Capítulo 9: Feliz Navidad Parte 1; Historias de Invierno
EN EL ÚLTIMO CAPÍTULO:
Natsuki y su amigo tienen una conversación en donde Natsuki sabe lo mejor para proteger a su hermano, deberá decirle la verdad acerca de su mundo y de quien fue ella en realidad.
Mientras tanto, Shikamaru y los demás llegan a la Catedral Anglicana del Pilar, donde después de una conversación con el Pastor Book, logra encontrar la ubicación de la Corte de Egeskov.
En las Tierras Shinobi, Temari y su equipo sufren un ataque por parte de una bruja muy poderosa con deseos de venganza y de encontrar a alguien, sin embargo, alguien llegó a tiempo y los ayuda.
Natsuki enseña a Naruto como despertar sus sentidos, siendo una criatura sobrenatural, le servirán mucho a la hora de la batalla.
Y finalmente, el consejo ha decidido tomar medidas drásticas para deshacerse de una vez por todas de Natsuki.
¿Natsuki tendrá el valor para decirle la verdad a Naruto? ¿Shikamaru y los demás encontraran la entrada a la Corte de Egeskov? ¿Quién ayudo al equipo de la Arena? ¿Quién es el benefactor del consejo?
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Rothenburg, Cuartel Militar, Dormitorios Individuales
El joven había llegado en la madrugada, por lo que cuando llegó a la nueva habitación que le habían asignado, simplemente dejó su bolsa en el piso y se tiró sobre la cama, al hacerlo, se perdió en sus pensamientos y antes de que se diera cuenta, se había quedado dormido.
Sin embargo, había dejado las cortinas de su habitación abiertas, por lo que los rayos del sol comenzaron a colarse en la habitación, dándole directamente en la cara, haciendo que despertará.
El joven suspiró y se sentó, observando su habitación.
Esa era la habitación que el General Adam le había asignado en su regresó a Rothenburg después de seis meses, y como durante su ausencia había sido promovido a Teniente Coronel por los altos mandos del ejército e Alexandria, era lógico que su cuarto sería más grande.
Nada comparado a cuando era un cadete, en donde las camas ya eran bastante viejas y siempre había un compañero, en su caso, cuando se enlistó en el ejército después de graduarse de la Academia, le había tocado ser compañero de Mason, quien era su mejor amigo y al mismo tiempo, la persona que más lo desesperaba en el mundo, las dos camas individuales mantenían su distancia, tenían dos pequeños escritorios, un solo armario, solo un baño con retrete y una regadera, siempre había sido un problema ser compañero de Mason, ya que, para fastidiarlo y a manera de broma, como solía hacerlo, Mason tardaba horas en tomar una ducha, acabándose toda el agua caliente, y cuando le reclamaba, Mason se excusaba diciendo que su piel necesitaba bañarse con agua caliente para purificarse mejor, cosa que a Guren siempre le pareció estúpida.
Había otras bromas que le gastaba a Guren, como compartían armario, solía ponerse muy a menudo la ropa de Guren, intentando excusarse diciéndole que se le veía mejor a él que a Guren, y finalmente, Mason siempre leía las cartas personales de Guren, las que escribía y recibía, mayoritariamente, de su padre, debido a eso, Guren terminó por comprarse un teléfono celular, pero el resultado fue el mismo, ya que Mason siempre se las arreglaba para descifrar la contraseña de su celular y espiar en sus mensajes de correo y de teléfono.
Todo esto hizo que Guren le diera el apodo de "vieja chismosa", haciendo alusión a que Mason siempre andaba de entrometido en sus cosas.
A pesar de eso, Guren apreciaba mucho la amistad que tenía con Mason, lo consideraba como un hermano, y aunque jamás lo admitiría en voz alta y mucho menos en público, Mason era una de las pocas personas en las que confiaba por completo, podía confiarle su vida y a todos aquellos que eran importantes para él, justo como lo hizo cuando se fue, encargándole que la protegiera a ella en caso de ser necesario.
Ahora, debido a su ascenso, la habitación era más generosa, para empezar, la cama era más grande, de tamaño matrimonial para ser exactos, del otro lado había un armario y un escritorio, ambos de buen tamaño, además, había un librero y una puerta que lo conducía al baño, cabía destacar que la habitación tenía un balcón, pequeño, pero tenía una vista muy bonita, pudiendo ver casi toda la ciudad desde el lugar.
Guren observó el reloj con pereza, 10:00 a.m.
Definitivamente se le había hecho tarde, se quitó la camisa y la dejó a un lado, después, caminó hacia el baño, que también era bastante generoso, ya que tenía un lavabo mediano con puertas debajo para guardar objetos personales, le habían dejado un jabón nuevo, el retrete, la regadera, y debajo de ella, estaba una tina de baño de marfil en donde cabían dos personas.
El hombre había crecido durante los últimos años, siendo bastante alto, con pequeños ojos de color morado, nariz fina, rasgos finos y sumamente atractivos, de cabello negro de longitud mediaba que estaba dividido en el medio con un flequillo colgando sobre su frente, aunque a menudo, su cabello estaba despeinado, el hombre peinó su cabello hacia atrás y se mojó la cara para terminar de despertar, después, se miró en el espejo.
Su padre siempre le había dicho que era un hombre atractivo, sin embargo, Guren jamás creyó eso, se consideraba un estándar de belleza promedio, cuando vivía en Lucis se concentró por completo en su entrenamiento físico y militar, por lo que nunca tuvo amigos cercanos que le tomaran el pelo con las chicas, a excepción de sus subordinados y su padre, a quien, él consideraba su mejor amigo y su maestro.
Cuando la familia real de Lucis presionó a su padre para que la rama principal del clan Mustang, osease su padre y él, se fueran a Rothenburg para mediar las negociaciones entre Lucis y Rothenburg, tuvieron que cambiarse de hogar, aunque Guren siempre supo que fue un pretexto de los gobernantes de Lucis para deshacerse de su padre y de él, al ser uno de los clanes más humildes tanto de Lucis como de Rothenburg, siempre fueron blancos de burlas y maltratos por aquellos que clanes superiores, en Lucis, Guren iba a la mejor escuela, sin embargo, no tenía amigos debido a la situación de su clan, él y su padre siempre eran invitados a las reuniones importantes, a inauguraciones de museos o a bailes de caridad, sin embargo, siempre los trataban muy mal, o en el mejor de los casos, simplemente los ignoraban.
Sakae había aprendido a ser paciente con ello, pero Guren era completamente distinto, siempre guardo rencor hacia las familias poderosas que trataban como basura a su clan sin tener razón alguna, era por eso que cuando su padre le había dicho que se mudarían a Rothenburg cuando él tenía 14 años, Guren inmediatamente se negó, si las cosas para los Mustang eran complicadas en Lucis, en Rothenburg el infierno iba a desatarse, su padre habló con él y le dijo que no tenían opción, pero Guren prefirió contestar mal el examen de admisión a la Academia Le Rosey, con la esperanza de que no lo aceptarán y no hubiera cabida para él en ese lugar, sin embargo, de alguna manera, fue aceptado, confirmando así que los altos mandos de Lucis querían que su padre y él se fueran del país.
Como dedujo, después de mudarse a Rothenburg, el acoso no se detuvo, él estaba más que acostumbrado a las humillaciones de las demás personas, ya fueran nobles o no, sin embargo, si había algo que le podía más, era ver a su padre humillarse ante personas de gran poder que se sentían con el derecho de maltratar a los demás solo porque tenían las ganas de hacerlo.
Fue entonces cuando Guren decidió que la situación no podía llegar más lejos, comenzó a investigar una manera para que los Mustang pudieran ganar respeto sobre los otros clanes, y la encontró, la carrera militar en el ejército.
Si Guren podía llegar a ser General del Ejército de Rothenburg, su familia y clan serían vistos con respeto y la mayoría de las humillaciones y desprecios hacia los integrantes del clan Mustang se acabaría, así que se decidió, una vez que se graduara de la Academia, entraría al ejército y trabajaría sumamente duro para que todos respetaran a su clan, así, su padre jamás tendría que soportar las humillaciones de nadie más.
Con el tiempo, las cosas fueron tomando su rumbo propio, conoció a Mason, a sus demás amigos, y también se reencontró con ella, se habían conocido cuando eran niños, sin embargo, se llevaban fatal, después, la volvió a encontrar en Lucis, no la reconoció en ese momento, pero mantuvieron una plática breve y con respeto, cuando llegó el primer día de clases, se llevó una gran sorpresa al saber quién era aquella rubia en realidad.
FLASHBACK
La galería estaba parcialmente llena, todos estaban observando los cuadros con atención, era la inauguración de una galería de arte en Lucis, una que tendría los ojos del público completamente hipnotizados, ya que, en dicha galería, se iban a presentar cuadros pintados por artistas de Lucis que tenían que ver con sus antepasados y las leyendas urbanas del lugar.
Era un evento de gala, por lo que todos los líderes de los clanes nobles habían sido invitados, incluyendo al clan de los Mustang, sin embargo, su padre y él no habían sido invitados precisamente como invitados, los otros clanes nobles le habían ordenado a Sakae Mustang que fuera el guía de aquella exposición, vestido como uno de los empleados del lugar, parecía ser que a los de los clanes nobles les parecía muy gracioso todo eso, Guren, intentó ayudar a su padre, sin embargo, su padre se negó, diciéndole que él si iba a poder disfrutar de la galería de arte antes de mudarse.
Ese evento de gala era al último al que Guren y su padre irían, ya que muy pronto, iban a mudarse a Rothenburg.
Guren, a regañadientes, había aceptado ir mejor vestido que su padre, quien usaba un uniforme de empleado, mientras que su hijo, llevaba un traje de gala para hombre, con una camisa bien planchada de manga larga de color blanco y sin cortaba o moño, detestaba esas cosas.
La mayoría estaban en sus asuntos, ignorando al joven, ya que, cuando lo reconocían, comenzaban a susurrar burlándose de él y de su procedencia, era una suma fortuna que no se hubieran enterado de lo que su madre le había hecho en el momento en que lo dio a luz, sino, probablemente Guren ya hubiera sido condenado a muerte por ser un sobrenatural.
El joven se encontraba en un rincón de la sala, simplemente observando, fue entonces cuando notó que había personas normales dentro del lugar, parecía ser que eran los dueños de grandes empresas, además, también notó que había personas que no eran de Lucis, sino de Rothenburg, todo lo que fuera recaudado esa noche iría a la caridad para los más necesitados.
La razón era debido a que había empresarios de Rothenburg que habían contribuido notablemente para la construcción del lugar.
El salón principal estaba repleto de gente, sin embargo, en una esquina habían unas escaleras para subir al segundo piso de la exposición, que era un espacio abierto con un balcón que dejaba ver a todos lo que se encontraban en el primer piso de la exposición, además, el segundo piso había quedado prácticamente vació, ya que sus padre ya había dado el tour por esos cuadros, por lo que toda la gente se encontraba en el piso de abajo, socializando.
Guren, harto de la gente, decidió subir al segundo piso hasta que la reunión terminara, cuando lo hizo, miró a su alrededor y se sorprendió cuando vio a alguien.
Era una mujer, que se encontraba observando el cuadro de "La Puerta de la Muerte", era una leyenda muy antigua que se había extendido por los tres países, en la que decía que cuando uno estaba a punto de morir, podía observar a una mujer que irradiaba una luz sin igual que le abría la puerta al mundo de los muertos, sin embargo, si alguna persona veía a aquella mujer y sobrevivía de alguna manera, eso significaba que obtendría un poder sin límites, pero al costo de la humanidad de aquella persona.
Guren miró bastante curioso a la chica que estaba a unos metros de él, parecía ser, que la chica, al sentirse observaba, también volteó, encontrándose frente a frente.
Era una más o menos de su edad, unos 13 años, de cabello rubio como el sol, peinando una media coleta con moño, mientras que el resto de su cabello, estaba peinado de manera ondulada, dándole al cabello suelto un toque muy elegante y juvenil, de ojos grises, rostro fino y atractivo, con muy poco maquillaje, llevaba un vestido largo de tipo columna que casi llegaba hasta el suelo, la falda era de un color negro matizado con gris, mientras que la parte de arriba confeccionaba el estilo de una blusa de verano cruzada sin mangas atada detrás de su nuca, por lo que sus brazos estaban libres, las uñas pintadas de blanco y una pequeña cartera de color gris.
Aquella chica le pareció sumamente atractiva y al mismo tiempo, también conocida, sin embargo, no lograba recordar en donde la había visto antes.
Por otro lado, la chica si lo reconoció, era aquel niño con el que se llevaba fatal y que siempre le sacaba la lengua para que se alejara.
Definitivamente las cosas habían cambiado, sin embargo, ella ahora sabía quién era él, y de que clan venía, por lo que pensó que, si ella revelaba su identidad, el chico podría sentirse incómodo, por lo que solo le sonrió a manera de saludo, intentando ser amable. A ella, en lo personal, nunca le habían importado los estatus sociales, a su parecer, eran reglas sumamente estúpidas de adultos para creerse mejores que los demás, sus padres, sus abuelos, sus padrinos y su tío la habían criado sin tales prejuicios, por lo tanto, ella no los tenía.
Guren se mantuvo a una distancia prudente de la chica, estaba pensando en irse al tercer piso, que era un lugar totalmente cerrado, pero escuchó la voz de la chica.
¿?: ¿Tú también puedes ver la luz? – le preguntó al joven.
Guren miró hacia los lados, no había nadie más, no sabía quién era, sin embargo, intentaría cortar toda clase de conversación
Guren: ¿Me hablas a mí? – preguntó de una manera arisca.
La chica sonrió: No hay nadie más en el segundo piso ¿o sí? – le devolvió la pregunta, ignorando su actitud.
La mayoría de las personas ya se hubieran retirado o se hubieran molestado por la actitud de Guren, sin embargo, a la rubia parecía que le daba igual, así que se mantuvo a distancia mientras observaba la pintura.
¿?: ¿Es eso lo que venías a ver?
Guren: No, vine para estar solo – le dijo a la rubia – Hay demasiada gente allá abajo, pero, ahora que la veo bien, es la representación de una leyenda urbana.
¿?: "La Puerta de la muerte" ¿no?
Guren: Si.
¿?: Cuando era una niña, la escuché por primera vez, pero en mi caso, no vi nada.
Guren: ¿Tuviste una experiencia cerca de la muerte?
¿?: Si, fue hace algunos años, ¿qué hay de ti?
Guren: Una vez, cuando era un niño pequeño, no es mi mejor recuerdo – dijo siendo cortante con el tema, y esa era la verdad, cuando era un bebé estuvo muy cerca de morir a manos de su propia madre, y era debido a eso que él había sido maldecido.
¿?: Ni la tuya ni la de nadie, se dice que cuando estamos a punto de morir, logras ver a una mujer que irradia una luz resplandeciente, y que, aquellos que sobreviven, obtienen un poder inmenso, o al menos eso es lo que dice la leyenda, al menos la de Rothenburg – dijo comenzando a caminar por el lugar del segundo piso, ya que, como el museo estaba en un edificio bastante alto y el segundo piso tenía ventanas transparentes de vidrio, podía llegar a divisarse toda la ciudad resplandeciente de Lucis, Guren, comenzó a seguir a la chica, sin embargo, siempre manteniéndose detrás de ella.
Guren: Es la misma leyenda aquí, ¿eres de Rothenburg? – preguntó y la chica asintió suavemente - ¿Con quién vienes?
¿?: A mis padres también los invitaron, pero no pudieron venir por cuestiones de trabajo, así que mi madrina me trajo para ver la galería.
Guren: Ah – dijo de manera tranquila, entonces aquella chica era de Rothenburg, parecía ser que la chica era hija de algunos empresarios importantes, tal vez por eso era que la chica vestía con ropa tan bonita y cara.
¿?: ¿Entonces? ¿Tú recibiste algún poder?
Guren: No me gusta -le dijo a la chica, y si, la verdad era que, debido a ese incidente, Guren tenía poderes sobrenaturales, sin embargo, siempre los había ocultado, con el miedo de que, algún día, alguien lo descubriera y quisiera asesinar a su padre por encubrirlo – Estoy bien con tener la conciencia y el cuerpo de un humano.
¿?: Bueno, eso ya nos hace dos – le dijo la chica – No importa la cantidad del poder, si es al costo de la vida de algún inocente – dijo cerrando los ojos y negando suavemente su cabeza – Me daría pesadillas.
Guren: A mí también – le dijo, desde que era muy joven, Guren era atormentado por múltiples pesadillas, haciendo que no pudiera descansar muy bien, sin embargo, era bastante curioso, ya que, cuando tenía un buen día, algo de tiempo con su padre, las pesadillas se iban y lo dejaban tranquilo por una noche – Afortunadamente, solo es un cuento de hadas – le dijo para quitarle importancia al asunto, sin embargo, miró a los alrededores, nadie los estaba observando, y la chica estaba siendo amable con él – No me hubiera gustado comentar acerca de ello.
¿?: ¿Por qué no? – preguntó confundida.
Guren: "Cuando eres despreciado por los demás y tienes opiniones, las cosas pueden terminar muy mal" – pensó, sin embargo, no lo dijo – Solo atrae problemas.
¿?: Entonces, si la leyenda es solo un cuento de hadas para ti, entonces ¿qué crees que sea en realidad?
Guren: Solo es algo que está ahí, ¿eso no debería ser suficiente? – dijo y la chica suspiró.
¿?: Tienes que cambiar un poco tu carácter arisco Guren – le dijo, haciendo que Guren la mirara, en ningún momento el chico le había dicho su nombre, además, si ya sabía quién era, había muchos apodos con los que los nobles y acomodados lo nombraban, jamás decían su nombre, o más bien, ni siquiera lo sabían, ya que la mayoría solo le decía "basura Mustang".
Después, la observó bien: "¿Una asesina?" – pensó, pero después desecho la idea, el vestido era demasiado largo para hacer una maniobra asesina, además, el lenguaje corporal de la chica mostraba su tranquilidad, todos sus puntos débiles estaban expuestos, de haber sido una asesina, se hubiera puesto en posición de ataque inmediatamente.
¿?: ¿Por qué me miras así? – preguntó extrañada la chica.
Guren: ¿Quién eres? – preguntó desconfiado, haciendo que la chica riera un poco.
¿?: Realmente no te acuerdas de mi ¿verdad?
Guren: ¿Debería? – preguntó levantando una ceja.
¿?: Tal vez – dijo encogiéndose de hombros.
Guren: ¿Quién eres? – preguntó serio, intentando recordar en donde había visto antes a la chica.
¿?: Nadie en especial, solo soy una chica – dijo ella, de lo más natural.
Guren: No me digas – dijo sarcástico y volteando los ojos – No lo hubiera imaginado – dijo haciendo que la chica lo golpeara suavemente en el brazo.
¿?: No seas grosero – dijo y se recargó suavemente sobre el barandal, observando la vista de la ciudad.
Guren se relajó un poco, pero tenía varias preguntas en su cabeza, ¿quién era? ¿por qué no lograba recordar en donde la habían visto antes?
¿?: Lo lamento – le dijo la chica, haciendo que el chico se sorprendiera – No importa de dónde vengas, no deberían tratarte así.
El chico se sintió algo incómodo, era obvio que ella sabía que era un Mustang, pero él no sabía de qué clan o familia era, o si era una chica normal.
Guren: Si me hablas por lástima, no lo hagas – le dijo el chico, siendo seco – Ya aprendí a lidiar con ello.
¿?: No lo hago por lástima – le contestó la chica – En realidad, una parte de mi se alegra que no hayas cambiado de actitud y sigas siendo el mismo arisco de siempre.
Guren: ¿Eso que significa?
¿?: Aparte de lo obvio – le respondió la chica, mirándolo – Me alivia un poco saber que estas luchando por no ser un prisionero de tu sangre en lugar de sentirte deprimido– dijo y el chico la miró francamente sorprendido.
Se decía mucho acerca siempre de las actitudes sumisas de los Mustang hacia aquellos que los despreciaban, la mayoría simplemente se ponían al servicio de los demás, siendo tratados como sirvientes o esclavos, y la actitud de Guren no era así, su mirada era desafiante, intensa, y su actitud, era igual.
Antes de que pudiera responderle, un celular comenzó a sonar, por lo que, la chica sacó un celular del bolso que traía y lo contestó.
¿?: ¿Bueno? – preguntó, Guren miraba a la chica, aún no podía recordar, pero de alguna manera, no se sentía amenazado, se sentía extraño, pero no amenazado – No, estoy en el segundo piso, mmh, mmh, te veo en la puerta – dijo y con eso, colgó el teléfono – Tengo que irme, nos vemos – dijo y comenzó a caminar hacia las escaleras.
Guren: ¡Oi! – exclamó haciendo que la chica volteara – No me dijiste tu nombre.
Con eso la chica miró hacia la luna llena, que se veía directamente a través de los grandes ventanales, después, sonrió un poco.
¿?: Hagamos algo, piensa en un nombre que creas podría quedarme bien, y cuando nos volvamos a ver, yo te diré si le atinaste o no.
Guren: ¿Ah? ¿Y porque perdería mi tiempo en eso? – preguntó, haciendo que la chica se encogiera de hombros.
¿?: Ya que no recuerdas mi nombre, pensé que sería buena idea – dijo y comenzó a caminar hacia las escaleras nuevamente, cuando estaba a punto de bajarlas, la chica miró atrás y le regaló a Guren una sonrisa cálida – Cuídate, Guren – dijo para después comenzar a bajar las escaleras.
Guren se quedó justo en donde estaba, no se acercó más al balcón para verla salir del lugar, después, se rascó el cuello algo fastidiado.
No, en definitiva, no podía recordar a la chica.
Después, dirigió la mirada hacia la vista en los ventanales, la luna llena le daba un toque perfecto al lugar.
Viéndola bien, la luna se parecía algo a ella.
Hermosa, deslumbrante y misteriosa.
Tal vez…
Guren: ¿Luna? – se preguntó a sí mismo.
FIN DEL FLASHBACK
Unos días después de llegar a Rothenburg, en su primer día de la Academia, encontró quien era en realidad la chica.
