Capítulo 13: Misión al rescate
EN EL ÚLTIMO CAPITULO:
Durante el desayuno el ambiente se vio arruinado cuando Naruto y Kurama Yang notaron que la familia Song les ocultaba algo, mientras que Jiraiya no sabe que podrían estar escondiendo Naruto y su Bijuu se separan para así poder encontrar el secreto tan macabro que esconden no solo la familia si no también el pueblo.
Estando separados el misterio aumenta más con la plática de cada uno de los individuos, sin embargo llegaron a la misma conclusión cuando el ataque inicio, Makoto estaba detrás de aquel secreto, en el ataque cada quien se defendió como pudo, desafortunadamente este termino con la captura de Brianna, la guardiana de la Rueda de la luz y el elemento Rayo.
Las guardianas restantes querían ir a rescatar a su amiga, pero se toparon con pared cuando Harume les dijo que buscarían una manera el día siguiente, no conformes con esto y sabiendo que para cuando decidieran actuar podría ser demasiado tarde, los dos Kurama, Naruto y las demás guardianas idean un plan para rescatar a su amiga antes de que algo peor pueda ocurrir.
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Rothenburg:
En la casa se respiraba un aire de tensión inminente, aunque ya habían apagado las luces aun podía sentirse la desesperación, el enojo pero sobretodo la impotencia y todo era por la misma razón.
Brianna.
La pequeña Sora hipaba y trataba de contener la mayoría de lágrimas que podía, sin embargo eso era casi imposible. Su hermana mayor, a la que casi veía como una madre se había ido, y lo más probable es que se hubiera ido para siempre, aunque fuera una niña pequeña ella sabía a la perfección lo que sucedía cuando se llevaban a uno de los suyos. Jamás lo volvían a ver, fuese quien fuese, tuviera las habilidades que tuviera o la posición socioeconómica en la que se encontraran, no había discriminación cuando se llevaban a alguien, el resultado siempre era el mismo por eso la pequeña comenzó a sollozar lo más bajo que pudo para no despertar a la familia sin embargo, de algo se encontraba segura.
Jamás volvería a ver a su hermana.
Kurama Ying que en esos momentos estaba dando los rondines para asegurarse de que todos estuvieran en un sueño profundo esa podía ser la única manera en la cual podrían alistarse para escapar e ir a buscar información acerca de dónde podría estar Brianna.
Sin embargo al detenerse en la habitación de Brianna escucho un llanto, apenas era audible pero no se tenía que ser un genio para averiguar quién lloraba, parece ser que la pequeña niña se fue a dormir al cuarto de su hermana mayor pensando que jamás la volvería a ver. Kurama apretó sus puños molesto, esto no tendría por que estar pasando, si no fuera por ese desgraciado que convirtió la vida de los aldeanos en un infierno desde hacía algunos años todos podrían estar durmiendo felices y tranquilos. El zorro sacudió su cabeza para quitarse ese pensamiento de la cabeza ya que sabía perfectamente bien que anhelar y pensar en fantasías no iba a cambiar la situación en la que se encontraban. Paso con sumo cuidado la puerta intentando hacer el menor ruido posible, pero cuando estaba a punto de entrar al cuarto de Natsuki hecho una última ojeada al cuarto de Sora
Kurama Ying: "No te preocupes pequeña" –pensó –"Te juro que traeremos a tu hermana de vuelta" –pensó de nuevo haciéndose ese juramento a el mismo, es cierto, la niña le tiraba de las orejas, le jalaba las colas, lo pisaba por accidente y en muchas ocasiones lo abrazaba hasta que ya no podía respirar pero se había encariñado mucho con ella cuando llego a brazos de Brianna. Era tan pequeña, tan indefensa, tan pura, no había ni una pizca de maldad o malicia en su interior no sabía porque pero le daba una inmensa felicidad el ver a esa pequeña vida que acababa de llegar a ese mundo, en parte le recordaba a Natsuki y a Naruto cuando nacieron, ambos eran tan pequeños y tan inocentes de todo lo que los rodeaba. El mejor que nadie tenía en cuenta que no solo ese mundo, si no que todos estaban llenos de sufrimiento pero así como existían experiencias, cosas y personas malas también había un equilibrio, por lo tanto existían experiencias, cosas y personas buenas que hacían la vida más amena y soportable. Terminando su juramento se dirigió hacia la puerta de la rubia, donde rasco con sus garras dos veces y así fue de puerta en puerta de cada una de las muchachas, cuando llego a la última puerta que era la de Victoria en lo profundo de la pared toco 5 veces haciendo la señal de que era hora de marcharse.
Una a una, las chicas fueron saliendo de sus puertas completamente vestidas con ropa para la ocasión, tenían que estar listas para cualquier cosa, después, con cuidado se abrió la puerta de Natsuki y una cabeza se asomó, era Naruto. Cuando vio que las demás estaban listas les hizo una señal para que entraran a la habitación, después de cerrar la puerta Victoria les hizo una señal para que guardaran silencio por 1 minuto, para así, no levantar sospechas. Cuando Victoria asintió todas se pusieron en acción, Natsuki abrió la ventana con sumo cuidado, y cuando esta estuvo completamente abierta Kurama Yang le pasó una cortina bastante resistente que estaba atada a un mueble que no se desprendería fácilmente del suelo. Daniela la miro insegura
Natsuki: Puede que no lo parezca –susurro –Pero es bastante resistente
Daniela: Bien, entonces… -dijo y miro a su hermana –Tu primero
Victoria: De acuerdo
Naruto: Si ves algo o sientes algo extraño nos avisas –le dijo
Victoria: Y en caso de que no perciba nada raro les hago la señal para que bajen, entendido –dijo y tomo la cortina para después deslizarse con cuidado hasta el suelo, cuando se soltó y sus pies tocaron la nieve camino un poco para asegurarse de que nadie los rodeara, camino en todas las direcciones. A esas horas no circulaba ni un alma y mucho menos después de lo que había sucedido; Victoria miró a los chicos que estaban esperando y les hizo la señal
Kurama Yang: Es la señal –dijo y miro a Daniela –Vas tú mocosa
Daniela aún no muy segura tomo la cortina y bajo intentando sentirse lo más segura posible, cuando ya estaba abajo Kurama Yang salto de la ventana y aterrizo en el suelo
Natsuki: Izumi –susurro –Vamos
La pelinegra simplemente asintió y tomo la cortina, para así después deslizarse hasta llegar al suelo, hacía un frío y silencio sepulcrales, pero era justo eso lo que necesitaban para que su plan funcionara.
Naruto: Todas ya están abajo –dijo y tomo la cortina –Adelante –se la dio a su hermana
Natsuki: Cierra la puerta con seguro, tal vez nos dé un poco más de tiempo –dijo
Naruto: Esta bien –dijo y fue a hacer lo que su hermana le indicó mientras que esta bajaba por la cortina, al ser el último en bajar con Kurama Ying quitó la cortina
Kurama Ying: Yo bajare siguiente –dijo y el rubio asintió –Naruto, no cierres la ventana, no queremos que por accidente termine escuchándose un ruido que nos delaté –dijo para después saltar hacia la fría noche. Poco tiempo después Naruto siguió sus pasos y aterrizo en la nieve junto con las demás
Naruto: Esta completamente desierto –dijo mirando a todos lados
Victoria: Cuando los Morlocks vienen esto es natural, además a estas horas créeme cuando te digo que ni un alma nos vamos a encontrar
Natsuki: Victoria tiene razón –dijo y miro a los lados –Por el momento debemos alejarnos de la casa
Daniela: Chicos, tenemos un pequeño problema –dijo y todos la miraron –Creo que nos apresuramos un poco, en este mismo momento vamos con Abaddon y eso pero ¿Cómo rayos vamos a enfrentarnos a los Morlocks?
Kurama Yang: ¿Qué no escuchaste mocosa? –Le pregunto levantando una ceja –Tienen que utilizar sus poderes
Daniela: Ya entendí que quieren que usemos nuestros poderes, pero pensémoslo dos veces ¿quieren?, nosotras no sabíamos que teníamos poderes hasta hace unos días y no sé ustedes, pero yo no puedo usar a placer mi control sobre el agua sin terminar inundando algo
Los dos Kurama se miraron, Daniela había dicho algo que era sumamente cierto e inclusive aunque fueran capaces de usarlos de una manera impulsiva podrían ocasionar un accidente debido a que no sabían manejarlos.
Victoria: ¿A qué quieres llegar? –le pregunto
Daniela: Necesitamos un plan de contingencia, mi propuesta es que consigamos armas
Natsuki: ¿Armas? –Le pregunto -¿Pero de donde vamos a sacar armas a estas horas?
Naruto: Yo tengo algunas –dijo sacando sus shuriken y kunai
Kurama Yang: Eso no será suficiente si queremos entrar a la guarida de esas cosas, además por más armas que tengas, te aseguro que ninguna de ellas sabe lanzar una shuriken o un kunai recto –dijo y lo último que sintió antes de acabar en la nieve fue un coscorrón
Natsuki: Aunque odio admitirlo –dijo y rodó los ojos –El zorro gruñón tiene razón
Todos estaban pensando en una alternativa para solucionar ese problema
Izumi: Tengo una idea –dijo y miro a las demás –Podemos ir al orfanato
La mayoría de las presentes se sorprendieron mucho cuando escucharon a la pelinegra hablar sobre aquel lugar, le traía muy malos recuerdos a Izumi
Natsuki: ¿Al orfanato? –se atrevió a preguntar su mejor amiga
Izumi: Si, tengo entendido que en el sótano existían armas, espero que sigan estando ahí –dijo y todas se miraron no muy convencidas, solo Naruto y Kurama Yang no entendían lo que estaba sucediendo
Naruto: ¿Armas en un orfanato? –Pregunto confundido -¿Por qué habría armas en un orfanato? –pregunto y miró a Izumi quien solo le esquivó la mirada
Daniela: Es una larga historia –dijo intentando desviar el tema
Victoria: Izumi –dijo y esta la miro -¿Estas segura de que en ese lugar podremos encontrar armas? –le pregunto discretamente, sabía perfectamente bien que regresar a ese lugar no iba a ser una caminata hacia el paraíso, y mucho menos para Izumi que le habían sucedido muchas cosas ahí
Izumi: Si –afirmó –Estoy segura, la última vez que estuve ahí pude ver el almacén claramente
Victoria miro a Natsuki y ambas tenían en sus rostros una mirada preocupada
Kurama Ying: Entonces ¿Qué estamos esperando? –pregunto y todos la voltearon a ver
Victoria: Pero…
Kurama Ying: Victoria –la interrumpió –Sé que después de lo que sucedió nadie quiere regresar ahí, pero no tenemos alternativa, se nos acaba el tiempo
Natsuki: Kurama tiene razón –dijo –Cada minuto que estemos desperdiciando pone a Brianna en más peligro. Además si Izumi dio la idea creo que vale la pena –dijo y le sonrió a su amiga
Victoria suspiró: Bien, entonces vamos –dijo y todos asintieron para comenzar a correr hacia aquel lugar que ahora se encontraba en la ruina total
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En un lugar frío y oscuro en una cueva subterránea
Fue recuperando la consciencia poco a poco, empezó a sentir que aún vivía pero le dolía todo el cuerpo, poco a poco fue sintiendo que aún estaba completa, tenía un terrible dolor de cabeza y estaba completamente exhausta, pero eso era todo. Abrió los ojos lentamente mientras que sus demás sentidos se hacían presentes. Pronto empezó a escuchar los sonidos de una gotera y olía muchísimo a humedad lo que le indicaba que se encontraba bajo tierra, estaba muy oscuro pero aun así lograba divisar las enormes piedras negras que se encontraban encima de ella, aunque después notó algo más, algo que de interponía en su visión, de igual manera era negro, pero este tenía forma rectangular y dejaba ciertos espacios, giró su cabeza de lado y pudo ver un panorama diferente de ese lado, pero de nuevo estaba esa figura rectangular, estiró su brazo para saber que era; estaba completamente duro, era hierro. Brianna lentamente comenzó a levantarse ignorando el dolor de sus brazos y pudo distinguir perfectamente que estaba en una jaula, fuera de ella lograban distinguirse muchas rocas y a lo lejos podía verse una pequeña luz que era irradiada por un pequeño lago incandescente. Miro hacía todos lados y no pudo ver a nadie.
Fue cuando recordó todo, el pueblo, el ataque, la golpearon y después se la llevaron. Eso no podía ser bueno de ninguna manera, puso sus manos en la jaula y comenzó a intentar moverla sin embargo sus esfuerzos fueron en vano ya que la jaula solo hacia ruido, no se movía para nada. Entonces vio la salida de todo aquello, frente a ella estaba un largo pedazo de hierro que se extendía por el suelo y al final de este había un pedazo de piedra que lo sujetaba, si lograba alcanzar ese pedazo de piedra y quitarlo del camino, fácilmente podría salir de ahí. Se estiró lo que su brazo le daba alcance, sin embargo no fue suficiente para alcanzar el pedazo de piedra.
Brianna: Maldita sea –dijo intentando estirarse un poco más sin éxito alguno
¿?: Ah, ah, ah –dijo una voz desconocida que venía detrás de ella –Yo que tu no me esforzaría querida –dijo en tono burlón, dicha voz asusto a Brianna y miro hacia atrás, no pudo distinguir bien quien era, lograba detectar una sombra que se movía entre la oscuridad pero nada más
Brianna: ¿Quién eres tú? – le preguntó intentando que su visión mejorara aunque fuera un poco
De la nada, lo que parecía ser la sombra apareció en otro lado
¿?: No debes preocuparte, aún no te haré daño –dijo con voz tétrica
Brianna: ¿Qué quieres decir con "aún"? –le preguntó
¿?: Desafortunadamente para que mi plan se complete es necesaria tu muerte, pero por el momento no me sirves muerta –dijo nuevamente deslizándose entre las sombras
Brianna: Sal a la luz –dijo mirando en todas direcciones, tenía que saber de una vez por todas con quien estaba lidiando. La sombra dejo de moverse entre la oscuridad de las rocas y salió un poco de dicha nubleza, cuando lo hizo Brianna abrió los ojos como platos, lo que presencio la dejo estupefacta, ella lo que se esperaba era a una especie de ladrón, criminal o inclusive hasta el dueño de la secta de la isla, pero cuando miro bien todo pareció ser completamente diferente.
Tenía aspecto humano y cabello completamente blanco lacio, además se podía apreciar bien que lo tenía bastante largo, su piel era de un tono blanco con gris pero no poseía un tono humano, este era mucho más pálido, también tenía rasgos faciales extremadamente finos con cejas delgadas, sus ojos eran de un color azul pálido bastante tétrico, demasiado para el gusto de Brianna, al tener complexión humana se podía decir que era fornido y lo que ella alcanzaba a distinguir de su cuerpo era completamente blanco a excepción por la armadura negra que cubría la mayoría de su cuerpo dejando unos cuantos espacios para que este pudiera verse, de la parte de su pecho estaba completamente cubierto por una armadura negra que era de cuero, aunque en lo que parecía ser la columna vertebral osease en su espalda destacaban los huesos que se salían de su piel, haciendo así una especie de espinas en su espalda bastante puntiagudas y filosas. Sus brazos estaban semi descubiertos ya que en las muñecas tenía puesta la misma armadura negra pero esta solo le cubría parte de las muñecas y un poco más de brazo aunque dejaba sus manos descubiertas solo para dejar ver que en lugar de uñas tenía una especie rara de garras que sobresalían bastante. En lo que restaba a lo demás de su cuerpo como sus piernas, cintura, pies etc; estaba completamente cubierto por la armadura, esta tenía raras escrituras en ella, símbolos muy extraños que Brianna no había visto nunca en su vida casi pareciéndose mucho a unas runas.
Al ver la expresión de la muchacha el hombre simplemente comenzó a reírse
¿?: ¿Sorprendida? –le pregunto burlonamente
Brianna: ¿Y tú quién eres? –le pregunto cuidadosamente
¿?: ¿Estas segura de que esa es tu pregunta principal? –Pregunto alzando una ceja -¿No quieres saber acaso que es lo que soy en realidad?
Brianna: Eres la persona que dirige a los Morlocks ¿No es así?, eso tal vez significa que…
¿?: ¿Qué yo los controlo? –Pregunto interrumpiendo a una sorprendida Brianna, ya que justamente en eso estaba pensando –Veras Brianna no todos somos iguales en nuestro rango –dijo y comenzó a caminar alrededor de la jaula donde la tenía encerrada
Brianna: ¿Cómo sabes mi nombre?
¿?: Oh Porfavor –dijo y hecho a reír –Como no saber quién es la guardiana de la rueda de la luz –dijo y Brianna se sorprendió –Si Brianna, se todo acerca de ti e inclusive cosas que tú no sabes de ti misma, yo las puedo ver
Brianna: Entonces… -dijo pensando –Tu mandaste a que me capturaran
¿?: Puede ser que tengas razón, aunque puede ser que no sea así
Brianna: Habla claro –dijo tajante, no tenía idea de quién podía ser ese tipo, pero una cosa era segura, no le agradaba para nada
¿?: Supongo que estas familiarizada con el hermano de tu amiga Natsuki –dijo y Brianna abrió los ojos como platos –Cuando lance el ataque estaba esperando que me lo trajeran, pero en cuanto te vi en la multitud pude sentir que atrape a alguien poderoso, a alguien a quién si no aprendo a manejar y a tener cautiva desde ahora se convertirá en un gran estorbo para mí
Brianna: No puede ser… -susurro para ella misma recordando todo lo que había sucedido en los últimos días, aquella persona de la cual Naruto y Jiraiya habían estado hablando, la amenaza de la cual les habían advertido, dijeron claramente que iban a buscarlas para quitarles el poder que tenían dentro de cada una de ellas. Con algo de miedo toco su cuello y no pudo sentir nada, su collar no estaba donde debería de estar
¿?: ¿Acaso buscabas esto? –le pregunto y abrió su puño para dejar ver la rueda de la luz
Brianna: Mi collar –dijo e intento tomarlo pero Makoto inmediatamente le quito la mano –Dámelo, es una reliquia familiar –intento mentir, sin embargo el hombre solamente se empezó a reír
¿?: ¿Reliquia familiar? –Pregunto incrédulo –No seas ilusa –dijo y de nuevo comenzó a caminar –Tú y yo sabemos que no es una reliquia familiar, lo descubriste hace unos días
Brianna: ¿Qué vas a saber tú de mí? –le pregunto desafiante
¿?: Ya te lo dije, se más de ti de lo que tú misma sabes de ti, te conozco tan bien que se lo que vas a decir, a hacer o a replicar cuando llegue el momento –dijo y se agacho para estar a la altura de la chica en la jaula –Puedo ver el interior de tus recuerdos más profundos, puedo saber cuáles han sido tus alegrías y tus tristezas más grandes en esta vida –dijo y metió su mano a la jaula bruscamente para tomar su brazo rudamente, haciendo que la chica sintiera un poco de dolor –Y también se lo que atormenta tu alma –dijo mirándola a los ojos –Tus peores miedos, las peores pesadillas, puedo verlo todo –dijo y la soltó, justo en ese momento Brianna se alejó lo más que pudo del tipo, llegando hasta la otra esquina contraria de la jaula en la que encontraba, estaba asustada, no podía negarlo, en su vida había conocido a una persona que le provocara tanto miedo.
