Disclaimer: Los personajes le pertenecen a JK Rowling.

N/A: Gracias por seguir la historia y agregar a favoritos, háganme saber que tal les parece, nada mejor que sus opiniones :)

Saludos, Alexita Malfoy.

Capítulo 2

-¡Papa! – grito con fuerza una vez que entro a la mansión, su vista vago por cada rincón confundida, casi no había muebles y los que se encontraban estaban cubiertos de sábanas blancas, por un momento le paso por la cabeza que habían sufrido de algún robo o que su padre se había vuelto loco después de la muerte de su madre. No debía ser fácil para el estar en aquella mansión enorme sin su compañera y con su hija fuera durante casi un año.

-¡Pansy!-casi da el grito en el cielo cuando su padre la tomo entre sus brazos por detrás con demasiada euforia. – mi pequeña, te he extrañado tanto.

Beso sus mejillas haciéndola reír con intensidad, le agradaba eso… su padre había sido una persona muy seca durante todo su crecimiento hasta la muerte de su madre, que había llegado a pensar que no la quería.

-A mí también me da gusto verte papa- le dijo alegremente.- pero, ¿Qué es todo esto?- señalo a su alrededor esperando una respuesta.

-Después, después, primero cuéntame que tal tu último año de escuela.

Pasaron horas hablando de temas cualquieras hasta que llego tocar el tema de Blaise Zabini, aunque intento mantenerse fuerte su padre sabía el dolor que crecía dentro de ella, por lo cual tomo la acción de simplemente tomarla entre sus brazos, dejándola sacar todo el dolor que tenía dentro. Una vez que las cosas se calmaron Pansy se quitó las lágrimas de la cara para volver a cuestionar el aspecto de su hogar.

-¿Y bien? me dirás que sucede

-Este hogar es demasiado grande para nosotros dos solos, para mí. Tu pronto iras a ejercer una profesión y solo quedare yo en este enorme casa- miro alrededor hasta llegar nuevamente al rostro de su hija- así que pensé en mudarnos a un lugar más pequeño.

-¿Quieres vender la mansión? Pero…

-Por supuesto que no- se carcajeo ante la idea de su hija- este lugar es algo que tu madre adoraba, estaría loco si hago una cosa así.

-¿Entonces? – frunció el ceño sin entender las cosas.

-Obviamente esta será tu casa cuando te cases y tengas hijos, pero por ahora creo que lo mejor es ir a un lugar más tranquilo y pequeño.

-Papa- el viejo la miro con una sonrisa nostálgica que la hizo ver la verdad, el estar en esa casa a su padre le causaba un daño profundo y una depresión que podría ser peor- creo que es una estupenda idea.

Él le sonrió aún más, tomando su cabeza entre sus enormes manos y depositar un beso en su frente con suavidad para después abrazarla en forma de agradecimiento, Pansy no necesitaba las palabras para saber lo que quería expresar.

-Solo espero que sea un lugar pequeño pero con clase Papa-se burló antes de subir las escaleras a su habitación.

Suspiro con sentimiento al entrar, extrañaría esa habitación.

oOo


Intento de mil maneras que su rostro no se descompusiera cuando el ministro estaba frente a él, pero fue imposible.

-¿Creyó que sería fácil entrar?- se burló de él – el que Potter haya abogado a su favor no quiere decir que le daremos las cosas así como así, debió haberlo sabido.

-¡Pero yo no hice nada!- se defendió- Potter dejo eso muy claro- se cruzó de brazos, tampoco dejaría que lo humillaran y pisotearan. Él era un Malfoy.

-Lo sé, pero es fácil de manipular por su padre y hasta que nosotros no tengamos la confianza en usted, me temo que no puedo ofrecerle un mejor puesto que este-entrelazo sus dedos recargando sus brazos sobre la mesa, mirándolo con firmeza- ¿lo acepta o lo deja? Su decisión Señor Malfoy.

Draco resoplo con fuerza y resignado, ese viejo no iba a ceder por nada del mundo, tenía suerte que su sueño era ser un famoso abogado en el departamento de Leyes Mágicas.

-Lo tomo- acepto apretando con fuerza los dientes.