En la Academia, el primer día de la Academia, había una ceremonia de bienvenida para conmemorar el nuevo año escolar.
Se citaba a todos los alumnos, sin embargo, lo hacían por grados y en diferentes horarios.
En su caso, como Guren había entrado en tercer año por medio de examen, era la primera vez que presenciaba algo así, ya que, en Lucis, no había tal tipo de ceremonias, solo ibas y te presentabas a clases.
A pesar de tener un año más que la mayoría de alumnos que estaban ahí, no se sentía incómodo, en lo absoluto.
En la ceremonia, la directora Susan Firefly dio un discurso en el que le daba la bienvenida a los estudiantes, tanto extranjeros como de Rothenburg, felicitándolos por pasar el examen y dándoles la bienvenida de nuevo a todos para empezar un nuevo año, y finalmente, venía un discurso hecho por los estudiantes, quieres eran representados por la persona más destacada en calificaciones el año pasado.
Y esa fue ella.
Cuando la vio y la reconoció, se sorprendió de sobremanera al recordarla.
Era nada más y nada menos que la Princesa Natsuki Fevreau.
Hija única de Nicholas Fevreau y Adelaida de Medici Fevreau.
Heredera al trono de Rothenburg.
Claro, ahora todo tenía sentido.
Ahora la recordaba.
Cuando era un niño, su padre mantenía una relación muy cercana de amistad con Alexander Fevreau, el abuelo de Natsuki, y en varias ocasiones, Alexander fue a Lucis a visitar a Sakae, llevando a su nieta Natsuki con él.
Alexander había insistido en que ambos debían llevarse bien, pero ambos niños no se podían ver ni en pintura.
Se sacaban la lengua, se pisaban mutuamente, a veces se ponían el pie para que el otro se tropezara, se hacían bromas para avergonzar al otro, en fin, todo un desastre.
Cuando era un niño, el chico la veía como si ella fuera lo más feo del mundo, malcriada, mimada, grosera y completamente insoportable.
Varias habían sido las veces en las que Alexander y Sakae tuvieron que separarlos debido a que parecía que estaban a punto de irse a los golpes.
Finalmente, Alexander había optado por dejar a su nieta en Rothenburg, dijo que lo hizo para no darle problemas a Sakae y a Guren.
A pesar de los estatus sociales, Guren siempre notó mucha sinceridad en la amistad que mantenían Sakae y Alexander, considerando al ex emperador de Rothenburg una persona muy amable, sincera y honesta, en otras palabras, en un buen amigo con el que su padre podía olvidarse de los estatus sociales para reír un rato y platicar de las cosas de la vida.
Alexander siempre traía regalos para la casa de los Mustang, para su padre, su personal de servicio y para Guren, siempre había tratado con amabilidad y respeto a las personas que estaban al servicio de los Mustang y a los demás del clan.
Tal vez no todos los nobles eran unos malditos.
Guren aún recordaba lo triste que se había puesto su padre cuando había recibido una llamada que le había anunciado que Alexander había fallecido, la familia Imperial, en persona, les había enviado una carta en donde les decía que, si ellos querían presentarse, las puertas del palacio estarían abiertas para ellos en el funeral privado de Alexander antes de su homenaje en la ciudad.
Sakae había aceptado la invitación y llevó a Guren con él, aun recordaba lo triste que lucía la ciudad aquel día, muchos nobles los miraron con molestia y desconcierto, pero la familia Imperial los había recibido gratamente, sin una mirada que los estuviera juzgando, solo podía verse su tristeza.
El hijo de Alexander, Nicholas Fevreau, el actual emperador de Rothenburg, los recibió a ambos y les dio las gracias por presentarse al funeral de su padre, al mismo tiempo, le dio el pésame a Sakae, ya que él sabía que Sakae había sido un gran amigo y apoyo para Alexander.
A lo lejos, se podía ver a la Emperatriz y madre de Natsuki, Adelaida, derramando lágrimas, al igual que a la niña rubia, no la había visto en tres años, pero se veía tan mal y tan triste, que prefirió esconderse detrás de su padre, para darle apoyo y al mismo tiempo, para que aquella niña no lo viera.
El tiempo paso y jamás había vuelto a ver a la rubia, hasta esa noche en la galería de arte.
Cuando el discurso de la rubia acabó y las clases también, vio a muchos estudiantes burlándose de él, por lo que simplemente comenzó a caminar hacia la salida, fue ahí cuando la vio, la chica rubia se encontraba en medio de un patio, rodeada por cuatro chicas que bailaban con ella.
FLASHBACK
Guren caminaba hacia la salida de la escuela, queriendo dirigirse a su casa, apenas era el primer día y toda la escuela ya comenzaba a mirarlo con desprecio, las cosas iban a ponerse peor, por lo que prefirió irse a descansar y prepararse mentalmente para todo el abuso que iba a recibir por parte de los bravucones.
En su camino hacia la salida, notó que, en medio de un patio, había mucha gente junta y se podía escuchar música sonando, se preguntó que estaría pasando, pero siguió caminando, en realidad no le importaba, sin embargo, desde el lugar en el que se paró, logró distinguir a la rubia.
No llevaba el uniforme del colegio, se había cambiado y ahora llevaba un pants holgado de color blanco y una blusa azul de manga larga sin cuello, se encontraba bailando con otras cuatro chicas, ella estaba en el centro y la música electro pop sonaba.
Move
I like the I like the way you move
I got no I got nothin' to lose
24 karat girl I'm diggin' you
No need for no one else all eyes on you
All eyes on you
All eyes on you
All eyes on you
Canción: Cha Malone - All Eyes On You / Choreo By YOUJIN ONE
La chica se movía con suma destreza, energía y fluidez, destacando entre sus compañeras y al mismo tiempo, pareciendo que ella era la que dirigía la coreografía, podía verse que le gustaba y tenía talento para ello, dejando a Guren bastante curioso, después, comenzó a escuchar voces alrededor.
¿?: ¡Wow! ¡Qué talento! – exclamó una chica – Quisiera poder bailar como ella.
¿?: Escuche que este año va a unirse a las porristas – comentó otra.
¿?: ¿Eh? ¿En serio? ¡Que genial! ¡Este año la competencia de porristas la tenemos ganada si ella entra al equipo!
¿?: Qué hermosa es – escuchó a un chico decir – Definitivamente la pubertad le sentará muy bien.
¿?: Cierto, tal vez logre conseguir una cita con ella – comentó otro.
¿?: ¡Ja! Ni en broma – replicó otro de manera socarrona – Ella va a salir conmigo.
Guren rodó los ojos y siguió caminando, se notaba que la rubia era sumamente adorada en la escuela, por lo que no le sorprendería que ella fuera una de las primeras en comenzar a molestarlo, después de todo, era la princesa, una persona que estaba en la mayor escala de poder social, tal vez lo de la galería fue también una especie de burla, si venía de un noble, cualquier cosa se podía esperar.
Llegó a su casa y comenzó a desempacar las cajas en su habitación, cuando terminó, ya era de noche, por lo que bajó a cenar con su padre, se despidió y subió a su cuarto, mientras se metía a bañar, prendió el radio y pasaron varias canciones que estaban de moda entre los jóvenes de Rothenburg, cuando salió, se tiró en la cama boca arriba, en su cuarto había un tragaluz, en donde podía verse a la luna brillar en todo su esplendor.
Fue entonces cuando comenzó a sonar la misma canción que había visto bailar a la rubia, haciendo que mirara la radio con fastidio, sin embargo, estaba tan cansado, que no se movió, en su lugar, miraba la luna, y mientras sonaba la canción, recordaba como la chica bailaba.
¿?: Vaya – escuchó una voz burlona en su interior - ¿Alguien está comenzando a llamarte la atención, Guren?
Era ella, después de un largo y cansado día, lo que menos quería era escucharla.
Guren: Cállate – le contestó cortante, haciendo que la voz de mujer soltara una pequeña risa, sabía que hablar con ella era peligroso, después de todo, era capaz de hacer y decir cualquier cosa con tal de que Guren la obedeciera.
¿?: Oh, después de todo ya estas entrando en esa edad – continuó la voz.
Guren: ¿Qué no entendiste que te calles? – le preguntó indiferente.
¿?: Esta bien – dijo riendo un poco – Me callaré, pero recuerda algo Guren, tu mayor tentación, vendrá en forma de mujer – dijo y después se desvaneció.
Guren frunció el ceño, no entendía muy bien eso.
Su padre también le decía lo mismo.
Solo hasta que conoció más a Natsuki, entendió a que se referían.
FIN DEL FLASHBACK
Guren tomó una toalla y comenzó a secarse el cabello, después, se la puso sobre sus hombros y caminó hacia en ventanal que daba al balcón, era un día muy bonito, a lo lejos, podía verse que la gente estaba sumamente emocionada y feliz por el día festivo, Guren los observaba con una sonrisa de lado, después de la caída de Lucis, él, su padre, y todo su clan, se habían trasladado completamente a Rothenburg, encontrando un nuevo hogar en él.
Sin embargo, las cosas cambiaban, habían pasado los años, y con ellos, también hacían sucedido muchas cosas inesperadas que habían hecho temblar su mundo.
Su nuevo grupo de amigos, el ascenso del Clan Mustang gracias a los esfuerzos de su padre, sus enfrentamientos con Ikari Bazterrica, sus ataques de rabia a causa del demonio que llevaba en su interior, la caída de la familia Imperial, la muerte de su padre, pero, sobre todo, su relación con Natsuki.
Lo último era una de las cosas por las cuales él luchaba, cuando la verdad acerca de Natsuki se reveló, él fue uno de los que se mantuvo al lado de Natsuki sin importar que era lo que pasaba, de hecho, Harume Song también le había ofrecido a Guren el aceptarlo en su casa, pero él se negó, debido a que quería entrar al ejército.
Sus motivos habían cambiado.
Guren y Mason sabían que, con el consejo a la cabeza, la catástrofe sería inevitable, y todo mundo, tarde o temprano, estaría en peligro.
Al ver que el Adam nunca se inclinó ante el consejo, decidió unirse a él para proteger no solo a su clan y a Rothenburg, sino también a Natsuki.
A pesar de que Natsuki había terminado con él después del ataque terrorista, ambos sabían que los sentimientos estaban ahí, su atracción incontrolable y amor sincero e incondicional, jamás se fueron.
Sin embargo, el consejo se aprovechó de eso, lo provocaron y Guren, en un ataque de rabia, terminó reaccionando y cayó en su trampa, Mason lo detuvo antes de que fuera demasiado lejos y Adam tuvo que sacarlo de la isla antes de que intentaran condenarlo a muerte.
Aun observando el paisaje, Guren recordó el día anterior.
El día que había regresado a Rothenburg.
FLASHBACK
Ya era de madrugada, por lo que no había casi ninguna actividad en la ciudad, solo algunos bares estaban abiertos, pero la mayoría de los comercios estaban cerrados, la mayoría de las luces de las casas ya estaban apagadas.
En el muelle, había una base de vigilancia, los militares se encontraban en ella, ya que esa base, era principalmente para el entrenamiento de los cadetes, quienes debían levantarse muy temprano para comenzar con su entrenamiento antes del amanecer.
En dicha base, también se recibían a los buques militares, ya que, después de la caída de Lucis, Rothenburg y Alexandria habían hecho una alianza para defender sus naciones en caso de que volvieran a atacar.
Después del ataque terrorista que acabó con la familia Imperial en Rothenburg, el Sultán de Alexandria estuvo a punto de romper la Alianza, ya que no confiaba en el consejo, sin embargo, Adam, Natsuki, Brianna, Mason y Guren habían intervenido en la decisión, por lo que se llegó a un acuerdo, la alianza militar y social entre Alexandria y Rothenburg continuaría, sin embargo, Adam, que había sido promovido como General del Ejército debería usar su juicio para aprender a distinguir entre lo correcto y los caprichos del consejo.
Alexandria confiaba mucho más en la Familia Imperial, dejó muy en claro al consejo que no habría una Alianza Política entre las dos naciones a menos que la Monarquía fuera restaurada y que Natsuki, o algún descendiente directo de ella, se sentara en el trono, tal y como había dicho el pueblo, también mencionó que haría una excepción si Natsuki llegaba a ser dirigente del Estado, así fuera como presidenta o gobernadora.
Debido a esto, no era raro los traslados de soldados de Rothenburg a Alexandria, o al revés, ya fuese para entrenar o para servir a Alexandria y Rothenburg.
Hacía no más de una hora, un buque militar había llegado a las costas de Rothenburg, muchos soldados, tanto como de Rothenburg, Alexandria y algunos sobrevivientes de Lucis, estaban bajando del barco, algunos iban en grupos de amigos, otros eran bastante solitarios, y algunos cadetes nuevos, parecía que se encontraban perdidos, ya que no sabían en donde estaban sus dormitorios.
Dentro de todos esos hombres y mujeres, también se encontraba Guren, vestido de civil, con pantalones y zapatos negros, una camisa blanca junto con una chamarra de piel café claro y con una maleta al hombro, después de seis meses, finalmente estaba de vuelta en Rothenburg, Adam, en persona, lo había llamado para que regresara.
Algo que tomó como una mala señal.
Algo estaba a punto de pasar, había visto en las noticias acerca del ataque a la Universidad, si Natsuki hubiera salido herida de alguna manera, Adam o Mason se lo hubieran notificado de inmediato, ese mismo día, Mason le había mandado un mensaje a su teléfono, diciéndole que Natsuki estaba bien, solo había sido el shock psicológico.
Guren comenzó a caminar lejos del muelle, hacia los estacionamientos, cuando se marchó, había dejado su camioneta en los estacionamientos del muelle, esperaba que a pesar de que habían pasado seis meses, la camioneta siguiera allí.
Llegó al estacionamiento y sacó las llaves de su carro, afortunadamente, la camioneta negra seguía ahí, pero sentía que no estaba solo, había alguien más ahí.
Por lo que rápidamente, sacó su arma y apuntó directamente hacia donde estaba aquella persona escondida en la oscuridad.
¿?: Tranquilo – le dijo aquel hombre con las manos levantadas, Guren conocía esa voz perfectamente bien, era Adam.
Guren: ¿Qué haces aquí? – le preguntó al hombre, guardando su arma.
Adam: Vine a recibir a un viejo amigo.
Guren: Viejo amigo, mi trasero – le contestó el menor rodando los ojos - ¿No tienes trabajo que hacer en la oficina?
Adam: Oye, oye, ¿esa es la forma de agradecerme el sacarte de la isla para que no te ejecutarán?
Guren miró al hombre y suspiró: Si esperas que te de las gracias, olvídalo, pude haber escapado solo.
Adam suspiró: Típico de tu carácter arisco, como dice ella, por cierto ¿te enteraste?
Guren: Mason me mandó un mensaje, me dijo que no estaba herida.
Adam: ¿Eso es todo? – preguntó cruzándose de brazos - ¿No le hablaste? ¿Ni un mensaje?
Guren no contestó, así que Adam contempló su silencio como un claro "no".
Después de que Adam lo sacara de Rothenburg, Guren y Natsuki no habían hablado para casi nada, a pesar de que las primeras semanas Natsuki le llamaba una vez a la semana o le escribía algún mensaje, Guren no contestaba.
Estaba demasiado ocupado investigando el pasado de la rubia y descubriendo quien había traicionado a la familia Imperial para darle paso al ataque terrorista de esa noche.
A pesar de que diario se acordaba de ella, había veces en las que no tenía el valor para contestarle ¿qué se supone que le diría? ¿qué estaba comenzando a indagar sobre su verdadero pasado? ¿qué había descubierto que tenía un gemelo? ¿qué alguien dentro del palacio los había traicionado?
Era demasiada información, y con la última noche que Guren había pasado con Natsuki, se dio cuenta de que la rubia aún no había superado el trauma, además, aún tenía sus heridas abiertas, físicamente y psicológicamente, aún tenía traumas de aquella noche.
Guren sabía que Natsuki no estaba lista para enterarse de toda la verdad, era debido a eso que prefirió no contestar sus llamadas, la rubia lo conocía perfectamente bien, aún más cuando Guren le ocultaba algo, ella lo sabía, y no se hubiera rendido hasta que hubiera descubierto que era, cosa que hubiera causado peleas y fricciones entre ambos.
La única razón por la que la había contactado en seis meses fue para decirle que lo habían ascendido de rango.
Había pasado de ser Cuarto Teniente a Teniente Coronel, y fue en un simple mensaje.
Me ascendieron, ahora soy Teniente Coronel, quería que lo supieras.
Espero estés bien
Guren
La respuesta llegó unas dos horas después.
Vi las noticias, por favor, que no se te haga hábito ponerte en peligro.
Cuídate.
Natsuki
Eso había sido todo, en seis meses, solo habían tenido esa conversación.
Si Mason lo hubiera sabido, le hubiera mandado un mensaje o le hubiera llamado, burlándose de él.
Los únicos que sabían que Guren estaba detrás de las huellas del ataque terrorista y del pasado de la rubia eran Mason y Adam.
Adam: Guren, no debes ser tan frío con tu novia.
Guren: Ya no somos pareja, solo amigos.
Adam: Qué les crea quien no los conozca, solo ella es capaz de soportar tanta frialdad de tu parte, y solo tú eres capaz de soportar estar tanto tiempo lejos de ella.
Guren: Nací con paciencia – le contestó el hombre – Soy diferente a todos aquellos que aman lanzarse al riesgo inmediatamente.
Adam: ¿Te refieres a ella? – le preguntó con una ceja levantada, bastante divertido.
Guren: Y a ti también– dijo encogiéndose de hombros – Pero tengo que reconocer que con los años ella ha aprendido a ser un poco paciente.
Eso hizo que Adam riera de buena gana.
Guren: ¿Y bien? ¿Realmente solo vienes a recibirme o tienes algo que decirme?
Adam le hizo una señal a Guren, esté la entendió de inmediato y ambos entraron en el auto, Guren de piloto y Adam de copiloto.
Adam: La situación es cada vez más complicada, después del ataque a la escuela, el consejo quiso que los militares intervinieran en las manifestaciones, nos negamos, pero el consejo no va a rendirse tan fácilmente, todo mundo habla acerca de una guerra civil que puede estallar en cualquier momento, todo Rothenburg puede terminar destruido.
Guren: ¿Por qué dices eso? Si los militares no los apoyan.
Adam: No, pero algunos nobles nos pidieron ayuda para realizar una investigación basándose en tus sospechas, los clanes de los Ross, Pitchard, Smethwick y otros, ahora ya no tenemos duda de lo que dijiste esa vez, un ataque terrorista de esa magnitud no podía ser posible sin ayuda de alguien dentro del palacio para derribar todas las defensas desde adentro.
Guren: Si ya se iniciaron las investigaciones internas, entonces eso significa que probaron mi teoría.
Adam asintió: Ahora estamos seguros de que el consejo traicionó a la familia Imperial y dejó entrar al enemigo – le confirmó, Guren cerró sus ojos, tenía razón.
Desde que el ataque terrorista golpeó Rothenburg, Guren tenía muchas dudas acerca del consejo, durante esa noche todas las barreras de seguridad habían sido desactivadas, las alarmas no sonaron, fue demasiado extraño, en los primeros días, se creía que el enemigo poseía algún tipo de artefacto o hechizo para desactivar todas las defensas de Rothenburg, tanto físicas y tecnológicas, al igual que las mágicas, sin embargo, cuando el consejo comenzó a imponer e intentar que los militares y los nobles olvidarán las investigaciones acerca de dicha infiltración, Guren comenzó a sospechar de ellos.
Por eso, cuando se fue de Rothenburg, siempre pedía misiones peligrosas ante los altos mandos de Alexandria, para así moverse entre los más bajos mundos de Alexandria y poder encontrar información que confirmaran su teoría, fue ahí cuando también descubrió acerca de las dimensiones, el mundo Shinobi, la verdad acerca de Natsuki y otras cosas más.
Buscando en dos lugares, logró encontró pistas entre los criminales que sabían más del mundo exterior, se lo contó a Adam para que comenzaran las investigaciones, y ahora, parecía que Adam y los demás nobles habían dado en el blanco.
Adam: El consejo está comenzando a sospechar acerca de que ya sabemos de su traición, tengo un infiltrado que trabaja como un doble espía, nosotros le damos información falsa o no muy importante para que se la diga al consejo y él nos dice que es lo que están planeando.
Guren: ¿Algo de utilidad?
Adam: Naruto está aquí – dijo y Guren miró a Adam sumamente sorprendido al escuchar el nombre del hermano de Natsuki, ya que, durante sus viajes, se había enterado de las verdaderas raíces de la rubia.
Guren: ¿Cómo paso eso?
Adam: Las cosas en el mundo shinobi tampoco están bien – dijo y suspiró – El enemigo ya empezó su ataque, están buscándola con desesperación, querían usar a Naruto para encontrarla, pero Morgana fue más lista que el esbirro que mandaron.
Guren: ¿Y Morgana? -preguntó y Adam negó, haciendo que Guren suspirará - ¿Es por eso que me llamaste de Alexandria?
Adam: No – dijo mirando a Guren – Necesito que le cuides la espalda, tú la conoces mejor que muchos, sabes en qué estado psicológico se encuentra, en cualquier momento, con o sin motivación, una guerra va a estallar pronto, y cuando se enteren que regresaste, el consejo no va a quitarte los ojos de encima, porque saben que eres peligroso.
Guren: ¿Yo? ¿Por qué? Si en el tiempo que estuve allá intenté mantener un perfil bajo – dijo con cinismo y sarcasmo.
Adam: ¡Ja! Pues déjame decirte que su ascenso a Teniente Coronel no ayudo mucho a tu cometido – dijo y Guren sonrió - ¿Cuál era tu plan?
Guren: Que se concentraran en mi – le dijo a Adam – Natsuki no estaba bien cuando me fui, temía que el apoyo de Thomas y Ryan no fuera suficiente para cubrirla, por eso intenté destacar en Alexandria.
Adam: Para que te vieran como una amenaza – terminó de completando su idea, a lo que Guren asintió.