Brianna: ¿Quién demonios eres? –le pregunto rogándole a todos los dioses existentes que no fuera quien ella creía, el hombre simplemente sonrío muy cínicamente mientras le daba la espalda a la muchacha dirigiéndose al lago que emitía una pequeña cantidad de luz
¿?: Mi nombre es Makoto Ryusaki –dijo y Brianna se quedó helada, no podía ser cierto, ese tipo en realidad existía, mientras tanto el mencionado se dio la media vuelta para salir del lugar y perderse en las sombras, Brianna espero unos segundos para asegurarse de que ese tipo se hubiera ido, cuando lo único que alcanzo a escuchar fue el sonido de su corazón, su respiración y las gotas de agua que caían de las rocas todas mojadas hacia el suelo hizo que la jaula temblara moviéndola un poco. Como no pudo lograr abrirla intento patearla y al no lograr que se abriera se frustro.
Brianna: Ábrete chatarra vieja –dijo molesta golpeándola con el puño. Tenía algo perfectamente bien claro.
Tenía que salir de ahí al precio que fuera y recuperar la rueda de la luz.
No podía permitirse morir ahí.
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Rothenburg:
Un grupo de personas caminaba en el frío clima, pero no tenían alternativa alguna, tenían el tiempo contado y por cada segundo que sucedía todos tenían en claro que debían rescatar a Brianna antes de que fuera demasiado tarde. Todos caminaron en silencio siguiendo a Izumi, la mayoría de las chicas tenía un nudo en la garganta, no sabían si entrar en ese lugar después de lo que había sucedido le podría provocar a Izumi un paro cardíaco.
Naruto miraba preocupado a su hermana y estaba intrigado por la situación que se estaba dando con Izumi, por lo poco que su hermana le había comentado Izumi era una persona sensible, no sabía él porque pero tenía el ligero presentimiento de que tendría que ver con el lugar al cual se dirigían en ese momento.
Caminaron un poco más hasta que Izumi se detuvo por completo haciendo que Naruto alzara la vista, se encontró con un paisaje bastante tétrico.
Enfrente que aquel grupo de personas se encontraba un edificio bastante grande, pero por como lucía se daba a entender que había estado abandonado por mucho tiempo, además se podían apreciar también pequeñas marcas en las paradas, como si el lugar en algún momento hubiera sufrido un incendio. Parecía a punto de derrumbarse era, de tres pisos y las ventanas estaban esquebrajadas. Y el aire que se respiraba era un aire muy pesado, de soledad, de ansiedad, pero sobretodo de mucho dolor y angustia.
Al lado de la puerta se veía un letrero bastante maltratado y se podría decir que casi roto, sus letras aún no se lograban borrar, pero estaban a punto de, "Casa hogar: Rothenburg" decía. Izumi se detuvo un momento debido a todos los malos recuerdos que ese lugar le traía, pero debía ser fuerte, Brianna necesitaba ser rescatada, no había tiempo para enfocarse en el pasado, solo en el presente. De repente pudo sentir una mano en su hombro, se volteó y pudo ver a su mejor amiga
Natsuki: ¿Estas bien? –Le pregunto -¿Quieres quedarte aquí afuera?
Izumi: No –dijo firmemente –No estamos aquí por gusto, si no por necesidad –dijo y dirigió su mirada hacia el espeluznante lugar –Hagamos esto rápido –dijo y camino hacia la puerta Natsuki miro a su hermano: Vamos –dijo y este asintió, los dos Kurama y las otras chicas entraron a la casa, estaba completamente polvosa, los muebles que habían quedado estaban tirados y la mayoría de las paredes estaban hechas jirones, se podía notar que la casa no solo estaba abandonada, sino que también algo había sucedido y por como lucia, era algo muy malo.
Naruto: Esta casa me da escalofríos –dijo caminando cerca de su hermana, tenía un mal presentimiento y Kurama Yang tenía los pelos de punta, caminaba con mucho cuidado, el más mínimo error y la casa podría venirse abajo.
Pronto llegaron a una escalera que conectaba con el sótano de la casa, todos miraron a Izumi
Izumi: Tenemos que bajar –dijo intentando hacer que su voz sonará segura volteando a ver a sus amigos –El almacén esta allá abajo –dijo y todos la miraron preocupados, sin embargo todos al mismo tiempo se sorprendieron cuando vieron la decisión que se hacía presente en la mirada de Izumi, por su parte la pelinegra estaba buscando una mirada de apoyo, no una de compasión, en aquellos momentos lo más importante era ayudar a Brianna, no su pasado. Naruto miró a la Uchiha muy intrigado, por las miradas que había en el aire existía mucha preocupación entre los demás, pero esa mirada, la había visto antes
Naruto: Entonces ¿Qué estamos esperando? –Pregunto y su hermana lo miro – Hagamos lo que tengamos que hacer y luego salgamos de aquí para rescatar a Brianna –dijo e Izumi sonrío de medio lado, en su mirada podía apreciarse claramente un "Gracias" así que camino hacia donde ella estaba –Yo te cubro
Izumi: Gracias –dijo y abrió la puerta toda polvosa que se encontraba ahí, fue entonces cuando los dos Kuramas se miraron y asintieron para seguir a la Uchiha, después le siguieron las demás a excepción de Natsuki, que aún se encontraba en shock, estaba muy preocupada por Izumi. Si perdía el control podría desatarse una tragedia y ella mejor que nadie lo sabía pues cuando sucedió el accidente ella fue la única que sobrevivió al brutal ataque de su rabia. Su ensoñación termino cuando escucho que alguien la llamaba, miro al frente y pudo observar que su hermano estaba ahí, presente
Naruto: No te preocupes por ella –dijo adivinando sus pensamientos –Yo la cuidare –dijo y Natsuki abrió los ojos platos, Naruto no sabía nada de lo que había sucedido aquella noche, pero se quedó muy sorprendida cuando le dijo que ayudaría a su amiga. La rubia miro y se acercó a su hermano
Natsuki: Yo la protegeré, pero necesito de alguien que nos cuide la espalda –dijo mirándolo
Naruto: Esta bien, estaré detrás de ustedes si algo sucede -dijo y la rubia asintió, sabía que podía contar con su hermano así como él sabía a la perfección que él podía confiar en ella.
Entraron al cuarto y se sorprendieron mucho cuando observaron bien, encontraron algo que definitivamente no esperaban, era otra puerta, pero esta era diferente, estaba hecha de una madera rancia que se veía estaba a punto de caerse, su cerradura de igual manera estaba oxidada pero aun así podía sostenerse dicha cerradura
Victoria: ¿Qué es esto? –le pregunto a Izumi y esta tenía los ojos bien abiertos, no recordaba absolutamente nada acerca de esa puerta que se encontraba ahí en ese momento.
Izumi: No lo sé –dijo sorprendida –Jamás había visto esta puerta
Daniela: ¿No que ya habías entrado? –le pregunto
Izumi: Si –dijo y los miro –Pero cuando yo entre aquí fue por accidente, en aquel entonces solo existía una puerta y recuerdo bien que era la que acabamos de pasar.
Natsuki: ¿Entonces qué es esto? –pregunto y miro a todos, nadie le supo responder
Kurama Ying: Entonces, si ninguno de nosotros sabe que es esa puerta e Izumi que ya había estado aquí no la había visto nunca…
Kurama Yang: Eso significa que esto tiene que ver con la otra dimensión… -dijo y se puso delante de todas –Debemos tener cuidado, esto puede ser una trampa –dijo y miro a su contraparte junto a Naruto –Ustedes dos, necesitamos entrar
Naruto: Esta bien –dijo y miro a las chicas –Todas quédense atrás –dijo y después comenzó a formar el Rasengan
Kurama Yang: Mocoso, Reina del drama –los llamo, sin embargo el segundo lo fulmino con la mirada –Escúchenme bien, si no vemos algo concretamente amenazante no ataquen, puede ser que sea algo más
Kurama Ying: ¿Algo más? –Pregunto y su contraparte asintió -¿Cómo qué? –le pregunto
Kurama Yang: Puede que también podamos encontrar ayuda
Naruto: ¿Ayuda? ¿De qué hablas? –le pregunto
Kurama Yang: Ya lo sabrán, ¿listos? –les pregunto y ambos asintieron, con una de sus colas el Kyubi Yang abrió la puerta, Naruto estaba listo para todo y el Kurama Ying se encontraba listo para hacer un Bijudama en caso de que algo malo sucediera y tuviera que proteger a las guardianas y a Naruto.
Pero no hubo necesidad de eso ya que frente a sus ojos no había ninguna amenaza latente, o bueno, al menos no lo parecía
Naruto: ¿Qué es esto-dattebayo? –pregunto
No era un arsenal, era un templo
En medio del salón de dicho templo había varias escaleras que elevaban un poco el suelo, y ahí había muchas velas encendidas, así como en los límites de dicho salón también se encontraban mesas con muchas velas encendidas, tal como en medio del salón, pero eso no era todo lo que habitaba en ese lugar, justo en medio, ahí donde estaban las escaleras Kurama Yang logro distinguir una silueta, estaba de espaldas.
Izumi: Este no es el almacén de armas que yo recuerdo –dijo mirando alrededor
Victoria: Es un templo…
Daniela: La pregunta aquí es ¿Qué hace un templo escondido entre las ruinas de un orfanato completamente abandonado? –pregunto y Kurama Yang se puso alerta
Kurama Yang: No está abandonado –dijo y los pelos se le erizaron
Naruto: ¿De qué hablas? –le pregunto a su compañero
Kurama Yang: Mira allá –dijo y con su cabeza señalo a dicha silueta que se encontraba cerca de ellos pero un poco más arriba por el templo –Tengan cuidado, puede ser peligroso
Natsuki: No lo creo –dijo y dio unos pasos cerca de dicho templo
Kurama Yang: ¡Oye mocosa! –Le reclamo -¿No te dije que tuvieras cuidado?
Natsuki: Relájate Kurama –le dijo y poco a poco se fue acercando –Tal vez pueda ayudarnos
Kurama Yang: ¿Y si no lo es? –pregunto
Kurama Ying: Natsuki tiene razón –dijo y su contraparte lo fulmino con la mirada –Siente su Chakra, está tranquilo y sabe que estamos aquí, de querer atacarnos seguramente ya lo habría hecho
Natsuki: Exacto –dijo y miro a sus amigas y a su hermano –De todas maneras tenemos que tener cuidado, no nos confiemos tanto –dijo y avanzo unos pasos pero fue detenida cuando su hermano la tomo del brazo
Naruto: Ten cuidado, no sabemos quién podría ser –dattebayo –dijo y su hermana lo miro a los ojos
Natsuki: Lo sé, pero no creo que sea peligroso –dijo y miro al hombre que estaba sentado de espaldas hacia ellos, por su parte Naruto se quedó cerca de su hermana, en esta situación tenía que estar listo para reaccionar ante cualquier señal de peligro
Mientras tanto el hombre que estaba de espaldas que hasta el momento parecía no moverse, comenzó a hacerlo, acomodando varias cosas en lo que parecía ser el centro del templo. Con mucho cuidado Natsuki miro a su alrededor, todo parecía estar tranquilo, no había nada sospechoso ahí o al menos eso era lo que parecía.
Natsuki: ¿Hola? –Pregunto acercándose cuidadosamente –Disculpe –dijo -¿Podría ayudarnos?
¿?: Zapatos –dijo el hombre, no era una voz tétrica, era calmada y serena, sin embargo esa frase había confundido mucho a Naruto y a los demas
Natsuki: ¿Perdón? –le volvió a preguntar
¿?: Sus zapatos –dijo y Natsuki miro sus zapatos al igual que los demás, a su parecer no había nada de raro –Están ensuciando el templo con las cenizas de la casa –dijo y Naruto se sorprendió, alzo un pie y pudo ver que la huella de sus zapato había dejado marca en el templo, después miro hacia atrás y pudo notar como las pisadas que él y su hermana habían dado mientras caminaban estaban marcadas en el suelo, Victoria y Daniela se miraron mutuamente, era una sensación extraña, pero no sentían ninguna señal de peligro.
Naruto miro al viejo: Lo lamentamos mucho –dattebayo –dijo –Nos los quitamos –dijo e intento quitarse un zapato, Natsuki intento hacer lo mismo al igual que los demás a excepción de los zorros presentes.
¿?: El momento ya paso –dijo sorprendiendo a todos –Ahora no tiene caso que se los quiten –dijo y fue cuando se paró y dio la vuelta para mirar cara a cara a Natsuki y a Naruto, que eran los que estaban más cerca de él. Fue ahí cuando pudieron ver su rostro, era un hombre de piel blanca pero arrugada y seguramente debía ser por la edad ya que el hombre aparentaba unos setenta, casi ochenta años, su cuerpo estaba cubierto con una túnica blanca muy parecida a la que usan los monjes, pero tenía su cabello largo, canoso y ondulado que le llegaba más o menos un poco más debajo de los hombros, una corta barba rodeaba su boca y barbilla, por el largo se podía decir que llevaba bastante tiempo sin afeitarse, tenía una mirada bastante segura de el mismo. Sus ojos eran de un color oscuro, estos inmediatamente se dirigieron hacia las personas que se encontraban lejos. -¿Por qué no acercan más? –les pregunto y estos no supieron que contestar, solo se miraron unos a otros –Acérquense, no les hare ningún daño –dijo seguro, Daniela y Victoria se miraron y asintieron, si no les había hecho nada a Naruto y a Natsuki que eran los que estaban más cerca de él, entonces no tenían de que temer. Kurama Ying miro a Natsuki y se acercó a ella, después le siguieron las dos hermanas Song, Kurama Yang aún estaba desconfiando de aquel hombre, a simple vista no parecía amenazante, pero esto era demasiado raro – Parece que el nueve colas es más desconfiado de lo que se cuenta –dijo y todos voltearon a ver a Kurama Yang, quien solamente fulmino al viejo con la mirada
Kurama Yang: ¿Quién eres tú mocoso? –le pregunto
¿?: Veo que no me reconocen –dijo y miro a Natsuki –Ni siquiera tú que te visite hace unas noches, Natsuki –dijo haciendo que Natsuki se sorprendiera
Naruto: ¿Qué? –Pregunto sorprendido –Natsuki, ¿conoces a este tipo? –le pregunto y Natsuki lo miró sorprendida, había algo en aquel hombre que se le hacía muy familiar pero la frase "Hace unas noches" revoloteaba en su cabeza, fue entonces cuando lo entendió todo
Natsuki: ¿Abaddon? –Le pregunto sorprendida -¿Eres tú? –le pregunto sin poder creerlo
Abaddon: Así es –dijo y todos miraron sorprendida a la rubia
Natsuki: Pero… ¿Cómo? –Le pregunto –Si eres diferente a la manera en la que yo te conozco
Abaddon: La ilusión que tú ves es lo que yo te quiero mostrar, no lo que soy en realidad, tengo que aparentar ser un brujo oscuro y tenebroso para evitar fisgones en el templo. Además mi presencia es solamente la que se manifiesta –dijo y levanto las manos a los lados con los codos doblados –No he salido de este templo en más de 20 años –les explico, aclarando varias cosas y dudas - Ahora díganme ¿Qué quieren que haga por ustedes? –les pregunto y Natsuki se quedó pensando la respuesta un momento, si esa persona en realidad era Abaddon algún significado tenía que tener esa pregunta
Victoria: Necesitamos armas –le dijo y el anciano la miro
Abaddon: ¿Estas segura de que eso es lo que necesitan? –Le pregunto –El arma es solamente un instrumento, solo se usa con un propósito, depende que es lo que quieran obtener, necesitan una razón para usar un arma
Kurama Ying: Pero eso es lo que venimos a buscar –le dijo mirándolo
Abaddon: Una cosa es lo que buscan y otra es lo que necesitan
Kurama Yang: Oye mocoso –le dijo al brujo –No tenemos tiempo para tus juegos mentales, tenemos que rescatar a Brianna, ahora dinos en donde están las armas
Abaddon: Paciencia amigo mío –dijo con total serenidad – Para este viaje que todos ustedes están a punto de tomar van a tener que obtener mucha paciencia
Naruto: ¿De qué está hablando viejo? –le pregunto
Abaddon miro a Naruto, este simplemente no pudo sentir ningún mal sentimiento en él, ningún Chakra o señal que se manifestara que activara su sentido de alerta máxima, al contrario, podía sentir una gran paciencia y amabilidad por parte del viejo, como si fuera un maestro que le enseña a su más joven e impaciente alumno
Abaddon: Permítanme preguntarles de otra forma ¿Qué están buscando dentro de todo este desastre? –les pregunto a todos, sin embargo ninguno lograba acertar
Daniela puso su cerebro a trabajar, tenía que encontrar la respuesta adecuada a ello si no, no habría manera alguna de que pudieran obtener las armas –"El brujo es muy inteligente, ahora, si el arma no es la respuesta y ya nos dijo que las armas son un instrumento para poder encontrar algo, pero la respuesta tampoco era Brianna ya que la habían mencionado antes y no daba efecto, entonces lo que lo conecta es…" –pensó y se puso a razonar cual podía ser la respuesta correcta
Naruto: Viejo, ya le dijimos que necesitamos rescatar a Brianna, para eso debemos de tener las armas que venimos a buscar –dattebayo
Abaddon: Piensa bien lo que me estás diciendo –dijo y Naruto lo miro –Me estás diciendo el instrumento que necesitan para rescatar a la guardiana restante, ya localizaste lo que quieren hacer con esa arma ¿Pero qué es lo que buscan rescatando no solo a Brianna, sino a todo el pueblo de Rothenburg? –le pregunto y Natsuki intento ver para donde iba aquella pregunta
Naruto: ¡AHHHH! –Exclamo rascándose la cabeza -¡Nunca he sido bueno para los acertijos –dattebayo! –dijo desesperado al no entender
Kurama Yang: Eso es porque siempre has sido un tarado –le dijo sin ninguna pizca de compasión
Naruto: ¡¿Qué dijiste bola de pelos?! –le pregunto molesto -¡Si de verdad te crees tan listo, entonces resuelve el acertijo del viejo por ti mismo! –exclamo
Kurama Yang: ¡¿Y tú que crees que estoy haciendo idiota?! –le pregunto juntando cara con su Jinchūriki molesto
Kurama Ying: ¡Naruto! ¡Gruñón! –Les exclamo molesto haciendo que los dos lo miraran –Este no es el momento
Victoria: Kurama tiene razón –les dijo con una gotita en la cabeza por su comportamiento
Daniela seguía pensando, si ya había mencionado al pueblo de Rothenburg, significaba que debía tener algo que ver con el ataque de los Morlocks ¿Qué era lo que necesitaban para vivir tranquilos?, se preguntaba así misma, hasta que hallo la respuesta
Daniela: Una salida –dijo en voz alta, haciendo que todas la miraran
Abaddon: ¿Una salida? –le pregunto
Daniela: Eso creo –dijo haciendo que el viejo alzara una ceja
Abaddon: ¿Tú crees? –le pregunto haciéndola dudar
Daniela: N-No –tartamudeo –Y-Yo, yo lo sé –dijo y cerro sus ojos para después suspirar profundo –Necesitamos una salida para todos los abusos que se han cometido en nuestra aldea y nuestra gente contra Makoto –dijo haciendo que todos se sorprendieran.
