Traición.

Al día siguiente, la rutina en la casa de virgo fue para mí infernalmente normal, a la misma hora Laxmi me sirvió el desayuno tan sonriente y cariñosa como siempre, en mis adentros odiaba esa sonrisa falsa, y ese falso cariño que me profesaba, no podía entender el por qué no aprobaba que Shaka y yo nos amasemos. Luego Agora me esperaba en la entrada para llevarme al estudio del maestro David.
Al llegar al estudio un muy pálido Pintor me esperaba, su cara se miraba demacrada, con obscuras y violáceas ojeras, en unos meses había envejecido unos 10 años, su mano derecha temblaba agitadamente mientras se encontraba en reposo, en conjunto le daba un aspecto senil y enfermizo que no tenía cuando llegué al santuario.

Ese día correspondía a trabajo de muralismo, desde hacía unos meses en que David solo se dedicaba a dirigirme y yo a pintar habíamos logrado avanzar una muy buena superficie faltante, quedando alrededor de un cuarto del trabajo pendiente, lo cual indicaba que al ritmo que llevaba podría terminar el mural en un plazo de unos tres años, siempre y cuando se me proporcionaran los pigmentos necesarios y contara con la guía experta de mi maestro. También, ya era parte de mis tareas recibir personalmente los pigmentos que nos entregaban y revisar las cantidades, tonos, etc. Cosa que hacia cada final de mes. Ese día precisamente era de aquellos en los que tenía que recibir e inventariar las preciosas pinturas que nos eran traídas de todas partes de la tierra. Me encontraba en la pequeña bodega contigua al estudio, ordenando los materiales cuando mi maestro entró con un estuche cilíndrico de cuero, de esos donde se guardan pergaminos y lienzos para transportarlos lo más seguros posible.

-Nina-Maestro he recibido los pigmentos, tenemos suficiente añil, y el ocre, amarillo ocaso… y turquesa, pero esta ocasión me han traído solamente la mitad del púrpura que solicito, por lo que les pediré el doble para la próximo mes...

-David- Si, si, muy bien como digas

No era usual la actitud del maestro David, usualmente siempre estaba muy al pendiente de las cantidades de los pigmentos y se molestaba muchísimo el que no nos trajeran la cantidad solicitada.

-Nina- Maestro, ¿ le sucede algo? lo noto desconectado y muy preocupado, ¿le pasa algo?
-David- Tal vez, ya hayas escuchado los rumores, pero el santuario se encuentra en guerra, y al parecer la situación se está saliendo de control
-Nina- Shaka me contó de la situación de la impostora de Athena y los caballeros de bronce que la siguen
-David- En efecto, pero al parecer Nina, tal vez esa mujer no sea una impostora
-Nina- Pero si la verdadera Athena se encuentra en sus habitaciones, mas allá de los aposentos del patriarca.
-David- Eso es lo que nos han dicho, pero nadie jamás la ha visto, jamás se me ha permitido retratarla, es más, ni siquiera se de la existencia de servidumbre encargada del cuidado de la diosa.
-Nina- Jamás me había detenido a pensar el por qué no ha pintado retratos de Athena, tiene razón.
-David- No solo hay caballeros de bronce en el bando de esta mujer, se rumorea que hay santos de plata e incluso lo santos de Aries y Libra se han revelado contra el santuario y se han unido a la causa que encabeza esa chica, lo que me hace pensar que existe la posibilidad que sea la verdadera Athena.
-Nina- ¿Y que el patriarca nos haya engañado todos estos años? pero ¿por qué lo haría?
-David- Por el poder, el poder lo es todo. Lo que no entiendo en caso de que mis sospechas sean verdaderas, el por qué el cambio del patriarca, de ser un líder justo y bondadoso se ha convertido en un autoritario sediento de poder, tanto asi que nos ha privado de la presencia de la diosa, algo debió haberle sucedido, es como si un espíritu maligno hubiera poseído al gran patriarca, Es una posibilidad, Nina, no debes decírselo a nadie, ni siquiera a Shaka, nuestras vidas corren peligro de solo pronunciar esta posibilidad porque seriamos acusados de traición.