Su relación con Natsuki iba en serio, muchos rumores comenzaron a desatarse de que, si su relación llegaba más lejos, Guren Mustang sería el próximo emperador de Rothenburg, eso aterrorizó a algunos nobles, sobre todo a los clanes de los Bazterrica y Fernsby, quienes se habían encargado de hacerle la vida imposible a los Mustang desde su llegada a la isla, cuando el ataque terrorista sacó a la Familia Imperial del trono, el consejo aún le temía a Guren, y más aún cuando entró al ejército, era por eso que siempre lo tenían muy bien vigilado, incluso más que a Natsuki.
Cuando Guren se fue de Rothenburg y comenzó a realizar misiones para el ejército de Alexandria, se vio involucrado en varias situaciones que siempre llevaban a criminales sumamente peligrosos y buscados en ambas naciones sobrevivientes, debido a ello, Guren Mustang fue condecorado y subido de rango, saliendo en las noticias de Rothenburg como un gran orgullo, cosa que le dio más miedo al consejo, Guren era poderoso, y el consejo lo sabía.
Adam: Y ahora que estas aquí, no van a querer quitarte el ojo de encima.
Guren: Si algo pasa, se concentrarán primero en mí, en matarme a mí antes que a ella.
Adam: Preferiría que te mantuvieras con vida – le contestó el hombre, a lo que Guren sonrió socarronamente – Por cierto, deberías hablar con Mason y con Brianna.
Guren: ¿Para qué me fastidien la vida? – preguntó con una ceja levantada y cara de fastidio.
Adam: Esta vez no, parece que ambos descubrieron algo.
Guren: ¿Algo?
Adam: El otro día, nos llegó un reporte de que alguien se metió a la casa de Katherine e Ikari, parece ser que fue Mason.
Guren: ¿Lo encubriste?
Adam se encogió de hombros: No fui yo, no había suficientes pruebas para acusar a Mason de robo, ya que Ikari nunca le vio la cara, así que la fiscalía desestimó su caso.
Guren: ¿Y tú sabes esto porque…?
Adam: Mason me lo dijo, ellos están tras la pista de algo…
Guren: ¿Y porque debería de interesarme? – lo interrumpió.
Adam: Porque tiene que ver con la familia biológica de Natsuki – cuando dijo eso, Guren puso su atención en ello, sin embargo, Adam ya no le dijo nada más, solo le dio unas llaves – Es la llave de tu nueva habitación – dijo y abrió la puerta del carro.
Guren miró la llave con desconfianza y después a Adam con una ceja levantada.
Guren: ¿Por qué tanta amabilidad?
Adam: Deja de ser tan paranoico, con tu ascenso de rango, ahora tienes una habitación propia – dijo con una sonrisa burlona.
Guren: ¿Pero…? – preguntó Guren prendiendo el carro, sospechando que no era lo único que Adam iba a decir, su sonrisa burlona se lo decía.
Adam: Pero Mason también fue ascendido de rango en tu ausencia, por eso, su habitación esta frente a la tuya – dijo divertido, Guren, fastidiado, puso una mano en su frente, Adam se quitó del camino y Guren movió el carro en dirección al cuartel – Ah, oye, por cierto – dijo y Guren lo miró – Otras dos cosas, te aviso que volverás a ser el líder de tu antiguo escuadrón y Mason fue el que sugirió que tuvieran habitaciones separadas.
Guren: ¿Ah? – preguntó completamente extrañado - ¿Por qué ese idiota haría algo así?
Adam sonrió nuevamente de manera burlona: Mason me dijo que la última vez que estuviste con Natsuki, literalmente lo echaste del cuarto a patadas, así que lo hizo para no interrumpir cuando ustedes estén…
Sin embargo, Adam no tuvo tiempo de terminar, ya que Guren había arrancado la camioneta y ya estaba bastante lejos de Adam, a lo que el General de Rothenburg soltó una risa burlona, Mason tenía razón.
Era divertido fastidiar a Guren por su carácter arisco.
FIN DEL FLASHBACK
Guren cerró sus ojos, pensando en Mason.
Guren: Ese idiota – dijo algo fastidiado, pero a la misma vez, despertaba su curiosidad, ¿qué podía haber descubierto? ¿Natsuki lo sabría?
Eran bastantes preguntas las que tenía en su cabeza, así que prefirió meterse a bañar para así poder hablar con Mason al respecto.
Además, Adam le había dicho que volvería a ser el líder de su antiguo escuadrón, por lo que sonrió de lado.
Finalmente vería de nuevo a sus amigos, y con algo de suerte, cuando el festival de navidad comenzará, también la vería a ella.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Parte Veraniega de la Isla
Naruto, los dos Kurama y Natsuki iban caminando para regresar al pueblo.
Sin embargo, se detuvieron en un puente que ya estaba cerca de la ciudad y que dejaba ver perfectamente una cascada con agua cristalina.
Naruto observó a su hermana y el hermoso lugar en el que estaban, como si fuera un niño comenzó a imaginarse su vida ahí, por primera vez, en toda su vida, comenzó a imaginar una vida en paz, sin ser Hokage, sino solamente un hombre, un hombre dentro de aquel maravilloso lugar llamado Rothenburg, tener una casa pequeña, y estar cerca de su hermana.
Tal vez Tsunade o alguien más podían quedarse en el cargo, traer a Hinata con él, era un lugar hermoso y ella estaría perfectamente convencida de irse a vivir con él cuándo ya estuvieran casados.
En ese lugar, formar una familia, conseguir un trabajo y vivir dignamente con los hijos que llegarían, su hermana seria uno de los pilares importantes de su familia, además de ambos Kurama también podrían estar ahí, Natsuki podría ser una tía, cuando llegará el momento, ella podría casarse y formar una familia, sobre todo, Natsuki era una hermana en la que podía confiar su vida, además, estaba seguro de que si él llegaba a tener hijos y alguna tragedia pudiera llegar, ella podría cuidar a sus pequeños de todo mal.
Aunque, un pequeño agujero comenzó a sentirse mal en su estómago, el dejar todo para estar con su familia.
Renunciar a ser Hokage.
Era una idea nueva, pero sería capaz de hacerlo para mantener a su familia unida.
Natsuki: ¿En qué tanto piensas? –pregunto Natsuki, lo que hizo que Naruto saliera de su trance.
Naruto: Ah… -dijo pestañeando –Solo pensaba en lo hermoso que es este lugar y lo maravilloso que sería vivir aquí – dattebayo.
Natsuki: ¿A qué te refieres?
Naruto: ¿Recuerdas que te mencione a Hinata?
Natsuki: ¿Qué pasa con mi cuñada? –preguntó confundida.
Naruto: Siéndote sincero, realmente la amo y me gustaría traerla aquí – dattebayo - dijo y sonrió al recordar la misión en la que se habían vuelto pareja – Y no solo a visitar, sino también a vivir aquí –dijo y su hermana abrió los ojos como platos, pero no por la sorpresa, si no por el miedo –Formar una familia y buscar un empleo para mantenernos, así también estarías tu incluida en nuestras vidas - dattebayo –dijo sinceramente y sonrió.
Natsuki: Naruto –dijo y lo miro sorprendida, sincerándose con ella misma, si las circunstancias fueran otras, tal vez podría llegar a pensárselo, desde hace tiempos muy antiguos, todos aquellos que visitaban Rothenburg siempre quedaban encantados por su belleza natural, sin embargo, Natsuki recordó todo lo que su hermano le había contado la noche anterior, Naruto tenía sueños por cumplir y una meta la cual alcanzar, tal vez, cuando Naruto hubiera cumplido todos sus sueños, podrían hacerlo, después de todo, Natsuki siempre pensó que Rothenburg era el lugar perfecto para pasar una vejez tranquila.
Sin embargo, existía pequeño gran inconveniente.
Ellos
No podía dejar que ellos arruinaran el gran vínculo que habían creado en el poco tiempo que habían pasado juntos.
Además, también existía el mundo sobrenatural.
No, las cosas no eran tan fáciles como parecían.
Natsuki: ¿Y qué hay de lo que me dijiste acerca del Hokage? –preguntó para intentar hacer desistir a su hermano de que hiciera lo que estaba diciendo.
Naruto: Bueno…, ahora que te he encontrado, supongo que es más importante mi propia familia que un cargo importante – dattebayo, siempre quise ser Hokage para que los demás me reconocieran, para ser alguien, pero ahora, tal vez sea momento de avanzar y…
Natsuki: No digas eso – lo interrumpió y Naruto se sorprendió – Naruto, ser Hokage ha sido un sueño que has mantenido vivo por 19 años, lo pude ver en tus memorias, has madurado de una manera impresionante, no lo haces solo para ser reconocido, sino también para proteger a los demás, para ayudarlos a crecer, no voy a permitir que renuncias al sueño por el que has luchado toda tu vida.
Naruto: ¿De qué hablas? –preguntó –Tú me dijiste que la familia permanece unida – dattebayo.
Natsuki: Naruto, tu familia no soy solo yo, son tus amigos, tus maestros, tu pueblo, ellos también son parte de tu familia, son parte de ti –dijo y puso sus manos sobre los hombros de su hermano –No voy a permitir que renuncies a ellos solamente por mí, te agradezco mucho que me tengas en consideración, pero hay algo más importante que yo, es tu vida, tu gente, tu amigos, tu pueblo, eres una luz de esperanza para ellos, eso no significa que voy a irme y voy a dejarte solo, al contrario, somos familia, caminamos juntos, como hermana y, porque soy tu hermana, no voy a dejar que renuncies a un sueño tan importante para ti, tu meta en la vida, yo estaré ahí contigo, pero no pienses que voy a dejar que te descarriles, al contrario, voy a jalarte las orejas si es necesario y cuando te sientas cansado, ahí vamos a estar los dos Kurama, Hinata y yo –dijo y sonrió -¿Me escuchaste? Así que quítate esa idea tonta de renunciar a ser Hokage ¿está claro? Porque sé que realmente no quieres hacerlo – dijo y Naruto se sorprendió, pero al mismo tiempo, su mente volvió a restablecerse dándose cuenta de que estaba pensando en cosas demasiado lejanas.
Y al mismo tiempo, se sintió aliviado.
Ella realmente tenía razón, él no quería renunciar a ser Hokage, pero ahora, que tenía su apoyo, se sentía mejor.
Naruto: Tienes razón –dijo suspirando –Lo siento – dattebayo –dijo y se rascó la nuca –Creo que todo esto ha sido demasiado para mi ¿sabes? –preguntó y rio.
Natsuki: Ya te dije, que cuando te descarriles, yo voy a ser quien te jale las orejas – dijo sonriendo, ambos hermanos soltaron una pequeña risa.
¿?: ¡Natsuki! –se escuchó una voz a lo lejos, la chica y Kurama Ying sabían perfectamente de quien se trataba, voltearon a ver y vieron a ese hombre.
Era un hombre más o menos de la misma edad que ambos, tenía el pelo negro en un mohicano y ojos estrechos de color rojo, cejas cortas y una cara de ser una persona sumamente presumida y prepotente, llevaba puesto un gakuran negro de cuello alto junto con unos pantalones negros.
Al ver a Natsuki se acercó con una sonrisa socarrona, pero al ver que Naruto estaba a su lado, su cara cambio por completo.
Aquel hombre era nada más y nada menos que Ikari Bazterrica, hijo de Phillip Bazterrica.
Kurama Yin: Otra vez él –dijo enseñando los dientes, Naruto miro la reacción del Kurama de su hermana y no le gusto para nada, entonces, miró al otro Kurama, quien tenía un mal presentimiento, y se lo hizo saber a Naruto mediante su conexión.
"Naruto: ¿Qué sucede? – preguntó el rubio".
"Kurama Yang: Ese mocoso apesta – le dijo a Naruto – Estate alerta, no viene a saludar".
Naruto volvió de nuevo al mundo físico, en donde miró a aquel hombre, parecía que tenía un aura de pura arrogancia y odio, fuese quien fuese, no le daba buena espina.
Natsuki: ¿Qué quieres Ikari? –preguntó la rubia cruzándose de brazos.
Ikari: Mejor explícame quien es este pelagatos que está a tu lado –dijo señalando a Naruto y este molesto se acercó.
Naruto: ¿Cuál es tu problema? – preguntó molesto.
Ikari: ¿Qué haces con MI mujer? –preguntó agresivamente acercándose a Naruto.
Natsuki: Yo no soy tu mujer –dijo empujando a Ikari lejos de Naruto antes de que el rubio pudiera reaccionar.
Ikari: Mi amor –dijo intentando tomar de la mano a Natsuki agresivamente–Tenemos que hablar.
Natsuki quitó su mano y se alejó rápidamente del pelinegro–Tú y yo no tenemos nada de qué hablar así que lo mejor será que te vayas.
Ikari: Déjame explicarte las cosas, no todo es como parece –dijo rogándole –Te fuiste sin siquiera dejarme explicarte como están las cosas entre Katherine y yo
Natsuki: No hay nada que explicar y mucho menos nada que aclarar –dijo molesta –Las cosas están muy claras, tú estás casado con Katherine y a mí, me engañaste por órdenes de tu padre.
Ikari: ¿Y este tipo quién es? ¿Otro de tus amantes? ¿Otro Guren? –preguntó y Natsuki lo empujó lejos de su hermano.
Natsuki: No te metas con mi hermano –dijo y el otro se sorprendió –Este problema es entre tú y yo.
Cuando dijo eso, Kurama Ying miró a Natsuki alarmado.
"Kurama Ying: ¿Qué estás haciendo? – le preguntó – Le dijiste que es tu hermano, acuérdate lo boca floja que es este tipo".
"Natsuki: A estas alturas el consejo ya lo ha de saber, por eso no importa el que se lo diga, estoy segura de que por eso vino a buscarme".
"Kurama Ying: ¿Estás segura?"
"Natsuki: Si"
Ikari: ¿Tu hermano? –Preguntó incrédulo –No me estarás mintiendo y no será que es tu amante.
Eso sorprendió a Natsuki ¿se habrá equivocado e Ikari no sabía nada?
Kurama Ying: Ikari –dijo sacando las garras –Te estás pasando de la raya
Natsuki: ¿Y a ti que te importaría si así fuese? Tú y yo nunca fuimos nada – le declaró seria, a lo que el joven la jaló del brazo hacía él.
Ikari: Tú fuiste mi amante.
Naruto uso su velocidad y empujó lejos a Ikari de su hermana.
Naruto: Déjala en paz –dijo e Ikari se acercó a Naruto dispuesto para golpearlo, pero Natsuki se interpuso.
Natsuki: No te preocupes Naruto, yo sola puedo con él –dijo y miro a Ikari – Tú y yo jamás fuimos amantes, tú nunca has sabido aceptar un NO como respuesta, ni siquiera porque estas casado.
Ikari: Perdóname mi amor – fingió y Natsuki se alejó.
Natsuki: A quien deberías de irle a pedir perdón por siempre andarme buscando es a Katherine, no a mí, porque, te recuerdo que ella es tu esposa.
Ikari: Sabes bien que yo no la quiero – le contestó.
Natsuki: ¿Y crees que eso te justifica? –preguntó asombrada del cinismo del hombre.
Ikari: Por supuesto que no, pero ponte en mi lugar, si te pones en mi lugar entenderías las cosas –dijo y a Natsuki le salió una risa ronca por lo ridículo que estaba diciendo – Dame tiempo, tú sabes mejor que nadie que Katherine es una víbora y que no la amo, si te casas conmigo, puedo darte la vida a la que estabas acostumbrada…
Natsuki: ¡Cállate! – exclamó molesta, si Ikari continuaba hablando, Naruto terminaría por descubrir el pasado de la rubia – Tú te casaste con Katherine por conveniencia, por el prestigio de tu familia y por el gran poder que le concediste solo para fastidiarme la vida, ¿qué crees? ¿qué no sé cuáles son las intenciones de tu padre si me llegó a casar contigo? Por mí, puedes tener a todas las mujeres que quieras, pero a mi déjame en paz, tú y tu familia ya me han hecho suficiente daño.
Ikari: ¿Y si me divorcio? ¿Lo considerarías? ¿Por tu herencia? ¿Y por el poder que nos traería a ambos?
Natsuki: Bueno, ¿tú estás sordo? – preguntó ofendida - ¿Qué parte de NO es NO, sigues sin entender? Además, después de lo que me hiciste, jamás podría confiar en ti.
Esa frase no le dio buena espina a Naruto.
Ikari: No me dejaste alternativa – dijo el hombre – Te lo ofrecí muchas veces, y yo siempre obtengo lo que quiero.
Ikari estaba comenzando a sacar su verdadero rostro, sus verdaderas intenciones, después de lo que había pasado en el cuartel militar esa mañana y de enterarse de que Guren había regresado, tuvo el plan de ir a buscar a Natsuki y rogarle que le diera una oportunidad, así, su padre dejaría de llamarlo "inútil" por no haber podido meter a la rubia a su cama, sin embargo, sus esfuerzos estaban siendo en vano, ya que la rubia no parecía ceder.
Natsuki: Todo menos a mí.
Ikari: Perdóname – le dijo con su último gramo de paciencia - Pero quiero recuperar tu amor y lo voy a hacer digas lo que me digas.
Natsuki: Entre tú y yo no hay amor Ikari, jamás lo hubo, lo único que quieres son los beneficios que puedes llegar a tener, es lo que tú familia siempre ha querido de mí, pero ¿sabes qué? Se acabó, no voy a permitir otro de tus desplantes.
Ikari: Yo siento algo por ti, algo honesto.
Natsuki: Si de verdad sintieras algo honesto por mí, jamás me hubieras drogado.
Naruto abrió los ojos como platos ante aquello, ¿de verdad había sucedido eso?
Ikari: ¿Sigues molesta por ello? Bien que lo hubieras disfrutado – le dijo con cinismo.
Natsuki: Antes creía que solo eran ideas mías, pero ahora tengo la confirmación que necesito, estás enfermo, es la única manera en la que me explico que alguien que dice que ama como tú, me haya hecho tanto daño.
Ikari: ¿Te parece una locura que un hombre ame a una mujer? –preguntó.
Natsuki: No, eso no, eso sí lo puedo llegar a entender fíjate, pero no gracias a ti, lo que me parece una locura es todo lo que hiciste, las mañas de las que te hiciste para querer abusar de mí.
Ikari: No sé porque me estas reclamando ahora eso cuando esa noche Guren te llevó con él –dijo y Natsuki rodó los ojos –Debieron de haber disfrutado mucho la noche ¿no?
Natsuki: Guren lo único que hizo fue ponerme a salvo, me dijo que no me tocó esa noche, y le creo.
Ikari: ¿De verdad piensas que me voy a creer eso? – preguntó molesto – Haz estado revolcándote con él desde hace años.
Natsuki: ¿Sabes qué?, piensa lo que se te pegue la gana, si lo que quieres es pensar eso, adelante, créelo, a estas alturas, me da exactamente lo mismo lo que crean tú y tu familia.
Ikari: ¡No te puede dar lo mismo que te diga que te amé o que te odie! –exclamó furioso en un ataque de ego.
Natsuki: ¡Me da exactamente igual porque yo jamás te he amado!
Él la jaló y la beso, Naruto estaba a punto de meterse cuando vio que Natsuki le metió una buena cachetada al hombre.
Natsuki: ¡No me vuelvas a besar Ikari! ¡Lárgate de mi vida y no me vuelvas a buscar nunca!
Ikari: No me voy a detener Natsuki – le advirtió – No hasta que me des lo que quiero.
Natsuki: Yo lo único que quiero en este momento es deshacerme de ti y de cualquier cosa que me ate o una a ti ¿te quedó claro?
Ikari la tomó del brazo y la apretó, comenzando a lastimarla.
Ikari: ¿Y a ti no te quedo claro que no te vas a deshacer de mí tan fácilmente? –pregunto volviéndose agresivo y renunciando a toda su paciencia.
En ese mismo momento, Kurama Ying saco sus uñas y rasguño su mano, una de sus colas, alejó a Natsuki, mientras que otra, empujó a Ikari.
Kurama Ying: Ella ya te dejo muy en claro que no te quiere ver –dijo y creció un poco más – Después de lo que le hiciste no tienes ningún derecho a exigir nada, ahora ¡sal de mi vista! –exclamó furioso, a lo que Ikari rio.
Ikari: ¿En serio? –Preguntó con cinismo –Bien, dejemos el teatrito de lado.
Natsuki: Lo sabía – dijo molesta – Lo único que quieres son beneficios, no amor.
Ikari: ¿Eso importa? Podría ayudarte si así lo deseas.
Naruto notó el cambio de comportamiento del chico, antes, actuaba como un amante despechado rogando por perdón, pero ahora, tenía una sonrisa burlona, dejando muy en claro que los sentimientos que decía tener por la rubia eran mentiras.
Natsuki: ¿Tú? ¿Ayudarme a mí? Por favor, lo único que has hecho desde que te conozco es fastidiarme.
Ikari: Estoy siendo muy generoso Natsuki – le dijo a la rubia – Te estoy perdonando por haberme cambiado por un don nadie y por avergonzar a mi familia en público.
Natsuki: Guren no es un don nadie, Ikari – le dijo, sabiendo que se refería al chico de ojos morados – Es un hombre, un hombre de verdad, y eso es mucho más que un estatus social.
Ikari: No voy a permitir que te quedes con él, tú siempre debiste ser para mí.
Natsuki: Yo no soy propiedad de nadie, ni de Mason, ni de Guren, ni tuya, ni de nadie, yo soy única y exclusivamente mía.
Ikari: ¿Sigues sin entender que esa basura solo quiere asegurar su futuro contigo?
Natsuki: ¿Cómo lo están intentando tú y tu familia al proponerme que me case contigo? No me faltes al respeto y tampoco, se lo faltes a Guren, él y yo nos amamos, lo que tuvimos fue algo real.
Ikari: Fue una aberración, una basura emparejándose con una chica de la alta sociedad – dijo con cara de asco.
Natsuki: No te atrevas – le advirtió - Lo que yo tuve con Guren es sagrado, así que te prohíbo que hables así de él.
Ikari: ¿Y si te regresó tu herencia? ¿Tu estatus social? Lo único que tienes que hacer es meterte a mi cama, casarte conmigo y darme un hijo.
Naruto estuvo a punto de lanzarle un puñetazo al tipo, sin embargo, su hermana lo detuvo a tiempo.