-¡Perfecto!- exclamo- ya que esta por aquí, entréguele esto al Ministro de Leyes, el Sr. York- le entrego unos papeles con una sonrisa extravagante que le tomo toda la fuerza a Draco para no maldecirlo en esos momentos.

Salió hecho una furia ¡El un mensajero! ¡Un Malfoy!

-¡Fíjate por donde vas, rubio!- Draco bufo con fuerza antes de dirigirse a la oficina del Sr. York.

Suspiro al llegar a su casa con alivio, le tomo 30 minutos lograr pasar entre la gente solo para dejar unos malditos papeles que ni tenía por qué hacerlo, oficialmente aun no entraba a laborar.

-¿Draco?-levanto la vista para ver a Pansy al pie de la escalera con una galleta en la mano– me preguntaba cuando llegarías- le dijo con una sonrisa.

-Hey, ¿Qué haces aquí?- se acercó a ella quitándose la capa y el saco, quedando solo en la camisa blanca, la saludo con un beso en la mejilla mientras ella lo inspeccionaba con los ojos entrecerrados y una sonrisa.

-Visitando- se encogió de hombros – pero tú no te vez tan feliz, ¿Qué paso? – paso su mano por su brazo guiándolo a los jardines.

-Fui al ministerio para conseguir un puesto en el departamento de Leyes Mágicas ¡¿Y qué crees que me dieron?!- se dejó caer sobre la silla con la cabeza inclinada hacia atrás mirando al cielo, Pansy sonrió burlona.

-Eres tan dramático- rodo lo ojos

-No tenía planeado que me dieran un puesto de mensajero…- la miro carcajearse de la risa sobre su propia cara, frunció el ceño- ¡Pansy, no es gracioso!

-¡Lo siento!- dijo entre risas- lo siento…

Le tomo un tiempo tomar aire y calmarse, el tiempo que le tomo a Draco para tranquilizar su enojo y decepción, pensando que al menos era algo y no le habían cerrado las puertas para siempre.

-¿Terminaste?

-Draco, no es tan malo. –Intento darle ánimos – estoy segura que cuando vean tu dedicación y empeño…

-¿A entregar papeles?- pregunto irónico.

-Estoy segura que cuando vean tu dedicación y empeño- repitió un poco molesta por la interrupción- sin importar lo que sea que hagas, te tomaran en cuenta para algo mejor.

-¿Y cómo demonios hare eso entregando papelería?- ronroneo incrédulo

-Draco, recibirás papeles de todo tipo- le dijo aquello como si fuera algo importante, Pansy rodo los ojos ante la idiotez de su mejor amigo- podrás leerlos, investigar y aportar un poco del conocimiento que sé que tienes.

-Oye, no lo había visto de ese modo- asintió de mejor ánimo- eres la mejor Pans.

-Lo sé- se encogió de hombros con una sonrisa

-¡Pansy, es hora de irnos!

La aludida miro por detrás de Draco al escuchar la voz de su padre a lo lejos.

-Tengo que irme- camino hasta quedar detrás de Draco que parecía estar pensando o ideando ideas en su cabeza, sonrió pasando los brazos por su cuello- Animo Draco, sé que lo lograras-le dio un casto beso en su mejilla haciéndolo sonreír.

-¡Hey, espera! ¡¿Por qué tan rápido?!-le grito girando sobre su silla para verla en el umbral que daba a la mansión.

-¡Tengo cosas que hacer!- corrió con rapidez hacia ella

-¿Qué cosas? no iras a buscarlo, ¿Verdad?- la miro interrogante

-Por supuesto que no- se burló, lo ama demasiado pero tenía dignidad, no se humillaría ante el jamás-oh, por cierto- le entrego un papel- mi nueva dirección, papa y yo nos estamos mudando, puedes ir a visitar cuando justes.

-Esto es en el mundo Muggle, ¿por qué?- se preocupó, ideas como haber perdido dinero y la casa se le cruzo por la mente. -¿está todo bien? Sabes que pueden contar con nosotros en lo que sea Pans.

-No te preocupes, Papa quería un cambio y accedí.

-¿Pero en el mundo Muggle?- cuestiono nuevamente, no muy convencido, Pansy iba a contestar pero la mano de su Padre sobre su hombro la desconcentro.