Abaddon: Libertad –dijo y miro a los demás –Necesitan recuperar su libertad –dijo y bajo los escalones ante la mirada expectante de todos los ahí presentes – Los voy a ayudar a ser libres –dijo y Natsuki bajo las escaleras para quedar frente al brujo
Natsuki: ¿Qué tenemos que hacer? –le pregunto segura de sí misma
Abaddon: Síganme –dijo y comenzó a caminar hacia dentro del templo, donde misteriosamente apareció otra puerta de madera, solo que esta era madera negra y tenía un aspecto algo macabro –Para iniciar su misión tienen que encontrar varias cosas, entre ellas, el arma que les ayudara a conseguir la victoria
Kurama Yang: Pues eso es básicamente lo que venimos a buscar mocoso –le dijo fastidiado, ganándose una mirada fulminante de su contraparte
Abaddon: Pero no cualquier arma –dijo y todos lo miraron mientras este abría la puerta negra haciendo que todos se quedaran boquiabiertos
Había armas por todos lados, en las paredes, en los estantes e inclusive en el techo.
Naruto y Natsuki observaron todas las armas, el primero se sorprendió porque la mayoría de esas cosas no las conocía, solo algunas espadas y cuchillas, pero nada más. Y por el otro lado Natsuki observaba con gran detenimiento cada arma que se encontraba en aquel lugar, a la mayoría de los soldados les había visto almenos con alguna de esas en su vida. Aunque en realidad no sabía cómo utilizarlas podía darse cierta idea.
Daniela: Valla –dijo mirando alrededor
Abaddon: Como pueden ver, tienen de donde escoger –dijo y miro a todos los presentes –Tomen la que más se acomode a su cuerpo y peso, pero más que nada, tomen la que más se ajuste a su alma y espíritu
Naruto: ¿De qué hablas viejo? –le pregunto sin entender
Abaddon: Estas armas, no son armas cualquiera, cada una de ellas tiene especial significancia espiritualmente para cada persona que la toma y la utiliza. No es que ustedes elijan el arma, el arma los elije…
Todos se quedaron muy sorprendidos por lo que había dicho el hombre, pero si Abaddon estaba de su lado no tenían de que dudar, tenían que hacer lo que él decía si acaso querían rescatar a Brianna y continuar con la batalla que les correspondía pelear por ser las guardianas.
Victoria: Bien –dijo decidida -¿Qué esperamos? –pregunto y todos asintieron
Todos comenzaron a buscar cual era el arma que mejor podían utilizar, el arma que les fuera más fácil manejar, primero buscaron algo con que sujetar las armas que podrían utilizar, encontraron unos cinturones que a la altura de las caderas de la parte trasera tenía dos hendiduras para guardar cuchillos, y en la parte de enfrente podían guardar municiones para las pistolas, en la parte de al lado de los muslos las cuerdas tenían en donde guardas dos pistolas, todas tomaron dos pistolas negras calibre 22 y en la parte donde podían guardar las municiones habían 5 espacios de cada lado, por lo que cada quien tomo 10 municiones y las puso en el cinturón. Lo más básico ya lo tenían, ahora era momento de encargarse de lo más importante, sus propias armas. Se dirigieron hacia donde se encontraban dichas armas y Victoria observo bien una de ellas pero no para ella, si no para Brianna.
En aquel tiempo, cuando era un soldado tenía un arma en específico y ahora tenía un arma muy parecida a la que Brianna usaba en esos tiempos
Una guadaña.
Una guadaña con un largo mango, hecha de un material que aún no lograba identificar, pero era completamente negro, lo más probable era que fuera de metal pintado con negro, la hoja de la guadaña era bastante grande pero de igual manera al igual que el mango, era completamente negra, de verdad que parecía como si la misma muerte hubiera dejado su guadaña de lado y la hubiera dejado ahí, en ese almacén para que en ese mismo momento Victoria la encontrara, la tomo y pudo sentir que estaba algo pesada, pero en lo que ella alcanzaba a recordar el arma que Brianna utilizaba era casi idéntica a esta, lo único que cambiaba era el color, la castaña miro al lado y habían varias telas, tenía que probar que verdaderamente estaba afilada, tomo una de color negro y la deslizo por el mango de la hoja, haciendo que se cortara al instante
Abaddon: Dudo que esa sea tu arma –le dijo y Victoria asustada volteo a ver al brujo –Creo que deberías de buscar otra arma
Victoria: No es para mí –le dijo y el hombre la miro –Brianna utilizaba esta arma cuando estaba en el ejército, ella también necesitara una y estoy segura de que su antigua arma será la elección perfecta, ya sabe manejarla
Abaddon: Entonces se la llevaron –le dijo y la chica bajo la cabeza
Victoria: Así es
Abaddon: ¿Y qué les hace pensar que aún se encuentra con vida? Todos sabemos que a los humanos que se llevan los usan como alimento –dijo y Victoria lo miró
Victoria: Brianna es diferente –dijo segura –Te puedo asegurar que si hay alguien que resista ese tipo de ambientes y amenazas, es ella
Abaddon: ¿Cómo lo sabes?
Victoria: Porque la conozco, aparte de que Brianna jamás les ha tenido ningún miedo a esas criaturas, ella es un hueso duro de roer
Abaddon: Un alma guerrera –le dijo sonriendo, el también conocía a Brianna, sabía cómo era su carácter, y si, la chica tenía un carácter fiero, pero a la vez era sincera y de un buen corazón. Lo que ella siempre había apreciado más eran a sus seres queridos, tanto así que daría la vida por ellos sin pensárselo dos veces. Esa era Brianna, alguien la empujaba y ella les devolvía el empujón aún más fuerte, alguien le gritaba y ella les gritaba aún más fuerte y alto. Muchos la consideraban una mujer de temer ya que cuando se enojaba podía ser muy violenta. Sin embargo las personas que eran cercanas a ella y no le tenían miedo alguno sabían perfectamente bien que dentro del corazón de Brianna había mucho más de lo que se podía ver a simple vista, cuanto más tiempo pasaras con ella te dabas cuenta que su presencia y su persona serían irremplazables y si, era cierto, también tenía una gran bocota floja y opiniones bastante fuertes acerca de algunos temas, pero también era una mujer sensible y amorosa, que había creado una caparazón para que nadie pudiera lastimarla, aunque se encargaba de ocultarlo perfectamente bien bajo su actitudes de "chica mala" o de "chica grosera". Si, fuese cual fuese la situación Brianna daría pelea.
Victoria: Exactamente
Abaddon se acercó y tomo el arma: Estas armas no son normales ¿lo sabias?
Victoria: Habías mencionado algo hace un rato, pero la verdad no te explicaste, dijiste algo acerca de que el arma nos elije a nosotros
Abaddon: Les dije la verdad –dijo y miro la guadaña –Las armas que se encuentran aquí no son solamente un almacén que alguna persona dejo aquí por casualidad, esas armas –dijo y señalo con la mano las pistolas que Victoria traía en las piernas con el cinturón –Junto con estas tienen mucha significancia espiritual…
Victoria: ¿A qué te refieres? –le pregunto
Abaddon: Este tipo de armas fueron construidas con el motivo especifico de la resonancia de almas –le dijo y Victoria lo miro –Cuando utilizas un arma tienes muchos sentimientos encontrados, la adrenalina corre por tus venas, el miedo y la pasión están en su límite, mientras más utilizas aquella arma ya sea para defenderte o atacar una parte de tu alma se funde con tu arma –dijo y tomo una espada cerca de él, la saco de su funda y comenzó a utilizarla, podía verse claramente que era todo un maestro ya que la manejaba con perfección, o al menos así lo veía Victoria –Estas armas están hechas con materiales que son muy sensibles a los sentimientos y al alma humana, mientras más pelees y más te esfuerces, el arma te reconoce y peleara contigo manteniéndose firme y sin romperse mientras su dueño tenga vida y luche por un motivo justo –dijo y entonces dejo su demostración y guardo la espada en su funda- Como puedes ver estas armas no las puede usar cualquier persona, solamente personas con un motivo muy marcado pueden hacerlo, y ese motivo debe ser justo, venerable, bueno, protector…
Victoria: En otras palabras… -dijo y miro al anciano a los ojos –Estas armas pueden ser usadas solamente por gente que tiene algún buen motivo para luchar, no para asesinar o lastimar a gente inocente
Abaddon: Exactamente, no solamente la espada o la guadaña pueden ser capaces de eso, cualquier arma dentro de este almacén tienen ese efecto, luchar por causas justas, es ahí cuando tu alma y el arma se unen por completo, creando una resonancia que hace efecto en todo el cuerpo y el arma del maestro se vuelven uno solo, cambiando la forma del arma a la que más se adecue y se vuelva más poderosa y manejable al usuario, cuando llegue ese momento lucharas como si el arma fuera una parte más de tu ser.
Victoria: Y… -dijo mientras la pregunta resonaba en su cabeza -¿Qué sucede cuando el maestro comienza a romper ese juramento o esa regla?
Abaddon: La propia arma es encargada de proveer el castigo –dijo y la miro –El arma pierde su filo, poco a poco se va oxidando sin importar el material, se vuelve cada vez más pesada al igual que el cargo de conciencia de la persona en cuestión hasta que finalmente la propia arma acaba con la vida de su usuario, sin embargo todo esto también tiene un precio para el arma, cuando el usuario muere por esta razón el arma se vuelve maldita, matando a aquel posible sucesor que la use.
Victoria: Entonces ¿Qué debe hacerse?
Abaddon: El arma debe enterrarse con el cuerpo del usuario maldito, si eso no es posible entonces de la misma manera, debe enterrarse lo más profundo que se pueda, donde nadie sea capaz de encontrarla y antes de ponerle la tierra encima debes de prenderle fuego; así si por asares del destino el arma es desenterrada no tendrá mucho tiempo y se oxidara sola hasta que se vuelva completamente inútil –dijo y tomo la guadaña –En este caso la guadaña le ha puesto el ojo a Brianna desde hace años
Victoria: ¿De qué hablas?
Abaddon: Una guadaña normalmente es utilizada por granjeros, para poder segar a ras la tierra. Aunque también es el símbolo de la muerte, aquella presencia tan temible que ningún ser vivo puede contradecir su voluntad, es aquella que decide quien vive y quien muere, así como el granjero decide que hierba seguirá creciendo y cual necesita ser cortada porque ya llego a su madurez máxima, ese es el don de Brianna, además del rayo, su tarea dentro de ustedes, que son las guardianas es muy importante ya que la Rueda de la Luz hace exactamente eso
Victoria: Quita la vida y devuelve la misma… -dijo intentando adivinar las palabras del brujo
Abaddon: Veo que ya entendiste el contexto –dijo y cerro sus ojos, depositando un poco de su energía en ella, haciendo que dicha arma se encogiera, escondiendo por completo su hoja cortante, dejando solo una pequeña lanza con las puntas circulares completamente inofensivas, sin embargo en el centro de dicha lanza, había una pequeña marca, una marca que era exactamente igual a la rueda de la luz, en aquel momento Victoria pudo ver con claridad como ese pequeño símbolo brotaba algo de luz para después apagarse, el brujo le extendió el arma a Victoria –La guadaña sabe perfectamente bien quien es su dueño, a quien pertenece, no te preocupes, no olvidara que la guardiana del Rayo y de la Rueda es la elegida para guiarla es esta gran batalla que están por enfrentar.
Victoria: Se le daré –dijo tomándola y guardándola en su cinturón, ajustando las cuerdas para que el arma no se resbalara ni por el más mínimo error –Cuando la encuentre se la daré
Abaddon: Bien, ahora que sabes la realidad acerca de estas armas, debes buscar la tuya
Victoria: ¿Y cómo voy a saber cuál es la mía? –le pregunto
Abaddon: Usa la resonancia como punto clave –le dijo sonriendo mientras se retiraba del lugar, tenía que ver a las demás, tenía que asegurarse de que lo estaban haciendo bien
Por su parte Daniela se encontraba merodeando en el almacén y sus ojos aun no podían dar crédito a lo que veían, eran muchas armas, se preguntaba lo que cual se todas esas podía ser su arma, tenía algo de curiosidad por lo que había dicho el brujo pero hasta eso lo había entendido en parte. De la mayoría de las chicas del grupo la de más agilidad y agudeza mental era ella, por lo que podía captar indirectas a kilómetros de distancia y también podría entender lo que decían algunos ancianos sobre "cosas de la vida". Estaba pensando justo en eso cuando pudo escuchar claramente como si una gota de agua cayera a la distancia, esta volteo para saber que o donde era sin embargo no logro localizar el sonido, después de ello se fijó bien si podía ver algo en el piso que estuviera mojado pero no encontró nada
Daniela: "Seguramente fue mi imaginación" –pensó para luego seguir buscando su arma, algunos minutos después volvió a escuchar aquel sonido, pero esta vez la gota de agua sonaba más fuerte, como si fuera una especie de indicación de que se estaba acercando a algo o a alguien, miro de nuevo a los lados y no había nadie cerca -¡Hey! –Llamo -¿Quién está ahí? –pregunto pero ninguna voz respondió, agudizo un poco su vista y no consiguió nada, no podía ver ni siquiera una sombra de que alguien se encontrara cerca. Fue entonces cuando su cuerpo comenzó a sentirse raro, como si su mente estuviera buscando algo, y ese "algo" ya la había encontrado ahora lo único que tenía que hacer era llegar a ese objetivo, se sintió bastante atraída por aquella fuerza. Sin saber hacia dónde se dirigía comenzó a caminar hacia donde la llamaba aquella extraña fuerza, cuando la pelirroja estaba demasiado cerca de aquel objeto parecía ser que la fuerza desconocida se había retirado, dejando a una Daniela muy confundida mirando a los alrededores a ver si había algo ahí, de repente escucho algo a la vuelta de aquel pasillo y comenzó a caminar, fuera lo que fuera iba a descubrir que era lo que sucedía, fue entonces cuando dirigió la mirada a aquella arma que a sus ojos parecía brillar.
Era un arco
Un arco recurvo de color negro, plegable que en un movimiento sencillo podía hacerse pequeño o agrandarse, sus cuerdas era una de retracción rápida para que el usuario tuviera máxima potencia, en sus curvaturas tenia hojas de plata y se veían verdaderamente afiladas. Al lado de dicho arco se podía distinguir un carcaj pero no tenía ninguna flecha dentro lo que extraño mucho a la pelirroja y debajo de estos dos se encontraba una especie de pulsera que podía apreciarse que era de plata con varias gemas distintas de diferentes colores, y en el centro se podía apreciar una especie de vació de color gris, así como la plata. A los alrededores de toda la pulsera las gemas irradiaban algo de luz, estas eran de distintos colores, Daniela pudo distinguir 8, Blanco, Rojo, Negro, Azul, Morado, Amarillo, Verde y Rosa. No tenía idea de qué clase de arco era, pero podía deducirse fácilmente que no era de un uso normal.
¿?: ¿Entonces el arco? –le pregunto una voz misteriosa, Daniela volteo hacia atrás algo asustada ya que no había detectado la presencia de nadie en su ensoñación con el arco.
Daniela: Me asustaste –le dijo al brujo
Abaddon: No tienes de que asustarte mientras estés aquí, mientras te encuentres dentro de estos muros no tendrás que preocuparte por ningún enemigo –le dijo dándole una sonrisa amable, después miro el arco y sonrió de lado –Parece ser que ya encontraste tu arma
Daniela: Es algo extraño -confeso – Hace unos minutos pude percibir algo, como si gotas de agua cayeran, pude escucharlo y después sucedió…
Abaddon: ¿Qué sucedió? –le pregunto
Daniela: No se cómo explicarlo bien, era algo así como un llamado, algo que me trajo hasta aquí
Abaddon: La resonancia –le dijo y Daniela lo miro confundida
Daniela: ¿Perdón? –le pregunto
Abaddon: El arma ya eligió a su dueña –le dijo y Daniela lo miro sorprendida, ahora entendía las palabras que había querido decir hacía rato, cuando aún estaban en el centro del templo
Daniela: Eso quiere decir que…
Abaddon: Así es –le dijo mirándola –El arco te ha elegido a ti para que lo uses en tus batallas
Daniela: Pero este arco es extraño –dijo y sin pensarlo tomo el carcaj que se encontraba en el mostrador –Se supone que un arco necesita flechas y a menos de que yo esté completamente ciega, aquí no hay ninguna flecha
Abaddon: Lo que sucede es que estas armas no son armas comunes, son especiales, no todo lo que ves en las películas y escenas de acción se cumplen
Daniela: ¿Entonces de donde saco las flechas? –le pregunto
Abaddon: Ponte el carcaj –le dijo y Daniela aun confundida se lo pudo dejando las flechas en su espalda –Muy bien, ahora necesitas concentrarte, cierra los ojos y deja que tu energía fluya
Daniela: ¿Qué?
Abaddon: Solo haz lo que te digo –le dijo confiado, tanto así que a Daniela no le quedo de otra
Cerró los ojos y se concentró en la voz del brujo
Abaddon: Ahora, solo concéntrate en mi voz, escucha los latidos de tu corazón, siente como la sangre corre por tus venas, como tu alma se forja en una misma con tu arma, deja que esa energía salga de ti –le dijo cuidadosamente, Daniela hizo caso y respiro profundo, después de ello se concentró en ella, se imaginó como si una corriente de energía la rodeara, una corriente azul que después pudo sentir como una pequeña cantidad salía de su zona, después abrió los ojos y sintió que en su la espalda había un poco más de peso que lo habitual, miro y sus ojos se abrieron como platos cuando vio que el carcaj ahora se encontraba repleto de flechas, tanto fue su conmoción que se dio cuenta de que había un espejo al lado y se miró la espalda solamente para confirmar lo que sus ojos ya habían visto antes, el carcaj estaba lleno. Asombrada miro al brujo
Daniela: ¿Cómo lo hiciste? –le pregunto
Abaddon: Yo no fui, fuiste tú
Daniela: ¿Yo? –Pregunto incrédula – Pero yo no hice nada
Abaddon: Por supuesto que si, como te dije antes, estas armas son especiales y esas flechas que están en tu espalda son creadas a base de tu propia energía, de tu propio Chakra, mientras tengas Chakra y concentres la energía en tu arco, tendrás flechas sin límite además no tendrás de que preocuparte si haces movimientos arriesgados, las flechas no se caerán o no saldrán del carcaj a menos de que tu propia mano o la de alguien más tenga intención de sacarlas –dijo y Daniela lo comprendió, pero aún le quedaba una duda
Daniela: ¿Y qué hay de eso? –Le pregunto -¿Qué es?