Natsuki: ¿Y venderme? Estás loco, así que te lo voy a dejar en claro, para que vayas y se lo digas a tu padre, puedes tomar, tu chequera, tu tarjeta de crédito, tu cuenta de banco y métetelas en donde más te guste, no necesito nada del consejo, ni de los Bazterrica, y mucho menos de ti, porque a mis ojos, eres y siempre vas a ser un cobarde inútil e incompetente que actúa con fuerza y crueldad sobre los más débiles, yo jamás voy a estar a tu lado.
Esa fue la gota que derramó el vaso, Ikari había perdido toda su paciencia, y él jamás aceptaba un no por respuesta, así que dirigió su puño en dirección de la rubia, quien lo esquivó de inmediato, cosa que sorprendió a Kurama Yang, pero antes de que ella pudiera usar una técnica para alejarlo, Ikari pudo sentir un puñetazo que lo impacto directamente en la cara y salió 3 metros disparado hacia atrás.
Naruto: Te vuelves a acercar a mi hermana, y te juro, que te vas a arrepentir –dijo sumamente molestó, Ikari poco a poco se fue levantando –Que te quede bien clara una cosa, Natsuki ya no está sola, me tiene a mí, ahora lárgate –dijo y Kurama Yang se puso al lado de Naruto.
Kurama Yang: Mocoso asqueroso, o te largas por tú propio pie o vas a saber lo que es el infierno de las nueve colas
Ikari retrocedió, algo estaba pasando, y no era algo que le iba a dejar el camino libre para sus planes
Ikari: Esto no se va a quedar así –dijo limpiándose la sangre que le salía de la nariz –Te juro que no se va a quedar así, mi padre se va a enterar de esto, y tú – dijo señalando a Naruto – Vas a pagar por el golpe.
Naruto: Inténtalo, y ya te dije lo que te va a pasar -dijo y quiso entrar en modo Kyūbi, sin embargo, su hermana lo detuvo, el chico la miró interrogante y la chica negó con la cabeza.
Naruto: No Naruto, este tipo tiene influencias, y yo no quiero que te metas en problemas como lo hizo Guren, por favor – le susurró.
Naruto se sorprendió ante ello, pero cuando miraron hacia el pelinegro, notaron que este se estaba alejando cada vez más del lugar.
El orgullo de Ikari estaba por los suelos, se fue alejando planeando como iba a hacerle para reconquistar a la rubia, jurando que Naruto las iba a pagar muy caro, en cuanto Naruto vio que Ikari se había alejado lo suficiente volteó a ver a su hermana.
Naruto: Natsuki… - dijo y la rubia lo miró, Naruto pudo saber que la chica estaba muy angustiada - ¿Quién era ese tipo?
Natsuki: Ikari – dijo y suspiró – Ikari Bazterrica.
Naruto: ¿Es tu ex novio? – preguntó y la rubia negó, suspirando.
Natsuki: Lo conozco desde hace mucho tiempo, pero no, él jamás fue mi novio, cuando Guren y yo estábamos juntos, siempre hizo todo lo que estuvo en sus manos para separarnos, pero no lo logró.
Naruto: ¿Es cierto? ¿Intentó drogarte? – preguntó y Natsuki cerró los ojos, recargándose sobre las piedras del puente, no queriendo responder esa pregunta, le avergonzaba mucho lo que había sucedido esa noche – Natsuki, soy tu hermano, dime, no voy a juzgarte – dattebayo.
Natsuki miró a su hermano: Somos hermanos, no puedo ocultarte algo por mucho tiempo ¿o sí? Fue hace casi un año.
FLASHBACK
Ese día era un martirio para ella, hace unos días se había cumplido un año desde que sus padres habían muerto, las heridas todavía no sanaban, ni las físicas ni las psicológicas, así que, ese día había salido a caminar por toda la isla, no había ido a la universidad, su teléfono estaba sonando constantemente con varios nombres en la pantalla, Harume, Susan, Ryan, Madeline, Lily, Mason, Daichi, Hiro, Thomas, y hasta Guren.
Sin embargo, ella no tenía ganas de hablar con nadie, ni siquiera con Rajah, Bagheera o Kurama, quien se había quedado en casa, lo único que ella quería era estar sola.
Ya comenzaba a anochecer, y de alguna manera, cuando llegaba la noche, la nostalgia y la tristeza se hacían cada vez más profundas, dejando en su corazón un agujero que era difícil de llenar con lo que fuera.
Era debido a todo eso, que no notó que alguien la estaba siguiendo.
Estaba pasando por la ciudad y comenzó a notar las miradas de todo, de tristeza y de lástima, sin embargo, a ella no le importó, cuando se dio cuenta, al lado de ella había un local abierto.
Era un Bar.
Había ido un par de veces a ese lugar, y creyó que tal vez un poco que alcohol la ayudaría a olvidar o amortiguar todo lo que estaba sintiendo.
No era la primera vez que tomaba, en Rothenburg, la mayoría de los jóvenes comenzaba su vida social en fiestas con alcohol y música a todo volumen cuando tenían 15 años, algunos lo consideraban precoz, algunos lo consideraban adecuado, cada quien tenía diferentes opiniones acerca de ello, por su parte, Adelaida y Nicholas no estaban en contra de que su hija estuviera en fiestas con sus amigos, sin embargo, ambos le dijeron a la chica que tenía que ser responsable con lo que consumía, era debido a eso que la chica nunca se ensaño con el alcohol, sí, es cierto, bebía uno o dos tragos, pero nunca, más de tres.
Solo una vez se había puesto borracha en su vida, cuando tenía 16 años, y con la resaca y el regaño de sus padres, nunca le quedaron ganas de volver a emborracharse.
Pero ahora, las cosas cambiaban, ya tenía 18 años, era mayor de edad, así que podía hacer lo que quería, si quería ahogar las penas con alcohol, tal vez nadie podría detenerla ni decirle nada.
Entró al bar y notó las miradas sobre ella, era un lugar muy bonito a la vista, llenó de luces blancas, paredes pintadas de rojo, algunas mesas de madera, y algunos sofás cubiertos de piel.
Estaba parcialmente llenó, la mayoría eran grupos de amigos que se encontraban ahí para tomar uno o dos tragos, entre ellos, también había varios compañeros de Natsuki, que, se miraron interrogantemente, preguntándose qué hacía sola la princesa en ese lugar, ya que, siempre que iba a algún bar o a una discoteca, siempre iba acompañada, ya fuese por sus amigos, o por Guren, nunca sola.
La chica llegó a la barra y se encontró con un viejo conocido suyo.
Aliusa: ¿Qué haces aquí? – le preguntó extrañado, la conocía ya que el joven trabajaba como mesero y bartender en varios lugares de Rothenburg y la Tierra de los Ríos, por lo general, cuando Natsuki y sus amigos salían de fiesta, era él quien los atendía y les servía las bebidas.
Natsuki: Dame un vodka por favor – dijo y sacando un billete y dándoselo.
Aliusa miró a la chica, era obvio que la chica no estaba bien, podía verse en sus ojos, y como Natsuki ya le había pagado, su deber era servirle lo que ella decía, suspiró y se lo sirvió en un pequeño vaso.
Aliusa: Deberías de estar en casa – dijo y la chica tomó el vaso para después tomárselo a fondo.
Natsuki: No es como si mis padres estén en casa para regañarme por volver ebria.
Esa frase hizo que Aliusa cerrará los ojos, entendiendo su nostalgia.
Aliusa: Solo ten cuidado, hay muchos locos por aquí.
Natsuki: Se cuidarme sola.
Aliusa: Lo sé, pero no deberías confiarte de ello.
Natsuki: Dame otro – le dijo a Aliusa extendiéndole el dinero.
Aliusa: ¿Cuánto vas a tomar?
Natsuki: No mucho – le dijo la chica – Solo quiero unos tragos, después me iré a casa y dormiré hasta mañana, ¿de acuerdo?
Aliusa suspiró y le sirvió otro trago, pero, a diferencia del otro, solo tomó un pequeño sorbo, no el trago completo.
Aliusa miró hacia otro lado, parecía ser que algunos otros lo estaban llamando.
Aliusa: Voy a atender una mesa, te quedas aquí, no quiero que te vayas con tragos encima ¿de acuerdo? – le preguntó serio y la chica asintió.
El chico se fue de la barra hacia la mesa, la chica observaba su trago como si fuera lo más interesante del mundo, fue entonces cuando sintió que alguien se sentaba a su lado, cuando miró quien era, lo único que pudo hacer era mirar con asco.
Natsuki: ¿Qué haces tú aquí?
Ikari: Solo estoy de paso, te vi entrar y pensé que tal vez podríamos divertirnos – dijo siendo bastante sugerente y acercándose a ella.
Natsuki: Aléjate de mí – le dijo empujándolo lejos de ella, sin embargo, el hombre la sujetó de su antebrazo.
Ikari: ¿Por qué no? Hace meses que no tienes novio.
Natsuki: Porque no quiero, y esa es razón suficiente para que me dejes en paz – le dijo para después tomar su trago de fondo – Lárgate, no quiero ver a nadie.
Ikari: Uh – dijo divertido - ¿Nos vamos a poner difíciles? Bien, soy un hombre paciente.
Natsuki rodó los ojos y volteó a ver a Aliusa, al ver a la chica distraída, el hombre puso un pequeño liquidó en el vaso de la chica, deduciendo que iba a usar el mismo vaso para tomar otro trago.
Ikari: Recuerda algo, si quieres divertirte, estoy disponible – le dijo en una voz seductora, que Natsuki miró con una cara de asco, después, el chico se fue a sentar a una mesa cercana al lugar, después, Aliusa se acercó a la chica.
Aliusa: ¿Qué hace este tipo aquí? – le preguntó a la rubia, mirando con desconfianza al hombre.
Natsuki: Creo que me vino siguiendo.
Aliusa: Un motivo más para que no estés aquí – dijo recogiendo el vaso, observó que, en el vaso, había un pequeño liquidó, pero se fue con la finta de que era un tragó de vodka.
Natsuki: Solo un trago más – le dijo a Aliusa – Solo necesito uno más, y después, te juró que le habló a Ryan para que me lleve a casa.
Aliusa suspiró, y le sirvió un trago más, sin saber que lo que había en ese vaso no era un trago de vodka que la chica había dejado, sino la droga que Ikari le había puesto.
Ikari sonrió al notarlo, solo era cuestión de tiempo para que el plan se completara.
Unos minutos después de haberse tomado el de vodka de un trago, la chica comenzó a sentirse mareada, su vista estaba comenzando a distorsionarse, fue ahí cuando notó que algo estaba mal, así que se levantó para irse a la salida e irse a casa, sin embargo, no llegó muy lejos antes de que el equilibrio de sus piernas comenzara a fallar, estuvo a punto de caerse, sin embargo, notó que unos brazos la rodearon, no podía notar quien era, ya que veía todo distorsionado, sin embargo, podía oler una colonia que le daba asco desde la primera vez que la había olido.
No era la de Guren, ni la de ninguno de sus amigos, era la de Ikari.
Intentó zafarse, pero sus fuerzas eran nulas, el tipo comenzó a decir algunas cosas en su oído, y pudo sentir unos besos en su cuello.
Natsuki: Suéltame – dijo intentando zafarse.
Ikari: Vamos – susurró en su oído – Te va a gustar.
Natsuki: No quiero – le contestó, sentía asco, quería zafarse y gritar, pero su cuerpo no le respondía.
Y su consciencia estaba a punto de desvanecerse.
FIN DEL FLASHBACK
Naruto estaba intentando controlar su rabia al escuchar lo que su hermana le estaba diciendo.
Natsuki: Siéndote honesta, no recuerdo nada más, lo único que recuerdo es que desperté en una habitación en el cuartel militar, estaba vestida, en la habitación estaban Kurama, Ryan y algunos otros amigos míos, me dijeron que, al notar mi comportamiento extraño, Aliusa llamó a una amiga mía que estaba con Guren y Ryan, cuando me encontraron yo casi estaba inconsciente saliendo del bar con Ikari, así que me sacaron de ahí, al día siguiente, me dolía horrible la cabeza, me llevaron al hospital, Victoria me hizo unos análisis de sangre y el examen logró detectar una droga.
Naruto: Maldito – dijo enojado.
Natsuki: Pero ya no tiene caso –dijo mirando a su hermana.
Naruto: ¿Cómo que no tiene caso? –Pregunto molesto –Ese tipo intentó…
Kurama Ying: Naruto – lo interrumpió - Cálmate, no tiene caso que te enojes.
Naruto: ¿Por qué? ¿No puedes avisarle al Hokage o a lo que sea que este al mando aquí? – preguntó molesto.
Natsuki: Oficialmente, nuestras leyes castigan con muchos años de prisión a aquellos que abusan sexualmente de otros o que lo intentaron.
Naruto: ¿Entonces?
Natsuki: El problema es, que ese tipo, es hijo de uno de los miembros del consejo, es por eso que la mayoría de las acciones ilegales que comete, terminan siendo desestimadas, por el gran poder político que tienen.
Naruto: ¿Y los demás del consejo? ¿No podrían ayudarte?
Natsuki rio roncamente: ¿Ayudar? Esos tipos solo se mueven por sus propios intereses, no mueven un solo dedo por nadie a menos que obtengan un beneficio, así han sido desde siempre, además, ya tuvimos un problema similar antes.
Naruto: ¿A qué te refieres?
Natsuki: Hace seis meses, Ikari intentó avergonzarme en frente del pueblo por lo que había pasado ese día, intentó golpearme, evidentemente no se lo iba a permitir, pero antes de que yo pudiera alejarlo de mí, Guren salió de la nada, y lo golpeó tan fuerte, que casi lo mata – dijo cerrando sus ojos, recordándolo todo – Mason, un amigo nuestro tuvo que detenerlo para que no terminara matándolo, era evidente que el consejo terminó por enterarse.
Naruto: ¿Guren? ¿Por eso terminaron? – preguntó recordando el nombre del chico que Natsuki le había comentado.
Natsuki: No, él y yo ya habíamos terminado hacía tiempo antes de eso, pero hasta eso, nos seguimos teniendo mucho respeto y mucho cariño, siempre nos hemos cuidado el uno al otro – dijo con una pequeña sonrisa – Pero cuando todo eso paso, Guren tuvo que salir de Rothenburg hacia Alexandria, para que así, el consejo no lo arrestara ni intentara condenarlo a muerte.
Naruto: ¿Por defenderte?
Natsuki: Así se las gastan los del consejo – le dijo la rubia – Desde hace años han tratado de confrontarme directamente para que caiga en su trampa, pero no lo han logrado – dijo y la rubia lo miró – Es por eso, que necesito que te mantengas lo más lejos posible de Ikari, es un infeliz, pero se escuda con su padre, un hombre que no tiene escrúpulos para conseguir lo que quiere – dijo recordando la historia de Mason, como su padre lo había tratado y a todo lo que lo había sometido cuando el solo tenía 4 años.
Naruto: ¿Por qué tú? – le preguntó - ¿Qué problema tienen contigo?
Natsuki: El problema… – dijo cerrando los ojos, era la hora, debía decírselo, pero algo dentro de ella le decía que había llegado el momento para que supiera la verdad, sin embargo, las palabras se le habían atorado en su garganta y simplemente no brotaban, unos segundos después, suspiró – Fue que no me quise casar con Mason o con Ikari desde hace mucho tiempo.
Naruto: ¿Por qué la importancia de que fueses precisamente tú?
Natsuki sabía que estaba pisando terreno peligroso, una vez que comenzará a hablar, no iba a poder detenerse.
Natsuki: Esa es una historia para otro día – le dijo la chica finalmente.
Naruto: ¡¿Cómo que es una historia para otro día?! – preguntó molesto - ¿Me estás diciendo que ese desgraciado va a salirse con la suya?
Natsuki: Por supuesto que no – le contestó su hermana, elevando un poco su voz.
Naruto: ¿Entonces? ¿Por qué siento que no me estás diciendo todo - dattebayo?
Natsuki: Porque todavía no estoy lista – le dijo la chica mirándolo a los ojos – Escucha, han sido tiempos difíciles, y todavía no proceso la idea de esto, de ti y de mí, hace dos días no tenía la más mínima idea de quien era, y ahora, estoy encontrando las respuestas, pero para contarte todo, necesito tiempo.
Naruto miró a su hermana, entonces, de ahí venía la sensación de miedo de hace rato por parte de su hermana, pero había algo más, podía sentirlo, pero ¿qué era?
Naruto: No estás sola Natsuki – dijo y la chica miró la cascada -Me tienes a mí, soy tu familia – dattebayo.
Natsuki asintió: Lo sé, pero necesito algo de tiempo.
Naruto: ¿Hay algo más que deba saber?
Kurama Ying: De hecho – dijo antes de que la rubia pudiera hablar – Creo que si deberías saber acerca de alguien más con quien tu hermana ha tenido roces desde hace mucho tiempo.
Natsuki se puso pálida, no estaba dando crédito a lo que escuchaba.
¿Kurama estaba a punto de revelarle acerca del consejo?
Naruto: ¿Qué? ¿Quién?
Kurama Ying: Se llama Katherine – dijo mirando a Natsuki, parecía ser que a Natsuki le habían vuelto los colores, no se trataba del otro tema, sino de Katherine.
Naruto: ¿Katherine? ¿Quién es ella?
Kurama Ying: Es la esposa de Ikari.
Naruto miró a Natsuki sorprendido: ¿Es casado? – le preguntó y la chica asintió - ¿Entonces? ¿Por qué te busca?
Natsuki: Porque su ego es demasiado grande y no tienen fidelidad para nadie – le dijo la chica – Solo piensa en sí mismo, pero debido a eso, Katherine ha estado intentando desprestigiarme y avergonzarme siempre que puede.
Kurama Ying: Es una desgraciada que desde que llegamos aquí ha aprovechado cada minuto para hacernos la vida imposible, y luego con lo de Ikari se nos hecho encima más que nunca
Naruto: ¿Qué? –preguntó alterando.
Natsuki: Kurama, te agradezco el apoyo, de verdad – le dijo sarcástica.
Kurama Ying: Tarde o temprano se iba a terminar enterando, el odio que se tienen entre si no es ningún secreto. "Te salvé esta vez" – le dijo a través de su conexión mental – "Pero no lo volveré a hacer, debes decirle cuando antes" – dijo mirándola severamente.
Natsuki se le quedo viendo de mala gana a su compañero: En verdad te agradecería que le dejaras de echar sal a la herida, muchas gracias – le dijo en ambos sentidos.
Naruto: ¿Eso es cierto? –preguntó y Natsuki asintió para después suspirar.
Natsuki: Ya que aquí el señor boca floja ya te lo dijo, sería una mentira si te dijera que no es cierto.
Naruto: ¿Por qué el odio hacia a ti? ¿Tiene que ver con el maldito ese? –preguntó y Natsuki negó con la cabeza.
Esa era la verdad, no tenía idea del porque el odio hacia ella desde que era una niña, muchas veces se lo había preguntado a su madrina Susan, pero está, simplemente evadía el tema o se quedaba callada.
Natsuki: La verdad esa misma pregunta es la que me ha rondado por 19 años, pero no sabría decirte bien – dijo Y Kurama Ying miro hacia otro lado, él sabía perfectamente por qué había tanto odio y Susan también lo sabía, pero jamás lo habían dicho, ya que era un secreto que juraron guardar, por lo menos, hasta que ambos gemelos supieran la verdad y las identidad de Susan quedará al descubierto –Pero eso ahora ya no importa, lo que si es que tenemos que reunirnos con la familia.
Naruto: Pero…- dijo intentando que su hermana continuara con el tema.
Natsuki: Naruto –dijo y puso sus manos en los hombros de este – Hablaremos de esto otro día ¿sí? Hoy es Navidad, no quiero que todo esto se arruine.
Naruto miró a su hermana bastante preocupado, ahora estaba seguro, la chica ocultaba algo, pero presentía que insistiendo en ello no iba a ganar nada, así que prefirió dejar el tema por el momento.
Naruto: De acuerdo – le dijo el hombre – Pero tendremos esta conversación otro día – le dijo el chico – Y ese maldito de Ikari, esta advertido – dattebayo.
Natsuki asintió y en respuesta abrazó a su hermano, aun no estaba lista para decirle todo, ya que eso no significaba solamente que su hermano supiera la verdad, sino que también tendría que adentrarse en el mundo sobrenatural.
Y si Natsuki había aprendido algo durante todos los años que estuvo luchando contra criaturas sobrenaturales para defender a sus amigos y a Rothenburg…
Era la regla de oro.
Una vez que entrabas a ese mundo, jamás podrías salir.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Mundo Shinobi, Tierra de los Ríos
Habían salido de la Catedral hace unas 3 horas, y no se habían detenido, para que así, pudieran llegar lo más rápido posible, el Pastor Book los había despedido con una gran cordialidad e incluso, les habían dado víveres para el viaje.
El equipo de Kakashi y Shikamaru seguía avanzando por la Tierra de los Ríos, mientras tanto, Kakashi aún seguía algo sorprendido.
Shikamaru era la persona más inteligente dentro del país del fuego, apreciado por el mismo Daimyō, quien hace unos años le había pedido que se uniera a la Guardia Shinobi, sin embargo, él había decidido quedarse en Konoha, ya que, en esos tiempos, Akatsuki estaba al acecho.
Debido a su gran inteligencia, Kakashi no se asombraba de que hubiera descubierto la clave tan rápido, pero notaba al joven bastante pensativo, como si estuviera analizando algo.
Era por eso que Kakashi decidió acercarse y preguntar.
Kakashi: Shikamaru – dijo el nombre del chico, haciendo que éste lo volteara a ver - ¿Qué sucede?
Shikamaru miró al hombre, es cierto que había varias interrogantes en su cabeza, y Kakashi había sido el que había hablado con el Daimyō de la Kawagakure, tal vez él pudiera contestar o aclarar algunas de las dudas que se escondían en su cabeza. Por otra parte, Sai y Sakura también estaban escuchando la conversación.
Shikamaru: Kakashi -san – le dijo al hombre – Usted habló con el Daimyō ¿no es así? – le preguntó, a Kakashi le extrañó mucho su pregunta.
