieron cuando la chica tomó la caja de música y se quitó su anillo.

Natsuki: Esa pregunta –finalmente le contestó Natsuki –Es para otro día.

Mientras tanto le daba vuelta y comenzó a sonar la melodía, la rubia solamente cerró sus ojos y recordó todos los bellos momentos de su vida en lo que se preparaba para cantar.

On the wind, across the sea

Hear this song and remember

Soon you'll be home with me

Once upon a December

Someone holds me safe and warm

Horses prance through a silver storm

Figures dancing gracefully across my memory

Dancing bears

Painted wings

Things I almost remember

And a song someone sings

Once upon a December

Oh sweat voice, come to me

Make my soul to remember

I still see, next to me

The voices of all my memories

Someone who's singing for me

But now, they're all gone

Far away

Long ago

Glowing dim as an ember

Things my heart used to know

Things it yearns to remember

And a song someone sings

Once upon a December

Cuando la música se acabó, la figura de la pareja bailando volvió a meterse dentro de la caja de música, levantó su cara hacia la niña, pudo observar que esta se encontraba profundamente dormida, la chica solamente sonrió y le dio un beso en su frente, luego la cubrió con sus cobijas y salió de su habitación para después dirigirse hacia donde se encontraba la mayor leyendo un libro.

Natsuki: ¿No crees que ya es un poco tarde para estar leyendo? –le preguntó desde la puerta.

La pelirroja simplemente sonrió y cerró el libro.

Zafrina: Solamente estaba esperando a que mi hermanita se durmiera y tú vinieras a darme las buenas noches.

Natsuki se acercó a su cama: Bueno, pues ya es hora de dormir así que será mejor que te metas a las cobijas – le dijo y la niña asintió.

Zafrina: Por cierto Nat –le dijo mientras se metía a las cobijas - ¿De verdad estás bien? –le preguntó a la rubia, cosa que tomó por desprevenida a la rubia.

Natsuki: ¿De qué hablas?

Zafrina: Me refiero a lo que pasó en la escuela, ¿de verdad no hubieras preferido el quedarte en tu casa y descansar antes que venir a cuidarnos a Ingrid y a mí?

Natsuki suspiró: ¿Cómo te enteraste de eso?

Zafrina: Lo vi en las noticias, y también escuche a mi papá hablar por teléfono contigo hace rato –le dijo preocupada.

Natsuki simplemente la miró tratando de averiguar que decirle, aunque estaba sorprendida, tenía que tomar en cuenta que Zafrina ya tenía 11 años y no era ninguna tonta, ya comenzaba a darse cuenta de muchas cosas, por lo que simplemente sonrió algo nostálgica.

Natsuki: Estaré bien Zafrina –le respondió –No te preocupes por mí.

Zafrina: Pero perdiste a una amiga ¿no es así? –le preguntó triste.

Natsuki suspiró de nuevo: Escucha –le dijo y puso sus manos sobre las de la niña – Esta vida siempre está llena de desgracias y tristezas, realmente nunca vamos a saber cuándo sea nuestro tiempo de morir, y así como la vida es bien recibida, también tenemos que aprender a aceptarla, no es fácil verlo desde el punto de vista que te estoy diciendo, pero debemos estar agradecidos por los momentos de felicidad que pasamos con los seres que amamos, esos pequeños momentos son los que hacen que esta vida valga la pena. A pesar de que Mia se fue, estoy segura de que está en un mejor lugar – le mencionó sonriendo melancólicamente, queriendo creer sus propias palabras –Y sé que la volveré a ver, cuando mi tiempo en esta vida se acabe. Zafrina, la muerte muchas veces es inevitable, pero siempre debemos tener presente que la muerte no es el final.

Zafrina: ¿No lo es? –le preguntó.

Natsuki negó: Mi padre solía decir que este mundo, solo es una preparación para el siguiente, que somos seres efímeros en esta vida, así que lo único que podemos pedir en esta vida es amar, y ser amados. Yo quería mucho a mi amiga, así como sé que muchos también la querían, entonces sé que mientras llevemos esos sentimientos en nuestros corazones, ella jamás se irá.

Zafrina simplemente sonrió y abrazo a Natsuki, la rubia le correspondió, cuando se separaron Natsuki le dio un beso en su frente.

Natsuki: Ahora si jovencita, es hora de irse a dormir – le ordenó y la pelirroja asintió.

Zafrina: Buenas noches Natsuki –le dijo mientras bostezaba.

Natsuki: Buenas noches Zafrina –le respondió mientras se paraba y cerraba la puerta.

Cuando la cerró pensó en sus propias palabras, decir cosas bonitas acerca de la muerte y las reuniones en el más allá era una cosa, pero creerlas era una cosa, y aun así, tener que lidiar con el dolor de la perdida era otro muy diferente, eso ella lo sabía mejor que nadie, lo único que rogaba era que el alma de Mia descansara en paz, estuviera donde estuviera.

Volvió a bajar las escaleras, y esta vez, se sentó en la sala para ver un poco de televisión y relajarse, no podía alterarse demasiado porque eso también afectaría a Kurama, y si eso pasaba, el zorro iría inmediatamente a ver qué era lo que sucedía, lo que menos quería en ese momento era alterar a Kurama, había salido con Harume por unos asuntos de trabajo.

Entonces pudo sentir como su estómago le pedía algo de comer, por lo que se levantó y se sirvió un poco de leche en un vaso, dejándolo cerca del centro, y tomó un pan de una bolsa cercana para servirlo en un plato que estaba cerca de donde había dejado el vaso.

Natsuki se levantó para apagar la luz de la cocina, pero sintió algo raro, como si la estuvieran vigilando, miró a todos lados y no había nadie, por lo que pensó que simplemente se trataba de su imaginación, se dio la vuelta y apagó el interruptor, pero justo en ese momento, se escuchó como si algo de vidrio se hubiera roto, volteó y el vaso ya no estaba en la mesa, ahora estaba en el suelo completamente roto y la leche estaba derramada.

Le pareció muy extraño, pero no quiso sacar conclusiones, así que sacó una escoba junto con una jerga de un pequeño cuarto que se encontraba ahí, comenzaba a trapear el líquido cuando tuvo una sensación muy extraña, era la misma que había sentido hacía unos momentos, miró de nuevo a su alrededor, no había nadie.

Fue entonces cuando un ruido fuerte de música llegó a sus odios, la chica se confundió un poco y camino hacia la sala, en ella la televisión seguía prendida, pero estaba a un volumen bajo, lo que había comenzado el ruido era el estéreo, que parecía ser que había prendido solo, la chica lo apagó, en cuanto hizo eso las luces de la sala comenzaran a titilar de una manera muy extraña, se acercó a la cocina para tener un poco más de luz, sin embargo, antes de que pudiera hacer algo, las luces de toda la casa se apagaron, no veía nada, comenzó a tentar la mesa de la cocina, ya que recordaba haber visto una lámpara ahí, la encontró y la prendió, dirigiendo la luz hacia todos lados, bastante ciscada.

¿?: Natsuki –escuchó claramente la rubia, esta miró hacia dónde provenía la voz, pero no había nadie, ni siquiera una sombra.

Natsuki: ¿Quién eres? – Susurró - ¿Qué es lo que quieres? –le volvió a preguntar al espíritu que ella podía sentir estaba ahí presente con ella.

De la nada, se escuchó un fuerte ruido que provenía de un lugar muy cerca de la puerta, era un ruido constante, como si de un juguete se tratará, la rubia al no soportar más la tensión, se acercó con paso decidido al lugar, y vio lo que esperaba, se trataba de un juguete de Ingrid, que era de colores y al apretar un botón ponía música alegre e infantil, la chica buscó el interruptor y lo apagó, sin embargo las luces no se apagaron y se empezaron a encender una por una, primero la de color azul, luego la de color amarillo, y así sucesivamente, cuando alzó la vista solamente logró hacerse unos cuantos centímetros atrás debido al susto, ya que frente a ella, estaba la silueta de una mujer que señalaba al pasillo que le llevaba a la sala, la rubia miró a la dirección que la mano indicaba, en eso, la luz cambio de color a verde, y claramente puso distinguir como una mujer paso de largo donde estaba el marco, como si estuviera dirigiéndose hacia el baño, la rubia se asustó aún más cuando el juguete dejo de emitir sus luces y cayó al suelo, soltando un ruido bastante tétrico, sin embargo, la rubia decidió seguir a la mujer hacia donde se había dirigido, el baño.

Abrió la puerta con suma delicadeza y con la linterna dirigió las luces hacia todos los rincones del cuarto, no había nada ni nadie, se había adentrado en el cuarto, por lo que el tocador y espejo estaban en frente de ella, mientras que la puerta se encontraba detrás.

¿?: Natsuki – volvió a escuchar la voz, pero esta vez miro el espejo para encontrar algo que no se esperaba, al lado de su reflejo se encontraba una mujer, apenas y se lograba distinguir su rostro, ya que este, al igual que sus ropas, estaban completamente ensangrentados, en su cara solo podían verse unos horripilantes rasguños a través de los que podía verse lo blanco de su cráneo, miró a su lado y no pudo ver nada, volvió a mirar el espejo y se encontraba ahí.

De alguna manera, esa presencia le resultaba familiar, tenía el presentimiento de haberla visto antes, fue entonces cuando comenzó a recordar el horrible sentimiento que pudo percibir cuando en su mente escuchó los gritos de Mia, las imágenes se estaban plasmando en su mente, pero en definitiva el recuerdo no era suyo.

Era de Mia.

Entonces lo comprendió todo.

La presencia que estaba a su lado no era de otra persona que la de Mia.

Natsuki: Mia… - logró susurrar –Eres tú ¿verdad?

La mujer en el reflejo solamente cerró los ojos en respuesta, después los volvió a abrir, esta no le quitaba la mirada de encima.

Natsuki: Por Dios – volvió a susurrar, estando horrorizada por cómo veía el rostro y cuerpo de su amiga muerta - ¿Qué fue lo que te hicieron? ¿Quién te hizo esto?

Mia por su parte seguía sin decir una palabra, sin embargo, la puerta comenzó a cerrarse inesperadamente, Natsuki se volteó, Mia ya no estaba ahí.

Entonces abrió suavemente la puerta y pudo ver como el espíritu de su amiga se había tele transportado afuera del cuarto del baño, ahora estaba en el pasillo, pero como lo hizo antes, el espíritu no le quitaba la mirada de encima a Natsuki, una mirada tétrica que asustaría a cualquier persona, pero la rubia pudo ver algo más, era como si ella estuviera tratando de decirle algo, fue entonces cuando señaló hacia las escaleras, Natsuki dirigió la luz hacia donde Mia había señalado, se encontró con una sombra, una sombra oscura que caminaba por la casa, a diferencia de la presencia de Mia, el ver esa silueta la hacía marearse e incluso tener miedo, definitivamente no era la misma energía que la de Mia, era una energía oscura, un ser de bajo astral, comenzó a subir las escaleras, se dirigía al segundo piso.

Natsuki: ¡Hey! –exclamó molesta, pero para su sorpresa la silueta se detuvo y a lo que Natsuki logró distinguir, ahora la silueta la miraba a ella -¡Largo de aquí! ¡No tienes nada que hacer aquí!

Se comenzaron a escuchar unos rugidos, pero Natsuki no se acobardo, se mantenía firme ante la amenaza que esa silueta representaba.

Una corriente de aire que iba en contra de la rubia, Natsuki cerró los ojos un momento, y cuando los volvió a abrir la silueta oscura ya no estaba, sintió un frío sepulcral detrás de ella, y cuando quiso voltear algo se le había adelantado, era el mismo hombre que la había asustado en sus sueños y se había aparecido el otro día en su cuarto intentando matarla, el espectro puso su mano en el antebrazo de Natsuki, provocándole un ardor muy fuerte a la rubia, y antes de que si quiera, esta pudiera gritar, la levantó del suelo por el brazo y la aventó contra la pared, haciendo que se golpeará la cabeza, tirará varios retratos, el reloj del pasillo y la lámpara se separará de sus manos.

¿?: ¡No quiero! –se escuchó el grito de aquel espectro por todo el piso inferior, Natsuki levantó su cabeza cuando la sombra se movía más rápido hacia el piso de arriba.

Mia: Natsuki – logro escuchar entre susurros que comenzaban a querer invadir su cabeza – No permitas que les hagan lo que me hicieron a mí.

Entonces miró a su lado y pudo ver como el espíritu de Mia, todavía seguía ahí, pero esta vez, había un charco de sangre debajo de ella, que comenzaba a extenderse por el suelo, sangre que llegó y mojó las manos de Natsuki.

Mia: No lo permitas –volvió a escuchar, fue entonces cuando Natsuki logró levantarse y rápidamente comenzó a correr hacia el segundo piso.

Natsuki: ¡Zafrina! ¡Ingrid! –gritó para que las niñas la escucharan, cuando llegó a mitad de las escaleras pudo ver que la silueta estaba enfrente de la puerta de la hija menor de los Lope -¡Aléjate de ella! – Exclamó volviendo a correr, pero la silueta logró deslizarse y entrar al cuarto de la menor, cuando la rubia llegó, comenzó a golpear la puerta para que abriera - ¡Ingrid! ¡Ingrid abre la puerta!

En todo el alboroto, la hija mayor de los Lope salió de su habitación bastante confundida pero alterada debido a los gritos de su niñera.

Zafrina: Natsuki ¿qué pasa? –le preguntó sin saber -¿Qué sucede?

Natsuki estaba empujando con fuerza y golpeando la puerta

Natsuki: ¡Hay alguien en la casa! –le explicó a la pelirroja -¡Y está en el cuarto de tu hermana! ¡Ingrid!

Zafrina: ¿Qué? –Preguntó nuevamente sin entender nada, pero al ver la mirada desesperada de la rubia, sabía que esta no estaba jugando -¡Ingrid! –exclamó imitando a Natsuki.

Natsuki: ¡Ingrid! ¡Dime algo, lo que sea! ¡INGRID!

Fue entonces cuando se logró escuchar el grito de la pequeña, en eso Natsuki no se lo pensó y con una fuerza descomunal, que ni siquiera ella sabía de donde había salido, se hizo para atrás y le dio una fuerte patada a la puerta, que logró hacer que la puerta cediera y por fin se abriera, cuando eso pasó, la más pequeña de las niñas salió corriendo a los brazos de la rubia, estaba completamente aterrada y de sus ojos caían lágrimas, Zafrina miró dentro de la habitación y pudo observar a una silueta maléfica que se alzaba del piso hasta formar la de un hombre, con todo el valor que pudo juntar la niña, agarró la perilla de la puerta y la cerró.

Natsuki logró ver unas llaves en el suelo, por puro instinto las agarró y cerró la puerta del cuarto de Ingrid con llave.

Después de eso, la rubia se agachó a la altura de la niña.

Natsuki: ¿Estas bien? –le preguntó mientras pasaba sus manos por la cabecita de la niña, intentando reconfortarla.

Ingrid: E-Estaba durmiendo cuando de repente escuche un ruido muy raro, esa cosa me jaló del pie y me tiró de la cama –le contestó la niña aun llorando – Cuando vi su cara me asusté mucho y grite –siguió contando la niña, Natsuki por puro instinto la abrazó para intentar reconfortarla.

Natsuki: Tranquila Ingrid, todo va a estar bien –la reconfortó.

Zafrina: Natsuki ¿qué es eso? –le preguntó.

Natsuki: No lo sé –le respondió la rubia mientras que tomaba la mano de la pelirroja y la alejaba de la puerta, mientras que se escuchaba claramente como alguien caminaba en el cuarto.

Zafrina: Natsuki, tu brazo –le dijo mientras señalaba el brazo de la rubia, y cuando esta miró fue cuando recordó el ardor que había sentido antes de que el espectro la aventara contra la pared, ahí había dejado su marca, ya que en su piel podía verse claramente la huella de la mano de alguien, o más bien, de algo, ya que la huella también había dejado la marca de garras.

Fue entonces cuando se escucharon como comenzaron a golpear la puerta, con el afán de abrirla, era el espectro que aún se encontraba ahí, y que quería salir.

Zafrina e Ingrid completamente asustadas, se refugiaron detrás de Natsuki, quien vio la perilla de la puerta y se dio cuenta que gracias a la patada que ella misma le había dado, esta amenazaba con abrirse en cualquier momento a pesar de tener el seguro. Natsuki comenzó a pensar en sus posibilidades, no podían salir de la casa porque ya era de noche y cuando se fue la luz, también se dio cuenta de que los postes de luz también se habían ido, entonces era arriesgarse a quedar completamente a oscuras a la intemperie donde cualquier cosa podría aparecerles o quedarse en la casa, donde podían crear una barrera para evitar que fuese lo que fuese lo que estuviera detrás de la puerta les hiciera daño.

