Capítulo 5: Rothenburg
EN EL ÚLTIMO CAPÍTULO:
La amenaza de una Guerra azota Konoha, los 5 Kages hicieron una reunión de emergencia para saber si era cierto que un enemigo nuevo se había presentado y que este enemigo estaba buscando a la hermana de Naruto, a dicha reunión, llegaron dos personas no invitadas.
Una pelea se desató cobrando la vida de Morgana, una bruja que el Aquelarre había puesto a vigilar a Konoha, sin embargo, antes de morir, les deja un talismán y les dice los lugares en donde pueden obtener las respuestas que necesitan.
Mientras tanto, Jiraiya considera prudente llevarse a Naruto en su viaje para encontrar a su hermana antes de que el enemigo pueda llegar a ella, y le cuenta acerca de cuándo la dejo a manos de su viejo amigo, Harume Song.
¿Qué estará pasando en Rothenburg? ¿Qué se encontrará Jiraiya en su viaje? ¿Qué podrá descubrir Naruto? ¿Las naciones podrán confiar en Konoha después de lo que les dijo Morrigan?
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Rothenburg, Bosque en la Parte Primaveral
Jiraiya y Naruto caminaron bastante hasta que llegaron a un camino que se dividía en dos, había un palo con dos direcciones, una hacia la derecha y la otra a la izquierda, aunque no se le entendía nada, pues aunque Naruto no lo supiera, ese no era su lenguaje.
Naruto: ¿Hacia dónde vamos? –le pregunto.
Jiraiya: Derecha –dijo y comenzó a caminar.
Naruto: ¡Espere! –Exclamo y Jiraiya volteo - ¿Cómo sabe que es para allá?
Jiraiya: Fácil –dijo y señalo el letrero –Aquí dice, ciudad de Rothenburg, que es donde está tu hermana -dijo y miró a Naruto –Es un lenguaje distinto al que nosotros utilizamos, en realidad no lo sé leer muy bien, pero recuerdo que era por acá –dijo y volvió a caminar, pero no escucho las pisadas de su discípulo, este volteo y vio a Naruto con la mirada baja y tenía cara de preocupación - ¿Qué te pasa? –preguntó extrañado por la actitud de su discípulo.
Naruto no respondió, aun no podía decir nada, todavía no podía creérselo, quería continuar, pero en su mente se encontraban muchas dudas.
¿Cómo sería ella? ¿Lo reconocería? ¿A ella le caería bien? ¿Cómo reaccionaría? Y sobre todo ¿podría verlo como una familia? Todas esas y aún más preguntas invadían su mente por completo.
Naruto: Sabio pervertido… -dijo y Jiraiya lo miró - ¿Usted cree que ella pueda verme como su familia? –pregunto y Jiraiya se sorprendió, pero después recordó por todo lo que había pasado, si, puede ser que ya conociera a Minato y Kushina, pero aunque doliera, ellos ya estaban muertos y no podrían estar con Naruto en cuerpo presente, en cambio cuando supo que tenía una hermana, Jiraiya supo que Naruto tenía una esperanza ya que la única familiar que le quedaba, o al menos, eso era lo que él creía.
Jiraiya: ¡Claro! –Exclamo para levantarle el ánimo, Naruto lo miro sorprendido –Mira –dijo acercándose – Puede que tenga un ligero parecido al carácter de tu madre y que se haya criado con una de las familias más importantes de la nación, pero siempre ha tenido un gran corazón, además, sus padres adoptivos decían algo que estoy seguro ella mantiene.
Naruto: ¿A sí? –Pregunto - ¿Cuál es?
Jiraiya: La familia no son los lazos de sangre, si no es todo aquel que entra en nuestras vidas para quedarse –dijo y Naruto abrió los ojos como platos –Créeme, puede que se criará con muchos lujos y modales, pero jamás te verá con malos ojos, sobre todo porque tú eres su hermano biológico – le dijo, aunque el parecía conocerla, Jiraiya no sabía si la familia real ya le había dicho a Natsuki acerca de sus orígenes biológicos, si no lo habían hecho, muy pronto tendrían que hacerlo, de otra manera, la rubia no entendería nada de lo que estaba sucediendo.
Naruto: Pero ¿cómo tiene la certeza de que me aceptaran - dattebayo? –pregunto algo inseguro – Usted mismo lo dijo, ella fue criada por una familia muy importante, ella tiene su propia familia, sus propios padres y sus propios amigos -dattebayo – le dijo y su cabeza dio vueltas, el por lo general no era así, pero esa no era cualquier situación, incluyendo que sus traumas de pequeño aún estaban presentes.
Jiraiya: Créeme, tú mismo lo comprobaras – dijo y le puso una mano en el hombro después miro hacia atrás para ver una nube que nublaba su camino y sonrió - ¿Ves esa nube? -pregunto y Naruto la miro y asintió –No me preguntes porque, pero el clima aquí es muy loco, debajo de esa nube está el pueblo al cual nos dirigimos, pero dentro de esa parte de la isla siempre está nevando –dijo y Naruto miro raro a Jiraiya –Te lo acortare, cuando nieva por lo general aquí se celebra la Navidad.
Naruto: ¿Navidad? –preguntó confuso, en su vida había escuchado esa palabra.
Jiraiya: Aquí es una fecha muy especial en el cual se celebran el nacimiento de los nuevos miembros de cada familia de ese año, el año nuevo y a la familia… -dijo recordando las tradiciones que Harume le contaba las veces que Jiraiya visitaba Rothenburg –De dónde venimos no existe tal cosa, pero aquí sí.
Naruto: ¿A la familia? –pregunto.
Jiraiya: Si, por lo general es una costumbre que se pasa con los miembros de familia, padres, tíos, primos, hermanos y demás, pero es una fecha en la cual la familia es muy importante –dijo y miro a Naruto y sonrió –Y creo que llegamos justo a tiempo, vivirás tu primera navidad Naruto, en familia –dijo y Naruto abrió los ojos como platos, no podía creer que aquí había ese tipo de cosas, después sonrió.
Naruto: Esta decidido-dijo y Jiraiya lo miro confundido –Cuando sea Hokage implementare la Navidad de festividad en Konoha - dattebayo –dijo y le dio una de sus típicas sonrisas –Puede que no la haya vivido, pero suena genial, familia… -dijo y Jiraiya lo miro sonriendo para después darle una palmada en la espalda.
Naruto miró el camino y sonrió, pero esta vez, ansioso por llegar al pueblo.
Jiraiya: Sera mejor que caminemos de una vez, está anocheciendo y tenemos que buscar un lugar donde quedarnos –dijo y Naruto lo miró confundido.
Naruto: ¿En dónde quedarnos? Pero ¿por qué no vamos a la casa de la familia de mi hermana? –preguntó
Jiraiya: No es muy cortés llegar sin avisar, además, antes de que veas a tu hermana tengo que analizar un par de cosas.
Naruto: ¿Un par de cosas? – preguntó y le salió una venita en la sien - ¡No vaya a empezar con sus perversiones, estamos aquí en un asunto urgente - dattebayo! –le exclamó señalándolo, pensando que como siempre, Jiraiya iba a querer espiar chicas a los baños termales.
Jiraiya: ¿Qué? ¿De qué estás hablando?
Naruto: No se haga el tonto – dattebayo, habló de espiar chicas lindas en los baños termales.
Con eso, parecía ser que Jiraiya se deprimió.
Jiraiya: Ah, es cierto – suspiró triste – Aquí no hay baños termales para espiar, digo…, investigar –corrigió.
Naruto: Espere un momento, ¿aquí no hay aguas termales? –le preguntó y Jiraiya negó triste – Bueno, eso significa que no va a distraerse en el camino – dattebayo.
Jiraiya: ¿Qué? –preguntó y comenzó a zarandearlo cómicamente - ¿Qué no te das cuenta que eso es una tragedia? – preguntó soltando a Naruto - ¡No hay calor! ¡No hay baños de aguas termales! ¡No hay lugares en donde espiar! ¡Esto es una tragedia! ¡Ya me había olvidado él porque no me quedaba mucho tiempo en este lugar!
Naruto lo miró con una gotita en la cabeza, en definitiva, el Sabio Pervertido no había cambiado para nada.
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Rothenburg, Cafetería Song
Mientras tanto en una cafetería se encontraba una chica de cabello pelirrojo atendiendo a un cliente junto con su abuelo, la chica le cobraba mientras el abuelo le daba el café.
¿?: Gracias, feliz navidad inspector –dijo saliendo de la tienda.
Harume: Feliz navidad Jordán –dijo despidiéndolo moviéndole la mano.
Daniela: Igualmente –dijo cerrando la caja de cobro, después la chica se estiró y se recargó en la mesa, pero su paz no duro mucho ya que su hermana mayor bajo de las escaleras.
Victoria: Abuelo –dijo dirigiéndose a Harume - ¿Ya tienes mi ensalada? –Preguntó y el abuelo la saco y se la dio –Gracias.
Daniela: ¿A dónde vas? –pregunto.
Harume: ¿Tal vez con algún pretendiente? –pregunto picaronamente y Victoria lo miró con una gotita en la cabeza.
Victoria: No, hoy tengo la guardia nocturna, volveré mañana por la tarde o la noche, dependiendo de cómo estén los pacientes.
Harume: Ya veo –dijo y suspiró –Victoria, ¿Cuándo vas a conseguir novio? –preguntó y la castaña sintió que se le salía el humo por las orejas haciendo a su hermana reír , después de todo ya no era esa niña de hacia tantos años, ahora su cabello había crecido bastante, su cuerpo también había crecido de todas las maneras, era delgada pero con forma y media 1.68m, y sus ojos eran de un color miel que hipnotizaban a quien la viera, era una de las mujeres más bellas de toda la villa junto con sus amigas y hermana, también la más cotizada, tenía a muchos pretendientes pero ella no salía con nadie, estaba soltera, pero lo que su abuelo le preocupaba, era que ya tenía 33 años.
Victoria tenía una carrera profesional en medicina, con especialización en urgencias y doctorado en medicina intensiva, por lo que había veces, como esa, que debía cubrir el turno de la noche, y más aún, cuando la escuela había sido atacada recientemente y había muchos estudiantes hospitalizados.
Victoria: Abuelo –dijo poniéndose una mano en la frente –Ya habíamos hablado de esto.
Harume: Ya lo sé Victoria –dijo –Pero enserio, reconsidéralo, ya tienes 33 años y no tienes novio….
Victoria: Pero si he tenido –dijo interrumpiéndolo.
Harume: Tal vez, pero ya estás en edad de casarte, escucha –dijo y la tomó de los brazos –Tu abuela y yo no vamos a durar para siempre y quiero que por lo menos cuando yo me vaya ya tengas una familia, a alguien que te pueda cuidar en nuestro lugar…
Victoria rio: Abuelo, eso ya lo sé, pero puedo vivir sin un hombre –dijo con una gotita en la cabeza.
Harume: Yo no digo que no puedas –dijo –Pero… -dijo y empezó a sonar la cafetera de que ya estaba listo el café, Harume se distrajo por un momento y cuando volteo a ver Victoria ya no estaba, salió corriendo hacia el trabajo por lo que Harume solo se le salió una gotita.
Daniela: No sé para qué te esfuerzas abuelo –dijo y le dio una probada al café –Sabes que Victoria no se casara así porque si con el primer hombre que se cruza en su camino.
Harume: Ay, tu mejor ni repliques –dijo y miro a su otra nieta, la cual ya no era tampoco una niña, excepto que no había cambiado mucho, su pelo aún seguía siendo de un pelirrojo escandaloso y lo tenía largo como antes, sus ojos verdes resaltaban junto con su piel blanca, su cuerpo también había crecido, al igual que su hermana era delgada y media 1.67 m, junto con su hermana y varias otras más era también considerada una de las mujeres más hermosas de la villa, pero al igual que su hermana era soltera, a excepción que ella ya había tenido varias relaciones amorosas con otros chicos, pero nada serio –Que eso también va para ti – le recordó.
Daniela: ¿Yo que? –Preguntó –Ya no seré una adolescente, pero tampoco soy tan vieja –dijo y le saco la lengua a su abuelo, la chica tenía 31 años, y se había dedicado a estudiar Economía, por lo que era la que llevaba las cuentas en la familia y de la cafetería, sin embargo, desde el ataque terrorista que habían sufrido, la empresa en donde trabajaban de fue a la bancarrota, así que decidió tomar clases gastronómicas y de barista, le habían funcionado muy bien ya que la mayoría de la comida en la casa y en la cafetería, así como los tragos, iban por cuenta de ella, y además, la cafetería estaba casi siempre llena debido a sus deliciosos platos, de repente empezó a bostezar así que se quitó el mandil negro y lo dejó en la barra.
Harume: ¿A dónde vas? –preguntó.
Daniela: Ya es de noche, estoy cansada y mañana es el cumpleaños de Sora y Nochebuena, tengo que dormir si es que me quiero levantar temprano.
Harume: De acuerdo, entonces yo cerraré la cafetería.
Daniela: Oye abuelo… -dijo y su abuelo la miró - ¿Cómo esta Natsuki? – preguntó y su abuelo puso cara seria.
Harume: No ha salido de su habitación en todo el día –le dijo – Kurama esta con ella, tu abuela le llevó la comida y el desayuno a su cuarto, pero no sé si comió.
Daniela: ¿Tiene de nuevo su pigmentación en el ojo? – le preguntó.
Al igual que Naruto, pero ellos sin saberlo, el ojo de Natsuki se había vuelto azul de nuevo, había veces en las que le pasaba con frecuencia, otras veces no tanto, Victoria la llevó con un amigo suyo que era oftalmólogo, pero no le habían dado una explicación a lo suyo. El doctor aconsejo que, si no le hacía daño al ojo, no afectaba su visión ni su movilidad, era mejor dejarlo así.
Harume: Eso parece, tu abuela dijo que le vio su ojo azul esta mañana.
Harume no era ningún tonto, y sabía perfectamente bien el porqué de la heterocromía de Natsuki, pero no podía decírselo a su familia sin contarles la verdad acerca del pasado de la rubia.
Daniela: Solo espero que este bien – dijo y suspiró – Bueno, no tengo mucha hambre así que me iré directamente a la cama, buenas noches abuelo.
Harume: Buenas noches Daniela – le dijo a su nieta mientras la chica se dirigía a la puerta que conectaba la cafetería con la casa.
Unos momentos después, Harume se quedó pensando, la noche anterior había sido muy dolorosa para Natsuki, se tuvo que enfrentar a un espectro y de la misma manera, tuvo que ver a dos niñas a las que ella quiere mucho estar en peligro de muerte. Cuando volvieron a casa, la mayoría de la familia estaba en la sala, parecía ser que a Izumi le había vuelto a dar un ataque de pánico que la había alterado, y después estaba lo de Natsuki, que llegó a casa sin expresión descifrable en su rostro, solamente dio las buenas noches y se dirigió a su habitación. Sin decir nada más.
Todo eso, se estaba desencadenando de una manera muy rápida y Harume no tenía idea de cuando iba a explotar.
Sin querer agobiarse más por lo que ya rondaba por su cabeza, se quitó el mandil y comenzó a cerrar la cafetería.
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Rothenburg, Ciudad de Rothenburg
Jiraiya y Naruto finalmente habían logrado llegar al Pueblo de Rothenburg, y Naruto miraba con asombro todo a su alrededor, cosa que no le extraño a Jiraiya, ya que todo eso era muy diferente al Mundo Shinobi que él conocía y estaba acostumbrado.
Era un paisaje extraño pero al mismo tiempo agradable, Naruto nunca había estado en un lugar parecido a ese, los edificios a veces eran de más de 5 pisos, y había algunas casas estilo Alemanas y Escocesas, algunas de madera, otras con piedra y otras con concreto, iban a ser las 10 de la noche pero aun así se notaba mucho movimiento, los puestos ambulantes seguían vendiendo y había gente formada esperando su turno, ya fuera esperando comida o esperando su turno para participar en el juego, los postes de luz junto con la luz de la Luna alumbraban el lugar, varias tabernas y restaurantes se encontraban abiertos, por lo que Naruto pudo deducir que la vida nocturna en dichos lugares era algo normal y recurrente
La mayoría de los edificios estaban cubiertos por nieve, pero al mismo tiempo habían sido decorados con arreglos Navideños, podían verse muchos árboles con luces y podía escucharse el sonido de la música alrededor.
Sin embargo, mientras Naruto observaba el panorama, Jiraiya notó algo más.
Casi todos en la ciudad se les quedaban viendo a Naruto y a él, Jiraiya ya había ido varias veces a Rothenburg, pero no demasiadas como para que lo identificaran y todo el mundo se encontraba cuchicheando acerca del parecido de Naruto con alguien más, o eso es lo que el alcanzaba a escuchar. Pero había algo diferente, Jiraiya podía sentirlo, había algo que no era normal, el pueblo siempre se había caracterizado por llevar una vida pacifica, y cuando miraban a algún extraño, lo hacían principalmente por curiosidad, sin embargo, ahora sus miradas eran diferentes, podía notarse que algunas miradas si eran de curiosidad, pero otras eran de duda y miedo.
Pero ¿por qué miedo?
Esa era la pregunta que estaba rondando por su cabeza, miró hacia atrás para saber si Naruto también lo había notado, pero este estaba tan sorprendido observando todo lo nuevo a su alrededor.
Se sintió aliviado respecto a esa situación y solo siguieron caminando, esperando que las miradas poco a poco se dieran la vuelta.
Cruzaron también por un puente muy largo, y debajo de este mismo, el hielo se había congelado, lo que permitía que muchos estuvieran patinando en el hielo con soberana alegría, cosa que a Naruto le pareció muy divertida y después escucharon un coro cantando canciones Navideñas alegres.
Poco a poco, el bullicio de la ciudad fue quedando atrás, ahora se veían casas grandes, podría decirse que vivían familias adineradas en aquel vecindario, aunque también había ciertos edificios que eran usados como apartamentos bastante espaciosos.
Había entre dichas casas, ventanales grandes, donde podía observarse el interior, Naruto pudo observar con claridad que había una persona mayor sentada en un sofá grande que se encontraba con un libro en manos, con un niño entre sus piernas y este parecía estar muy entretenido escuchando a su abuelito, un poco más adelante, se observaba una chimenea con el fuego encendido, y al lado de él, se observaba un pino con luces a su alrededor y esferas.
El niño alzó la vista y observó a Naruto, este le sonrió y el niño le devolvió la sonrisa y lo saludó con sus pequeñas manitas, era un niño de no más de 9 años.
Naruto sonrió con ternura, el señor se había percatado de eso y volteó, al ver a Naruto este se sorprendió, pero de igual manera le dio una sonrisa y le despidió con la mano.
Jiraiya se dio cuenta de esta interacción y sonrió, por lo general la gente en Rothenburg era sumamente amable, por lo que lo extraño aún más el comportamiento de sus habitantes y sus miradas.
Caminaron unos cuantos metros más hasta que llegaron a una casa que era bastante grande, era de estilo alemana, con varios pisos, la casa estaba pintada de colores blanco y amarillo pálido, en la entrada había un letrero que decía; "Burghotel"
Ambos pasaron a la recepción del hotel, la mayoría del hotel deslumbraba gracias a sus muebles hechos de caoba pura y eran muy limpios, había un sofá enorme de color rojo oscuro, donde Naruto se sentó, estaba algo cansado debido a la gran caminata de aquel día, y habían sido demasiadas cosas que ver por un día, sin embargo, sonrió satisfecho, había conocido algo nuevo, una nueva cultura, y eso le fascinaba.
Jiraiya se acercó a la recepción, donde se encontraba un hombre viejo de por lo menos unos 60 años de edad, y llevaba puesto un traje de mayordomo.
¿?: Buenas noches –le dijo a Jiraiya – Bienvenido a "Burghotel", dígame ¿tiene un registro o vienen sin cita?
Jiraiya: Venimos sin cita, somos dos personas.
¿?: Entiendo – dijo y comenzó a escribir en un cuaderno - ¿Podría proporcionarme su nombre por favor?
Jiraiya: Me llamó Jiraiya.
¿?: Bienvenido señor Jiraiya, mi nombre es Alphonse y voy a ser su mayordomo durante su estancia en este lugar ¿por cuánto tiempo desean quedarse?
Jiraiya: Solo nos quedaremos por una noche y una tarde –le dijo.
Alphonse: Entiendo señor –le dijo y le dio un formulario – Permítame rectificar su estancia – dijo leyendo en su libreta – Su acompañante y usted se hospedarán en este hotel hasta mañana por la tarde ¿es correcto? –pregunto y Jiraiya asintió – Le comunicó que la máxima hora para salir del hotel según su reserva, es mañana en la tarde hasta las 7:00 pm.
Jiraiya: Perfecto – dijo terminando de llenar el formulario.
Alphonse: Le comunicó que nuestras habitaciones ofrecen amplias con zona de estar, minibar y TV por cable, ¿desea que lo instalemos en una habitación con estas comodidades o prefiere una habitación sencilla?
Jiraiya: No gracias, solo una habitación sencilla –le contestó.
Alphonse: De la misma manera le informó que todas las mañanas se sirve un abundante desayuno buffet en la sala de desayunos con vistas al valle de la zona primaveral. El restaurante del hotel tiene un jardín y una terraza que ofrece vistas maravillosas, el desayuno se sirve a las 10:00 a.m., por si desea asistir con su acompañante.
Jiraiya: Gracias, disculpe –dijo tomando la atención de Alphonse - ¿Tiene saunas?
Alphonse: Si la tenemos señor – le respondió - La sauna, las duchas de hidromasaje y la zona de relajación de la moderna zona de spa están disponibles por un suplemento. Los huéspedes también pueden reservar sesiones privadas de spa de 2 horas. El servicio abre desde las 7 de la mañana y se cierra a las 10 de la noche. ¿Desea reservar?
Jiraiya: Si por favor, una sauna ¿se puede compartir? –preguntó y Alphonse lo miró de una manera extraña.
Alphonse: Lo lamento señor, pero las saunas son para los que se encuentran en la habitación, que en este caso solo serán su acompañante y usted –dijo y Jiraiya se cayó de espaldas, haciendo que Alphonse se le saliera una gotita en la cabeza.
Jiraiya: Esta bien –le dijo levantándose – Si no hay más remedio, quiero una cita en el spa para dos personas a las 8:30 a.m.
Después Jiraiya pagó los gastos y Alphonse le contesto.
Alphonse: Entendido señor –le dijo y tomó unas llaves que tenían un llavero con el número 12 – Síganme por favor – les dijo y Naruto se levantó del sofá, siguiéndolos de cerca.
Subieron las escaleras hasta el segundo piso, Alphonse los guio hasta el final del pasillo, en donde abrió la puerta y dejó ver la habitación donde iban a quedarse.
Naruto: ¡Wow! –dijo sorprendido, ya que esa habitación no era grande, pero estaba muy bien acomodada, al igual que en la recepción, la mayoría de los muebles eran de madera, había un armario, dos escritorios con botellas de agua, libretas y una pluma, además en un lado había un teléfono, dichos escritorios se encontraban en cada lado de las camas, que parecían estar juntas, pero había un pequeño espacio entre ellas, haciendo a las camas en realidad individuales, y de la misma manera, Naruto observó que había una ventana en la cabecera de la cama, con vista que daba a la ciudad y a las casas que habían pasado para llegar hasta ahí, además, había un balcón, que era pequeño pero sus puertas estilo ventanal cubiertas por cortinas delgadas de color verde limón. Naruto se acercó e hizo a un lado las cortinas para ver el paisaje, lograban distinguirse algunos árboles a lo lejos, y una figura que no podía identificar, de igual manera se encontraba lejos de ahí – Esto es sorprendente.
Alphonse: El baño se encuentra de este lado –les dijo haciendo llamar la atención – Tiene todo lo necesario que ustedes puedan requerir, de igual manera, también tenemos servicio a habitación si gustan, solo deben marcas la tecla "#" del teléfono y comunicarnos si necesitan algo más.
Naruto: Oiga viejo –dijo llamando a Alphonse - ¿Qué es esa figura que se encuentra allá? –preguntó, haciendo que Alphonse se acercará y pudiera observar.
Alphonse: ¿Se refiere al viejo castillo de la dinastía Fevreau?
Naruto: ¿Es un castillo? –preguntó asombrado.
Alphonse: Así es, debido a que es de noche no se logra apreciar bien, sin embargo, cuando sale el sol puede verse desde lo lejos, la familia real de Rothenburg solía vivir ahí.
Jiraiya: "¿Solía?" –pensó, Naruto no notó ese pequeño detalle, pero Jiraiya si, algo no le daba buena espina, pero no podía hacer muchas preguntas con Naruto presente. Así que tendría que preguntar en la mañana, ya que la última vez que fue, Natsuki vivía ahí y era conocida como "La Princesa Rebelde de Rothenburg".
Alphonse: ¿Necesitan algo más? –preguntó.
Jiraiya: No gracias, te llamaremos si te necesitamos.
Alphonse: Entendido –dijo comenzando a caminar para salir de la habitación – Esperamos que su estancia sea agradable, el hotel les desea buenas noches, estamos a sus órdenes –dijo haciendo una reverencia.
Naruto: Gracias –le dijo sinceramente y el mayordomo cerró la puerta.
En cuanto cerró la puerta Naruto miró al Sabio Pervertido.
Naruto: Este lugar debe ser muy caro ¿no?
Jiraiya: En realidad no –le contestó – De hecho, es uno de los menos costosos de todo el pueblo, pero bueno, ahora a dormir, que mañana nos espera un largo día –dijo y después comenzó a estirarse.
Naruto: De acuerdo, a dormir - dattebayo –dijo sacando se su mochila su pijama.
En lo que Naruto se cambiaba, Jiraiya miró por la ventana y pudo ver que las luces del Palacio estaban apagadas, eso no era buena señal, desde siempre, cuando era de noche, las luces del palacio se mantenían encendidas.
Algo no andaba bien, si Natsuki no estaba en el palacio.
Entonces ¿dónde estaba?
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Rothenburg, Casa Song
Natsuki se había levantado temprano para el asombro de todos, Izumi y Natsuki no habían ido a la escuela debido a que la policía todavía estaba investigando la explosión en la escuela, por lo que las clases quedaban canceladas hasta nuevo aviso.
Así que se levantó y Kurama estaba junto a ella, habían desayunado y platicado de manera normal, como si nada hubiera sucedido, nadie considero prudente el mencionar los hechos que habían sucedido durante los últimos días, así que hablaron de otros temas y en el radio pusieron el canal de música, sin noticias.
Cuando terminaron el desayuno, la rubia subió a su cuarto y vio el día que era.
Era el cumpleaños de Sabina y la pequeña había estado esperando ese día como ningún otro, probablemente porque al día siguiente era Navidad, pero también era del día donde Natsuki tenía que salir a ver a cierto par de enormes felinos que la protegieron junto con Kurama cuando era la Princesa del Reino.
Así que se aseo, se quitó su pijama y se puso su ropa, se puso unos jeans azules y una blusa blanca, de manga larga, que llevaba impresas flores de color rosa pastel y suaves verdes que simulaban las hojas y tallos de las mismas. Encima se puso un abrigo café claro que le llegaba más o menos a la altura de las rodillas, y de la misma manera, se puso unos zapatos de color blanco.
Se soltó su cabello y se maquillo ligeramente para que no se notarán tanto las ojeras que tenía debajo de sus ojos, se veía cansada, pero eso no podía detenerla, tenía que estar ocupada en otra cosa y no pensar más.
Kurama: ¿Estás segura de que quieres ir sola? – le preguntó.
Natsuki: Sí – dijo levantándose de su escritorio para agarrar su bolso – Solo iré, los veré por un rato y después regresare, no voy a tardarme mucho.
Kurama: Te quiero aquí antes de la hora de la comida ¿entendido?
Natsuki: Ya lo sé, además, si estas preocupado ¿por qué no vienes conmigo? – le preguntó en un tono juguetón.
Kurama: No muchas gracias –respondió inmediatamente regresando a la cama – No quiero que un par de gatos arruinen mi pelaje, además esos gatos siempre intentan atrapar mis nueve colas, no –dijo sacudiendo su cabeza de manera cómica – Me quedaré aquí.
Natsuki río por la expresión de su compañero, después se levantó y fue hacia la puerta.
Natsuki: De acuerdo Kurama, le daré tus saludos a Rajah y Bagheera~ - le dijo cantarinamente, haciendo que Kurama simplemente le sacará la lengua.