-Una mansión para nosotros dos es demasiado Draco, además, Melanie siempre dijo que le gustaría tener una casa en el mundo Muggle. – Pansy se abrazó de su padre mientras le daba un casto beso sobre su frente.

-Señor Parkinson- saludo Draco- entiendo completamente, imagine algo peor- sonrió

-Siempre imaginando cosas Draco- se burló el Padre de Pansy.

-Siempre ha tenido una mente imaginativa- le siguió Narcissa una vez que llego a ellos- por cierto ¿Cómo te fue en el ministerio hijo?

-Fatal- gruño- pero aquí Pansy me dio buenas ideas.

-Gracias a Merlín estaba Pansy aquí, siempre sabe cómo animarte- sonrió Narcissa

-Oh no fue nada- se ruborizo

-Por cierto Pansy ¿Ya sabes en que te especializaras?- Pansy sonrió nerviosamente, sabía que el tema era una preocupación para Draco, pero no podía pensar en eso en esos momentos, Blaise y el cambio de casa, simplemente no lo había pensando.

-No he tenido tiempo aun de pensarlo yo…

-Pansy, no puedes retrasarte más, te lo he dicho… tienes que buscar algo ya- le regaño Draco, lo miro con recelo.

-Creo que tengo suficiente tiempo Draco- le dijo molesta

-Tenemos 19, es mejor empezar hacer…

-¿Por qué insistes con el tema? Lo hare cuando esté preparada- Narcissa y Christopher, el padre de Pansy, se miraron con incomodidad.

-No hay suficiente tiempo tienes que empezar ya.

-¡Lo hare, cuando esté lista!-alzo la voz exasperada- Papa es hora de irnos.

-Señor Parkinson, ¿cree que no tengo razón?-le pidió ayuda a Christopher quien sonrió con tranquilidad.

-Creo que Pansy sabrá cuando tomar la decisión Draco, no puedo forzarla.

-Deberías hacer lo mismo hijo-concordó Narcissa- déjalo así.

-Pero…

-Papa, ¿nos vamos?-interrumpió Pansy, su padre asintió despidiéndose de Narcissa y Draco, a diferencia de Pansy que solo lo hizo con Narcissa.

-¡Muy maduro de tu parte Parkinson!-le grito Draco cuando la vio entrar a la red Flu

-¡Pudre…!- sus palabras se quedaron a la mitad como su cuerpo desapareció con la llama verde

-Es una necio-negó con molestia, Narcissa lo miro divertida.

-A veces siento que te preocupas demasiado por ella.

-¿Eso qué quiere decir?- la miro ceñudo

-Nada, nada en absoluto- sonrió- pero deja de presionarla o solo vas hacer un lió y yo realmente aprecio a esa niña- le advirtió, Draco bufo molesto despidiéndose de su madre antes de ir a su habitación, no tenia tiempo para tonterías.

oOo


Había pasado una semana desde la última vez que la vio en su casa, no había contestado sus cartas y no pudo visitarla debido a su trabaja como mensajero. Por ese momento nada de lo que le entregaban era interesante, solo la estúpida ley de Hermione Granger contra los elfos.

-Que fastidio-murmuro viendo los papeles, y una vez más pensó en ella con molestia, estaba desperdiciando el tiempo en tonterías. Al menos el había saltado la parte de los estudios debido a sus notas, pero Pansy aún tenía que cursar lo que fuera a escoger para poder laborar.

-Malfoy- levanto la vista para encontrarse a Potter frente a él, rodo los ojos, lo que le faltaba… a su lado estaba el pobretón de Weasley, pero no había señales de Hermione Granger, se preguntó qué pasaría después de lo sucedido con Blaise.

-Potter, Weasley- saludo con un asentimiento de cabeza- ¿Dónde está Granger?- la curiosidad era algo que jamás se quitaría, tal vez por eso la abogacía era su fuerte, le gustaba indagar.

-¿Dónde está Parkinson?- pregunto Ron de vuelta con el ceño fruncido, al parecer el tema de Granger le causaba molestias. Draco lanzo una sonrisa prepotente.

-La acabamos de ver- se burló Harry despistadamente, claramente no se había dado cuenta de la realidad del porque Ron preguntaba por ella, hasta que le lanzo una mirada irónica.