Abaddon: Es el brazalete de control, estas flechas –dijo y saco una, dejando ver que su largo era de color negro pero la punta era bastante peculiar ya que era de plata –Tienen filo de plata
Daniela: ¿Por qué tanta insistencia con la plata? –le pregunto
Abaddon: Porque esa es la debilidad de los ejércitos de Makoto, todos sus seguidores pueden ser derrotados con la plata a excepción del mismo Makoto –esta revelación hizo que la chica se sorprendiera, pero ahora podía entender y armar un plan de ataque contra Makoto –Pero aún no te he dicho todos los usos de este brazalete –dijo y se lo tendió –Tómalo y póntelo –le dijo y Daniela obedeció, su puso el brazalete y en ese momento pudo sentir como si una onda de energía se expandiera por todo su cuerpo, después de eso el brujo se acercó –Este brazalete controla las utilidades de las flechas a tu gusto, solo tienes que presionar la joya correcta y la flecha hará lo que tú digas y este en las opciones
Daniela: ¿Y cuáles son las opciones?
Abaddon: La joya blanca –dijo y Daniela miro el brazalete –Es el color neutro, eso significa que la flecha no tendrá otra intención más que ser utilizada como un arma veloz, osease un arma normal pero con punta de plata, la joya roja son flechas explosivas, la negra es flechas que están listas para extender polvo de plata, cuando llega a su objetivo deja salir al aire pequeñas particular de plata, la joya azul es la flecha eléctrica, si quieres desactivar algo o causar un corto circuito según la situación, esa flecha va a ayudarte; la flecha morada cuando llega a su objetivo abre un conducto secreto que deja salir un veneno letal que acaba con la vida del oponente sin importar su especie en menos de 1 hora; la joya amarilla es una flecha que al llegar a su objetivo dispara proyectiles secundarios letales de plata; la joya verde es para ocasiones especiales, como cuando se está en una situación de peligro estando en la oscuridad esta se debe arrojar y crea una luz infrarroja que ilumina mucho los lugares además de que también sirve para crear luz ultravioleta; y por último la joya rosa es una flecha sónica; como puedes ver este arco es muy especial y se puede utilizar de muchas maneras para ayudar a mucha gente en diferentes situaciones
Daniela: Lo veo claramente –dijo asombrada bajando el brazo, el brujo sonrío y tomo el arco
Abaddon: Este también puedes usarlo a voluntad –le dijo y la chica miro el arco que estaba en su posición completa, después de ello le hizo un movimiento rápido haciendo que bajara y subiera haciendo que el arma se encogiera del tamaño de la cadera de la chica –Esto es para que puedas llevarlo a donde sea más fácilmente, no te costara tanto trabajo usarlo, el movimiento que acabo de usar puedes usarlo para abrirlo y cerrarlo, además… -dijo y señalo una especie de botón que se giraba y encontraba en medio del arco –Esto se atora en tu espalda, a la altura de tu cintura, cuando quieras utilizarlo solo gira la el botón, y cuando quieras ponerlo de nuevo en tu espalda simplemente ponlo y automáticamente el arco quedara plegado –dijo y le dio el arco a la chica –Ten algo en cuenta Daniela –le dijo y la pelirroja lo miro –Esta arma es el arma del cazador, y un cazador debe tener mucho juicio y hacer movimientos astutos antes de que la presa se escape de sus manos –dijo y le puso su mano en el hombro –La guardiana del elemento agua debe ser la astuta, la que crea los planes gracias a su gran agudeza mental en asuntos bélicos –dijo y la mujer lo miro a los ojos –Habrá ocasiones en que el fracaso o la victoria estarán en tus manos y dependiendo de lo que digas o lo que hagas se sabrá el resultado mental. Se prudente y ten a tus camaradas siempre en la mente. Nunca dejar a un hombre atrás –dijo y la chica asintió, sabía bien a lo que se refería
Daniela: "Este tipo de situación, estas palabras…" –pensó reflexionando –"Solo se usan cuando nos preparamos para la guerra…" –pensó y cerró los ojos.
La guerra se acercaba y no habría poder humano o místico que la detuviera, lo único que podían hacer era dar absolutamente todo de ellas, ya que esta sería una batalla larga y desgastante: tendrían que estar preparadas para todo. Pero sobretodo…
Se estaban jugando el futuro y la libertad de todas las dimensiones existentes y por haber.
Con estas últimos pensamientos la chica alzo la vista pero ya no encontró a nadie, así como el brujo había aparecido también hacia desaparecido. Daniela miro su arco y lo apretó fuertemente, ya estaba decidido, iba a luchar por la libertad de todos.
Izumi mientras tanto se paseaba entre los estantes y el almacén buscando algo en específico. Ella sabía perfectamente bien que arma le correspondía usar, lo había descubierto en el pasado y algo dentro de ella lo intuía perfectamente bien desde esa noche en la cual utilizo esa arma para escapar.
Durante su tiempo con la familia Song jamás quiso volver a tocar un arma, solo se dedicaba a curar las heridas de estas y a mantenerse lo más lejos posible de todo conflicto que llevara como sujetos principales los objetos punzocortantes.
Pero ahora las cosas habían cambiado, al igual que en un pasado no era ningún juego de niños, ahora estaban en riesgo muchas cosas, sus amigos, su familia, su pueblo y todas las personas vivientes con alma en su interior. Tenía muy en claro que debía dejar sus temores atrás y comenzar de nuevo, tenía que hacerlo por ellos, no podía defraudar a todas esas personas que habían depositado sus confianza en ella, debía ser fuerte para enfrentar la situación que se les presentaba en aquel momento, sin embargo en su interior aún tenía miedo, su pasado latente le creaba miedo en el alma, pero Natsuki le había dicho que las malas experiencias tenían que darnos fuerza para poder mirar al frente y ver la luz del futuro.
Izumi: "Si logre salir de aquel infierno…" –dijo y giro su cabeza para encontrar su arma, la chica suspiro y camino hacia donde se encontraba aquella arma que tenía marcado su destino, miro hacia los lados y no pudo divisar a nadie así que la tomo de su estante y la saco de su funda, la katana estaba perfectamente limpia y lista para usarse, era bastante ligera así que no habría ningún problema para poder utilizarla –"Entonces también puedo lograr esto…" –finalizo su pensamiento guardando la katana en su funda
¿?: Veo… -dijo y la chica inmediatamente se dio la vuelta para poder ver al brujo –Que no necesitaste mi ayuda para así poder encontrar el arma que te corresponde; Izumi…
Izumi: Creo que era muy obvio –dijo y miro al brujo –Antes ya la había utilizado, y aunque todavía no se manejarla como una profesional estoy segura de que si me entreno, puedo lograr hacerlo…
Abaddon: La utilizaste aquella noche ¿No es así? –le pregunto e Izumi asintió sin dirigirle la mirada
Izumi: A pesar del tiempo que ha pasado, no me logrado zafarme de aquel recuerdo e intentado escapar de aquellas pesadillas, de aquellas cosas que cometí, pero parece que los fantasmas siempre me van a perseguir… -dijo angustiada
Abaddon: Lo que sucedió no fue tu culpa Izumi –le dijo y la pelinegra lo miro –Aquella noche solo estabas defendiendo tu vida, lo que sucedió después era algo que ninguno de nosotros hubiera podido evitar, aquellas personas sellaron su destino de la manera que lo hicieron por las barbaridades que cometieron. Tu no debes sentirte culpable de eso… -dijo y le puso una mano en el hombro –Desde esa noche haz querido recuperar la inocencia, la libertad que te robaron, pero no has podido encontrar el modo de hacerlo –dijo y saco la katana de su funda, enseñándosela –Esta arma es el arma del guerrero, de aquel que siempre se aferra a sus ideales y a sus sentimientos más profundos, si tus ideales y moral son fuertes, no habrá nada que pueda detenerte, ni siquiera tu pasado podrá detenerte… -le dijo y le hizo una seña para que la chica pusiera sus manos, cosa que hizo – Con esta arma, tu poder y el amor que tienes de los seres que te rodean, encontraras tu camino y aunque no te dieras cuenta, ya comenzaste tu camino hacia algo más preciado que tu libertad… -dijo y la chica lo miro
Izumi: Disculpe, pero no lo entiendo ¿De qué está hablando?
Abaddon: Estas iniciando tu camino para descubrir tu verdad, quien eres, de dónde vienes pero más que nada –dijo y la chica lo miro esperanzada. Durante toda su vida se había preguntado quien era ella, quienes habían sido sus padres, ¿Qué había sido de ella antes de llegar a ese orfanato?, no lo sabía y siempre lo había querido descubrir –Aunque tengo que advertírtelo Izumi, el camino que estas por recorrer es un camino difícil, lleno de trampas, en donde tus enemigos te pondrán muchas trampas, con esos ojos vas a tener que descubrir quien dice la verdad y quién miente. Muchas personas intentaran ponerte en contra de aquellas personas que están predestinadas en tu camino, sigue a tu corazón, a tu alma…
Izumi: Pero no podemos vivir conforme a lo que sentimos… -dijo algo dolida
Abaddon: Eso es lo que tú crees, pero en realidad. ¿Qué es esta vida sin los sentimientos? ¿Sin el corazón? ¿Sin el alma? –Pregunto e Izumi no pudo responder a eso –Escúchame y escúchame bien Izumi, siempre sigue a tu alma, no le falles a tus sentimientos, vivir a lo que conforme sientes o no hacerlo será tu decisión, pero en tu mente y corazón debe existir el perdón. Pero más que nada, debes tener en mente que el amor es más fuerte que cualquier cosa
Izumi: ¿Por qué? –le pregunto
Abaddon: No puedo decírtelo, pero llegara alguien que va a llegar a hacerte pedazos pero al mismo tiempo esa persona te va a reconstruir, te hará vivir. Y en tus manos está la felicidad de ambos. Solo en tus manos –dijo y le dio el arma –Ahora es hora de asumir tu destino, aquel que solo con tus decisiones va a terminar de escribirse, guerrera Uchiha –dijo y enfrente de sus ojos el brujo desapareció haciendo que la chica se asustara un poco, miro a los lados y al no encontrar a nadie solo suspiro y miro la espada, pensando en todo lo que le había dicho y comenzó a sentir ansiedad y sus ojos comenzaron a arder, esta los cerro y sacudió la cabeza, este no era el momento para uno de sus ataques de ansiedad, no podía permitírselo en un momento tan importante
Izumi: Primero lo primero –se dijo a sí misma y coloco la katana en su funda –Y después mis problemas –dijo y salió en busca de sus amigos
Sin embargo no contaba con que alguien más la estuviera observando y analizando lo que le había dicho aquel brujo, no podía entender muchas cosas, él sabía su pasado y por ese motivo sabía bien que superarlo no sería nada sencillo, su preocupación iba a aquel Sharingan azul, el conocía el Sharingan en todas sus facetas, pero jamás había visto uno de ese color, tendría que averiguar a qué se debía. Kurama Ying solo respiro hondo, esta guerra se pondría bastante desagradable.
Mientras tanto Natsuki se encontraba caminando junto con su hermano y ambos admiraban la clase de armas que se encontraban ahí, aunque como ya habíamos mencionado Naruto solo conocía unas cuantas.
Natsuki: Puede que se vea pequeña, pero este almacén es más grande de lo que creía
Naruto: No lo entiendo… -dijo y su hermana lo miro -¿Este era un orfanato? –Le pregunto y la rubia asintió -¿Entonces que hacen estas armas aquí? ¿Que no se supone que un orfanato es una casa para los niños?
Natsuki se mordió la lengua, no podía decirle a su hermano acerca de lo que había sucedido con Izumi, o al menos aún no.
Natsuki: Tu mismo lo dijiste "Se supone" –dijo haciendo la palabra entre comillas con sus manos
Naruto: ¿Entonces? –Pregunto –Aquí sucedió algo mas ¿No es así? –Le pregunto y Natsuki miro hacia otro lado –Hay algo que no me estás diciendo hermana –le dijo y esta vez Natsuki lo miro directamente a los ojos
Natsuki: Es un asunto sumamente delicado, Izumi tiene que ver en todo esto y estoy casi segura de que la cosa esa que tiene en sus ojos también está involucrada
Naruto: ¿El Sharingan? –pregunto y la chica asintió
Natsuki: Escucha, por el momento no puedo decirte todo porque es una historia muy larga y a la vez muy retorcida, pero si te digo una cosa, tenemos que encontrar a alguien que la guie con sus ojos y sus sentimientos encontrados a este lugar
Naruto no entendió muy bien de lo que estaba hablando pero por la forma en que su hermana hablada acerca del tema, no era algo que pudiera decirse con facilidad
Natsuki: ¿Tienes a alguien que pueda ayudarnos? –le pregunto
Naruto: Sasuke podría ayudar en esta situación -dattebayo
Natsuki: ¿El? –le pregunto con desconfianza -¿No existe alguien más? –le pregunto
Naruto: ¿No quieres? –le pregunto algo extrañado
Natsuki: Entiéndeme, no lo juzgo por su pasado o lo que sea; pero muchos especialistas han intentado tratar con esto que tiene Izumi y no lo han logrado, honestamente no sé si tu amigo pueda hacerlo, además yo personalmente tendré que hablar con él y ver si verdaderamente podemos confiar en él, no puedo poder a Izumi en manos de cualquier persona, aunque lleven el mismo apellido… -dijo preocupada
Naruto: Pero Sasuke es de confiar –dijo defendiendo a su amigo
Natsuki: Para ti es de confiar, pero necesito saber que va a ayudar a descubrir que es lo que le sucede y no la va a usar como rata de laboratorio
Naruto: Sasuke no haría algo así – dattebayo –Naruto defendió a su amigo –En tal caso, sería Orochimaru el que quisiera experimentar con alguien de Sharingan Azul
Natsuki: Confiare en quien me de confianza, punto. –dijo y camino mirando las armas un poco molesta, Naruto simplemente la miro con el cejo fruncido
Naruto: "Es terca, necia y orgullosa –dattebayo" –pensó y después también comenzó a caminar observando las armas
La rubia avanzo hasta que en su oído logro detectar una especie de frecuencia, cuando comenzó a sentir que era se detuvo
Naruto: ¿Qué sucede? –le pregunto
Natsuki: ¿Escuchas eso? –le pregunto mirándolo
Naruto: ¿Escuchar que –dattebayo? –pregunto mirando a los dos lados
Natsuki: Es como algo que es capaz de escucharse, pero también de sentirse, levemente, pero se siente –dijo caminando a donde aquel zumbido se hacía más fuerte
Naruto: ¿Crees que sea el enemigo?
Natsuki: No, Abaddon dijo que el lugar era seguro. No es el enemigo, es algo más, es como si algo estuviera resonando –dijo y en eso Kurama Ying salió de una esquina observando a su Jinchūriki -¿Puedes escuchar eso? –le pregunto
Kurama Ying: Si, ese sonido me está retumbando en la cabeza –dijo sacudiéndose –Es algo así como un llamado
Natsuki: Si, un llamado, pero ¿A dónde? –le pregunto
Naruto: Yo sigo sin escuchar nada –dattebayo –dijo confundido
Natsuki: Pero si Naruto no lo escucha…
Kurama Ying: Esto es muy raro –le dijo y comenzó a retroceder –Busquen por allá, yo iré a otros lados, verificare que ese sonido no se escucha en todas partes
Natsuki: Entendido –dijo y miro a su hermano –Vamos –dijo y en la esquina se detuvo un poco
Naruto: ¿Qué sientes? –le pregunto
Natsuki señalo a su izquierda: Por ahí, es en donde se hace más fuerte –dijo y camino guiándose por aquella sensación tan extraña. Siguieron caminando por varios minutos hasta que encontraron un rincón con dos armas gemelas.
Eran armas gemelas Sai
Estaban deslumbrantes, por lo que podían identificarse de que eran de plata y en el mango estaba cubierto por unas ligas de piel de color negras, además en el inicio del mango se encontraba una joya amarilla y en el centro de dicha joya se podía hallar un pequeño remolino
Abaddon: ¿Entonces para ti son las armas gemelas? –le pregunto y ambos hermanos miraron al brujo que había salido de la nada
Naruto: ¿Y usted de donde salió viejo? –le pregunto sorprendido
Abaddon: Eso es lo que menos importa –dijo tranquilo mientras se acercaba a Natsuki –Era de esperarse que esas fueran tus armas
Natsuki: ¿Por qué? –le pregunto
Abaddon miro también a Naruto: Solamente es cuestión de mirarlos a ambos –dijo y después dirigió su mirada a las Sai –Esas armas son gemelas y ustedes son exactamente lo mismo. Pero más allá de ello el Sai era utilizado por nuestros antepasados, sobretodo en la época del antiguo Egipto –dijo y Naruto se quedó confundido -Lo usaban las guerreras, las mujeres protectoras encargadas de grandes responsabilidades –dijo y miro a Natsuki –El Sai es el arma de los protectores, tu y yo hermano son protectores es por eso que en tu cabeza resonaba el llamado, tu alma resuena con la protección, con el querer proteger a todos aquellos que amas con el poder que guardan en su interior –dijo y miro a Naruto –Aquel sonido también resuena en ti, solo que de una manera diferente
Naruto: ¿De qué habla? –le pregunto
Abaddon: Creciste solo ¿no es así? –Le pregunto y Naruto abrió sus ojos como platos – Todos te detestaban y te guardaban rencor por lo que llevas dentro. Cuando eras un niño aquel dolor te carcomía el alma, con ese tipo de características me sorprende mucho que no hayas caído en la oscuridad en la que muchos se encierran cuando eso sucede –dijo y cerró los ojos mientras Naruto lo miraba impresionado, él no había dicho ninguna palabra acerca de su pasado hacia el brujo –Tú fuiste la excepción, fuiste contracorriente y en tu corazón siempre guardaste un sueño. Esa era tu meta, la que te dio fuerza. –Dijo y los abrió – Tú eres protector de ello, de la buena voluntad, del buen camino, de tus amigos, del que siempre se va a poder salir adelante a pesar de todos los obstáculos que te pongan en frente. Tienes ese poder de cambiar a la gente -dijo para después sonreír –Tu no necesitas un arma –dijo y puso su dedo índice en el pecho de Naruto –Tu arma más poderosa está aquí adentro, la fuerza de tu corazón, eso es lo que te hace diferente, eso es lo que te hace ser un protector del alma –dijo y Naruto se quedó mudo, no sabía bien cómo responder a aquello que el brujo le estaba diciendo, su hermana por otro lado miro el rostro de su hermano y sonrió, ella sabía que todo aquello era cierto, lo podía sentir y le daba mucho gusto que su hermano fuera así, un gran hombre, una gran persona.
De la nada el brujo comenzó a hacerse para atrás y antes de que se dieran cuenta este desapareció dejando a los dos hermanos consternados.