Kakashi: Así es – le dijo el mayor.
Shikamaru: ¿Le dijo algo más acerca de la hermana de Naruto? – preguntó, haciendo que Sai y Sakura voltearan a verlo con atención, ambos estaban al tanto acerca de la situación de que Naruto había descubierto que tenía una hermana gemela, sin embargo, por indicaciones de Tsunade, todos debían mantenerlo en secreto hasta que se encontrara a la hermana perdida.
Kakashi: Solo me dijo que eran cercanos, y que él había sido parte de las personas que habían guardado el secreto por años, nada más.
Shikamaru: ¿No dijo a quien quedó a cargo de ella?
Kakashi: No, no lo mencionó.
Sakura: ¿Qué sucede Shikamaru? – preguntó.
Shikamaru: Algo raro está pasando aquí.
Sai: ¿A qué te refieres?
Shikamaru: Por lo que sabemos, Naruto tiene una hermana gemela, que los separaron a ambos debido a la urgencia que en aquel momento estaba sucediendo en la aldea, pero durante todo este tiempo Naruto nunca sintió el chakra de su hermana, ¿por qué?
Sai: Tal vez porque su hermana no se encuentra en las Tierras Shinobi.
Shikamaru: Esa es la opción más viable, pero entonces ¿en dónde está? ¿qué alcance tiene para que Naruto no pudiera detectarla antes? Pero sobre todo ¿quién es en realidad esa chica?
Kakashi: ¿En qué estás pensando? – le preguntó directamente.
Shikamaru: La Tierra de los Ríos no nos está diciendo algo, además, cuando encontré la pintura cifrada que nos dio la ubicación de la corte, no era un retrato común y corriente, además de ser una pintura a manera de contraseña o cifrado, también mostraba a una mujer adulta y una niña – dijo y miró a Kakashi – La niña era muy parecida a la de la foto que el Daimyō le entregó.
Sai: ¿En qué estás pensando?
Shikamaru: El Pastor Book – san me dijo que aquella chica ya había estado en las Tierras Shinobi, ya que el Pastor la conocía en persona.
Sakura: Espera, ¿el Pastor Book ya conocía a la chica? – preguntó sorprendida.
Shikamaru: Me confirmó que la conocía, pero que no la veía hace mucho tiempo, además de ello, gracias a la foto que el Daimyō nos entregó, podemos deducir que la chica, fuese a donde fuese, tiene una posición bastante importante socialmente.
Sai: ¿Por qué dices eso?
Shikamaru: Las joyas que traía puestas en esa foto, se notaba que eran reales, y solamente los Daimyō o los empresarios de muy alto rango tienen alcance a esas joyas por lo caras que son.
Kakashi: ¿Crees que la hermana de Naruto fue criada por alguno de los Daimyō?
Shikamaru: No lo creo, cuando Jiraiya – sama se llevó a la niña, seguramente también sabía que fuese quien fuese quien iba a criarla y a protegerla, debía tener cierto poder, y no solo político, debía de ser una persona que fuese capaz de defenderla si algún enemigo descubriera su identidad verdadera, los Daimyō tienen poder político, sin embargo, sus habilidades físicas son nulas, es por eso que dudo mucho que la haya llevado con los Daimyō, debido a eso Naruto creció en Konoha con otro apellido, porque para Konoha era un poder militar, el mismo Tercer Hokage hubiera salido en su defensa si en algún punto el enemigo hubiera amenazado con atacar y llevárselo, como lo hizo Tsunade-sama en el ataque de Pain, pero la chica no creció en ninguna de las cinco grandes naciones, quienes son los que tienen más poder dentro del mundo Shinobi.
Kakashi: En resumen, la chica no creció en una nación Shinobi.
Shikamaru: Así es, lo más probable es que haya crecido en una civilización que es completamente desconocida para nosotros, una nación o país fuerte que tuviera el poder para protegerla.
Sakura: Es por eso que el enemigo no la ha encontrado – dijo entendiendo el punto de Shikamaru.
Shikamaru: Así es, lo más probable es que sea un país que se ha enfrentado a muchos peligros, y por lo que puedo llegar a deducir, puede que esa nación sea mucho más antigua que las Aldeas Shinobi.
Sai: Tendría sentido tu argumento.
Kakashi: Solo tenemos una forma de averiguarlo – dijo el ninja que copia – Si podemos llegar a la Corte de Egeskov, probablemente podremos saber en dónde están Naruto y su hermana, así que andando.
Sai, Sakura: Hai – dijeron ambos siguiendo el paso, mientras que Shikamaru miraba preocupado el camino, su mente aún estaba procesando todo.
¿En qué nación habría crecido la chica? ¿Podría llegar a ser peligrosa para el mundo shinobi? ¿Qué harían con el choque de culturas?
Pero sobre todo ¿qué clase de Nación tendría el suficiente poder como para poder esconder el secreto y el chakra de un Jinchūriki a grandes sensores como lo fueron el Segundo Tsuchikage, el Segundo Hokage y hasta el Cuarto Hokage?
Definitivamente había demasiadas preguntas por resolver, y más aún, estaba seguro de que Kawagakure tenía algo que ver con ello, después de todo, tendría sentido que era debido a eso que siempre se mantuvieran en una posición neutral en todas las guerras shinobi que se libraron.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Mundo Ninja, Tierra del Viento, Cerca de las Costas
Las voces resonaban cada vez más fuerte en el lugar, eran de dos personas que se encontraban discutiendo, la voz de una de ellas era una mujer, mientras tanto, la otra, era de un hombre.
Un hombre que ella conocía muy bien.
Rasa, su padre.
Ella estaba en medio de ese lugar que se encontraba repleto de velas alrededor suyo, a sus costados, podía ver a sus dos hermanos menores, siendo tan solo unos niños, ambos estaban derramando lágrimas, la rubia miró a todos lados, buscando consuelo, sin embargo, lo único que logró encontrar, fueron las voces de aquellas dos personas, podía distinguir el rostro del hombre, pero no el de la mujer, ya que estaba bastante borroso.
Rasa: ¡Por favor! – exclamó el hombre – Solamente tú puedes hacer esto sin dañarlos.
¿?: ¡Esto no es lo que ella hubiera querido! – le exclamó la mujer al hombre – Sabes bien que así no los estas protegiendo Rasa, solo los estas engañando.
Rasa: ¡Lo haré todo el tiempo que sea posible!
¿?: Tus hijos no serán unos niños por siempre Rasa, tarde o temprano lo van a averiguar.
Rasa: Mejor tarde que temprano.
¿?: Solo los pondrás en peligro, ¿ya le dijiste esto a Bailyn o a Yashamaru?
Rasa: ¡Son mis hijos! – exclamó molesto -Yo soy el único que decidiré en lo que deban creer.
¿?: ¿Y qué hay de ella?
Rasa: Ellos saben en donde está – dijo señalando a los niños - Por eso, necesito que les borres su memoria, si Jenica llega a ellos, entonces, todo lo que hizo mi esposa será en vano.
¿?: ¿Y qué quieres que crean?
Rasa: Que ella murió cuando Gaara nació – dijo y la mujer hizo una cara de indignación total - ¡Es la única manera en que los mantendré a salvo! ¡Lang Shang!
La mujer miró a los niños, los menores estaban abrazados a su hermana, mientras que la niña estaba mirando directamente a los dos adultos, la mujer se acercó y se hincó, para acariciarle suavemente la cabeza a la rubia.
Temari: ¿Dónde está mamá? – preguntó la niña.
Rasa: Lang Shang – le dijo el hombre, haciendo que la mujer lo volteara a ver – Te lo ruego, es para salvarlos.
Después, la mujer volteó a ver a la niña.
¿?: Lo siento pequeña – le dijo y le dio una pequeña sonrisa.
Fue entonces que Temari abrió los ojos y se levantó de golpe.
Le costaba algo de trabajo respirar, se dio cuenta de que ya no estaban en el bosque, sino en una especie de cueva que estaba llena de velas de color blanco, encima de ella había algunas cobijas, y se dio cuenta del porqué. El lugar era bastante frío, miró a un lado, pudo ver a Kankuro y a Baki, tendidos en otras camas, Baki estaba con el pecho descubierto y lleno de vendas, mientras que Kankuro estaba a su lado, con vendas en su pecho y su mano descubierta, parecía ser que tenía una herida en el brazo y otra en la muñeca, la chica intentó moverse hacia él, pero un dolor la asaltó por todo el cuerpo.
¿?: Entonces, ya despertaste – escuchó una voz en el lugar, cuando observó de quien se trataba, se sorprendió bastante.
Era una mujer de apariencia joven, de unos 28 años, de piel blanca, cabello rizado castaño oscuro en la parte de arriba, mientras que la mitad de su pelo hacia abajo era de color azul, tenía pequeños ojos cafés, cejas y rostro delgados, facciones hermosas, labios pequeños y cara ovalada. Delgada, con prendas bastante bonitas, ya que llevaba un vestido de color azul del cielo, en la parte de las mangas, era transparente, pero tenía varios adornos con figura de flores más oscuras, finalmente, en su cabello, llevaba puesta una pequeña corona hecha de conchas de mar de diferentes colores.
En sus manos, llevaba dos cuencos pequeños de cuarzo.
Temari: ¿Quién eres tú? – preguntó la chica, siendo bastante desconfiada.
Cuando la mujer estaba a punto de responder, una queja de dolor se hizo presente, era Kankuro, quien estaba quejándose del dolor en su brazo, la mujer se acercó al chico, y en un pequeño banquito que estaba al lado de su cama, se sentó.
¿?: Responderé tus preguntas después, primero tengo que curar a tu hermano.
Temari: ¿Curar…? – intentó preguntar, sin embargo, antes de que Temari pudiera preguntar algo más, la mujer vio que en los cuencos había dos cosas.
En el primero, había agua, sin embargo, parecía no ser agua normal, ya que estaba brillando, mientras que, en el otro, había una especie de pasta de color verde blanquecina.
Kankuro seguía quejándose del dolor en su brazo, y es que Temari pudo observar como el lugar donde estaban sus heridas se estaba volviendo cada vez más rojo.
¿?: Shhhh – le susurró a Kankuro, mientras que ponía una mano suavemente sobre su frente - Isychia – le dijo la mujer, unos segundos después, la mujer cerró sus ojos y Kankuro comenzó a tranquilizarse, ya no temblaba como antes, pero aún seguía teniendo el ceño fruncido.
Fue entonces cuando la mujer tomó un poco de la pasta del cuenco y comenzó a untarla con suavidad alrededor de las heridas de Kankuro, después, tomó con sus manos el cuenco que contenía el agua, para meter una de sus manos al agua, dejando su mano húmeda, luego, con el agua goteando de su mano, la pasó con suavidad por donde estaban las heridas de Kankuro, dejando que algunas gotas entraran en sus heridas, las cuales, para completa sorpresa de Temari, se cerraron en tan solo unos segundos.
Temari pudo ver como Kankuro ya no tenía el ceño fruncido, ahora, parecía estar tranquilo, como si se encontrara durmiendo.
¿?: Koimitheíte kai anaktíste ti dýnamí sas – dijo en un idioma que la mujer rubia no entendió absolutamente nada, mientras que la mujer vestida de azul, cubrió hasta los hombros a Kankuro con una cobija.
Temari: ¿Qué le hiciste? – preguntó.
¿?: El veneno de Jenica estaba corriendo por sus venas, una vez que su oscuridad se filtra en tu piel como lo hizo con tu hermano, los lugares donde fue herido comienzan a hincharse y a ponerse rojos.
Temari: ¿Qué le diste?
¿?: Filipéndula ulmaria – le contestó la mujer, levantándose y llevando a un estante que estaba cerca los dos cuencos con los que había llegado – La planta es para poder evitar que el veneno siga avanzando, eliminándolo de su sistema, y el agua, es para cerrar sus heridas y que no entren más bacterias que ayudarían a su infección.
Temari: ¿Eres doctora?
¿?: A veces lo soy – le contestó la mujer, acercándose a ella, usando el mismo banquito en que se había sentado antes para sentarse frente a la cama de Temari – Tú también deberías descansar, no tienes ninguna herida ni huesos rotos, pero estoy segura de que las raíces de esa mujer si pudieron afectar tus músculos.
Temari: ¿En dónde estoy? – preguntó mirando a su alrededor.
¿?: A salvo – le dijo la mujer – Esta cueva se encuentra debajo del mar, en tierras sagradas, ningún enemigo puede entrar aquí.
Temari: ¿Y Baki? – preguntó intentando estirarse un poco para ver a su viejo maestro.
¿?: Tranquila, solo tiene un par de costillas rotas, pero le di una medicina que puede hacer que se recuperé más rápido, lo demás, no son heridas graves.
Temari: ¿Quién eres tú? ¿Por qué nos salvaste? – preguntó la chica.
¿?: ¿De qué hablas? – le devolvió la pregunta – Yo solo la ahuyente – le dijo la mujer seria.
Temari: Pero, fuiste tú la que lanzó la onda de energía ¿no? – preguntó y la mujer negó con la cabeza.
¿?: La onda de energía fue lo que me atrajo, esa energía se sintió por casi veinte kilómetros, pero yo no la hice, esa la hiciste tú.
Temari: ¿Yo? – preguntó incrédula – Pero, en ese momento se escuchó una voz, una voz de una mujer.
La mujer se dio cuenta inmediatamente de lo que se trataba, sin embargo, si para Temari era muy extraño, eso significaba que no había podido recuperar la memoria que Rasa, en su debido momento, le pidió que le quitara.
Temari: Además ¿Quién era esa mujer? ¿Por qué nos atacó?
¿?: ¿Quieres decir, no sabes quién es? – le preguntó y la rubia negó con la cabeza.
Temari: Pero tú si ¿no es así? – preguntó y la mujer asintió con dificultad.
¿?: Hubiera deseado no haberla conocido, hemos sido enemigas por años, su nombre es Jenica Ronsenstock, niña – dijo y miró a la rubia – Si tienes la posibilidad de alejarte lo más posible de ella, hazlo, su furia es tal que no va a dudar en matarte.
Temari: Eso lo sé, pero creo que se confundió de persona, estaba diciendo acerca de una mujer llamada Nicoleta, que yo era su hija y Kankuro también.
¿?: Creo que deberías tomarte tiempo para meditar lo que te dijo – le contestó simplemente.
Temari: ¿Meditar, que? Esa mujer está loca, mi madre no se llamaba Nicoleta.
La mujer volvió a suspirar, había confirmado su sospecha.
Parecía ser que Rasa no le había dicho nada a sus hijos antes de morir, por lo que podía deducir, tampoco les había devuelto sus recuerdos.
A pesar de ello, la mujer no tenía intenciones de desvelarle la verdad a la rubia, no era el momento, ni el lugar, ni la persona más indicada para hacerlo.
¿?: Creo que deberías descansar, esa mujer te apaleó…
Temari: ¡Solo porque nos tomó por sorpresa! – se defendió la chica.
¿?: De acuerdo, los tomó por sorpresa, pero, aun así, ninguno salió libre de aquella batalla, así que te sugiero que duermas un poco, tu cuerpo necesita descansar, y tu mente también, pronto anochecerá, así que tú y tus amigos pueden pasar la noche aquí, yo estaré en la otra habitación, por si necesitan algo.
Temari suspiró, no estaba en condiciones para declinar la oferta con su hermano y su maestro lastimados y ella misma sin poder moverse con completa libertad, lo mejor era mantenerse cubiertos, en un lugar donde pudieran estar a salvo de los enemigos como la loca a la que se habían enfrentado.
Temari: Esta bien, pero solo una noche – dijo algo apenada.
¿?: No te preocupes – le dijo con voz amable – No tienes nada de qué preocuparte, están a salvo aquí.
Temari: ¿Cómo te llamas? – preguntó.
¿?: Me llamó Lang Shang.
Temari abrió los ojos como platos.
Temari: ¿Tú eres la hechicera de los mares? – preguntó mirándola de arriba abajo, haciendo que la mayor asintiera – Te hemos buscado por todos lados y… - intentó decir, sin embargo, la mujer se levantó del banquito.
Lang Shang: Creo que esta conversación puede esperar a mañana, cuando tus compañeros y tu misma ya estén mejor, mientras tanto, será mejor que descanses.
Temari: Pero…
Lang Shang: Tranquila – dijo caminando hacia la puerta – No saldré corriendo, buenas noches, si necesitas algo, solo necesitas hablarme.
Con esas palabras, la mujer salió de la habitación, dejando a Temari con la palabra en la boca y llena de preguntas, sin embargo, parecía ser que, el cansancio, junto con las heridas, comenzaban a pasarle factura, mirando a su alrededor, extrañamente, pudo sentir que estaba a salvo, algo que no había sentido en mucho tiempo, así que, con algo de dolor, se acomodó en la cama y se cubrió con las cobijas tan calientitas que aquella mujer le había dejado.
Una parte de ella estaba aliviada, ya que habían completado su misión.
Sin embargo, muchas otras preguntas rondaban constantemente por su cabeza.
¿Quién demonios era esa vieja loca? ¿Por qué tanto odio? ¿De verdad la había confundido? ¿Quién era Nicoleta?
Y así, entre más preguntas estaban en su mente, más cansancio sentía.
Hasta que finalmente, se quedó dormida.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Parte Veraniega de la isla
Ambos hermanos estaban caminando, hablando de varios temas triviales, e incluso, bromeando en ciertos temas, los dos Kurama iban atrás, el Yang notó que su contraparte estaba preocupado, justo cuando iba a preguntar, Kurama Yang preguntó lo que estaba en su cabeza.
Kurama Yang: ¿Es cierto? –preguntó.
Kurama Ying: ¿Qué? –preguntó sin entender a qué parte se refería.
Kurama Yang: Tú sabes bien que… -le contestó su contraparte de mal humor – Las dos mocosas, Susan y Katherine ¿están vivas?
Kurama Ying: Si –dijo resignado.
Kurama Yang: ¿Y ella lo sabe? –preguntó refiriéndose a Natsuki.
Kurama Ying: No, no lo sabe –dijo y su contraparte lo miro con el ceño fruncido –Susan me hizo prometer que no iba a decir absolutamente nada y hasta ahora lo he cumplido, no se lo he dicho.
Kurama Yang: ¿Por qué lo haces? –Preguntó algo molesto –Susan también estaba enamorada de él, al igual que la mocosa descarda de su hermana, y lo sabes –dijo fulminando con la mirada a su contraparte - ¿Por qué dejas que se le acerque?
Kurama Ying: No lo hago por Susan –dijo cerrando los ojos, pero siguiendo caminando –Lo hago por ella –dijo y señalo con la nariz a la rubia – Desde que llegó aquí, Susan se convirtió en su madrina, pero no soy ningún idiota, cuando salí del interior de Natsuki y supe que estaba aquí en Rothenburg, le advertí que si ella llegaba a hacerle algún daño a Natsuki tendría que darme la casa por ello.
Kurama Yang: ¿Y qué hay de su familia adoptiva?
Con eso, parecía que la sangre de Kurama Ying lo había abandonado, ya que se puso blanco.
Kurama Yang: ¿Creíste que no lo iba a notar? – le preguntó.
"Kurama Ying: ¿Y Naruto? – le preguntó en su mente".
"Kurama Yang: No lo sabe, es demasiado bruto para notar ese tipo de cosas a primera vista".
"Kurama Ying: Oi, Oi, no deberías hablar de él de esa manera, es un buen chico".
"Kurama Yang: Si, pero eso no le quita que es un mocoso idiota, pero no intentes cambiarme el tema, ¿qué sucedió?"
Kurama Ying miró discretamente a Natsuki, él la conocía desde hace mucho tiempo, por lo que sabía que la chica estaba angustiada, además, la noche anterior, la rubia le hizo prometer a Kurama que no le diría nada ni a Naruto ni a Kurama Yang acerca de su pasado, ella se encargaría de eso.
"Kurama Ying: Ella se los va a decir".
"Kurama Yang levantó su inexistente ceja: ¿Por qué no me lo dices tú?"
"Kurama Ying: Porque se lo prometí" – le contestó el zorro.
"Kurama Yang: ¿Y cuándo lo va a hacer?" – preguntó molesto – "¿Cuándo todos estemos en peligro"
"Kurama Ying: No lo sé – le dijo – Pero lo hará pronto"
"Kurama Yang: Pues más vale que lo haga pronto…"
"Kurama Ying: Hey – lo interrumpió – No nos amenaces, nada de lo que ha pasado ha sido fácil para nadie, así que cuida tu lengua"
La manera en la que la defendió, llamó mucho la atención de Kurama Yang, parecía que habían sido amigos desde hace mucho tiempo y por eso se defendían de esa manera.
Kurama Yang: Bien, no lo mencionaré hasta que llegue el momento, pero hay algo que me preocupa ¿qué hay de la mocosa de Katherine? – le preguntó, ya que recordaba muy bien a aquella mujer y la mala espina que le daba.
Kurama Ying: Por Katherine no te preocupes, Natsuki y Susan ya la han puesto varias veces en su lugar, y lo han hecho sin necesidad de que yo me meta a defenderla.
Kurama Yang: Solo espero que lo que digas sea cierto, porque a lo que nos estamos enfrentando es parecido a lo que sucedió hace más de 10 mil años – dijo recordando la guerra a la que se habían enfrentado a aquella persona.
Kurama Ying se quedó tieso y miro a su otra mitad: ¿Estás seguro de lo que estás diciendo?
Kurama Yang: Si no me crees, pregúntaselo a Naruto –dijo y cerró los ojos –Supongo que, a estas alturas, sabes que Naruto es la reencarnación de Ashura…
Kurama Ying: Si lo sé, así como también sé que Natsuki es la reencarnación de la antigua guardiana del aire.
Kurama Yang: Y eso no es todo –dijo y su contraparte lo miró –Ayer, que estábamos en la casa, me di cuenta de que cada una de ellas, ha reencarnado ¿sabes lo que significa?
Kurama Ying asintió: Significa que la batalla se acerca.
Kurama Yang miró a la rubia: Y esta vez, tenemos que acabar con él.
Kurama Ying: Tienes razón, nuestro padre confió en ellos –dijo refiriéndose a Hagoromo.