Natsuki: Al cuarto de sus padres –les dijo a las niñas –Ahora –dijo de nuevo a ambas y las dos niñas salieron corriendo con la rubia detrás de ellas al cuarto del matrimonio Lope. Antes de que pudieran llegar escucharon como un golpe muy fuerte se escuchaba detrás de ellas, cuando Natsuki miró por última vez, observó como aquella "cosa" había hecho volar la puerta.

Cuando llegaron al cuarto, Natsuki lo cerró e inmediatamente puso el seguro, se colocó detrás de la puerta, pegando su oreja, para ver si escuchaba algo, le hizo una señal a las niñas para que mantuvieran silencio y estas asintieron.

De repente comenzaron a escucharse ruidos fuertes en la parte de debajo de la casa, como si un torbellino hubiera entrado, se escuchaban vidrios que se rompían, cosas que se caían, y muchas otras que parecía que eran lanzadas de un lado de la habitación a otra.

Natsuki: "Kurama" –pensó, tratando de invocarlo con sus emociones, para que el supiera que ella y las niñas se encontraban en peligro –"Kurama por favor, te necesito, estoy en problemas" "¡KURAMA!" –pensó con todas sus fuerzas, tanto así que alguien más en otra dimensión se estremeció.

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Konoha, Interior de Naruto

¿?: ¡KURAMA! –Logró escuchar aquel desesperado grito mental que le erizo los pelos de punta, la parte de Kurama que se encontraba en el interior de Naruto, miró a su alrededor y estaba completamente solo, Naruto no estaba ahí, lo que significaba que él no había podido haber producido semejante grito.

Conocía muy bien esas emociones.

Eran desesperación

Y también miedo.

Pero esas emociones no venían de parte de Naruto, eran de alguien más, se puso a analizar con detenimiento, era muy poco probable que su contraparte hubiera sido el causante de ello, así que la única opción que quedaba era que aquellas emociones fueran de la hermana de Naruto, intento relajarse, o si no, Naruto lo detectaría y despertaría de su sueño, algo que no sería bueno considerando lo nervioso que estaba desde que lo descubrió. Ahora realmente no podía hacer nada, solamente esperar.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

Rothenburg, Cuartel Secreto

La reunión se había acabado, por lo que todos los altos mandos de aquella organización comenzaron a partir hacia sus hogares, Sephora, Reiner, Harume y Kurama Yin caminaban juntos, después de todo, iban hacia casa de los Lope, sin embargo, Kurama sentía algo.

Era un sentimiento extraño que parecía no dejarlo tranquilo desde que salieron del Cuartel, había sentido algo muy parecido antes, pero era cuando Natsuki estaba en peligro, y ahora estaba en un lugar seguro, no había forma de que Natsuki corriera alguna especie de peligro estando en casa de los Lope ¿o si?

Reiner: ¿Estas bien Kurama? –le preguntó el hombre al zorro.

Kurama: Si, es solo que me siento algo intranquilo.

Reiner: ¿Por Natsuki? –le preguntó curioso.

Kurama: Es un sentimiento raro, pero Natsuki está en tu casa, no hay posibilidades de que ella esté en peligro.

Sephora: Entonces seguramente tiene que ver con lo de la reunión – mencionó la mujer escuchando la conversación.

Harume de igual manera, parecía tener un mal presentimiento, así que saco su celular y marcó al teléfono de Natsuki, sin embargo, esta no contesto. Cosa que no le dio buena espina a Harume.

Fue entonces cuando Kurama lo sintió, y para su sorpresa, también la escucho.

Era miedo, desesperación, y no eran sentimientos suyos, sino de Natsuki, y así como lo pudo sentir, también lo pudo escuchar.

Natsuki: "Kurama por favor, te necesito, estoy en problemas" "¡KURAMA!"

Se detuvo en seco y los pelos se le erizaron, esta vez definitivamente no eran alucinaciones o su imaginación.

Natsuki estaba en problemas.

Kurama: ¡Tenemos que llegar a la casa ahora! –exclamó comenzando a correr, los demás al verlo solo se sorprendieron, pero lo siguieron, intentando alcanzarlo.

Reiner: Kurama ¿qué sucede? –le preguntó.

Kurama: Es Natsuki, está en problemas, debemos alcanzarla ¡Ahora! –le respondió sin dejar de correr.

Harume: ¿Qué sentiste? –le preguntó.

Kurama: Algo pasa, alguien está en la casa, y no es amigable – respondió, en ese momento supieron que algo andaba realmente mal.

Harume: ¡Reiner! –Llamó al hombre – Acelera el paso, algo anda mal.

Al hombre se le pusieron los pelos de punta, y lo primero en lo que pudo pensar eran sus hijas.

Solo rogaba que pudiera antes de que fuera demasiado tarde.

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Rothenburg, Casa de los Lope

Los aterradores sonidos seguían pasando a través de la puerta, las niñas Lope estaban muriéndose de miedo, mientras que Natsuki se estaba rompiendo la cabeza para intentar crear un plan que pudiera funcionar y sacar a las niñas de ahí.

Sin embargo, ahora se escuchaban gritos de furia, parece que fuese lo que fuese que estuviera ahí afuera se encontraba gritando, intentando encontrar algo.

Fueron momentos realmente agobiantes, pero de la nada, todo comenzó a calmarse, sin embargo, unas pisadas comenzaron a escucharse, lentamente. Natsuki puso todas sus fuerzas en la puerta, y como ella había predicho, alguien comenzó a golpear la puerta intentando entrar, las niñas que estaban con ella se taparon la boca para evitar gritar, pero sus ojos ya estaban rojos de tanto llorar.

La puerta parecía que comenzaba a ceder, y el pánico se apodero de la mujer.

Fue entonces cuando escucharon un ruido extraño, era un sonido repetitivo, como un tono musical comenzó a llenar el silencio de la casa, pero provenía de abajo, de la sala. Los empujones de la puerta cesaron, y los pasos se alejaron, aquel sonido no dejaba de escucharse por una buena parte de la casa. Natsuki empezó a tocar su cintura, para darse cuenta de que su caja de música seguía ahí, pero su celular no.

Se enfocó en el sonido, y por algo que no pudo saber cómo lo hizo, localizó con exactitud de donde había venido el ruido, era muy cerca del sótano, por lo que dedujo que en el momento cuando el espectro la arrojó, su celular había salido volando y aterrizó cerca del sótano.

De ahí se le ocurrió un plan, debían salir de la casa y el teléfono les había dado la distracción perfecta para hacerlo.

Se acercó a las niñas con mucha cautela y les hizo una señal para que mantuvieran silencio.

Natsuki: Escuchen –susurró – Tenemos que salir de aquí, y debemos hacerlo ya.

Zafrina: ¿Qué? –le susurró de vuelta - ¿Estás loca? Esa cosa sigue allá afuera.

Natsuki: Esta distraída, no podemos quedarnos aquí o terminará por romper la puerta.

Zafrina: ¿Y cómo vamos a salir de aquí si esa cosa nos persigue?

Natsuki: Escúchenme bien, yo saldré primero, en cuanto empiece a bajar las escaleras, quiero que ustedes salgan de la habitación y corran hasta la puerta, yo lo distraeré, cuando estén fuera de la casa, busquen ayuda.

Zafrina: ¿Qué hay de ti?

Natsuki: Yo estaré bien, pero necesito que hagan lo que les digo, o ninguna de las tres saldremos de aquí ¿entendido? –susurró seria, las niñas al ver la cara de seriedad de la rubia solo pudieron asentir, pudieron escuchar como nuevamente el teléfono de Natsuki comenzó a sonar.

La rubia sabía que esa era su señal para salir y hacerla de carnada.

Miró a su alrededor y tomó un paraguas, era lo único que había puntiagudo, algo con lo que defenderse, tenía una punta de plata, que sin saberlo, después se convertiría en su mejor aliada.

Natsuki: Recuerden el plan –les dijo a ambas niñas antes de salir, estas dos asintieron mientas Natsuki salía del cuarto, dejo una pequeña abertura en la puerta que dejaba ver perfectamente donde quedaban las escaleras, para que así, las niñas supieran cuando debían salir de ahí.

Era ahora o nunca.

La rubia avanzó con mucha cautela, mirando hacia todos lados, no había nadie.

Luego comenzó a bajar las escaleras, todo estaba en total oscuridad, por lo que no podía ver completamente bien.

Las niñas, siguiendo la indicación de su niñera, salieron cuando la rubia iba bajando las escaleras, se dirigieron con mucho cuidado hacia la puerta.

Natsuki por su parte miraba hacia todos lados, intentando no estar sorprendida en caso de que llegará a salir.

Escuchó un rugido por atrás, volteó inmediatamente y observó a una sombra corriendo por la casa, era la silueta de un hombre, no había dudas, aquel espectro estaba al acecho.

Las niñas se asustaron mientras Natsuki intentaba seguirle el paso al espectro, poniéndose en posición de ataque.

De repente, se escuchó un ruido que venía de la puerta, no era amenazante, dos voces que Natsuki conocía perfectamente bien.

¿?: ¡Natsuki! –Exclamó una voz masculina golpeando la puerta - ¡¿Estás ahí?!

Natsuki: ¡Daichi! – Respondió – ¡Abre la puerta! – exclamó intentando seguir la silueta oscura, que ahora estaba más inquieta.

Daichi: ¡¿Nat que pasa?! –Le pregunto - ¿Están bien?

Natsuki: ¡No, no estamos bien! –Exclamó - ¡Abre la puerta!

Los dos chicos que estaban afuera de la casa intentando abrir la puerta, eran claramente hermanos, se notaba por sus rasgos físicos.

El mayor de los hermanos se encontraba intentando abrir la puerta, pero no podía hacer nada, parecía que la puerta se había atascado o simplemente no quería abrirse.

¿?: Se atascó – mencionó el hermano mayor, empezando a empujar y golpear con su propio cuerpo la puerta.

Daichi: ¡Rápido Hiro! – Exclamó su hermano mayor - ¡Tenemos que sacarlas de ahí cuanto antes! – volvió a exclamar tirándole de patadas a la cerradura, sin embargo, no tenía éxito.

Hiro: Es inútil –dijo dando un último empujón – Tenemos que encontrar otra manera de abrirla –dijo y miró a su hermano menor – Quédate aquí con ellas.

Daichi: ¿A dónde vas?

Hiro: Por la escopeta de papá, vamos a tener que volar la cerradura – respondió y sin más salió corriendo hacia su casa, que era la de al lado.

Mientras tanto, Daichi seguía intentando patear la puerta, a ver si de pura casualidad la cerradura cedía y se lograba abrir.

Adentro de la casa, se vivía un ambiente de pura tensión, las niñas se encontraban pegadas a Natsuki, ambas muertas de miedo, mientras tanto, Natsuki miraba hacia el último lugar donde había visto la sombra, todavía no se escuchaba nada, pero ella podía sentirlo.

Seguía ahí.

¿?: Tus padres eran igual de tontos que tú – se escuchó una voz tétrica dentro de la casa, que indudablemente, se dirigía a Natsuki – Pronto, tú también tendrás el mismo fin –se volvió a escuchar.

Natsuki no dijo absolutamente nada, solo seguía con la vista fija, como si estuviera esperando que de aquel mismo lugar saliera la sombra.

Mientras tanto, afuera de la casa, Daichi seguía intentando abrir la puerta a patadas, sin embargo se detuvo cuando escuchó a varias personas correr hacia él.

Aquel grupo eran Kurama, Harume, Reiner y Sephora.

Reiner: ¡Daichi! –Nombró a su vecino - ¡¿Qué demonios está sucediendo aquí?! –le preguntó

Daichi: No lo sé señor, mi hermano y yo estábamos en la casa cuando escuchamos gritos, además, parece que un tornado está adentro, como si alguien hubiera estado agarrando todos los muebles y lanzándolos por el aire – explicó el chico.

Sephora: ¿Dónde están mis hijas y Natsuki? –le preguntó al chico.

Daichi: Siguen adentro - respondió el hombre dándole otra patada a la puerta – Pero la puerta no abre.

Reiner y su esposa también comenzaron a golpear la puerta intentando abrirla.

Sephora: ¡Ingrid! ¡Zafrina! –exclamó alterada.

Zafrina: ¡MAMÁ! –Se escuchó claramente como aquel grito venía de adentro de la casa -¡PAPÁ! ¡ESTAMOS AQUÍ!

Harume: ¡Natsuki! –Llamó a la rubia -¡¿Qué está pasando?!

Natsuki: ¡Hay alguien adentro de la casa! – Exclamó la rubia -¡Sáquenos de aquí! ¡Ahora!

Kurama, al escuchar esas palabras, se le erizó por completo el pelaje y se alejó un poco de la puerta para poder ver a las ventanas de arriba, para ver si podía identificar algo o a alguien.

Podía sentirlo también, había alguien ahí, las emociones negativas que provenían de aquella casa se lo decían. Y después, pudo verlo con claridad, había una silueta que se paseaba por el segundo piso, de un lado al otro, entonces, Kurama empezó a sacar sus colmillos, ya lo reconocía.

Era aquel asesino que había estado de lado de Makoto hacia diez mil años, que la antigua guardiana del aire, Chao Ya, tuvo que enfrentar, y logró vencerlo, pero ahora parecía que buscaba venganza, y era por eso que aquel parasito se encontraba ahí.

El parasito de la nada, se detuvo y miró a Kurama fijamente, parecía ser que aquel ser también lo había reconocido, Kurama de nueva cuenta, le enseñó los dientes en señal de amenaza, pero aquel ser solamente puso en su cara una sonrisa desquiciada, como si estuviera disfrutando el sufrimiento y la angustia, pero por dentro, Kurama sabía que así era.

De pura ira, y lo más rápido que pudo, Kurama le lanzó una bijūdama haciendo que buena parte de la casa de arriba, explotara.

Sephora: ¡Kurama! –Exclamó molesta - ¿Qué haces?

Kurama: El espectro que la atacó la otra noche esta con ella – le dijo a Harume –Tenemos que abrir esa puerta, ahora.

Hiro: Yo me encargó de eso – respondió acercándose el hermano mayor con una escopeta en mano - ¡Muévanse! –exclamó apuntando a la cerradura, todos se hicieron a un lado y Hiro, al ver que tenía suficiente espacio, disparo.

La cerradura inmediatamente cedió y la puerta se abrió completamente, dejando ver a las tres chicas que estaban en la casa.

Natsuki al ver que la puerta se abrió, pudo sentir una mirada macabra en ella, se dio la vuelta y pudo observar al espectro justo al lado de las escaleras, sonriéndole de manera cínica y aterradora.

Natsuki: ¡Salgan ahora! –exclamó y las niñas salieron corriendo en dirección a la puerta.

De inmediato, las niñas abrazaron a sus padres y estas las recibieron con los brazos abiertos, por alguna razón que no llegaba a comprender, Natsuki no se movió de donde estaba, solo observaba como las niñas se reunían con sus padres y le dio un vuelco en el corazón.

¿?: Jamás volverás a tener una familia –pudo escuchar claramente como la voz estaba detrás de ella, burlándose – No te va a alcanzar la vida para tener una familia.

Daichi: ¡Nat! –Exclamó haciendo que la rubia volviera a la realidad - ¡Detrás de ti!

La rubia se dio la vuelta tan rápido como pudo y pudo observar como aquel espectro de nuevo se iba sobre de ella, reacciono de manera inmediata, y aunque su cerebro le estuviera diciendo que lo que estaba a punto de hacer era una estupidez, pero no era como que hubiera tenido alternativa, por instinto le lanzó el paraguas con la punta al alza y después, cerró los ojos, esperando lo peor.

Lo único que pudo escucharse fue un grito desgarrador en toda la casa, Natsuki abrió los ojos y pudo observar como aquel espectro retrocedía pareciendo adolorido, después miró a la rubia con odio puro en los ojos, que se volvían cada vez más negros, se fijó en la piel de aquel espectro, mientras pasaban los segundos, se agrietaba y se caía teniendo el aspecto de carne podrida.

Fue entonces cuando Kurama apareció frente a ella, formando una pequeña bijūdama en su hocico, para después lanzarla al espectro, que en cuanto recibió el ataque, se hizo polvo.

Natsuki puso una mano en su cabeza, todo le daba vueltas, y podía observar con claridad en su mente los ojos de aquel espectro mirándola con puro odio. Después, comenzó a escuchar susurros dentro de su cabeza que podía entender, pero estaba intentando no hacerlo.

Al final, Kurama puso una cola suya a su alrededor, haciendo que Natsuki volviera a la realidad, miró a su compañero.