Natsuki: ¿Estas bien? –Le pregunto y este la miro para después asentir -¿Qué te preocupa? –pregunto, ella sabía muy bien que algo había en la mente de Naruto
Naruto: No es nada, es solo que sus palabras –dijo y miro el lugar en el cual el brujo desapareció –Esas palabras, me pareció escucharlas antes -dattebayo
Natsuki sonrió, algo que extraño a su hermano: No sé de qué te sorprendes –dijo sonriendo –Nada de lo que dijo Abaddon es mentira, tu eres el protector de tu mundo –dijo y Naruto la miro a los ojos –Pero ya no estás solo, ahora me tienes a mí y si eso implica cargar con el mismo dolor que tú lo hare sin dudarlo dos veces –dijo –Naruto, no importa lo que suceda, yo nunca te dejare solo –dijo y Naruto ablando su mirada, cuantas veces quiso escuchar esas palabras de niño, ahora parecía que la vida le estaba devolviendo lo que le habían quitado hacia años, el amor de hermanos lo pudo encontrar y estaba convencido de que jamás lo dejaría ir.
Natsuki: ¿Dónde están esas dos bolas con pelo? –le pregunto mirando a los dos lados sin verlos
Naruto: No lo sé –le dijo
Natsuki: Esta bien, será mejor que vallamos a buscarlos, cada minuto que pasa ponemos a Brianna en más peligro –dijo y avanzo a buscar a los demás, sin embargo Naruto se quedó en su lugar, pudo ver que algo destellaba y poco su cuello para así poder ver el dije que Susan les había regalado colgado en su cuello, sonrió, ese dije era prueba de que jamás estaría solo, que siempre tendría un lugar al cual regresar, pero también le recordaba lo que más tenía que proteger en la vida, la aldea, sus amigos, sus aliados… y ahora también podía decir a su hermana: Naruto –le dijo y este miro en dirección a la rubia –Vamos
Naruto: Si, perdona –le dijo y troto un poco para alcanzar a su hermana
En otro lado del almacén Victoria merodeaba el lugar sin encontrar aquel sonido o sin sentir algo parecido a lo que el brujo le había dicho. Suspiro y siguió su camino, hasta que paso por un pasillo en el cual pudo sentir un ligero temblor en su cuerpo, miro atrás y el temblor desapareció, regreso al pasillo y pudo de nuevo sentirlo, camino hacía donde aquel extraño sentimiento la llevaba hasta que frente a ella se encontró un arma.
Un hacha
Al principio la chica se sorprendió, pero la quito de su estante, era un hacha bastante llamativa, el mango era de madera, pero no era madera común ya que ella antes había tomado un hacha y no se sentía de la misma manera, esta se sentía, fuerte, irrompible, que podía resistir mil y un golpes.
Mientras tanto la parte filosa del arma podía distinguirse que estaba hecha de plata, y estaba bastante por no decir muy afilada, poseía una ligereza que era fácil intercambiarla de una mano a otra en un segundo y con un aventón muy ligero.
Abaddon: Entonces ya está –dijo apareciendo detrás de ella, Victoria no se asustó y siguió mirando el arma, después de todo ella ya sabía que cuando encontrara el arma que le perteneciera el brujo aparecería sin avisar de un lugar desconocido –El leñador –le dijo y esta vez la castaña si lo miro –El hacha es el arma del leñador, aquel que corta madera para sus propias necesidades, aunque a veces lo haga por el bien del árbol, cuando se tienen que cortar ciertas ramas que no le hacen bien al árbol para dejarlo crecer, pero también el leñador decide que árbol sigue creciendo y cual no. El hacha quita la vida o la deja crecer, así como lo hace la tierra, ella decide en cuales lugares no pueden existir cosechas y en qué lugares sí.
Victoria observaba al brujo mientras intentaba entender las palabras que le decía, era bastante profundo todo aquello, pero ahora más que nunca tenían que aprender a defenderse, a pelear, pero sobre todo a tomar decisiones, ya que esto le afectaría a más de uno. Esto decidiría si la raza humana viviría libre o se quedaría siendo esclava. Cuando la chica se dio la vuelta pudo ver que el brujo ya no se encontraba cosa que no le extraño, ahora que ya había encontrado su arma y también la de Brianna, era hora de irse, tenían que rescatar a Brianna lo más rápido y posible que pudieran hacerlo.
Kurama Ying y Kurama Yang se encontraban presentes en el templo, ambos habían decidido esperar a los demás ahí ya que ellos por ser zorros no podían usar armas sin embargo tampoco eran unas criaturas débiles.
Tiempo después todos se reunieron en el templo, todos ya vestidos, con las armas. Abaddon los miro a todos y a cada uno de ellos
Abaddon: Escuchen bien guardianes –les dijo –Este es el principio de su batalla, la batalla que van a tener que librar por el bien dimensional, si Makoto gana esta guerra no solo esta o la dimensión de la que vienen Naruto, Natsuki y los dos Kurama se verán comprometidas, se están enfrentando a un enemigo con proporciones universales que es capaz de eliminar y no tener piedad a quien se le ponga enfrente, solo ustedes y nadie más que ustedes serán capaces de detenerlo, tendrán que trabajar en equipo para conseguirlo, lograr que sus poderes estén al cien, la naturaleza, la gente, la vida misma esta de su lado y luchara con todos ustedes hasta vencer o hasta que la derroten. –dijo y los miro a todos duramente –Aunque tengo que advertírselos, esta guerra costara muchos sacrificios, algunos de estos les costara la vida algunos y a otros tendrán que poner todo su corazón y su propia alma en decisiones de alto riesgo –miro a Victoria –Algunas vidas generaran nuevas vidas producto del amor –miro a Daniela –Mientras que otras vidas les serán arrebatadas de sus manos sin nada que puedan hacer. Busquen sus respuestas, busquen en su pasado y encontraran verdades que dolerán hasta el alma –dijo y miro a Izumi –Pero que serán necesarias para poder crecer y liberar su poder completamente, el camino de cada una de ustedes es distinto, pero todos llegaran a la misma meta, la misma solución es la misma salvación. Puede que en algunos caminos haya más espinas y dolor que en otros, pero nadie, absolutamente nadie se salvara de ellos. Cada camino que elijan será duro y cruel; y de ustedes dependerá quedarse estancados ahí o mirar hacia adelante para conseguir la libertad universal que se merecen desde hace tanto tiempo –dijo y miro en específico a las 5 chicas –Los últimos años para ustedes han sido un verdadero infierno, han sido esclavos de Makoto sin saberlo, ustedes mejor que nadie saben lo que es vivir bajo ataduras, el no saber si llegaras o no con vida a casa o si volverás a ver a los seres que amas. No permitan que eso les suceda a los demás, no dejen que los ideales erróneos de ese monstruo se cumplan eliminando a cada ser vivo existente en este y otros mundos. Si quieren salvar a sus familias y amigos –dijo y miro a Naruto y a los dos Kurama –Y a todos los demás, deben de aprender a controlar sus poderes. Ese es su destino, aquel que está escrito desde hace siglos atrás…
Daniela: Entonces… -dijo y todos la miraron –Si esto está escrito desde hacía años, ¿sabe cómo va a terminar? –le pregunto
Abaddon: La vida no funciona así –les dijo –Solo el camino está escrito, no el destino
Daniela: Ay pero que conveniente –murmuro palmeándose la frente mientras Victoria le daba un codazo en las costillas para que se callara, normalmente los comentarios de ese tipo eran de Brianna
Abaddon sonrió: Tengan en cuenta algo, grábenselo muy bien en la cabeza, si ustedes no pueden detener esta amenaza entonces nadie será capaz de hacerlo.
Victoria: Le estamos eternamente agradecidos por lo que ha hecho por nosotros –le dijo –Pero necesitamos saber en dónde se encuentra la puerta al hogar de los Morlocks
Abaddon: Vallan a la selva, ahí encontraran el camino muy fácilmente –les dijo serio –Pero tengan mucho cuidado, desde ahora tendrán que cuidarse las espaldas ahora más que nunca, usen las armas de plata si por algún motivo no pueden usar sus poderes
Naruto: ¿Por qué de plata? –pregunto curioso
Abaddon: Eso es muy simple –dijo –Cuando Judas traiciono a Jesús lo hizo por monedas de plata, desde entonces la plata es el símbolo de la traición, del mal –dijo y los miro a todos –La plata desde entonces es la maldición de todos aquellos que están malditos y entre ellos se encuentran Makoto y sus legiones –dijo aclarando las dudas de todos –Todas las municiones que ustedes poseen son balas de plata y les aseguro que no se agotaran tan fácilmente
Victoria: Descríbanos el lugar de entrada –dijo recuperando el tema de entrada
Abaddon: Eso no va a ser necesario, sigan las respiraciones y encontraran la entrada. Ahora deben irse –les dijo y alzo la mano hacia la puerta, esta simplemente se abrió dejando ver la selva –Cuando lleguen a la mansión habrán encontrado la entrada a su guarida y al infierno… -dijo y todos lo miraron –Esta es su pelea guardianes. Hagan lo que les dicten sus instintos y sus valores –dijo y cerro el puño, en cuanto lo hizo el templo en el que parecían estar había desaparecido, estaban enfrente de la gran selva que cubría gran parte de la isla, pero a oscuras daba la impresión de ser bastante por no decir muy hostil
Naruto: ¿Cómo llegamos aquí? –pregunto mirando buscando el templo y al viejo pero sin resultado
Kurama Yang: Parece que el mocoso nos dirigió hacia aquí –les dijo y miro a Daniela –Creí que los brujos solo existían en nuestra dimensión y que se habían extinguido hacia años
Daniela: La verdad es que aquí hacia tan solo unos años tampoco eran muy bien aceptados, inclusive llego una etapa de cacería de brujas, pero con las nuevas leyes que interpuso el gobernador la brujería está permitida siempre y cuando no dañe a otro ser viviente. La mayoría de los brujos que radican en esta isla son espirituales, guían a la gente y les da su apoyo
Victoria: La verdad estoy feliz de habérnoslo encontrado, espero que nos haya lanzado buenas vibras porque para donde nos vamos a meter, vamos a necesitar suerte
Natsuki: Sera mejor que nos pongamos en marcha –dijo mirando a los demás –Al mal paso darle prisa –dijo y comenzó a caminar entrando a la selva, su hermano la siguió inmediatamente después y así hasta que todas los guardianes y los dos zorros entraron a la selva a buscar a su amiga. Todos ellos tenían algo muy en claro.
Debían rescatar a Brianna sin importar nada.
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En lo más profundo del bosque, donde la luz parecía casi no tocar y en donde los cuervos hacían más acto de presencia, en donde reinaba una gran y preciada calma. Ahí en el fondo podía distinguirse una cabaña, hecha de madera y con un aspecto macabro, las ventanas parecían estar cerradas pero dentro de la misma emanaba una pequeña cantidad de luz, siendo señal de que la casa estaba habitada. Claramente podía identificarse que aquella casa, era donde habitaba una bruja.
Abaddon en su cuerpo macabro se acercó a dicha cabaña, sabiendo perfectamente bien que había alguien ahí dentro. Ya no era hora de dormir, ahora que la amenaza había despertado tendrían que usar todo su poder para detenerlo. Toco la puerta y espero a que alguien le abriera, cuando una persona la abrió, dicha bruja no podía creer lo que veía.
¿?: Abaddon –dijo la mujer sin salir de su asombro
Abaddon: Buenas noches Selene –le dijo a aquella mujer –Necesito hablar contigo
Aquella mujer era Selene, en realidad nadie sabía su verdadero nombre ya que ella misma se lo quito cuando obtuvo sus poderes hacía años, sin embargo era muy aceptada por el pueblo de Rothenburg, había sido directora de la escuela a ala que la mayoría de los estudiantes asistía en secundaria y preparatoria, aquella escuela llamada "Rothenburg Palace" ya que era un palacio enorme que antes había sido ocupado por los grandes reyes de aquellas tierras hacia cientos de años, ahora era lugar de residencia de muchos alumnos jóvenes que buscaban aprender para después ir a la universidad y hacer una vida diferente o mejor a la que estaban acostumbrados. Selene había dirigido dicha academia durante 15 años, hasta que hacía tiempo en específico cuando sucedió aquel incidente del orfanato de donde había salido Izumi se retiró del cargo, dejando a Susan como directora de dicha Academia. Era una mujer que aparentaba unos 50 años, de piel blanca, ojos color café, cabello color negro y lacio. Además no era muy alta de estatura y era una mujer de cuerpo bien torneado, tenía una mirada amable así como la de una abuela que ya había pasado por muchas cosas. Después de que se marchara instalo su propia casa lejos de todo y de todos, en el pueblo desde aquel entonces jamás se le había vuelto a ver, hasta ahora…
Selene: ¿Qué haces aquí?
Abaddon: Necesito hablar contigo y con el aquelarre, es una emergencia–le dijo tétricamente
Selene: ¿Sabes qué hora es Abaddon? –Le pregunto –Sophia, el niño y te puedo asegurar que todos los del aquelarre están dormidos, creo que no es hora de que estés aquí
Abaddon: Selene –dijo y la miro duramente –Los guardianes han despertado, la rueda de la luz está brillando ¿entiendes lo que te estoy diciendo?
Selene se quedó sorprendida, tanto así que abrió los ojos de pura sorpresa, ella sabía perfectamente bien lo que significaba aquello
Selene: ¿Estás hablando enserio? –le pregunto sorprendida y este asintió serio
Abaddon: La hora llego, debemos ponernos en acción –le dijo y Selene abrió por completo la puerta para dejar pasar al brujo
Selene: Quédate aquí, iré por Sophia, después iremos a alertar a Baltazar y los demás –dijo y sin perder más tiempo se perdió en lo profundo de la cabaña para despertar a aquella persona con la cual vivía, era necesario, si Makoto había despertado y aquellas personas ya se habían dado cuenta de que las guardianas ya se habían descubierto a sí mismas y lo que eran significa que el momento de luchar había llegado.
Unos minutos después una persona apareció al lado de Selene, era una joven de por lo menos unos 24 años, de cabello castaño largo y ondulado, piel morena clara, nariz y rostro perfectamente simétrico y ojos azules. Al igual que Selene no era muy alta, por lo que tenía un cuerpo bien proporcionado. La chica se llamaba Sophia Kyteler y había sido junto con Izumi una de las pocas personas que había salido con vida aquella noche en el orfanato.
Sophia: Abaddon –le dijo aun somnolienta -¿Qué haces aquí?
Abaddon: Es hora de que se levanten
Sophia: ¿Cuál es la urgencia?
Abaddon: Parece que ninguno de los dos se ha enterado acerca de lo que sucedió hace unos días ¿no es así?
Sophia: ¿De qué hablas? –Le pregunto –Sabes que nosotros nunca volvimos a acercarnos al pueblo y los espíritus han estado un poco alterados pero no hay nada más –le dijo cansada
Abaddon: Lo sé, por eso vine, para decirles las noticias… -dijo y suspiro –Makoto ha despertado –le dijo e inmediatamente la chica que no estaba enterada de la noticia abrió los ojos como platos
Sophia: ¿Hablas en serio? –le pregunto alterado
Abaddon: Si no fuera así no estaría aquí arriesgando la seguridad del niño haciendo que alguien me viera –dijo y suspiro –Escuchen, esta es una emergencia verdaderamente grave y las guardianas van a necesitar su ayuda
Sophia: ¿Las guardianas? –le pregunto sin creerlo -¿Quieres decir que Izumi ya lo sabe? –le pregunto preocupada por su amiga, aunque no se habían visto en muchos años ella seguía estando preocupada por aquellas dulce niña que quería mucho y defendió como a nadie en su tiempo cuando ambas estaban en el orfanato
Abaddon: No solo ella –le dijo –Ya apareció la luz del alma –le dijo y las dos se sorprendieron mucho
Sophia: ¿Y quién era? –Le pregunto -¿Quién era la luz del alma?
Abaddon: El hermano gemelo de Natsuki –le dijo haciendo que una vez más los 3 brujos se sobresaltaran
Sophia: ¿Natsuki tiene un gemelo? –le pregunto y Abaddon asintió
Abaddon: Makoto ha atacado a su gente y ahora vino a buscar a su hermana para protegerla, Jiraiya también está aquí, los poderes místicos están por despertar
Sophia: ¿Dónde están? –le pregunto teniendo un mal presentimiento
Abaddon: Brianna, la guardiana del rayo y la protectora de la rueda de la luz fue secuestrada por los Morlocks
Sophia: ¡¿Qué?! –pregunto alterada
Selene: Sophia cálmate –intento decirle la mujer
Sophia: ¡No! –Exclamo preocupada -¡De ninguna manera! ¡¿Cómo quieres que me calme si la rueda de la luz está en manos de ese monstruo?! –Pregunto angustiada -¡Tengo que ir al pueblo, necesitamos recuperarla o todo habrá terminado antes de que empiece! ¡Y además tenemos que poner en alerta al aquelarre, debemos juntar al consejo para que actuemos ya! –exclamo y salió corriendo a su cuarto para cambiarse
Selene: Espera, Sophia… -intento decirle pero ya era tarde, la chica había cerrado la puerta tras de sí para cambiarse y salir al pueblo cuanto antes - ¿Qué no nos has dicho Abaddon? –le pregunto
Abaddon: Las guardianas, el hermano de Natsuki y los dos zorros se fueron a rescatar a Brianna –dijo y el hombre frente de el puso una expresión de terror – Parece ser que van a atacar a los Morlocks
Selene: ¡¿QUE DIJISTE?! –exclamo la mujer sin poder creer lo que había escuchado
Abaddon: Es hora de reunir al aquelarre –dijo y se quitó el bastón que tenía en la espalda, después pronuncio una especie de conjuro en voz baja alzando el bastón con las manos, finalmente con violencia bajo una punta del bastón hasta el suelo.
En ese preciso momento pareció ser que una ola expansiva de color blanco salió del mismo bastón, esa era la señal de alerta máxima y todos los integrantes del aquelarre de todas las edades despertarían al llamado de aquella magia.
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Por su parte los demás parecía que habían llegado a su destino, hacía tan solo unos minutos en la selva se parecía lograr escuchar respiraciones fuertes, agresivas, todos se pusieron en alerta y siguieron aquel sonido con ayuda de los dos Kurama ya que ambos poseían un buen oído. Habían llegado a otra casona abandonada, solamente que esta era aún más tétrica que la del orfanato, se veía claramente que casi estaba a punto de caerse, además sé que era bastante grande por lo que sería muy fácil perderse dentro de ella.
Daniela: De todas las casas embrujadas que existen, creo que esta se lleva el premio a la más tétrica
Kurama Ying: Por primera y única vez estoy de acuerdo contigo –le dijo mirando hacia todos lados para asegurarse de que no hubiera nadie
Naruto se acercó a su hermana: ¿Estas segura de que es aquí? –le pregunto
Natsuki: Jamás había venido aquí, pero escucha –le dijo y todos guardaron silencio y de nuevo pudieron escuchar las respiraciones pesadas y violentas que provenían de la casa
Naruto: El viejo dijo que siguiéramos las respiraciones –dattebayo
Natsuki: Exactamente –dijo y señalo la casa –Y de esa casa es de donde vienen las respiraciones
Victoria se agacho y toco el suelo, pudiendo sentir algo. Era una rara especie de energía, como extrañas vibraciones y en su mente comenzó a figurarse una especie de mapa; lugares peligrosos, llenos de sangre y muerte, calabozos, centros de trabajo, una sala donde la mayoría de las cosas estaban en calma a excepción de una fuerte energía que parecía estar atrapada allí adentro. Cuando abrió los ojos pudo ver con claridad que todos se le estaban quedando viendo
Kurama Yang: ¿Qué viste? –le pregunto directamente
Victoria: Lo que estamos buscando no está en la casa –dijo poniéndose de pie –Esta debajo de ella –dijo y señalo un lugar un poco apartado de donde estaban –Ahí es en donde empiezan sus dominios, pareció ser que eso y todo lo que está detrás de él son sus dominios.