La mayoría no dijo nada cuando Natsuki dijo que iría al bosque a ver a los dos felinos, sabían que si ella estaba con ellos estaría a salvo, así que solo le dijeron que no se tardará mucho, cuando iba por la calle la mayoría de personas la saludaba y después ponían una cara de preocupación por la muchacha, Natsuki podía escuchar los murmullos; "¿Ya te enteraste? La amiga de la princesa fue asesinada el otro día" "¡Qué horror!" "Pobre muchacha, ha pasado por muchas cosas desde que los emperadores murieron", Natsuki solo saludaba de vuelta y seguía su camino con dirección hacia las Tierras de Verano del Reino, donde independientemente de la estación del año, siempre estaba soleado y haciendo calor.
Llegó a la selva del Imperio, en donde las personas podían entrar, pero debían tener ciertas precauciones debido a los animales que se encontraban ahí, Natsuki camino con toda la confianza del mundo, ya que todas las semanas visitaba la selva en busca de sus dos amigos leales.
Llegó a las viejas ruinas abandonadas, en donde desde hacía tiempo, los dos felinos se habían apoderado del pequeño territorio.
Pese a que era de día, dentro de las ruinas estaba muy poco iluminado, por lo que tuvo que tener mucho cuidado, cuando llegó al centro de las ruinas pudo ver la luz del sol colándose desde el enorme árbol que se encontraba en el centro.
La chica se sentó y esperó a que los felinos captarán su aroma y se acercarán, no pasaron ni dos minutos cuando Natsuki pudo observar una gran figura negra acercándose hacia ella.
Natsuki: Hola Bagheera –le dijo a la pantera, quien la comenzó a oler un poco y como Natsuki había alzado su mano a manera de acariciar a la pantera, este la lamió y dejó que lo acariciara como antaño como cuando era cachorro.
Bagheera era un pantera de gran tamaño, evidentemente no más grande que Kurama en su forma original, sin embargo, parado si le llegaba a Natsuki a la altura de la cintura, con unos preciosos ojos amarillos y un pelaje sumamente suave.
De la misma manera, Natsuki y Bagheera escucharon que unas ramas se rompían, al mirar hacia el lado del ruido pudieron ver a Rajah, el tigre que, de la misma manera, le pertenecía a Natsuki desde sus tiempos en el palacio.
Rajah era un tigre majestuoso, largo, grande y corpulento, en altura superaba un poco a Bagheera, el color de su piel resaltaba mucho, de ojos verdes y al igual que su compañero, de un pelaje suave.
Se acercó a Natsuki y la chica con su otra mano lo acarició, este la olfateo y después ronroneo mientras se frotaba en la mano de su dueña.
Ambos no eran felinos comunes y corrientes.
Todo remontaba hacía diez años, cuando ella solamente tenía 9.
Había pasado un año desde que Natsuki había logrado entablar una conexión fuerte con Kurama, pero aun así, debían tener precauciones con la princesa, por lo que Alexander III Fevreau, el abuelo adoptivo de Natsuki, y padre de Nicholas, le había propuesto a su hijo el regalarle a su hija adoptiva dos felinos de la raza Rukh.
Desde que la dinastía Fevreau había sido coronada como la gobernante de Rothenburg hacia más de diez mil años, los Rukh se convirtieron en la raza protectora de la Familia.
Los Rukh acaparaban muchos animales silvestres y salvajes, la diferencia que tenían con los animales normales era el profundo lazo consanguíneo y espiritual que poseían con los miembros de la Familia Real, eran utilizados como medios de protección y guardias especiales de los Monarcas y exclusivamente de ellos.
Cuando las guerras comenzaron a cesar y la paz llegó al reino de Rothenburg hace unos tres mil años, los miembros de la Familia Real dejaron de usarlos para la guerra y comenzaron a convertirse en animales de compañía.
Por lo que su número se multiplico, pero la caza también, así que se manejó la ley de prohibir la caza de los Rukh bajo pena de muerte, con eso, y con la policía capturando cazadores y comerciantes ilegales, la población comenzó a respetar más a la naturaleza y a los Rukh, solo en circunstancias apremiantes los Rukh eran utilizados.
Solo se necesitaba una pequeña gota de sangre de la persona que quería hacer una conexión con un Rukh, cuando los cachorros nacían, lo primero que se hacía era unirlos con un miembro de la familia real por medio de la sangre, así, el Rukh crecería apreciando y protegiendo al miembro correspondiente que se le había asignado. Además, las razas de los Rukh poseían otra gran ventaja, tenían una vida muy longeva, y cuando eran unidos a alguien más, vivían el mismo tiempo que su compañero.
De la misma manera, los miembros de la familia real también tenían reglas para tratar a los Rukh, todos debían respetar a los Rukh, alimentarlos y quererlos. El abuso a los Rukh por parte de la familia real estaba estrictamente prohibido, por lo que, en caso de presentarse casos de abuso, el mismo monarca se arriesgaba a perder su sucesión al trono o su título, dependiendo cual fuera el caso.
Cuando Nicholas y Adelaida adoptaron a Natsuki, nunca se les pudo ocurrir usar un Rukh para protegerla, pero viendo las circunstancias en las que el reino corría el peligro de perder a su única heredera al trono, ya fuera adoptada o no, por una guerra inminente contra Makoto o por culpa del consejo, que la Familia Real sabía que aprovecharían cualquier oportunidad para tomar el poder y más aun siendo ella mujer, decidieron hacerlo.
Alexander fue el que se hizo cargo de traer a los Rukh, dos pequeños cachorros de diferentes especies, pero de la misma rama.
Un cachorro de tigre y otro de una pantera.
Natsuki estaba encantada con sus regalos por parte de su abuelo, pero de la misma manera, también aprendió a respetarlos y a quererlos, justo como la ley y su familia le indicaban.
Aunque les puso nombres de cuentos de sus películas favoritas, como El libro de la selva y Aladdin.
La niña tenía un corazón demasiado grande como para hacerles daño a los animales.
Los años pasaron, Natsuki fue creciendo y muchos cambios se fueron dando, entre ellos, que Kurama había salido del interior de Natsuki, haciendo una amistad fuerte con ella y con los Rukh, aunque Kurama siempre se quejaba debido a que los felinos les fascinaba jugar con las nueve colas del zorro.
Cuando el atentado sucedió y Natsuki tuvo que mudarse con la familia Song, estaba claro que no había lugar en el cual meter a una pantera de 90 kg y a un tigre de 270 kg, por lo que la rubia decidió dejarlos el libertad en su hábitat natural, sin embargo, para que no se sintieran tristes, ella iba una vez a la semana a visitarlos y estar con ellos, después de todo, al darles un poco de su sangre al nacer, los había unido a ella de por vida, había tomado una responsabilidad, y ahora debía cumplirla.
Natsuki se quedó pensando un momento en todo eso y suspiró, cuando abrió los ojos, observó a Bagheera la estaba mirando, como esperando a que ella le dijera algo.
Era algo raro que había desarrollado, ambos se parecían mucho a Kurama, Bagheera se parecía en el sentido de que, si ella se sentía mal, estaba pensando o algo la inquietaba, Bagheera era el primero en notarlo. Mientras que Rajah era un poco más salvaje, se parecía a Kurama en el hecho de que adoraba comer y dormir, pero cuando el peligro acechaba o había alguna amenaza que el detectara, Rajah era siempre el primero en defenderla, el primero en saltar a la línea de batalla junto con Kurama.
Natsuki: Ya lo sé –le dijo parándose – Vamos, tenemos que ir a un lugar –les dijo y ambos felinos se levantaron para seguir a su compañera. Salieron de la selva y se encontraron a un par de personas, quienes la saludaron amigablemente, la mayoría de los aldeanos estaban acostumbrados a ver a los enormes felinos cerca de la princesa, y de igual manera, sabían que ellos no los atacarían si ellos no intentaban herir a la princesa.
Caminaron un rato por la estación de verano hasta que llegaron a su destino.
El cementerio de Rothenburg.
Donde descansaban todos los aldeanos fallecidos en diez mil años y en donde en el centro, se encontraba una abadía enorme, donde descansaban todos los monarcas conocidos en Rothenburg y sus descendientes.
El lugar estaba solo, no podía encontrarse ni un alma ahí, para todos en Rothenburg era un lugar sagrado ya que ahí descansaban sus seres queridos.
La abadía era bastante grande y tenía un estilo medieval que lo hacía parecer otro castillo, Natsuki camino por toda ella, muchas leyendas decían que se veían fantasmas en todo el cementerio y en especial en la abadía, otros hablaban que podía escucharse al coro de la iglesia entonar melodías cuando nadie estaba, y otros de demonios. La verdad era que la mayoría de las veces, Natsuki podía sentir presencias observándola cuando iba a visitar las tumbas, pero jamás nadie la había atacado, ni hombre ni presencias.
Natsuki y los grandes felinos siguieron caminando hasta que llegaron a las tumbas más recientes, que estaban en un pasillo con el acceso a la luz resplandeciente del sol y la luna, junto con un pequeño jardín en el cual crecían muchas flores, el lugar estaba lleno de figuras religiosas así que ella se acercó a la que más conocía.
Delante de ella se encontraban dos tumbas grandes de color blancas. Estaban llenas de runas y oro esculpido en ellas, también aparecían fotos de los que yacían en esas tumbas. En la parte inferior se encontraban diferentes inscripciones.
En la de la derecha se podía leer:
Aquí yace Nicholas II Fevreau.
Hijo mayor de la Dinastía Fevreau.
Gran Emperador de Rothenburg, esposo de Adelaida De Medici.
Adorado hijo, padre, esposo y amigo.
Descanse en paz.
Y en la de la izquierda era una inscripción diferente:
Aquí yace Adelaida De Medici.
Guerrera del Noble Linaje De Medici.
Gran Emperatriz de Rothenburg, esposa de Nicholas II Fevreau.
Adorada hija, madre, esposa y amiga.
Descanse en paz.
Las inscripciones siempre hacían que su corazón se hiciera pedazos.
Desde que ella había descubierto que era adoptada y sus padres murieron, su vida se había vuelto un infierno.
Ahora todo lo que le quedaba acerca de lo que alguna vez fue, eran esas tumbas de las personas que la amaron con todo su ser.
Adelaida y Nicholas fueron unos padres excepcionales, le enseñaron el valor de la amistad, el amor, la fidelidad, el orgullo, pero lo más importante, el amor hacia tu propio pueblo.
Todo lo que había aprendido de ellos, Natsuki lo llevaba en su corazón.
Pero también sabía que el día en que sus padres murieron, su vida y valor se fueron con ellos.
No había logrado recuperarse de todo aquello cuando Leiko, Víctor, Miraz, Vincent, Marcus, Philip, Jack, que antes eran parte del consejo real, consiguieron seguidores y por avaricia y odio, quisieron arrebatarle todo, y lo lograron.
La deshonraron, la humillaron y la destronaron.
Su pueblo, los nobles y sus amigos, inclusive Kurama, le habían prácticamente rogado para que iniciara una revolución para volver a tomar el poder y el trono que sus padres le habían heredado, ella sabía que todo el pueblo y más de la mitad de los nobles la respaldarían en sus decisiones, y ese era el problema.
Natsuki estaba destrozada, y tenía miedo que ese quiebre en ella misma la hiciera tomar malas decisiones que podían dejar a Rothenburg peor de lo que ya estaba.
Una Revolución era prácticamente una guerra civil, lo que significaba que habría más muertos de los que ya de por si hubo en el ataque terrorista, además, necesitaban dinero para las provisiones y armas, cosa que no podían darse en lujo, debido a que muchos se habían quedado sin casa, sin trabajo, sin comida, sin nada. Si una Revolución estallaba en ese momento, los que habrían resultado más afectados iban a ser el pueblo, los nobles la apoyaban a conveniencia de ellos mismos, y sabían que no iban a querer compartir lo que les quedaba con el pueblo debido a que se preocupaban por la existencia de su familia.
Y tenían razón, la obligación de los nobles era crear empleos para que todos pudieran acceder al dinero que les permitía vivir sus vidas y llevar comida a sus casas para alimentar a sus familias.
La obligación del gobierno era proporcionar soluciones en el tiempo de crisis para proteger a los más vulnerables.
El problema fue cuando el gobierno fundado por Víctor y sus seguidores, se negó a que el pueblo recibiera el bono para construir de nuevo la ciudad, dijeron que ellos mismos lo administrarían y lo repartirían de manera equitativa, pero la realidad era que no habían aportado ni siquiera el 10% del monto real del bono que la familia real había establecido para ese tipo de situaciones.
El 90% del dinero de ese bono y el dinero público fueron a parar a los bolsillos del nuevo gobierno y sus caprichos más inmundos.
Esa fue la gota que derramó el vaso.
Natsuki estaba completamente furiosa e iracunda cuando se enteró de ello, por lo que, sin pensarlo, fue hacia el edificio de gobierno a gritar la clase de porquería que eran y a lanzar una amenaza contundente.
No importa lo que hubiera sucedido, la mayoría del pueblo seguían viendo a Natsuki como la princesa y la heredera al trono, eso nadie podía negarlo, por lo que ella amenazó con querer volver a tomar el trono y mandarlos a todos a la horca si volvían a cometer una estupidez que pudiera afectar de nuevo a su gente de esa manera y de la misma forma, exigió que el bono del dinero que estaba destinado para los desastres le fuera devuelto al pueblo, de lo contrario, ella cumpliría con su amenaza.
Los miembros del consejo y el gobernador se quedaron realmente ciscados debido a que Natsuki los había descubierto, por lo cual, todo el pueblo también estaría enterado. Y porque sabían que Natsuki estaba en una posición de poder inusual, a pesar de haber salido a la luz que ella era adoptada, todo el pueblo la seguía apoyando, a la monarquía y a la descendiente de la familia real. Ella era más poderosa e influyente que todos los del consejo y sus seguidores juntos.
Eso les dio miedo.
No les quedó opción más que dar su brazo a torcer y dar solo el 30% del bono, con esto, hubo una ola de protestas y manifestaciones en contra del gobierno que fueron brutalmente reprimidas, fue cuando Natsuki intervino y les dijo que ella daría el 70% faltante para reconstruir el pueblo con la herencia que le habían dejado los monarcas, cosa que enfureció al consejo y quisieron arrestar a Natsuki para condenarla a muerte, pero el pueblo se lo impidió, dejando una postura muy clara, si a ella le sucedía algo por mano de agentes del gobierno o un "extraño accidente" le fuera cargado encima, el pueblo no iba a detenerse ante nada para derrumbar al gobierno.
Cuando eso sucedió, el consejo se dio cuenta de que Natsuki no estaba jugando y decía la verdad, por lo que no tuvieron más opción que dejarla en paz y dar el 50% del bono.
Natsuki dio el otro 50% restante, haciendo que Rothenburg pudiera volver a ser como antes, pero de la misma manera, el nuevo gobierno no tenía una estrategia para reactivar la economía, por lo que Natsuki, al ver el sufrimiento de su pueblo y que se morían de hambre, decidió donar el resto de su fortuna a la reactivación de la economía y a seguros para desempleados hasta que consiguieran un trabajo.
Con eso, el pueblo y los nobles quedaron convencidos de algo.
Puede que Natsuki no fuera una princesa de sangre Fevreau.
Pero sus acciones eran las de una emperatriz que se preocupaba por su pueblo más que otra cosa, como sus padres adoptivos le habían enseñado.
Una Emperatriz verdadera que era capaz de dar su vida y todo lo que poseía por su gente, por eso, era respetaba, querida, adorada y temida por la mayoría de su gente.
La única persona que no se veía de esa manera era la misma Natsuki.
Cuando descubrió la verdad, se sintió sucia, por haber ocupado un puesto que no le correspondía, una persona que no debía llegar al trono porque no lo merecía.
Se sintió la peor basura, tenía tanto miedo de no saber quién era, que temía del futuro si llegaba a sentarse en el trono.
Toda su vida se había basado en una mentira, en vivir algo que no era.
Eso hasta el día de hoy la seguía torturando, no sintiéndose suficiente para guiar a su pueblo.
Las lágrimas comenzaron a caer pensando en su amiga, en Mia, si no había podido proteger a su amiga, ¿cómo iba a poder proteger y guiar a todo un pueblo?
Fue entonces que logró escuchar algo del otro lado del pasillo, volteó a ver quién era y se sorprendió.
Era Daichi Pitchard.
Un chico alto, de piel pálida, más alto que Thomas, de cabello castaño rojizo oscuro, ojos oscuros y de fisonomía atractiva. Llevaba una camisa blanca con las mangas dobladas hasta los codos, unos pantalones café claro que llevaban tirantes y unos zapatos negros formales.
Daichi Pitchard era uno de los mejores amigos de Natsuki, junto con Lily y Thomas, los cuatro siempre estaban juntos desde los 7 años, eran los mejores amigos, la gente los definía por diferentes nombres y sus características.
A Daichi, lo llamaban el amable y leal, ya que así era él.
A Lily la llamaban la inteligente, ya que era una característica perfecta para ella.
A Thomas lo llamaban el astuto, ya que, con su ingenio y comprensión de las situaciones, siempre lograba evitar o sacar de los problemas a sus amigos.
Y a Natsuki la llamaban la valiente, ya que siempre había sido la que los defendía y tenía un gran coraje.
Pero los tiempos avanzaban y así pasaron casi toda su adolescencia juntos, pasando por muchos momentos y aventuras juntos, cuando los cuatro entraron a la Universidad, ya no se veían tan a menudo, pero seguían siendo los mejores amigos.
Daichi: Hola –le dijo, los grandes felinos solamente lo miraron, lo conocían desde hacía mucho tiempo, entonces no lo atacaron, ni le gruñeron, y tampoco se pusieron dominantes.
Natsuki se limpió las lágrimas: Hola – le respondió.
Con él, llevaba dos vasos de café en su mano, se acercó tranquilamente hacia ella y le tendió uno.
Daichi: Decidí que un chocolate caliente es necesario para esta situación- le dijo, haciendo a Natsuki recordar cuando una vez, el chico se lastimó seriamente y estuvo en cuidados intensivos durante toda la noche.
Lily, Thomas y Natsuki se habían quedado esa noche en el hospital para cuidar y esperar, cuando lo pasaron a una habitación, todos estaban exhaustos y Natsuki les llevó unos cafés a todos diciendo esa frase.
Natsuki: Gracias - le dijo tomándose un sorbo - ¿Cómo sabías que iba a estar aquí?
Daichi: Te llevó conociendo por más de 10 años, sé a dónde vas cada que te sientes perdida de un tiempo para acá.
Natsuki sonrió con nostalgia y se volvió hacia las tumbas.
Natsuki: Gracias por ayudarme.
Daichi: Para eso estamos los amigos ¿no? - le preguntó sonriendo - Siempre hemos estado juntos, y eso no cambia así estemos en diferentes carreras universitarias.
Natsuki: Lo sé - le respondió - ¿Que sabes de la familia Lope?
Daichi: Bueno, van a tener que construir su casa de nuevo, Reiner les dijo a mis padres que se irían a vivir con una de las hermanas de Sephora, creo que con Marlene - le contestó.
Natsuki conocía bien a Marlene, era la hermana de Sephora y una buena amiga.
Natsuki: ¿Por qué no fuiste a la escuela el otro día? - le preguntó - No te vi en la ceremonia.
Daichi: No estaba en condiciones - le dijo el chico algo triste, por lo que Natsuki dedujo que él se había enterado de todo antes que los demás y ella.
Natsuki: Lo lamento... - le susurró.
Daichi: No lo hagas, tú no tienes la culpa - le dijo intentando alentarla.
Natsuki: Puede que no, pero no deja de calarme en la consciencia - le dijo a su amigo y suspiró - ¿Cómo están las cosas en el pueblo? - le preguntó.
Daichi no era cualquiera persona, provenía de una familia noble, eso significaba que sabía lo que él gobierno estaba intentando ocultar bajo la alfombra.
Había cosas que lograban disimularse, como cuando los aldeanos la saludaban con respeto, Natsuki sabía que lo hacían para no preocuparla.
Daichi: Nada bien - le fue honesto - Después de lo que pasó en la escuela todos los nobles están furiosos, algunos hijos de nobles murieron, están exigiendo respuestas inmediatas a ese ataque, y como cerraron la escuela, pues es un signo de debilidad para el gobierno.
Natsuki: La mayoría lo vemos así- le dijo tomando otro sorbo - Pero lo que me sorprende es que no intervinieran los militares para mantener la escuela abierta.
Daichi: El General Kalakaua se negó a ayudarlos hasta que respondieran las preguntas y aparecieran los responsables - le dijo - Además, todo mundo sabe que nos quieren fuera de las escuelas e ignorantes, no es ningún secreto, y con esto, solo reafirman más la teoría que hay algo más oscuro dentro de todo esto.
Dijo analizando la situación para después tomar un sorbo de su café.
Daichi: Hablé con Thomas y Lily ayer en la tarde, ambos están de acuerdo conmigo, hay algo más en todo esto...
Natsuki: ¿Y el pueblo?
Daichi: Igual que los nobles, están furiosos - le dijo y la miró - ¿No te han dicho nada en el pueblo? - le preguntó y está negó con la cabeza.
Natsuki: Decirme ¿qué?
Daichi: Bueno... - dijo y suspiró - Hay un rumor que está comenzando a tomar mucha fuerza, donde dicen que los nobles y el pueblo va a intentar pedirte ayuda para que vuelvas al trono.
Con eso, Natsuki cerró los ojos.
Parecía ser la misma historia de siempre, estaba cansada de escuchar esa teoría porque le dolía.
Natsuki: Bueno - le dijo después de unos momentos - Creo que ya viste antier que no estoy en condiciones para tal caso- le dijo evitando su mirada.
Daichi: Lo que sucedió la otra noche no fue culpa tuya Nat.
Natsuki: No es eso - le contestó - Es solo que, últimamente, he estado teniendo muchos terrores nocturnos, no he podido dormir bien, y ni siquiera sé lo que sucedió la otra noche, todavía me cuesta trabajo digerirlo.
Daichi: Tu siempre has podido ver espíritus.
Natsuki: Si, pero esto es diferente - dijo poniendo una mano en su cabeza - Es algo más oscuro que haya sentido alguna vez, además, mi ojo otra vez es azul, tengo que calmarme antes de que tenga una hemorragia.
Daichi: ¿Quién te dijo eso? - le preguntó.
Natsuki: Nadie, pero siento que eso es lo que va a suceder si las cosas no se calman en todos los ámbitos.
Daichi: No hagas ese tipo de comentarios- le dijo empujándola suavemente - Me asustas.
Natsuki: Perdón - le dijo - Pero no creo poder ayudar esta vez.
Daichi: ¿De qué hablas? - le preguntó.
Natsuki: A lo que está sucediendo en el pueblo- le dijo finalmente - Hice lo que pude la vez pasada, pero no creo que esta vez hagan caso a la amenaza que le lancé a Leiko.
Daichi: ¿Te arrepientes? - le preguntó.
Natsuki: No, pero no creo que una revolución sea la salida a esto.
Daichi: ¿Por qué no? - le preguntó.
Natsuki: Las estadísticas de los analistas están diciendo que Rothenburg está en una situación extremadamente frágil económicamente, un solo paso en falso y todo el avance que hemos tenido hasta ahora desde el ataque terrorista se habrá perdido, habrá más desempleados, las tarifas van a subir, al igual que la renta, vamos a ver una inflación nunca antes vista. La gente va a morirse de hambre.
Daichi: ¿Estás diciéndome que lo mejor es aguantar esta situación? - le preguntó sorprendido.
Natsuki: Claro que no, no tenemos que aguantar el abuso de nadie, pero debemos buscar otra manera para que esto se resuelva.
Daichi: Se dice que el gobierno está metido en las desapariciones y asesinatos más recientes.
Natsuki: Con más razón debemos buscar otra manera - le dijo – Si eso es cierto, también podría indicar que todo el dinero lo han estado desviando a cuentas privadas, además, todo mundo sabe que desde que mis padres fallecieron se vive mucha represión.
Daichi: Muy bien –suspiró, conociéndola perfectamente bien, sabía que estaba diciendo lo que su razón le estaba indicando, no su corazón - ¿Qué dice tu corazón?
Natsuki lo miró raro: ¿Qué?
Daichi: Ya te lo dije, te conozco muy bien, siempre has tenido ese toque de siempre pensar lo mejor para tu pueblo bajo un razonamiento lógico, y lo entiendo, pero ¿qué te dice tu corazón? ¿qué quieres hacer tú?
Natsuki suspiró, sabiendo perfectamente bien a lo que se refería, él era uno de sus mejores amigos, difícilmente podía ocultarle algo.
Natsuki: ¿Honestamente? –le preguntó y el hombre asintió – Siento que estoy ignorando lo que dice mi corazón hasta el punto de que casi este muerto o ciego – le confesó – Sé que lo mejor para mi pueblo es una Revolución, así se acabarían muchos de nuestros problemas, si establecemos unas leyes económicas y sociales muy parecidas a las que había cuando mis padres dirigían el Reino podríamos ver a Rothenburg brillar otra vez, pero si eso pasa, mucha gente que no tiene dinero va a pagar con creces todo esto – dijo y miró al suelo, recordando lo que su abuelo le dijo una vez – Mi abuelo me dijo una vez que hay veces en que los justos pagan por pecadores, y es cierto.
Daichi: Lo sé, pero por lo que alcance a escuchar, el pueblo está listo para tomar ese riesgo – dijo y la rubia lo miró – Ellos están dispuestos a seguirte.
Natsuki: Ese es otro factor ¿sabes? –le dijo sonriendo tristemente.
Daichi: ¿A qué te refieres?
Natsuki: No sé si voy a ser capaz de poder dirigir a un país, no soy línea sanguínea Fevreau; si recupero el trono me da miedo el que el pueblo confié tan ciegamente en mí que pueda terminar haciéndoles mal.
Daichi: ¿Qué sucede? – le preguntó preocupado - ¿Crees que por no ser línea sanguínea vas a hacer las cosas mal?
Natsuki: ¿Cómo puedo hacer las cosas bien si no sé quién soy? Desde que me enteré que soy adoptada, no sé quién soy, de donde vengo, no sé si tengo las habilidades para hacer lo que quiere la gente, no sé si voy a poder ser lo suficientemente fuerte y valiente para poder proteger a mi gente de toda la amenaza que pueda surgir.
Daichi: ¿Por qué dudas de ti? ¿Ya no confías en tu pueblo?
Natsuki: No es que no lo haga, es solo que antes de poder confiar en alguien más, debes aprender a confiar en ti mismo, en tu propia fuerza, y ahora, siento que estoy caminando dormida entre el bosque oscuro, no sé cómo despertar.
Daichi: Siempre has tenido una fuerza impresionante Nat.
Natsuki: Ahora no me siento fuerte – le dijo mientras sus ojos se humedecían – Toda mi fuerza y mi valor se fueron cuando murieron mis padres – dijo y miró la tumba de sus padres – Esa princesa…, esa chica que no conocía el miedo, ya no soy ella.
Daichi la tomó de sus hombros y ambos se miraron fijamente a los ojos.
Daichi: Yo no creo eso, sigues triste, y es normal; así como también sé que tú crees que jamás vas a sanar de las heridas que te dejaron, pero yo sé que, si lo harás, y cuando lo hagas, vas a recuperar tu fuerza y tu valor.
Natsuki: ¿Por qué confías tanto en mí?
Daichi: Porque tu confiaste en mi cuando nadie más lo hizo, tú, Lily y Thomas han estado ahí para mí cuando nadie más lo estuvo, siempre has tenido el don de ver lo mejor en la gente, de no desprestigiar a nadie, a menos que realmente se lo merezca, confió en ti porque te conozco, y porque eres mi amiga. Jamás se abandona a alguien cuando está en su peor momento, tú me enseñaste eso y no voy a abandonarte ahora.
Natsuki: Eres uno de los hombres más amables que he conocido Daichi.
Daichi: Escucha, si te sientes mal o algo no está bien, puedes decírmelo.
Natsuki: Lo sé.
Daichi: No estás sola en esto Nat, somos amigos, y sabes que Lily, Thomas y yo siempre vamos a estar aquí para ti, aunque tú te sientas mal.
Una lagrima cayó de los ojos de la rubia, quien abrazó a su amigo con todas sus fuerzas, a lo que el chico le correspondió.
Sin embargo, a pesar de todo lo que le había dicho Daichi, las ideas de Natsuki no cambiaban.
Ella seguía sin saber quién era, de donde venía, quienes habían sido sus padres biológicos.
Fue entonces cuando sucedió, cerró los ojos y en su cabeza pudo ver varias imágenes.
Sin embargo, no tenían sangre ni muerte en ellas.
Al contrario, se podía observar una pequeña casa, en la cual un hombre rubio y una mujer pelirroja estaban hablando con mucha alegría.
¿?: ¡Seré mamá-dattebane! – exclamó la mujer con alegría.
¿?: ¡Entonces finalmente seré padre! – exclamó igualmente entusiasmado el hombre.