Kurama: ¿Estas bien? –le preguntó serio, la rubia no le supo responder y solamente se recargo en su amigo, intentando que sus lágrimas no salieran a flote.

Todos a su alrededor estaban alertas, entraron a revisar la casa diciéndole a Kurama que se quedara con Natsuki por si algo más llegaba a suceder.

Lo único que le quedaba claro a la rubia era una cosa.

Fuese lo que fuese lo que estuviera pasando.

Su pesadilla estaba comenzando.

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Rothenburg, Casa Song

Todo estaba cubierto de ira y desesperación, ella volteaba a todos lados buscando lo que estaba pasando, solo veía como siluetas caían con una misma espada y la misma silueta, no importaba a donde fuera, siempre era lo mismo, sangre y dolor, sintió a alguien detrás de ella y corrió hacia una casa a esconderse, sin embargo antes de que pudiera esconderse escucho una voz, se volteó y solo sintió un objeto afilado que se clavaba en su vientre.

¿?: Izumi… -dijo y la chica no podía creerlo, conocía perfectamente esa voz –Perdóname –dijo para clavarle aún más la espada dentro de su vientre.

Antes de que se diera cuenta la casa se empezó a incendiar, intento levantarse pero el dolor se lo impidió, poco a poco el fuego iba abrazando todo, miro desesperada hacia los lados para buscar a alguien, lo único que escucho fue un grito, pero no de furia, sino, de dolor y arrepentimiento.

Fue cuando despertó.

Se levantó bruscamente con las gotas de sudor por todo su cuerpo.

Izumi: ¿Un sueño? –pregunto tocándose la frente y secándose el sudor, prendió la lámpara que estaba en su estante para no iluminar toda su casa, camino hacia el baño de su habitación, se lavó bien la cara y miro su reflejo en el espejo, era el mismo a excepción de una cosa, sus ojos, desde hace ya tiempo atrás había tenido varias pesadillas sin saber que significaban, pero lo que más la alertaba era que cada vez que tenía esas pesadillas eran dos cosas, la primera eran sus ojos ya no eran obscuros como solían serlo antes, sino que siempre que pasaba se volvían azules, pero eso no era todo, tenían aspas, en su caso, solo tenía dos y su pupila obscura, y la segunda era la peor de todas, la chica suspiro y apago la luz del baño para dirigirse hacia su cama, llego ahí y vio a una vieja muñeca que se encontraba ahí, se acercó al estante en donde estaba y la tomo en sus manos, dejando que sus viejos recuerdos la envolvieran, su infancia no había sido la mejor de todas, y después fue recordando todas las sensaciones que le daban sus recuerdos de la infancia, los nervios regresaron a ella, las sensaciones de dolor, ansiedad y miedo aun la invadían, le dolían y aplastaban su corazón, incluso en su mente seguían tan frescos como el agua, a pesar de que habían pasado ya muchos años, sintió calor en su mano y abrió los ojos para descubrir algo imposible.

La muñeca se estaba incendiando, la chica negó con la cabeza cerrando los ojos para ver si su sueño no le estaba afectando pero esta vez no era así, la muñeca estaba en llamas, pero peor que eso, esta vez exploto, haciendo que Izumi retrocediera hasta dar en el suelo mientras la muñeca hacia que el suelo también comenzara a incendiarse, pronto la chica miro hacia su izquierda notando un vaso bastante grande con agua, lo lanzo hacia donde estaba el fuego apagando el fuego y también rompiendo el vaso en el proceso, aunque hubiera sido un simple incendio, se había formado una nube obscura y olía a plástico quemado.

De repente se abrió la puerta bruscamente para dejar ver a la Brianna.

Brianna: ¡Izumi! –Exclamo y se acercó a su amiga que estaba de rodillas en el suelo -¿Estas bien? –pregunto y la peli negra agacho su cabeza.

Izumi: Si

Brianna: ¿Qué fue lo que paso? –le preguntó.

Izumi: No tengo idea –dijo levantando la cabeza y mirando a los ojos a Brianna, esta al ver sus ojos así sabía que había vuelto a ocurrir, Natsuki le había dicho a Brianna acerca de los ataques de ansiedad y pesadillas, para que estuviera al pendiente de Izumi mientras la rubia no se encontraba -La muñeca comenzó a quemarse por sí sola –dijo y miro una herida en su mano.

Brianna: Te quemaste –dijo y tomo su mano, Izumi soltó un gruñido suave –Quédate aquí, iré por Victoria –dijo y se paró.

Izumi: No es tan grave –dijo pero la otra negó.

Brianna: Aunque no lo sea, iré por ella –dijo y se levantó rápidamente para ir por la otra chica.

Izumi solo pudo observar la situación sin poder decir algo, su cuerpo se sentía débil. De pronto, y sin notarlo, sus ojos volvieron a su color normal mientras su amiga iba por Victoria para curar sus heridas, sin embargo su mano quemada ya no sentía dolor alguno, se curó.

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Mundo Shinobi, Konohagakure

Mientras tanto en el hospital ya había amanecido, los doctores habían trabajado toda la noche pasándole a los tres de ellos suero y chakra hasta el punto de estar agotados y tener que estar cama debido al gran esfuerzo que hicieron, Naruto se quedó toda la noche en la sala de espera, cuando el sol le toco la cara supo que ya era hora de levantarse, se dirigió hacia los cuartos para ver al maestro Jiraiya mirando hacia afuera.

Jiraiya: Naruto… -dijo y se sorprendió de verlo ahí.

Naruto: Buenos días –dijo sonriendo con su sonrisa habitual -¿Cómo amaneció sabio pervertido? –pregunto y Jiraiya se cayó al estilo anime, definitivamente algunas cosas no cambiarían.

Jiraiya: Bien –dijo y se volvió a recostar –Creo que dormiré otro rato.

Naruto: ¡¿Qué?! –Pregunto y aventó las cobijas –No, no lo hará, tenemos que encontrar a mí hermana – dattebayo –dijo y Jiraiya abrió los ojos como platos.

Jiraiya: ¿Lo sabes? –pregunto y el rubio asintió -¿Cómo? Se supone que era un secreto.

Naruto: Pues ya no, la están buscando y nosotros tenemos que encontrarla primero – dattebayo.

Jiraiya: Por el Yin –dijo y Naruto asintió.

Naruto: Así aun podríamos derrotar a Maroto de una vez por todas - dattebayo

Jiraiya: Es Makoto… -dijo con una gotita en la cabeza.

Naruto: Es lo mismo –dijo orgulloso y Jiraiya rio, le acaricio la cabeza -¿Qué sucede?

Jiraiya: Gracias, Naruto –dijo y le sonrió a lo cual el otro rubio también le sonrió.

En Cuanto Jiraiya miro de nuevo a Naruto, pudo decir que algo estaba sucediendo.

Jiraiya: Oi Naruto - le dijo fijándose en sus ojos.

Naruto: ¿Qué pasa? - pregunto confundido.

Jiraiya: ¿Que le sucedió a tus ojos? - le volvió a preguntar.

Naruto: ¿Mis ojos? - preguntó sin saber a lo que se refería, por lo que vio un espejo cerca, y se acercó, al estar frente a frente con su reflejo pudo observar a lo que su maestro se refería.

El lado izquierdo de su cara tenía el ojo del color normal de sus ojos, azules.

Pero el ojo de su lado derecho era diferente, la mitad de ese ojo era azul, dentro de su iris, había varias manchas de color gris.

Su ojo le estaba cambiando de color.

Naruto: ¿Pero qué...? - se preguntó a sí mismo, sin embargo, un potente dolor surgió en su brazo, y en cuanto de checo el brazo pudo observar con claridad cómo había una especie de herida, era lo que parecía ser una mano, con garras, estaba marcado en su piel, como si fuera hollín, el asunto era que le ardía y no se quitaba.

Antes de que se diera cuenta, Jiraiya ya estaba a su lado observando la marca.

Jiraiya: ¿Cómo te hiciste esto? - le pregunto, tenía una teoría que debía comprobar, aunque solo esperaba que no fuera lo que él estaba pensando.

Naruto: No lo sé- le respondió - Ayer no lo tenía, y no recuerdo haberle golpeado o quemado - dattebayo.

Jiraiya: Vamos con Tsunade –le dijo y lo jaló de un brazo.

Naruto: ¿Qué? – preguntó sorprendido.

Jiraiya: Tu solo ven conmigo – le dijo serio, jalando a Naruto.

Tsunade se quedó sorprendida cuando vio a Jiraiya levantado, aún no lo habían dado de alta, pero cuando Jiraiya le dijo que revisará el ojo a Naruto, esta se extrañó aún más, definitivamente había algo, o más bien, muchas cosas, que debían ser explicadas, pero a ella también le sorprendió el hecho de que el ojo de Naruto haya cambiado de color tan repentinamente, así que a regañadientes, Naruto se sentó en la silla y comenzó a revisarlo, Jiraiya miraba preocupado.

Tsunade: Se llama heterocromía – le informó a Naruto mientras checaba su ojo – Es cuando un iris tiene distinto color del otro.

Naruto: ¿Y que lo causa? –preguntó.

Tsunade: Normalmente es hereditario, o se da después de un golpe físico fuerte. Y en ocasiones muy raras, puede indicar la presencia de un melanoma maligno en el iris.

Naruto: ¿Melanoma? –Pregunto confundido - ¿Qué es eso?

Tsunade: Es una enfermedad en la que las células cancerígenas se forman en los tejidos del ojo – dijo, aunque ella estaba segura de que Naruto no tenía esa enfermedad, si no, ya hubiera presentado síntomas, y Naruto siempre había gozado de una muy buena salud, nada de qué preocuparse.

Jiraiya: En tal caso, Naruto –le dijo y el chico lo miró – Ve a preparar tus cosas, nos vamos en 1 hora.

Tsunade: ¿Qué dijiste? –Le preguntó incrédula – Jiraiya, tu cuerpo todavía no se recupera, deberías de estar en cama. Y debo hacerle unos estudios a Naruto para confirmar que no tenga nada en su ojo.

Naruto: Pero tenemos que ir por mi hermana –replicó y Tsunade lo miró. Toda esta situación era demasiado extraña, todo el mundo creía que Naruto había sido hijo único, y ahora el descubrir que Naruto tenía una hermana gemela había dejado sin palabras a la mayoría, todavía debía explicar eso a los demás Kages, primero, ella debía obtener respuestas.

Tsunade: Entiendo que estés preocupada por ella Naruto, pero Jiraiya volvió ayer, aún no está lo suficientemente fuerte para ir en una misión – dijo y después miró a Jiraiya –Además, tienes muchas cosas que explicar Jiraiya…

Jiraiya: Naruto –le dijo a su discípulo – Ve a prepararte –dijo serio, Naruto al ver la seriedad de su maestro solo asintió.

Tsunade: ¡Oye! –exclamó molesta.

Jiraiya: Tsunade –dijo en tono serio – Deja que se vaya, te explicare porque debemos partir ahora.

Tsunade simplemente miró a Jiraiya, no era normal que él se comportará así, algo debía estar pasando.

Naruto, aprovechando el momento de tensión, se escabullo del cuarto para preparar sus cosas, para que cuando Tsunade se dio cuenta, el chico ya no estaba.

Tsunade: ¿Pero en que estás pensando? – le preguntó seria.

Jiraiya: Entre más rápido nos vayamos será mejor Tsunade – respondió – La herida que trae en el brazo, ¿la viste?

Tsunade: Si, parece una quemadura, pero ¿cómo se la hizo?

Jiraiya: No fue el quien se lastimó. Fue su hermana.

Tsunade: ¿Qué? – le preguntó.

Jiraiya: Escucha Tsunade, es cierto que Naruto tiene una gemela, tú eres médico, sabes que en ocasiones existen ciertos misterios en torno a los gemelos que no han podido ser explicadas por la ciencia todavía. Los gemelos suelen tener fuertes lazos mentales, pero por el poder que tienen esos dos, su conexión es aún más fuerte.

Tsunade: ¿Me estas queriendo decir que lo que le pasa a uno lo siente el otro? – le preguntó incrédula.

Jiraiya asintió: Evidentemente no es el mismo dolor a menos que sean dolores insoportables, pero si, lo que le está pasando a su ojo y esa quemadura que tiene en el brazo son síntomas, algo no está bien con su gemela.

Tsunade: ¿Crees que la chica este en problemas?

Jiraiya: Eso es lo que vamos a averiguar, no puedo asegurarte nada, pero Naruto jamás había mostrado esta clase de síntomas. Algo anda mal.

Tsunade se quedó pensando: Científicamente hablando, hay una explicación para eso, se trata del mosaico genético. Pero para confirmarlo tendría que hacerle unos estudios a Naruto.

Jiraiya: ¿Confirmar? –preguntó

Tsunade: Jiraiya, ahora existe la Unión Shinobi, las 5 grandes naciones están unidas por un acuerdo, los Kages somos los que estamos al frente de esa Unión, se supone que no hay secretos entre nosotros, todo mundo siempre creyó que Naruto era hijo único, pero si eso no es verdad, la Unión va a querer pruebas de que esa niña existe, y respuestas del por qué no se le notifico antes de esta situación y más aún, si el enemigo al que enfrentamos la está buscando a ella.

Jiraiya se quedó pensando un momento y después sonrió: Me alegra que Naruto haya logrado que las 5 grandes naciones se unieran – pero después de eso, volvió a su semblante serio – Sin embargo, el asunto de la hermana de Naruto era un secreto de Estado que solo le concierne a Konoha. Los secretos de Estado son eso mismo, ellos como Kages, deben de entender eso.

Tsunade: El problema aquí es que era un secreto que yo misma como Hokage ignoraba, ¿por qué no me lo dijiste antes?

Jiraiya suspiró: Cuando Naruto y su hermana nacieron, el Tercer Hokage dictamino que mientras no hubiera necesidad de revelar el secreto, se mantendría oculto, nadie debía saberlo, si era posible y no surgía ningún problema, pasaría a ser solo un secreto olvidado en lo más profundo de Konoha, aquellos que lo sabían, debían callar acerca de ese asunto o serían ejecutados, a ese acuerdo se llegó.

Tsunade: Pero ¿por qué separarlos? –Preguntó - ¿Qué fue lo que sucedió?

Jiraiya: Hay algo más que debes saber – le dijo cerrando los ojos y recordando lo que le había dicho el Tercer Hokage un tiempo después del ataque del Kyuubi a Konoha - En esa ocasión, se encontraron muchos cuerpos que no pertenecían a ninjas de Konoha, por lo que se llegó a la conclusión de que había sido una trampa, los invasores habían aprovechado la distracción del Kyuubi para dar un golpe de Estado y destruir la Aldea de la Hoja.

Tsunade pensó en la estrategia que estaba diciendo Jiraiya: Dar dos golpes vitales

Jiraiya: Si el Kyuubi no destruía la aldea, lo harían los invasores.

Tsunade: Pero sería demasiada coincidencia que el mismo día sucediera.

Jiraiya: Parecer ser que el que invocó al Kyuubi en esa ocasión estaba confabulado con los invasores.

Tsunade: Pero entonces ¿por qué irían detrás de los niños? ¿que iban a ganar sacrificándolos? – preguntó intentando encontrar una respuesta.

Jiraiya: Esa es la parte del rompecabezas que no se ha logrado descifrar, los primeros años que me fui de la aldea intente seguirles el rastro, pero no encontré nada, ni un solo rumor que me guiara hasta ellos o que dijeran que habían intentado hacer con los niños o a quien iban a sacrificarlos, el Tercer Hokage creía que era un sacrificio al Kyuubi, pero yo no estoy tan seguro, había alguien más, y creo que ahora sabemos la respuesta.

Tsunade: ¿A Makoto?

Jiraiya: Es el sospechoso más acertado en esta situación – contestó y miró a Tsunade – Debes avisarle a los demás Kages para que estén alerta. Makoto no se reveló antes, no sé por qué, y eso me tiene muy inquieto.

Tsunade: Quizá algo se lo impedía, quizás no tenía la suficiente fuerza para hacerlo.

Jiraiya: Tal vez, Tsunade, debes tener cuidado –le advirtió a su amiga - Si estoy en lo correcto, y Makoto fue parte del ataque a la Aldea hace 19 años, no está solo en esta situación, tiene aliados.

Tsunade: Pero hace 19 años, Obito fue el responsable del ataque, y hasta donde sabemos, actuó solo.

Jiraiya: Tu misma lo acabas de decir, hasta donde sabemos, pero ¿qué hay de lo que no sabemos? Creo que ese tal Obito o como se llame no nos contó toda la verdad y si ese es el caso, todavía existen amenazas que no conocemos, amenazas con las que debemos tener cuidado.