Mientras seguíamos pintando la teoría de mi maestro me daba vueltas en la cabeza, "y si de verdad esa mujer fuera la verdadera Athena" y si más santos de oro se rebelan contra el santuario". Mi mayor preocupación era la seguridad de Shaka,el pensar que tendría que luchar me aterraba, mucho me habían dicho ya que Shaka es el caballero dorado más poderoso de la orden, que su poder es muy cercano al de un Dios, que tenía la habilidad de transportarte los múltiples universos, pero aun así temía, temía por su seguridad, temía por su vida, por que fuera acusado de traición si decidía pasarse al bando de aquella mujer, o de finalmente ser ejecutado si resultaba que efectivamente la mismísima Diosa Athena es quien viene a reclamar el lugar que le pertenece y castiga a los que se interpusieron en su camino. No podía dejar de formularme teorías y posibilidades que terminaban en un mismo fin, en un mismo terror, perderlo.

Esa tarde Agora regreso por mi tan puntual como siempre, me portó en sus brazos y emprendimos el camino hacia el sexto templo como era costumbre.

-Agora- Los murales están quedando soberbios, señorita Nina
-Nina- Gracias Agora, también estoy muy satisfecha con el trabajo que hemos realizado en ellos.
-Agora- Todos han notado el rápido avance de la obra desde que usted asiste al viejo artista
-Nina- No lo creo, siempre nos surten los pigmentos tarde y de forma incompleta, a pesar de que somos dospintores la falta del material nos ha retrasado bastante.
-Agora- Señorita, todos en el santuario sabemos que el viejo David ya no es quien pinta sino que es usted.
-Nina- No olvides que soy su aprendiz, y sin su guía a pesar de ser yo quien haga el trabajo sucio los murales no estarían quedando tan bellos.

No entendía muy bien hacia donde iba la conversación. Luego llegamos al templo de Virgo, donde me esperaba Laxmi y Shaka para cenar, Shaka seguía igual de indiferente, como si lo del día anterior no hubiese sucedido.

Días después el maestro David nos comunicó que iría a su natal Italia para realizar unos asuntos pendientes, cosas legales sobre algunas pinturas que al parecer no le habían pagado en su totalidad, por lo que aviso se ausentaría por una semana. Durante este tiempo me liberó de mis responsabilidades en los murales y el estudio de pintura, por lo que tenía demasiado tiempo libre. También escuche que los caballeros de Acuario y Aries habían regresado al santuario, cosa que me dio mucho gusto pues al caballero Camus siempre lo recordé con especial cariño.

Debido a mi gran cantidad de horas de ocio decidí salir del templo de Virgo y encaminarme por mi cuenta a visitar al caballero Camus, Shaka estaba tan indiferente y absorto en sus meditaciones, Laxmi y el resto de los sirvientes tan apurados como siempre que seguramente nadie notaria mi ausencia y podría llegar sin problemas a la hora de la cena.

Habia olvidado que la distancia entre un templo y otro era tan larga, tan larga que no se cuánto tiempo subí aquellas escaleras y parecía que jamás llegarí repente una voz infantil que provenia de uno de los costados del camino me hablo en tono travieso:

-Kikki- Te ves agotada, ¿necesitas tomar algo de agua?, soy Kiki, el aprendiz del caballero Mu de Aries.
-Nina- Pero ¿qué hace un niño en este lugar? ¿es verdad que ha vuelto el santo de aries?, ¡tengo mucha curiosidad de conocerlo!. Perdona, soy Nina, soy la aprendiz del maestro David.
-Kikki- ¡Entonces tu eres quien ha pintado los murales! ¡son lo más bello que he visto en este lugar!
-Nina- No, en realidad son obra de mi maestro, yo solo lo he ayudado.
-Kikki- Me sorprende mucho que una niña ande sola en las escalinatas de los 12 templos, ¿te has perdido? porque ya te ves medio muerta.
-Nina-¿Niña? ¡Mira quién habla tapón de alberca!, yo ya tengo 16 años, no soy ninguna niña y no, no estoy perdida, me dirijo al templo de acuario.
-Kikki- Si vas a acuario a este paso llegaras al anochecer, si es que llegas.

Me dijo con una enorme sonrisa colocando sus manos detrás de la cabeza y miro hacia arriba y tocó la barbilla tomando una actitud pensativa.