La mujer pelirroja lo abrazó con fuerza y el hombre le devolvió el abrazo.
¿?: ¡Y yo seré una madre-dattebane! – exclamó de nuevo muy emocionada.
La imagen se borró de su cabeza, pero le saltaron los mareos.
Su cuerpo se empezó a sentir frágil y su equilibrio comenzó a fallar, por lo que sus piernas temblaron y Daichi se dio cuenta, sosteniéndola a tiempo antes de que se cayera.
Daichi: Nat – dijo separándose un poco - ¿Estas bien?
Rajah y Bagheera notaron el extraño comportamiento de la rubia y se acercaron.
Natsuki: Sí – dijo parpadeando constantemente – Es solo que me mareé.
Daichi: ¿Desayunaste?
Natsuki: Sí, es por eso que no entiendo por qué.
Daichi: Creo que lo mejor es llevarte a tu casa, todavía no te recuperas de lo del otro día.
Natsuki comenzó a levantarse lentamente con la ayuda de Daichi y Rajah.
Daichi: Creo que será mejor llevarte al hospital con Victoria
Natsuki: Ya me siento un poco mejor, no creo que sea necesario – dijo recuperando la postura.
Daichi: No lo creo, te acompañaré a tu casa – le dijo y la chica lo miró agradecida.
Natsuki: Gracias – le dijo sinceramente a su amigo, después escucharon unos rugidos cerca, miraron y eran Rajah y Bagheera, que miraban a Natsuki y Daichi con cara de pocos amigos, haciendo reír a la rubia y de la misma manera, haciendo que Daichi comenzará a sudar a mares, ya que sabía que esos dos gatos solían ser muy territoriales con Natsuki – Y también gracias a ustedes, Rajah, Bagheera – les dijo y ambos se acercaron, frotándose con ella en una señal de cariño.
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Mundo Ninja, Konoha
Después de los sucesos ocurridos Tsunade solo se encontraba pensando acerca de lo que había sucedido y de la información que Morgana les había revelado antes de morir. Tenía que crear una estrategia para saber si la información que habían recibido era verídica y en Kawagakure (La tierra de los Ríos) podían encontrar respuestas a la mayoría de preguntas que tenían, y de la misma manera, poder saber en dónde se encontraba la hermana de Naruto, saber cuál era su identidad, etc.; el día anterior le habían hecho un pequeño funeral a Morgana, la mayoría de los que estuvieron presentes en dicho funeral habían sido los que habían participado en la batalla, después la cremaron y enterraron sus cenizas junto con todos los héroes anónimos que habían dado su vida para proteger Konoha.
La cabeza le había estado dando vueltas desde que Morrigan se había metido en su mente para investigar más acerca de la hermana de Natsuki, ella no sabía gran cosa, Jiraiya no se lo había dicho, por lo tanto, ella no le había servido a Morrigan para encontrar a la chica.
Sin embargo, estaba la otra cuestión con los Kages.
Después del incidente, los Kages se habían alterado bastante, no solo por el hecho de que el enemigo conocía detalles acerca de las vidas privadas de algunos de ellos, sino porque había sido una amenaza directa contra sus Naciones, lo único que faltaba para que iniciara un conflicto, era una la declaración de guerra oficial.
Todos los Kages lo sabían a la perfección, pues era muy parecido a lo que Obito les había hecho en el pasado, por lo que todos, inclusive Tsunade, había ordenado mandar algunos chūnin y jōnin a vigilar las fronteras, el enemigo vendría por todos lados, así que tenían que estar preparados.
También estaba la situación de Shikaku, ¿cómo había sido posible que él supiera de tal situación y no lo hubiera informado ni a ella y tampoco a su propio hijo?
Estaba más que claro que era un secreto de Estado sumamente protegido, sin embargo, conllevaba un riesgo, un peligro que debió ser alertado a la siguiente generación.
El Tercer Hokage había creído que ninguna amenaza iba a presentarse con lo que respectaba a ella.
Pero se había equivocado.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando alguien tocó la puerta de la habitación.
Tsunade: Adelante – respondió, haciendo que Shizune entrara.
Shizune: Tsunade-sama – le habló – Los Kages están solicitando una reunión por computadora, dicen que es urgente.
Tsunade: ¿Lograron reparar los aparatos? – le preguntó.
Shizune: Desafortunadamente no, tuvimos que usar unos nuevos.
No hacía falta decir que después del ataque, la oficina de Tsunade había quedado parcialmente destruida, por lo que tuvo que moverse a otra en lo que reparaban la oficina principal.
Tsunade: De acuerdo – dijo levantándose - ¿Dónde están Shikamaru y Kakashi? – le preguntó.
Shizune: Ya se encuentran en el lugar Tsunade-sama, los Kages también han pedido la presencia de Shikamaru.
Tsunade se imaginó el porqué.
Tsunade y Shizune salieron de la habitación y caminaron hasta la otra, cuando abrieron la puerta pudieron ver de nuevo un panorama familiar, los 4 Hokages anteriores, Shikamaru y Kakashi estaban ahí.
A: ¿Qué fue lo que sucedió? – preguntó directamente el Raikage, siendo brusco como siempre.
Tsunade: Después de lo sucedido – inició Tsunade – El hombre nos atacó, quería obtener información y no creo que pudiera obtenerla, después se fue.
Mei: ¿Y qué sucedió con la mujer? - dijo mirando a todos en la habitación por la computadora – No la veo.
Tsunade: Desafortunadamente, la mujer falleció en la batalla que libramos contra Morrigan.
El Tsuchikage y el Kazekage cerraron los ojos entendiendo la situación, mientras que la Mizukage y el Raikage no podían creer lo que estaban escuchando.
Gaara: Ya veo… - dijo y miró a Shikamaru - ¿Es cierto lo que decía Morrigan? ¿Tu padre sabía de la existencia de esa niña? – le preguntó.
Shikamaru: No puedo confirmar o negar algo –les dijo a todos – Después de lo sucedido, busque en las cosas que mi padre había dejado cuando falleció, algún indicio o algo más que pudiera corroborar lo que el enemigo estaba diciendo, sin embargo no encontré nada, ni una sola pista, eso significa que si mi padre lo sabía, no debió dejar absolutamente nada que pudiera servir como evidencia, la otra opción es que no supiera nada y el enemigo lo estuviera diciendo para crear desconfianza entre nosotros.
Después de llegar a dicha conclusión, todos se miraron entre ellos.
Hashirama: Saru – le dijo al Tercer Hokage, quién lo miró - ¿Shikaku lo sabía?
Hiruzen se quedó pensando: A decir verdad – dijo Hiruzen – Cuando ambos niños nacieron y los rumores se empezaron a propagar acerca de que habían sido gemelos, Shikaku fue uno de los primeros en acallar esos rumores y decir que eran falsos, sin embargo, nunca hable con él acerca de ello, no sabría decir si lo hizo creyendo que solo eran rumores sin sentido o si lo hizo estando consciente de que era verdad y por eso acalló los rumores, para proteger a la niña.
Todos se quedaron pensando acerca de lo que había dicho Hiruzen.
Kakashi: Shikamaru – mencionó al chico, haciendo que este lo volteara a ver – Tu conocías muy bien a tu padre ¿cuál crees que sea la respuesta?
Shikamaru se quedó unos segundos pensando, esa era la pregunta que le había estado comiendo desde la muerte de Morgana, así que había comenzado a pensar y usar su razonamiento lógico para resolver la situación.
Shikamaru: Mi padre no era el tipo de hombre que le hiciera caso a rumores sin sentido, si él hubiera creído que solamente era un rumor no le hubiera hecho ningún caso, y tampoco habría comenzado a acallar los rumores, simplemente lo hubiera dejado pasar. En cambio, si hubiera sabido que era verdad y los rumores comenzaban a expandirse, sabía que tarde o temprano iba a confirmarse, y poniendo en contexto la situación que el Tercer Hokage nos expuso la vez pasada, esos mismos rumores hubieran podido llegar a oídos del enemigo para lanzar un segundo ataque a Konoha, por lo tanto, mi padre hubiera actuado en consecuencia y comenzar a decir que era una mentira, que solo había nacido un niño. Personalmente, creo que mi padre si lo sabía.
Esa había sido la segunda conclusión acerca de lo que estaba sucediendo.
Shikamaru: Sin embargo, como dije antes, no hay prueba alguna en las cosas de mi padre que acredite lo que estoy diciendo.
Mei: Pero el enemigo dijo que se había enfrentado a tu padre varias veces ¿tampoco hay pruebas de ello?
Shikamaru negó con su cabeza: Mi padre siempre fue muy discreto en lo que respectaba a sus enemigos, no decía quiénes eran, pero los tenía siempre muy bien ubicados, así que, reiteró, no tenemos pruebas que confirmen lo que el enemigo estuviera diciendo.
Kakashi: Pero tampoco tenemos pruebas que nieguen que el enemigo estuviera diciendo la verdad ¿cierto? – preguntó al joven.
Shikamaru: Así es, en este momento, la probabilidad es de 50 – 50, en todo caso, confirmo lo que dije hace rato, creo que el objetivo del enemigo es que nosotros comencemos a desconfiar de los demás.
Tsuchikage: Estoy de acuerdo –dijo el hombre – El enemigo quiere dividirnos.
A: ¿Por qué dices eso?
Shikamaru: Porque el enemigo no solo utilizó secretos de Konoha e indagó en nuestras vidas personales, sino que también se nos puso enfrente para probarnos, saber si ustedes como Kages, iban a poder confiar en Konoha después de esto, no hubiera existido ninguna necesidad de decirlo si el enemigo no estuviera implementando un plan de desconfianza entre naciones.
Hashirama: Y en todo caso, ¿qué vamos a hacer?, tenemos al enemigo en puerta, en cualquier momento podría atacar.
Tobirama: A decir verdad, no creo que ataque tan pronto.
Hashirama: Tobirama, explícate – le dijo a su hermano menor.
Tobirama: La estrategia del enemigo ha sido querer asustarnos y crear desconfianza entre las naciones, para que así, no podamos actuar con cordura por la presión que nos están ejerciendo. Si Makoto hubiera querido atacar con toda su fuerza, ya lo hubiera hecho.
Hashirama: ¿Y eso que significa? –preguntó y su hermano lo miro fastidiado.
Tobirama: Eso significa que, en este momento, las naciones ninja no son su prioridad.
Minato se dio cuenta de la situación.
Minato: ¿Quieres decir que…? – preguntó esperando no recibir la respuesta que estaba pensando.
Tobirama: Así es, para Makoto y sus tropas, lo más importante en este momento es encontrar a tus mocosos para exterminarlos – declaró.
Tsunade abrió los ojos sorprendida y se maldijo mentalmente por haber permitido que Jiraiya se llevará a Naruto lejos de Konoha y para colmo, que los dos se fueran solos.
A: ¡Tsunade! – exclamó molesto - ¡¿En que estabas pensando para dejar que se fueran solos?!
Tobirama: No creo que reclamarle a mi sobrina nieta sea de ayuda – intervino antes de que Tsunade hablará – Además, creo que fue muy conveniente.
A: ¿De qué hablas Segundo?
Tobirama: Ya confirmamos la desesperación del enemigo por encontrar a la hermana de Naruto, y cuando Morgana le enseño el chip que según Morrigan le había puesto a Naruto para localizarlo, su cara fue de sorpresa y decepción.
Kakashi: Es significa que querían matar dos pájaros de un tiro.
Tobirama: Exacto, por lo tanto, el enemigo si sabía en donde se encontraba Naruto, pero no sabe en dónde está su hermana, necesitaba de Naruto o de alguna otra persona que supiera de su existencia para encontrarla y que los llevara a ella. Y ahora, que el chip se perdió, el enemigo ha perdido de vista tanto a Naruto, como a su hermana.
Gaara: ¿Crees que ambos estén a salvo?
Tobirama: Es muy probable, estoy seguro que durante diecinueve años el enemigo ha buscado a la chica, y no la ha encontrado, no sé si ha sido por una especie de protección de alguien como dijo Morrigan cuando estaba hablando con Morgana o no, pero por lo que podemos pensar, es que, por el momento, y si Naruto esta con su hermana, ambos están a salvo.
Hiruzen: La pregunta es ¿por cuánto tiempo?
Tobirama: Esa es la interrogante que falta.
Mei: Entonces ¿qué podemos hacer en esta situación?
Tsunade: Prepararnos para lo peor –les dijo a sus compañeros – Jiraiya me aseguró que regresarían dentro de poco, para entonces, nosotros tenemos que estar listos para defendernos de los ataques.
Ōnoki: La Alianza Shinobi tendrá que pelear de nuevo.
Tsunade: Así es – le contestó – Mientras tanto, tenemos que descubrir la verdad de lo que nos dijo Morgana.
A: ¿A qué te refieres?
Tsunade: Antes de morir, Morgana nos dijo algunas cosas que podrían ayudarnos.
Gaara: ¿Qué fue lo que dijo?
Tsunade: No fue muy concisa porque estaba seriamente herida, pero nos dio esto – dijo y de su bolsillo sacó el talismán que Morgana le había dicho a Shikamaru.
Los Kages observaban el talismán con curiosidad, no sabían para que servía o si iba a servir de algo.
Shikamaru: No nos dijo para que era, sin embargo, nos mencionó que debíamos reunirnos con el daimyō de Kawagakure – dijo recordando las palabras de Morgana.
Mei: ¿Kawagakure? – preguntó realmente sorprendida la Mizukage.
Kawagakure era conocido por ser una de las Tierras Ninjas más pacificas del Mundo Ninja, no les gustaba meterse en problemas y tampoco les agradaba mucho convivir con sus vecinos, siempre se mantenían neutrales ante los conflictos exteriores, los rumores decían que la seguridad de la Aldea era demasiado alta, cualquier persona que mandará algún espía, jamás regresaba con vida. Era una tierra sumamente protegida de los invasores, además, tenían altos índices de comodidad social y económicamente hablando, eran bastante fuertes, algunas aldeas de las Cinco Grandes Naciones tenían contratos económicos importantes con la Tierra de los Ríos, ya que, gracias a su diversidad de montañas y ríos, además de ser sumamente fértiles para la agricultura y ganadería, eran el principal importador y exportador de piedras preciosas en todo el Mundo Shinobi.
Y la otra gran diferencia era que el País de los Ríos no era dirigido por ningún Kage, sino por el mismo Daimyō, que se encargaba de llevar las riendas de su país bajo sus propios términos. Cuando la Guerra terminó, la Unión Shinobi había enviado mensajeros a todos los países Ninja para que se les unieran, algunos habían denegado la invitación, otros como Amegakure y Kusagakure habían aceptado la invitación.
Sin embargo, también estaba el caso de Kawagakure, que cuando se le envió la invitación, jamás habían enviado una respuesta, no habían contestado un "si" o un "no".
Mei: ¿Qué no se supone que habían declinado la invitación para ser parte de la Unión? – preguntó.
Tsunade: En realidad no la respondieron – contestó.
Ōnoki: Pero ¿qué tiene que ver Kawagakure en esto?
Tsunade: Eso es lo que a todos nos gustaría averiguar – aseguró la Hokage – Morgana nos dijo que no eran nuestros enemigos, que solo querían mantenerse al margen hasta que fuera necesario.
Hashirama: También mencionó algo acerca de un hombre llamado Book, y algo acerca de una Corte… - dijo intentando recordar.
Shikamaru: Existe una fuerte posibilidad de que Morgana viniera de Kawagakure, siento que si podemos encontrar lo que Morgana quería y pudiéramos reunirnos con el Daimyō, podríamos encontrar las respuestas que estamos buscando.
A: ¿Les dijo algo más? – les preguntó, intuyendo que no era lo único que les había dicho la mujer.
Kakashi: Así es – dijo y miró a su maestro – Morgana dijo que Minato – sensei debía recuperar algunas memorias que perdió al momento de morir, una supuesta maldición – dijo y la mayoría de los Kages se sorprendió – Mencionó a una hechicera cerca de las Costas del País del Viento.
Gaara levantó una ceja, pensando en lo que había escuchado.
A: ¿Una maldición? ¿Están seguros de que no se volvió loca? –les preguntó.
Tsunade: A mí también me sorprendió, y no lo hubiera creído si no hubiera visto a Morgana pelar.
Hashirama: ¿De qué hablas? – le preguntó.
Tsunade: Morgana, no peleaba de una manera normal, no utilizaba jutsu, ni posición de manos, ni siquiera su cuerpo, utilizaba palabras que hacían que las cosas se movieran de diferentes maneras y a su propio beneficio. Es como si estuviera lanzando hechizos, además, existen registros muy antiguos que coinciden con la manera de pelear que ella utilizó, se les denominaba como Brujas o Hechiceros.
Ōnoki: ¿Estás segura? –le preguntó.
Tsunade: Completamente, hay algo detrás de Morgana en su manera de pelear.
Kakashi: Tiene razón, yo también lo vi.
A: Pero la magia y las brujas no existen – dijo completamente convencido y pensando que lo que estaban diciendo era una reverenda tontería.
Gaara: Tal vez sea… - murmuró Gaara, haciendo que todos lo miraran.
Mei: ¿Kazekage?
Gaara: Existen rumores acerca de una hechicera en el País del Viento desde hace mucho tiempo, se dice que mucha gente acude a ella cuando alguna enfermedad incurable azota a nuestra gente, he conocido a gente que dice haberla visto desaparecer en las costas. Sin embargo, como dije, es solo un rumor.
Shikamaru: Hasta el momento, lo único que tenemos son las piezas de un rompecabezas, tenemos que encontrar la manera de armarlo, y por lo aprendido hasta ahora, sugiero que no nos tomemos los rumores tan a la ligera.
Gaara: ¿Crees que Morgana decía la verdad?
Shikamaru: Morgana pudo haber estado muy herida, pero ninguno de nosotros pudo ver la mentira en sus ojos, parecía estar muy convencida de lo que estaba diciendo. Por mi parte, estoy sumamente convencido de que mi padre sabía de la existencia de la hermana de Naruto y por eso acalló los rumores.
Kakashi: ¿Estás diciendo que los rumores que hemos escuchado pueden ser realidades?
Shikamaru: En este caso, sí, además – dijo y miro al Cuarto Hokage - ¿No se les hace extraño que Morgana conociera al Cuarto Hokage pero que él no la recuerde?
Tsunade: Minato – dijo nombrando al Cuarto Hokage - ¿Estás seguro que no la recuerdas?
Minato negó: He estado intentando hacer memoria, pero no recuerdo nada, incluso tengo problemas para recordar lo que sucedió la noche del ataque.
Kakashi: ¿Cree que el jutsu está mal hecho? – le preguntó a su maestro.
Minato: No lo creo, ninguno de los Hokages anteriores ha demostrado padecer de amnesia ¿o sí? – preguntó a los demás Hokages y estos negaron con la cabeza.
Tsunade: Entonces debemos averiguar el porqué, y para eso, debemos hacer caso a lo que dice Morgana.
Gaara: De acuerdo – dijo y todos lo miraron – Enviare un equipo a encontrar a la hechicera.
Tsunade: Por mi parte, enviare a un mensajero a Kawagakure para proponerle al Daimyō una reunión con los Cinco Kages ¿están de acuerdo?
Ōnoki: Por el momento, es nuestra mejor opción, pero ¿qué haremos si la rechaza?
Tsunade: Si eso pasa, deberemos buscar otra estrategia.
A: Estoy de acuerdo.
Tsunade: Bien, entonces nos comunicaremos cuando el mensajero haya regresado con la respuesta - dijo y después miró a Kakashi – Kakashi, quiero enviarte a ti, ve a preparar lo que necesites, mañana sales a primera hora.
Kakashi: Si señora – le dijo a la mujer.
Todos los presentes estaban convencidos de algo, tenían que averiguar qué era lo que estaba sucediendo, y estaban convencidos que en Kawagakure se encontraban las respuestas que estaban buscando.
Así que tendrían que empezar a moverse para encontrarlas.
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Rothenburg, Burghotel
Los rayos de sol se colaban a través de las cortinas, significando un nuevo día para el mundo.
Algunos de esos rayos fueron a dar a la cara de Jiraiya, que sorprendentemente fue abriendo los ojos poco a poco.
Jiraiya: Ya es de mañana – dijo y se estiró – Es hora de levantarse.
En eso, miró a su lado y pudo ver que Naruto se encontraba profundamente dormido en la otra cama, era raro ver que no se despertará tan temprano, ya que siempre que ambos solían viajar juntos, Naruto era quien se levantaba primero.
A Jiraiya le habían quedado dudas acerca de lo que había dicho Naruto, así que se acercó a la ventana, y en efecto, desde ahí se podía ver el castillo, pero Jiraiya se alarmó un poco por lo que vio.
No era el palacio que de antaño el recordaba, el color del castillo originalmente era de los colores azul, blanco y amarillo color oro. Aún podía verse esos colores desde fuera, pero ahora se veían un poco más opacos, como si no le estuvieran dando mantenimiento, desde lejos se podía notar que las chimeneas no estaban encendidas, ya que no salía humo del castillo, las hierbas estabas algo descuidadas.
Pero el punto que le dijo directamente a Jiraiya que algo andaba terriblemente mal, era que las rejas del jardín para entrar al palacio se encontraban cerradas.
Jiraiya: ¿Qué está sucediendo? – preguntó y miró de nuevo a Naruto, este se encontraba perdido en su quinto sueño, miró la hora, apenas eran las 7 de la mañana, tenía tiempo se sobra para ir y regresar, para así poder averiguar qué era lo que estaba pasando.
¿Y en el caso de que no pudiera regresar antes de que Naruto se levantará?
Suspiró, no era cualquier cosa, si bien es cierto que ya no era un niño, todavía no tenía respuestas concretas acerca de la amenaza que estaba en puerta.
Por lo que exponer a Naruto a una Tierra que era desconocida para él, era peligroso.
Pero tampoco podía quedarse ahí esperando a ver que sucedía simplemente por obra del destino, tal vez Natsuki estaba en peligro y por eso los aldeanos los miraron de la manera que lo habían hecho.
Encontró papel y una pluma, estaba decidido a averiguar que estaba sucediendo, así que escribió una nota, tomó su ropa y se dirigió al baño para cambiarse.
Unos minutos después, Jiraiya se encontraba en la recepción y pudo observar al mismo hombre que lo había atendido la noche anterior.
Jiraiya: Buenos días, disculpa ¿cuál era tu nombre? – le pregunto al recepcionista.
Alphonse: Buenos días señor, mi nombre es Alphonse, ¿tuvo una buena noche?
Jiraiya: Ah sí, disculpa, me estaba preguntando ¿podrías decirme que le sucedió al castillo? – preguntó y Alphonse abrió los ojos como platos – Visite Rothenburg hace algunos años y no estaba así, ¿dónde está la familia real?
Alphonse: ¿A caso no lo sabe? – le preguntó en un volumen bajo.
Jiraiya: ¿Qué? – preguntó sin saber a qué se refería el más joven.
Alphonse miró a Jiraiya algo asustado, así que volteó a los lados para asegurarse que nadie estuviera escuchando su conversación.
Alphonse: Escuche señor – comenzó a susurrar – No sé por cuánto tiempo estuvo fuera, pero hace algunos años Rothenburg sufrió un ataque que acabó con la familia Imperial.
Jiraiya: ¡¿Qué dijiste?! – preguntó alterado, el hombre le hizo una señal para que guardara silencio y Jiraiya entendió que no era un tema fácil de tratar para los habitantes, sin embargo, estaba realmente alterado – Repite lo que acabas de decir.
Alphonse: Hace dos años Rothenburg sufrió un ataque a manos de un enemigo desconocido, mucha gente murió y los Emperadores también.
Jiraiya: ¿Y Natsuki? – preguntó sintiendo como se le formaba un nudo en la garganta - ¡¿Qué fue de la princesa?! – preguntó de nuevo alterado, Alphonse de nuevo, estaba intentando que el hombre se calmará. Por fortuna, no había nadie en la recepción a esas horas de la mañana.
Alphonse: Si bien los Emperadores no lograron salvarse, la princesa Natsuki logró sobrevivir al ataque por poco, pero desde entonces un nuevo gobierno tomó el control, le voy a dar un consejo, tenga mucho cuidado con los soldados especiales y agentes secretos del Gobierno, no les gustan los extraños y mucho menos los temas que tengan que ver con la familia Imperial, le tienen mucho resentimiento a la princesa.
Jiraiya: Entonces ¿Natsuki está a salvo? – preguntó y el viejo asintió, el hombre pudo sentir como la comida de su estomagó volvía a su lugar – Pero entonces ¿dónde está?
Alphonse: No sé exactamente donde vive, pero muchos la han visto rondando el palacio y los bosques muy frecuentemente, se dice que tiene una pequeña casa por los bosques. Otros dicen que se fue a vivir con algún amigo muy cercano a ella, la verdad es que nadie lo sabe con exactitud, y quien lo sabe, no dice nada, solo se escuchan los murmullos en las calles, es nuestra manera de protegerla.
Jiraiya: ¿Protegerla? ¿De quién los atacó?
Alphonse negó: Del Gobernador y de su consejo, no la quieren en el pueblo por la gran influencia que representa y porque varias veces ha desafiado su autoridad, pero el pueblo sigue apoyando a la Familia Imperial, esa es una de las razones por las que la princesa sigue con vida; el Gobierno y su consejo saben que no pueden tocarle un pelo a la princesa porque todo el pueblo es capaz de írseles directamente a la yugular.
Jiraiya miro a todos lados preocupado, ahora sabía que era lo que estaba pasando, y por lo que acababa de decir Alphonse, él sabía algo de la ubicación de Natsuki, pero lo más seguro era que no se lo diría.
Alphonse: Disculpe señor – dijo y Jiraiya lo miró – El joven que lo acompaña, tiene mucho parecido físico con la princesa, ¿es algún familiar verdadero suyo?
Jiraiya: Algo así, ¿por qué crees eso?
Alphonse: Cuando los Emperadores fallecieron y para tomar el control del Gobierno, el Gobernador Leiko hizo público que la princesa era adoptada, por eso preguntaba.
Jiraiya: ¿Hizo eso? - preguntó enojado, y el otro asintió, el conocía al hombre del que estaban hablando, cuando Nicholas gobernaba, Leiko había sido parte del consejo real, sin embargo, nunca le dio buena espina a Jiraiya, le parecía sumamente agresivo y codicioso, el intuyó lo demás – Seguramente para poder quitarla de la sucesión al trono.
Alphonse: Así es señor.
Jiraiya: De acuerdo, tengo que ir a ver a alguien – dijo dominando su enojo – Escucha, cancela la sauna para mí y dásela al chico con el que vengo, también el desayuno, trata de hacer que no salga de este hotel hasta que yo regresé, te pagaré extra si lo haces ¿está claro?
Alphonse: No puedo prometerle nada señor, pero haré lo que pueda para evitar que el chico salga del hotel.
Jiraiya sacó dinero de su bolso y se lo tendió al hombre, sin embargo, este negó.
Alphonse: Eso no es necesario señor.
Jiraiya: ¿Por qué? – preguntó sorprendido.
Alphonse: Yo no soy muy inteligente señor, pero sé que usted no es cualquier persona, por ende, aquel joven que lo acompaña tampoco es cualquier persona, y está relacionado con la princesa – dijo y Jiraiya se sorprendió de nuevo – Puede contar con mi discreción y mi ayuda señor.
Jiraiya: ¿Por qué lo haces?
Alphonse: Como le dije antes, muchos no estamos de acuerdo con el gobierno que Leiko y su consejo nos impuso, además, todo el pueblo está en deuda con la princesa, por eso la seguimos llamando así; si puedo ayudarla, será un honor señor.
Jiraiya miró al hombre de arriba abajo, le parecía familiar y no podía ver en su cara señal alguna de mentira, su chakra estaba tranquilo, por lo que sabía que no estaba mintiendo.
Jiraiya: Por el momento confiare en ti, pero quiero que sepas que ese chico que está allá arriba no es ningún debilucho, intenta algo y te dejará inconsciente ¿está claro? – le advirtió como última prueba, pero el hombre no se inmutó, solo lo miró y asintió.
Alphonse: Como le dije antes señor, todos en esta isla estamos en deuda con la princesa, si podemos ayudarla de cualquier modo, lo haremos, no pienso traicionar a la que, a mi parecer, sigue siendo mi legitima gobernante.
La determinación del hombre hizo que Jiraiya se sorprendiera, pero al mismo tiempo se sintiera seguro, ahora podía saber que aquel viejo estaba diciendo la verdad.
Jiraiya: De acuerdo – dijo cerrando los ojos y sonriendo tenuemente – Te encargó al muchacho, volveré tan rápido como pueda.