Tsunade: ¿Dónde está la niña? – le preguntó a Jiraiya.

Jiraiya: Hace 19 años me la lleve a un lugar completamente apartado del mundo ninja, un lugar donde sabía que estaría a salvo. Pensamos que si el enemigo sabía que los dos niños estaban en la aldea, volverían a atacar, así que debía llevarla al lugar más apartado posible. Un lugar que no se encuentra con facilidad.

Tsunade: ¿Qué lugar?

Jiraiya: Por el momento, no puedo decírtelo, porque no sé si ella este a salvo. Es por eso que Naruto y yo debemos partir con urgencia.

Tsunade: ¿Está muy lejos?

Jiraiya: Conozco un atajo para llegar más rápido, si esto se alarga más, cada vez tendremos menos posibilidades de acabar con Makoto, cada vez se hará más fuerte hasta que lo único que le falte serán los poderes místicos y los poderes de las bestias con cola para completar su plan.

Tsunade: ¿Sabes lo que está tramando?

Jiraiya: No con exactitud, pero esos son los poderes que la mayoría de personas busca cuando quiere obtener más poder y la dominación total. Esto es una carrera contra el tiempo y si no aprovechamos el que se nos está dando puede que sea demasiado tarde para proteger la vida en este planeta.

Tsunade: ¿Sientes que es un peor enemigo que Akatsuki?

Jiraiya: Lo es sin duda alguna – le contesto.

Tsunade suspiró, ella conocía a Jiraiya, y sabía que hasta que ella no le diera permiso, no se detendría: ¿Por cuánto tiempo estarán afuera? –pregunto resignada.

Jiraiya: Por lo menos unas dos semanas.

Tsunade: Esta bien –dijo y se paró –Pero irán acompañados, creare un equipo para ir a una misión oficial –dijo y Jiraiya volvió a negar –Entonces no los dejare ir, es muy peligroso…

Jiraiya: Tsunade, solo iremos Naruto y yo, no hay discusión en eso, el lugar al que vamos, ha estado oculto por años, aquí necesitan a todos los ninjas por si Makoto vuelve a atacar puedan defenderse bien, si vamos demasiados Makoto se dará cuenta, y además, a donde vamos no les gustan los extraños, es por eso que necesitamos la mayor discreción posible en este asunto, espero que lo entiendas… -dijo serio y la rubia lo miro con los ojos bien abiertos –Mantén esta misión como secreta, que no se esparzan los rumores o si no Makoto se dará cuenta y nos estará buscando.

Tsunade: Pero debo decírselo a la Unión, el no hacerlo y mandarlos a una misión sería considerado traición.

Jiraiya: Entonces díselos, pero que se mantenga en la mayor discreción.

Tsunade: Esta bien.

Jiraiya: Hazle los estudios a Naruto para comprobar lo que necesites, después de eso, nos iremos.

Tsunade: Esta bien, pero con una condición Jiraiya –y el hombre lo miró – Que tú, Naruto y su hermana, regresen con vida.

Jiraiya sonrió algo nostálgico: Lo haremos, esta vez sí lo haremos –le dijo y le dio una sonrisa verdadera para después salir de la oficina.

Una hora después, y de haber pasado por el laboratorio para algunos exámenes clínicos, Naruto y Jiraiya partieron de inmediato, pasaban las ramas lo más rápido que podían.

Naruto: ¿Por qué vamos tan rápido? –pregunto.

Jiraiya: No podemos arriesgarnos a que Makoto ya la halla encontrado, tenemos que seguir hasta llegar.

Naruto: Pero ¿a dónde vamos? –Pregunto -¡AH! –Exclamó -¡Ahora que lo recuerdo, me debe una explicación! ¡¿Por qué no me dijo nada sobre ella?! –pregunto moviendo los brazos exageradamente.

Jiraiya sonrió: Entonces creo que es hora de decírtelo…

FLASHBACK

Jiraiya había salido de la oficina de su sensei para pensar en donde iba a dejar a la niña, ya no había vuelta atrás y sabía que no podía quedarse con ella porque sería un pésimo padre, era por eso que hacia tantos años había llevado a una criatura pequeña que quedó a su cuidado a un lugar lejano, con un buen amigo suyo, pero no podía volver a pasar, tenía que admitir que le daría algo de vergüenza decirle a su amigo que cuidará de otro bebé por segunda vez. Además, no estábamos hablando de cualquier persona, no era cualquier bebé, era su ahijada, la hija del Cuarto Hokage y Jinchūriki de la parte Ying del Kyuubi, si ella caía en las manos equivocadas, en un futuro podría crear catástrofes innombrables.

Paseo por toda la aldea y salió de ella sin tener una idea.

Suspiro angustiado, no tenía idea de que hacer, aunque el tiempo corría y no tenía mucho tiempo para pensar.

Harume Song era un viejo amigo de Jiraiya desde antes de que empezara a entrenar, aunque él era 14 años mayor que el peliblanco, pero eso no significaba que dejaran de ser amigos, aunque Harume siempre trataba a Jiraiya como si fuera un hermano menor, tiempo después se fue haciendo amigo de Tsunade e incluso de Orochimaru, fue un gran héroe de la Segunda Guerra Shinobi, pero fue reportado como desaparecido, y por ende, dado por muerto, se le hizo una tumba en conmemoración que Jiraiya iba a visitar de vez en cuando, siempre había sido amable y generoso, pero además, era sabio, incluso más que Jiraiya

Tiempo después, y por prácticamente un accidente, él fue a una tierra muy lejana al Mundo Shinobi, donde se encontraría con una sorpresa preparada, el encuentro con su viejo amigo, Harume.

Nunca murió, encontró algo perdido en el espacio tiempo que le permitió viajar a otro lugar diferente de la dimensión del Mundo Shinobi, una vez ahí, se casó y formo una familia.

Fue ahí cuando Hagoromo le explico acerca de los multiuniverso, diciéndole que en su propio mundo existían mundos paralelos que conforman el multiuniverso, existen millones de mundos paralelos en los que existen muchas personas y todas de diferentes maneras, pero no hay manera de crear contacto con ellas, solo los portales escondidos en los confines más profundos de la tierra.

Jiraiya lo pensó seriamente por unos momentos, se le acababan las opciones, aunque sentía que había algo que Hagoromo no le decía todavía, pero se le acababan las opciones, y el tiempo ameritaba si querían evitar otro ataque a Konoha.

Jiraiya suspiró resignado: Parece que no tengo opción, al menos no, si quiero que esté completamente a salvo.

FIN DEL FLASHBACK

Naruto escuchaba atentamente lo que decía su maestro, y comenzaba a entender ciertas cosas, pero otras aún se encontraban en blanco, según lo que él había vivido y el punto de vista de Obito, él había sido quien había atacado la Aldea hace 19 años, y jamás mencionó acerca de que otro bebé estuviera con él esa noche, algo no cuadraba, ¿que estaba pasando?

Naruto: Sabio Pervertido –habló y Jiraiya lo miró -¿En dónde está el portal dimensional?

Jiraiya: ¿Recuerdas en donde solíamos entrenar? –le preguntó y el chico asintió –Pues ahí, en el fondo, se encuentra el portal.

Naruto: ¿En esa abertura? –pregunto y el otro asintió.

Jiraiya: La primera vez que lo cruce me tarde casi 2 horas en bajar por completo hasta el portal, pero usare el jutsu de tele transportación para bajarnos más rápido –dijo y miro hacia adelante –Justo ahí –dijo y ambos pararon.

Naruto: Como no acordarme de este lugar –dijo recordando cuando Jiraiya lo aventó.

Jiraiya: Como en los viejos tiempos ¿no? –dijo y lo empujó hacia el vacío y empezó a reír por la expresión del rubio para después aventarse el.

Naruto: El viejo pervertido sigue siendo el mismo –dijo algo molesto.

Jiraiya: ¿Qué dijiste? –le pregunto molesto.

Naruto: ¡Lo que escucho sabio pervertido! –exclamo y Jiraiya apretó los dientes, definitivamente lo había marcado de por vida con ese nombre, ni siquiera muriendo y volviendo a la vida Naruto se había quitado la costumbre de decirle así.

Hizo una posición de manos y jalo a Naruto hacia el

Jiraiya: Jutsu de tele transportación –dijo y en un cerrar de ojos estuvieron frente un portal, Naruto se quedó con los ojos abiertos como platos, era un circulo que hacia ondas circulares como un remolino de agua, pero era de color blanco –Listo o no, aquí vamos –dijo y ambos cayeron en el portal.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

Un lugar frío y oscuro en una cueva subterránea

El mal estaba recuperando su poder, el mismo podía sentirlo, cada vez se volvía más y más fuerte.

Solo era cuestión de tiempo antes de que sus poderes estuvieran completos y pudiera rebelarse ante el mundo como lo había hecho hace 10,000 años.

Él quería el control total, y sabía que podía obtenerlo, sin embargo, siempre habría estorbos en el camino, entre ellos, se encontraban las guardianas.

Esas mocosas que frustraron todos sus planes la vez pasada, era una humillación imperdonable.

No era ningún tonto, sabía perfectamente que las antiguas guardianas habían renacido, en otro cuerpo y con diferentes memorias, sin tener ninguna pista de quienes eran, eso era lo que el necesitaba aprovechar al máximo, su ignorancia ante su verdadera naturaleza para aplastarlas antes de que se convirtieran en una amenaza.

Y después estaba Ashura, otro mocoso que se había entrometido en su camino, el hijo menor del Sabio de los Seis Caminos, según los informes de sus espías en la Tierra Ninja, aquel niño de tan solo 19 años había logrado acabar con Kaguya y frenar una Guerra. Sí, no había duda, aquel muchacho era la reencarnación de Ashura, por lo que debían detenerlo a toda costa. Antes de que se enterara de la Leyenda de las Guardianas y entendiera que él, como la nombrada "Luz del Alma", también formaría un papel sumamente importante en la batalla que estaba a punto de desencadenarse.

Fue entonces cuando una figura muy bien parecida apareció en el salón.

¿?: Mi señor –habló hincándose ante él.

Era un hombre alto, de tez oscura, cabello negro corto, de cuerpo musculoso. Ojos oscuros, y en su mirada, podía observarse una maldad inmensa, pero astuta, podía observarse que no era de los que atacarán simplemente por placer o de manera insensata.

No.

Aquel hombre era una persona fría y calculadora. De sangre completamente fría.

Makoto: Morrigan – le respondió mirándolo – Tengo una tarea sumamente importante para ti.

Morrigan: Dígame de que se trata, mi señor.

Makoto: La Tierra Ninja –le comenzó a explicar – Mis espías me dicen que la Unión Shinobi tuvo una reunión, y mantendrán otra, parece que Konoha deberá explicar el suceso de la repentina revelación acerca de la otra hija del 4to Hokage. Ellos deben saber en dónde se encuentra.

Morrigan: Quiere que vuelva con información precisa, ¿no es así mi señor?

Makoto: Más que eso – le dijo y Morrigan levantó la cabeza para mirar a su amo – Quiero ver que tan listos pueden llegar a ser los Kages antes de destronarlos, quiero que investigues a todos, a los Kages, a los representantes de la Unión Shinobi, y después, vallas a ofrecerles un trato.

Morrigan: ¿Un trato?

Makoto: La última vez que un espía mío intento penetrar en los archivos de Konoha para obtener información, el espía no volvió, son más poderosos de lo que podríamos pensar, es por eso que quiero que intentes de convencerlos para que me entreguen al Jinchūriki del Kyuubi y la ubicación de la hermana gemela.

Morrigan: Con todo respeto majestad, ¿por qué el trato?

Makoto: Por que como Unión Shinobi, son fuertes, podrían darnos una pelea larga y divertida, pero eso requeriría de tiempo, las guardianas aún no han despertado, tenemos que eliminarlas antes de que descubran sus verdaderas naturalezas. Las Guardianas son una amenaza inmensa para mí, si la Unión y el Aquelarre de la Luz se les unen, entonces las guardianas se fortalecerán cada vez más. Es por eso que debemos empezar a sembrar la desconfianza en ellos, la duda y desesperación de saber que, hagan lo que hagan, no van a poder vencernos, así las chispas de esperanza que mantienen al mundo Shinobi andando y unido se desintegrarán.

Morrigan: Divide y vencerás.

Makoto: Así es, el supuesto trato solo es para comenzar a formar la desconfianza entre naciones.

Morrigan: Entiendo, mi señor.

Makoto: Dile a mis vasallos que te dejen entrar a la biblioteca, los ninjas que logramos capturar en la guerra no tuvieron opción más que decir todo lo que sabían acerca de sus países. Dale un vistazo a los archivos ante de irte.

Morrigan: Si, mi señor –respondió y se levantó para dirigirse a la salida.

Makoto de nueva cuenta, se quedó absorto en sus pensamientos, costará lo que costará, él tenía que obtener la ventaja.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

Rothenburg, Playa de la Zona Primaveral

El cambio fue fuerte, se quedaron allí por unos cuantos segundos, Naruto cerró los ojos porque sintió que se estaba mareando, segundos después sintió como algo golpeaba su cabeza y abrió los ojos, no vio absolutamente nada, abrió la boca y algo entro en ella, era salado, era arena, después escucho la risa de su maestro.

Jiraiya: ¿Qué sucede Naruto? ¿Es demasiado para ti? –pregunto haciéndole burla, y después se dio cuenta.

Estaba de cabeza, y lo peor del caso, en específico era que tenía la cabeza hundida en la arena, cuando la logro sacar escupió toda la arena mientras el otro se reía.

Naruto: ¡Oiga! –Exclamo –No se ría.

Jiraiya: Lo siento –dijo y ayudo a Naruto a pararse –Bueno, tenemos que ir –dijo y Naruto asintió.

Naruto: Oiga, sabio pervertido –dijo y Jiraiya volteo -¿Qué hizo cuando llego aquí con mi hermana? –pregunto.

Jiraiya: Bueno… -dijo recordando lo que paso.

FLASHBACK

Jiraiya camino bastante, desde que había cruzado el portal, la niña aún seguía dormida, pero fuese lo que fuese no podía detenerse, no ahora, por fin había llegado a una aldea, pero podía decirse que era un pueblo un poco más actual que las aldeas Ninja. Los edificios eran bastante grandes, al igual que las casas, poseían varios pisos, le parecía muy familiar ese paisaje. Había ido antes a ese lugar, y de alguna manera, se sentía tranquilo en ese lugar.

No había tiempo que perder, no habían pasado tantos años desde que había estado ahí, así que se dirigió a donde sabía que su amigo seguía trabajando.

El departamento de Policía de Rothenburg.

Fue caminando entre las calles, observando como la mayoría de los aldeanos lo volteaban a ver con curiosidad. No se veían muchos extraños en Rothenburg, y cuando lo hacían, era debido a que tenían asuntos pendientes o negocios con algún aldeano o con la misma familia real.

Llegó hasta un edificio de estilo renacentista que se dividía en 2 pisos, en las afueras, había un pequeño jardín con una estatua de un hombre con una corona y vestido como rey. Además tenía levantado su puño hacia el cielo, como si estuviera celebrando la victoria de algún acontecimiento.

Cuando cruzó la puerta, la mayoría de personas que se encontraban en el lugar voltearon a verlo con duda. No habían visto jamás a ese hombre. Y llamó aún más la atención cuando la niña comenzó a llorar.

¿?: Disculpe señor –le dijo un hombre joven, de por lo menos unos 25 años, poseía el traje normal de un policía de color negro - ¿Puedo ayudarlo?

Jiraiya: A decir verdad, si –le respondió meciendo a la niña entre sus brazos para intentar calmarla - ¿Dónde se encuentra el Detective Harume Song?

¿?: ¿Conoce al jefe Song de algún lado? – preguntó sorprendido.

Jiraiya: Soy un viejo amigo suyo, dígale que Jiraiya vino a verlo por favor.

¿?: De acuerdo, espere un momento por favor –dijo el hombre mientras se retiraba.

Unos minutos después, parecía ser que la niña se había calmado un poco, ya no lloraba, pero aún se encontraba despierta y le estaba jalando los cabellos a Jiraiya.

¿?: Señor –le dijo y Jiraiya miró al hombre – El jefe Song lo espera.

Jiraiya: Muchas gracias –dijo mientras se levantaba y se dirigía hacia la oficina de su amigo, Harume.

Cuando llegó y abrió la puerta, se pudo encontrar una oficina que estaba completamente aseada, con un par de sofás de piel y una mesita en medio de estos. Además, también de encontraba un librero completamente llenó de libros. Un poco más adelante, se encontraba el escritorio, donde a la derecha, se encontraba una computadora, en medio, estaba en teclado y a la izquierda se encontraban muchos papeles, Jiraiya dedujo que tenían que ver con el trabajo del hombre, además, en los pequeños huecos que había, podían verse marcos de fotografías que Jiraiya no podía ver, y en la silla detrás de dicho lugar, se sentaba un hombre, tenía puesto un traje formal de color gris oscuro, una camisa azul, pero sin corbata.