Kurama Yang: Sobre eso… -dijo apartando la mirada, buscando como decírselo.
Kurama Ying: Lo sé –dijo cerrando los ojos –No necesitas decirlo –dijo y miró a su otra parte –Sé que no te gusta el tema y que es doloroso para ti.
Kurama Yang apretó las uñas, quisiera o no, le dolía, le dolía en lo más profundo de su ser, su padre, el Sabio de los seis caminos, se había ido, para siempre.
No importaba cuantas veces mataran a Makoto, eso no le iba a devolver a su padre.
Kurama Yang: ¿No estas molesto? –preguntó y su contraparte guardo silencio, sinceramente, aunque los dos fueran la misma persona, dividiéndolos en dos ambos eran tan diferentes por dentro, Kurama Ying se había encariñado mucho con Natsuki, más que con Hagoromo, y Kurama Yang en todo el tiempo siempre extraño a su padre, ya que él siempre fue quien estuvo ahí para él, durante las buenas y las malas cuando él tan solo era un cachorro, pero de todos los Bijū, fue a Kurama quien más le dolió su partida - ¿No vas a contestarme? –preguntó algo molesto, sin embargo, ya sabía la respuesta que le iba a dar su otra mitad.
Kurama Ying: Claro que lo estoy, pero no podemos hacer nada –dijo y mantuvo un silencio –Ya no
Kurama Yang: Mentiroso –dijo firme y su contraparte lo miró –No estas molesto –dijo y si las miradas pudieran matar, su otra parte estaría completamente muerto, sin embargo, no dejo pasar la oportunidad y con una de sus colas lo mando a volar a unos cuantos metros adelante.
Los hermanos Uzumaki voltearon a ver que estaba pasando, sin embargo, Kurama Ying paso volando en medio, los dos miraron a la parte Yang preocupados, parecía enfadado y eso demostró cuando levanto la cabeza, en sus ojos podía verse simplemente una cosa.
Algo que los hermanos Uzumaki detectaron bien.
Dolor.
Ambos se sorprendieron, pero cuando Kurama Ying intentó hablar, lo interrumpió su otra parte gritando.
Kurama Yang: ¡NO PUEDO CREER QUE LE TENGAS MAS AFECTO A ESA MOCOSA QUE AL VIEJO! –gritó furioso y salió corriendo muy molesto, Naruto lo miró y se enojó, intentó seguirlo, pero Natsuki lo detuvo.
Natsuki: Espera… -dijo y su hermano la miró –Iré yo
Naruto: Pero… -dijo, pero su mirada lo silenció.
Natsuki: Estará bien, tu cuida de él –dijo y con la cabeza señalo a la contraparte de Kurama –Espérenme aquí –dijo, y sin hacer más, caminó en la dirección en la cual se había ido el de nueve colas, dejando a su hermano confundido.
Naruto: ¿Pero que acaba de pasar - dattebayo? –preguntó confundido.
Kurama Ying: Entonces es cierto –dijo levantándose algo adolorido –Sigue sufriendo.
Naruto: ¿Qué?
Kurama Ying: Supongo que ya notaste que él y yo somos muy distintos –dijo y lo miró, a lo que el rubio asintió –Bueno, eso inflige mucho – suspiró - ¿No notaste alguna sensación en él cuándo les dijeron que papá murió? –preguntó y Naruto se fijó mucho en la palabra "Papá", era más que obvio, ambos consideraban al sabio de los seis caminos como su padre, sin embargo la respuesta a la pregunta que le había hecho el zorro, era no.
No había notado algo en Kurama cuando el sabio había desaparecido así que, negó con la cabeza,
Kurama Ying: Veo que sigue ocultando sus sentimientos, al igual que yo lo hacía antes de conocer a tu hermana –dijo y suspiró.
Naruto: No entiendo - dattebayo ¿a qué te refieres?
Kurama Ying: Piénsalo Naruto, a diferencia de ustedes, -dijo refiriéndose a las diferencias que había entre Natsuki y él, contra los demás bijū – Nosotros, los bijū no venimos al mundo simplemente porque nos quisieron aquí, nosotros venimos al mundo por la división de una bestia que amenazó con destruir al mundo y a todos sus habitantes, aunque papá, siempre nos hizo sentir amados y queridos, nos cuidaba, nos entrenaba y sobre todo siempre estuvo ahí cuando lo necesitábamos, los dos éramos muy unidos, aunque no me llevara muy bien con mis demás hermanos, sabía que siempre iba a tener su apoyo, por mucho tiempo no me preocupe, ya que supe que si tenía a papá de mi lado, todo estaría bien –dijo y cerró los ojos –Pero todo lo bueno siempre tiene que acabar, cuando murió papá nos esparció a mis hermanos y a mí por todo el mundo, sin embargo, la avaricia del hombre fue hundiéndome cada vez más en el miedo –dijo y Naruto se sorprendió y el zorro lo miró –Se lo que estás pensando… –dijo y sonrió melancólicamente –Puede que mi otra parte no te diga mucho acerca de sus sentimientos, pero también somos seres vivos, tenemos alma, por lo tanto, también sentimientos, cuando los humanos nos buscaban solo sentía miedo, yo buscaba un lugar en donde esconderme como cuando solía esconderme en el regazo de papá cada vez que tenía pesadillas, pero papá ya no estaba conmigo, fue entonces cuando el dolor que tenía dentro de mí por su muerte se hizo más presente que nunca, y la humanidad se encargó de llenar ese vacío que tenía dentro de mí con odio –suspiró –Los años pasaron, y durante mucho tiempo, fui una figura de odio, fui visto como si fuera un demonio, mi presencia en un lugar era signo de mal presagio y mi sombra vista como la muerte, como un arma, después de que Madara intentará controlarme en su pelea con Hashirama, el primer Hokage, fue por eso que comenzaron a encerrarnos en humanos, privándonos de nuestra libertad, y cuando me encerraron dentro de tu madre, no fue la excepción, cuando nacieron ustedes a lo único que pude atenerme fue a llevar esa vida encerrado, igual que siempre pasaba, pero todo cambio para mí con tu hermana –dijo y Naruto miró al Bijū, sorprendido –Ella me enseñó muchas cosas, incluso siendo una niña –dijo y sonrió –Me di cuenta que ella sabía más de la vida siendo una niña que yo, eso me ayudo a superar y arrancar del alma todo el dolor y odio que llevaba dentro de mí, me ayudó a cambiarlo por fuerza, cariño y fe en la familia –dijo y miró hacia la dirección en donde había corrido su otra mitad –Pero veo que en él no tuvo el mismo efecto, es cierto, lo ayudaste y lo convertiste en tu amigo, pero eso no quita el remordimiento que deja…
Naruto: ¿A qué te refieres?
Kurama Ying: Piénsalo –dijo y suspiró –Por llevarlo dentro, sufriste burlas, desprecio y odio de los demás, los demás te llamaban un "monstruo" por llevarlo dentro –dijo y miró a Naruto – Ayer, Natsuki también me mostró algunas memorias tuyas, ella también lo sabe, aunque no lo creas, me conozco y sé que siente rencor hacia sí mismo por haberte causado tanto dolor, tanto llanto, porque tú eras inocente, y esa noche que el hombre enmascarado apareció y nos controló… -dijo y Naruto pudo ver que sus ojos brillaban, pero era dolor lo que sentía –Matamos inocentes, gente que no tenía nada que ver en la venganza u odio de otras personas, eso hasta hoy en día, me duele, y sé que a él también –dijo y miró nuevamente la dirección –Pero lo que más me duele es que papá hubiera estado muy decepcionado por todo eso, muy enojado, siente que su muerte fue en vano –dijo y miró al cielo, rogando que Natsuki pudiera calmar el dolor en el corazón de su otra parte, al igual que alguna vez, lo hizo con él.
Kurama Yang estaba sentado al lado de un lago con la cara frente a éste, podía ver su claro reflejo en el agua, recordando todo, desde que su padre se había ido, él era su fuerza, su fortaleza, lo que le deba fuerza y voluntad para seguir viviendo y tenerle, aunque fuera un poco de cariño a los humanos y a sus hermanos, pero todo eso cambio cuando su padre se fue.
Lo intento, en verdad que intento llevarse bien con los humanos.
Pero al final lo único que gano fue el miedo, desprecio y la codicia por ser diferente a ellos con un poder inmensamente grande, sus únicas compañías solían ser la luna y los pequeños animales que convivían con él dentro del bosque, con el tiempo, fue sintiendo odio y resentimiento a los humanos, de su codicia, de su avaricia.
Poco a poco, fue recordando no solo su situación actual, si no su pasado, su niñez, siempre apoyado por su padre y peleando con sus hermanos, formando sus propias personalidades, ahora que lo recordaba, todo le dolía en lo más profundo del alma.
¿Por qué? No sabía, tal vez era porque a pesar de sus hermanos, fue la época más feliz de su vida y no solo por su padre, sino también porque ahí tuvo a su primer amigo, su mejor amigo, compañero de muchas aventuras, aunque a veces su presencia le cayera como un patada en el hígado, sabía que no lo cambiaría por nada, sus travesuras cuando ambos eran pequeños hacían enojar a Indra, a su padre algunas veces les daba risa aunque otras si los regañaba, conforme fueron creciendo ambos enfrentaron a grandes enemigos, pero eso sí, siempre lo hicieron juntos.
Era la primera vez que Kurama hizo lazos con humanos, después de la muerte de Hagoromo y la pelea con Indra, el zorro se distancio de su compañero de aventuras por algunos años, sin embargo, el destino volvería a juntarlos, pero no para circunstancias muy agradables, esa fue la primera vez que Makoto se alzó en contra de las dimensiones y todos los seres vivos.
Sus hermanos intentaron ayudar, pero no pudieron hacer mucho, sin embargo, como Kurama era el más fuerte de entre todos, tuvo que colaborar con Ashura y las demás guardianas para encerrar a Makoto, al menos, hasta que volviera a despertar, fueron tiempos duros, 10 años de lucha junto con las pérdidas humanas y materiales no era cosa fácil de soportar.
Sin embargo, eso sirvió para que Ashura y él convivieran de nuevo, sin embargo, cuando Ashura tuvo a sus descendientes y los aldeanos del lugar consideraban a Kurama una amenaza que debían exterminar, decidió marcharse, de ahí, hasta hacia 19 años, no había vuelto ni a ver y tampoco a sentir a su mejor amigo, siempre se lo reprochó, irse como un cobarde sin decir adiós le dolía, pero terminó por decidir que había sido lo mejor, no solo para él, sino también por su familia.
Los años pasaron y todo se tornó oscuro para él, pero hacia poco había encontrado algo de paz, gracias a Naruto, la reencarnación de su mejor amigo y el que ahora era su compañero de aventuras, se perdió en todos sus pensamientos de todo lo que había pasado durante esos 19 años que había estado en el interior de Naruto y también le hizo entristecerse, tanto así que no escucho ciertos pasos que venían del bosque.
Natsuki salió del bosque hacia el arroyo y encontró a quien estaba buscando, lo vio con sus orejas bajas y las colas de lado, por lo que se imaginó que se sentía triste y su presencia solo iba a fastidiarlo, pero no podía quedarse con los brazos cruzados, así que tomó aire y con valor, se fue acercando.
Natsuki: Entonces… -dijo para que el zorro la escuchara, por lo que inmediatamente miró hacia atrás y vio a la rubia - ¿Hacemos una tregua o vamos a tener que pelear a golpes?
Kurama sonrió arrogante: Acabaría contigo antes de que parpadearas, mocosa insoportable.
Natsuki lo miró algo fastidiada: Veo que a pesar de la situación tu mal genio sigue intacto.
Kurama Yang: Lárgate –dijo –Quiero estar solo.
Natsuki suspiró y se acercó. lo que hizo que el otro bufara.
Kurama Yang: ¿Qué no te dije que te fueras? –pregunto molesto.
Natsuki: No tengo porque, este es un lugar público –dijo y se sentó a su lado.
Kurama Yang: Mocosa, si no te largas tú, lo haré yo –dijo y quiso dirigirse hacia el bosque, pero entonces, sintió como algo se lo impedía, y con ello, también un pequeño tirón de sus colas - ¡¿Acaso quieres morir?!
Natsuki: ¿Alguna vez escuchas algo que no sea el sonido de tu propia voz? –Preguntó molesta a lo que el zorro la miró con los ojos como platos - ¿Cuándo piensas dejar de fingir que nada ni nadie te importa? –preguntó, pero esta vez, el zorro ni siquiera la miró.
Kurama Yang: ¿Y a ti quien te dijo que me importa?
Natsuki: Lo tienes escrito en la cara –dijo y el zorro comenzó a caminar, no quería escuchar más sermones, sin embargo, cuando intentó avanzar, solo pudo sentir que su cuerpo era alzado entre dos manos y lo siguiente que pudo sentir, era un abrazo, este no supo cómo reaccionar por unos instantes, pero luego empezó a sacudirse para quitarse a la rubia de encima.
Kurama Yang: ¡¿Qué demonios crees que estás haciendo mocosa?! – Preguntó molesto - ¡Suéltame! –siguió resistiéndose, pero fue inútil, no podía soltarse, sin embargo, hubo algo en ese abrazo que le pareció familiar, no sabía qué, pero lo sentía cálido y amable, hacía mucho tiempo que no se sentía de la misma manera y le resulto muy extraño, sin que se diera cuenta, pronto dejo de moverse para pensar en donde había sentido tales cosas, fue entonces cuando lo recordó…
Su padre solía abrazarlo de la misma manera.
Eso lo dejo completamente sin habla, su mente se quedó en blanco, sin embargo, poco a poco dejo de resistirse y Natsuki empezó a acariciarle la cabeza para luego acomodarlo bien en su regazo.
Natsuki: Había veces en las que Kurama tenía pesadillas, cuando eso pasaba lo abrazaba así y se calmaba, un día le pregunte porque y me dijo que así era como Hagoromo los abrazaba… -dijo y Kurama cerró los ojos, lo entendió todo – Se dé el dolor que llevas, aunque sinceramente solo puedo imaginarlo, pero eso no significa que tienes que cerrarte a todas las personas que están a tu alrededor, entiendo que hay personas que no vas a querer a tu alrededor porque simplemente quieren algo de ti, pero hay otras personas que no son así, que buscan tu bien y siempre van a quererte…
Kurama Yang soltó una risa ronca: Nos seas mentirosa –dijo con una mirada dolida –Yo no tengo familia, al menos ya no… -fue entonces cuando sintió un coscorrón en su nariz - ¡¿Por qué hiciste eso mocosa?! –preguntó mirándola molesto.
Natsuki: ¿Acaso estas ciego o qué? –le respondió –Por supuesto que tienes una familia baboso, nos tienes a Naruto, a Kurama, al abuelo a todos los de la familia y a mí –dijo y Kurama Yang miro sorprendido –Siempre vamos a recibirte con los brazos abiertos, todos cometemos errores, pero de nuestra cuenta corre si dejamos que esos errores nos permitan o no salir adelante, y tú –dijo tocándole la nariz –Estas dejándote llevar mucho por el pasado, un pasado que te duele y para acabarla de amolar, estas cerrando los ojos a las posibilidades de ser feliz con la gente que te quiere, que daría todo por ti.
Kurama Yang: Para ti es fácil decirlo –dijo y no la miró –Creciste en medio de una familia, aunque no fuera tu familia de sangre fue una familia que te quería.
Natsuki: Y eso es lo que yo te estoy ofreciendo a ti, baboso.
Kurama Yang: En nuestro mundo las cosas no son tan fáciles –dijo bajándose de sus brazos –Si sales con esos rollos de la familia y sinceridad allá, con la gente que lastimé solo te insultaran y te trataran mal, así como lo hicieron con tu hermano.
Natsuki: No me importa lo que los demás piensen y digan, y te lo advierto de una vez –dijo y Kurama la miró –Si agarras y te largas voy a perseguirte hasta el fin del mundo y si tengo que regresarte jalando de los pelos arrastrándote de vuelta lo haré, no me retes –dijo mirándolo amenazante, sin embargo, el zorro en vez de darle escalofríos, le daba risa, ahí fue cuando entendió que ambos Uzumaki se parecían, y si así era, sería imposible convencerla de que sus palabras eran ciertas, pero por una parte quería creerlas, quería creer que volvería a tener una familia, de cualquier manera ya no quería discutir, así que le terminó dando el avión y sonriendo, pero fue una sonrisa melancólica, a lo único que apuntó fue a golpearle con una de sus colas en la cabeza, la rubia solo se lo quitó de encima, para después, ver que el zorro estaba caminando de vuelta hacia donde habían dejado a su otra parte y a Naruto.
Kurama Yang: ¿No quieres llegar tarde o sí?
Natsuki suspiró resignada: Tú no tienes remedio –dijo y se paró para seguir al zorro.
Tiempo después, llegaron a donde estaban Naruto y su contraparte, ambos estaban preocupados, pero en cuanto vieron a Natsuki sonreír, supieron que no había de que preocuparse, entonces los cuatro siguieron su camino hasta llegar a casa, cuando llegaron, notaron que estaba algo solitario, entonces, cierta pelirroja salió de la cocina.
Daniela: Hola ¿qué tal les fue? –preguntó curiosa.
Natsuki: Muy bien, Naruto ya aprendió la lección de los sentidos.
Daniela: Ósea que ¿ya los activaste? –Le pregunto al rubio que asintió contento –¿Cómo te sientes? –preguntó acercándose preocupada.
Naruto: Si ¿por qué preguntas - dattebayo?
Daniela: Por lo general, cuando se despiertan los sentidos es normal que el cuerpo lo resienta, por eso te lo pregunto.
Naruto: Entiendo –dijo sonriendo –Pero no te preocupes, me siento bien - dattebayo.
Daniela: Bueno, está bien, pero si te duele algo, avísame para hablarle a Victoria ¿entendido? –preguntó seria y Naruto asintió.
Natsuki: ¿Dónde están los demás?
Daniela: Bueno, Alan siéndote sincera no tengo idea de dónde está, Izumi y Sora salieron a comprar algunas cosas, la abuela está ayudando al abuelo en la cafetería y Victoria se fue a trabajar, yo estoy viendo que hacer para cenar –dijo dándole la información.
Natsuki: Todos están ocupados –dijo y sonrió – ¿Y Brianna?
Daniela: Fue a visitar a los demás chicos, dijo que quería ir a verlos para felicitarlos e invitarlos a cenar.
Natsuki: ¿Tú crees que si vengan? –Preguntó –Hace mucho tiempo que no los veo, bueno, más bien que no les hablo.
Daniela: Supongo que dependerá de Brianna y del trabajo que tengan.
En eso, empezó a sonar el teléfono, Naruto miró el objeto negro que se movía, preguntándose que era, entonces la pelirroja se apresuró y contestó.
Daniela: ¿Bueno? ah, hola Susan ¿cómo estás? –Preguntó y miró la rubia, quien, en cuanto escuchó ese nombre sonrió débilmente –Bien gracias, ¿y tú?, me da gusto, sí, si está, bueno te pasó a Natsuki –dijo y le dio el teléfono a Natsuki – Tú madrina – le comunicó.
Natsuki: Gracias – le dijo a la pelirroja - ¿Madrina? –preguntó emocionada y luego rio al obtener su respuesta - ¿Cómo estás? –preguntó y empezaron a seguir la plática.
Daniela solo rodó los ojos y sonrió, entonces, se dirigió hacia los otros tres presentes: Yo que ustedes me iba a bañar, porque está se va a agarrar un buen rato ahí –dijo y sin más se dirigió a la cocina.
Kurama Ying: Daniela tiene razón –dijo y empezó a caminar hacia las escaleras –Vamos, tenemos que arreglar todo para la noche –dijo y empezó a subir las escaleras hacia el cuarto, Naruto y Kurama se miraron, el zorro suspiró y miró a su Jinchūriki, pero decidió seguir a su contraparte, el rubio le hecho un vistazo final a su hermana y sonrió de felicidad antes de subir con los otros dos al cuarto.
Aun así, en la mente de Naruto aún estaba la conversación que había tenido con su hermana.
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Rothenburg, Cuarteles Militares
Brianna caminaba en las calles de la ciudad hacia los cuarteles militares, iría a ver a sus amigos, hacía tiempo que no charlaba con su antiguo escuadrón, además, tenía que discutir unos cuantos asuntos con un amigo suyo.
Cuando llegó al puesto de control, al ser una ex marina, que estuvo en los puestos más altos de comando hace algunos años, no le prohibieron la entrada, así que la chica pasó a lugar para después acercarse a un edifico verde que constaba de 10 pisos.
Tenía que subir escaleras para subir unos cuantos pisos, para entrar, había unas ventanas de vidrio que poseían puertas automáticas en el frente decía "Comedor Principal" , subió las escaleras y entró, muchos ahí la conocían así que no tenían ningún inconveniente en dejarla pasar, la reconocían como uno de los suyos, eran los beneficios de ser una ex mayor general, ahí fue cuando divisó a varios cadetes, mientras que del otro lado, estaban los soldados y otros oficiales de mayor rango, entre ellos estaban sus 5 amigos, así que fue directamente a la mesa y se sentó sin previo aviso.
Brianna: Entonces… –dijo y se sentó - ¿Qué planes hay para esta noche? –les preguntó a modo de saludo.
¿?: ¿A que le debemos tu acto de presencia? –preguntó divertida la amiga que estaba a su lado, solo para ganarse un pequeño empujón de la castaña.
Brianna: Hazte mensa –dijo riendo –Entonces ¿qué? ¿tienen turno esta noche?
¿?: Bueno –dijo la pelinegra –Todavía no sabemos si vamos a tener la noche libre ¿van a ir al festival?
Brianna: Es lo más probable, tenemos visita.
¿?: Entonces es cierto –dijo uno de los hombres que estaba sentado en la mesa, su nombre era Mason Cleveland, tenía 20 años y era un hombre muy atractivo, de rasgos simétricos, nariz fina y respingada de piel blanca, ojos color esmeralda, tenía un cuerpo en forma, que a muchas chicas traía locas, su cabello era de un color castaño que estaba peinado hacia un lado, con un pequeño mechón cubriéndole la frente.