Alphonse: Sí señor – dijo haciendo una pequeña reverencia.
Unos minutos después, un guardia de la Ciudad entró al Hotel, de aspecto tosco, viejo y malhumorado, se igual manera en su traje del lado izquierdo del brazo, llevaba un símbolo del nuevo gobierno, una suástica de color rojo y negro. El hombre fumaba un puro, se acercó al escritorio y se quitó el puro de la boca para dejar que el humo saliera de su boca.
¿?: Buenos días Alphonse – le dijo el hombre.
Alphonse: Buenos días Andreas – le dijo de mala gana reconociendo al hombre.
Andreas: Hace unos momentos, estaba patrullando por las calles y vi a un viejo que no había visto jamás salir por este hotel ¿quién era?
Alphonse: Un cliente – le contestó de manera seca.
Andreas: ¡Claro! – exclamó sarcástico - ¡¿Por qué no se me ha ocurrido?! Hare de nuevo la pregunta, quiero el nombre de ese viejo y de donde viene.
Alphonse: Tal vez no estés enterado Andreas, pero no tengo la autorización para vender los datos de los clientes de este hotel – le dijo molesto – Así que no tengo porque darte nada, es un cliente que simplemente llegó solo anoche y pidió una habitación.
Andreas hizo una mala cara: ¿Si sabes que puedo cerrar tu asqueroso hotel cuando yo quiera si no me das la información que quiero? – lo amenazó.
Alphonse: Y tu ¿sabes que mientras no traigas una orden de allanamiento junto con una clausura oficial no nos puedes poner un solo dedo encima? Y por lo que se, esas órdenes pueden tardar meses, así que, adelante, aquí te espero –le dijo de una manera de advertencia.
Andreas miró molesto al hombre, por qué sabía que tenía razón, así que aplastó el puro en la mesa del mostrador.
Andreas: Voy a estarte vigilando escoria – le amenazó y salió del hotel a regañadientes.
Cuando Andreas se fue, Alphonse suspiró pesadamente, había sido difícil convencer al soldado. Sin embargo, lo que le había dicho a Jiraiya iba enserio, si podía ayudar a la princesa, iba a hacerlo bajo todos los medios que poseía.
Después miró la libreta, arrancó la hoja en donde venía el nombre de Jiraiya y escribió otro nombre cualquiera, la que tenía el nombre de Jiraiya la rompió, se levantó al baño y la tiró al escusado. Sabía perfectamente bien las mañas de los agentes del nuevo gobierno, así que sería mejor deshacerse de toda evidencia.
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Mundo Ninja, Límites de la Aldea Escondida entre los Ríos
Kakashi estaba seguro de que ya casi llegaba, habían pasado dos días desde que había partido desde Konoha a Kawagakure, estaba plenamente consciente de donde estaba su aldea, pero debía tener cuidado, ya que había notado varias trampas, como si no quisieran que se acercaran a su territorio.
Ya había estado en la Tierra de los Ríos antes, cuando habían secuestrado a Gaara, Akatsuki había logrado encontrar una guarida en dicha tierra, cuando eso fue de conocimiento público, Kakashi recordaba que el Daimyō había ofrecido una disculpa pública a Konoha y Suna debido a que ellos no se habían dado cuenta del hecho, por lo que, en compensación, Kawagakure había ofrecido pagar todos los gastos funerarios de los ninjas que habían fallecido desde que sacaron al Kazekage de la Aldea.
En aquel momento, Suna no estaba en su mejor momento económico, así que aceptó la oferta.
Desde aquel momento, no habían tenido ninguna noticia de Kawagakure, solo les llegaban noticias de que el País había estado reforzando sus fronteras y la vigilancia en las tierras se había vuelto más estricta.
Fue entonces que, a lo lejos, Kakashi pudo divisar la aldea, esta se encontraba rodeada por un gran rio que no era capaz de pasarse a menos que tuvieras acceso al puente y a las puertas de la Aldea. Por su parte, dicha aldea se encontraba amuralladas por grandes muros que rodeaban toda la Aldea, desde lejos podía divisarse que era roca dura.
Se acercó cuidadosamente y pudo sentir muchos pares de ojos encima de él, ya habían detectado su presencia, pero se mantenían en sus lugares, Kakashi dedujo que mientras el caminaba hacia el acantilado, los demás que lo vigilaban se encontrarían rodeándolo en caso de que fuera un enemigo.
Llegó muy cerca del acantilado y enfrente de él, pudo observar a alguien más, era una mujer que se encontraba parada en medio del acantilado, fue ahí cuando Kakashi pudo observar mejor el lugar.
La tierra donde él se encontraba parado era el lugar "normal" por así decirlo, todo el lugar estaba cubierto de enormes árboles que llegaban casi a la mitad del muro, pero ahora que podía acercarse bien, podía divisar que la Aldea estaba sostenida por una roca aparte, un acantilado de por lo menos 30 metros de ancho (por lo que Kakashi dedujo que seguramente, eso era lo que media el muro). Del otro lado, los muros no dejaban ver mucho más la Aldea, sin embargo, podía notarse que el puente y la puerta se encontraban conectados, posiblemente reforzándose el uno al otro.
¿?: ¡Alto ahí! – indicó la mujer cuando se encontraba a unos 3 metros de distancia de ella, haciendo que Kakashi se detuviera.
Como Kakashi llevaba una capa blanca que generalmente usaba en misiones, esta le cubría la cabeza, dejando ver a duras penas su rostro. La mujer parecía ver que la banda era de Konoha, pero por protocolo tenía que hacer preguntas antes de permitirle pasar.
Por otro lado, Kakashi observó bien a la mujer, debía tener por lo menos unos 29 o 35 años a lo mucho, poseía una armadura de guerrero de color plata que cubría la parte del pecho y el estómago, al igual que los hombros, codos y antebrazos. De la parte inferior, la armadura cubría el largo de sus piernas. Podía observarse claramente que debajo de la armadura, la mujer vestía de una túnica gris. A la cintura, se veía que colgaba una espada pesada como las de antaño, de empuñadora negra. Su largo cabello estaba atado en una coleta, tenía un rostro atractivo, cejas y nariz fina, ojos oscuros y piel blanca. Su nombre era Jin Weiyoung, y era la Primer General de las Fuerzas Armadas de Kawagakure, bajo las órdenes directas del Daimyō.
Weiyoung: Quiero que me digas tu nombre completo, el clan al que perteneces y la aldea de la que vienes.
Kakashi: Si – dijo quitándose la capucha de la capa, dejando ver su pelo, ojos y la máscara que lo caracterizaba – Soy Hatake Kakashi, soy del Clan Hatake y vengo de la aldea de Konoha – le respondió.
Weiyoung se sorprendió bastante, no creía que los fueran a alcanzar tan rápido, todavía faltaba que llegaran las noticias que Morgana les había prometido, si Morgana también había ido a Konoha a proteger al jinchūriki del Kyūbi ¿por qué ella no venía con él?
Weiyoung: ¿Cuál es tu asunto con Kawagakure? – volvió a preguntar.
Kakashi: Estoy aquí por un encargo de la Hokage-sama – le respondió sacando el pergamino con el mensaje de la Hokage – Tengo un mensaje urgente en nombre de la Unión Shinobi que conlleva a las 5 Grandes Naciones – le comunicó mientras que la mujer escuchaba atentamente.
Weiyoung: ¿Debes entregarlo tú mismo?
Kakashi: Así es, se me ordenó entregarlo directamente al Daimyō líder de las Tierras de los Ríos.
Weiyoung: De acuerdo – dijo y de un bolso izquierdo sacó una especie de frasco – Hatake Kakashi, extiende tu mano por favor – dijo y Kakashi no entendió el porqué de la petición, sin embargo, la extendió. La chica abrió el frasco y Kakashi supo que se trataba de un gotero, por lo que Weiyoung dejo caer una gota del líquido en el dedo índice de Kakashi. Después, alzó la vista y observó a Kakashi de pies a cabeza, al notar que no estaba usando una transformación o algún jutsu de encubrimiento cerró el frasco y lo miró – Bien, pasaste la prueba, te llevaré con el Daimyō - le dijo a Kakashi, después miró hacia la fortaleza - ¡No es ningún jutsu de transformación! ¡Bajen el puente y abran las puertas! – exclamó.
¿?: ¡Enseguida señora! – se escuchó del otro lado.
Kakashi comenzó a observar cómo funcionaba el sistema de protección de las murallas. Ya que la gran "puerta" que él creía, estaba hecha de metal puro y decorado con runas e imágenes de reyes y guerreros, y en realidad no era una puerta, sino que cuando se encontraba en posición horizontal y tocaba con el suelo, se convertía en el puente que dejaba cruzar a las ahora si puertas que se encontraban del otro lado. En los bordes del puente, cuando bajaba, podía observarse que habían puesto cierta protección en dichos bordes poniendo una vereda de metal para que nadie se cayera.
De la misma manera, Kakashi observó las puertas, que de igual manera, eran de metal, pero parecían estar pintadas de distintos colores, como el rojo, amarillo, azul, blanco y negro, al igual que el puente cuando estaba en su forma vertical, en dichas puertas podían observarse tallados sumamente definidos que remarcaban ciertas runas y varias imágenes de lo que Kakashi pudo distinguir soles, ríos, un pequeño pueblo y en el centro, se observaba un símbolo que Kakashi dedujo, era el que Kawagakure usaba. Que eran tres líneas verticales a la misma altura, sin embargo, en el final de la última línea de la izquierda, se encontraba un poquito alargada y suavemente, doblada hacia la izquierda.
Las puertas se abrieron hacia adentro y la mujer camino por el puente, así que Kakashi la siguió, fue ahí cuando el hombre pudo divisar que debajo de ellos, corría un río caudaloso con fuertes corrientes.
Cuando llegaron del otro lado, Kakashi se mantuvo cerca de la puerta mientras que podía escuchar que la mujer les daba órdenes a sus subordinados.
Weiyoung: Lo llevaré con el Daimyō, mientras tanto, cierren la puerta y levanten el puente hasta que yo regrese.
¿?: Entendido señora – le respondieron los hombres y la mujer siguió su camino.
Kakashi caminaba junto a la mujer en silencio mientras que observaba el paisaje, jamás había estado en Kawagakure, pero por dentro podía observarse bien que había vegetación por doquier, grandes jardines y campos, también se encontraban los campos de cultivo, donde podía verse a los granjeros y a otros aldeanos trabajando.
Tuvieron que caminar un poco más para ver la aldea en sí, Kakashi se sorprendió al ver que muchas de sus construcciones estaban basadas en piedra caliza de diferentes tonalidades, otras, que podrían decirse, eran los edificios más grandes era obvio que estaban hechos a base de concreto. La gente caminaba por las calles justo como en Konoha, la gran mayoría, por no decir que todos los aldeanos, vestían bien, con ropas que usualmente el hombre había visto usar a algunos nobles y a gente importante, la gran diferencia era que algunos aldeanos se le quedaban viendo con cara de interrogación, los murmullos podían escucharse y Weiyoung notó que Kakashi solo miraba hacia adelante.
Weiyoung: No te pongas nervioso – le dijo al hombre – Es normal que te vean así, la mayoría de la gente de nuestra aldea no está acostumbrada a ver extraños por aquí muy a menudo, solo los ninjas, comerciantes y granjeros suelen salir frecuentemente de la Aldea por cuestiones de trabajo.
Kakashi: Ya veo – le contestó – Entonces ¿la gente no suele salir demasiado?
Weiyoung: No, afortunadamente tenemos todos los recursos naturales y económicos para sostener a toda la aldea y a los pequeños pueblos fuera de las murallas, por lo que es muy probable que la mayoría de nuestra gente, nazca, crezca y muera dentro de la aldea, los que tienen ganas de salir al exterior por lo general se convierten en ninjas o comerciantes.
Kakashi: Ya veo – volvió a repetir – Disculpa, creo que no escuche tu nombre.
Weiyoung: No lo dije, una disculpa – le dijo la mujer caminando a la altura del hombre – Mi nombre es Jin Weiyoung, soy la Primer General de las Fuerzas Armadas del País de los Ríos bajo las órdenes directas del Daimyō, también te debo una disculpa por el interrogatorio de hace rato – le dijo y Kakashi la miró mientras continuaban caminando – Últimamente todos los países han estado sufriendo ataques sorpresa a manos del enemigo, por lo que el Daimyō ordenó el Estado de alerta máxima a nuestra aldea, no dejamos pasar a cualquier persona a menos que sepamos que vienen en son de paz o bajo cuestiones económicas.
Kakashi: ¿Aquí también han atacado?
Weiyoung: Así es – le confirmó – En nuestro caso, salen del río y tratan de escalar por encima del muro, pero me imaginó que en no en todos los lados es igual.
Kakashi: Así es, en Konoha se abren grietas y salen del suelo.
Weiyoung: Esto no va a ser fácil – dijo – Ya llegamos – aclaró y Kakashi miro enfrente.
Al igual que en Konoha, el edificio principal del gobierno se hallaba en medio de la Aldea, solo que este edificio era un poco más grande y estaba hecho básicamente de piedra caliza blanca, entraron y vieron a mucha gente yendo y viniendo, algunos entraban y otros salían.
Subieron hasta el último piso por las escaleras, ahí Kakashi pudo apreciar varias pinturas y fotos que habían sido colgados en cuadros, hasta que estuvieron afuera de una oficina con puertas de madera talladas con varios símbolos.
La mujer tocó la puerta y unos momentos después se escuchó una voz.
¿?: Adelante – dijo un hombre, así fue como la mujer pasó a la habitación con Kakashi detrás de ella.
Weiyoung: Con permiso – dijo y Kakashi alzó la vista para ver al Daimyō.
Había visto veces anteriores a los Daimyō, si bien era cierto que no eran unos ancianos, también no eran de lo más jóvenes.
En cambio, por lo que se podía observar, el Daimyō de Kawagakure parecía estar a mediados de sus treinta, era un hombre de una larga cabellera blanca, su pelo se encontraba suelto, aunque de los lados de las orejas poseía un par de trenzas pequeñas que hacían que los cabellos en las partes laterales de su cabeza se hiciera para atrás, orejas puntiagudas, tez blanca, ojos azules, cejas finas del mismo tono que el de su cabello y nariz ancha, era un hombre bastante atractivo, vestía un una túnica blanca que desde lejos podía confundirse fácilmente con una armadura de batalla, muy parecida a la que usaba Weiyoung, sus hombreras eran anchas y se dividían en diferentes niveles, de la parte de arriba, las mangas eran largas.
Weiyoung: Daimyō – sama – hizo una reverencia – El nombre de este hombre es Hatake Kakashi, dice traer un mensaje urgente de las cinco grandes naciones.
El hombre escuchó a su subordinada y después miró al hombre.
¿?: ¿Es cierto lo que dice mi General? – le preguntó.
Kakashi: Así es señor, la Hokage-sama me ha mandado para entregarle un mensaje en persona.
El hombre asintió con la cabeza.
¿?: Weiyoung – dijo llamando a la mujer – Gracias por traerlo, puedes esperar afuera, diles a todos que no interrumpan a menos que sea una cuestión de emergencia por favor.
Weiyoung: Entendido señor, con permiso – dijo retrocediendo y haciendo una reverencia, después salió por la puerta.
¿?: Hatake Kakashi, lamentó no haberme presentado antes – le dijo levantándose – Mi nombre es Kasuo, soy el Daimyō de la Tierra de los Ríos, te agradezco que hayas venido.
Kakashi: Al contrario, señor – dijo haciendo una reverencia – Yo le agradezco que me haya recibido.
Kasuo: ¿Puedes entregarme el mensaje por favor? – preguntó y el ninja asintió, sacando el pergamino y dándoselo al hombre, este lo tomó con sumo cuidado y lo abrió para leer el contenido.
"Estimado Daimyō de Kawagakure
Mi nombre es Tsunade Senju, soy la Hokage de la Tierra del Fuego y líder de Konohagakure, estoy hablando y escribiendo esta carta a petición de los Kages de las 5 grandes naciones, incluyéndome. Sabemos que su país siempre ha sido un país pacífico, ajeno a todo conflicto y con importantes acuerdos económicos existentes entre nuestras Aldeas, sin embargo, un motivo más urgente nos ha provocado enviarle este mensaje solicitando su ayuda.
Como ya ha de saber, una nueva amenaza está comenzando a asomarse en todas las Tierras Ninja, y a menos de que podamos llegar a un acuerdo para unirnos, es muy probable que todos perezcamos a manos de este nuevo enemigo.
Ya nos hemos enfrentado con el enemigo y de la misma manera, hemos podido conocer a una aliada, no sabemos si usted tenga conexión con dicha persona, sin embargo, esta mujer nos ha revelado la información y nos ha hecho la petición de buscarlos a ustedes para pedir ayuda, ya que ella creía que ustedes tenían información que a nosotros nos falta.
Por lo que solicitamos su ayuda urgentemente para resolver esta situación, por lo que la petición oficial de las Cinco Grandes Naciones es poder arreglar una reunión entre la Unión Ninja y su País, por lo que de la misma manera, solicitamos que reconsidere nuestra oferta de unirse a la Unión Shinobi.
Espero su pronta respuesta y también alguna opción para llegar a un acuerdo.
En favor a la paz de las Tierras Ninja y en nombre de las Cincos Grandes Naciones.
La Quinta Hokage.
Tsunade Senju".
Cuando Kasuo terminó de leer el pergamino, había llegado a dos conclusiones.
La primera era que un sirviente de Makoto se había presentado en Konoha y por eso Morgana tuvo que revelarse.
Y la Segunda, era que aún no sabía la razón, pero Morgana les había dicho algo que la ataba a Kawagakure. Por lo que se preguntaba si les había dicho acerca del Aquelarre.
Kasuo: Una reunión – dijo suspirando – Supongo que tarde o temprano iban a darse cuenta.
Kakashi: ¿Señor? – preguntó confundido.
Kasuo: Se perfectamente bien porque están pidiendo la reunión, quieren que les digamos acerca de Makoto y sus seguidores, además de que quieren saber acerca de la hermana de Naruto ¿no es así?
Kakashi se sorprendió mucho por la pregunta del hombre, parecía ser que la Hokage tenía razón, el Daimyō sabía más de lo que aparentaba, y por lo visto, él sabía acerca de la hermana de Naruto, pero ¿cómo era posible?
Kasuo: Infórmale a tu Hokage que estoy de acuerdo en que la reunión se realice, pero tengo una petición – dijo y Kakashi lo miró – Que la reunión se realice en la Tierra de los Ríos, me gustaría que nos reuniéramos en un lugar específico, debido a que así, será más fácil explicar ciertas cosas y que ustedes puedan creerlas, además hay otra cosa que me gustaría que me respondieras, ¿dónde está Morgana?
Kakashi cerró sus ojos por un momento, parecía ser que ese hombre había mandado a Morgana a vigilar y proteger Konoha, y había hecho bien su trabajo, sin embargo, había fallecido cumpliendo con su deber.
Kakashi: Daimyō –sama, lamento informarle que Morgana falleció debido a un ataque que Konoha sufrió hace por lo menos 4 días.
Cuando Kakashi terminó la oración, Kasuo cerró los ojos con dolor.
Kasuo: ¿Qué fue de su cuerpo?
Kakashi: Lo incineramos y sus restos fueron puestos en una tumba donde descansan todos nuestros héroes anónimos.
Kasuo miró de nuevo a Kakashi: Gracias – le dijo y el Daimyō pudo observar que el hombre quería preguntar algo – Adelante – le dijo al hombre – Pregunta tus inquietudes.
Kakashi: Señor, ¿usted envió a Morgana a Konoha para vigilar a nuestro jinchūriki? – preguntó siendo sumamente cauteloso.
Kasuo: No fui yo, pero debo admitir que Morgana era una de mis subordinadas, y en general, no fue para vigilar a Naruto – dijo haciendo que Kakashi lo mirará – Sino porque sabíamos que Makoto y sus hordas iban a hacer algún movimiento después de varios ataques a las Aldeas, así que Morgana fue mandada a cuidar Konoha. Se los explicaré todo a los Kages cuando nos reunamos.
Kakashi: Usted dijo antes que nos reuniríamos en un lugar, ¿será aquí en Kawagakure?
Kasuo: No, no será en la Aldea – le dijo – Tengo otro lugar en mente para la reunión, dime una cosa ¿Morgana les dio su talismán?
Kakashi: Así es señor.
Kasuo: Entonces esta hecho – dijo y Kakashi lo miró confundido – En ese talismán se encuentra la clave que necesitan para encontrar el lugar en el cual nos vamos a reunir, sin embargo, no puedo decir más al respecto.
Kakashi: ¿Disculpe? – preguntó sin entender.
Kasuo: Cada uno de nosotros tiene un talismán que es idéntico al de Morgana, es la entrada al lugar antiguo más antiguo de la civilización humana, y sus reglas dicen claramente que, una vez entregado el talismán, para los demás miembros que sabemos de su existencia, está prohibido el revelarles más información hasta que lleguen a la puerta.
Kakashi: Discúlpeme señor, pero no lo entiendo – le fue honesto Kakashi - ¿Cómo vamos a encontrar un lugar que no sabemos siquiera cuál es?
Kasuo: El talismán es quien les puede dar la respuesta, si Morgana habló con ustedes antes de morir, eso significa que les debió dar el nombre de una persona que puede ayudarlos a encontrar el camino hacia la Corte – le respondió y Kakashi recordó las palabras de Morgana, un hombre llamado "Book", al menos eso era lo que cuadraba con la descripción que la mujer les había dado – Cuando lleguen a la Corte, entonces se darán cuenta del porque no puedo ayudarlos a encontrarla, sin embargo, una vez adentro, podrán responder todas las preguntas que tienen en su cabeza.
Kakashi comenzó a analizar y memorizar todas las palabras que el hombre delante de él estaba pronunciando, para así, poder informar correctamente a la Hokage.
Kakashi: Una pregunta más señor – le dijo y Kasuo asintió – Con todo respeto, lo que usted está diciendo, tengo el presentimiento de que ustedes ya se han enfrentado al enemigo antes, ¿por qué no buscar ayuda de la Alianza Shinobi? O por lo menos, prevenirnos.
Kasuo entendió su pregunta: Porque la verdad de esta historia no es fácil de creer, y además, si les hubiéramos avisado, hubiéramos tenido que poner en riesgo la vida y el secreto del escondite de la hija de tu maestro, el Cuarto Hokage.
Con esa afirmación Kakashi se sorprendió bastante. ¿Cómo era posible que aquel hombre supiera que Minato había sido su maestro? Podría decirse que en la Aldea era probable que ese tipo de información se supiera, pero no en las Naciones vecinas, y menos en una que había mantenido un bajo perfil durante años.
Kasuo: No deberías sorprenderte, puede que no seamos una de las Grandes Naciones, sin embargo, estamos al tanto de todo lo que sucede en ellas. Y después de esto, sé que las preguntas en tu cabeza se incrementan, así que te daré una prueba de confianza, para que sepas que no estoy mintiendo, y demostrarles a la Unión Shinobi que nosotros no somos sus enemigos.
Después de eso, el hombre se levantó de su escritorio y se dirigió a uno de los estantes donde podían observarse gran cantidad de archivos, sacó un sobre de color amarillo y de ahí, pudo observar cómo Kasuo sacaba un pequeño libro de cuero de color verde oscuro, parecido a un álbum de fotos, y de ahí, se fue al final de libro y sacó una de ellas. Guardo de nuevo el libro y le tendió a Kakashi la foto.
Cuando este la tomó, se sorprendió muchísimo.
En la foto se encontraba una mujer joven muy hermosa, de largo cabello lacio y rubio, ojos grises que ya parecía haber visto alguna vez, nariz y cejas finas, parecía ser que en el cuello llevaba un relicario con una cadena fina de oro, en la foto, la chica se encontraba sonriendo suavemente, mientras que su mano se encontraba en un lado de su cabeza haciendo que sus dedos colocaran sus mechones rubios detrás de su oreja. En los ojos de la chica podía observarse un brillo especial, casi mágico podría decirse. La mujer se encontraba vestida con la que parecía ser un vestido rojo de mangas largas con encaje. En su muñeca se podía observar un brazalete de oro trenzado con diferentes joyas de distintos colores, y finalmente en su dedo índice, podía observarse un anillo con una joya en figura de flor verde y roja. Finalmente, la foto no era de cuerpo completo, sino que simplemente era una foto que mostraba desde su cabeza hasta por un poco más arriba de su cintura.
Con eso, Kakashi se dio cuenta de tres cosas.
Uno, la joven era sumamente hermosa, puede ser que no hubiera visto a alguien de la misma belleza que ella.
Dos, no era una joven cualquiera, se notaba por la prendas y joyas que poseía en la foto, lo más probable era que fuera de una familia noble o millonaria.
Y tres, el hecho de que el Daimyō le estuviera dando esta foto, más el parecido físico que tenía con Naruto y con Kushina, le hicieron reaccionar de inmediato.
Era ella.
Kasuo: Supongo que no necesito decirte quien es – habló finalmente el hombre – Por tu cara, ya lo dedujiste.
Kakashi: ¿Cómo es que…?
Kasuo: La conozco – lo interrumpió – Desde que era una bebe, se dónde se encuentra, conocí a la familia con la que se crío y la conozco de manera cercana. Somos buenos amigos.
Kakashi: Pero ¿cómo? Jiraiya-sama dijo que la dejó en un lugar sumamente alejado de las Tierras Ninja.
Kasuo: En un lugar donde al enemigo no se le ocurriera buscar ni por error, lo sé – le dijo al hombre – Pero esa Tierra, yo la conozco, soy muy cercano en cuestiones políticas a muchos Países cercanos y lejanos del Mundo Shinobi, lugares que incluso pueden parecer solo fantasías, pero no lo son. La razón por la que te estoy dando esa foto es para que sepan que no somos sus enemigos, les estoy dando esta foto a la Unión Shinobi como muestra de que nosotros hemos sido parte de las personas que la han protegido durante los últimos diecinueve años, y si no hemos buscado a las Naciones Shinobi, era para no poner en riesgo la localización de la chica, que aunque no se encuentra en estas Tierras, el enemigo podría llegar a deducir su ubicación por los lugares con los que nosotros tenemos conexión.
Kakashi: Lo hicieron por precaución – dijo cayendo en cuenta de lo que decía el Daimyō.
Kasuo: Así es, espero que con esta explicación y la foto que les hemos confiado, los Kages puedan entender nuestras razones, y nos den un voto de confianza para poder explicar todo lo necesario para poder vencer juntos esta guerra que se cierne sobre nuestro mundo. Pero para eso, primero deben encontrar la Corte por su propia cuenta, con este acertijo.
Kakashi miró hacia adelante, viendo que el Daimyō le estaba extendiendo un pergamino.
Kasuo: "Cuando uses este talismán en el templo sagrado, y el retrato logres descifrar, tus ojos la ruta hallarán" No lo olvides.
Kakashi grabó profundamente el acertijo en su mente, aún no podía entender del todo, sin embargo, con la ayuda de Shikamaru, probablemente podrían resolverlo.
Kakashi: ¿Qué es este pergamino? – preguntó.
Kasuo: Es mi mensaje hacia las Cinco Grandes Naciones, hace 2 años ustedes enviaron este pergamino a Kawagakure con la invitación para unirse a la Unión Shinobi, hoy, te doy este pergamino para que lo lleves a tu Aldea y les digas que aceptamos su propuesta, solo estábamos esperando el momento indicado para hacerlo; y parece que ese día ha llegado. Diles que tienen máximo dos semanas para poder averiguar el acertijo y llegar a la Corte de Egeskov, en ese lapso de tiempo, nosotros los estaremos esperando ahí.
Kakashi: Entiendo, con todo esto, debo partir de inmediato.
Kasuo: Que así sea – le dijo y puso su mano en su hombro – Mucha suerte, Hatake Kakashi.
Kakashi: Muchas Gracias, Daimyō – sama – le contestó haciendo una reverencia – Con su permiso.
Después de que Kakashi se retirará, Kasuo suspiró, ahora debía informar al aquelarre de la situación y también avisar que Morgana había fallecido. Comenzó a sentir una presión en su pecho que no lo dejaba respirar bien, estaba comenzando a perder amigos muy queridos y grandes aliados por ese monstruo, justo como hace diez mil años.
Mientras tanto, Kakashi y Weiyoung iniciaron el viaje de regresó a los límites de la Aldea, cuando llegaron, este se despidió cortésmente de la mujer, y está por su parte, le deseo suerte.
Kakashi partió de inmediato de regresó a Konoha, ahora tenían más información y un muy probable aliado que les explicaría todo con exactitud acerca del enemigo y sus tropas, sin embargo, todo tenía un precio, y Kakashi supuso que el precio a pagar, era el acertijo a resolver.