En cuanto Harume, cuando escuchó la puerta cerrarse, volteó a ver, y en efecto. No era nadie más que Jiraiya, pero lo que le llamó la atención al mayor es que en sus brazos sostenía a un bebé que en ese momento le estaba jalando sus cabellos.

Harume: No te veo en años y cuando lo hago siempre traes un bebé contigo –le dijo a manera de saludo y burla.

Jiraiya: Si, bueno –dijo logrando que la pequeña niña soltará su mechón de pelo – Parece ser que tengo un imán para bebes, ojalá y fuera así con las damas – se lamentó, haciendo reír al mayor.

Harume: ¿Qué te trae por aquí? Viejo amigo.

Jiraiya: Bueno, como podrás ver, tengo un pequeño problema.

Harume: ¿Qué sucedió? – le preguntó directamente, Harume conocía muy bien a Jiraiya, aunque estuviera sonriendo y jugando con la niña, sabía que algo no estaba bien.

Jiraiya: Bueno… -dijo y le empezó a contar todo, desde el ataque del zorro a Konoha hasta que encontró la comisaria, Harume fingía estar asombrado, ya que él, por adelantado, sabía acerca del ataque del Kyuubi y el intento de golpe de Estado que se había suscitado esa misma noche.

Harume: Entonces esa niña es tu ahijada… -dijo observándolo.

Jiraiya: Sí, te la traje porque debido a la urgencia, eres la única persona en la que puedo confiar la seguridad de Natsuki.

Harume no dijo nada y solamente se dirigió hacia un pequeño estante, lo abrió y saco dos pequeños vasos y una botella.

Harume: ¿Sake? – le preguntó y Jiraiya miró sonriente.

Jiraiya: Viejo mañoso, no sabía que podías beber en el trabajo –respondió a modo de burla.

Harume: El único mañoso aquí eres tú – le respondió de la misma manera - ¿Quieres o no?

Jiraiya sabía que había algo que no andaba bien, ambos se conocían muy bien, como si fueran hermanos, cuando a Harume le pedían un favor, aceptaba inmediatamente si no existía ningún problema, pero cuando había un problema o algo parecido, siempre sacaba su botella de sake o de algún otro alcohol, Jiraiya siempre pensó que lo hacía para liberar su estrés y que las ideas de cómo solucionar las cosas, llegarán a su cabeza.

Jiraiya: Sírveme un trago – le dijo, intentando adivinar de que se trataba aquello.

Harume le sirvió y le paso el pequeño vaso, la niña aún estaba despierta e intentó agarrar el vaso, haciendo que Jiraiya fuera un poco más ágil y apartara el vaso.

Jiraiya: Ni lo sueñes, pequeña borracha –le dijo, haciendo reír al mayor – Entonces, ¿cuál es el "pero"?

Harume: El pero es, que está niña que traes el hija del Cuarto Hokage, en primera. ¿Cuántas personas saben de su existencia?

Jiraiya: El Tercer Hokage, y hasta donde sé, solo él y yo.

Harume: Primer error –le dijo tomando un sorbo de Sake.

Jiraiya: ¿A qué te refieres?

Harume: Aquí, tienes dos vertientes, la primera, es que más personas saben acerca de la niña. Entre ellos, Danzō Shimura.

Jiraiya: ¿Qué? – Pregunto sorprendido – ¿Cómo lo sabes? –Le preguntó, aunque se lo acababa de decir, el no dudaba de las palabras de Harume.

Harume: Por los informantes que tengo en el Mundo Ninja, yo sabía Konoha había sufrido un ataque – le respondió – Los rumores ya comenzaron a correr Jiraiya, también ha llegado a mis oídos que Danzō tuvo una pelea con el Tercer Hokage debido a eso, quería que la niña quedará a su cuidado, mientras que el Tercer Hokage quedaba al cuidado del niño. Evidentemente, el Hokage se negó, y esa fue una de las razones por las que te dijo, que debías llevártela. Para evitar otro ataque de este tipo, y de la misma manera, evitar que Danzō le pusiera las manos encima a la mitad del otro Kyuubi – le explicó y bebió un poco de Sake, después, se levantó y comenzó a buscar en los archivos de su librero.

Fue entonces cuando Jiraiya cayó en cuenta de la situación, Danzō siempre había sido un hombre que buscaba poder, no para proteger la Aldea, si no para sí mismo, para engrandecerse a el mismo, quería convertirse en Hokage a cualquier precio, y por eso mismo, era peligroso, no conocía límites, muchas veces Jiraiya llegó a preguntarse por qué el Tercer Hokage lo seguía teniendo en el consejo. Si la niña hubiera quedado a su cuidado, no quería imaginarse en qué tipo de persona se hubiera convertido, además, estaba completamente seguro de que Danzō la hubiera usado como fuerza militar para llegar al poder.

Harume: Segunda vertiente – dijo sacando a Jiraiya de sus pensamientos, cuando miró a su amigo, este le estaba extendiendo un portafolio.

Jiraiya: ¿Qué es esto? –le preguntó.

Harume: Dame a la niña y velo por ti mismo.

Jiraiya le dio a la niña y agarró el portafolio, cuando comenzó a leer los informes, estuvo algo confundido: ¿Akatsuki? – Le preguntó - ¿Qué es esto?

Harume: Hace años, cuando te fuiste, me pediste que vigilara los pasos de Orochimaru mientras tu permanecías en la Aldea por un tiempo, bueno, mis hombres, lograron interceptarlo, descubrieron que existe una amenaza peor que Orochimaru – le dijo a Jiraiya y este lo miró sorprendido – Existe una organización terrorista llamada Akatsuki, sus miembros han estado buscando a Orochimaru para que se les una, no sabemos mucho acerca de sus miembros, ni de sus objetivos, pero investigándolos bien, primero se convirtieron en un grupo de mercenarios a sueldo, contratados a veces por los Daimyō, y otras veces, por los mismos Kages.

Jiraiya: ¿Por los Kages?

Harume: Tú y yo conocemos a este tipo de sujetos, no sabemos sus nombres, pero puedo asegurarte que la mayoría de ellos podrían estar en el libro Bingo como criminales Tipo S.

Jiraiya: Por lo que es lógico que empiecen a empeorar y metiéndose en asuntos más graves.

Harume: Exacto, han estado activos por un buen tiempo, y cabe la posibilidad de que ellos hayan estado involucrados en el accidente de Konoha.

Jiraiya: ¿Qué? –preguntó serio.

Harume: Solo es una posibilidad, pero si es así, lo que buscaban era al Kyuubi, pero algo les salió mal.

Jiraiya: ¿Crees que todo esto esté conectado?

Harume: No puedo asegurarlo, pero existen muchas probabilidades que conectan. Jiraiya, debes tener cuidado, tengo el presentimiento de que no será la primera y última vez que escuches de los Akatsuki – le dijo tomando otro trago. –Pero todo esto, solo me lleva al tercer punto, yo no puedo cuidar a la niña, pero se de dos personas que si lo harán.

Jiraiya: ¿No puedes hacerlo tú? – Le preguntó, la verdad era que no quería que otra persona se hiciera cargo –No es cualquier persona…

Harume: Precisamente por eso – lo interrumpió – Esta niña no es cualquier persona, es la hija del 4to Hokage, que aunque haya fallecido, sigue teniendo muchos enemigos que les gustaría cobrar venganza y también es la Jinchūriki de la mitad del Kyuubi, si ella cae en manos equivocadas, o en las manos de alguien que no pueda protegerla, el resultado sería desastroso, para todos, sobre todo por lo último.

Jiraiya: ¿Me estás diciendo que no puedes protegerla?

Harume: Desafortunadamente así es – respondió y suspiró – Jiraiya, ya sabes en lo que trabajo, a lo que me dedico, ser detective es un trabajo muy riesgoso para mí, y también para mi familia. No cuento con guardias personales, ni con muchas armas, tengo que estar en la oficina por casi 9 horas al día por 5 días a la semana, y en el momento en el que me llamen debo estar listo para cualquier emergencia. No me parece lo más prudente que una niña que tenga semejante poder se quedé con un hombre que es detective.

Jiraiya: Eres uno de los mejores ninja que he conocido, fuiste reconocido por el Segundo y Tercer Hokage como un ninja genio gracias a tu poder –le dijo intentando que aceptara – Si tú no puedes protegerla ¿entonces quien lo hará?

Harume: Conozco a una pareja – comenzó a decirle – Que lo haría.

Jiraiya: ¿Quiénes son?

Harume: Amigos míos, son una pareja que desde hace mucho tiempo han intentado tener un hijo o una hija, pero los doctores no les dieron mucha esperanza, hace un par de semanas me dijeron que estaban pensando en adoptar un bebé.

Jiraiya: ¿Son confiables? – preguntó con desconfianza.

Harume: Son personas responsables y de familias muy nobles, te aseguró que si ellos pudieran quedarse con la niña, crecerá con amor y los valores que necesita para convertirse en alguien respetable y fiable.

Jiraiya: ¿Familia noble? –le preguntó, sabiendo que en parte se refería a los valores de la familia, y la otra parte, se refería a que la familia tenía poder, siendo posiblemente políticos o empresarios.

Harume: Son la familia más poderosa y noble de todo Rothenburg, ¿sabes lo que significa? - le preguntó, esperando que Jiraiya ya supiera la respuesta.

Jiraiya: Si, significa que ellos tienen el poder para protegerla en el caso de que el enemigo descubriera su verdadera identidad – le respondió.

Harume: Exacto, además, son una familia poderosa, ella estará bien, no le faltará absolutamente nada.

Jiraiya: ¿Puedes asegurarme que no intentarán usarla como arma política? – le preguntó intentando eliminar las dudas que tenía en su mente.

Harume: Jiraiya, los conozco tan bien, que estoy seguro que la dejarán seguir el camino que ella quiera, en lo que ella se convierta en un futuro, las decisiones que tomé, será porque ella lo quiso así.

Jiraiya suspiró y lo pensó un poco, era un riesgo que la niña se quedará con una familia con poder político, ya que debido a su poder, en un futuro, podrían usarla para intereses propios. Pero por el otro lado, él también sabía que en el caso de una emergencia, una familia que no tuviera poder alguno, no podría protegerla, la apuesta era arriesgada, pero a Jiraiya le quedaba poco tiempo, él sabía que no debía alejarse mucho de Konoha en la situación en la que estaban.

Así que no le quedó otra opción.

Jiraiya: ¿Estas completamente seguro de que la tratarán como a su propia hija? – preguntó finalmente.

Harume: Estoy seguro, con ellos ella tendrá todo el amor que cualquier niño se merece.

Jiraiya suspiró: De acuerdo – respondió finalmente.

Harume: ¿Quieres conocerlos? – le preguntó.

Jiraiya miró a otro lado: No lo creo, si tú dices que ella estará a salvo con ellos, lo aceptaré, confiaré en ti.

Harume: Viejo mañoso –le devolvió el nombre – Lo que no quieres es ponerte sentimental ¿o no?

Jiraiya: Tal vez –le dijo levantándose –Por cierto, ¿cómo está ella?

Harume sabía a quién se estaba refiriendo, por lo que le pasó por un momento a la niña y de su escritorio tomó un marco se lo enseño.

En la foto podía observarse una familia, Harume estaba a la izquierda, con ropa casual y sonriendo, a su derecha, se encontraba una pequeña niña de piel blanca y no más de 10 años, su pelo era de color castaño claro y sus ojos de color miel, vestía un vestido de color rosa y abrazaba a Harume, mientras que del otro lado, estaba la esposa de Harume, a quien Jiraiya recordaba como Elvira Song, era una mujer de piel blanca, su cabello que ya estaba comenzando a ponerse canoso estaba recogido en un chongo bajo, usaba lentes y un vestido negro, sonreía a la cámara igual que todos, mientras que a su lado, había otra niña, de cabello escandalosamente rojo, piel blanca, ojos verdes jade y vestido lila. Se notaba que era la más pequeña del grupo, ya que su cabello estaba peinado en unas pequeñas coletas. Y finalmente, se encontraba otra niña en medio, que podía decirse, era la festejada, ya que había un gran pastel frente a ella con el número 10. La niña tenía su cabello lacio de color castaño, unos grandes ojos azules y piel blanca, tenía puesto un vestido color blanco y poseía una sonrisa que a Jiraiya le parecía inocente y hermosa, justo como ella. Jiraiya miró la foto con nostalgia.

Harume: Esa foto fue de hace un año, su cumpleaños se acerca.

Jiraiya: Lo sé –le respondió nostálgico sin dejar de mirar la foto – Faltan 5 días para que sea su cumpleaños, el 24 de Octubre –dijo acordándose perfectamente bien del cumpleaños de la niña.

Harume: Deberías quedarte –le dijo y su amigo lo miró –Dudo mucho que la situación del mundo ninja cambie en 5 días, le vamos a hacer una pequeña fiesta por su cumpleaños, para que la conozcas y puedas convivir, aunque sea un poco con ella.

Jiraiya sonrió algo triste, él sabía que no podía quedarse, a su parecer, Harume estaba equivocado, el Mundo Ninja si podía cambiar en cuestión de días, aunque el a veces sentía que solo estaba buscando excusas.

Jiraiya: No puedo hacerlo –le dijo – La situación en el mundo Ninja cada vez es más inestable, ausentarme unos días puede cambiar drásticamente las cosas –le dijo intentando convencerse de sus propias palabras.

Harume: Entonces llévate la foto –le dijo y Jiraiya lo miró sorprendido –No te llevaste algo de ella cuando la trajiste, así que llévate esa, por lo menos para que no olvides su cara.

Jiraiya no protesto ni dijo nada al respecto, con mucho cuidado sacó la fotografía y la dobló, para después meterla en su túnica.

Cuando Jiraiya miró afuera de la oficina, ya había anochecido, debía de apurarse, él sabía que debía irse, así que se acercó a Harume y le dio a la niña.

Harume la tomó entre sus brazos, notando que la niña ya se había dormido, así que comenzó a observarla.

Harume: Se parece un poco a su padre, pero es igual de hermosa que su madre –le dijo a Jiraiya, mientras tanto, la niña al escuchar la voz del hombre solo abrió sus ojitos, haciendo que el hombre viera sus pequeños ojitos – Pero tiene los ojos de su madre.

Jiraiya: Mírala bien – le dijo sonriéndole a la pequeña – Creo que tiene un pequeño toque diabólico y travieso en sus ojos, cortesía de su madre –dijo haciendo reír a Harume, después, su rostro se volvió serio – Cuando se la des a sus padres adoptivos, haz un justu de encubrimiento diario por 1 mes.

Harume: Me encargare de eso –le aseguró.

Jiraiya: Nadie puede saber quiénes son sus padres biológicos, o deducirán lo del Kyubi –le recordó.

Harume: Se lo que tengo que hacer Jiraiya –le volvió a asegurar.

Jiraiya: Harume, puede que estemos en diferentes dimensiones y seamos amigos desde hace mucho tiempo, pero quiero que sepas que no le confiaría la vida de esta niña y la de Brianna a cualquier persona – dijo poniéndose algo sentimental.

Harume: Lo sé –le dijo y puso una mano en su hombro –Mi viejo amigo, yo estaré al pendiente de ambas.

Jiraiya: Que sean felices, Harume.

Harume: Lo serán Jiraiya, ambas lo serán, lo prometo –le aseguró el mayor -¿Cómo se llama?

Fue entonces que muchos recuerdos comenzaron a llegar a Jiraiya, sobretodo de sus momentos con Minato y Kushina, para él, Minato había sido como un hijo, y recordaba con claridad que los padres de los niños habían estado de acuerdo en que aquel niño llevará por nombre Naruto, como en la novela que escribió, convirtiéndolo a él en su padrino, pero él jamás se imaginó que no sería solo uno, sino dos, y cuando le preguntó al Tercer Hokage acerca del nombre de la niña, él le dijo que en sus últimos momentos, Kushina le dijo que el niño se llamaba Naruto, pero no alcanzó a mencionar el nombre de la niña antes de fallecer.

Jiraiya miró la luna, y le pareció fantástica, era una noche de luna llena, brillaba en toda la ciudad y un poco de su luz se había filtrado en la oficina de Harume, Jiraiya miró de nuevo a la niña y esta solo le sonrió, le daba la impresión de ser como el verano, en donde los días eran más largos y las noches más cortas, donde las tristezas eran más cortas y la alegría se distinguía más, ahí se le ocurrió un nombre perfecto para la niña.