-¿Cómo que la acaban de ver? ¿Aquí?- aquello le molesto, estaba en el Ministerio y no se había molestado en pasar a saludarlo.

-Si…- respondió Harry algo confundido, se suponía que eran amigos ¿Cómo no sabría donde se encontraba? – estaba solicitando una inscripción para la escuela de…

-Al parecer a alguien le gusta divulgar la vida de los demás- la voz burlona de Pansy resonó detrás de él alarmándolos un poco.

-Lo siento no fue mi…

-Olvídalo Potter, era una broma- sonrió Pansy mirando a Ron seguidamente- Weasley.

-Parkinson- saludo Ron no muy cómodamente.

-¿Escuela? ¿Qué escuela?-pregunto Draco interrumpiendo la leve conversación con el ceño fruncido, ¿Cómo era posible que no le avisara nada?- ¿Pans?

-Bien, nosotros nos vamos- informo Harry incomodo- supongo que nos veremos en unas semanas Parkinson- le dijo antes de abandonar el pasillo junto con Ron que no se molestó en decir ni pio.

-¿Qué quiso decir con eso?- cuestiono Draco molesto por la poca atención de su mejor amiga.

-¿Con que? Ah, te refieres a esto- levanto una solicitud frente a su rostro

-¿La universidad de….? ¡Irlanda!-se exalto

-¿Qué? Pensé que querías que estudiara algo- se ofendió cruzando sus brazos.

-¡Lo sé! Pero, ¡¿Irlanda?!

-Es la mejor escuela de reporteros mágicos, Draco- contesto con incredulidad

-Pero… eso está muy lejos- Pansy aliviano el rostro en una sonrisa.

-Aw, Draco- lo abrazo con fuerza- podrás visitarme cuando quieras-su aliento le hizo cosquillas.

-¿Por qué no me lo dijiste?- la separo de él molesto.

-Quería que fuera sorpresa ¿Qué tiene de malo?- no comprendía su molestia.

-Aun así, ¿Reportera Pans? – Le dijo como si fuera la peor decisión- ¿Acaso te quieres convertir en Rita Skeeter?

-¿Eso qué quiere decir?- gruño ofendida

-Sabes lo que quiere decir- contesto con sarcasmo

-¿Crees que no puedo ser una reportera honesta? ¿Eso es lo que quieres decir?- Draco la miro burlón

-Vamos Pans, no tienes madera de…

-¿Sabes qué Draco?- lo interrumpió bruscamente- ¡Púdrete!

-¡Vamos Pansy, lo hago por tu bien!-le grito una vez que la vio a lo lejos

-¡Voy a enseñarte de lo que soy capaz!-le grito sin mirar atrás.

La gente en los pasillos lo miraron con desaprobación, cosa que le causó molestia y término gritándoles que se fueran a la mierda.

oOo


-Estoy seguro que no quiso decirlo así, hija-le animo su Padre, estaba cabreada por las palabras de su supuesto mejor amigo.

-Sí quiso- hundió más el rostro en la almohada entre sollozos, sintiendo las caricias de su padre sobre su cabello- tu no piensas así ¿verdad?

Su padre se quedó callado unos momentos logrando que Pansy levantara el rostro alarmada ante su silencio, pero tenía una sonrisa en su rostro.

-Ven, déjame enseñarte algo- se levantó de la cama instándola a seguirlo.

Pansy se paró de mala gana y comenzó a caminar detrás de su padre, la guio a su nueva habitación en aquel Flat, su nuevo hogar, era realmente lindo y acogedor que cuando lo vio por primera vez quedo maravillada y pensar que en unas semanas estaría lejos de ahí. Lo vio abrir el closet desde la cama donde se sentó, se giró a ella con una enorme caja entre sus manos, estaba segura de nunca haberla visto.

-¿Qué hay ahí?-inquirió curiosa, su padre soltó un suspiro nostálgico abriendo la caja sobre la cama en donde ambos ahora se encontraban sentados.

-Fotos, diarios, algunas cosas que tu madre utilizo en la escuela de Irlanda-Pansy abrió los ojos con sorpresa. Su madre había ido a la misma escuela a la que iría… nunca supo de eso.

-¿Mama?