Daniela: ¿Cómo sabes eso?
Victoria: Va a sonarles extraño, pero solo toque el suelo y pude sentir muchas cosas, es como si la figura de lo que está bajo tierra viniera a mi cabeza trazando como una especie de mapa –dijo y dio unos pasos al frente –Chicos, no me gusto lo que vi, será mejor que nos apresuremos…
Kurama Yang: Mocosa –le dijo y esta volteo -¿Qué fue lo que viste?
Victoria: A parte de mucha sangre y muchos cadáveres –le dijo meneando la cabeza intentando sacar esas imágenes de su cabeza –Están planeando algo, como una especie de ataque hacia algún lugar… -dijo preocupada
Naruto: ¡¿Qué dijiste?! –exclamo alterado, y su primer pensamiento fue Konoha y las demás aldeas, si atacaban ahora que él no estaba tendrían que defenderse como pudieran, aunque una parte de él estaba algo tranquilo porque sabía que Sasuke, Kakashi y los demás Hokages incluyendo a su propio padre estaban en la aldea así que les sería un poco difícil derrocar la aldea de la Hoja, pero la de la Arena y todas las demás hasta donde él sabía no tenían ninguna otra protección más que los Kages y los demás ninjas. -¿Estas segura? –le pregunto
Victoria: No me creas mucho, pero la verdad es una sensación difícil de olvidar –le dijo temblando un poco -¿Por qué? –Le pregunto -¿Qué sucede?
Naruto miro a Kurama Yang: No sé porque tengo el presentimiento de que atacaran Konoha y las demás aldeas –dijo y Kurama Yang frunció el ceño
Kurama Yang: Puede ser una posibilidad… -dijo pensando como rayos podrían proteger a todos en la otra dimensión mientras que ellos estaban aquí
Natsuki: Creo que lo que tenemos que hacer está muy claro –dijo y todos la miraron –Debemos destruir el arsenal y su ejército –dijo sorprendiendo a todos –Es la única manera de evitar un ataque monstruoso hacia su aldea y hacia Rothenburg
Kurama Ying: ¿Estás loca? –Le pregunto –Solo somos nosotros, esta es una misión de rescate no una misión de espionaje
Natsuki: ¿Tienes alguna otra idea Kurama? –Le pregunto –Si permitimos que ese tipo o lo que sea siga teniendo ese tipo de arsenal tarde o temprano atacara, es mejor destruirlo ahora. Te aseguro que no se espera nuestra jugada
Kurama Ying: De todas maneras, primero debemos saber en qué lugar se encuentra Brianna para poder rescatarla…
Daniela: ¡Hey! –Exclamo llamando la atención de todo el grupo -¿No creen que nos estamos adelantando demasiado? –Les pregunto –Ni siquiera hemos entrado a la casona y ya estamos haciendo suposiciones de lo que podría pasar o no, concentrémonos en una cosa a la vez. –Dijo y suspiro –Muy bien, si Victoria ya dijo que el lugar que estamos buscando está bajo tierra eso significa que debe de existir algún tipo de conexión o túnel que nos lleve a lo más profundo de la madriguera. –Dijo y miro a Victoria –Tal vez ahí abajo tienes un panorama un poco más amplio de lo que hay o no hay, si lo que dice acerca del arsenal es cierto…
Naruto: Vamos a destruir esas armas… -completo la frase de la pelirroja
Daniela: Exactamente, pero solo si de verdad existe un riesgo de que puedan atacar a alguna aldea o a nuestro pueblo, mientras tanto nos quedaremos juntos y buscaremos a Brianna ¿está claro? –le pregunto y todos asintieron, era un buen plan.
Kurama Yang: Una cosa más –les dijo –No se separen a menos de que nuestras vidas dependan de ello mocosos, ese tipo va a aprovechar cualquier oportunidad para poder robar los poderes que existan dentro de ustedes ¿está claro? –les pregunto al grupo y todos asintieron –Naruto –le dijo y el rubio lo miro –Tu, Ying y yo somos los que tenemos más capacidad en pelea, por lo que estaremos al tanto de cualquier actividad sospechosa y a la primer señal de alarma atacaremos
Naruto: Si –afirmo el rubio poniéndose serio
Victoria: Muy bien, entonces será mejor que nos apresuremos –dijo y todos comenzaron a caminar hacia la casona.
Entraron uno por uno, como las chicas habían agarrado linternas del almacén las sacaron ya que el lugar estaba en la penumbra total. Ahí con la luz de las linternas fue cuando alcanzaron a distinguir un poco mejor el lugar, los dos Kurama habían encendido una pequeña llama en sus colas para mirar por donde iban. Los sofás y los muebles estaban todos polvorientos e inclusive algunos se encontraban destruidos y rasguñados, existían muchos pasillos dentro de la misma casa y en el trayecto también se encontraban con muchas puertas.
Victoria: ¿Creen que debamos investigar esas puertas? –pregunto
Kurama Yang: No, este lugar seguramente debe de estar lleno de trampas, será mejor no arriesgarse –dijo muy alerta, él iba a la cabeza del grupo listo para todo
Naruto: Pero Kurama –interrumpió –Entonces ¿Cómo vamos a saber por dónde entrar a los túneles? –le pregunto
Natsuki: Exactamente
Kurama Ying: Debemos buscar unas escaleras o algo que se le parezcan –contesto –Seguramente esa debe ser la entrada
Daniela: Pues yo no sé ustedes, pero creo que llevamos más de 10 minutos recorriendo la casa y no encontramos nada
Kurama Ying: Paciencia Rojita –le dijo
Daniela: No… me llames… rojita –le dijo en un tono de advertencia. Una de las cosas que más odiaba en la vida era que intentaran buscarle apodos que tuvieran que ver con el color de su cabello, por lo general se los permitía a las chicas, pero jamás a alguien fuera de aquel circulo, ni siquiera a Kurama
Kurama Ying: Entonces guarda tus comentarios para después – se burló, Daniela estuvo a punto de responderle si Victoria no le hubiera tapado la boca a tiempo
Victoria: Ya basta ustedes dos –les dijo mirándolos seriamente –Dos cosas, uno este no es un lugar para desatar una pelea y dos –dijo quitando la mano de la boca y se llevó un dedo a la boca indicando una señal de silencio –Creí escuchar algo…
En cuanto dijo eso todo el mundo guardo silencio y a lo lejos en una de las habitaciones pudo escucharse un lamento que hizo que a la mayoría se les pusiera la piel de gallina
Natsuki: ¿Qué fue eso? –le pregunto
Victoria: Shhh –le dijo, acercándose lentamente al lugar en donde se había escuchado aquel aterrador sonido, fue sacando su arma y se puso en posición, cerca de la puerta no había nadie
Kurama Yang: Hasta ahí –susurro y Victoria se detuvo, fue entonces cuando Victoria se detuvo para dejar que Kurama Yang se acercara más pero antes de que lograra entrar se escuchó un alarido espantoso haciendo que todos retrocedieran
Naruto: ¡¿Pero qué demonios?! –exclamo asustado haciendo un rasengan y listo para la batalla
Kurama Yang no lo dudo más y abrió la puerta de par en par entrando en la habitación en el proceso, todos esperaron asustados afuera de la habitación, Victoria seguía apuntando con el arma a las espaldas del grupo por si aparecía algo o alguien que no fuera deseado. Naruto no pudo aguantar más la espera y entro al cuarto donde pudo observar a un Kurama Yang mirando hacia todos lados buscando una mínima señal de algo que diera significancia a lo que habían escuchado, pero no había nadie.
Naruto: Aquí no hay nadie –dijo deshaciéndose del rasengan
Kurama Yang: Entonces ¿De dónde vino aquel grito? –le pregunto
Naruto: No lo sé –dijo algo temeroso –Pero creo que será mejor que sigamos buscando una entrada –dijo y en ese momento las demás chicas entraron al cuarto para dejar ver que dentro había un sofá en pésimas condiciones lleno de polvo y los muebles estaban a nada de romperse
Victoria: Parece ser que no hay nada –dijo bajando el arma y poniéndola en su lugar
Daniela: Pero se escuchó justo aquí –dijo observando toda la habitación con cautela usando su linterna
Kurama Ying: Seguramente debió de ser un alma en pena –dijo haciendo a Naruto temblar de miedo
Naruto: ¿A-Alma e-en p-p-pena? –Tartamudeo asustado –Kurama, no creo que sea tiempo para bromear – dattebayo –dijo algo azul
Izumi: No es broma –dijo la pelinegra –Existen muchas leyendas sobre esta isla y una de ellas se centra en aquellas personas que murieron de una manera muy trágica –dijo y miro al grupo –Según esto las personas que murieron de esa manera no pueden descansar en paz por la manera que fallecieron y por eso merodean los lugares de su muerte–dijo y se agacho para levantar la alfombra y la mayoría de los presentes se sorprendió cuando pudieron ver que a pesar del polvo y la suciedad ahí se encontraba una gran mancha de sangre, por supuesto ya estaba seca. Izumi al verla retrocedió y miro a sus amigos
Natsuki: Eso significa que mataron a alguien aquí –dijo mirando la mancha
Izumi: Exacto, y no sé porque presiento que vamos a encontrar más sangre –dijo pero en ese momento se pudo escuchar un estruendo detrás del grupo, todos voltearon inmediatamente para ver qué era lo que sucedía y cuando lo hicieron todos fueron testigos de cómo la puerta que era acceso a la habitación estaba cerrada cuando antes había estado abierta y cuando se cerró desapareció por completo.
Victoria: ¿Pero qué? –Pregunto al aire y se acercó para intentar abrir algo pero con lo único que se topo fue con una pared de madera que aunque no lo pareciera era bastante fuerte –Esto no es bueno –dijo y sacó su pistola
Kurama Yang: Esto no es coincidencia –dijo alerta
Naruto: ¿De qué hablas? –le pregunto
Kurama Yang: O la casa sabe defenderse sola o ya saben que estamos aquí –dijo enseñando los dientes
Victoria al escuchar esas palabras no lo dudo y disparo dos veces hacia la pared donde no logro gran cosa, solo formar dos hoyos en la pared
Kurama Ying: Naruto –dijo y este asintió sabiendo a lo que se refería, formo un rasengan en sus manos y al mismo tiempo Daniela presiono el botón rojo de la pulsera y saco una flecha apuntándola a la pared
Naruto: ¡Rasengan! –exclamo y lo lanzo a la pared al mismo tiempo en que la pelirroja lanzo la flecha haciendo una explosión y cuando el humo se dispersó se pudo ver un hoyo en la pared
Kurama Ying: Salgamos de aquí –dijo y todos comenzaron a salir rápidamente por la puerta, al estar todos fuera lograron escuchar que algo bramaba no muy lejos de ahí
Izumi: ¡Corran! –exclamo y nadie dudo dirigiéndose en dirección contraria a donde se había escuchado el bramido, sin embargo los pasillos eran demasiado largos
Natsuki: Así nunca vamos a encontrar la puerta que nos lleve a los túneles –dijo angustiada
Victoria: Creo que antes tenemos otros problemas –dijo y algunos miraron hacia atrás mientras corrían para poder ver a un Morlocks que se acercaba a ellos corriendo también
Natsuki: ¡Nos encontró!
Kurama Yang frunció el ceño y se detuvo para formar una Bijudama en su hocico, cuando estuvo lista la lanzo hacia la bestia haciendo que atravesara una habitación, después siguió corriendo con el grupo hasta que de nuevo comenzaron a escucharse varios bramidos de las bestias que venían detrás de ellos.
Izumi: ¿Qué hacemos? –les pregunto a los del grupo
Kurama Ying: Sigan corriendo, debemos encontrar la entrada –dijo y todos siguieron corriendo hasta que se toparon con una pared sin salida ni al frente ni a los lados
Victoria: ¿Y ahora qué? - Pregunto
Naruto: No tenemos alternativa –dijo y se dio la vuelta –Enfrentémoslos –dijo poniéndose en posición y haciendo un rasengan
Izumi, Victoria y Natsuki sacaron sus pistolas y apuntaron a aquel pasillo oscuro donde no muy lejos se hallaban los Morlocks buscándolos, Daniela igual se encontraba con ellas pero había sacado su arco y presiono el botón negro que era para que se extendiera la plata, frente a ellas estaban los dos Kurama formando una Bijudama en su boca lista para lanzar y Naruto hizo varios clones y todos ellos tenían Rasengan en sus manos
Fue entonces cuando varios Morlocks se acercaron corriendo hacia ellos
Naruto: ¡Rasengan! –dijo y al mismo tiempo los clones soltaron el rasengan contra las bestias, los dos Kurama lanzaron las Bijudama correspondientes a cada uno de ellos y las chicas les comenzaron a disparar haciendo que todos cayeran. Como toque final uno se estaba acercando y era el último por lo que Daniela le disparo la flecha, en cuanto toco el pecho del Morlock y lo derribo una especie de polvo salió de la misma flecha, haciendo que las bestias que sobrevivieran a los ataques anteriores comenzaran a convulsionarse y finalmente terminaran hechos polvo.
Victoria: Buen tiro –dijo sonriéndole a su hermana
Daniela: Gracias –respondió orgullosa
Kurama Yang: Bien, ahora que ya nos encargamos de esto será mejor que bus…. –intento decir pero no logro terminar ya que el suelo que había debajo de sus pies había desaparecido, haciendo que todos se exaltaran, fue una caída de al menos 3 metros antes de que aterrizaran en concreto, todos estaban en el suelo adoloridos por el golpe que habían recibido incluyendo a Naruto y a los dos Kurama
Naruto: De acuerdo, eso no lo vi venir-dattebayo –admitió sobándose la cadera
Todos se pusieron de pie y no podían ver nada ya que como el resto de la casa estaba completamente oscuro, todos sacaron sus linternas para ver que estaban en una biblioteca, todo estaba desordenado, había libros tirados por todos lados y los estantes estaban completamente polvorientos, sin embargo lo que destacaba mucho era que en la pared más alejada de aquella habitación se encontraba un sello, un pentagrama invertido de color rojo
Natsuki: Parece que no han limpiado esta habitación en años –dijo dejando de toser
Daniela: Honestamente no me sorprende –dijo sobándose su brazo –Pero… -dijo y miro a todos los lados posibles con su linterna -¿En qué parte de la casa estamos?
Victoria miro y pudo ver que los libros no eran libros cualquiera, las velas negras, las cruces pequeñas, los gises blancos y rojos. Todo parecía encajar en la descripción que había leído en sus estudios hace ya varios años
Victoria: Había leído de salas como estas, pero no creí que realmente existieran
Kurama Ying: ¿De qué hablas? –Pregunto -¿Sabes dónde estamos?
Victoria: Bueno, según recuerdo mis clases de historia, este era un lugar verdaderamente antiguo que usaban los brujos oscuros para invocar criaturas y demonios –dijo y señalo una vela –Y esa es una clara prueba
Naruto: ¿Y eso que tiene que ver? –pregunto
Victoria: Esas velas están hechas de cebo que se usaban hace mucho tiempo para hacer muñecos que se utilizan para hacer maldiciones y vudú, el cebo lo derriten, lo arman como si fuera un muñeco y bueno… –dijo mirando a los demás –No creo que quieran escuchar lo demás - y después paso la linterna a otro lugar donde se hallaban las cruces – Estas cruces están hechas de una madera en especifico
Kurama Yang: ¿De qué madera? –le pregunto
Victoria: Ocote –le dijo haciendo que todas las chicas se les recorriera un escalofrió por la espalda, ya tenían bastante experiencia con esas cosas
Izumi: Eso explica las velas –dijo y Victoria asintió
Naruto: Esperen un momento, ¿de qué me perdí-dattebayo? –pregunto
Victoria: Estas cruces se utilizan junto con esas velas para hacer magia negra –le explico
Kurama Yang: Eso significa que vamos por buen camino –dijo y la mujer asintió
Natsuki: Bien, ahora ¿Dónde está la salida? –pregunto mirando hacia todos lados
Naruto: Supongo que tendremos que subir –dijo pero se mareo -¿Alguien tiene mucho calor? –pregunto sintiendo mucho calor, como si hubiera fuego en la habitación
Kurama Yang: No eres el único –dijo y miro a las demás, todos estaban comenzando a sudar
Victoria: ¿Qué es esto? –pregunto sin poder entender que sucedía
Daniela comenzó a toser como si estuviera inhalando humo o ceniza
De la nada Kurama Ying se alarmo -¡Todos atrás! –exclamo y todos se juntaron
Natsuki: ¿Qué sucede Kurama? –pregunto preocupada
Kurama Ying: Genjutsu –dijo mostrando los colmillos, y en ese preciso instante fue cuando el fuego verdaderamente se revelo y todos estaban rodeados de un fuego fiero y peligroso
Victoria: ¿Cómo paso esto? –pregunto tapándose la nariz
Daniela: No tengo idea pero sea lo que sea mis flechas no podrán apagar el humo –dijo tosiendo de nuevo
Naruto: Todo el mundo hágase para atrás, lo más que puedan –dijo y todos le hicieron caso, incluyendo los zorros
Estaban atrapados, fue entonces cuando Izumi comenzó a reprocharse a sí misma, se suponía que ella era la guardiana del fuego, eso podría significar que era capaz de controlarlo, invocarlo, y en su caso, exterminarlo, pero ahora no podía hacer absolutamente nada, su cuerpo estaba paralizado.
¿?: "Izumi…" –logro escuchar una voz en su cabeza, haciendo que se sorprendiera, miro hacia todos lados y no pudo ver al dueño de la voz –"Ven…" –le seguía diciendo
Entonces Izumi no lo pensó, parecía no estar razonando, no pregunto nada y pudo sentir como si algo la jalara hacia el fuego, comenzó a caminar a través de el
Natsuki miro a su amiga: ¿Izumi? ¿Qué sucede? ¿A dónde vas? –pregunto, sin embargo la pelinegra siguió su curso y justo cuando la rubia iba a seguirla, Victoria la detuvo
Victoria: Aguarda, observa –dijo mirando las llamas, la rubia hizo lo mismo y se sorprendió por completo con lo que sus ojos observaban. Las llamas aún seguían en el camino de Izumi, pero cuando ella se acercaba parecía ser que el fuego se mantenía lejos de ella, como si el mismo incendio la respetara y la protegiera
Naruto: Increíble… -dijo mirando con asombro la hazaña de la pelinegra
Por su parte Izumi parecía estar hipnotizada, la voz en su cabeza seguía haciendo acto de presencia.
¿?: "Ven conmigo, no tengas miedo, te guiare a la entrada del lugar que buscas" –le seguía diciendo aquella misteriosa voz, parecía ser de una mujer pero era dulce y amable, justo cuando llegaron a la pared de la habitación, solo basto que Izumi pusiera su mano en dicho lugar para que esta se fuera abriendo de manera circular, haciendo un hoyo en la pared y junto con él podía divisarse un túnel que llevaba bajo tierra.