Kakashi: Debo volver a la Aldea lo más rápido que pueda – se dijo a sí mismo.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Casa Song
Hacia tan solo unas horas que Natsuki había vuelto, cuando llegó a la puerta, Daichi se encontraba con ella, diciéndole a la familia que por favor la llevaran al doctor o la vigilaran, ya que constantemente había estado sufriendo de mareos.
Cuando Kurama se enteró de eso, le reclamó bastante a la chica por el hecho de que él debió haberla acompañado, pero la rubia solamente sonrió y cambio de tema, Daichi se despidió de la familia y después se fue de la casa.
Mientras tanto, la rubia estaba intentando despejarse de sus emociones, por lo que se dedicó a decorar ciertas partes de la casa, después de todo, el día siguiente era Navidad y el día presente era el cumpleaños de la pequeña Sabina, la hija de Brianna.
En la cafetería de la familia, Harume y Daniela atendían a los clientes, y cuando la mayoría de las mesas ya estaban ocupadas con los comensales comiendo y los pedidos para llevar listos, Daniela miró la hora y se quitó el delantal.
Harume: ¿A dónde vas? – le preguntó el hombre.
Daniela: Recuerda que hoy es el cumpleaños de Sabi y mañana es Navidad, tenemos que juntar todas las cosas… - dijo poniéndose su abrigo y preparándose para salir, ya que, según las noticias, hacia un clima bastante frío – Además, recuerda que hoy llega Alan, osease, que debemos tener precauciones con las cosas delicadas.
Harume: Pero el árbol ya está listo – le respondió su abuelo – Y además, puede que no lo notaras, pero tu abuela ya recogió todas las cosas delicadas que Alan podría llegar a romper gracias a su torpeza.
Daniela: Sí, pero tengo que ir a comprar el pastel, hable con Brianna durante el desayuno, irá por ella a la escuela y la sacará a pasear mientras yo preparo la cena.
Harume: ¿Y qué vas a cocinar? –preguntó.
Daniela: Lasaña –dijo–Ayer en la noche antes de dormir hable con Victoria y me dijo que ella traería los regalos de Sabi para esta noche, te veo luego abuelo – le dijo para después salir por la puerta de la cafetería.
Harume: ¡Ay estas niñas! –se lamentó suspirando –Me van a sacar canas verdes antes de que cumpla los noventa años –dijo y empezó a recoger las mesas de unos clientes.
Mientras tanto, al otro lado del pueblo, había una chica estaba afuera de un gran edificio, dicha mujer era sumamente atractiva, poseía un largo cabello color castaño oscuro, junto con unos ojos azules sumamente llamativos, era de piel blanca, tenía labios, cejas y nariz fina, a pesar de eso, era una mujer con una estatura mediana, siendo esta de 1.65 cm.
El nombre de esa mujer era Brianna Kobayashi, otra habitante de la casa Song junto con su hija, la mujer tenía 30 años.
Iba vestida con un vestido corto de mangas largas que le llegaba a la mitad del muslo, y con mallas de color negro que le cubrían sus piernas, además de que encima del vestido traía un abrigo corto de color gris que le llegaba a la misma altura del vestido, en su cuello se podía divisar una bufanda negra y sus zapatos eran del mismo color que la bufanda, negros. Había estado ahí afuera un buen rato hasta que finalmente, pudo ver a cierta niña salir de aquel enorme edificio.
La mujer alzó un brazo y empezó a moverlo, hasta que su pequeña hija la vio.
Sabina: ¡Mami! – exclamó entusiasmada para después salir corriendo hacia ella.
La pequeña niña llevaba un pantalón negro con unas botas de color café claro, un abrigo beige y una bufanda negra, en su espalda llevaba su mochila de color negro, Brianna se hinco y su hija la abrazó.
Sabina Kobayashi era una niña que ese día acaba de cumplir 6 años, tenía su cabello negro lacio y con fleco, pero lo tenía recogido en una pequeña cola de caballo, la pequeña había heredado los hermosos ojos color zafiro de su madre, además, su físico era muy parecido al de su madre; algo que Brianna agradecía mucho.
Brianna: Hola mi amor –dijo y le dio un beso en la sien a su pequeña hija al mismo tiempo que se hincaba para estar a su altura - ¿Cómo estás? ¿Cómo te fue?
Sabina: Muy bien ¿y a ti?
Brianna: Muy bien también, ¿qué tal el examen?
Sabina: ¡Saqué un 9, mami! – exclamó feliz levantando los brazos.
Brianna: ¡Bien! – dijo emocionada – Dame esos cinco – dijo al mismo tiempo que su hija chocaba manos con ella – Eso merece un premio.
Sabina: ¿Me vas a comprar algo, mami?
Brianna: Claro que sí mi niña – dijo levantándose y agarrando de la mano a la niña –Dame tu mochila –dijo y tomó su mochila.
A pesar de que habían cerrado la escuela hasta que la investigación se aclarará y los culpables aparecieran, la directora del kinder dijo que era de suma importancia que los niños que se encontraban en el kínder debían tener un espacio libre de todo aquello, y, además, varios de los documentos se les habían perdido, por lo que iban a tener que someter a los pequeños a un examen de conocimientos.
Brianna, sin tener muchas opciones, llevó a su hija en la mañana y esperó a que el examen terminará para poder recogerla, ya que la niña se había asustado mucho con el percance.
Sabina: Mami –dijo y comenzaron a caminar, definitivamente la niña quería mucho a su madre.
Y para la mujer, lo que más quería en ese mundo era a su pequeña hija, Sabina.
Sabina: ¿Qué crees? –preguntó.
Brianna: ¿Qué paso? –preguntó mirando curiosa a su hija.
Sabina: Angie, Sara y todo el grupo con el que me quedé me felicitaron por mi cumpleaños.
Brianna: ¿En serio? –Preguntó y después sonrió - ¿Y les agradeciste?
Sabina: Sí –dijo y miro hacia atrás – Mami ¿qué nuestra casa no es por acá? –preguntó señalando el otro lado de la calle.
Brianna: Sí –dijo y se hincó –Pero hoy vamos a ir a dar un paseo por la ciudad para ir a ver a Santa Claus –dijo y los ojos de la niña se iluminaron.
Sabina: ¿En serio? –Preguntó y la mayor asintió –¡Wuuu! –Exclamó saltando –Gracias mami –dijo y la abrazó.
Brianna: Bueno, bueno –dijo y volvió a tomar la mano de su pequeña –Sera mejor que empecemos porque si no Santa Claus se nos va a escapar –dijo y la menor asintió para luego empezar a jalar rápido a su madre para llegar al centro de la ciudad donde ya todo estaba listo para navidad del día siguiente, por lo general durante esas fechas organizaban grandes festivales en el centro de la ciudad, además, los puestos de comida estaban siempre durante esas fechas.
Sabina: Mami –dijo y la chica la miró - ¿Crees que en los juguetes encontremos un juguete parecido a Kurama? –preguntó y a la mayor se le salió una gotita de la cabeza.
Brianna: Bueno… -dijo –No creo –dijo y comenzaron a caminar hacia el centro de Rothenburg.
Mientras tanto, en la casa Song, Izumi y Natsuki regresaron con unas cajas.
Izumi: Bien –dijo dejando una caja en la mesa –Ahora hay que arreglar aquí.
Natsuki: Sí –dijo y después vio a Kurama estaba en el sofá durmiendo de cuatro patas arriba –Este tipo… -dijo y lo golpeo en una de sus patas, despertando a Kurama.
Kurama: ¿Qué pasa? –le preguntó.
Natsuki: Pasa que ya es tarde y tú sigues durmiendo ¿qué no te da vergüenza? –preguntó cruzando los brazos.
Kurama: ¡Ay! –exclamó irónico y la miró con una ceja levantada –Miren quien habla…
Natsuki: Pero al menos yo soy productiva.
Kurama: Sí, como no –dijo y se volvió a acostar.
Natsuki: No estoy jugando Kurama –dijo y le jalo una cola para quitarlo del sofá, inmediatamente en zorro cayó al suelo, después se paró algo adolorido.
Kurama: ¿Por qué hoy estas tan amargada? –preguntó levantándose.
Natsuki: Hoy es el cumpleaños de Sabi ¿recuerdas? –preguntó y Kurama negó –Bueno pues te lo recuerdo y no es para que estés dormido, es para que nos estés ayudando.
Kurama: Y como decimos los zorros ¿y por qué yo?
Natsuki: Porque si no lo haces no te vamos a dar de comer –dijo cruzando los brazos y dándole una mirada retadora, Kurama se exaltó, en la vida había dos cosas que no podías quitarle a Kurama, su comida y un lugar donde dormir que sea acolchonado.
Kurama: No te atreverías… -le contestó devolviéndole la mirada retadora.
Natsuki: Inténtalo –dijo y se acercó un poco, un rayo casi se podía ver que crispaba entre esos dos.
Daniela: Oigan –dijo desde la cocina y ambos voltearon a verla –Si ustedes dos no se apresuran ambos se van a quedar sin comer ¿entendido? –dijo con el cucharon en la mano.
Kurama, Natsuki: ¿Qué? –ambos preguntaron al mismo tiempo.
Daniela: Izumi ya está inflando los globos, ayúdenla en vez de andar discutiendo.
Natsuki: ¡Órale hijo del Wookie! –exclamó y le hizo una señal a Kurama para que empezara a moverse, al zorro no le quedo de otra más que ayudar.
Del otro lado, en casi el centro de la Ciudad, Jiraiya se encontraba intentando hallar el hospital, no sabía con seguridad si la casa a la que él solía ir, donde vivía Harume, siguiera en pie después de lo que Alphonse le había contado, pero si sabía desde su última visita, que Victoria trabajaba en el hospital, así que se dirigió hacia allá.
Mientras tanto Victoria estaba comiendo, en unas cuantas horas terminaba su turno para irse a la fiesta que le estaban organizando a Sabina, la noche había sido complicada, la mayoría de los estudiantes que habían salido heridos durante la explosión en la escuela se encontraban en terapia intensiva, y otros habían llegado en urgencias cuando un accidente de carros se suscitó y varias personas habían salido heridas.
Jiraiya se acercó al hospital, la construcción y la vio desde lejos, había cambiado en algunos aspectos. Pero lo esencial era el mismo.
Respiro profundo, allá dentro le esperaba una gran regañada de las muchas que le darían cuando se dieran cuenta que había vuelto, sin embargo, el tiempo corría, además, tampoco podía dejar solo a Naruto por tanto tiempo, así que tomo valor y entró al lugar, se posiciono cerca de la recepción, donde no vio a mucha gente.
Jiraiya: Disculpe –dijo y la chica que se encontraba en el mostrador, lo miró.
¿?: Dígame…
Jiraiya: Estoy buscando a la doctora Victoria Song ¿aún trabaja aquí? –pregunto y la chica se sorprendió.
¿?: ¿A la doctora Victoria? –pregunto y Jiraiya asintió –Sí, disculpe ¿quién la busca?
Jiraiya: Dígale que un viejo amigo suyo viene a buscarla.
¿?: Aguarde un momento por favor –dijo y salió en busca de la chica mientras tanto Jiraiya observo a la chica irse, se encontraba bastante preocupado, y necesitaba que Victoria le respondiera sus dudas.
Victoria estaba cerrando sus ojos cuando sintió que alguien la movía del hombro.
¿?: Victoria –dijo la chica de la recepción y la otra la miró.
Victoria: Yuuki ¿qué sucede? –pregunto estirándose y bostezando.
Yuuki: Te buscan –dijo y la otra abrió los ojos como platos.
Victoria: ¿A mí? –pregunto y la otra asintió.
Yuuki: Oye –dijo y vio la planta de atrás - ¿Qué no se supone que debiste de haber matado la planta? -–le pregunto y Victoria miro hacia atrás y se sorprendió.
Esa planta era una planta salvaje que estaba causando problemas porque atraía a ratas al lugar, por lo que el jefe del hospital les dijo que la cortaran, por lo cual Victoria la cortó, pero minutos después volvió a crecer sin razón aparente y hacía rato que le había echado los litros de agua para que se ahogara, y en lo que ella vio, había funcionado, pero tal parecía que simplemente no funcionaba.
Victoria: Te juro que hace una hora ya la había ahogado –dijo.
Yuuki: Pues no parece, -dijo y escucho unas pisadas –Ay no… -dijo y vio a la supervisora que estaba por pasar –Más vale que lo hagas ahora.
Victoria: ¿Por qué?
Yuuki: Ahí viene la supervisora –dijo, Victoria se paró inmediatamente y busco con que deshacerse de la planta, o en todo caso, una pala para trasplantarla, pero no encontró nada, así que utilizo un pie para aplastarla, la pisoteo varias veces, se escuchaba bastante ruido, mientras que Yuuki cubría a su amiga, la supervisora paso y miro a Yuuki que solo sonrió falsamente, la supervisora miro al frente y siguió, sin embargo la planta ya casi había quedado destrozada hasta que sola se fue reformando ante los ojos de la propia Victoria que se quedó paralizada, por otro lado Jiraiya observaba y abrió los ojos como platos pero después sonrió.
Jiraiya: "Entonces es cierto, con que ya han despertado…" –pensó para sí mismo.
Victoria: "No" –pensó –"Otra vez no" –pensó algo fastidiada.
Yuuki: ¡Victoria! –Exclamo y su amiga volteo - ¿Ya la mataste? –Pregunto y vio a la planta para luego voltear a ver a Victoria - ¿Qué estabas golpeando?
Victoria: Te juro que la estaba golpeando –dijo señalando la planta.
A Yuuki se le salió una gotita por la cabeza: Mejor ve a ver quién te está buscando, además, tomate el resto del día libre, yo te cubro, le diré a Roger que tome tu lugar en emergencias y terapia intensiva, me debe una –dijo y Victoria la miro y negó –Haz lo que te digo –dijo y metió una mano a su bolsa para sacar una cajita pequeña de regalo –Dale esto a Sabi de mi parte, dile que lo siento mucho no ir –dijo y sonrió, Victoria lo pensó y también sonrió.
Victoria: Bien, tú ganas –dijo y salió para ver quien la estaba buscando, Jiraiya estaba enfrente, pero por alguna razón no lo vio, vio un vaso con agua que ella misma había dejado antes de irse a buscar unos papeles y empezó a tomarlo cerrando sus ojos.
Jiraiya: Hola Victoria –dijo y se acercó, la chica muy sorprendida abrió los ojos y miró a Jiraiya, la impresión fue tanta que le escupió el agua en su cara y empezó a toser, por otro lado, Jiraiya solo se quedó quieto –Veo que si me recuerdas –dijo pasando su mano por su cara para limpiar el agua.
Victoria: Jiraiya… –dijo y miro hacia ambos lados y verifico que nadie los estaba observando - ¿Qué estás haciendo aquí? –le preguntó algo molesta.
Jiraiya: Yo también me alegro de verte… -dijo con una ceja levantada.
Victoria: Yo nunca dije que estaba feliz de verte –dijo y Jiraiya pudo notar su enojo, ahí iba todo a comenzar, Victoria iba a salir del hospital, pero Jiraiya la detuvo del brazo.
Jiraiya: Oye necesito hablar contigo –dijo y Victoria volteó.
Victoria: No tenemos nada de qué hablar, mejor ve y habla con mi abuelo, así tal vez consigas que Brianna no te fusile…
Jiraiya: Habría ido con él, pero este es un asunto muy delicado ¿sabes?
Victoria: ¿Delicado? –Pregunto y negó –Déjame adivinar, estas aquí por otra de tus "investigaciones" –dijo en tono de burla.
Jiraiya: No, no vine por eso… -dijo.
Victoria: Enserio ¿crees que me voy a tragar eso? –dijo y Victoria comenzó a caminar.
Jiraiya: Victoria –dijo y se puso delante de ella –Es urgente lo que necesito preguntarte.
Victoria: ¿Y porque yo?
Jiraiya: Porque eres la mayor de todas –dijo y Victoria miro hacia otro lado.
Victoria: No pudiste haber llegado en peor momento ¿verdad? –Preguntó - ¿Si quiera sabes qué día es hoy? –Le pregunto y Jiraiya pensó un poco –Es 23 de diciembre –dijo y lo miró algo fastidiada.
Jiraiya: 23 de diciembre… -dijo y fue cuando lo recordó –No me digas que…
Victoria: Sí –dijo interrumpiéndolo –Hoy es el cumpleaños de Sabi, y se de muy buena fuente que si Brianna te ve específicamente hoy va a aventarte por la ventana, y si no lo hace ella lo hare yo.
Jiraiya: ¿Y tú como sabes eso? –le pregunto sorprendido.
Victoria: Porque soy su mejor amiga, la conozco perfectamente –dijo y se dio la vuelta para irse, pero Jiraiya la volvió a tomar del brazo.
Jiraiya: Escucha… -dijo y Victoria volteo y se sorprendió que en su mirada había algo sincero –Acudí a ti porque eres la mayor, vas a poder entender mi situación y también necesito que me ayudes a responder las preguntas.
Victoria: ¿Cuáles?
Jiraiya: Bueno, el ataque que sufrieron hace algunos años por ejemplo… -dijo y Victoria se sorprendió.
Victoria: ¿Cómo lo supiste?
Jiraiya: Eso no es lo importante ahora –dijo interrumpiéndola, Victoria volteó y lo miró –Escucha, todas, absolutamente todas están en peligro… -dijo y Victoria se sorprendió.
Victoria: ¿De que estas hablando?
Jiraiya: Para entenderlo tienes que saber absolutamente todo desde el principio –dijo y Victoria miro su reloj, todavía quedaba tiempo, además, ella sabía que no podía permanecer en las calles mucho tiempo con un extraño porque si no diferentes guardias podrían darse cuenta - ¿Quieres saber cómo me enteré? y ¿por qué estoy aquí? Bien escúchame –dijo y Victoria vio la determinación en sus ojos, después suspiro, no le quedaba de otra.
Victoria: De acuerdo, pero será mejor que nos vallamos a otro lado –le advirtió mirando hacia todos lados para asegurar que nadie los estuviera observando con sospecha – Las cosas han cambiado mucho en los últimos años.
Jiraiya: Esta bien –dijo algo satisfecho, era más de lo que necesitaba, y en el caso de que no le creyera, Naruto estaría ahí para ayudarlo a confirmar todo lo que había pasado años anteriores, sin embargo, ese era su último recurso, no quería inmiscuir a Naruto en todo ese asunto a menos que fuera estrictamente necesario.
Victoria: Vamos al parque, a estas horas seguramente no habrá mucha gente –dijo el hombre asintió, caminaron hasta el parque, hasta donde se encontraban las bancas y no vio a nadie más a excepción de un chico pelinegro, Victoria lo observó bien para asegurarse de que no fuera algún espía, pero no, lo más seguro era que fuera un civil. Así que ambos se sentaron en una banca, lo más lejos posible de la gente, con la intención de que nadie estuviera escuchando su conversación
Victoria: Te escucho –dijo mirándolo.
Jiraiya: Hace 3 años, la última vez que vine, yo me fui para cuidar mi lugar natal y proteger al hijo de un viejo amigo mío–dijo y Victoria se sorprendió.
Victoria: Si, lo recuerdo, también viniste a ver a Natsuki durante ese tiempo – le dijo.
Jiraiya: Así es, pero mi lugar natal estaba en serio peligro, mi lugar natal es Konohagakure…
Victoria: ¿Konohaqué? –pregunto sin entender.
Jiraiya: Supongo que no lo sabes, ¿recuerdas que hace mucho tiempo, Harume les dijo que había podido llegar aquí a través de un agujero mágico? –Pregunto y la otra asintió.
Harume: Recuerdo bien las historias del abuelo.
Jiraiya: No es ningún cuento, eso es un portal, que te transporta a otra dimensión y ahí es de donde Brianna, Sabina, Natsuki, Harume y yo venimos originalmente.
Victoria: ¿Mi abuelo? –pregunto y Jiraiya asintió.
Jiraiya: Escucha, aunque ahora te lo explique lo de las dimensiones no lo entenderías porque no has estado ahí…
Victoria: Tienes razón y además eso es imposible, solo eran historias de mi abuelo para dormir, jamás hemos visto algo así.
Jiraiya: El que no lo hayas visto no significa que no esté ahí.
Victoria: Bueno, llegaste a la aldea y luego ¿qué?
Jiraiya: El hijo de mi viejo amigo, es el hermano gemelo de Natsuki –dijo y Victoria se quedó tiesa como piedra, por varios minutos no dijo nada tratando de asimilar la noticia.
Victoria: ¿Natsuki tiene un hermano gemelo? –preguntó cuándo logro recuperarse.
Jiraiya: Si, se llama Naruto, hace años cuando traje a Natsuki aquí le expliqué la situación a tu abuelo, él me dijo que, debido a diferentes circunstancias, no iba a poder cuidarla, pero si sabía de alguien quien podría hacerlo. Yo no sabía que los Emperadores iban a terminar por adoptar a Natsuki hasta hace 3 años que lo vi con mis propios ojos.
Victoria: ¿Cuál situación?
Jiraiya: Supongo que el zorro no ha mencionado ni una sola vez el ataque a Konoha ¿o sí? –preguntó.
Victoria: Su nombre es Kurama, y no, jamás ha mencionado algo al respecto, al menos no que yo haya podido haber escuchado.
Jiraiya: Bueno, los Jinchūriki son aquellos que poseen por lo menos a una bestia con cola en su interior –dijo y Victoria asintió, eso se los había explicado Harume hacia tiempo –Bueno, la madre biológica de Natsuki era una Jinchūriki, pero al momento de que los gemelos nacieron, su padre biológico, Minato Namikaze, mantuvo a Kurama dentro de ella, aunque en ese momento alguien ataco y Kurama en ese entonces era una bestia sin control así que destruyo cierta parte de Konoha, pero Minato, el padre de ambos lo encerró dentro de los dos, el Yang dentro de Naruto y el Yin dentro de Natsuki, alguien intento ofrecerlos en sacrificio a ambos, por lo que el líder de la aldea me dijo que tenía que esconder a Natsuki y él se encargaría de el niño, por eso hace 19 años la traje aquí…
Victoria: Kurama nunca lo había mencionado –dijo algo pensativa –Pero no entiendo, ¿por qué dividirlo en dos?
Jiraiya: Porque el poder de Kurama fue tan grande que no pudo caber en un solo cuerpo, por eso su padre lo dividió, aunque el Yin es más fácil de tomar que el Yang, aunque es un poco más incontrolable.
Victoria: Ahora lo entiendo, pero no logro entender ¿por qué no se lo dijiste?
Jiraiya: Porque hace 3 años, cuando la vi después de tanto tiempo, ella ya tenía una vida, una familia y era la sucesora del trono de Rothenburg, el haberla expuesto de esa manera hubiera significado decirle a todo el pueblo que ella era adoptada…
Victoria: Y por lo tanto, hubiera perdido su derecho al trono ¿no es así? – le preguntó y el más viejo asintió.
Jiraiya: Además de eso, todavía no parábamos la amenaza, si ella hubiera descubierto la verdad, hubiera querido ir conmigo para conocer a su verdadera familia, pero era muy peligroso, no podía dejar que se involucrara, si alguien quería volver a sacrificarlos tendrían que encontrar a Natsuki primero para extraerle a Kurama y así poder controlar el Yang, junto con el poder entero del Kyūbi.
Victoria: Bueno ¿y este chico, Naruto? –Pregunto y Jiraiya asintió - ¿Qué fue de él?
Jiraiya: Tengo que decirte que no tuvo una infancia fácil…
Victoria: ¿A qué te refieres? –preguntó.
Jiraiya: Cuando sus padres murieron por protegerlos a ambos y yo me fui con Natsuki, el padre de ambos le dijo al líder de nuestra aldea que lo consideraran un héroe de la aldea y no un como un demonio, pero sólo unos pocos fueron capaces de cumplir esta petición, debido a que la mayoría quedó resentida por el ataque de la bestia, tratando de mala manera a Naruto durante su niñez –dijo y Victoria no sabía que decir, Natsuki, aunque hubiera sido adoptada, siempre había tenido el calor y el cariño de una familia, y más aún, el apoyo de su pueblo, sin embargo, mientras más escuchaba más se daba cuenta de que Naruto había crecido solo - Por eso, el líder de nuestra aldea, decretó que nadie se debía enterar acerca de la verdad de Naruto, para que los otros niños no lo tratasen diferente y no lo excluyeran. De todas maneras, la mayoría de los chicos mantuvieron la misma actitud de desprecio de sus padres hacia Naruto, provocando que, en su mayor parte del tiempo, Naruto se encontrara solo. También, el líder de nuestra aldea consideró prudente que nadie le contara a Naruto que su padre era el que había sido el cuarto líder de la Aldea. Toda esta situación provocó en Naruto la necesidad de resaltar para no pasar desapercibido, y querer ser líder de nuestra aldea algún día…
Victoria que estaba se brazos y piernas cruzadas no sabía que decir, así que se tocó la frente.
Victoria: Creo que –por fin logró decir –Comparado con su hermano, Natsuki ha tenido una buena vida… -dijo con algo de nostalgia, aunque no hubiera sido una vida muy fácil que dijera, después del atentado, la mayoría de la vida de la rubia había dado un violento giró de 360 grados, ella, por diecisiete años, había gozado de tener una familia, unos padres y abuelos que la adoraban por completo, de sus grandes amigos fuertes y leales, sin mencionar a su pueblo, que de igual manera, la adoraba y la trataba con un gran respeto.
Jiraiya: Sí, tienes razón… -dijo y después esbozó una sonrisa –Aunque eso lo ha hecho muy fuerte –dijo y Victoria se sorprendió y Jiraiya río –Aunque no me creas, Naruto tiene una personalidad muy similar a Natsuki, alegre, entusiasta, y sobre todo tiene la voluntad de fuego –dijo y Victoria sonrió.
Victoria: Veo que es alguien muy fuerte… -dijo y Jiraiya asintió - ¿Y viniste aquí por los lazos? –pregunto y Jiraiya negó.
Jiraiya: No, desgraciadamente no –dijo y Victoria meneó la cabeza –Vine aquí porque como te dije, todas están en peligro.
Victoria: ¿Pero por qué? –pregunto intentando hacerse la tonta, ya que no quería que se enterará del secreto de Rothenburg.
Jiraiya: Hay alguien, que se llama Makoto Ryusaki, ese hombre ha estado atacando a la dimensión en donde se encuentra Konoha.
Victoria: ¿Y eso que tiene que ver con nosotras? –preguntó sin entender.
Jiraiya: Kaguya Ōtsutsuki –dijo y Victoria alzó una ceja – ¿Has oído hablar de ella? –pregunto y negó –Hay una leyenda que dice que en la antigüedad había guerras interminables entre la misma gente, no se sabe de dónde llego Kaguya, pero después de un tiempo, llegó a la conclusión de que necesitaba más poder del que ya tenía para terminar los conflictos, lo estuvo buscando y lo encontró, se comió el fruto del dios del árbol obteniendo mucho poder y así poder detener las guerras de una vez por todas pero hizo cosas horribles, cosas inhumanas, haciendo que todas las personas la consideraran un demonio, tiempo después dio a luz a sus hijos, Hagoromo y Hamura, el primero es conocido como el sabio de los seis caminos…
Victoria: Esa, si me la sé, el abuelo nos la contaba hace mucho tiempo…
Jiraiya: Entonces sabes que el creo a las bestias con cola –dijo y la chica asintió.
Victoria: ¿Y esto que tiene que ver con Naruto?
Jiraiya: Que hace menos de tres años él y Sasuke se enfrentaron a ella… -dijo y Victoria abrió los ojos como platos –Lograron vencerla, pero ahora un nuevo enemigo se está acercando y las está buscando a ustedes.
Victoria: ¿A nosotras? –pregunto y el asintió –No entiendo ¿por qué nosotras? ¿qué tenemos nosotras que él quiera?
Jiraiya: Tienen el Yin y los elementos –dijo y la mujer se sorprendió, no sabía que eran los elementos a los cuales se refería.
Victoria: ¿Elementos? –Pregunto sin entender – ¿A qué te refieres?
Jiraiya: Agua, Tierra, Fuego, Aire y Rayo –dijo haciendo que Victoria abriera los ojos como platos, y era porque creía que le estaba tomando el pelo.
Victoria: ¿Qué? –preguntó.
Jiraiya: Así es –dijo y Victoria negó con la cabeza.
Victoria: No puedo creer que me hayas hecho perder mi tiempo en esto –dijo decepcionada para después pararse.
Jiraiya: No estoy inventando nada –dijo y Victoria miró al hombre.