-Así es Pansy, tu mama estudio para reportera y tuvo buenos trabajos, solo que cuando te tuvo decidió dejarlo todo por estar contigo-le sonrió incitándola a mirar sobre la caja. – así que creo que serás una estupenda reportera.

-¿Por qué nunca lo menciono?-cuestiono mirando los libros y algunos que otros artículos, agradecida por las palabras de su padre.

-No lo sé, en ese tiempo aun no conocía a tu madre, había cosas que tenía guardadas en secreto, y yo, bueno, nunca quise saberlas. Era pasado

Pansy estaba admirada con todo lo que contenía aquella caja, la letra de su madre era realmente hermosa, tenía una pluma idéntica a la de Rita Skeeter, pero parecía como nueva.

-Le gustaba escribir con su puño y letra-le informo su padre.

-¿Qué edad tenia aquí?-cuestiono Pansy al tomar una foto entre sus manos.

-Tu edad, de hecho

-¿Y el quien es?- Pansy sintió un golpeteo extraño en su pecho, en la foto su madre estaba acompañada de un muchacho, como de 4 años más de edad, muy apuesto. Tenía el rostro afilado y cálido, su cabello castaño le caía largo sobre la cara y sus labios eran de un rosa potente.

-No lo sé, jamás quiso mencionarlo… supongo que debió ser alguien que le rompió el corazón-murmuro su padre con la voz distante y extraña, cosa que le causo más curiosidad a Pansy.- te dejare para que las mires- le informo su padre dándole un beso sobre su frente.

-Gracias- le agradeció antes de que abandonara la habitación.

Tenía miles de fotos con aquel mismo hombre, pero hubo una que extrañamente le llamo la atención, era el mismo tipo pero su rostro se veía pálido, demasiado y sus ojos brillaban de manera extraña.

-¿Quién sería el?- se preguntó, por una extraña razón, quería indagar hasta saber quién era, instintivamente giro la foto para ver una dedicatoria.

"Melanie, perdóname por el daño que te voy ocasionar… tengo que irme, no puedo arriesgarte.

Por siempre tuyo, Tony"

-¿Daño?- se preguntó Pansy confundida, la espinita quedo clavada en su pecho y se dijo a si misma que haría lo posible por aprender periodismo, solo para poder saber que otros secretos tenía su madre que no sabía y sobre todo, quien era esa misteriosa persona.

oOo


Las semanas pasaron con rapidez, había llegado la fecha para que Pansy se marchara a su nueva escuela y aunque no lo quisiera, nuevo hogar también, pasaría al menos 4 años alejada de todos a excepción de las vacaciones.

-¿No has sabido de él?

-¿De quién?- cuestiono mirando su baúl, inspeccionando que no le faltara nada.

-De Draco, hija- la vio meter alguna que otra cosa que estaba seguro que no necesitaría, verla así, le recordaba a su amada Melanie.

-Ni me lo menciones, le escribí diciéndole que esperaba verlo antes de irme para saber cómo iba todo con su trabajo en el Ministerio, y que a pesar de que no cree en mí y todo eso, no estaba enojada y nada. – gruño algo decepcionada

-Trabajar para el Ministerio no es tarea fácil- se burló su padre

-Papa, solo entrega papeles que las lechuzas no pueden, no creo que no tenga un tiempo para su mejor amiga- refunfuño.

-No des menosprecies el trabajo de los mensajeros, entregar cosas en el Ministerio es como un laberinto lleno de gente y animales feroces, todos de un lado a otro y elevadores saturados.

-Lo sé- se giró a verlo- solo estoy molesta por que no lo he visto y nunca se disculpó por lo dicho y a pesar de eso lo perdono. Quisiera que fuera un poco menos egoísta y pensara en lo que sus palabras causan a los demás- se encogió de hombros- pero es Draco. Ni siquiera sé por qué lo perdono por sus tonterías- ronroneo cerrando su baúl.

-Yo recuerdo una niña que estaba enamorada de él- se burló su padre, recibiendo una mala mirada de parte de su hija.

-¡Papa!- se rio Pansy- ese era Blaise- le corrigió.

-¿Blaise? Ah, es verdad.- se burló de sí mismo.- la edad… - se adentró a la habitación tomando el baúl de su hija- tú y Draco hubieran hecho una linda pareja.