Mason Cleveland, antes conocido como Mason Bazterrica, había sido el primer amigo que Natsuki tuvo, a pesar de las circunstancias y de que ella lo había rechazado románticamente, seguían siendo muy cercanos, y cuando el ataque terrorista golpeó Rothenburg, decidió apoyar a Guren y a Adam para poner una contramedida al consejo, lo cual había funcionado bastante bien, las capacidades de Mason en batalla eran espectaculares, por lo que fue ascendiendo de rango muy rápidamente, ahora, había alcanzado el rango de Mayor General.
Cuando Guren, sus amigos y él entraron al ejército, estuvieron bajo la tutela de Brianna, quien les formó su equipo oficial, que fue llamado "Espectro del Fénix", destinando a Guren como líder, ya que era el que tenía mayor poder y liderazgo en el grupo, con el tiempo, todos se graduaron del entrenamiento, pero siguieron manteniéndose unidos, hasta que Brianna, un año antes, se había retirado de su lugar como Mayor General en el ejército para proteger a su familia y a su hija, ya que, varias veces, había desafiado al consejo, tenía miedo de que las represalias fueran directamente contra su hija, así que decidió estar más tiempo con ella para evitar esa situación.
Debido a ello, Guren tomó el mando oficial de líder de escuadrón, sin embargo, cuando Guren tuvo que salir de Rothenburg, Adam ascendió a Mason al cargo que antes tenía Brianna, Mayor General, y al mismo tiempo, haciendo caso a la solicitud que Guren le había pedido, osease, hacerse cargo de su escuadrón para que no sufrieran represalias por parte del consejo.
Mason era alguien muy relajado, divertido, y en muchas ocasiones, descarado y burlón, sobre todo con Guren, ya que le fascinaba fastidiarlo, haciendo parecer que nada se lo tomaba en serio, pero cuando la situación lo requería, era totalmente serio, era un hombre muy inteligente, sin embargo, tenía una reputación de ser mujeriego y seductor, cosa que él negaba completamente, pero muchas eran las historias acerca de sus aventuras, pero por quien realmente sentía algo más que una amistad, era Brianna, sin embargo la castaña nunca le había hecho caso.
Mason: ¿El chico nuevo es hermano de Natsuki?
Brianna: ¿Qué rayos? –Preguntó sorprendida - ¿Cómo sabes eso?
¿?: Oh, vamos –dijo la pelinegra que estaba sentada en la mesa –Sabes bien que los chismes corren rápido en la ciudad, y más aún, cuando se trata de Natsuki.
Su nombre era Elena Palmer, tenía 20 años y era una mujer alta, de tez blanca, con pelo largo lacio de color negro, ojos de color gris y una cara con forma ovalada, su nariz era fina y los pómulos eran prominentes, sus labios eran un poco rellenos, además, poseía un cuerpo muy bien dotado y era considerada una mujer atractiva para muchos, sin embargo, ella tenía la personalidad más explosiva dentro del grupo, ya que sus técnicas de combate se basaban más en la fuerza bruta, en su labor como soldado era implacable, era la que más agilidad tenía dentro del escuadrón, tanto así que su registro estaba en el cuadro de honor, ganando el título de Coronel en tiempo récord desde su graduación.
Brianna: Supongo que tienes razón, pero solo ha pasado un día –dijo suspirando algo preocupada.
¿?: Por cierto – dijo otro chico sentado en el lugar - ¿No has escuchado las buenas nuevas?
Brianna: ¿Todavía seguimos hablando del hermano de Natsuki? – preguntó con una ceja levantada.
¿?: No, bueno, como no la has oído, te la diré, Guren está de regreso.
Con eso, Brianna se sorprendió bastante, volteó a ver a Mason con una mirada interrogante y esté asintió, confirmando lo que había dicho Hiro.
El chico que le había dado la información era Hiro Pitchard, el hermano mayor de Daichi, tenía 20 años, tono de piel blanco, pequeños ojos azules, cabello muy parecido al de su hermano pero de tono rubio oscuro, era un tipo bastante alto, su personalidad era la más tranquila dentro del grupo, siempre siendo analítico y reservado, al igual que sus compañeros, gracias al entrenamiento de Brianna y a su propio esfuerzo, mejoró mucho sus habilidades, siendo un experto en ilusiones que podrían hacer dudar a los corazones de los oponentes, además de darles un dolor físico terrible, debido a ello, había sido condecorado como Segundo Teniente.
Brianna: ¿Cuándo regresó? – le preguntó a Hiro.
Hiro: Hoy en la madrugada, aunque no se los detalles, tengo entendido que Kalakaua lo mandó llamar desde Alexandria para que regresará.
¿?: ¿No tuviste algo que ver en eso, Mason? – le preguntó otro de los jóvenes que estaba ahí, Mason, cuando recibió la pregunta, simplemente se encogió de hombros para deshacerse de la pregunta.
Mason: Tal vez si, tal vez no, quien sabe, soy una persona con muchos secretos~ – dijo con una cara seductora.
¿?: En tú idioma, eso significa; sí – contestó el chico.
Quien hablaba llevaba por nombre Eragon Newman, 20 años, era un chico de estatura mediada, ojos cafés, piel blanca, rostro fino y atractivo, su cabello era de color negro corto, era uno de los genios y estrategas del equipo, conseguía información de cualquier lado, investigaba posibles amenazas y estrategias para ayudar al equipo, además, también sabía pelear bastante bien, siendo un arquero bastante prometedor, sin embargo, su personalidad era algo rebelde y relajada, siendo quien en muchas ocasiones, liberaba el aire de tensión con algún comentario gracioso o fuera de lugar, además, también estaba muy interesado en las mujeres, llevando a veces revistas de chicas a varios lados, teniendo un lado pervertido.
Al igual que sus compañeros, gracias su servicio y habilidades, había sido nombrado Coronel.
Brianna: ¿Le dijiste a Nat? – le preguntó a Mason.
Mason negó: Eras las tres de la mañana cuando llegó, no iba a mandarle un mensaje a esa hora, ni siquiera me hubiera contestado con lo dormilona que es – dijo como si fuese lo más normal del mundo.
Eragon: Mason tiene razón, Natsuki difícilmente contesta llamadas en la madrugada.
Mason: A menos que sean de Guren – señaló.
Eragon: Exacto – le contestó su amigo, haciendo que Brianna rodará los ojos.
Elena: Ya basta, par de idiotas – le dijo algo fastidiada.
¿?:Volviendo un poco al tema – dijo la última chica que estaba sentada en la mesa tratando de calmar los humos - Aquí los chismes de venden como si fueran pan caliente, entonces ¿cómo se lo tomó Natsuki? –pregunto la última del equipo.
Su nombre era Giselle Arango, tenía 20 años al igual que la mayoría de su grupo, pero ella, a diferencia de su amiga, era un poco más chaparra, con el cabello castaño claro con forma quebrada, de tez avellana, rostro firme y atractivo, además tenía ojos cafés y un cuerpo atlético bien formado, sus labios eran delgados al igual que su nariz, pero al contrario que su compañera, ella tenía una personalidad amigable y alegre, sin embargo, también era muy buena en el combate, siendo su punto fuerte las armas, sabiendo manejar todo tipo de ellas, gracias a ello, fue condecorada como Tercera Teniente.
Todos ellos, eran parte del escuadrón de cadetes 925, que después de un tiempo, fueron conocidos como El Escuadrón Espectro del Fénix, siendo que, gracias a sus habilidades, se habían convertido en parte de la élite del ejército, ya que habían defendido Rothenburg en varias ocasiones, por ejemplo; cuando ellos venían y el mejor ejemplo fue cuando todos salieron a pelear en contra de los invasores el día del ataque terrorista, ganando una gran reputación en toda la ciudad. Su maestra en aquel entonces era Brianna, eran un equipo sumamente unido, la mayoría de ellos venían de clanes nobles, pero como Brianna fue su instructora, se hicieron muy amigos de la familia Song, cualquier cosa que necesitaran, podrían entrar a la casa sin problemas.
Cuando Brianna decidió dejar el ejército debido a cuestiones de seguridad, habló con sus compañeros y estos lo entendieron, las cosas en Rothenburg ya eran bastantes peligrosas sin la manada de Mondlicht cuidando el lugar, afortunadamente, estos hechos no habían afectado el cariño que como familia se tenían, seguía yendo a las celebraciones familiares cada vez que podían.
A excepción de Mason, todos iban vestidos de manera militar, los cuatro, con playeras de color verde militar además de pantalones militares y botas negras, de igual manera, los cuatro usaban una cadena en su cuello que decían sus nombres, su número de soldado y nombre de su escuadrón.
Mason, por su parte, estaba vestido como Mayor General, un uniforme que consistía en una chaqueta negra de manga larga con dos filas de botones dorados en la parte delantera y detalles rojos, incluidas las charreteras de los hombros. Un cinturón marrón que pasaba diagonalmente sobre su hombro derecho y sostiene una bolsa marrón en su lado izquierdo, además de eso, usualmente, solía usar un par de guantes blancos y un cinturón rojo estándar, también llevaba el pantalón del uniforme con botas negras hasta las rodillas que cubrían las mallas del pantalón.
Brianna: Esta feliz, hace tiempo que no la veía así de feliz – le contestó la mayor.
Giselle: Conociéndola debe de estar saltando de alegría.
Brianna: Le atinaste
Mason: Pensándolo bien –dijo y obtuvo la atención de sus demás compañeros –Natsuki siempre me decía que ella sentía que le faltaba algo, decía algo acerca de su otra mitad, yo creía que se refería a Guren, por lo que me sentía algo dolido – dijo agarrándose el pecho de forma dramática – Pero ahora, veo a que se refería, ah, por cierto, vino esta mañana el innombrable.
Elena: No me recuerdes a ese infeliz –dijo molesta y haciendo una cara de asco.
Eragon: Y bueno –dijo mirando a Mason –Tu ayudaste mucho a su situación haciéndote pasar por su "amante", mientras Guren no estaba ¿verdad? –preguntó sarcástico, a lo que Mason sonrió cínicamente.
Mason: En primera, déjame recordarte que originalmente, Natsuki era mi prometida, que cuando conoció a Guren, él me la haya arrebatado, es algo muy distinto, pero Ikari nunca estuvo incluido en la ecuación, así que, sí, me deleitó con el dolor del tipo Bazterrica – dijo y miró a Giselle, quien lo miraba con los ojos abiertos como platos – Y antes de que preguntes, no, no me arrepiento de nada.
Hiro: ¿Ni siquiera de los golpes que te dio Ikari?
Mason: Le dolió más a él que a mí –dijo sonriendo socarronamente y comió un pedazo de su ensalada.
Brianna: ¿Los ha estado molestando? –preguntó al entender la conversación.
Elena: Vino hace rato a joder al prójimo –dijo y rodó los ojos al recordarlo.
Brianna: Para variar…
Mason sonrió de manera burlona: Quisiera ver su cara cuando se entere de que Guren volvió al país.
Elena: A decir verdad, además de escuchar los rumores, fue por él que nos enteramos del hermano de Natsuki, vino a reclamarle furioso a Mason algo.
Brianna: ¿Qué te dijo? – le preguntó a su amigo.
Mason: Nada importante –dijo y comió un pedazo de su carne –Solo me quiso interrogar a cerca de lo que sabía del muchacho, evidentemente, le dije que no sabía nada, se molestó e intento golpearme, le dije unas cosas y salió hecho una fiera.
Brianna: ¿Qué le dijiste? –pregunto sospechosa, ya que cada vez que él o Guren se ponían a discutir con Ikari, Natsuki era la que pagaba los platos rotos.
Mason: Lo insulte, confórmate con eso –dijo y comió un pedazo de ensalada, comenzó a masticarlo cuando Brianna se paró atrás de él y lo golpeó en la espalda con la palma de la mano, haciendo que Mason se atragantara y comenzara a toser, los demás miraban la escena con una gota en la cabeza, mientras tanto, el hombre que se estaba recuperando miró a Brianna ofendido –Puede… que no… -dijo y empezó a toser de nuevo –No lo parezca… pero tienes… la mano pesada –dijo recuperando el aire –Deberías de controlar tu fuerza, casi me muero ahogado.
Brianna rodó los ojos: Cálmate, reina del drama –dijo y le dio unas pequeñas palmaditas a su amigo en la espalda –Bueno chicos, ya saben, si quieren ir esta noche a la casa son bienvenidos –dijo y sonrió para agarrar a Mason por el cuello de la chaqueta –Y tú, pobre alma en desgracia, vienes conmigo, tenemos que hablar –dijo y se llevó a rastas a su amigo hacia los cuartos de los soldados, mientras, todo el comedor los observaba, y quien conocía a Brianna solo la miraba con una gotita en la cabeza.
Giselle: Brianna nunca va a cambiar –dijo resignada.
Elena: Mason se lo busco, siempre que Ikari, Guren o él discuten, Natsuki es la que termina afectada porque el imbécil siempre va a hacerle una escena, pero ¿sabes qué significa? –le preguntó a su amiga.
Giselle: No ¿qué?
Elena: Qué si Ikari se enteró entonces Katherine ya debe de estar enterada también –dijo y Giselle miró preocupada a su amiga.
Hiro: ¿Crees que intente hacer algo en contra de su hermano?
Elena: No tengo idea, pero por su bien espero que no lo haga –dijo y comió un pedazo de su ensalada.
Eragon: Natsuki es capaz de írsele encima, otra vez –dijo resignado.
Elena: Exacto.
Hiro tomó lo que le quedaba de agua en su vaso para luego levantarse y tomar su bandeja.
Hiro: Iré a ver si podemos pedir el día libre hoy en la noche.
Luna: ¿Qué eso no le toca a Mason? –preguntó.
Hiro: Por como vi las cosas, Mason va a estar bastante ocupado hablando con Brianna, seguramente tiene algo que ver con su "hazaña" del otro día –dijo y suspiró.
Giselle: Tienes razón –dijo y le cayó una gotita de la cabeza.
Hiro: Veré si Kalakaua sabe algo al respecto – dijo y con eso, se alejó de la mesa de sus compañeros, ya los vería después, pero ahora, además de ir con Adam, tenía que avisarle a su familia para que estuvieran enterados de la situación.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Mundo Shinobi, Sur de la Tierra de los Ríos
Ya estaba comenzando a anochecer, por lo que los Shinobis de la Hoja comenzaron a acelerar el paso, fue entonces que lograron divisar unas ruinas a la distancia.
Sakura: ¿Unas ruinas? – preguntó extrañada.
Sai: ¿Ahí estará la entrada? – preguntó.
Kakashi: Eso parece, además, observen bien – les dijo a ambos chicos.
Cuando ambos notaron la forma que tenían las ruinas se sorprendieron bastante.
Aquellas ruinas se parecían mucho a la catedral en donde ellos habían estado antes.
Sai: Probablemente la construyeron los mismos hombres que visitamos antes.
Kakashi: Si, parece que esta fue derrumbada hace algún tiempo, de todas maneras, sepárense y busquen pistas de la entrada.
Todos estuvieron de acuerdo y comenzaron a buscar alrededor, la mayoría del templo se encontraba en ruinas, algunos muros de piedra estaban rotos y la naturaleza había comenzado a surgir, cubriendo algunas paredes y dejando que el césped creciera a su voluntad sin que nadie lo cortara, en una parte del lugar, se carecía completamente de techo, en otras partes, la madera del techo había logrado mantenerse, no estaba en peligro de caerse completamente, los lugares que estaban techados podrían decirse que eran las pequeñas capillas del lugar, en donde los vidrios que se encontraban rotos, dejaban pasar la luz.
De igual manera, había vitrales que habían logrado mantenerse en pie.
Mientras más caminaba por el lugar, Shikamaru se preguntaba varias cosas, entre ellas ¿cuántos años tendría aquel lugar? No era una pregunta fácil de responder.
En todos los países Shinobi, siempre habían existido ese tipo de edificaciones abandonadas, algunas simbolizaban algo que en el pasado fue importante, como esa catedral en ruinas, y otras veces, eran ciudades muy antiguas, muchos no se atrevían a explorar en ellas debido a que todo podría venirse abajo en cualquier momento, pero eso no quitaba que muchas edificaciones alrededor del mundo ninja, existían con la misma estructura de construcción que la catedral en la que se encontraban.
Los libros de historia no hablaban mucho acerca de esas construcciones, se creía que eran las ruinas de una antigua civilización que se había establecido en el continente mucho antes de que los ninjas y clanes existieran, sin embargo, con el paso de tiempo, y con la llegada del Kaguya Ōtsutsuki, muchas cosas habían cambiado, así que nadie sabía de donde habían salido esas grandes edificaciones o a que civilización antigua pertenecieron.
Kakashi seguía caminando por el lugar, en realidad no había mucho que ver, sin embargo, tampoco había señales de que alguien estuviera quedándose ahí, por lo general, ese tipo de edificaciones eran el hogar de paso de algunos ninjas que estaban de misión o bandidos.
Pero no había visto nada de eso que pudiera confirmarle algo.
Sai y Sakura miraron por sus propios lados, sin embargo, tampoco hallaron algo que los condujera a la corte.
Shikamaru salió a ver de nuevo en donde estaba parado, y de repente, un pequeño brillo en el costado de su ojo llamó su atención, el chico se dirigió al lugar, y pudo visualizar un cementerio.
Sin embargo, al igual que la catedral, el cementerio era sumamente antiguo, por lo que, en algunas lapidas, el nombre de aquellos que estaban enterrados ahí ya no alcanzaban a distinguirse, había esculturas de hombres y mujeres en algunos altares, pero nada que destacar, como si hubiera sido una corazonada, Shikamaru comenzó a caminar por el lugar, observando las tumbas e intentando leer de que año eran, en algunas lo logró, en otras no, sin embargo, estaba segura de que esas tumbas eran más antiguas que Ōtsutsuki Kaguya.
Sakura: ¿Y bien? – preguntó acercándose a Shikamaru junto con Kakashi y Sai - ¿Encontraste algo? – preguntó y el chico negó.
Shikamaru: Nada aún – dijo y sacó el talismán que Morgana les había dado.
Sai: No lo entiendo – dijo mirando a sus alrededores – Shikamaru ¿estas seguro de que era aquí? – preguntó.
Shikamaru: En el retrato estaba muy claro, además, no hay nada más por la zona, este es el único lugar en donde podría encontrarse la entrada.
Kakashi: Si Shikamaru está tan seguro, entonces debemos seguir buscando, aquí debe de estar la entrada.
Sakura: Shikamaru – dijo y miró el talismán y después un poco lejos de ahí.
Shikamaru: ¿Qué sucede?
Sakura: Ahí – dijo señalando una tumba – La forma del talismán se parece mucho a ese grabado en la tumba.
Todos se dirigieron a la tumba que Sakura decía, caminaron un poco y llegaron a la tumba.
Era una pequeña cripta, con una tumba ancha de manera horizontal y tenía forma cuadrangular, podía observarse que era de mármol blanco pulido, a lo lejos aún se podían divisar las letras de a quien pertenecía la tumba y una descripción.
"Sit primus hic requiem, liberatio supplicum, vita autem qui ei praesidio populo suo"
"Magna virtus tua, ut posteris memoriae traditum est dux in mundo pax"
"Leonor Fevreau"
Sin embargo, no se divisaba la fecha.
En un altar encima de aquella tumba, había la estatua de un ángel, en una de sus manos estaba sosteniendo una cruz, mientras que con la otra sostenía una espada, la estatua estaba en una posición en donde los ojos del ángel miraban hacia la tumba y la espada apuntaba hacia el mismo lugar.
Debajo del nombre de donde se suponía debía de estar la fecha, se encontraba un pequeño orificio, como si alguien le hubiera quitado una piedra que debía ir en ese lugar
Sai: ¿Qué es ese idioma? – preguntó sin entender.
Shikamaru: Probablemente sea de la misma civilización antigua a la que pertenecía esta estructura.
Kakashi: Es un idioma que se habló hace milenios, tengo entendido que el estudio de esa lengua se perdió hace mucho tiempo.
Sai: ¿Deberíamos decir las palabras?
Shikamaru: No lo creo - dijo y se acercó por el lado derecho de la tumba al lugar en donde estaba la pieza faltante de aquella tumba – Espero estar en lo correcto.
Después de ello, puso el talismán en aquel lugar, para su sorpresa, encajaba perfectamente bien, y unos segundos después de que el talismán estuviera en el lugar correcto, la lápida comenzó a moverse, el lugar en donde estaba la tumba de manera vertical, comenzó a hundirse, y cuando estuvo a la altura del suelo, se dividió, dejando a la vista unas escaleras que conducían a lo que parecía ser un pasadizo secreto que llevaba dentro de la tierra.
Sai: ¿Un pasadizo secreto?
Sakura: Parece ser que sí.
Kakashi: Entonces, esta debe ser la entrada.
Shikamaru: Así es, está es la entrada a la corte de Egeskov.
Finalmente habían abierto la puerta que los llevaría a la verdad.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Casa Song
De vuelta en la casa de la familia Song, Natsuki seguía hablando por teléfono con Susan, y para el tiempo que habían hablado, la rubia ya le había contado todo.
Susan: ¿Cómo te sientes con todo esto? – le preguntó la mujer.
Natsuki: De alguna o de otra manera me siento algo confundida, pero a la vez estoy muy feliz, yo sabía y presentía que desde hacía mucho me hacía falta algo y ahora me siento mejor, por primera vez, desde el atentado, estoy empezando a sentirme tranquila.
Susan: Me da mucho gusto –dijo y sonrió melancólica, la mujer quería a Natsuki como si fuera su propia hija, cuando Minato y Kushina dieron sus vidas para proteger a sus hijos, ella había estado ahí, había sufrido la perdida de dos de las personas que más le importaban a ella.
La muerte del hombre que amaba, y también la de su mejor amiga.
Tiempo después, de que las cosas se calmaran un poco, de que ya no hubiera una amenaza de ataque en las puertas de Konoha, ella y sus amigos buscaron el paradero de los hijos de sus fallecidos amigos.