Victoria: ¿Me haces venir hasta acá para creer un cuento de hadas? –pregunto molesta –Escucha, te creo lo de Kaguya, las bestias con cola y lo del hermano de Natsuki, pero esto… -dijo y negó –No puedo creer que te excuses con esto de tu ausencia de tanto tiempo –dijo y estaba a punto de irse, pero con una gran velocidad Jiraiya se posiciono enfrente de la chica - ¿Ahora qué? –preguntó.
Jiraiya: Lo vi…
Victoria: ¿Ver qué?
Jiraiya: Lo de la planta –dijo y Victoria alzó una ceja.
Victoria: ¿Y?
Jiraiya: No te has dado cuenta ¿verdad? –preguntó serio.
Victoria: ¿De qué debería de darme cuenta?
Jiraiya: Bien, corrígeme, la planta por más que la aplastaste no se moría, si no que volvía a estar como antes ¿o no? –pregunto y Victoria abrió los ojos como platos e intento protestar –Y no, no tiene una explicación lógica a excepción de lo que te estoy diciendo.
Victoria: ¿Y cómo voy a creerte? – preguntó indignada.
Jiraiya: Bien –dijo y vio una maceta, tenía una planta con unos fuertes tallos y hojas verdes y tupidas que brotaban en su cumbre junto con unas flores rojas –Hagamos una prueba.
Victoria: ¿Qué haces? -pregunto y antes de poder responder le arranco todas las flores y las hojas de su cumbre - ¿Te has vuelto loco o qué? –Le pregunto mirando hacia los dos lados para aliviarse un poco, ya que no había nadie cerca –Si alguien ve lo que hiciste, van a cobrarme eso.
Jiraiya: A menos de que hagas las flores y hojas crecer tal y como le hiciste con la planta de tu trabajo.
Victoria: ¿Qué? –Preguntó –Eso es imposible, y aunque fuera cierto, no sé cómo hacerlo.
Jiraiya: Entonces supongo que tendrás que pagar la planta –dijo muy cómodo lo que hizo que la chica resoplara, pero se volvió a sentar.
Victoria: ¿Qué se supone que debo hacer? –pregunto.
Jiraiya: Solo estira tu mano hacia la planta o si te sientes más segura tócala, y deja que tu chakra fluya en la planta –dijo y Victoria alzó una ceja –Cierra los ojos –dijo y la chica los cerró –Ahora toca la planta –dijo y la chica cerró su mano a través de sus tallos –Ahora relájate y respira profundo –le habló –No te estreses, no pienses en nada, solo concéntrate en la planta, poco a poco vas a sentir como tu energía pasa a través de tu mano para darle vida a la planta –dijo y eso fue lo que hizo, se relajó y en su mente apareció la planta tal y como era antes –Ahora abre los ojos –dijo y la chica los abrió para no poder creer lo que tenía ante sus ojos.
Victoria: ¿Qué rayos? –pregunto al ver como las hojas y las flores crecían, no era muy rápido, pero aun así crecían a un ritmo extremadamente rápido para el crecimiento normal de una planta, la chica intento quitar la mano, pero después sintió que una mano la tomó de la muñeca impidiéndole dejar de tocar la planta.
Jiraiya: Aún no –dijo y la chica aun no podía con la impresión, segundos después la planta estaba tal y como había estado antes de que Jiraiya le arrancara las flores - ¿Y bien? –pregunto y Victoria aun no podía decir nada.
Victoria: Muy bien, ¿qué fue eso? –le pregunto señalando la planta.
Jiraiya: Tierra… -dijo y Victoria lo miró –Ese es tu elemento.
Victoria: Muy bien, esto ya me está espantando ¿qué rayos está pasando? –Preguntó algo alterada –Yo no nací así.
Jiraiya: Si, pero te convertiste en la protectora –dijo y Victoria levantó la ceja –Escucha, ¿recuerdas el collar de Brianna? -pregunto y Victoria asintió.
El collar de Brianna, la chica lo había encontrado hace mucho tiempo, cuando Brianna se lo enseñó a Harume este se sorprendió mucho, sin embargo, le dijo que debía cuidarlo a toda costa, Jiraiya había logrado escuchar algunas leyendas por parte de Hagoromo acerca de él, pero ahora, sabía que no se trataba de ninguna leyenda, por lo que, la última vez que vio a Brianna le dijo que era un obsequio especial y que nunca se lo quitara ya que su destino estaría ligado a ese collar, Brianna nunca entendió el significado de esas palabras pero nunca se quitaba el collar.
Aún no sabía si la leyenda iba a cumplirse, o si solo era un vestigio para las próximas generaciones, sin embargo, más valía prevenir que lamentar.
Jiraiya: ¿Todavía lo tiene puesto? –pregunto y la otra asintió.
Victoria: No se lo quita ni siquiera para bañarse –dijo y Jiraiya suspiro –Pero ¿esto que tiene que ver?
Jiraiya: El poder que encierra ese collar es más poderoso del que te puedas imaginar, ese collar pertenecía a Kaguya –dijo y Victoria se sorprendió.
Victoria: ¿Cómo lo sabes? –preguntó.
Jiraiya: Hagoromo me habló de él hace años, tuve una imagen en mi mente de como lucía el artefacto del cual estaba hablándome, y cuando vi que Brianna lo utilizaba, no podía creer lo que mis ojos veían –dijo – El que use ese collar tiene una gran carga sobre sus hombros, porque en él se encuentran los 5 elementos junto con sus compuestos, Fuego, Tierra, Aire, Agua y Rayo, pero jamás pensé que fuese a activarse…
Victoria: En español…-dijo con una mano en su frente.
Jiraiya: Ese collar brinda los poderes elementales a las guardianas, hace miles de años se desató una cruel guerra, y de la luz, el collar fue creado, su nombre en especial es "Rueda de la luz", y en él, se encuentra lo único que pudo detener el avance del enemigo en aquel entonces, cuando todo terminó se dice que el collar se perdió en el tiempo y en el espacio. Hagoromo me contó que solo había dos posibilidades, la primera era que alguien lo encontrará, y esa persona, debería pasarlo a las siguientes generaciones hasta que dicho collar encontrará a su protectora, y la otra, era que solo la guardiana del Rayo podía encontrarlo. Solo un ser humano que tuviera todo lo que el collar exigía, lealtad, valor y lo más importante, la voluntad de fuego, Brianna las tiene y por eso el collar se mostró ante ella y puede descansar en ella, a menos de que una amenaza grande se active, el collar también lo hará, pero solo cuando hay una amenaza tan grande que es capaz de destruir más de una dimensión, mi deducción es que el tipo con el que nos estamos enfrentando tiene incluso más poder que la misma Kaguya, por eso el collar se activó, y dentro de él los mismos elementos buscaron un lugar en el cual puedan desatar su poder para protegernos de una amenaza que es capaz de destruirnos a todos –dijo y miro a Victoria –Victoria, –dijo y la chica lo miro –El elemento tierra te ha elegido a ti y ahora eres la guardiana del elemento tierra, tú debes proteger ese elemento que encarna dentro de ti y a los que te rodean, el mismo elemento junto con sus componentes te darán el poder de hacerlo, ahora lo que radica es que tú y las demás desaten los poderes que llevan dentro junto con sus poderes internos.
Victoria seguía sin poder creer todo lo que estaba pasando, ahora entendía porque la había buscado a ella para revelarle la verdad, porque si a alguien más se lo decía, lo tacharía de loco y a su abuelo le daría un infarto, eran demasiadas cosas, ahora lo entendía todo, los incidentes recientes en casa se debían a eso.
Jiraiya: ¿No has notado que han estado pasando cosas raras en casa? –Preguntó y Victoria asintió - ¿Qué ha pasado?
Victoria: Bueno… -dijo aun pasmada –Pues lo mío ya lo sabes, pero hace unos días, todas estábamos durmiendo hasta que Brianna me despertó y me dijo que algo le pasaba a Izumi, que se había quemado y que necesitaba que la ayudara, me levante y cuando llegue a su cuarto pude notar que parecía que algo había quemado, y había sido una muñeca, sin embargo, cuando le preguntamos qué porque había encendido el fuego, ella dijo que no había sido ella, si no sus ojos…
Jiraiya: ¿Sus ojos? –Pregunto sin entender - ¿Qué sucede con sus ojos? ¿Se está quedando ciega? –pregunto y Victoria negó.
Victoria: No –dijo y miro hacia los lados para ver que nadie de la aldea estaba escuchando –Escucha, te lo diré, pero no puedes decir absolutamente nada, ¿ok? –pregunto y Jiraiya asintió –Bueno, pues han pasado cosas muy raras con Izumi.
Jiraiya: ¿A qué te refieres? –preguntó.
Victoria: No pasó mucho tiempo desde que te fuiste para que Izumi empezara a tener pesadillas, y por lo que hemos visto son fuertes, porque hay veces en las que grita y se escucha por toda la casa y cuando la despertamos su frente está completamente mojada e incluso, hay cosas en su cuarto que amanecen quemadas…
Jiraiya: Fuego… -dijo y Victoria asintió.
Victoria: Con todo esto que me estás diciendo al parecer ella tiene el fuego, pero eso no es lo que más nos preocupa.
Jiraiya: ¿Qué es entonces? –preguntó.
Victoria: Sus ojos, cambian de color y aparecen cosas dentro de ellos –dijo y Jiraiya se sorprendió.
Jiraiya: ¿A qué te refieres? –preguntó.
Victoria: Bueno, sus ojos por lo general son de color ónix, pero cuando tiene esas pesadillas se vuelven color azul –dijo y Jiraiya abrió los ojos como platos.
Jiraiya: ¿Azules? –pregunto y la chica asintió.
Victoria: Y eso no es todo, en su iris, -dijo intentando encontrar las palabras adecuadas para explicarlo – Su pupila se mantiene negra y fija en su lugar, pero en las esquinas aparecen unas aspas negras –dijo y Jiraiya volvió a abrir sus ojos como platos y los ojos casi se les salían.
Jiraiya: ¿Estas segura de lo que dices? –pregunto y Victoria asintió.
Victoria: Yo misma las he visto, hemos optado por llevarla al doctor pero el abuelo no quiere llevarla, dice que mientras se mantenga calmada no ocurrirá, se lo prohibió mencionárselo a otras personas que no fuéramos nosotros, lo que más nos alarma es que se desmaya cada vez que esas cosas aparecen en sus ojos –dijo y Jiraiya estaba pensativo –Y últimamente ha estado empeorando –dijo y Jiraiya pudo ver una cara de preocupación en la chica –Sus pesadillas van en aumento, y como dije antes han estado apareciendo sus cosas quemadas, pero la noche que te dije que Brianna me dijo que se había quemado, fui a revisarla y no tenía una sola quemadura en su mano y….
Jiraiya: Por lo de las quemaduras no te preocupes, es algo natural…
Victoria: Déjame terminar –dijo –Cuando llegué, su mano estaba emanando una especie se luz azul mientras sus ojos se ponían como te dije antes, al final termino desmayándose, pero sus heridas ya no estaban y estaban cubiertas por una pequeña luz azul que iluminaba el contorno de su herida… -dijo y Jiraiya la miro preocupado - ¿Tienes respuesta a eso o sabes que es lo que le está pasando? –preguntó.
Jiraiya: Solo tengo una explicación posible para lo que me estás diciendo, aunque no está completa…
Victoria: ¿Y cuál es? Aunque sea un poco nos ayudaría, porque Izumi cada vez está empeorando…
Jiraiya: Recuérdame el apellido de Izumi.
Victoria: Uchiha –dijo y Jiraiya cerró sus ojos, pensado de que podría tratarse, pero se le hacía muy extraño, en su vida no había conocido a un Uchiha y que su Sharingan fuera azul - ¿Qué sucede?
Jiraiya: Tengo una teoría y lo de las aspas de sus ojos y el fuego es completamente normal, pero el color azul en estos no es normal…
Victoria: ¿Bueno sabes qué es? –Pregunto y Jiraiya asintió –Dime…
Jiraiya: Lo que tiene en sus ojos se llama Sharingan.
Victoria: ¿Sharingan? –pregunto y el hombre asintió.
Jiraiya: No sé cuál es su procedencia, pero su apellido es de la dimensión de dónde vengo, el clan Uchiha, también se le conoce como el clan Uchiha del Sharingan, la razón es porque únicamente los herederos de nacimiento de ese clan pueden obtener el Sharingan de forma natural, en Konoha fue uno de los clanes más respetados y más poderosos de Konoha, si ella tiene el Sharingan en ambos ojos y desparece significa que ella es línea directa de alguien de ese clan, aunque ¿cuándo llego ella ya tenía esos ojos? –pregunto y Victoria asintió.
Victoria: Según el abuelo, cuando la sacamos de esa red ella ya venía así, tenía pesadillas durante los primeros días en los que se quedaba en el palacio.
Jiraiya: Entonces no fue ahí, sino antes cuando lo despertó –dijo y Victoria alzó una ceja –El Sharingan no se activa en el nacimiento, sino que es activado, lo malo es que el usuario necesita pasar por una tragedia que la viva en carne y hueso y sea un momento de desesperación y dolor o incluso estrés…
Victoria: Eso explica por qué cuando despierta se activa, tanta es su desesperación y horror que se activa manualmente…
Jiraiya: ¿Ella les ha dicho algo? ¿Desde cuándo es así? –pregunto y Victoria se mordió el labio.
Victoria: No puedo decírtelo, es algo muy personal de ella… -dijo y miró con tristeza la taza.
Jiraiya: Entiendo, después de todo creo que su infancia fue una de las más duras, pero lo que yo no me explico es ¿cómo es posible que sea azul?
Victoria: ¿A qué te refieres?
Jiraiya: La mayoría de los Sharingan son rojos con negro y por lo que me has dicho los de ella son azul con negro ¿no? –Preguntó y la otra asintió –Si fuera por el elemento serian de color rojo, entonces no es eso, hay algo más en ella, algo más fuerte…
Victoria: Pero ¿qué? –pregunto sin respuesta.
Jiraiya: No tengo idea, en la otra dimensión hay 3 Uchiha, tal vez alguno de ellos tenga la respuesta, pero sígueme contando ¿qué más ha estado pasando en estos días? –preguntó.
Victoria: Bueno, Daniela estaba lavando hace unos días, pero inundo casi toda la habitación, le dijimos que había dejado la llave abierta, pero ella juraba que no, revisamos la llave y en efecto, de ella no salía agua, el abuelo nos dijo que la había cerrado, y el cuarto de lavado está al lado del cuarto de Daniela.
Jiraiya: Agua.
Victoria: Brianna, bueno, ya sabes cómo es, y hace unas 3 semanas tuvo una especie de pelea, no sabemos cómo, después empezaron a salir rayos de la nada hasta que se fue la luz.
Jiraiya: Rayo –dijo y suspiro –Vaya locura que han estado viviendo.
Victoria: Tienes razón, pero a todo esto, si todo lo que dices he cierto ¿tendremos que marcharnos? –pregunto y Jiraiya asintió.
Jiraiya: Sí, por el momento lo tendrán que hacer y tendrán que aprender a dominar sus poderes para así vencer a la amenaza que nos acecha, una vez que todo vuelva a la normalidad, podrán regresar… -dijo y Victoria se puso sus manos en las sienes.
Victoria: Si explicas la situación probablemente aceptaran, aunque el problema va a ser como le vamos a hacer para que Brianna cuando te vea no te aviente por la ventana –dijo y a Jiraiya le salió una gotita.
Jiraiya: Me van a ayudar ¿verdad? – le preguntó y a Victoria le salió una venita en la sien – Espera, no es que quiera cambiar de tema; pero necesito que me digas ¿qué fue lo que paso con los Favreau?
Victoria lo miró sorprendida, aunque analizándolo bien, solo bastaba con mirar alrededor para saber que algo no andaba bien.
Jiraiya: Victoria – le dijo serio - ¿Qué fue lo que pasó?
Victoria suspiró: Sucedió unas dos semanas después del cumpleaños 17 de Natsuki – dijo comenzando la historia – La verdad es que no sé cómo comenzó, a Natsuki no le gusta hablar mucho de eso, pero el día del cumpleaños de Nat, le celebraron su cumpleaños en el palacio con una fiesta, podría decirse que todo normal, pero dicen que alguien llegó amenazándolos, y diciendo que la Familia Imperial caería dentro de los siguientes quince días, eso hizo que la seguridad en el Imperio se incrementará mucho, pero eso no impidió la tragedia.
Jiraiya: ¿Los atacaron?
Victoria: No solo atacaron el Palacio, también el pueblo – dijo y Jiraiya se sorprendió – Fue en la noche, todos estábamos dormidos, eran las tres de la mañana cuando escuchamos las primeras bombas estallar. Después todo se volvió un caos – dijo recordándolo todo con mucho dolor – Mucha gente murió, el hospital casi fue destruido, y el ejército tuvo que intervenir a pie, dijeron que el Palacio había sido atacado, y que, dentro de él, habían encontrado el cadáver de la Emperatriz.
Jiraiya: ¿De Adelaida? – preguntó y la mujer asintió.
Victoria: No había rastro del Emperador o de Natsuki, el ataque siguió mientras el ejército intentaba poner a salvo a la población civil. Y de repente, sucedió algo muy raro.
Jiraiya: ¿Qué pasó?
Victoria: En todo el pueblo, se escuchó un gritó…, un gritó que jamás había escuchado antes, y también todos pudimos ver una luz que lo cubría todo. Fue un gritó en el que casi podía sentirse la frustración, el dolor, la desesperación y la ira de todo el pueblo.
Jiraiya: ¿Eso acabo con los invasores?
Victoria negó: El viento se los llevó.
Jiraiya: ¿Qué? – preguntó sin entender.
Victoria: Un viento muy fuerte comenzó a soplar, como si un tornado hubiera entrado al pueblo con las ganas de acabar con todo, pero a ningún habitante de Rothenburg le hizo nada y tampoco a las construcciones, solo se llevó a los invasores, era como si la propia naturaleza, el mismo viento, supiera quienes eran los habitantes de su pueblo y quiénes no.
Jiraiya: ¿Viento? – preguntó y ella asintió, teniendo una ligera sospecha de quien se trataba.
Victoria: El viento arrasó con cada invasor que se encontraba atacando el pueblo, unos minutos después, el grito seguía escuchándose y una luz amarilla resplandeció por todo el pueblo. Después de eso, todo se calmó, el viento dejó de soplar y el sol salió – dijo y miró a Jiraiya – Se lo que estás pensando – le dijo al hombre – Y déjame decirte que muchos afirman haber visto a Natsuki cerca de la luz, muchos dicen que fue ella quien nos salvó.
Jiraiya: ¿Y qué dice ella?
Victoria: Dice que no lo recuerda, que solo recuerda haber escapado del palacio con el General Adam y otros soldados, pero de ahí no recuerda nada más. Izumi y unos aldeanos que se encontraban cerca la encontraron cuando alguien la sacó del lago, y la llevó al hospital, unas horas después, se reportó que habían encontrado al Emperador con vida, pero estaba seriamente herido, pero no había nada que hacer, sus heridas fueron demasiado serias para poder hacer algo, cuando Natsuki despertó, se le informó de la situación. Se despidieron y Natsuki se volvió la heredera al trono. Pero no todos estaban de acuerdo.
Jiraiya: ¿Fue Leiko? – le preguntó directamente y la mujer asintió.
Victoria: Él, Víctor, Miraz y la mitad del consejo estaban en contra, decían que Natsuki era demasiado joven y demasiado liberal para los estándares de la corona real, no me preguntes como, porque no lo sé, pero se enteraron que ella era adoptada, por lo que lo difundieron en todo el pueblo, ganaron pocos seguidores, pero fueron los suficientes para sacarla de la línea al trono, la destronaron – dijo y Jiraiya frunció el ceño enojado – Querían que Leiko fuera el nuevo Emperador pero el pueblo se les fue encima – dijo y Jiraiya la miró sorprendido – Básicamente, te lo pondré así, de todos los habitantes de Rothenburg, el 99% está de acuerdo con Natsuki y literalmente, le rogaron, para que iniciara una revolución y volver a tomar el trono, pero ella se negó.
Jiraiya: Me imaginó que lo hizo debido a los altos precios que podría provocarle al pueblo dicho movimiento.
Victoria: ¿Cómo lo sabes?
Jiraiya: He peleado en dos guerras Victoria – le dijo a la chica – Se de los costos que puede traer además de las pérdidas humanas, traería una crisis económica muy grande, mucha gente no tendría que comer o se hubiera quedado sin lo poco que tenía – dijo analizando la situación – En el estado en el que se encontraba Rothenburg, una guerra civil hubiera acabado con la poca estabilidad económica y social que le quedaba al pueblo.
Victoria: Ella pensó lo mismo – le reafirmó - Así que le exigió al consejo que les diera el dinero para poder reconstruir la Aldea y poder volver a construir la economía, pero el consejo ya tenía las manos en ese fondo y se quedaron con la mitad.
Jiraiya: Infelices – dijo negando con la cabeza – Siempre se supo que eran unos ambiciosos, pero jamás creí que llegaran a tal nivel de ambición.
Victoria: Cuando se supo que Natsuki era adoptada, también se supo que los Emperadores le habían dejado un fideicomiso a Natsuki sumamente grande, y cuando eso pasó, ella le dio el otro cincuenta por ciento al pueblo para recuperarse, y después, se gastó la otra mitad en ayudar a que el pueblo pudiera reconstruir la economía.
Jiraiya: Me imaginó que el consejo se puso como fiera.
Victoria: Así es, y más aún porque el pueblo le advirtió al consejo dos cosas, la primera de ellas es que jamás aceptarían a ningún otro Monarca que no fuera Natsuki o alguno de sus descendientes, y la segunda, era que, por el bien del nuevo gobierno, no se les ocurriera tocar a Natsuki, porque en el momento en el que a ella le suceda algo, nadie los iba a detener para sacar al consejo del gobierno.
Jiraiya sonrió de lado: Y desde entonces andan con la cola entre las patas ¿no es así?
Victoria: Así es, malditos cobardes – dijo con coraje apretando sus puños.
Jiraiya: Por lo que me acabas de decir, entonces el pueblo respeta a Natsuki ¿no es así?
Victoria asintió y sonrió: No solo la respetan, la aman. Cuando se supo que ella era adoptada, todos estaban muy consternados, pero después de lo que hizo por todo el pueblo, todos la siguen viendo como la legitima y única heredera al trono, por eso la aman, la respetan y la protegen, muchos han sido los que le piden que regrese a la política y vuelva a tomar la corona, pero ella no quiere hacerlo.
Jiraiya: Hizo lo que un Emperador hubiera hecho, proteger a su pueblo.
Victoria: A pesar de que eso le costó su corona.
Jiraiya miró al suelo, para él estaba claro que volver a tratar a Natsuki no iba a ser una situación fácil. Sobre todo, porque ahora, ella sabía que no era la hija biológica de la familia real, no sabía si su reacción al enterarse de que, si tenía un hermano, pero que este creció lejos de ella por seguridad.
Jiraiya: ¿Y cómo tomó lo de su adopción por parte de la Familia Real?
Victoria: Nada bien – le contestó – Tengo entendido que el Emperador jamás se lo dijo, ella se enteró cuando Leiko la expuso a los cuatro vientos, pero desde ahí, ella ha cambiado – le dijo y Jiraiya cerró los ojos, justo como temía – Se ha vuelto más retraída, más agresiva, más desconfiada.
Jiraiya: ¿Se enojó con su familia adoptiva?
Victoria negó: Jamás podría enojarse con ellos, pero no se tomó bien la noticia, se quedó sin nada, no tiene pistas de quien es en realidad, ni de quienes fueron sus padres, nada, y por lo que sé, cada vez que habla con Kurama del tema, este solo se lo desvía.
Jiraiya: ¿Cómo crees que tomé la noticia de Naruto? – preguntó preocupado.
Victoria: Antes, cuando era la princesa y sus padres adoptivos vivían, se lo hubiera tomado de la mejor manera, ahora, la verdad es que no lo sé. Se ha vuelto muy impredecible.
Jiraiya: Ella siempre ha sido así.
Victoria: Si, pero ahora es diferente Jiraiya – le habló seria – Para la gente que la conoce hace poco, que solo la ha visto un par de veces o para alguien que jamás la ha visto, como es el caso tuyo y de su hermano, puede parecerte alguien completamente normal, una chica que intenta ser alegre y compresiva, pero para quienes hemos convivido toda la vida con ella, sabemos que no es la misma, lo que pasó la cambió, la dejó triste y derrotada, eso no lo ha podido superar, puedes notarlo en sus ojos. Muchos tenemos la esperanza de que algún día pueda recuperarse y volver a ser la misma de antes, pero ya han pasado dos años, y nada ha cambiado, es como si le hubieran dado una apuñalada a muerte y ella solo estuviera esperando el momento para morir.
Jiraiya se quedó pensando unos momentos, no sabía que paso dar, si iba y hablaba con ella acerca de su hermano, ahora si cabía la posibilidad de que ella no quisiera saber nada de Naruto, pero si no lo hacía, Naruto acabaría con el corazón roto, Natsuki era la única familia de Naruto, ya no quedaba nadie. No podía hacerle eso a su estudiante.
Pero después, comenzó a pensar un poco más, Naruto siempre había logrado sacar lo mejor de las personas, quizá el conocer a su hermano le devolvería la vida que había perdido, le devolvería la esperanza, ya que con el relató de Victoria, es lo que Jiraiya podía notar que a Natsuki le hacía falta.
Esperanza.
Jiraiya: Conozco muy bien a Naruto – le dijo a la chica – Él siempre ha tenido el poder para demostrar lo mejor de las personas, para poder darles esperanza, tal vez eso logré cambiar las cosas.
Victoria: ¿Tú crees?
Jiraiya: Si, estoy seguro.
Victoria: Mira, la verdad es que no puedo asegurarte nada – le fue honesta – No sé cómo pueda ser, pero si quieres intentarlo…
Jiraiya: No puedo arrebatarle a mi mejor alumno la única oportunidad de conocer a la única familia que le queda, Victoria, Natsuki es todo lo que tiene ahora, está muy ilusionado con poder conocerla.
Victoria: Mira, sé que debe sentirse emocionado – dijo analizando la situación – No sé cómo pueda reaccionar Natsuki, pero tienes razón el algo… – dijo y Jiraiya la miró – No puedes arrebatarle a tu alumno su oportunidad para conocer a la única familia que le queda.
Jiraiya: ¿Me ayudarás? – le preguntó sorprendido y la chica sonrió tenuemente para poder asentir.
Victoria: Si en algo estoy segura, es que Naruto no tiene por qué pagar todo lo que le sucedió a Natsuki, no fue culpa suya, ella debería poder entender eso, y también debería poder entender razones, solo esperó que lo haga, y si no, yo hablaré personalmente con ella para intentar convencerla de que pueda darle una oportunidad a Naruto.
Jiraiya sonrió algo triste: Gracias Victoria – le dijo honestamente – No sabes lo que esto significa para Naruto y para mí.
Victoria le devolvió la sonrisa: Sí lo sé – le dijo – Acuérdate que yo también tengo una hermana, puedes tener muchos amigos, pero nada se compara con tener un hermano. Pero creo que lo más prudente es no decirle nada a Naruto acerca de la familia adoptiva de Natsuki ni de su pasado, veremos cómo se desarrollan las cosas, si es necesario y solo en caso de ser estrictamente necesario, nosotros se lo diremos a Naruto.
Jiraiya: ¿Y en caso de que no? – le preguntó.
Victoria: Entonces dejaremos que Natsuki se lo diga.
Jiraiya asintió: De acuerdo – le dijo.
Victoria: Bueno – le dijo levantándose – Ahora que estamos de acuerdo en algo, ¿dónde está el chico?
Jiraiya: Cuando llegamos ayer buscamos un hotel, debemos caminar un poco.
Victoria: Pues entonces ya vámonos – le dijo al hombre – Tenemos que llegar a la fiesta de Sabi, y no debemos llegar tarde, todavía tenemos la situación de Brianna.
Jiraiya cuando escuchó eso se fue de espaldas, era cierto, todavía tenía que darle la cara a la chica, sabía que difícil, pero no podía retrasarlo por más tiempo.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Mundo Ninja, Sunagakure, Edificio del Kazekage
El terreno de la aldea tenía forma extraña, hundido en la misma tierra.
En el centro del pueblo se encontraba un gran edificio dispuesto para el Kazekage, quien se encontraba en su oficina, esperando que los Shinobi que él había mandado llamar hicieran acto de presencia en su oficina.
¿?: Gaara - se escuchó una voz fuera de la puerta.
Gaara: Adelante - dijo e hizo que tres personas entrarán en su oficina.
Dos eran sus hermanos, y el otro era quien, en su pasado, había sido su profesor.