-Kikki-No todos los días se ven chicas tan bonitas por estos lugares, y mi maestro me ha dicho que debo de ser caballeroso con las damas, así que lo he decidido ya, te ayudaré a llegar a la casa de Aries.
-Nina-Pero si yo voy para la casa de acuario
-Kikki- En realidad Camus y otros caballeros dorados se han reunido en Aries por alguna cosa urgente, y mi maestro me pidió que saliera a dar un paseo porque el asunto es confidencial, pero dadas las circunstancias creo que les va a gustar mucho que les lleve a una chica hermosa y me dejaran escuchar de que se trata todo eso.
-Nina- Pero ¿cómo me vas a llevar,? Eres tan pequeño, no creo que tú me puedas cargar.
-Kikki- ¡Estas ante el discípulo de Mu de Aries! somos los maestros de la teletransportación!
-Nina- ¿La tele qué?
-Kikki- te enseñare, solo dame tu mano y en un segundo estaremos en la casa de Aries.

Tome de la mano a Kikki y como por arte de magia aparecimos suspendidos a unos dos metros sobre el suelo, caímos uno sobre el otro como si hubiésemos sido lanzados por una catapulta.

-Kikki- Estas bien? jajaja al parecer aun me falta mucha practica

Adolorida por el golpe me levante, y pude ver que en efecto nos encontrábamos en la entrada de la casa de Aries.

-Nina-¡Kiki eres increíble! jamás había viajado tan rápido... ni tan dolorosamente

Lo abracé y le di un beso en la mejilla, el niño se puso tan colorado como un tomate y me tomó de la mano y me dirigió hacia la entrada del templo de Aries.
Cuando llegamos vi alrededor de 4 caballeros dorados que se encontraban sentados en algunos sillones que se encontraban el salón, todos parecían algo sorprendidos e intrigados. Cuando de repente Milo de escorpión se levantó de su asiento y se dirigió hacia mí con una muy encantadora sonrisa, como era su costumbre.

-Milo- Pero ¿que haces aquí tu sola? eh, Camus, Aldebarán, ¿recuerdan a Nina?
-Kikki- ¡No está sola!, ¡yo la traje hasta aquí!
-Mu- Con teletransportación, Kikki, sabes bien que está prohibido teletransportarse en el Santuario
-Milo- ¡oh vamos Mu!, ¡no seas tan estricto!, fue una emergencia, ven, tu no conocías a Nina, precisamente es la joven de la que te hablábamos, la aprendiz del viejo pintor.

Pude notar cierto asombro en la cara del cabalero de Aries, me besó la mano y permaneció silencioso. Un enorme santo dorado le dio una palmada bastante violenta en la espalda al caballero de aries, y con una gran sonrisa dijo:

-Aldebarán- ¡Pero que hermosa eres!, Nina, has crecido mucho. Lo ves Mu, ella hubiera estado bajo tu custodia si no te la pasaras de ermitaño en Jamir.

El santo de Aries se sonrojo ligeramente .

-Camus- Me da gusto verte, Nina.

La nostalgia y el agradecimiento que le tenía al caballero de Acuario me dominaron un momento por lo que me apresuré a abrazarlo y tomarle las manos.

-Nina-Me da tanto gusto verlo, Caballero Camus, ¡siempre estaré agradecida con usted!¿Cómo ha estado? , ¡ mucho gusto en conocerlo, Caballero Mu!, ¡me halagan mucho sus palabras señor Aldebarán!...

Les respondí a los tres hombres mientras ellos me sonreían amablemente. Después me invitaron a tomar algo para refrescarme cuando de repente sentí que alguien más me observaba, el resto de los caballeros dorados quedaron en silencio por lo que gire sobre mis talones para mirar hacia donde todos estaban viendo y pude descubrir que era Shaka quien entraba al templo de Aries. Seguramente se molestaría mucho por mi atrevimiento de andar sola por las escalinatas del templo y sobre todo por aquel incidente con el caballero de escorpión que ninguna gracia le hizo a mi protector. Mi corazón latía muy fuerte y nuevamente la sensación de hueco en el estómago que siempre me causaba Shaka se hizo presente.

-Camus- Shaka,¿te has enterado ya?
-Shaka- Si, debemos apresurarnos

Todos parecían tristes y muy preocupados, algo estaba pasando para que Shaka no hiciera ningún comentario sobre mi presencia en ese lugar.

-Shaka- Nina, el maestro David ha sido acusado de alta traición, debemos presentarnos inmediatamente en el palacio del patriarca a su juicio.