Los demás al ver lo que había encontrado la pelinegra se acercaron a ella sorprendidos y también alejándose del fuego, aunque parecía ser que Izumi seguía en trance, así que su mejor amiga toco su hombro para hacerla reaccionar, lo que funciono a la perfección ya que Izumi se dio la vuelta
Natsuki: ¿Izumi? –pregunto
Izumi: ¿Eh? –Pregunto dándose cuenta de la situación - ¿Qué sucedió? –pregunto a los demás, pero no tuvieron tiempo de responder por que sintieron un empujón detrás suyo, era Daniela, que los estaba empujando para que entraran al túnel.
Daniela: Dejemos las historias de posesión para otra ocasión, salgamos que aquí –dijo empujando a los demás para que se apresuraran, ya que el fuego se acercaba cada vez más a ellos.
Kurama Yang: Muy bien –dijo levantando a Naruto con una de sus colas –Los burros por delante –dijo y antes de que Naruto pudiera pronunciar palabra alguna lo aventó al túnel
Naruto: ¡KURAMAAAAA! –exclamo molesto el chico deslizándose por el túnel, después le siguieron Kurama Ying, Natsuki, Izumi, Victoria, Daniela y al último Kurama Yang.
Recorrieron un buen tramo de camino que todos recorrían gritando sin saber hacia dónde se dirigían, el último de ellos era el que más tenía ganas de que se terminara porque el fuego había entrado en el túnel y le estaba chamuscando algunos pelos de sus colas
Al final Naruto sintió algo duro en lo cual aterrizo
Naruto: Esa horrible bola de pelos –dijo recuperándose del golpe –Me las va a pagar –dijo intentando levantarse, pero no lo logro porque sintió claramente como algo pesado caía sobre de él, y luego otro, y otro, hasta que sus ojos se volvieron espirales ya que se había mareado, eran los demás que habían aterrizado sobre el
Unos minutos después de que todos se levantaran y el dolor del golpe se les pasara miraron a su alrededor, estaba oscuro pero lograba existir cierta luz que hacia hasta cierto punto visible el camino.
Naruto: ¿Dónde estamos? –pregunto
Daniela: No lo sé, pero a juzgar por la apariencia estamos cerca
Kurama Ying: Daniela tiene razón –dijo encendiendo un pequeño fuego con una de sus colas –Mejor sigamos, veremos que nos encontramos –dijo y todo el mundo lo siguió manteniéndose alertas en todo momento, cierta rubia no le quitaba el ojo a su mejor amiga, estaba bastante preocupada por ella así que se acercó a ella
Natsuki: ¿Estas bien? –le pregunto
Izumi: Si –dijo algo confundida
Natsuki: ¿Qué paso allá arriba? –le pregunto
Izumi cerró los ojos intentando aclarar su mente, sin embargo después suspiro: No tengo idea, lo último que recuerdo fue escuchar una voz en mi cabeza, me decía cuál era la entrada
Natsuki: ¿Era una voz agresiva? –le pregunto e Izumi negó
Izumi: Era de una mujer, dulce y amable que me guiaba a través del incendio, o al menos eso fue lo que me pareció… -dijo pero no termino de hablar ya que choco con las espaldas de Naruto
Natsuki: ¿Qué sucede? –pregunto queriendo ver y al hacerlo pudo ver el por qué se habían detenido
Habían llegado a su destino.
Se parecía muchísimo al mismo infierno, ya que dicho lugar desprendía un fuerte calor y las rocas reflejaban el color rojo del fuego, hasta eso estaban en una parte alta del lugar
Daniela: Por fin llegamos –dijo y suspiro
Victoria: Si –dijo preocupada por su hermana y amigos –La guarida de los Morlocks
Kurama Yang: Y el escondite de Makoto –dijo con el ceño fruncido
Definitivamente les esperaban muchos desafíos y una larga batalla.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
ROTHENBURG
Casa de la Familia Song
Las pesadillas que estaba teniendo eran espantosas, muerte y fuego por todos lados, todos los aldeanos corrían desesperados por sus vidas.
Fue entonces cuando pudo ver unas sombrar espantosas, asesinaban a la gente sin piedad, en sus ojos lo único que era visible era la maldad pura, el deseo de sangre y muerte. Nadie tenía escapatoria, alzo la vista y pudo ver claramente como uno de ellos se acercaba hacia el con toda la velocidad del mundo, iba a abalanzarse justo en el momento en el que Jiraiya despertó como si le hubieran echado un balde de agua fría en la cara. Estaba completamente sudado y solo en aquella habitación. Suspiro poniéndose alerta, esa pesadilla se había sentido tan real, pero más que nada lo había alterado mucho.
En aquel momento la puerta de su habitación se abrió y dejo ver a su viejo amigo junto con su esposa y su hija en sus brazos.
Jiraiya: ¿Qué sucede? –pregunto
Elvira: ¡No están! –exclamo alterada la mujer
Jiraiya: ¿Qué? –pregunto sin entender
Elvira: ¡Victoria, los dos Kurama, Natsuki y las demás no están en sus habitaciones! ¡Se fueron!
Jiraiya al escuchar eso se paró cual rayo de la cama: ¡¿QUE FUE LO QUE DIJISTE MUJER?! –Exclamo verdaderamente alterado, después miro a su amigo -¡¿Cómo paso esto?!
Harume: No tengo idea –dijo el hombre intentando mantenerse tranquilo –De repente desperté y me dirigí a sus cuartos, pero nadie estaba, solo Sora. Debieron de haberse ido a buscar a Brianna
Jiraiya: Esos mocosos –dijo molesto –Espera a que les ponga una mano encima
De pronto se pudo escuchar con toda la claridad del mundo un golpe en la sala, todos voltearon a verse preguntándose que había sido.
Jiraiya: ¿Hay alguien más en la casa? –susurro
Harume: De ninguna manera, cheque toda la casa cuando desperté, no hay nadie más que nosotros. –dijo seguro manteniendo a su esposa detrás de él, guardaron silencio por un momento y se comenzaron a escuchar voces justo de donde se había escuchado el golpe
Elvira: ¿Podrían ser ladrones? –susurro
Harume: ¿Justo después de que raptaran a Brianna? No lo creo, aquí hay algo mas –dijo poniéndose alerta, Jiraiya por puro instinto le dio un kunai a su amigo para que pudiera protegerse –Iré a investigar –dijo y Jiraiya asintió
Jiraiya: Iremos juntos –dijo y el más viejo asintió, no estaba en opción para discutir
Harume: Elvira, quédate aquí con Sora, volveremos si es seguro, intento no hacer ruido alguno –le susurro a su esposa quien solo asintió, sorprendentemente Sora no se despertó, seguía profundamente dormida
Ambos hombres salieron de la habitación con mucha precaución, poniendo sus sentidos al máximo para detectar quien eran los intrusos que se encontraban en su casa, aunque el más viejo sabía que podía existir otra posibilidad y de verdad quería aferrarse a ella. Cuando llegaron al final de la escalera pudieron ver que aunque las luces estaban apagadas se lograba distinguir gente, fácilmente era personas, y todos, en cuanto los detectaron se les quedaron mirando. Jiraiya alerta alzo su kunai listo para todo, por otra parte Harume intentaba ver los rostros de aquellas personas.
Jiraiya: ¿Quiénes son? –pregunto a la defensiva
¿?: Baja ese kunai antes de que le saques un ojo a alguien Jiraiya –le dijo una voz misteriosa que conocía bien, pero que no había escuchado hacía más de quince años
Jiraiya: No puede ser –dijo incrédulo
Cuando Harume vio el rostro de las 6 personas que se encontraban frente a ellos bajo su arma y le puso una mano en el hombro a Jiraiya para calmarlo
Harume: Relájate Jiraiya, son de los nuestros… -dijo y Jiraiya miraba en dirección a la voz que le había hablado antes, el misterioso hombre dio unos pasos hacia adelante para que Jiraiya pudiera observarlo bien.
Jiraiya: Jerome… -dijo intentando no perder el aliento
Quien estaba delante de él no era nadie más que Jerome Newman, un antiguo colega ninja suyo, era de unas generaciones más abajo que él, por lo que Jiraiya era mayor que él. Cuando él había entrenado a Minato y a su equipo, Jerome había sido el maestro de Susan, Kushina y Ellen. Jerome era un hombre alto y delgado, con ojos color avellana y cabello negro. Era justo como Jiraiya lo recordaba, pero con unos años más. Hasta donde el recordaba, Jerome junto con su familia habían sido reportados como desaparecidos durante la 3ra Gran Guerra Ninja, con el paso del tiempo nunca se encontraron pistas y tampoco cadáveres, por lo que él, su esposa y sus dos hijos, fueron dados por muertos. El hombre llevaba puesto un suéter café, unos zapatos y pantalones negros.
Jerome: Ha pasado tiempo viejo amigo –le dijo
Jiraiya: Tú desapareciste, Geraldine, tus hijos –dijo sin salir de su asombro – Jamás los encontramos, tuvimos que darlos por muertos
Jerome: Lo sé –dijo tranquilo –Y ese era el punto, que no pudieran encontrarnos
Jiraiya: Entonces… ¿Geraldine?
Jerome: Mi esposa y mis hijos están bien, están vivos, e inclusive los dos ya están casados, ya soy abuelo.
¿?: Dejemos las presentaciones y reencuentros para otro día ¿sí?, tenemos trabajo que hacer –dijo una voz gruñona y malhumorada
Cuando Jiraiya miro pudo ver a un hombre, de edad algo avanzada, no muy alto, algo regordete, de cabello corto y gris, sin embargo tenía un bastón necesario para moverse, ya que una de sus piernas era de palo, lo que más impresionaba de él era su cara, parecía que durante todo su tiempo de vida había acumulado gran parte de cicatrices en su rostro, ya que en su mayoría parecía bastante desfigurado, pero aun podía distinguirse que era humano, más aún tenía un aspecto como si fuera un pirata, ya que además de la pierna de palo y el bastón en su ojo izquierdo poseía un parche que le cubría el ojo, el otro era de color café oscuro.
¿?: Medley tiene razón, debemos darnos prisa –dijo una mujer joven, no pasaba de los 30 años, poseía un cabello oscuro con rayos castaños, ojos color verde, nariz fina y respingada, delgada, de estatura promedio, traía puesto un pantalón de mezclilla, zapatos negros, una blusa azul de manga larga que casi no se veía gracias a que encima de ella traía un abrigo de color morado largo. Jiraiya creía haberla visto en algún lado en el mundo ninja, pero no recordaba bien.
Eso más que aún no salía de su asombro hicieron que aun sostuviera el kunai, bajo, pero aun lo sostenía. Pero si el hombre casi de desmayaba por ver a dicha persona, definitivamente se moriría al ver a la otra persona que estaba detrás de Jerome, dicha persona dio unos pasos con cuidado hacia Jiraiya
¿?: No pasa nada maestro Jiraiya, hemos venido a buscarlos –dijo tranquilamente la voz de la mujer
Con eso a Jiraiya estaba a nada de darle un infarto, pero por el momento le había dado un vuelco en el corazón, también conocía aquella voz, aunque esa había pasado más de 20 años sin escucharla. Como el peli blanco no había dicho nada, esta persona dio un paso hacia adelante para que la poca luz que había en la casa le diera en el rostro y Jiraiya confirmara sus sospechas
La mujer delante de el, era una mujer de mediana edad, parecía empezar a tener los 40 años, pero aun así era muy hermosa, era alta, tenía el pelo largo y rubio, su piel era blanca y sus ojos eran de color avellana. Su cara la delataba pues se parecía mucho a cierto estudiante que Jiraiya había tenido hacía mucho tiempo. El nombre de la mujer era Lexandra Namikaze, hermana menor de Minato Namikaze y tía de Naruto y Natsuki Uzumaki.
Jiraiya: ¿Lexandra? –pregunto impresionado
Lexandra: Si, soy yo –dijo sonriendo –Es bueno verlo, maestro Jiraiya
¿?: Que alguien me diga por que no prendemos la luz –dijo una voz masculina, desconocida al principio para Jiraiya, pero familiar, dicha persona había sacado una linterna y la encendió, dejando ver a todos los presentes, las personas estaban juntas y cerca de la escalera donde Jiraiya y Harume se encontraban, Lexandra y Jerome eran quienes estaban más cerca del viejo ninja. Cuando miro hacia el lugar donde daba la luz Jiraiya pudo distinguir quienes eran las últimas dos personas que se encontraban ahí, y para colmo, también las conocía
Eran Brandon y Rommel Smethwick, hermanos de diferentes edades siendo Brandon el más grande, dicho hombre era alto, delgado, guapo y tenía el cabello pelirrojo, lo llevaba largo en una pequeña cola de caballo. Llevaba puesto una blusa blanca y una chamarra de piel negra, además de que sus pantalones y zapatos eran del mismo color. Jiraiya lo conocía por que Brandon había sido parte del equipo de Geraldine Carlie, esposa de Jerome, después, al igual que Jerome, desapareció junto con toda la familia Smethwick y jamás se le volvió a ver.
Por otro lado estaba su hermano Rommel, quien notoriamente era más joven que Rommel, aunque fuera solo por unos años, al igual que Brandon había heredado el cabello peli rojo, de igual manera tenía casi la misma estatura que Brandon, poseía ojos azules, nariz larga, delgado y con grandes manos y pies. Jiraiya lo reconocía porque había sido compañero de equipo del hijo de Jerome, el y su hijo eran de la misma generación, por lo que pelearon y crecieron juntos. El hombre llevaba puesto una camisa de rayas rojas con blanco y encima llevaba una chamarra de café, junto con un pantalón de mezclilla y unos tenis azul marino
Jiraiya: Alguien me quiere explicar ¿Qué demonios está sucediendo aquí? –Pregunto y señalo a todos –Lo último que yo recuerdo acerca de ustedes es que todos desaparecieron en circunstancias misteriosas y fueron dados por muertos
Jiraiya no podía creer que eso fuera algo real, todos esos años sin ninguna notica de ellos, y de pronto volvían a aparecer más grandes y en grupo.
Harume: Es una larga historia –dijo tratando de apaciguar el ambiente
Jiraiya: Un momento –dijo y miro al hombre -¿Tu lo sabias? ¿Todo esto?
Harume: Jiraiya, este no es el momento, te lo contaremos todo cuando lleguemos al cuartel
Jiraiya: ¿Cuál cuartel? –pregunto y en eso se pudo escuchar que un bastón había golpeado el suelo, dirigiéndolo al hombre con apariencia de pirata
¿?: Por el amor de Rothenburg, cierra la boca, este lugar no es seguro para mencionar esas cosas Harume –dijo regañando al hombre
Harume: Lo siento Rowan, pero no le he dicho nada
Jiraiya: En eso tienes razón, y tienes muchas cosas que explicar Harume
Harume: Lo sé, lo sé –dijo y miro a la mujer joven que se encontraba ahí –Adaline, ayúdame, Elvira y Sora están arriba, el cuarto de la Sora es del segundo a la izquierda, necesita un abrigo y ropa para la niña, yo iré por ellas
Adaline: Enseguida –dijo y sin esperar, subió las escaleras con una lámpara, mientras tanto Harume subió por las otras dos personas que faltaban
Jiraiya: ¿Cómo es posible? –le pregunto a Lexandra –Desapareciste, tu, David, Baltazar, todos desaparecieron antes de que Naruto y Natsuki nacieran, Minato y Kushina los buscaron por todas partes ¿Por qué se fueron?
Lexandra lo miro triste, sabía que irse sin avisar era una muy mala idea, pero no tenían alternativa: No tuvimos otra opción –dijo y lo miro –Nosotros no queríamos irnos de Konoha, pero si no lo hacíamos, Minato, Kushina y los gemelos habrían sido asesinados
Jiraiya: ¿Por quién? –pregunto
Brandon: Por Makoto –dijo y Jiraiya se sorprendió –Hay muchas cosas que no saben, y todas sus dudas se las resolveremos, pero por el momento le pedimos que nos acompañe, allá, habrá varias personas que se encargaran de resolver sus dudas, se lo aseguro maestro Jiraiya.
Rommel: Por el momento, será mejor presentarse –dijo y señalo al tipo de parche –Él es Rowan Medley, es de Rothenburg y también es el antiguo general de la milicia de Rothenburg
Rowan: Mucho gusto –dijo tajante y malhumorado
Rommel: Y la otra chica que subió se llama Adaline Rose, también es de Rothenburg, pero ella no es una ninja, posee sangre mágica, en pocas palabras, es una bruja
Jiraiya: ¿Una bruja? –le pregunto
Adaline: La verdad es que prefiero ser llamada hechicera, muchas gracias –dijo bajando de las escaleras y escuchando la conversación
Jiraiya: Creí que las brujas eran un mito
Adaline: Los Morlocks y Makoto también eran un mito, y ve lo que paso –se defendió la chica
Justo en ese momento, Elvira iba bajando con Harume y con Sora
Elvira: ¿Quiénes son ellos? –le pregunto a su marido
Harume: Te lo explicare todo pronto, te lo prometo –dijo y miro a Jerome – Debemos darnos prisa, Naruto y los demás se fueron a la guarida de Makoto
Lexandra: Lo sabemos –dijo y miro a Harume –Abaddon fue quien encendió la señal de alarma, todos los del aquelarre fueron despertados por la onda expansiva –dijo y Jiraiya miro a Harume
Harume: Si –le respondió su pregunta –Por eso me desperté, la onda expansiva de Abaddon me advirtió de lo sucedido, cuando fui a los cuartos ya no había nadie
Jiraiya: Entonces por eso te enteraste
Jerome: Así es, y también nos preocupamos por ustedes estando solos, por eso Baltazar nos mandó por ustedes, somos su guardia
Jiraiya: ¿Baltazar? –Pregunto incrédulo -¿Baltazar Ross? –le pregunto
Jerome: Si, tu antiguo estudiante, ahora está casado con Lexandra, mejor no te digo más porque te entretendría, solo te diré que te encontraras muchas caras conocidas a dónde vamos.
Jiraiya miro sorprendido a Lexandra: ¿Te casaste con el mejor amigo de tu hermano?
Lexandra lo miro algo divertida, la cara de Jiraiya en ese momento era un chiste: Si, pasaron muchas cosas y nos enamoramos, después nos casamos y tenemos dos hijos
Jiraiya en ese momento no soporto más y se cayó de la impresión, habían sido demasiadas caras en muy poco tiempo.