Kankurō, Temari y Baki estaban frente al Kazekage de Suna esperando noticias y órdenes.
Baki: ¿Qué dice la Alianza Shinobi?
Gaara: La Hokage enviará a Kakashi Hatake a Kawagakure para solicitar una reunión con el Daimyō de ese País.
Kankurō: ¿Kawagakure? - preguntó sin entender.
Gaara asintió: Estuvimos analizando las palabras de la mujer que se presentó a la reunión, y ella dijo que debíamos contactar con ellos si queremos saber más información de la amenaza a la que nos estamos enfrentando.
Temari: ¿Que sucedió con ella?
Gaara: Cuando el conflicto se desató, peleó con el enemigo y murió en batalla.
Los dos hermanos se miraron entre sí, aunque ellos no estuvieran presentes en la reunión, podían notar la cara de preocupación de su hermano menor.
Baki: ¿Eso es lo que te preocupa? - pregunto directamente el mayor, había sido su maestro, y desde que se convirtió en Kazekage, se habían vuelto más cercanos.
Ante la pregunta el pelirrojo negó: Me preocupa Naruto y algo más que dijo el enemigo.
Baki: ¿Qué dijo el enemigo?
Gaara miró a sus hermanos: Parece ser que el enemigo conocía a nuestros padres y a Yashamaru - dijo haciendo que los hermanos mayores abrieran sus ojos como platos.
Kankuro: ¿Que dijiste?
Temari: ¿Estás seguro?
Gaara asintió: Parece que los conocieron bien, y además no les simpatizaban, es por eso que quiero que tengan mucho cuidado en la misión que estoy por asignarles a los tres.
Baki: ¿Los tres? - preguntó sorprendió, ya que desde que Gaara se había vuelto Kazekage el hombre solo realizaba misiones dentro de la Aldea, mayoritariamente se dedicaba a la protección del Kazekage de Suna.
Gaara: Así es - dijo mirando al mayor - Voy a necesitar de tus habilidades para esta misión Baki.
Temari: ¿En qué consiste la misión?
Gaara: Las últimas palabras de la mujer aseguran que la hechicera que se encuentra en el País del Viento tiene un papel importante en todo esto.
Eso hizo que los tres lo miraran raro.
Kankuro: Gaara..., si sabes que el mito de la hechicera es eso, solo un mito ¿verdad?
Baki: Kankuro tiene razón, tal vez fue una equivocación.
Gaara: No hay equivocación - les respondió - En esta ocasión, le haremos caso a los rumores, porque de ellos puede depender la verdad.
Kankurō: ¿De qué hablas? - pregunto confundido.
Gaara suspiró, intentando encontrar las palabras justas para explicar lo que había escuchado y entendido en las reuniones anteriores.
Gaara: Durante los últimos veinte años se ha mantenido en secreto que la hermana de Naruto existía, no era más que un simple rumor que fue acallado por Shikaku Nara, el padre de Shikamaru Nara.
Temari: ¿Qué? - pregunto sorprendida - ¿El padre de Shikamaru lo sabía?
Gaara: No hay pruebas que lo confirmen, pero su hijo cree firmemente que su padre lo sabía, por eso acalló los rumores antes de que salieran de la Aldea y llegaran a los Países vecinos. El punto, es que desde que se desveló la verdad, solo hemos tenido conjeturas y rumores que nos han dado pocas respuestas, por lo que necesitamos confirmar esos rumores para tener información sólida en la cual basarnos para así obtener toda la información que podamos, tanto del enemigo, como de nuestros aliados.
Kankuro: ¿Es por eso que estamos persiguiendo rumores? - preguntó algo molesto, pero entendiendo el punto de su hermano.
Gaara: Así es.
Kankuro: Y en caso de que esta hechicera existiera, ¿cómo podría ayudarnos exactamente?
Gaara: Parece que el enemigo ya se había mostrado antes y atacó al Cuarto Hokage, como resultado, el padre de Naruto no recuerda muchas cosas de su vida antes de la muerte. Según la información que la mujer pudo revelar antes de morir, el Cuarto Hokage tiene una conexión con el enemigo, ya se habían enfrentado antes, por lo que la hechicera revelaría la verdad, devolviéndole la memoria y contándonos todo lo que sabe.
Temari: ¿Dónde comenzamos a buscarla?
Baki: Según los rumores, se encuentra cerca de las costas.
Temari: Deberíamos comenzar a buscar ahí.
Gaara asintió.
Gaara: Si tenemos más información acerca de ello, les enviaré un halcón para mantenerlos informados.
Kankurō: ¿Y en dado caso de que no la encontremos? ¿Qué hacemos?
Gaara pensó un poco, fuese como fuese, esos tres eran de los mejores Shinobi de Suna, no podía tenerlos afuera mucho tiempo.
Gaara: No podemos darnos el lujo de perder tanto tiempo - dijo y miró a su hermano - Si en 3 días no la encuentran, quiero que regresen, ya buscaremos otra manera. Además, como ya les dije, deben tener mucho cuidado.
Temari: ¿El asunto de que el enemigo supiera algo de nuestra familia te preocupa?
Gaara: Si, siento que ellos saben más de nuestra familia y orígenes que nosotros mismos, tengo un mal presentimiento en cuanto a eso.
Baki: ¿Crees poder arreglártelas sin nosotros?
Gaara: Si, aunque si una emergencia ocurre, deben volver a la Aldea, no sabemos cuánto tiempo tenemos antes de que el enemigo decida hacer su próximo movimiento ¿está claro?
Baki, Kankuro, Temari: Si – respondieron los tres.
Gaara: Esta misión requiere de discreción, por lo que deberán prever todo lo que necesiten.
Temari: No te preocupes, si de verdad esa dichosa hechicera existe, la encontraremos –le dijo decidida a su hermano.
Kankuro: Por cierto - dijo el hermano de en medio - ¿Todavía no sabemos nada acerca de Naruto?
Gaara negó: Nada aún, por eso estoy preocupado, el Segundo Hokage cree que, por ahora, la principal fuente de preocupación del enemigo es Naruto y su hermana.
Baki: Por lo que el enemigo debe estar buscándolos por cielo, mar y tierra.
Gaara: Así es, sus ojos no están completamente puestos en las Aldeas Shinobi.
Temari: Por ahora, pero no sabemos cuándo ataque, pero ahora debemos concentrarnos en juntar toda la información posible antes de que inicie la batalla.
Gaara asintió.
Baki: De acuerdo, saldremos de inmediato.
Gaara: Si, tengan cuidado.
Kankuro: No te preocupes hermanito - le dijo intentando alegrarlo - Volveremos pronto.
Gaara: Eso espero.
Temari solo le sonrió, así que ella salió de la oficina primero, seguida por su hermano menor.
Baki: No te preocupes, yo los protegeré - le dijo al chico.
Gaara: Gracias, pero tú también debes cuidarte, jamás nos hemos enfrentado a enemigos así.
Baki: Tendremos cuidado, hasta pronto- le dijo y salió de la oficina, Gaara miro al hombre salir de su oficina y después miro por la ventana.
Para él había sido una gran sorpresa el enterarse que Naruto tenía una hermana gemela, fue como un balde de agua fría para la Alianza Shinobi, y más aún porque la propia Hokage actual ignoraba aquel hecho.
Había demasiadas dudas al respecto, dudas que debían ser respondidas.
Después pensó en su amigo, y lo único que deseaba era que éste pudiera encontrar a tiempo a su hermana.
Que la encontrara antes que el enemigo.
Ahora, el Kazekage de Suna estaba realmente preocupado.
El panorama no lucía nada bien.
En el horizonte, Gaara podía observar con claridad que otra guerra se avecinaba, y que esa, sería una guerra más dura que la anterior.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Burghotel
Miró a sus alrededores y pudo ver un enorme campo de flores y pasto a su alrededor, las flores eran de diferentes colores, el viento soplaba y parecía que el sol alimentaba la mañana con una intensidad tibia al ambiente.
Comenzó a caminar sin rumbo alguno, simplemente sintiendo a su alrededor, sin dejar que nada lo perturbara.
Fue entonces que, en la distancia, pudo observar a alguien.
No podía distinguir bien sus rasgos faciales, sin embargo, podía observar que era una mujer rubia, que llevaba puesto un vestido blanco sin mangas, le llegaba más a menos a la altura de las rodillas.
La mujer parecía que estaba haciendo lo mismo que Naruto, dejándose llevar por el ambiente, ya que, a pesar de encontrarse sola, esta se encontraba dando vueltas en el mismo lugar, como si estuviera disfrutando la libertad. Después, se detuvo, había algo en esa mujer que a Naruto le pareció muy familiar, como si la hubiera visto en lo más profundo de sus sueños hace muchos años atrás.
El sol le daba directamente a la chica, que solo miró hacia atrás, notando la presencia de Naruto, este se sorprendió, pero la chica se dio la vuelta, dándole la espalda y comenzando a caminar lejos de él.
Naruto: Espera… - le dijo, pero la chica no le hizo caso y comenzó a acelerar su paso, hasta que la chica se encontró prácticamente corriendo, y Naruto también, intentando alcanzarla.
Corrieron por algunos momentos, sin embargo, cuando llegaron a una colina, Naruto se detuvo, lo que podía alcanzar a distinguir era increíble, era el lado de lo que parecía ser un palacio, los colores del hermoso palacio variaban entre el azul, blanco y dorado, las puertas desde lejos parecían estar hechas de caoba, y la chica se dirigía a una de ellas.
Naruto la vio entrar, pero la chica dejó la puerta entreabierta, como si quisiera que la siguiera.
Naruto miró al piso más alto del lugar, donde pudo ver tres diferentes vitrales, en el de en medio, pudo observar con claridad la figura de una sirena que estaba sentada en una roca y le estaba dando la espalda, por lo que su largo cabello negro caía sobre su espalda, de repente, la sirena se dio la vuelta para mirar a Naruto con curiosidad. Parpadeó un par de veces y la puerta se abrió por completo, el chico pudo sentir como si estuviera siendo empujado a entrar, y así fue, se sintió arrastrado dentro del castillo, hasta que llegó a una habitación en específico.
La habitación era bastante grande, extremadamente lujosa, como en los antiguos cuentos que Naruto pudo escuchar y ver en los libros cuando era un niño, había varias personas dentro, y una cama en medio de ellos. Algunas personas estaban al costado derecho, todos con caras tristes, usaban la misma ropa, por lo que podía decirse que eran empleados. Mientras que, del lado izquierdo, se encontraban 3 personas, dos hombres y una mujer, los tres vestidos con la mejor ropa, uno de ellos era un hombre mayor, mientras que los otros dos eran más jóvenes, pareciendo un matrimonio.
En la cama, se encontraba una mujer anciana con su cabello suelto, podían notarse las canas, metida en las cobijas y con un par de almohadas en su espalda para que pudiera recargarse y sentarse, muy cerca de la mujer, sentada en la orilla de la cama, se encontraba una pequeña niña rubia, con un vestido azul y unos zapatitos blancos, Naruto no alcanzó a ver su cara debido a que la niña se encontraba sentada de espaldas a donde Naruto se encontraba.
La mujer mayor comenzó a toser y un hombre que se encontraba del lado derecho solo negó con la cabeza ante las tres personas adultas del otro lado.
¿?: No le queda mucho tiempo, lo lamento majestades – les dijo.
El hombre más viejo, cerró los ojos con dolor mientras una lagrima traicionera se escurría por su mejilla.
¿?: Gracias por sus esfuerzos doctor – le dijo el otro hombre, que era más joven - Les puedo pedir que nos den privacidad, ¿por favor? – les preguntó a los presentes, todos asintieron, y los empleados, al igual que el doctor, salieron de la habitación, quedando solo la niña, el matrimonio joven y el hombre mayor.
¿?: Mi cielo – dijo la anciana a la niña.
¿?: Si abuela… - contestó la niña con su pequeña voz.
¿?: Quiero contarte un secreto, un gran secreto que te ayudará a enfrentar todas las pruebas que la vida nos pone en frente. El mundo puede ser muy cruel, pero lo es más para la gente que es diferente; este mundo no necesita a más gente cruel y vengativa, necesita más personas empáticas y justas. Cuando seas mayor, entenderás lo que te estoy diciendo.
La señora comenzó a toser, pero cuando se compuso un poco, volteó a ver de nuevo a la niña.
¿?: Es por eso que siempre debes recordar lo que voy a decirte – continuó la anciana – Se valiente y amable, tienes más bondad y valentía en tu dedo meñique que lo que muchas personas jamás poseerán en todo el cuerpo, y eso mi niña, tiene un gran poder, más de lo que te puedas imaginar, nunca las pierdas, esas habilidades te ayudarán en un futuro a convertirte en una Emperatriz como el mundo jamás ha visto, y también te ayudarán a proteger a todo nuestro pueblo y familia.
La niña solamente escuchaba las palabras de su abuela atentamente, mientras que Naruto se encontraba observando la escena, sintiendo nostalgia.
¿?: ¿Lo prometes pequeña? – le preguntó a la niña, quien solamente asintió, conteniendo las ganas de llorar.
¿?: Lo prometo abuela – le contestó la pequeña.
¿?: Bien mi niña – dijo tomando la mano de la pequeña – M-M-Muy pronto tendré que irme pequeña, ¿puedes perdonarme?
¿?: Claro que te perdono abuela – dijo la pequeña al borde del llanto, yéndose a abrazar a su abuela, quien la recibió con los brazos abiertos. Los demás que estaban en la habitación se acercaron un poco más, Naruto pudo observar que los demás también estaban derramando lágrimas.
Mientras tanto, la abuela abrazaba a la niña con todas las fuerzas que le quedaban.
¿?: Te amo abuela – le dijo la niña con la voz entrecortada.
¿?: Yo también te amo, mi pequeña nieta.
Fue entonces que la abuela abrió los ojos y miró hacia enfrente, como si pudiera observar que Naruto se encontraba en la habitación, la mujer le sonrió amablemente con nostalgia, cosa que al chico le pareció sumamente extraña, pero al mismo tiempo dulce y familiar.
En ese momento, despertó.
Naruto abrió los ojos para encontrarse con la imagen del techo. Se sentó en la cama y se sintió raro, como si hubiera tenido la sensación de poder deslizarse en la mente de otra persona mientras estuviera dormido.
Fue ahí cuando se dio cuenta de que el Sabio Pervertido no se encontraba en la otra cama.
El rubio miró para todos lados, pero no había señal de él.
En su lugar, había una nota, por lo que Naruto se levantó y tomó el papel para leerlo.
"Lo siento Naruto, hubo un cambio de planes y no quise despertarte. Volveré en la tarde, mientras tanto, quédate en el hotel y no salgas".
Naruto leyó la nota y la doblo de nuevo, el Sabio Pervertido se la había vuelto a hacer.
Aunque si era completamente sincero, extrañaba saber de él, cuando murió fue un golpe sumamente duro para él, y ahora que estaba de vuelta, agradecía mucho tenerlo de nuevo, aunque fuera con sus viejas mañas.
Vio el reloj, eran las 8:15 a.m. por lo que abrió las cortinas del balcón, y posteriormente las puertas, era un balcón pequeño, pero tenía que aceptar que poseía una vista completamente hermosa, daba una vista completamente excepcional. Puede que donde él se encontraba, estaba completamente llenó de nieve, pero a lo lejos, podía observarse con claridad que las tierras lejanas eran verdes, el recuerdo de anoche y la vista del palacio volvieron a su mente, así que dirigió su vista a donde lo había visto y ahí estaba, solo que ahora podía verse por completo.
Y se llevó una gran sorpresa, el Palacio que podía verse a lo lejos tenía mucho parecido con el que había podido ver en sus sueños, siendo los mismos colores, y cerca del lugar, podía observarse un lugar con abundantes flores de diferentes colores, justo como en su sueño.
El sonido de que alguien tocaba la puerta lo sacó de sus pensamientos.
Naruto: ¿Sí? – preguntó.
¿?: ¿Puedo pasar señor? – preguntó una voz familiar.
Naruto: Si –contestó y la puerta se abrió, dejando ver al mayordomo de la noche anterior. Ahora podía observarlo bien, era un hombre de traje, pero ya era mayor, de unos 60 a 65 años aproximadamente, con arrugas y cabello cano, llevaba un reloj con una cadena en su bolsillo y tenía un aspecto muy amable, como si de un viejo amigo o de un abuelo se tratará.
Alphonse: Buenos días señor, espero que haya podido descansar.
Naruto: Si, sus camas son muy cómodas – dattebayo – le contestó estirándose y diciéndole la verdad.
Alphonse: Me da gusto saberlo señor, vengo a informarle que el servicio de Sauna que el señor solicitó estará listo en 15 minutos.
Naruto: ¿Eh? – preguntó - ¿El Sabio Pervertido contrató un servicio de sauna? – preguntó sorprendido.
Alphonse: Así es señor, son saunas individuales.
Naruto: De acuerdo, pero antes, ¿sabes a donde se dirigió el Sabio Pervertido?
Alphonse: ¿Se refiere al hombre con el que usted viajaba? – preguntó confundido.
Naruto: Ese mero.
Alphonse: Salió temprano señor, dijo que volvería en la tarde y que le dijera que por favor se quedará en el hotel hasta que el volviera.
Naruto: ¿Le dijo a qué iba?
Alphonse: No señor – le contestó – Solo dijo que volvería más tarde.
Con eso, Naruto resopló algo fastidiado, aunque se le hizo algo raro.
Naruto: De acuerdo, gracias viejo – le dijo y se volvió a estirar – Salgo en un momentito –dattebayo.
Alphonse: Entendido señor, me retiró, con su permiso – dijo haciendo una reverencia y retirándose.
Un tiempo después, Naruto entró a la sauna para relajarse un rato, le sorprendía que el lugar a pesar de ser pequeño, tuviera muchas comodidades, así que se relajó completamente, dejando que la mayoría de su cuerpo se hundiera en el agua para que así el agua caliente relajara todos sus músculos.
Mientras tanto, el chico se quedó pensando en su sueño, en el palacio y en la mujer que había visto en él.
Esa mujer rubia le había parecido muy familiar, cuando volvió a mirarse en el espejo, pudo observar que sus ojos se encontraban en el mismo estado que el día anterior, uno era azul y el otro gris, y se preguntaba si eso tenía algo que ver con lo que estaba sucediendo. Pensó un largo rato acerca de ello, y también acerca de su hermana ¿cómo sería? ¿se parecería a su padre o a su madre? ¿qué carácter tendría?, pero lo más importante, ¿ella de verdad lo recibiría con los brazos abiertos alegrándose de saber que tenía un hermano?
Cuando salió, Alphonse ya se encontraba fuera de su cuarto para informarle que ya eran las 10 a.m. y que el desayuno ya estaba servido, las tripas de Naruto comenzaron a sonar, así que el chico, feliz, siguió al mayordomo hasta una terraza bastante grande, en el que había por lo menos, unas diez mesas con 5 sillas cada una. Algunas personas se encontraban ya desayunando en diferentes mesas, pero no eran muchas, a lo mucho, eran 4 personas.
Alphonse: Por aquí señor – le dijo al chico, quien lo siguió hasta una mesa de tamaño mediado, con un mantel blanco, pero al mirar afuera, podía observarse con claridad la gran vista que el lugar ofrecía, además, el lugar estaba techado, pero no le quitaba el toque de elegancia que tenía.
Naruto se sentó en las sillas, y unos momentos después, Alphonse ya traía la comida para el chico, quien se sorprendió al ver la gran cantidad de alimentos que le habían puesto en frente.
Alphonse: Le presentó el desayuno que le tenemos preparado señor.
Fue entonces cuando a Naruto se le iluminaron los ojos, frente a él había una pequeña cesta con pan dulce, un plato con diferentes frutas (melón, papaya, kiwi y fresas) que arriba tenía miel y avena, para el plato fuerte, Alphonse le sirvió un par de panes molletes, con frijoles, queso y con pico de gallo encima, de tomar le sirvió un vaso de jugo y otro de leche, lo que Alphonse había denominado como el desayuno perfecto.
Si bien era cierto que no era ramen, Naruto estaba feliz de probar los platillos del lugar donde había crecido su hermana.
Naruto: ¡Buen provecho! – exclamó feliz.
Alphonse: ¿Hay algo más que pueda hacer por usted señor? –le preguntó al hombre.
Naruto: Fofelfofentono – dijo con la boca llena, ya que había empezado a devorar la comida, haciendo que el más viejo, observara con una gotita en la cabeza.
Entonces Naruto se pegó en el pecho para que la comida que se le había atorado en la garganta, pasará.
Naruto: Oye viejo – le dijo y el hombre lo miró - ¿De quién es el castillo que esta allá? - le preguntó al hombre, quien, por su parte, se puso bastante nervioso, con lo que había hablado con Jiraiya, supo que ese chico podía ser familiar directo de la princesa, así que debía ser cuidadoso a la hora de hablar.
Alphonse: Ese castillo pertenecía a los monarcas de Rothenburg señor –le contestó.
Naruto: ¿Los Monarcas? ¿Y porque ya no viven ahí?
Alphonse: Bueno, s-se mudaron a otro lugar –le dijo inventando lo primero que se le había ocurrido.
Naruto: ¿Enserio? – preguntó impresionado y el hombre asintió - ¿Entonces no hay nadie?
Alphonse: No, ha estado deshabitado desde que la familia real se mudó.
Naruto: Valla, me gustaría verlo de cerca – dijo mientras se llevaba un mollete a su boca.
Alphonse: Debo recordarle señor que su compañero de viaje insistió en que usted no debía salir del hotel hasta que el regresara.
Naruto: ¡Ah! – exclamó – El Sabio Pervertido siempre hace lo que quiere – le dijo molesto.
Alphonse casi se cae de espaldas con esa declaración, sin embargo, vio mucho parecido a la princesa en ese chico, y no solo físicamente, lo que podía indicar que, en efecto, eran familia cercana.
Si era así, Alphonse sabía bien que no iba a poder detener al chico por mucho tiempo, así que saco su libretita y se puso a escribir algo en ella, cuando terminó la arranco y sacó una pequeña llave dorada del bolso, el hombre dejó tanto la llave como la nota en la mesa del chico.
Alphonse: Si no necesita otra cosa, me retiró señor, con permiso – dijo haciendo una pequeña reverencia y alejándose del lugar, Naruto miro curioso la nota y la leyó.
"Del lado norte del jardín, hay una puerta que te da acceso para cruzar el pequeño muro del pueblo hacia el castillo, encuentra la llave y podrás ir sin ser visto, pero ten cuidado, hay gente resguardando el castillo desde afuera, no todos son muy amigables, que no te vean"
Naruto miró de nuevo en la dirección que se había ido Alphonse, pero no lo encontró, así que volvió a mirar la nota, la dobló y guardo la llave en su bolsillo, después se apresuró a terminar su desayuno para ir al castillo por la ruta que le había dicho Alphonse.
Algo había en ese castillo, estaba seguro, le llamaba mucho la atención, así que debía ir.
Una hora después, Naruto se encontraba en el jardín repletó de nieve, para poder encontrar la puerta debió buscar cuidadosamente, fue entonces que del otro lado de donde él se encontraba, pudo observar que la nieve era algo irregular, así que se acercó y pudo ver que entre la nieve y las ramas, se veía una puerta, era vieja y de madera, tenía forma ovalada, pero a final de cuentas era una puerta, así que saco la llave y buscó la cerradura, cuando la puerta se abrió, Naruto pudo observar un pequeño túnel no muy largo, ya que si alcanzaba a verse el final de este.
Cerró la puerta tras de sí, y siguió el camino del corto túnel, hasta que llegó al final. Cuando lo hizo, y abrió la otra puerta, pudo observar mejor el panorama, a lo largo y ancho de él se encontraba con una nieve blanca, pero un poco más allá, podía observar un campo lleno de flores y pasto verde, como en su sueño, así que comenzó a caminar hacia allá.
Fue entonces cuando un par de pajaritos de acercaron a él, Naruto pudo observarlos bien, jamás los había visto, el plumaje de esa ave tan hermosa era principalmente gris, algunas de esas plumas eran blancas y amarillas en las puntas, con colores rojizos en sus alas. Parte de su cara era negra, pero ese tono naranja que la envuelve la hacía lucir en verdad esplendida.
Los pájaros le empezaron a cantar, como si lo conocieran y volaban muy cerca de él, avanzaban hacia adelante, directamente al palacio, como si estuvieran intentando guiarlo.
Naruto siguió sus instintos y a los pájaros hasta que llegó a la parte donde la nieve se acababa y el pasto comenzaba a salir.
Naruto comenzó a caminar, pudo distinguir mejor los lugares que había podido ver en sus sueños, siguió avanzando hasta que vio lo que estaba buscando, pero lucía diferente.
Aquella gran edificación no parecía ser tan majestuosa como en sus sueños, parecía que le faltaba mantenimiento, y de la misma manera, parecía ser que la naturaleza comenzaba a apoderarse del lugar, ya que el pasto estaba creciendo más de lo normal, y algunas ramas comenzaban a alzarse por el castillo, la mayoría de las ventanas no estaban rotas, sin embargo, estaban sucias y llenas de polvo.
Sin embargo, todo eso llamó aún más la atención de Naruto, por lo que comenzó a caminar hacia el lugar, y desde ahí, pudo observar con claridad el vitral en donde la sirena le estaba dando la espalda, solo se lograba ver el cabello negro de la mujer. Naruto se sintió extraño, como si aquel sueño hubiera sido un viaje, y ahora, estuviera encontrando las piezas faltantes de aquella ensoñación.
Kurama: ¡Oi! – lo llamó, sacándolo de los pensamientos - ¿Qué crees que estás haciendo?
Naruto: Voy a investigar – le contestó.
Kurama: ¿No crees que no deberías meter tus narices en donde no te llaman? – le preguntó – Venimos a buscar a tu hermana, no a descubrir un palacio antiguo.
Naruto: ¿Qué pasa contigo? ¿Dónde está tu espíritu aventurero-dattebayo?
Kurama: Yo no tengo espíritu aventurero, idiota – le respondió molesto – Pero creo que no deberías entrar ahí, se puede ver que está abandonado, y con lo imbécil que eres, no dudo que haya un hoyo ahí que no vas a ver y te vas a caer.
Naruto: No soy tan tonto – dattebayo – le dijo molesto.
Kurama: No, no eres tonto – le respondió – Eres muy idiota – corrigió, haciendo que Naruto lo mirará confundido.
Naruto: ¿Qué te pasa hoy? Estas más gruñón de lo normal.
Kurama: No me gusta este lugar – le dijo molesto.
Naruto: ¿Por qué?
Kurama: No me refiero al castillo, me refiero al pueblo.
Naruto: ¿A qué te refieres? – preguntó sin entender – Es un lugar muy amigable.
Kurama iba a replicar, sin embargo, algo le dijo que mejor no dijera nada, Naruto estaba sumamente emocionado con el tema de su hermana, sin embargo, cuando llegaron al pueblo, mientras Naruto disfrutada de lo nuevo que descubría en el lugar, el zorro pudo observar las miradas del pueblo, y al parecer, el mocoso pervertido de Jiraiya, también lo había notado, a Kurama se le hizo muy raro que Naruto no se diera cuenta, por lo que pensaba que lo mejor era guardar silencio por lo menos, hasta que Naruto conociera a su hermana.
Kurama: Olvídalo, además, no sé porque estás aquí, no es como si este lugar hubiera sido habitado por alguien en años.
Naruto: Tiene mucho polvo, pero tengo un presentimiento.
Kurama: ¿Seguro que no es uno de tus impulsos de idiotez? – le preguntó para molestarlo.
Naruto: ¡Claro que no Kurama! En serio, soñé con este lugar – dattebayo.
Eso sí llamó la atención del zorro, desde que el rubio había despertado, Kurama pudo sentir que se sentía algo confundido, sin embargo, no le preguntó nada hasta entonces.
Kurama: ¿Qué soñaste con exactitud?
Naruto: En este jardín – le dijo – Vi a una mujer, cuando me vio, salió corriendo al castillo, siento como si me hubiera guiado al castillo apropósito.
A Kurama se le hizo sumamente extraño, Naruto nunca había tenido ese tipo de sueños proféticos o algo parecido. Solo recordaba una vez que había pasado algo parecido, pero solo había sido una vez.
Kurama permaneció en silencio hasta saber qué era lo que estaba sucediendo.
Naruto se acercó cada vez más al palacio, y a lo lejos, pudo observar que era la misma puerta con la que había soñado, pero estaba cubierta con tablas y clavos, parecía que alguien no quería que se entrará a ese castillo, Naruto se acercó a la puerta y la observó con cuidado, llegó a la conclusión de que iba a tener que romper aquellas maderas para poder entrar al lugar, fue entonces que pudo notar que había una pequeña abertura entre la madera, por lo que puso su ojo para poder ver el interior, alcanzó a ver las paredes pintadas de blanco, oro y azul claro, algunas ventanas estaban rotas pero la luz entraba por ellas, llena de muebles que podían notarse llenos de polvo.