Pansy rodo los ojos, aquellas palabras le recordaron a Narcissa y Lucius que solían decir lo mismo acerca de ellos, pero solo eran amigos y siempre lo serian.

-Vamos, se hará tarde

Su padre se despidió de ella en el tren dando el discurso de que todo iría muy bien y se convertiría en la mejor reportera del mundo, se fue mucho antes de que el tren partiera, dando el pretexto de que los Parkinson no eran una familia de despedida afectuosas, pero Pansy sabía el verdadero motivo… tomo aire intentando mantener la cordura y no llorar ahí mismo al verlo irse, era una Parkinson por dios santo.

-Parkinson- la voz del niño que vivió la hizo girar su rostro para verlo nuevamente a lado de un Ronald Weasley con el rostro algo descompuesto, ella lo miro de la misma manera, no podían evitar que al mirarse el engaño de sus perspectivas ex parejas le vinieran a la mente.

-Potter, Weasley- saludo educadamente

-Espero que podamos llevarnos mejor, ya que conviviéremos otros 4 años más- se rio Harry algo torpe.

-O podemos fingir que no nos conocemos- menciono con sarcasmo, cosa que causo una sonrisa en Harry Potter.

-Eso suena bien- Ron menciono con desprecio, Harry negó con la cabeza.

-¿Vienes a despedir a Potter?-le pregunto Pansy un poco molesta por la forma en que le hablaba, ella no tenía la culpa de que su ex noviecita fuera una zorra.

-No, también estudiare ahí, así que si, lo mejor sería fingir no conocernos- se dio la vuelta tomando su baúl y dándole una sonrisa forzada.

-Lo lamento, aun no lo supera, ¿Tu como lo estás llevando?- quiso saber, Pansy arque una ceja con gracia, si Draco la viera en esos momentos entablando una conversación amigable con Potter, se moriría del coraje.

-Ya ni lo recuerdo- contesto despistadamente, Potter parecía darse cuenta de su mentira ya que le dio una sonrisa de apoyo, obviamente aun le dolía, gracias a Merlín ya no con la misma intensidad. –ya vete Potter, tu cara me fastidia.

Harry se rio dándose la vuelta

-Hasta luego Pansy- se despidió dejándola sola nuevamente, suspiro al verlo marcharse y despedirse de la pelirroja de su novia y toda la familia Weasley, no había rastros de Hermione y no le importaba menos. Miro alrededor esperando ver aquella mirada fría… pero no había señales de su mejor amigo.

El silbato que indicaba que el tren estaba a punto de partir la saco de su estado pasivo con un brinco al mismo tiempo que alguien gritaba su nombre.

-¡Pansy!- se giró solo para ver a Draco Malfoy correr a toda prisa hacia ella y tomarla en un fuerte abrazo mientras ella sonreía con entusiasmo y correspondía el abrazo.

-Pensé que no vendrías-sollozo entre sus brazos

-Por supuesto que iba a venir- le dijo sin soltarla, hundiendo su cara en su cuello- lo siento Pansy, jamás quise lastimarte con mis palabras- se disculpó alejándola para limpiar sus lágrimas.

-Eres un idiota- le dijo abrazándolo nuevamente- me alegra poder despedirme de ti.

-Voy a extrañarte horrores- susurro contra su oído.

-Y yo a ti Drake.

-Escríbeme en cuanto llegues, quiero saberlo todo, ¿De acuerdo?- Pansy asintió mientras rompían el abrazo con una enorme sonrisa.

-Más te vale que tú también lo hagas- le advirtió

-Por supuesto- sonrió

Se quedaron mirando un momento hasta que el silbato del tren volvió a sonar.

-Ese es el último, tengo que irme- tomo su mochila mirando y abrazando a Draco por última vez antes de marcharse- nos veremos en vacaciones, y si quieres escapar de tu trabajo, no dudes en visitarme.

-Lo mismo digo Pans, te quiero- le dijo dándole un beso en la mejilla, realmente iba a extrañarla.

-Y yo a ti Draco- le dijo dándose la vuelta, despidiéndose con la mano antes de mirar al frente nuevamente para lo que ella quería llamar, la mejor experiencia de su vida.

Jamás imagino lo mucho que iba a cambiar…