A la rubia la encontró muy bien acomodada, en una familia que desde hacía mucho tiempo había deseado tener hijos, pero no habían podido, sin embargo, ahora, ellos dos habían adoptado a la rubia, y todos sus amigos estuvieron de acuerdo en que Natsuki tendría una buena vida, pero más allá de eso, ella tendría amor.
Cuando Susan y sus amigos hablaron con Nicholas y Adelaida las cosas fueron para mejor, ya que los emperadores nunca se opusieron a que ella y sus tres amigos tuvieran contacto con ella, después de todo, Susan y los demás habían sido los mejores amigos de Minato y Kushina.
Adelaida le había ofrecido a Susan que se convirtiera en la madrina de Natsuki, para que así, ella y los demás pudieran estar cerca de la hija de sus queridos y fallecidos amigos, Susan aceptó completamente gustosa, y desde entonces, Susan Firefly se había convertido en la madrina de Natsuki.
Ambas se llevaban sumamente bien, y a Susan la embargaban los sentimientos positivos cada vez que estaba con ella.
Susan: En la noche voy a ir para allá a cenar ¿me podrían aceptar por allá?
Natsuki: Hasta la pregunta ofende, por supuesto que sí, ya sabes que eres bienvenida en esta casa las veces que quieras –dijo feliz y la mayor comenzó a reír.
Susan: Bueno, entonces te veré en la noche, mándale mis saludos a toda la familia, incluyendo a tu hermano, espero poder conocerlo esta noche ¿te parece? –preguntó sonriente.
Natsuki: Claro que si, en la noche te recibimos por acá madrina.
Susan: Entonces no quito más tiempo, adiós mi niña, cuídate mucho.
Natsuki: Igualmente –dijo y colgó el teléfono para después levantarse y estirarse.
Daniela: ¿Qué te dijo? –preguntó saliendo de la cocina.
Natsuki: Que viene esta noche a cenar –dijo y sonrió.
Daniela: Me lo imaginaba –dijo y miró a Natsuki sonreír –Tú hermano está arriba, arréglense porque ya va a ser la hora de comer.
Natsuki: Esta bien –dijo y subió las escaleras para ver a su hermano y saber que era lo que iba a ponerse.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Rothenburg, Mansión Firefly
La mujer que había colgado el teléfono lo puso en su lugar y se quedó un rato sentada en el sofá procesando todo lo que la rubia le había dicho.
Susan: "Así que finalmente la encontró, y ahora están felices, por fin, después de tanto tiempo" –pensó y sonrió para sí misma, la verdad era que le encantaba que Natsuki estuviera feliz, pero lo que más le gustaba de esta situación era que por fin se pudieron reunir los dos hermanos.
Ella ya lo sabía, desde el momento en que nacieron ambos, pero por órdenes del aquelarre, no le podía decir nada a Natsuki.
Eso le hizo recordar, el regalo que les tenía preparado hacía ya tantos años, para cuando ambos se reencontraran, se levantó del sofá y subió las escaleras de la mansión hacia su habitación, era una habitación grande, pintada de blanco, con la cama en medio de ella, era matrimonial, a pesar de que ella nunca se había casado.
¿La razón? No había encontrado a una persona que le hiciera sentir lo mismo que Minato.
La mujer suspiró y rebusco entre los cajones de su estantería, ahí encontró una pequeña caja, una que fácilmente se podría confundir con una cajita donde se guarda el anillo de matrimonio, abrió la caja y se dejó ver dos collares, ambos eran casi iguales, solo la cadena era diferente, eran dos dijes de plata, y ambos tenían forma de N.
Eso le hizo recordar muchas cosas, entre ellas, como ella había sido la mujer que había cuidado a Naruto por algunos años, cuando Minato y Kushina habían muerto, y además de ello, Danzo estaba detrás de ambos niños, ella era la que se había quedado en Konoha para cuidar a un Naruto bebé bajo una discreción completa, siendo únicamente cómplices, sus amigos y el Tercer Hokage, evidentemente, las batallas volvieron a surgir y ella tuvo que renunciar a cuidar de Naruto.
Aún le dolía recordar la manera en la que Naruto había sido tratado cuando era solamente un niño, había detestado a cada aldeano de Konoha por ello, fue entonces cuando ella y sus amigos habían intervenido, dándole pequeños momentos de felicidad a Naruto, aunque él ya lo hubiera olvidado, estaba segura de que sus amigos y ella jamás lo olvidarían, después de todo, al ver a Naruto, muchos casi veían físicamente a Minato, aunque el niño había sacado la actitud de Kushina.
Aquellos dos niños no llevaban su sangre, pero se había encariñado de sobremanera con ambos.
Un sonido la hizo volver a la realidad, había sido un portarretratos pequeño que se había caído, la mujer lo levantó y sonrió.
En la foto se podían observar a 5 personas.
Eran Kushina, Minato, Baltazar, David y ella misma.
Esa foto se la habían tomado cuando todos ya habían sido promovidos a jōnin por el Tercer Hokage gracias a sus grandes habilidades en batalla.
En esa foto se encontraban los dos mejores amigos de Minato, quienes habían sido su equipo cuando eran genin, Baltazar y David.
Desde que se conocieron en la Academia, los tres se habían vuelto inseparables, algún tiempo después, Susan también comenzó a acercarse a ellos, convirtiéndose en grandes amigos, y la cereza del pastel había sido Kushina, a quien habían conocido cuando la habían transferido a la Academia de otro país.
Con el tiempo, los cinco se hicieron grandes amigos.
Y a pesar de que Susan se había enamorado de Minato desde hacía mucho tiempo, cuando ella vio la manera en que Minato miraba a Kushina, y que era un amor correspondido, se hizo a un lado para que ambos pudieran ser felices.
Además, en Kushina también había encontrado a su mejor amiga.
Tantas eran las anécdotas y aventuras que habían vivido los cinco, que era imposible contarlas todas en un solo día.
Desde la Academia, hasta que la muerte los separó.
En las buenas, en las malas y en las peores.
Su amistad había sobrevivido mucho tiempo y muchas situaciones de cuerda floja.
Aún recordaba los dolores de cabeza que Baltazar y Kushina le hacían pasar a los maestros de la Academia, y después de graduarse, los dolores de cabeza habían pasado a ser de Jiraiya y de la maestra de Kushina, Mikoto y Susan.
Esos dos por separado eran traviesos a más no poder, por lo que, juntos, eran un combo de problemas.
También recordaba como David, Minato y ella eran los que siempre los sacaban de problemas.
Los cinco eran una combinación sumamente extraña, pero al mismo tiempo eran inigualables y reales el uno con el otro.
Aún recordaba los últimos días de paz que tuvieron antes de verse inmiscuidos en una serie de eventos que terminaron desembocando la Tercera Guerra Ninja, su unión con el Aquelarre y el inició de su lucha en contra de Makoto Ryusaki.
Eso había sido siete años antes de que Naruto y Natsuki nacieran.
FLASHBACK
Era mediodía en Konoha, en donde los Aldeanos caminaban por las calles haciendo su vida cotidiana, las nubles blancas y el cielo despejado daban la señal de que iba a ser un buen día.
En una pequeña casa de té, se encontraban tres personas, entre ellas, había un rubio, un castaño y un pelinegro.
La diferencia entre los tres amigos, era que el rubio y el castaño estaban disfrutando el té tranquilamente, mientras que el pelinegro estaba harto de tantos papeles y libros que lo rodeaban.
Finalmente, el joven hizo presente su frustración azotando su frente en la mesa, haciendo que el rubio lo mirara con algo de pena, mientras que el castaño lo miraba con una gotita en la cabeza.
¿?: Mmmmmh – se quejó el chico – Esto apesta – dijo aún con la cara pegada a la mesa, después la levantó un poco para ver a sus amigos – Explíquenme ¿por qué tengo todos esos exámenes de recuperación?
¿?: Bueno – le dijo el castaño – Tomando en cuenta que te desapareciste de la Academia por un tiempo, las clases que te saltaste y los exámenes que reprobaste – dijo enlistando con sus dedos - ¿De verdad tienes que preguntarlo, Baltazar?
Baltazar: ¡Ay! ¡Eso estaba fuera de mi control! – exclamó frustrado – El abuelo pervertido nos mandó a una misión de Clase S, ¿cómo quería que rechazara esa misión?
¿?: ¡Oi! – lo regañó su amigo castaño – No hables así del Hokage – sama.
Baltazar: Es lo que es, si tú supieras las veces que me lo he encontrado en los baños termales espiando a chicas con Jiraiya – sensei, dirías lo mismo que yo, David.
David: ¿Y tú como sabes? – preguntó levantando una ceja de manera acusadora, haciendo que Baltazar comenzará a sudar frío, el solito se había descubierto.
Minato: Bueno, bueno – dijo para calmar el ambiente – Baltazar solo estaba intentando ayudar en la misión.
David: Más bien quería escapar del palacio feudal con cualquier excusa ¿me equivoco?
Baltazar: Corrección – dijo el chico levantando un dedo – Ustedes dos no habrían sido incapaces de completar esa misión sin mi maravillosa ayuda, así que deberían de estar agradecidos de que regresé a su rescate – dijo inflando el pecho, con orgullo.
David: Si, claro – dijo irónico, haciendo que Baltazar le sacará la lengua de manera infantil, habitó que había adquirido gracias a su amistad con Kushina.
Baltazar: En fin, ¿qué acaso ese profesor no sabe que no estoy en condiciones para hacer un examen a primera hora de la mañana?
Minato: ¿No puedes posponerlo? – preguntó intentando ser comprensivo con su amigo.
Baltazar negó: El viejo ya me tiene con la soga hasta el cuello con sus exámenes y sus pruebas, uno de estos días, capaz y me deshereda – dijo y pensó unos momentos – Aunque pensándolo bien, no es una mala idea.
Minato: Vamos amigo, no puede ser tan malo, además, tú padre es el Daimyō después de todo.
Baltazar: Eso lo dices porque el viejo no intenta controlar cada parte de tu vida, "Baltazar, has esto", "Baltazar, estudia esto", "Baltazar, debes estar agradecido" – dijo haciendo una cara de asco imitando a su padre – Ese viejo solo se preocupa por sí mismo, la única razón por la que sigo estudiando para político es porque es la única manera en la que me permite seguir siendo un shinobi.
Quien estaba hablando era Baltazar Ross, hijo del Daimyō, a pesar de ser hijo de aquella persona, a Baltazar nunca le interesaron las políticas, ni los estatus, ni convertirse en el próximo Daimyō, aún recordaba con claridad como cada noche, los sirvientes siempre le leían y le contaban historias de ninjas, fue ahí cuando decidió que quería convertirse en ninja, no le costó mucho trabajo convencer a su padre, ya que el hombre creía que solo era un capricho, así que para mantenerlo entretenido y que no lo molestara, aceptó, sin embargo, el niño le había pedido que ningún sirviente ni guardaespaldas lo acompañara, ya que él no quería que se le brindaran ninguna clase de privilegios solo por ser hijo del Daimyō.
Afortunadamente, así había sido, había entrado a la Academia de manera normal, fue ahí donde conoció a su mejor amigo, su hermano con diferente sangre, Minato Namikaze, tiempo después, conocieron a David Friel, ambos se convirtieron en sus mejores amigos, estando siempre juntos y compartiendo muchas aventuras, sin embargo, Baltazar era un huracán en potencia, gracias a todas las bromas que les jugaba a los profesores, varias veces intentaba que Minato y David se le unieran, sin embargo, ambos no lo hacían, sino que ambos se dedicaban a sacar a su amigo de problemas, no fue hasta que llegó Kushina que oficialmente, tenía a su compañera y mejor amiga para jugarles bromas a los profesores y a algunos niños que molestaban a la pelirroja.
Con el tiempo, la presión de su padre y de sus consejeros para que abandonara el camino shinobi, también de casarse para tener un hijo y comenzará a prepararse para ser el próximo Daimyō aumentó, haciendo que Baltazar tuviera muchas discusiones con su padre, ya que él no quería tomar el lugar de su padre, él quería seguir siendo un shinobi por el resto de su vida y estar junto a sus amigos.
Finalmente, habían llegado a un acuerdo, el Daimyō permitiría que Baltazar siguiera haciendo misiones y "jugando" al shinobi, siempre y cuando, Baltazar comenzará a estudiar política, sin tener muchas opciones, aceptó el trato.
Sin embargo, Baltazar, muy dentro de él, sabía que las cosas con su padre estaban llegando a un punto de quiebre, pronto, él tendría que tomar una decisión acerca de su futuro, su padre se lo había advertido la última vez que se vieron y discutieron fuertemente.
"O empiezas a tomar tu linaje enserio o te desheredo y te las arreglas por tu cuenta"
Aquella amenaza solo había hecho reír a Baltazar, ya que, para él, el Daimyō no era más que la persona que lo había engendrado, nunca había sido un padre real.
Para Baltazar, su única familia y amigos estaban en Konoha.
Su equipo era como su familia, Jiraiya había adoptado el papel paternal que a Baltazar le había faltado, mientras que Minato, David, Susan y Kushina se habían convertido en sus hermanos y hermanas, por quienes daría la vida sin pensárselo dos veces.
Su familia era esa.
No tenía otra que no fuesen ellos.
Sin embargo, de todos en su equipo, los únicos que sabían acerca de su situación actual de las disputas con el Daimyō eran Minato y Jiraiya, era debido a eso que la conducta de Baltazar preocupaba de sobremanera a Minato.
No quería que su amigo terminara el contacto con su padre de esa manera, aunque sabía que todo ello también le causaba un gran estrés a Baltazar, por lo que cuando lo necesitaba, siempre estaba ahí para él.
Era su mejor amigo después de todo.
David: ¿Cuándo es el examen? – preguntó su amigo.
Baltazar: Mañana – dijo haciendo cara de asco – Lo más probable es que ni siquiera logré levantarme.
¿?: ¿Ahora me vas a decir que te cuesta mucho trabajo levantarte por las mañanas? – preguntó una voz conocida, cuando voltearon, se encontraron con Susan y Kushina, quien había hecho la pregunta había sido Susan.
Kushina: No es como si fueras un vampiro – dattebane.
Baltazar: Que un día de estos no te sorprenda que me parezca a uno con las ojeras que tengo últimamente – le contestó a su amiga.
David: ¿Terminaron su misión? – les preguntó a sus amigas, mientras que Susan se sentaba a su lado y Kushina al lado de Minato, unos segundos después, las chicas pidieron un poco de té y dangos.
Kushina: Sí – le contestó – Fue una misión relativamente fácil, a decir verdad – dattebane.
Susan: Decidimos pasar a verlos porque sentimos lastima por Baltazar, y queremos que cuide bien sus estudios – le contestó con una mirada divertida.
Kushina: Así es, deberías estar agradecido – dattebane – dijo comiendo un dango.
Eso hizo que Baltazar las mirara con fastidio.
Baltazar: Ustedes dos están comiendo y bebiendo con mi dinero ¿y aun así esperan gratitud?
Kushina, Susan: Sí – respondieron ambas, fastidiando más al chico.
Susan: Aunque, en realidad queríamos avisarles que hoy, es noche de chicas, así que esta noche no estaremos disponibles por si se les ocurre alguna locura.
Baltazar: No lo creo – dijo estirándose – Pero ahora, que sabemos que ustedes tendrán una noche de chicas, eso significa que los chicos podremos salir a divertirnos un rato, ¿qué dicen? – les preguntó a sus amigos.
David: Me parece una buena idea, ¿por qué no salimos a tomar algo?
Minato: De acuerdo – dijo estando de acuerdo con sus amigos, hacia tiempo que no salían los tres.
Kushina: Entonces ¿nos vemos mañana? – le preguntó a su novio, quien asintió levemente.
Baltazar: Awww, que tierno – dijo haciéndoles burla a ambos, haciendo que David y Susan lo miraran con reproche, mientras que la pareja se sonrojaba.
Minato y Kushina habían comenzado a salir hacia un año, cuando ambos tenían 15 años, después de muchos intentos en que Baltazar le rogara a Kushina que aceptara tener una cita con Minato, quien estaba demasiado apenado como para pedirle una cita, y Kushina que había pasado los últimos años negando que sintiera algo por el rubio, Kushina había aceptado salir con el rubio, aunque la primera cita fue un completo desastre, ambos siguieron compartiendo sentimientos mutuos, hasta que se convirtieron en pareja, cosa que hizo que sus amigos estuvieran sumamente felices por ello, incluyendo a Susan, quien tenía sentimientos profundos por Minato.
David y Baltazar estaban al tanto de ello, sin embargo, no quisieron intervenir en ello, ya que Susan se había hecho a un lado para que Minato y Kushina fueran felices.
Susan: Déjalos en paz – golpeó suavemente a su amigo.
Baltazar: Oye, déjame disfrutar del triunfo, después de todo, estos dos comenzaron a salir gracias a mí – dijo sonriendo orgulloso.
David: Mira, la primera cita fue un desastre, no creo que a eso se le llamé un triunfo – dijo, haciendo que Baltazar se fuera de espaldas, mientras que a sus amigos se les salía una gotita de la cabeza.
Todavía todos recordaban como Baltazar había planeado la primera cita de ambos, cosa que fue un completo desastre, y que terminó con un local de té destrozado y con Baltazar en el hospital con un gran chicón en la cabeza y con el ojo morado, cortesía de Kushina, claro estaba.
Baltazar: Como sea – dijo levantándose – Espero que el día en que ustedes se casen y tengan un hijo, me hagan su padrino en señal de agradecimiento, ¿verdad Kushina? – preguntó lo último con una mirada coqueta.
Kushina: ¿Qué haces? – preguntó mirando raro a su amigo por la miradita que le estaba dando.
David: Seducirte hasta la sumisión para que aceptes que sea el padrino de tu hijo – le contestó el chico.
Minato: Baltazar, deja de intentar seducir a mi novia – le dijo Minato, sabiendo que su amigo solo estaba jugando.
Baltazar: Hey, pero estuve cerca ¿no Kushina? Soy irresistible.
Kushina: David estaría más cerca que tú – dattebane – dijo haciendo que Baltazar se descolocara, haciendo que sus cuatro amigos comenzarán a reír.
Unos segundos después, Baltazar le reclamó a Kushina, quien le respondió sin vacilar, mientras que David y Minato aún reían por ver la reacción de su amigo.
Susan observaba y sonreía feliz, fue en ese momento en el que lo supo.
Si ella tenía a sus amigos, y a su hermana, ella lo tenía todo.
No había nada más que pedir, a excepción de que cada uno de ellos encontrara su felicidad.
FIN DEL FLASHBACK
Para Susan, esos hermosos recuerdos con sus amigos, eran como bálsamos en los tiempos dolorosos.
Susan: Ha pasado mucho tiempo, Kushina, Minato – dijo sonriendo con cierta tristeza.
A ella le hubiera encantado que los dos niños crecieran juntos y con los mejores amigos de sus padres cerca de ellos, sin embargo, las circunstancias los habían guiado por otro camino.
Makoto Ryusaki había aparecido y comenzaba a amenazar las dimensiones.
Era debido a eso que muchos de los amigos de Minato y Kushina no habían tenido la oportunidad de acercarse a Naruto como lo hubiesen querido, sin embargo, eso no significaba que lo hubieran abandonado a su suerte, todos se mantenían en las sombras, protegiendo a Naruto desde la oscuridad.
Gracias a eso, Naruto pudo crecer hasta los 11 años sin que ninguna persona intentara asesinarlo, secuestrarlo o lastimarlo.
Era debido a que ella y sus amigos acababan con las amenazas que surgían antes de que intentaran ponerle un solo dedo encima a Naruto.
Solo una vez, una sola vez todos ellos habían ido a visitar a Naruto, para hacerlo sentir mejor y darle una tarde muy agradable en una aldea que lo único a que se dedicaba, era a despreciarlo.
Pero ahora, los tiempos habían cambiado, Susan y los demás no podían estar más orgullosos de aquel rubio, y también de su hermana.
Aquella noche se revelaría si Naruto aún la recordaba, probablemente esa noche sería la calma antes de la tormenta.
Todos sabían que la guerra se acercaba, los tiempos oscuros volverían.
Justo como aquella vez.
Justo como hace 26 años.
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Rothenburg, Casa Song
Mientras tanto, en la casa de la familia Song, Natsuki había bajado por un vaso de agua, entonces escuchó alguien tocó el timbre.
Daniela: ¿Podrías abrir? –preguntó la pelirroja desde la cocina.
Natsuki: Tranquila, yo me encargo –dijo y se dirigió a la sala, donde abrió la puerta para encontrarse con una visita muy amarga.
Era una mujer alta, de tez avellana, pelo castaño claro largo con ondas a finales de estas, ojos color cafés, nariz fina, tenía un cuerpo bien formado, con un vestido de guepardo pegado que resaltaba muy bien su figura, traía tacones altos negros y una bolsa café en sus manos, sin embargo, su aura era siniestra como la de una cobra.
¿?: Mmmm… -dijo y empezó a dar unos pasos dentro de la casa –Tiempo sin verte Natsuki Uzumaki –dijo con desprecio a lo que Natsuki solo la miro desafiante.
Quien había llegado de visita era nada más ni nada menos que Katherine Firefly, la hermana de Susan Firefly, esposa de Ikari…
Y la peor enemiga de Natsuki.
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EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:
Katherine y Natsuki tendrán una conversación que terminará con una amenaza.
Shikamaru y su equipo han logrado encontrar la entrada a la corte ¿qué sorpresas les esperan dentro?
Kankuro, Baki y Temari, más recuperados, tienen una charla con Lang Shang, y le comentan la situación en la que se encuentran.
Todos se preparan para la noche, Kurama se siente con la obligación de revelarle algo a Naruto antes de que conozca a Susan.
Mientras tanto, dos amigos se reúnen y platican acerca del pasado, trayendo muchos recuerdos a una mansión que estaba llena de fotografías antiguas de hace más de 26 años.
¿Qué le tendrá que decir Katherine a Natsuki? ¿Shikamaru y su equipo lograran sobrellevar la sorpresa que se llevaran? ¿Qué dirá Lang Shang acerca de lo que esta sucediendo? ¿Qué secreto le revelara Kurama a Naruto? ¿Quiénes son los dos amigos que aún llevan los recuerdos en sus corazones?