Rommel: No debiste darle detalles –dijo mirando al hombre en el suelo
Lexandra: El pregunto, solamente le respondí –dijo encogiéndose de hombros
Harume: De acuerdo, de acuerdo –dijo intentando levantar a Jiraiya –Es una gran sorpresa, lo sé, pero tienes que levantarte viejo canudo
Jiraiya: ¡Miren quien habla! –exclamo molesto recuperándose del transe
Rowan: ¡Basta! –dijo observando la ventana
Harume: ¿Qué haces? –le pregunto
Rowan: Hay vigías 3 calles a la redonda, estamos esperando su señal para podernos ir sin peligro al bosque y de ahí trasladarnos a la guarida
Harume: ¿Y por qué no aquí? –pregunto
Jerome: Porque si los mensajeros de la muerte llegan a venir a tu casa, podrían seguir el rastro de la tele transportación, es una área cerrada, por eso debemos ir al bosque, cuando nos desvanezcamos ahí no habrá prueba alguna de nuestra esencia y los mensajeros no tendrán como encontrarnos
Jiraiya: ¿Los mensajeros de la muerte?¨-pregunto no entendiendo
Brandon: Son los principales guerreros de las legiones de Makoto, nos hemos enfrentado a ellos por casi 20 años –dijo serio –Son crueles y sanguinarios, muchos de los nuestros han perecido en sus manos… -dijo recordando con tristeza a grandes amigos suyos que habían muerto a manos de los mensajeros de la muerte
Rowan: Brandon –dijo y el peli rojo lo volteo a ver – Se cómo te sientes, pero recuerda, nada los traerá de vuelta –dijo algo triste, Jiraiya miro a Harume con duda
Harume: Rowan tenía esposa y 4 hijos, todos menores de 9 años, cuando se unió al aquelarre, los mensajeros de la muerte aniquilaron a toda su familia –susurro para que solo Jiraiya pudiera escuchar –Intento vengarlos, pero en el proceso perdió un ojo y una pierna
A Jiraiya se le enchino la piel, no era una historia agradable, se comenzaba a formar un silencio incomodo cuando todos pudieron escuchar un pequeño sonar de ondas expansivas
Rowan: Es la señal –dijo y abrió la puerta –Es hora de irnos –dijo y miro a Adaline –Llévate a la niña, así iremos más rápido –dijo y la castaña asintió, Elvira le dio a Sora a Adaline, está la cubrió con una manta para que no sintiera el frio –Muy bien, daré las instrucciones, Elvira, Adaline y la niña irán en medio, Jiraiya y Harume las rodearan, los demás nos esparciremos alrededor de ellos, caminaremos rápido y sin detenernos, cuando lleguemos al bosque todos sosténganse de mi bastón para llegar al escondite. Ahora si somos atacados, protejan a los del centro y una vez que estén fuera de peligro reúnanse con Abaddon en el templo ¿enstá claro? –Pregunto y todos asintieron –Vámonos
Salieron de la casa y se detuvieron un momento
Rowan: Adaline, tu turno – dijo y Adaline se acercó a la nieve, estiro su brazo con la palma hacia abajo
Adaline: Silento –dijo y una luz blanca salió de la palma de su mano hacia la nieve, toda la nueve del pueblo se ilumino con una luz muy tenue –Vamos –dijo y todos la siguieron
Elvira: ¿Qué hiciste? –le pregunto
Adaline: Fue un conjuro de silencio, cuando caminas por la nieve las pisadas se escuchan, lo único que hice fue poner una capa protectora sobre la nieve para que no dejemos pisadas y tampoco se escuchen
Elvira: Creí que las brujas se habían extinguido en la cacería de Salem
Adaline: No todas, hubo algunos magos y hechiceras que lograron escapar, mis padres también tenían sangre mágica y estuvimos huyendo por mucho tiempo, fue entonces cuando el aquelarre nos encontró, nos dieron comida, techo y trabajo. Desde entonces soy parte del aquelarre y trabajo mis poderes todos los días para poder así ser de ayuda
Elvira: ¿Qué hay de tus padres? –le pregunto haciendo que la chica entristeciera su mirada
Adaline: Hace 6 años, los mensajeros de la muerte los mataron en ataque sorpresa –dijo haciendo que Elvira se arrepintiera de la pregunta que hizo
Elvira: Lo siento
Adaline: No hay problema –dijo y cruzaron una casa de madera del pueblo, en donde había una persona recargada en la madera de esta, fue entonces cuando se pudo ver por completo, era una mujer, de piel blanca, cabello ondulado rubio, ojos azules, alta y delgada. Llevaba puesta una blusa negra con chaquiras rojas formándole rosas en la blusa, además de pantalones y botas negras, también llevaba puesta una chaqueta negra con capucha que cubría su cabeza, cuando vio que todos estaban avanzando, dejo caer su capucha y se incorporó a la formación cerca de Rowan.
Rowan: ¿Qué reportas? –le pregunto a la rubia
¿?: Nada fuera de lo común, cheque 3 veces y no hay nada, ni espías, ni alimañas, nada
Rowan: Eso es mala señal –dijo mirando hacia todos lados
¿?: Lo sé, es como si tuvieran algo con lo que entretenerse –dijo siguiendo el paso
Rowan: Tienen a Brianna, tal vez eso influya, bien hecho Teresa, incorpórate a la fila –le dijo y la rubia asintió poniéndose detrás de Jiraiya, este simplemente la miro varias veces, le parecía muy familiar, aunque durante los últimos minutos muchas personas se le hicieron conocidas así que tal vez ella fuera una ninja o persona de su dimensión
Harume: Es Teresa Knight –le dijo a Jiraiya en voz baja -¿no la reconoces? –le pregunto
Jiraiya: ¿Debería? –pregunto
Harume: ¡Claro que deberías! –Exclamo sorprendido –Fue alumna de Angel Peters
Jiraiya: ¿De Ángel? –Pregunto y Harume asintió –Eso significa que estuvo en el equipo con Kurenai y Richard
Harume: Exacto, Richard también está aquí
Jiraiya: ¿Qué hay de Ángel? –pregunto
Harume: En la guarida –le respondió
En aquel momento fue cuando pasaron otra esquina y había otra persona ahí parada, en ese caso era un hombre al cual Jiraiya conocía bien, ya que había sido alumno de uno de sus grandes amigos, el nombre del hombre ahí parado era Cesar Pitchard. Jiraiya lo había conocido de joven, pero ahora se había convertido en todo un hombre. Era alto, formado y fornido, cabello castaño, piel blanca y ojos grises, además de que era también un joven increíblemente apuesto, en ese entonces estaba usando una camisa de vestir blanca y una corbata de color negro, estas dos ropas parecían estar cubiertas por un suéter gris que llevaba puesto, sus pantalones eran negros al igual que sus zapatos. Cuando se incluyó a la formación se puso al lado de Rowan
Cesar: Nada sospechoso, ni siquiera ningún animal o distracción ¿Qué dice Teresa?
Rowan: Igual, parece que todo está muerto
Cesar: ¿No deberíamos de inquietarnos? –le pregunto
Rowan: Lo discutiremos cuando lleguemos a la guarida, ahora Cesar, fórmate, bien hecho
Cesar: Entendido –dijo y se puso en su lugar de la formación, no estaba muy lejos de Jerome
Al final, ya casi para llegar al bosque se encontraron con la última persona de la guardia que había ido por la familia Song, era otra mujer, una con una belleza sin igual, alta y esbelta, tenía un largo cabello rubio plateado que le llegaba a la altura de la cintura, grandes ojos azules, piel clara y dientes blancos, lo último se le pudo notar gracias a que cuando vio que todos llegaban a donde ella se encontraba dio una sonrisa verdaderamente deslumbrante. La mujer iba vestida con un suéter blanco, pantalón azul claro y tenis blancos
Harume: Su nombre es Claire, Claire Paterson y es la esposa de Brandon
Jiraiya: Valla, que mujer tan hermosa… -dijo haciendo que su baba casi comenzara a gotear de su boca
Harume: Lo es –dijo estando de acuerdo con su amigo por primera vez en su vida
Jiraiya: Pero –dijo pensando –No la recuerdo
Harume: Eso es porque no es una ninja, ella es una bruja
Jiraiya se sorprendió: Eso lo explica –dijo sin dejar de caminar
Cuando Claire se acercó a Rowan, Brandon, que estaba cerca, también se acerco
Claire: No hay nada que reportar, solo pasaron unas cuantas ardillas –le dijo al hombre con parche en el ojo – Ni siquiera hubo viento
Rowan: Entiendo –dijo meditando la situación –Ahora ve con los demás, buen trabajo Claire
Claire: Gracias señor –dijo y unos pasos atrás se reunió con su esposo, que después de darle un abrazo y beso rápidos se tomaron de la mano para seguir caminando
Brandon: ¿No tienes frio? –le pregunto a su esposa
Claire: Por el momento no, pero esto me tiene preocupada Brandon –dijo mirando hacia todos lados –Ni siquiera el viento sopla esta noche
Brandon se acercó más y puso un brazo a su alrededor: Tranquila, estaremos preparados para lo que se avecina
Claire: Eso espero –dijo y suspiro, estaba preocupada y honestamente, tenía sus razones para estarlo
Brandon: ¿Qué hay de las niñas? –le pregunto
Claire: Roseline me mando mensaje, están bien, todos están en habitaciones dormidos, y los más pequeños se quedaron con Geraldine en la habitación más segura del refugio
Brandon: Me da gusto que estén a salvo –dijo y fue cuando el bosque parecía estar cada vez más y más cerca
Claire: Llego la hora –dijo y su esposo asintió, la rubia hecho un vistazo más atrás y seguía sin ver a nadie –Vamos –dijo y todos se adentraron en el bosque
En un pequeño claro en el bosque todos se reunieron en círculo, fue entonces cuando Rowan puso su bastón en el medio
Rowan: Muy bien ahora todos sujétense de las manos a excepción de ustedes dos –le dijo a Jerome y Rommel –Ustedes agárrenme del brazo –dijo y todos hicieron lo que les había pedido el hombre –Aquí vamos… -dijo para sí mismo –Sujétense –dijo para después hacer que todos, incluyéndose a el mismo desaparecieran. Jiraiya y Elvira sentían que todo les daba vueltas, 15 minutos después pudieron sentir como aterrizaban, aunque la más grande tuvo que sentarse un momento, ya que sentía que en cualquier momento iba a volver el estómago.
Harume: ¿Estas bien? –le pregunto a su esposa, cuando este asintió la ayudo a levantarse, habían aterrizado en una especie de playa, podía sentirse la brisa del mar y se escuchaban con claridad el sonido de las olas. Y la playa tenía un fin, que en ese caso fue cuando se dieron cuenta de que estaban en lo más hondo de un acantilado
Jiraiya: ¿Qué hacemos aquí? –pregunto
Harume: Aquí está la guarida, está escondida de esta manera para alejar a los fisgones que vienen a esta playa –dijo
Jiraiya se sorprendió bastante, a sus ojos eran simples rocas, pero debía tener en mente que varios magos estaban de su lado, lo que significaba que podían usar su magia para hacer encantamientos de todo tipo, justo como Adaline lo había hecho antes
Claire se puso enfrente del grupo y su cuerpo comenzó a irradiar una luz blanca: ¡Latebra! –exclamo, fue entonces cuando las rocas comenzaron a dispersarse dejando ver una puerta de madera como la del templo
Claire: Ahora –dijo y los demás se apresuraron a entrar, abrieron la puerta sin hacer ruido alguno, y cuando todos estaban dentro Claire también entro, cerró la puerta y fuera se escuchaba claramente como las rocas se acomodaban de nuevo para mantener el escondite intacto.
Fue entonces cuando entraron al vestíbulo, que en ese momento se encontraba con las luces apagadas, así que avanzaron con mucho cuidado, del otro lado del vestíbulo pudieron observar una puerta grande de color rojo con varias runas en ella, antes de acercarse más, Jerome prendió la luz para dejar ver que a pesar de la locación del escondite se vivía muy bien, ya que los sofás eran de cuero y de color negro, la chimenea estaba apagada pero con la luz de los focos pudieron observar que la habitación estaba pintada de blanco y el piso era de mármol blanco, del otro lado habían unas escaleras bastante grandes y espaciosas.
Rowan: Adaline, lleva a la niña con los más pequeños, vigila que siga dormida
Adaline: Si señor –dijo y miro a Jiraiya –No se preocupe maestro Jiraiya, su hija está en buenas manos
Jiraiya: Gracias –le dijo aliviado, la chica no espero más y con mucho cuidado comenzó a subir las escaleras hacia la habitación donde se encontraban los miembros más jóvenes de todo el aquelarre.
Fue entonces cuando la puerta roja se abrió y de ella salió una mujer, parecía tener unos 52 años, de piel blanca, ojos castaños, estatura promedio, cabello castaño ondulado con un camafeo en su cuello, iba vestida con una blusa se manga larga negra, pero esta era de pela delgada, por lo que dentro de ella tenía un fondo negro, atraves de la blusa se podían observar sus brazos, pantalones verdes ceñidos al cuerpo con un cinturón café, sus pies estaban cubiertos por unas botas de tacón.
¿?: Rowan –le dijo y se acercó a los invitados –Que bueno verlos, la reunión ya comenzó
Rowan: ¿Ya llegaron todos? –le pregunto
¿?: En efecto, todo mundo ya está dentro –dijo y observo a Jiraiya
Harume: Creo que debo presentarlos, Jiraiya, esta mujer es Evelyn Mayers, es originaria de Rothenburg, aunque también tiene sangre mágica, Evelyn, él es Jiraiya, uno de los legendarios Sannin de Konoha
Evelyn estiro la mano y Jiraiya acepto el gesto
Evelyn: Un placer señor, aunque creo que es mejor entrar, todo el mundo los está esperando
Jerome: Evelyn tiene razón, vamos –dijo y todos, incluyendo a Jiraiya y a Elvira entraron en el salón
Se lograban escuchar diferentes voces que discutían acerca de varios temas
¿?: ¡Sus bestias se han llevado a demasiada gente! –exclamo molesto una voz de hombre
¿?: Eso lo sabemos Andrew, pero no podemos actuar como quisiéramos por que podrían atacar al pueblo y lo sabes –dijo otra voz, esta vez, de mujer
¿?: No podemos seguir escondiéndonos bajo la alfombra, no podemos defender a nuestra gente, ni siquiera a nuestras familias si no atacamos ahora –dijo otra voz, pero esta vez le resulto muy familiar y hasta entrañable a Jiraiya
¿?: El problema que estamos enfrentando ahora es más grave, los niños se nos adelantaron y están en la boca del lobo, si permitimos que los atrapen será demasiado tarde, ¡Debemos actuar ahora! –exclamo otra voz apoyando a la opinión anterior, que de igual manera hizo que a Jiraiya el corazón se le subiera a la garganta
Pudieron ver que era un comedor con sillas por todos lados, en la mesa había muchos pergaminos y dicha mesa estaba rodeada por más de 20 personas
Cuando Jiraiya miro enfrente sus rodillas querían comenzar a doblarse, pues enfrente de ellos, estaban dos de sus antiguos alumnos y compañeros de Minato.
El primero de ellos se trataba de un hombre alto, aparentaba tener unos 40 años, bien formado, tez pálida, de cabello negro que le llegaba un poco más arriba de los hombros, grandes ojos llamativos de color gris, finalmente tenia bigote y barba corta. Iba vestido con pantalones y zapatos negros, además de tener una blusa de rayas y arriba un saco, además encima de este también traía un abrigo de color verde oscuro, en cuanto vio a su maestro sus ojos se abrieron como si fueran platos, su esposa se había puesto a su lado intentando mostrarle su apoyo
Aquel hombre era Baltazar Ross, había sido estudiante de Jiraiya, uno de los mejores amigos de Minato Namikaze y en ese momento era esposo de la hermana de su mejor amigo, Lexandra Namikaze
A su otro lado se encontraba otro de sus alumnos, David Friel, a los ojos de Jiraiya había crecido desde la última vez que lo vio, David era un hombre alto, esbelto, de piel pálida, cabello castaño claro que ya comenzaba a mostrar varias canas, poseía un bigote fino, pero también poseía dos grandes cicatrices a través de su cara, como si un animal salvaje lo hubiera rasguñado con sus garras. Llevaba puesta una blusa de color blanco, junto con una corbata de color negro, encima de estos dos llevaba un traje de vestir café oscuro algo viejo, sus pies estaban cubiertos por zapatos del mismo color que su traje. Este al igual que su compañero al ver a su antiguo maestro parecía que el pecho se le encogía.
Todos los presentes se quedaron sin habla, y sin aguantar más, Baltazar se abrió paso entre la gente para abrazar a su viejo maestro, este le devolvió el fuerte abrazo, pronto David también se unió aquel abrazo, era como volver a tener a su antigua familia en sus brazos.
Baltazar, Minato y David habían formado parte del equipo Genin que Jiraiya en ese tiempo había dirigido, sin embargo, al igual que muchos ninjas, con la tercera Gran Guerra Shinobi, fueron enviados a pelear para detener a los enemigos de Konoha, en una de esas misiones habían regresado a Konoha, pero desaparecieron, Minato y Jiraiya buscaron por todas partes pero ninguno de ellos obtuvo nada, así que se les tuvo que dar por muertos. Dicha situación fue muy difícil para Jiraiya y Minato, sin embargo con el tiempo las heridas de los corazones de ambos fueron sanando hasta que Minato siempre que los recordaba lo hacía con una sonrisa, en su casa puso una foto de su antiguo equipo en los estantes de la sala, en ella se encontraban ya los 3 Jonin junto con su maestro Sannin, aquella foto había sido tomada dos semanas antes de que Baltazar y David desaparecieran sin dejar rastro.
Cuando los tres se separaron Jiraiya tuvo que resistir las lágrimas que querían salir de sus ojos
Baltazar: Es bueno verlo de nuevo, maestro Jiraiya
David: No sabe cuánto lo hemos extrañado
Jiraiya simplemente paso una mano por sus ojos eliminando las lágrimas que habían comenzado a salir de sus ojos, por tanto tiempo había deseado que eso sucediera, volver a ver a las personas que él había considerado como parte de su familia, lo único que faltaba para que ese momento fuera el mejor era la presencia de Minato.
Jiraiya: ¿En dónde estoy? –les pregunto
Baltazar: Maestro Jiraiya –dijo y se hizo a un lado para dejar ver a muchas caras familiares para el peli blanco –Bienvenido al cuartel general de Aquelarre de la Luz.
EN EL PROXIMO CAPITULO:
Jiraiya es guiado a una antigua pero gran organización llamada "El Aquelarre de la Luz", donde todos sus integrantes se han dedicado a intentar vencer a Makoto y a brindarle protección a las guardianas hasta que descubrieran sus poderes. Ahora que se ha reencontrado con mucha gente querida que para él creía que estaban muertos, es hora de que Jiraiya descubra la verdad detrás del por qué la deserción de sus antiguos alumnos y todos los ninjas de Konoha que ahí se encuentran. Al mismo tiempo intentaran crear un plan para rescatar a las guardianas que se encuentran en territorio enemigo.
Mientras tanto las guardianas se infiltraran en los lugares más peligrosos para rescatar a su amiga Brianna, al parecer Victoria tiene otros planes para Daniela, diciéndole que debe volver a la superficie para buscar ayuda, sabiendo que no podrán derrotar esta amenaza solas y le recomienda incitar al pueblo de Rothenburg a una revolución que cambiara para siempre sus vidas.
¿Daniela será capaz de hacer que el pueblo se levante en contra de Makoto? Y ¿El Aquelarre de la Luz lograra enviar a sus refuerzos a buscar a las guardianas antes de que sea demasiado tarde?