Jiraiya: Natsuki –le respondió finalmente a Harume – Su nombre es Natsuki.

Harume: "Luna de verano y esperanza" ¿me equivoco?

Jiraiya: No, eso es exactamente lo que su nombre significa – le dijo y suavemente, le acaricio suavemente la pequeña cabecita a la niña.

Jiraiya miró de nuevo a Harume y este entendió.

Harume: Que tengas un buen viaje, mi amigo –le dijo a Jiraiya de modo de despedida y este asintió, después se dio la media vuelta y salió de la oficina.

Jiraiya siguió su camino saliendo de la oficina, se iría al bosque, a recordar los momentos con su alumno, y estaba seguro que también a llorar su perdida, después de todo, sus 3 alumnos del "Equipo Jiraiya", a quienes había querido y criado como una familia ya habían fallecido, Minato era el último de ellos.

Y ahora se había ido.

FIN DEL FLASHBACK

Jiraiya: Cuando eso paso, ustedes no tenían ni siquiera un mes de nacidos, de inmediato volvió a la Aldea para ver que podía hacer para ayudar a la reconstrucción.

Naruto: Ya veo –dijo y se sintió algo celoso, debido a que él nunca había tenido familia, hasta donde él tenía recuerdos, siempre estuvo solo hasta que llego Iruka con él, pero por otra parte se sentía feliz porque ella nunca estuvo sola, por lo que se sentía feliz por ella y también estaba nervioso, una pregunta inundaba su mente

¿Cómo reaccionara ella al conocerlo?

Mientras tanto a Jiraiya lo invadían los recuerdos, había pasado por tantas cosas ahí. Y también recordó la historia de Harume, la aldea tenía registros de que Harume había desaparecido en La Batalla del Risco de los Cielos, si es que a eso podía llamarse una batalla, ya que fue una masacre, una de las batallas más sangrientas, violentas y agresivas con más pérdidas humanas en toda la Segunda Guerra Shinobi.

Nadie había regresado con vida de ahí, ni los ninjas de Konoha, ni sus oponentes.

Cuando volvió a ver a Harume, tuvo que recuperarse del shock al enterarse que había salido con vida de aquella batalla, y Harume le contó lo que había sucedido.

Él había participado en esa batalla, y lo habían acorralado, había intentado salvar a sus compañeros, pero fue inútil, todos habían muerto, hasta que solamente él había sobrevivido, pero estaba malherido y con un shock terrible, así que corrió lo más rápido que pudo para encontrar a alguien con vida, así fuera un enemigo, pero su desesperación fue tanta que cuando vio la grieta, simplemente saltó para morir, en aquel momento, nadie sabía acerca del portal en el fondo de aquella grieta, así que cuando despertó en un hospital y en otra dimensión, no supo cómo reaccionar, quien lo había salvado fue una mujer que pasaba por ahí, de nombre Elvira, quien sin saberlo, después se convertiría en su esposa.

Con el tiempo, Elvira y Harume se hicieron más y más cercanos, el hombre se sorprendió mucho al saber que los ninjas no existían en esa dimensión, pero tenían un ejército, cuando tuvo estabilidad económica y un trabajo con salario digno, le pidió a Elvira que se casara con él, ella aceptó y juntos habían tenido un hijo, que de igual manera, hizo su vida, se casó y tuvo 2 hijas, Victoria, siendo la mayor y más parecida a su padre, y Daniela, que era el vivo reflejo de su madre.

Sin embargo, la muerte no perdona a nadie, ya que unos meses después de dar a luz a la última de sus hijas, los padres de las niñas habían fallecido en un accidente y el junto a su esposa, se hicieron cargo de las niñas, cuando Jiraiya había llegado con la pequeña Brianna, Daniela tenía solamente un año, y ambos abuelos estaban intentando recuperarse del duro golpe que fue perder a su único hijo y a su querida nuera.

Jiraiya: Brianna, Sabina –dijo cerrando los ojos, luego hizo su cabeza hacia atrás, dejando que el viento moviera sus blancos cabellos –Estoy de vuelta…

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

Konoha, Hospital de Konoha

Tsunade se encontraba sentada en una silla dentro de los pasillos del hospital, analizando la situación, los Hokages resucitados en ese momento se encontraban vigilando las fronteras de la Aldea, buscando alguna amenaza, sin embargo, al Cuarto Hokage, Minato, casi le dio un infarto cuando se le informó que Jiraiya y Naruto habían salido en una misión para traer de vuelta a su hija. Afortunadamente, lo comprendió, pero, por otra parte, podía notarse que no estaba tranquilo, algo lo inquietaba enormemente, la Hokage creía que se trataba de los nervios de padre, pero no estaba segura.

Shizune se había adelantado a su oficina hacia tan solo unos momentos, con los resultados de las pruebas que le había hecho a Naruto antes de que se fuera, y en efecto, era lo que ella sospechaba.

Los resultados no mentían. En efecto, Naruto tenía una hermana gemela.

Escuchó como alguien se acercaba a ella, miró y era Kakashi.

Kakashi: Hokage-sama –le dijo acercándose – Tiene mensajes de todos los Kages de la Unión, todos están solicitando una reunión.

Tsunade sabía que tarde o temprano ese momento iba a llegar, seguramente todos los Kages estaban preguntándose si lo que habían escuchado era verdad y Naruto tenía una hermana, y si era así ¿el enemigo la estaba buscando a ella?

La Hokage solo tenía algunas respuestas, no todas, pero tenía que decírselo a la Unión.

Las cosas pintaban mal, podría decirse que todos estaban presintiendo que otra guerra se avecinaba.

Tsunade: Esta bien – dijo y camino junto con Kakashi hacia el Edificio Principal de los Hokage a su oficina, lo más seguro era que se usaran las computadoras, durante esos años, también se había apoyado el desarrollo de la tecnología, por lo que el comunicarse con otras personas en diferentes países ya no era tan tardado como antes.

Cuando llegó a su oficina, no se sorprendió al ver que Shikamaru, Shizune, los 4 Hokages anteriores y en unas computadoras independientes, se mostraba el rostro de cada uno de los Kages.

Shizune: Les estaba explicando a los demás Kages lo que me había informado usted, Tsunade-sama, acerca de lo que dijo el Sabio de los Seis Caminos, lo de la parca, el regreso de los Hokages y el misterio de la hermana de Naruto.

Tobirama: Llegas tarde –le dijo.

Tsunade: Lo lamento, estaba esperando los resultados de la prueba clínica que le hice a Naruto.

Minato: ¿Prueba clínica?

Tsunade: Tu hijo, amaneció con síntomas muy raros, cuando despertó, Jiraiya lo llevó conmigo y un ojo suyo estaba azul, y el otro estaba gris. En otras palabras, amaneció con heterocromía.

Hashirama: ¿Gris? ¿Pero qué enfermedad podría hacer algo así?

Tsunade: Pensé que podría ser cáncer en el ojo –dijo y levantó el portafolio –Pero los resultados salieron negativos, pero hubo algo más.

Shikamaru: ¿Qué más? –le preguntó.

Tsunade: Naruto no tiene ninguna enfermedad, lo que le está pasando se le llama mosaico genético.

Hiruzen: ¿Y eso que es? –le preguntó.

Tsunade: Ocasionalmente, cuando se habla de mellizos y aún están en el vientre, las placentas pueden llegar a fusionarse y cierta cantidad de sangre se mezcla. Básicamente, el cambio de color en el ojo de Naruto es el resultado de una cadena genética externa.

Minato solo cerró sus ojos entendiendo, le hubiera gustado hablar un poco del tema con su hijo, pero aparte de que no tenían mucho tiempo, algo estaba mal en Minato, el mismo podía sentirlo, recordaba lo que había pasado en la Guerra, recordaba sus momentos con Kushina, pero sus memorias estaban empezando a fracturarse, no recordaba bien lo que había sucedido la noche del ataque, y también estaba teniendo problemas para recordar sus años anteriores a eso, el mismo sentía que había muchos huecos en sus memorias, y eso, no le daba buena espina.

Mei: Entonces ¿ya no hay dudas? –preguntó

Tsunade: No, esto solo nos confirma lo que dijo el sabio de los Seis Caminos, y también Jiraiya, Naruto SI tiene una hermana melliza.

El Raikage solo respiro profundamente: Hokage –habló finalmente, siendo severo como siempre - ¿Por qué no se nos había informado de esto?

Hiruzen: Con todo respeto –habló antes de que Tsunade pudiera – El tema de la niña lo tuve que llevar yo, cuando ambos niños nacieron, la Aldea estaba completamente destruida y vulnerable, creíamos que en cualquier momento podría haber un ataque para apoderarse de alguno de los gemelos, además, los rumores acerca de la existencia de la niña comenzaron a expandirse, por lo que tuve que ordenarle a Jiraiya que se la llevará a un lugar en el que estuviera a salvo y yo tuve que tomar medidas respecto al tema –dijo y todos lo miraron sorprendidos –Pocos eran los que sabían acerca de la existencia de la niña, tuve que ordenarles directamente su silencio, quien rebelara el secreto, sería ejecutado.

Todos se sorprendieron con lo último que había dicho el anterior Hokage.

Hiruzen: Tsunade ni siquiera lo sabía, yo lo selle como un Secreto de Estado de máximo rango, nadie que no fuera Hokage y revisara hasta el último papel en el cuarto más oscuro de la bóveda más oscura, podría saberlo.

Gaara y el Tsuchikage estaban analizando la situación.

Gaara: Antes, te referiste a un ataque –habló el Kazekage – ¿A quiénes te estabas refiriendo?

Hiruzen: Eso… -dijo no muy seguro, Tsunade podía entenderlo, su maestro había pasado casi toda su vida intentando defender a Konoha de los ataques de las demás aldeas, por lo que entendía sus dudas.

Pero las cosas habían cambiado, ahora podían confiar los unos en los otros.

Tsunade: Se refiere a que esa noche, el Kyubi no fue el único que atacó la Aldea, y tampoco me refiero a Obito – le respondió a Gaara, haciendo que Kakashi y Shikamaru la miraran confundido.

Raikage: Explícate

Tsunade: Antes de irse, Jiraiya me reveló que la noche del ataque del Kyubi, mientras el Cuarto y el Tercero intentaban detener al Kyubi, parece ser que otra fuerza de ataque estaba intentando destruir la Aldea, cuando terminó la batalla, se encontraron cuerpos que no pertenecían a los civiles ni a ninjas de Konoha, por lo que se dedujo que eran espías o invasores intentando dar un golpe de Estado.

Hashirama: Saru –dijo sorprendido volteando a ver a su alumno - ¿Eso es cierto?

Hiruzen solamente pudo suspirar, si Tsunade ya había contado la historia, no iba a servir de nada negarlo.

Hiruzen: Es cierto – respondió – Se analizaron los cuerpos de los extraños, para saber si podíamos detectar alguna señal de chakra que correspondiera a alguna Aldea, pero no dimos con ninguna. Lo que nos inquietaba era que habían logrado traspasar las defensas de Konoha como si nada, y que hubieran utilizado al Kyubi para distraernos de la invasión, que pensamos, era el objetivo.

Minato no era capaz de hablar en ese momento, él podía recordar algo de eso, pero no todo, se quedó viendo a un punto de la habitación, era como si el pudiera sentir que lo estaban observando.

Todos se quedaron pensando un momento, sobre todo Kakashi, por Obito, él era quien había atacado Konoha hace 19 años, ¿por qué no había mencionado eso antes? O era que ¿él tampoco lo sabía?

Le era difícil contestar esas preguntas, ya que su amigo no era ningún santo, pero de haber sido así, le hubiera dicho ese pequeño pero gran detalle a Kakashi, o por lo menos, a Naruto.

Tobirama: ¿Hay algún documento en el que esto se redacte? – preguntó.

Hiruzen: Si lo hay, pero como dije, está escondido en lo más profundo de los archivos, por que abrir ese tema, seria mencionar a la niña.

Tsuchikage: ¿Y por qué tendría que ver con ella?

Hiruzen: Porque cuando ella se fue, estuvimos en paz por algunos años, pensamos que la amenaza que hubiera sido, no iba a surgir de nuevo.

¿?: Pues se equivocaron – se escuchó con claridad una nueva voz en el salón, todos se pusieron en alerta, pero fue demasiado tarde.

La puerta se abrió con violencia y los guardias de la puerta cayeron al piso, no parecían heridos, solamente desmayados, mientras tanto un hombre avanzó en la sala tranquilamente.

Era Morrigan.

Todos estaban expectantes ante lo que iba a suceder, Minato solo se quedó quieto, el conocía a ese hombre, o al menos eso creía, no lo recordaba, eso empezaba a ser frustrante.

Morrigan: Buenas noches damas y caballeros–saludó cordialmente.

Cuando dijo eso, todos se pusieron alerta, preparando algún justu, estaban sumamente sorprendidos de que ese hombre estuviera ahí. Y no les daba buena espina.

Morrigan: Debo decirle a usted Lady Hokage –dijo refiriéndose a Tsunade – Que estoy impresionado que no haya más seguridad en su aldea considerando las circunstancias en las que se encuentran, fue demasiado fácil llegar hasta aquí sin ser notado.

Tsunade: ¿Quién eres tú? –preguntó lista para atacar si la situación lo ameritaba.

Morrigan: Mi nombre es Morrigan, soy un fiel ciervo de mi amo, Makoto Ryusaki, me imagino que con las circunstancias, ya deben estar familiarizados con el nombre de mi amo – le respondió a Tsunade – Usted… - dijo y miró atrás, directamente a los Kages – Y todos los Kages presentes.

Shikamaru estaba especialmente atento, este hombre le daba una muy mala espina, de cierta manera le recordaba a Gengo, siempre calmado y calculando cada palabra que iba a decir en el momento adecuado, pero este era aún más peligroso, el hecho de que se mostrara de esa manera tan calmada ante los 4 hokages anteriores y la hokage actual solo daban a detonar dos cosas, la primera era que tal vez solo venía en posición de mensajero, y la segunda era que tenía el suficiente poder para derrotarlos a todos y por eso estaba tan calmado.

Morrigan: Lamento la indiscreción, pero ¿ya están todos aquí? –preguntó asegurándose de que no faltará nadie en la reunión que él había previsto.

Shikamaru: ¿A qué te refieres con todos? –preguntó.

Morrigan: Mi amo me informó que habían hecho varias reuniones antes de esta, y para el trato que me mandaron a negociar, se necesita que todos los Kages estén presentes –le respondió, sin embargo Morrigan sintió un escalofrió en la espalda, fue entonces cuando pudo sentir una presencia más en aquel lugar, sabía perfectamente bien de quien se trataba – Y parece que no soy el único invitado no deseado a esta reunión, ¿no es así? Morgana –pregunto y se dio la vuelta para mirar hacia un rincón de la habitación.

Nadie entendía de lo que se estaba hablando, hasta que del rincón, parecía que la realidad comenzaba a distorsionarse, los colores de la pared no eran los mismos, fue entonces cuando una persona apareció en el rincón, una persona con una capucha, luego, esta persona levantó su cabeza y la destapó, dejando ver su rostro.

Era una mujer de por lo menos, unos 40 años, con cabello largo negro azabache y ojos azules penetrantes, de mediana estatura y tenía una figura delgada y atlética.

Hiruzen: ¿Pero qué…? – se preguntó a sí mismo, sin entender que era lo que estaba sucediendo.

Morrigan: Señoras y señores, les presentó a la señorita Morgana Lohan, por cierto –dijo y volteó a ver a Morgana -¿Quién te invitó?

Morgana: Más bien, a ti ¿quién te invitó? –respondió a la defensiva, con eso, todo el mundo pudo notar que ambas personas extrañas no se llevaban bien, lo más seguro era que fuesen enemigos.

Morrigan: A mí me mandaron a negociar un trato, pero tú, te colaste y escondiste en una reunión secreta de los Kages, como una espía.

Morgana: El aquelarre me mandó para vigilar la aldea –le respondió – Y eso incluye, proteger a la Hokage, sabíamos que tarde o temprano iban a hacer una jugada, es por eso que estoy aquí – le respondió quitándose la capa y dejando ver que la mujer traía unos jeans azules y una blusa de color blanca de manga larga.

Minato: Tú… -dijo llamando la atención de todos los presentes, Morgana lo miró confundida.

Morgana: Minato, soy yo, Morgana –le dijo tranquilamente – Fuimos compañeros de batalla hace muchos años, ¿no me recuerdas? –Le preguntó y Minato negó, haciendo que la mujer cerrara sus ojos molesta para mirar de nuevo a su enemigo - ¿Qué fue lo que le hizo Makoto a Minato y a Kushina antes de morir?