Kurama: ¿Estás seguro de que quieres entrar? –le preguntó.
Naruto: ¡Ay por favor Kurama! –exclamó bromeando – Solo es un viejo castillo abandonado – dattebayo, ¿qué es lo peor que nos puede pasar?
En ese momento, Naruto apoyó todo su peso en las tablas, y sin poder hacer algo al respecto, su peso le ganó y se fue de bruces hasta el suelo.
Kurama, por otro lado, solo miraba con los brazos cruzados y su inexistente ceja estaba levantada.
Kurama: Eso es un ejemplo muy claro – le dijo con una voz burlesca.
Naruto: Deja de burlarte de mí – dattebayo – le respondió algo adolorido.
Naruto levantó la cara para poder ver cómo es que había pasado, y cuando lo hizo vio el mismo panorama que cuando había pegado el ojo a la pequeña abertura.
Solo que ahora, podían notarse más detalles, ya que ahora si estaba dentro del castillo.
El chico se levantó y miró detrás de él, la puerta estaba abierta de par en par y las tablas estaban rotas por la mitad, sin embargo, Kurama pudo notar que el peso de Naruto no había hecho eso, la puerta ya estaba así.
Kurama: Que extraño.
Naruto: ¿A qué te refieres? – le preguntó.
Kurama: Mira bien la madera, no estás tan gordo como para que al momento de recargarte la madera se rompiera, y tampoco está podrida, seguramente alguien la cortó justo por la mitad para ingresar por aquí cuando quisiera sin que nadie se diera cuenta.
Naruto: ¿Tú lo crees?
Kurama: No veo otra explicación – le respondió.
Naruto miró hacia arriba y pudo observar que el vitral de la sirena ahora le estaba dando la cara, era tal como en su sueño, se le quedó viendo un rato, ya que le dio curiosidad, y ante sus ojos, paso algo increíble.
La sirena se movió.
La mujer hizo a un lado su cabello, y se le quedó viendo al muchacho, después de eso, señalo a la izquierda, donde había un pasillo que llevaba a más adentro del palacio.
Kurama: ¡Naruto! – exclamó fuerte el zorro en su interior, tanto así que el mencionado saltó de la impresión.
Naruto: ¿Qué pasa? – preguntó.
Kurama: Esa es mi línea, ¿qué te pasa?, te quedaste plasmado mirando el vitral.
Fue entonces que Naruto reaccionó y volteó a ver el vitral de nuevo, pero este seguía en la misma posición en la que se había encontrado antes de moverse, la observó bien, sin embargo, no se movió nuevamente. Naruto creyó estar soñando, así que se restregó los ojos con sus manos, y miró a la dirección que le había indicado.
Kurama: ¿Quieres investigar más? –le preguntó.
Naruto: Sí, siento que hay algo aquí.
Kurama: Entonces debes tener cuidado, puede ser que no seamos los únicos aquí dentro.
Pero Naruto no le hizo caso, y continuó caminando por el pasillo, podían verse los jardines por las ventanas, entraba la luz suficiente para que Naruto caminará, todo estaba llenó de polvo y telarañas en todos lados, sin embargo, tenía una extraña sensación.
Una sensación extrañamente familiar.
Era como si él ya hubiera estado en ese lugar antes.
Pero Naruto jamás había puesto un pie en el palacio.
Siguió recorriendo el lugar, observando todo lo que estaba al alcance, hasta que llegó a unas escaleras, el palacio era de tres plantas, las escaleras, podía decirse que en la época de oro del lugar eran blancas, ahora, estaban cubiertas de polvo gris y telarañas, eso le hizo preguntarse a Naruto cuanto tiempo llevaba el lugar abandonado.
La alfombra, de igual manera, estaba completamente llena de polvo, pero el color rojo alcanzaba a distinguirse, dicha alfombra no estaba por todo el suelo, solo en el centro, podía decirse que solo en los lugares más puntuales.
Subió al segundo piso y se introdujo en la planta, llegando a una especie de comedor, podía observarse que las mesas estaban limpias de objetos, la luz del lugar llegaba a través de un gran ventanal que se encontraba a la derecha del cuarto, al fondo, podía observarse una mesa enorme, con un mantel de color oro y varios objetos estaban en la mesa, además de los cubiertos (que eran de plata), los platos estaban colocados sobre la misma mesa, Naruto sintió curiosidad y se acercó a la mesa, en uno de los platos pudo ver su reflejo, aunque el objeto estaba lleno de polvo y telarañas, por lo que Naruto quitó las telarañas y el polvo del plato con cuidado, dejando ver con más claridad, el reflejo del muchacho, de la nada, comenzó a escuchar risas de una pequeña niña, por lo que volteó a los lados y detrás de él, pero no había nadie, lo que le pareció sumamente extraño, fijó nuevamente su vista a su reflejo en el plato, y pudo observar con claridad como a través de sus ojos, el reflejo había sido cambiado por una imagen muy familiar, un hombre y una niña vestidos de gala, pero lo que lo hacía especial, era que la niña rubia, era levantada por el hombre mientras que la sujetaba con ambas manos de la cadera, como se solía hacer en los bailes de antaño.
De la misma manera que la imagen apareció frente a él, ahora había desaparecido, y en su lugar, quedaba de nuevo, el reflejo del rubio, haciendo que este meneara la cabeza suavemente de un lado a otro.
Ya se estaba imaginando cosas.
Dejó el plato en donde antes estaba colocado y miró hacia la izquierda, donde se encontraba una enorme puerta de color blanco cerrada, a Naruto le dio curiosidad y se dirigió hacia ella, notó que no estaba cerrada con seguro y la abrió.
Al hacerlo, tuvo enfrente un enorme salón de baile, era gigantesco en verdad, la puerta se encontraba en una esquina del salón, el sol le daba la luz necesaria para poder observar el gigantesco lugar, Naruto se quedó sumamente impresionado, miró hacia todos lados y se dio cuenta que a la altura en la que él estaba, se podían observar pinturas de personas, extrañamente bien definidas, podían notarse los rasgos de cada persona bastante bien. Enormes candelabros que decoraban el salón, bajo las escaleras del lugar, hacia las del centro, donde podía observarse con claridad todo desde una amplia perspectiva.
Aún cubierto de polvo y telarañas, era un lugar muy hermoso.
Naruto podía sentir que, en cualquier momento, el lugar iba a cobrar vida, que el polvo y las telarañas iban a desaparecer, dejando todo tan limpió como alguna vez lo estuvo y de alguna manera, pudo sentir la alegría que emanaba el lugar.
Miro hacia atrás y se llevó una gran sorpresa.
Había un cuadro sumamente enorme, en donde se encontraban tres personas, podía notarse con claridad que no era una fotografía, sino un cuadro pintado a mano, en ellos aparecía un hombre parado, de ojos azules, cabello corto de color negro, cejas y nariz fina, además de que el hombre poseía una barba completa y corta, podía distinguirse que era de un tono de piel claro, vestido como los antiguos reyes de antaño, con un uniforme militar de color blanco, con hombreras amarillas, una capa real de color dorado, a su lado derecho, podían observarse varias medallas que llevaba puestas, y en su cabeza, se observaba una corona dorada, adornada con toda clase de joyas blancas, rojas, verdes y azules. Parecía tener un gran atractivo.
La siguiente era una mujer, de cabello oscuro, piel clara, ojos azules, cejas junto con nariz fina, era una mujer sumamente hermosa, tenía unos aretes largos con rubíes de adorno, la mujer usaba un vestido largo de gala azul, se parecía a los vestidos que Naruto había visto en los cuentos de hadas, largos vestidos de manga larga. Encima del vestido, llevaba una capa real de color dorado. Además, parecía tener entonaciones de blanco y color oro en la parte larga del vestido, también llevaba un collar que, en el centro, podía observarse una joya hermosa. Y finalmente, en la cabeza, llevaba una corona muy parecida a la que llevaba el hombre, solo que esta tenía solamente joyas rojas.
En medio de ambos, se encontraba una niña, parecía tener unos diez años, tenía un largo cabello rubio bien peinado, ojos grises, cejas y nariz fina, de piel blanca, llevaba un vestido largo de gala de diferentes colores, ya que, de la cintura para arriba, era de color blanco y de manga larga, pero las mangas eran de encaje, de la cintura para abajo, su vestido era de color rojo. La niña era sumamente bonita, y en su cabeza había una corona, pero esta no era de color dorada, como la de los adultos, sino de color plateada, y las joyas que tenía, eran blancas, aunque Naruto no alcanzó a distinguir si eran zafiros o diamantes.
Miro de cerca a la niña, le parecía muy familiar, parecía haberla visto antes. Pero no recordaba en dónde.
Kurama, por otro lado, se quedó frío.
Puede que solo la hubiera visto una sola vez en su vida, sin embargo, jamás podría olvidar la cara de la niña.
Podría apostar sus 9 colas a que era ella.
Era la hermana de Naruto.
Y eso no era bueno.
Durante el tiempo que Naruto estuvo observando todo el castillo, él se puso a analizar seriamente la situación.
En primera, el palacio estaba abandonado, no había ni huella de que alguien viviera ahí.
Dos, si de verdad el mocoso mayordomo estaba diciendo la verdad acerca de la familia real, que se había mudado, entonces el palacio debía estar bien atendido, no abandonado.
Tres, si el palacio estaba abandonado y no había rastros de los monarcas, algo andaba mal.
Kurama tuvo un muy mal presentimiento, sin embargo, no dijo nada al respecto, no sabía si Jiraiya conocía la situación, tal vez era por eso que se había ido y había dejado a Naruto en el hotel, porque tenía que investigar qué era lo que estaba sucediendo.
El zorro simplemente cerró los ojos, él sabía que su otra parte seguía con vida, y lo que había sentido antes, solo le confirmaba algo.
La hermana de Naruto seguía con vida.
Pero algo no andaba bien.
Tendría que esperar a Jiraiya para acertar su teoría.
Solo esperaba que Naruto no se diera cuenta del parecido entre ambos.
Naruto: Oye Kurama –le dijo y el zorro se mordió la lengua para no maldecir - ¿Ya viste a la niña? –le preguntó.
Kurama: Sí – le respondió cortante - ¿Y?
Naruto: ¿No se te hace conocida?
Kurama: No.
Naruto: ¿En serio? Mírala bien, siento que la he visto antes.
Fue entonces que Kurama comenzó a sudar a mares y a ponerse nervioso, tal vez Naruto si se estaba comenzando a dar cuenta.
Naruto: Pero jamás la he visto antes, así que seguramente no la conozco – dattebayo.
A Kurama se le salió una gotita de la cabeza, muchas veces creía que la simplicidad de Naruto lo hacía ser un tonto, pero en esos momentos, le agradecía al Sabio que Naruto fuese así.
¿?: ¡Oye! – exclamó una voz detrás del rubio, este simplemente se dio la vuelta, y pudo observar a un joven, casi de la misma edad que él, de ojos verdes, piel blanca, de pelo negro corto, llevaba una camisa de manga corta casual, unos pantalones de mezclilla, tenis negros y una chaqueta azul marino - ¿Qué estás haciendo aquí? – le preguntó acercándose, era Ryan Ross.
Naruto: Bueno, yo… - le dijo intentando explicarse, nadie le había dicho que entrar al palacio era prohibido, y si alguien se lo había advertido, ya no lo recordaba.
¿?: ¿Cómo es que…? – le iba a preguntar cómo era que había entrado, sin embargo, se quedó con las palabras en la boca al ver el parecido que el chico tenía con la niña de la pintura que estaba detrás, así que por varios segundos y en repetidas ocasiones miraba la pintura y después al chico, no podía ser verdad, su padre le dijo que este chico estaba en el Mundo Shinobi, no en el suyo, entonces, ¿podría ser casualidad?
Naruto: Yo-oh… – le dijo a modo de saludo sin entender por qué lo miraba de un modo extraño.
Ryan: ¿Cuál es tu nombre? – preguntó inmediatamente, tenía que saber si era quien estaba sospechando o no.
Naruto: Mi nombre es Naruto – le dijo y el chico inmediatamente abrió los ojos como platos.
Naruto: ¿Ah? ¿Por qué me miras así? – preguntó extrañado.
Ryan: Ah, no, por nada – negó inmediatamente – Contéstame otra pregunta, Naruto – dijo acercándose amistosamente al chico - ¿Tendrás apellido de casualidad?
Naruto: ¿Ah? – preguntó sin entender el porque del extraño comportamiento del chico - ¡Claro que tengo un apellido! ¡Es Uzumaki! ¡Mi nombre es Naruto Uzumaki!
A Ryan casi se le cayó la mandíbula, ahora podía entenderlo todo, su parecido con Natsuki más que nada, el chico que estaba frente a él era nada más y nada menos que el hermano gemelo de la rubia, el que sus padres le habían contado que existía.
Fue entonces que Ryan pudo escuchar otras voces a parte de las suyas caminando por el palacio, muy cerca, y antes de que pudiera decir otra cosa, dos hombres habían cruzado la puerta que minutos antes Naruto había cruzado para entrar al salón. Los dos hombres iban vestidos de la misma manera que Andreas, solo que el aspecto de ambos era un poco más amable, el primero de ellos parecía estar a finales de sus veinte, de cabello y ojos castaño, mientras que su acompañante, era más viejo, ya que parecía estar a inicios de sus cincuenta, era bajo y robusto, con cabello castaño canoso en las sienes, boca ancha, bigote espeso con patillas y una cara muy expresiva. Además, portaba unos pequeños anteojos redondos.
¿?: ¡Oigan! – exclamó el hombre menor - ¡Alto ahí!
Ryan: Maldita sea – susurró y se acercó al chico, quien lo miró sin entender.
Naruto: ¿Qué pasa? Nosotros no hemos hecho nada malo.
Ryan: Escúchame bien viejo – le dijo a Naruto – Nadie debería estar aquí, y como no eres de aquí, te sugiero que guardes silencio y me dejes hablar a mí, de otro modo, ambos terminaremos en prisión ¿entendiste?
¿?: ¿Cómo es que entraron… aquí? – a Naruto no le dio tiempo de responder, ya que el guardia de menor edad corrió hacia donde estaban ambos y se detuvo a una distancia prudencial de ellos, fue entonces cuando notó lo mismo que Ryan hacia unos momentos, el gran parecido de la princesa con aquel muchacho, parpadeó varias veces para ver si estaba soñando, pero no era así, por lo que a lo único que pudo apuntar fue a mirar a Naruto muy sorprendido.
En ese momento, su compañero lo alcanzó y tuvo que respirar agitadamente para poder recuperar el aliento, gracias a que su peso no lo ayudaba mucho.
¿?: Disc…ulpen…ni…ños – dijo intentando completar sus frases.
¿?: Oye – dijo deteniendo a su amigo - ¿Ya te disté cuenta? – le susurró en voz baja a su amigo, este por su parte, miró a ambos chicos sin notar nada especial.
¿?: No – le contestó el mayor, a lo que el otro lo miró con una venita en la sien y después le acomodó sus lentes, fue entonces que el hombre pudo ver a lo que su compañero se refería – No puede ser…
Ryan: "Oh…oh" – pensó Ryan – "Creo que ya se dieron cuenta, tengo que hacer algo".
Por otra parte, en el interior de Naruto, Kurama miraba intrigado la escena, seguramente los demás ya habían notado el parecido físico de los gemelos.
Ryan: ¡Caballeros! – les dijo a todos, sorprendiendo incluso a Naruto – Les deseo muy buenas tardes, y una disculpa por interrumpir sus labores – dijo y tomó a Naruto por los hombros – Mi amigo y yo ya nos íbamos.
¿?: Alto ahí Ryan – le dijo el mayor de los guardias – Esta es la segunda vez que te topamos en el palacio sin autorización.
Ryan: Lo sé, pero ¿acaso puedes culparme?; este lugar es precioso – dijo fingiendo hacerse el inocente.
Fue entonces que el guardia menor se acercó a Naruto y lo observó detenidamente, haciendo que el rubio se sintiera incómodo.
Naruto: ¿Qué pasa?
¿?: ¿Cómo te llamas niño? – le preguntó al rubio.
Naruto: Na…
Ryan: ¡Miguel! – exclamó interrumpiendo altamente al joven, quien lo miró sumamente extraño – Él es mi primo Miguel de Alexandria – dijo poniendo un brazo por sus hombros, como si fueran grandes amigos.
¿?: ¿Vienes de Alexandria? – preguntó y miró de arriba abajo al rubio – No parece que vinieras de ahí.
Ryan: Sí bueno, mi primo vino para acá precisamente por eso, ya saben, quería un cambio de look y Rothenburg es un lugar perfecto para eso ¿no lo creen? – preguntó y después comenzó a reír, ambos guardias se miraron, no le creían nada al chico.
¿?: Entonces ¿qué hacen aquí exactamente? – preguntó el guardia menor.
Ryan: Turistear – respondió rápidamente – Un poco de aire no le hace nada mal a nadie y mi primo vino precisamente a eso, a turistear.
Fue entonces que, por última vez, el guardia menor se acercó a Naruto para observarlo bien.
Naruto: ¡Oye! – exclamó alejándose - ¿Por qué me estas mirando así? Me das miedo - dattebayo.
¿?: Lo siento niño, pero no puedo evitarlo, tienes un gran parecido a la princesa – dijo y Naruto miró extraño al hombre.
Kurama y Ryan casi se iban para atrás.
Naruto: ¿Yo? - le preguntó sin creerlo.
¿?: Claro que sí – le dijo el hombre mayor – Tienes un gran parecido.
¿?: El mismo cabello rubio – le dijo el otro.
Ryan: Caballeros, muchas personas comparten las características de tener pelo rubio y no por eso son familia – les interrumpió para intentar evitar que continuaran, pero fue inútil.
¿?: También tienen la misma sonrisa cálida – continuó el otro.
Ryan: ¡Se acabo! – dijo jalando bruscamente a Naruto a su lado, haciendo que los otros dos hombres se descolocaran – Les aseguró señores, que esto es solo un producto de su imaginación, además, mis padres nos están esperando para cenar, así que – dijo mientras caminaba con Naruto a rastras hacia la puerta – Solo unca cosita más, y se los agradecería como un favor personal, no le digan a NADIE que nos vieron hoy aquí, ¿sí?; que tengan buen día – se despidió y después de eso se llevó corriendo a Naruto como alma que llevaba el diablo por el pasillo.
Esta acción dejó completamente en blanco a los dos hombres.
¿?: ¿No deberíamos ir detrás de ellos? – preguntó el más robusto.
¿?: No lo sé, pero tengo el presentimiento de que no es lo último que vamos a saber de él.
¿?: ¿Me estas intentando decir que el también es de la realeza? – preguntó a lo que recibió un zape por parte de su compañero.
¿?: Tarado, la princesa no era hija biológica de los Emperadores, sin embargo – dijo levantando un dedo – He visto cientos de chicos y chicas de todas las naciones y no hay uno que se parezca a la princesa tanto como él – dijo y señaló la pintura - ¡Solo mira la pintura!
¿?: Aún así, siento que deberíamos de informar a nuestros superiores, incluyendo al gobernador.
¿?: Tal vez, ven, lo consultaremos con el estómago – dijo jalando a su compañero hacia la salida.
Definitivamente había algo extrañó ahí, un parecido que resultaba ser, extrañamente familiar.
Un tanto alejados de ahí, se encontraban dos jóvenes, el primero, estaba tosiendo como loco, ya que su compañero, lo había jalado del cuello por varios momentos mientras salía del castillo, quitándole casi todo el aire.
Mientras que el otro, respiraba como si el aire se le fuera a acabar.
Naruto: ¿Cuál es tu problema? – preguntó molesto una vez que dejó de toser.
Ryan: ¿Disculpa? – preguntó algo indignado – Viejo, te acabo de salvar de que fueras a prisión, entrar al palacio esta prohibido desde hace años.
Naruto: Nadie me dijo eso – dattebayo, soy nuevo aquí – le dijo el rubio.
Ryan: Se nota – dijo recuperándose un poco – No vuelvas a entrar ahí sin un profesional.
Naruto: ¡Oye! -lo señaló - ¿Y tu porque estabas ahí dentro?
Ryan: Tengo mis motivos – le contestó simplemente – En fin, ya que ni siquiera me vas a dar las gracias, me retiró, adiós. – se despidió mientras comenzaba a alejarse en dirección hacia donde estaba el pueblo.
Naruto: ¡Oye! ¡Ni siquiera se tu nombre!
Ryan: ¡Pronto lo sabrás! – exclamó a lo lejos sin detenerse.
Naruto: ¡Gracias! – le volvió a exclamar, haciendo que el chico solo le hiciera una señal con la mano, como diciéndole "de nada".
Fue entonces que Naruto perdió al chico de vista, sin embargo, su mente aún estaba en aquel retrato que había descubierto.
Mientras tanto, Kurama no decía absolutamente nada, ya que su mente estaba intentando procesar todo lo que acababa de pasar, seguramente ese chico llamado "Ryan", conocía la verdad y fue por eso, que ayudó a Naruto con los guardias. Sin embargo, aún habían muchas preguntas que contestar.
Sin hablar, Naruto comenzó a caminar de vuelta por donde había venido, y cuando llegó a su cuarto, solo se tiró en la cama, una parte de él quería salir a investigar cómo era el pueblo, sin embargo, una parte oculta de él, también le decía que lo mejor era esperar a que Jiraiya llegará, a lo mejor y llegaba con noticias de su hermana, cosa que le hizo sonreír, de pronto, se sintió cansado, como si hubiera tenido una larga jornada de trabajo, así que sin nada más que hacer, se acomodó en la cama y se hecho a dormir.
Afuera de la habitación, el mayordomo se encontraba suspirando tranquilo, después de que el chico volviera se había sentido mejor, ahora, en caso de que el otro hombre regresará, iba a poder encontrar a su amigo sano y salvo.
Además, el hombre sabía que mientras no se corriera la voz de que había aparecido un chico que tenía mucho parecido físico a la princesa, era imposible que los enemigos de esta intentarán localizarlo para hacerle daño.
Lo mejor para el rubio era mantenerse oculto hasta que llegará el momento.
Así que caminó a la recepción, dejando al rubio dormir tranquilamente.
Las horas pasaron y nada importante aconteció por algún tiempo, así que el mayordomo siguió con sus labores normales. Hasta que vio a dos personas cruzar por el lumbral de la puerta, eran Jiraiya y Victoria.
A Victoria la conocía bastante bien, se había llevado muy bien con sus padres antes de que estos murieran.
Victoria se acercó a la recepción en donde estaba Alphonse.
Victoria: Hola Alphonse – le saludó - ¿Él esta bien? – le preguntó rápidamente.
Alphonse: Buenas noches Victoria – le devolvió el saludo - ¿Ustedes dos se conocen? – le preguntó mirando a ambos adultos.
Victoria: Es un amigo de la familia, pero sí, nos conocemos.
Alphonse le dio la llave del cuarto en donde estaba Naruto a Victoria.
Alphonse: Esta es la llave en donde esta el chico.
Jiraiya: ¿Lo tuviste que encerrar? – le preguntó.
Alphonse negó: No señor, sin embargo, hace unas horas, el joven se quedó dormido, así que les doy esta llave con el propósito de no despertarlo.
Jiraiya: ¿Salió a algún lado?
Alphonse: Estuvo perdido un rato señor – dijo y Jiraiya abrió los ojos como platos – Pero después regresó rápidamente.
Jiraiya: ¿Sabes a donde fue? – le preguntó y Alphonse mintió, negando - ¿Crees que alguien se dio cuenta?
Alphonse: No lo sé señor, pero desde que regresó solo se recostó a descansar, sin embargo, creo que hay algo más de lo que deberían saber.
Victoria: ¿Qué pasa Alphonse? – le preguntó.
Alphonse: Después de que el señor aquí presente salió del hotel en la mañana, un guardia de la Ciudad entró pidiendo información de ustedes dos.
Jiraiya: ¿Un guardia de la ciudad? – preguntó mirando a Victoria por respuestas.
Victoria: Desde el ataque, Leiko y los demás del consejo siempre intentan manejar quien entra y sale del Imperio, además, siempre quieren tener a los extranjeros bajo una estricta vigilancia.
Alphonse: Así es, y tomando en cuenta eso, puedo asegurar que tienen el hotel bajo vigilancia, por eso, les sugiero que deban tener bastante cuidado con los hombres del gobernador.
Victoria: De acuerdo, gracias Alphonse.
Alphonse: No hay de que señorita Victoria.
Se hombre se inclinó en señal de respeto y Victoria junto con Jiraiya se dirigieron hacia donde estaban las habitaciones, cuando llegaron a la habitación de Naruto la mujer entró y encontró al rubio dormido, como si hubiera estado entrenando demasiado.
Jiraiya: Oi Naruto – dijo y comenzó a sacudirlo suavemente, para despertarlo.
El chico se movió levemente, sin embargo, aún dormido, dio un giro que lo tiro de la cama, haciendo que a Victoria se le saliera una gotita de la cabeza.
Igualito a la hermana.
Jiraiya: Ya despertaste – le dijo y el rubio lo miró.
Naruto ¿Sabio Pervertido? – le preguntó aún con la vista nublada por el sueño, pero con ese apodo, hizo a Victoria reír, a lo que Jiraiya miró a la chica fastidiado.
Victoria: Vaya, vaya – le dijo de manera burlona.
Naruto aún estaba adormilado, sin embargo, al mirar a la mujer y a su maestro.
Naruto: ¿Quién es ella? – le preguntó, sin embargo, algo aún más importante llegó a su cabeza - ¡Ah! ¡¿Eso significa que ya me va llevar con mi hermana?! – preguntó emocionando, levantándose como un resorte.
Jiraiya: Sí, así es –le afirmó –Pero antes, hay alguien a quien quiero presentarte – le dijo y el rubio dirigió su mirada a la mujer donde Victoria lo volteo a ver muy sorprendida.
Victoria: P-Pero si es igualito a Natsuki –dijo y miró a Jiraiya.
Naruto: ¿Natsuki? ¿Tu conoces a mi hermana? – le preguntó prestándole atención.
Victoria: Así es – le confirmó – Somos viejas amigas - dijo y le tendió la mano –Me llamo Victoria Song –dijo y Naruto miro su mano, aun un poco nervioso la estrechó, ahora estaba con una chica que había tenido un contacto directo con su hermana.
No podía esperar a conocerla
Naruto: Es un placer conocerte Victoria –dijo y la chica le regaló una sonrisa.
Victoria: El placer es mío Naruto –dijo y se le quedo viendo para después sonreír –Se nota que eres gemelo de Natsuki…
Naruto: ¿Nos parecemos? –preguntó y la chica volvió a reír.
Victoria: Te puedo decir que eres su versión masculina, excepto que ella no tiene esas marcas en sus mejillas y sus ojos son grises.
Jiraiya: Como los de tu madre –dijo y sonrió.
Naruto: ¿Y cómo es Natsuki? –pregunto curioso y Victoria pensó un poco hasta que se acordó de algo.
Victoria miro hacia el reloj, iba atrasada.
Victoria: ¡Me lleva! –exclamo y empezó a juntar sus cosas.
Jiraiya: ¿Qué sucede? – preguntó.
Victoria: Recuerda que hoy es el cumpleaños de Sabina –dijo y Jiraiya se paró.
Jiraiya: Es cierto –dijo y se paró –Vámonos Naruto –dijo y el rubio se paró.
Victoria: Pronto conocerás a Natsuki y le preguntaras lo que quieras –dijo y lo jaló –Vámonos –dijo y los tres salieron por la puerta trasera del hotel, una con prisa, otro algo asustado porque cabía la posibilidad de que lo golpearan cuando lo vieran y el último nervioso porque por fin conocería a la hermana perdida que ansiaba por conocer.
EN EL PROXIMO CAPITULO
Kakashi llegará a Konoha con varias noticias y una foto que harán el corazón de un padre emocionarse al tener un extraño presentimiento, además, una misión será puesta en marcha.
Todos necesitaran respuestas, por lo que deberán comenzar a moverse si quieren poder encontrar la verdad antes de que sea demasiado tarde.
Mientras tanto, el equipo de la Arena se mueve por sus tierras intentando encontrar pistas, y ambos grupos se encontrarán con personas misteriosas, pero ¿serán amigos o enemigos?
Y finalmente, el más ansiado encuentro anticipado por el rubio se llevará a cabo, pero ¿qué pensará Natsuki al enterarse de la verdad? ¿podrá soportarlo? O ¿reaccionará de una manera totalmente agresiva?