Ante esa pregunta, todos se sorprendieron.

Morrigan: No vengo a hablar contigo, así que será mejor que te retires –le habló seriamente.

Morgana: No me voy a ir a ningún lado hasta que sepa que es lo que estas planeando.

Minato: Tiene razón –dijo dando un paso adelante, algo confundido, porque él también quería respuestas.

Morrigan suspiró: ¿Por qué siempre te empeñas en hacer las cosas difíciles Minato? –le preguntó al Cuarto Hokage, haciendo que este se sorprendiera –Creo que no vas a responderme si te pregunto si puedes acordarte de mí también, por que la respuesta será negativa ¿me equivoco?

Minato: ¿Qué? –Preguntó mirando a ambos -¿Qué está sucediendo aquí? ¿Quiénes son ustedes?

Morgana: Minato, este no es el momento para explicaciones –le reprendió.

Morrigan: Por primera vez, estamos de acuerdo en algo.

Morgana: Si, y estoy segura de que será la última vez.

Tsunade: ¡Basta! –exclamó la Hokage, haciendo que todo mundo la mirara - ¡¿Qué demonios es lo que quieres?! –le preguntó a Morrigan.

Morrigan: Ya se lo he dicho, Quinta, vengó a negociar.

Shikamaru: Negociar ¿qué? –Preguntó frunciendo el ceño – Con exactitud.

Morrigan: Primero que nada, queremos al Kyubi y a su jinchūriki –dijo haciendo que todos fruncieran el ceño y se prepararan para atacar, inclusive los Kages, que estaban presenciándolo todo desde sus respectivas aldeas no les agradó para nada la idea – Y lo segundo, es la localización precisa de la joven Uzumaki, la hermana gemela del jinchūriki.

Hashirama: ¡De ninguna manera! - Exclamó, pero su hermano menor lo calló levantando la mano.

Tobirama: ¿Y nosotros que obtendríamos a cambio?

Morrigan: Mi amo, a cambio, les ofrecerá nada más y nada menos que la supervivencia de sus aldeas.

Morgana: Eso es una mentira –interrumpió la mujer – Makoto quiere destruir a las Naciones Ninja, esto es una trampa.

Morrigan: Vuelvo a repetir, no estoy aquí para hablar contigo.

Tobirama: Y dime, si es cierto lo que dice la mujer ¿por qué habríamos de aceptar tu oferta?

Tsunade lo miró sorprendida, él no estaba realmente pensando en entregar a Naruto ¿o sí?

Morrigan: Creo que ustedes todavía no logran ver la dimensión del problema en el que están metidos –dijo tranquilamente – Y de igual manera, ustedes no pueden entender lo peligrosa que es esa joven.

Tsuchikage: ¿Y tú como lo sabes? –Le preguntó – Acaso ¿la conoces?

Morgana: No, no la conoce – respondió la pregunta.

Por el tono que empleo, dejó en claro que ella si la conocía.

El hombre de nueva cuenta volteó a verla con advertencia: Como tu aquelarre la ha protegido por todos estos años, ¿por qué no nos haces un favor y nos dices como es en realidad?

Morgana: Es un poco impredecible –le contestó sin vacilar – Su humor es muy variable, toda una caja de sorpresas.

Morrigan: Es peor de lo que te puedes imaginar.

Morgana: ¿Y tú como lo sabes? De todos los presentes, soy la única persona que ha tenido contacto directo con ella. Ni siquiera tú la conoces.

Morrigan: Esa niña destruirá todas sus aldeas y a ustedes con ellas –les dijo a los Kages presentes – Es solamente un lastre, al igual que su hermano.

Morgana: Te sugiero que cuides tu asquerosa boca Morrigan –le dijo con advertencia – Te recuerdo que Minato, es el padre biológico de ambos, y dudo mucho que a él le agrade que hables mal de sus hijos en su presencia.

Minato: Tiene razón –le respondió fríamente.

Morrigan se mantuvo tranquilo: He visto los expedientes de todos ustedes –dijo mirándolos a todos, y después se fijó en Tsunade – Usted, por ejemplo, Tsunade Senju, nieta del primer Hokage, la mejor ninja médico de la que se tenga registró, debido a su justu de Restauración Divina es capaz de enfrentarse a miles de enemigos, pero tus traumas acerca de las pérdidas de tu novio Dan y tu hermano Nawaki pueden afectar libremente tu estado emocional y psicológico.

Tsunade se quedó mirándolo muy sorprendido y con cierto odio, ¿cómo había descubierto su historia?

Morrigan: Después, estás tú, Gaara de la Arena, hijo de Rasa y Karura del desierto, eres el menor del famoso equipo "Los Hermanos de la Arena", fuiste nombrado Kazekage a una edad muy temprana, eres muy respetado por tu gente, y los que no te respetan es porque te tienen miedo, solo eres un asesino intentando expiar los pecados que cometió en el pasado debido a la falta de amor a la que te sometió tu padre.

Gaara frunció el ceño aún más, eso le había dolido, pero al mismo tiempo, también estaba preocupado, si bien es cierto que la mayoría de la información que le dijo era verdad, le preocupaba el hecho de que supiera el nombre de su madre, hablaba como si él la hubiera conocido.

Morrigan: ¿Qué te sorprende? –le preguntó al Kazekage – Mi amo y todos sus ciervos conocemos bien la historia de toda tu familia, Gaara del Desierto, en especial de tu querida madre, Karura.

Morgana: Cállate ya – le dijo y el hombre la volteó a ver –No tienes ningún derecho a hablar de Karura o de Yashamaru, ellos eran gente respetable.

Morrigan: ¿Ya se te olvido de dónde venían esos dos? – Le preguntó - ¿Qué apellido y que familia tenían antes de que el Rasa desposara a Karura?

Gaara no estaba entendiendo mucho de lo que estaba sucediendo, pero parecía ser que ya había confirmado lo que él pensaba, Morrigan y Morgana habían conocido a sus padres, y también a su tío, pero ¿cómo era eso posible? ¿su padre sabía de la amenaza que había atacado Konoha?

Morgana: No, no se me olvida –le respondió – Pero ellos renunciaron al apellido de su familia y a su legado porque sabían que lo que su familia estaba haciendo, era una atrocidad.

Morrigan: Lamento decirlo Morgana, pero un par de actos de bondad por parte dos, de los últimos tres hijos de la familia Ronsenstock no van a borrar miles de años y atrocidades cometidos por esa familia, y eso, también aplica para los hijos de Karura, llevan la misma sangre.

Morgana: Karura y Yashamaru dejaron todo eso atrás por un futuro mejor.

Morrigan: No tengo ánimos de discutir Morgana –le dijo tranquilamente – Puedes pelear todo lo que quieras, pero las palabras no borran los hechos, al igual que la prepotencia, eso puedes preguntárselo al Nara, ya que su padre, poseía ese defecto.

Shikamaru frunció el ceño y apretó más en su mano la cuchilla de chakra.

Shikamaru: ¿De que estas hablando?

Morrigan: Finalmente, Shikamaru Nara, hijo único de Shikaku Nara, que mientras vivía, fue el cerebro estratega de la Nación del Fuego, al igual que él, tienes un cerebro muy ágil, podía decirse que aún más ágil, sin embargo, no puedes dejar de pensar en el vació emocional que dejaron él y tu maestro, Asuma Sarutobi, crees que la Aldea va a depender de ti más adelante, estando al lado del jinchūriki del Kyubi cuando se convierta en Hokage, lamento decirte, que eso no sucederá.

Con cada palabra que estaba diciendo, Shikamaru podía sentir la rabia corriendo por sus venas, pero tenía que controlarse.

Shikamaru: No hables de mi padre y de Asuma como si los conocieras.

Morgana: Shikamaru –lo llamó tajantemente, el chico miró a la mujer, y en sus ojos pudo ver que había algo más, era preocupación y también un mensaje, para decirle que no debía hablar.

Algo estaban ocultado, y estaba seguro que iba a averiguarlo.

Morrigan: De Asuma no puedo hablar, pero a tu padre si lo conocí mejor de lo que te puedas imaginar muchacho –dijo y Shikamaru no se sorprendió, pero la cosa no pintaba bien – Nos enfrentamos muchas veces en el campo de batalla, aunque su habilidad para controlar los justsus de sombra eran impresionantes, nunca dejó de lado la arrogancia y prepotencia que lo caracterizaban, al menos no conmigo.

Shikamaru: Eras su enemigo, no esperarás que se comportara como si le agradaras ¿o sí?

Morrigan: Y tú eras su hijo, y aun así, no esperabas que te ocultara secretos ¿o sí? – le pregunto.

Shikamaru: ¿De que estas hablando?

Morrigan: Habló de que tu padre nunca te habló acerca de la melliza del jinchūriki, cuando él era uno de los pocos que sabía ese secreto y el peligro que conllevaba.

Shikamaru abrió los ojos de par en par. ¿Su padre lo sabía? ¿Por qué no se lo había dicho?

No era ninguna especie de capricho, sino porque era un tema delicado que podría poner en riesgo a la aldea, como en esos momentos, su padre debió habérselo dicho.

Morrigan: Veo que no confiaba tanto en ti después de todo –le dijo al Nara que solo apretó los dientes - Se lo que la mayoría de ustedes piensa acerca de mi amo.

Kakashi: No, no lo sabes –le respondió listo para atacar.

Morrigan: Puede que no, pero solo espero que todos ustedes comprendan que hagan lo que hagan, no van a poder vencernos, una guerra entre nosotros solo acabaría con ustedes, por eso mi amo me mandó a negociar. Si cumplen las demandas de mi amo, podrán seguir su camino.

Tsunade: ¿Y si no lo hacemos?

Morrigan: Tendremos que usar la fuerza bruta –respondió con tranquilidad – Les estamos dando una oportunidad que solo llega una vez en la vida, si me dejan llevarme lo que mi amo pide, ustedes vivirán tranquilamente así el mundo a su alrededor se haga pedazos.

Kakashi: ¿Cuál es el truco? Porque la mayoría, no creemos en lo que estás diciendo.

Morrigan: No hay truco – mintió – No tengo estomagó para los juegos. Pensamos que no iban a entrar en razón…

Kakashi: Si Makoto esperaba eso de nosotros no debería haber enviado a un asesino –lo interrumpió.

Con eso, todo cambio, la atmosfera se volvió aún más pesada y el hombre miró a Kakashi con odio puro en los ojos.

Shikamaru analizó la situación, y supo entonces que se había equivocado, este hombre si tenía el parecido con Gengo, pero Morrigan era aún más peligroso, sus ojos al mirar a Kakashi se lo decían, definitivamente era un asesino a sangre fría listo para atacar con un gran poder.

Morana: La verdad no duele, pero como incomoda ¿o no?

Morrigan: Tu cállate –le dijo a la mujer para después mirar de nuevo a Kakashi – Lo que ustedes no saben es que yo estuve aquí antes de que Jiraiya y Naruto se fueran, me escabullí y puse un localizador bomba en el traje del chico – dijo haciendo que todos miraran sorprendidos - Calculamos que no está muy lejos de su hermana, pero si esta negociación sigue así, me voy a ver obligado a activar la bomba y volar al chico en mil pedazos antes de que puedan hacer algo.

Minato: ¿Qué dijiste? – exclamó preocupado, Tsunade también estaba sorprendida, no podía poner en riesgo la vida de Naruto de esa manera, definitivamente esos hombres no estaban jugando y hablaban en serio.

Pero antes de que todos siguieran preocupándose, Morgana habló.

Morgana: Si haces eso – dijo buscando algo de su bolsillo trasero – Será mejor que estes en paz con tu cruel y gordo Dios – le dijo arrojándole algo.

Era apenas un pequeño cuadro de metal negro de no más de 3 cm. Cuando Morrigan lo atrapó, comenzó a revisarlo, dándose cuenta de que era el localizador bomba del que estaba hablando hacia tan solo unos momentos.

Morrigan: El localizador bomba.

Morgana: Conozco muy bien sus trucos –le dijo – Cuando Tsunade lo estaba revisando, yo revisé la ropa de Naruto muy bien y me lo encontré – le reveló – Te voy a dar un consejo, cuando quieras hallar algo, usa los ojos.

Morrigan: ¿Cuánto tiempo crees que tú y tu aquelarre van a poder protegerlos?

Morgana: Bueno, la inteligencia no abunda en la mayoría de los lacayos de Makoto - respondió intentando provocarlo – Pensamos que tú eras uno de los mejores, pero como ya demostraste tu ineptitud entonces…

Morrigan: Morgana –la interrumpió llamándola – Nos conocemos desde hace mucho tiempo, deberías saber a estas alturas que no es fácil hacerme enojar, así que deja de perder tu tiempo, y como te dije antes y ya lo ha repetido más de tres veces: NO vengo a hablar contigo – dijo y de nuevo volteó a ver a los Kages y a Tsunade – Quiero resolver esto como hombres civilizados, no los estoy amenazando, no vengo armado ¿qué mas necesitan para creer en mis intenciones?

Tsunade: Creer en tu amo o en ti es pactar con el diablo –le respondió.

Morrigan: Por más que te sorprenda, a veces las cosas no son lo que parece. Por ejemplo; Naruto Uzumaki no es un héroe, mi amo y sus fuerzas no son ningún imperio del mal.

Kakashi: ¿Entonces qué son?

Morrigan: Mi amo solamente quiere recuperar las tierras y las almas que le fueron arrebatadas cuando Kaguya lo traiciono.

Kakashi: Estas tierras jamás le pertenecieron a Kaguya.

Morrigan: Por lo que escuchó de tu parte, Kakashi Hatake, hijo del Colmillo Blanco de la Konoha, no están enterados de muchas cosas, y para su mala suerte, quien no conoce su historia, está condenado a repetirla.

Ōnoki: Ya nos amenazaron una vez –le dijo por la computadora – Y todo terminó en nuestro favor, por la manera en la que hablas, Makoto y tu tienen aliados, pero nosotros también sabemos pelear a nuestra manera, no vamos a rendirnos tan fácil como nos lo están pidiendo.

Morrigan: ¿" A nuestra manera"? –preguntó y soltó una risa - ¿Está hablando usted del jinchūriki y del vengador Uchiha? –preguntó de manera burlona – Déjenme decirles de que dimensión fue eso para nosotros, el poder de Kaguya, Obito Uchiha, Madara Uchiha y del Sabio de los Seis Caminos no son más que juegos de niños.

Eso hizo que el Tsuchikage lo mirara enojado.

Mei: ¿A qué te refieres?

Morrigan: Para que me entiendan, todos los rivales y enemigos a los que ustedes se han enfrentado, no son más que las preliminares, mi amo y nuestras fuerzas, estamos en las grandes ligas –le dijo mirando de reojo a Tobirama – En la última guerra, se unieron para poder vencer al enemigo, y proteger al jinchūriki, pero curiosamente, el jinchūriki terminó salvándolos a todos ustedes, si deciden pelear en esta ocasión, no habrá salida, todos morirá y sufrirán – dijo observando cuidadosamente a cada uno de ellos – Si no me quieren creer pregúntenselo a Morgana – dijo y esta lo miró con odio, sabía perfectamente bien a donde iba – Ella pertenece a un aquelarre de más de diez mil años de antigüedad, y aun así, estando mi amo dormido y débil, no pudieron acabar con nosotros, a lo que me lleva a recordar Morgana ¿cuántos seres queridos has perdido desde que naciste por tu necedad de pelear en nuestra contra?

A Morgana le había dolido ese comentario: Cállate –le respondió.

Morrigan: Si no mal recuerdo, desde que naciste que fue hace unos 40 años, tus padres, tus hermanos, tus tíos, amigos, inclusive tu marido falleció peleando contra nosotros, solo quedas tú de tu familia – dijo haciendo que Morgana alzará sus manos a la altura de su vientre y las extendiera, preparándose para atacar – Y todos los que pertenecen a ese aquelarre son igual, solitarios, porque lo han perdido todo gracias a su rebeldía – dijo y miró de nuevo al Tsuchikage –Si no aceptan el trato, eso es lo que va a pasarles a cada uno de ustedes, aunque quieran resistirse y pelear, todos caerán fulminados ante nuestro gran poder y uno por uno, perderán todo lo que más aman en este mundo, y hasta donde sé, todavía no has podido encontrar a Dharani ¿o sí?

Eso hizo que el Tsuchikage abriera los ojos como platos ¿cómo era posible que el supiera acerca de ese tema?

Morrigan: Es la última oportunidad que se les da, saben cuáles son las condiciones, ¿aceptan o no?

A: Y si aceptamos ¿qué le sucederá al mundo y a las demás aldeas?

Morrigan: Eso no será de su incumbencia –le dijo.

A: ¡¿Qué dijiste?! –exclamó molesto.

Morrigan: A ustedes lo único que debe de importarles es su propia supervivencia, no lo que les suceda a los demás.

Morgana: Piénsenlo bien –les dijo a los presentes – Entregar a Naruto y a su hermana también significara de deberán entregar a los demás Biju, incluyendo al Hachibi – dijo mirando al reojo al Raikage.

Este simplemente miró enojado al enemigo, no estaba dispuesto a entregar a Bee bajo ninguna circunstancia, preferiría pelear a muerte.

Mei: Ya no somos el mundo dividido que éramos antes de la guerra.

Gaara: No vamos a entregar a Naruto Uzumaki – declaró firmemente.

A: ¡Tampoco que entregaremos a Bee! – exclamó desde el computador.

Morrigan: ¿Qué hay de la hermana?

Tsunade: Proteger a Naruto significa proteger también a su hermana.

Morrigan cerró los ojos, ahora entendía que no iba a ser fácil separarlos, y por lo que podía entender, no iban a aceptar el trato.

Morrigan: Entonces ¿no tenemos un trato?

Tsuade: No, no lo tenemos.

Morrigan: Es una pena, pudieron haberse salvado y a sus pueblos con ustedes –dijo preparándose para atacar – Espero puedan con eso en su consciencia. Y también háganse esta pregunta Kages; ¿de verdad van a poder confiar en una Aldea que les ocultó tal secreto que era vital para evitar la insurgencia del enemigo? – les preguntó mirando cuidadosamente a cada uno de ellos.

Tsunade: Maldito – le dijo y le lanzó un golpe, que Morrigan esquivó con mucha facilidad.

Morrigan: No me iré de aquí con las manos vacías – dijo haciendo que todos se pusieran en alerta - Ya verán que se la juegan, pues con los grandes juegan.

Fue entonces cuando notaron que un aura siniestra de color negro rodeaba al hombre, haciendo que Morgana supiera con claridad que era lo que seguía.

Morgana: ¡CUBRANSE! – gritó en el preciso momento en el que la oscuridad cubrió la sala, y en unos momentos, explotó, haciendo que todos, Shizune, los 5 Hokages, Kakashi y Shikamaru salieran volando de la oficina, todos aterrizaron bruscamente.

Sakura, que estaba cerca de las oficinas principales de Konoha, logró observar que todos salieron volando y se apresuró a ver qué había sucedido, pero antes de que sus pies lograran moverse, notó que, en la calle, todas las luces se habían apagado, haciendo un gran apagón general en toda Konoha, algo no andaba bien.

Tsunade se estaba recuperando del golpe, había caído en un local que afortunadamente se encontraba cerrado, pero ahora el local estaba hecho trizas. Levantando la vista, pudo observar a Morrigan delante de ella.

Tsunade: ¡Desgraciado! – exclamó furiosa, dirigiendo su puño hacia la cara del intruso, pero él la esquivo y puso su mano cerca de su estomagó, donde salió una energía oscura que mando a volar a la Hokage, otra vez, cuando Tsunade aterrizó de pie en otro lugar, puso notar como su estómago le dolía, al mirar hacia abajo, pudo notar como su estomagó tenía una ligera cortada en esa zona, y estaba sangrando.

Morrigan: Se los dije claramente – escuchó Tsunade detrás de ella, por lo que lanzó un golpe por atrás, siendo detenido por el enemigo, quien agarró uno de los brazos de la mujer y con una fuerza impresionante, logró ponerla de rodillas – Los poderes a los que se han enfrentado son solamente juegos para nosotros.

Tsunade: ¡Jamás te diré lo que quieres! – le dijo intentando zafarse del agarre, pero su cuerpo no podía moverse.

Morrigan: No necesito que me lo digas – dijo y puso una mano en su cabeza – Solo necesito revisar tus memorias.

Tsunade se sintió mareada y con ganas de vomitar, pero ahora ni siquiera podía resistirse, su cuerpo dejo de seguir sus órdenes, mientras tanto Morrigan estaba obteniendo lo que quería, las memorias de Tsunade para así obtener por lo menos una pista de donde se encontraba la niña, y justo cuando estaba a punto de llegar a su conversación con Jiraiya…

Morgana: ¡Motus! – exclamó desde el otro lado, haciendo que esta vez fuera Morrigan quien saliera volando, Tsunade hubiera caído al suelo de no haber sido porque Sakura apareció de último momento.

Sakura: Tsunade –sama –le dijo sosteniéndola - ¿Qué está sucediendo?

Morgana: Llévatela de aquí – le dijo a Sakura – Yo me encargó de él.

Sakura miró al enemigo, jamás en su vida lo había visto, pero no le daba buena espina, y por cómo había atacado a su maestra, menos.

Tsunade: Sakura… -mencionó el nombre de su discípula, recuperando su consciencia.

Morrigan: ¿Ya te he dicho cuanto detesto a tu aquelarre por siempre entrometerse?

Morgana: Ese es nuestro trabajo, fallaste en tu misión, acepta tu derrota y lárgate –le dijo seria.

Morrigan: No me iré de aquí con las manos vacías –le dijo, haciendo que el aura negra que su cuerpo desprendía se hiciera más grande.

Morgana: Entonces adelante –dijo preparando su siguiente ataque.

Morrigan alzó sus brazos, y la oscuridad que salía de él, rodeo por completo a Morgana, haciendo que esta quisiera retorcerse de dolor, pero que resistió y pudo observar su oportunidad cuando una gran estaca de madera hecha cuando Tsunade salió volando y aterrizó en el lugar fue hecha.

Morrigan: La última vez que te vi, casi te elimino –dijo mientras que Moragana aún lidiaba con el dolor para liberarse - ¿Qué te parece si esta vez te elimino por completo?

Morgana: Yo no lo creo – le respondió logrando alzar el brazo - ¡Phasmatos! – exclamó y la estaca de madera fue directamente hacia donde estaba Morrigan, este no tuvo tiempo para detenerla, haciendo que se clavara en su muslo derecho.

Sin embargo, Morrigan no sintió dolor alguno, simplemente miró a Morgana sin expresión descifrable.

Morrigan: Se te olvida que algo así no puede afectarme.

Morgana: Solo estaba ganando tiempo.

¿?: ¡Suiton: Suiryūdan no Jutsu! - Exclamó una voz ajena a la pelea, era la voz del Segundo Hokage, cuando Morrigan se dio la vuelta, pudo observar una columna con forma de dragón, cuando lo golpeo al agua lo envolvió por completo, por lo que lograba observarse, si fuese una persona normal, le habría causado un gran daño físico. Morgana logró recuperarse un poco en el interludio, detrás de ella aparecieron Shikamaru y Kakashi, listos para luchar. Mientras que el Segundo Hokage también se unía a ellos.

Morgana: Alertas todos –les dijo a todos – Estos tipos son más fuertes que el acero.

Tal y como había dicho Morgana, Morrigan no sufrió ningún daño por el ataque, caminando tranquilamente hacia ellos.

Shikamaru miró hacia arriba notando que podía utilizar su técnica gracias a que la Luna era llena e irradiaba luz. Al parecer Kakashi había tenido la misma idea.

Kakashi: Shikamaru, ahora –le dijo mientras que el menor hacia los sellos.

Shikamaru: Sí –dijo y cuando termino de hacer los sellos, la sombra iba a atacar a su oponente con las varias agujas filosas que había hecho - Kage Nui no Jutsu – dijo Shikamaru.

Fue entonces cuando dichas agujas se clavaron en el cuerpo de Morrigan, sin embargo, este no mostraba ninguna clase de dolor.

Morrigan: ¿Eso es todo lo que tienen? –exclamó y en un solo movimiento, todas las sombras se le quitaron de encima, pero ahora, estaban de su lado, haciendo parecer a los demás que ahora el justu lo obedecía a el – Veamos como pelean en contra de sus propios ataques – les dijo y alzó la mano para que las agujas atacaran, haciendo que varios las esquivaran, sin embargo, Kakashi pudo notar que la mayoría de las agujas atacaban a Shikamaru, y este las esquivaba, pero se habían vuelto demasiado veloces y fuertes, Morgana que observaba bien la situación miro a Morrigan y lo pudo ver.

Ahora, la cara de Morrigan ya no era inexpresiva, ahora en sus ojos podía observarse maldad, quería matar a Shikamaru, y a este cada vez se le hacía más difícil esquivar las agujas pinchantes de su propio jutsu, justo cuando estaba pensando en eso, una sombra pinchante se clavó en el pie de Shikamaru, haciendo que gimiera de dolor y otras agujas estuvieran en camino para acabar con él.

Kakashi, y los otros Kages también pudieron observarlo, pero debido a que ellos también se encontraban lidiando con sus propias agujas pinchantes, sabían que no iban a llegar a tiempo para poder ayudarlo.

Morgana: ¡Reboundus! – exclamó haciendo que las agujas que iban a por ella, rebotarán y se dirigieran a la madera, donde no podrían herir a nadie.

Después de eso, corrió hacia Shikamaru, sabía que no iba a poder quitarlo del camino de las sobras debido a su pie, pero podía hacer que las sombras desaparecieran temporalmente para que los demás pudieran huir.

Se puso frente a Shikamaru, y como había esperado, las sombras la golpearon a ella, atravesando su cuerpo, una de ellas en su cuello, tres de ellas en su estomagó directo en sus órganos vitales y una en su muslo izquierdo. Haciendo que Shikamaru y los demás se sorprendieran.

Morgana: ¡Descanto! – exclamó haciendo que las todas las sombras pinchantes desaparecieran, y como aquellas sombras ya que habían ido, lo que la sostenía también, hubiera caído al suelo de no ser porque Shikamaru la tomó justo a tiempo.

Estaba seriamente herida.

Shikamaru: Maldita sea.

Las agujas pinchantes que perseguían a Kakashi y Tobirama también desaparecieron, pero se dirigieron inmediatamente a ponerse en frente de Shikamaru y Morgana.

Morrigan: Hace años te dije que morirías antes de detenernos, ahora ves que siempre tuve la razón Morgana.

Morgana estaba muriendo, pero aun así, miraba a Morrigan sin miedo alguno: Aunque así sea –le dijo sintiendo como sus fuerzas se debilitaban.

Shikamaru: No hables –le dijo poniendo una mano en su herida del vientre para intentar evitar que se desangrará.

Morgana: Tu-y l-los demás, jamás ganaran esta guerra.

Morrigan: Eso está por verse, desafortunadamente tú ya no estrás viva para observarlo.

Morgana: Te veré en el infierno maldito –le dijo antes de que empezará a toser sangre.

Morrigan: Entonces que así sea –le dijo y un portal comenzó a formarse detrás suyo – Que no se les olvide que ustedes provocaron esto –les dijo y Shikamaru lo miró con rabia – Ahora vez lo que les sucede a los insurgentes como Morgana y tu propio padre, me pregunto si tu ahijada Mirai también será igual – le dijo haciendo que Shikamaru frunciera el ceño.

Shikamaru: No te atrevas a ponerle un dedo encima a Mirai –le dijo.

Morrigan: Tuviste la oportunidad de que el poder de mi amo no la alcanzará, pero decidieron luchar.

Fue entonces que Shizune, Minato, el Tercer y Cuarto Hokage llegaron a la escena, y al observar, Minato se acercó a Morgana.

Morrigan: Jamás debieron retarnos, debimos hacer esto como hombres civilizados, no con fuego –dijo antes de voltear a ver a Tsunade, parecía ser que todavía se seguía recuperando del ataque, pero ahora, Morrigan había descubierto algo más interesante, algo que estaba seguro era el secreto más preciado y al mismo tiempo oscuro de la Quinta Hokage.

Cruzó el portal y este se cerró, haciendo que todos parecieran respirar un poco más tranquilos, las luces habían vuelto, pero ahora, todas las miradas estaban puestas en Morgana, quien se encontraba seriamente herida.

Minato: Morgana resiste –le dijo y Tsunade junto con Sakura se acercaron rápidamente, Sakura intentó curarla, pero Morgana puso sus manos y así evitar que lo hiciera.

Morgana: No lo hagas –le dijo a Sakura – Solo vas a gastar chraka.

Sakura: Pero…

Morgana: Escucha –le dijo interrumpiéndola – Cuando Morrigan devuelve ataques y atraviesa el cuerpo de una persona, su oscuridad ya va infligida en el ataque, y se convierte en un veneno que recorre todo tu cuerpo –les dijo a todos, sorprendiéndolos – Cuando acaben con el, tendrán que usar otra estrategia, si intriduces ninjustu o magia médica, solo alentaras el veneno, mata más rápido.

Shikamaru: ¿Por qué? –preguntó – El ataque iba dirigido a mí.

Morgana: Precisamente por eso lo hice, yo solo soy un peón en un juego de shogi–le dijo hablando de una manera muy parecida a Asuma y a su padre – Así nos considerábamos tu padre y yo, aunque siempre pensé que él era un caballo, al igual que tú – dijo y tosió – Pero eso ya no importa –le dijo y todos pudieron observar cómo Morgana sacaba de uno de sus bolsillos lo que parecía ser un talísman.

Tenía forma circular, parecía estar hecho de metal y era muy antiguo, en la superficie se podían observar círculos y runas, y encima de estos se encontraban piedras de colores verde, azul marino y claro.

Morgana: Toma este Talísman –le dijo a Shikamaru – Sé que están buscando respuestas – dijo y volvió a toser, pero esta vez salió más sangre – En el país de los Ríos encontraran sus respuestas, vallan con el pastor Book, si lo hacen, podrán llegar a la Corte de Egeskov, donde están todos los archivos de los últimos 10,000 años – le dijo y volteó a ver a Minato – También tienen que encontrar a la hechicera, solo sé que está en la Tierra del Viento, cerca de la costa, ella es la única que puede romper la maldición que Makoto lanzó sobre ti y Kushina cuando murieron, tienes que recordar si quieres salvar a tus hijos.

Minato: Recordar ¿qué?

Morgana: Tu vida – le respondió – Cuando formaste parte de los nuestros, y luchaste junto a nosotros, Makoto apenas recobró su fuerza, pero no es la primer Guerra que desata, por eso tus hijos fueron elegidos por el destino, para acabar con esto de una vez por todas.

Después miró a Tsunade: Vayan con el Daimyō de la Tierra de los Ríos –le dijo – Hagan una alianza con ellos, no son sus enemigos, solo queríamos mantener distancia hasta que fuera necesario.

Lanzó un pequeño grito de dolor y comenzó a respirar más rápido, como si se estuviera ahogando.

Minato: Morgana –le dijo y tomó su mano, Morgana la apretó con fuerza.

Morgana: Cuando encuentres a tu hija, tienes que ayudarla, ella se siente rota, cree que ya perdió toda su fuerza –le dijo y Minato la miró atentamente, poniendo atención – Pero eso no es verdad, la fuerza y valentía que siempre la han caracterizado siguen ahí, dentro de ella.

Minato: Lo haré, pero por favor ya no hables –le dijo – Solo vas a debilitarte más – dijo y el pecho de ella se movió como más rápido.

Morgana: Por favor, protejan a nuestros niños, no p-permitan que lleguen a e-e-ellos –tartamudeo.

Después de eso, Morgana dejó de respirar.

Su cabeza dejó que sostenerse y sus ojos se apagaron.

Todos cerraron sus ojos en señal de respeto, Minato con su mano, cerró los ojos de la mujer y suavemente, la deposito en el suelo, haciendo que, con sus propias manos, se cubriera su herida en el estómago.

Kakashi, al igual que su maestro y compañeros, cerraron los ojos, no importa cómo se viera o de donde había venido, esa mujer los había ayudado, había sacrificado su vida con tal de proteger al siguiente estratega líder de Konoha.

Shikamaru se levantó con cuidado y miró el talismán que la mujer le había dado.

Ese talismán iba a darles todas las respuestas que necesitaban para salvar al mundo Ninja.

Ahora, todos sabían lo que tenían que hacer.

Irse de misión y cumplir con la última voluntad de Morgana.

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO

Jiraiya y Naruto llegan a Rothenburg, ambos con preguntas, Naruto sin tener idea de donde se encuentra, y Jiraiya sin reconocer el mundo donde se encuentra, ya que el mundo actual es muy diferente al mundo que el recordaba.

Jiraiya deberá buscar orientación antes de decirle a Naruto algo más de su hermana, así que buscará la ayuda de alguien a quien conoce.

Además, Naruto saldrá a pasear para encontrarse con muchos misterios, entre ellos, un palacio abandonado, y una pintura que puede revelarle más de lo que se puede imaginar

Mientras tanto, los Kages deberán unir esfuerzos para poder descifrar las palabras que Morgana les reveló antes de morir, pero ¿será tan sencillo?