Whis sentía una extraña sensación opresora en el pecho por lo ocurrido. Después de haber dejado la habitación del Dios no pudo evitar sentirse culpable - No debí decir eso... eso no lo ayuda - se recriminaba, pero se sentía frustrado. Siempre ganaba cuando se trataba de convencer en algo al Dios. Pero esta vez era distinto. Había probado diferentes cosas pero ya no sabía de qué otra manera ayudarlo. Ni toda su basta experiencia y conocimientos le estaban sirviendo para salvar al Dios de la destrucción de ese deplorable estado. Estaba inmerso en sus pensamientos cuando en eso se encuentra con el pez oráculo. - Hola pez - le saluda Whis.

-Hola Whis, que bueno que te encuentro, hace días que quería hablar contigo - le dice el pez.

- ¿sucede algo? - cuestionó el ángel un tanto agotado.

- sí, es sobre el señor Bills - le dijo. Whis puso toda su atención en el pez, olvidándose de sus reflexiones.

- te escucho -

- Bueno, he notado que el señor Bills ha estado un poco... cabizbajo - le dijo el pez.

- has notado bien - le contesta el ángel.

- hace unos días fue a visitarme y a hacerme unas consultas... - el pez no estaba muy seguro de seguir hablando, pues se había dado cuenta que estaba a punto de delatar al Dios.

- pez, si tienes información sobre la razón que mantiene al señor Bills en ese estado, te prometo que aumentaré tus raciones de comida y te daré vacaciones - .

- bueno... - El pez no estaba convencido ante la oferta del ángel, pero como también lo había visto a él tan afligido y preocupado por el Dios, decidió contarle lo que sabía.

- ¿sobre qué te consultó? - quiso saber. El pequeño oráculo intuía que las consultas que Bills le había hecho tenían una estrecha relación con el ángel. Tal vez en esa remota y solitaria ubicación del universo era el único testigo que pudo percatarse de lo que el Dios sentía por su asistente. Lo que no sabía a ciencia cierta era lo que el ángel sentía por el Dios. Hasta que tuvo esa premonición. La premonición en la que veía a Whis demasiado angustiado dejando el planeta de Bills. Lo más extraño de esa premonición era que él mismo intervenía para que eso no sucediera.

- empezaré diciéndote mi conclusión - le respondió - el señor Bills está enamorado -.

- jojojojojoojojojo - Whis sin poder evitarlo comenzó a reír. Pocas personas lo sabían pero Whis tenía el defecto de reír cuando se sentía nervioso o molesto. El pez lo miraba con impaciencia. - ejem... ehm, lo siento pez, continúa, ¿enamorado? - La conclusión del pez lo sacó de balance, arrojándolo hacia un pozo lleno de punzadas que le generaban molestia expandiendo esa sensación de enojo hacia su pecho. Decidió ignorar aquello para seguir tomando atención al oráculo.

- Sí. - dijo tajante -

-explícame eso - el ángel intentaba no demostrar lo incómodo y molesto que se sentía por enterarse de tamaño "pastel".

- no hay mucho que explicar Whis, solo está enamorado -

- pero ¿de quien? - el ángel estaba ya empezando a impacientarse.

- de eso no estoy seguro - contestó el pez.

- ¿y qué preguntas te hizo? - cuestionó el ángel.

- preguntó si acaso un dios podía o tenía permitido enamorarse y bajo qué situación un Dios podría ser destituido de su cargo -. El pez no podía arriesgarse al decirle que además había preguntado si un Dios y un ángel podían tener una relación, o si sabía si Whis alguna vez había estado enamorado. Había decidido intervenir producto a la premonición que tuvo, pero solo haría su parte.

-flash back-

- escúchame vidente, esto debe quedar entre nosotros dos, porque supongo que habrás profetizado que si llegas a soltar la lengua, buscaré la forma de cocinar tu pequeño cuerpecito y transformarlo en un ceviche... - le dijo amenazador Bills. El pez temblaba de miedo.

- n..no no es necesario que haga tal cosa, ya sabía que vendría... - le respondió.

- ¿ah sí? - fingió sorprenderse el Dios - pues bien, ¿profetizaste para qué venía? - le preguntó.

- no, e..eso no, solo vi que me visitaría y que sería algo importante - respondió aún tembloroso el pez.

- y yo que pensé que podrías evitarme el trabajo de tener que decírtelo todo - comentó el Dios con pereza - pues bien... pone atención, porque esto es importante - Bills se sentó, concentrándose bien en lo que iba a decirle al pez. - sucede que yo... uhmm... hace mucho tiempo... que... - Bills estaba realmente incómodo con la situación, sentía sus mejillas ardiendo - Demonios... -

- puede empezar diciéndome lo más general de lo que quiere saber, amo - le quiso ayudar el pez.

- sé lo que quiero decir! - respondió molesto el Dios - pero no es fácil... a ver veamos.. pues... está bien, pero no quiero que me hagas preguntas! - le advirtió el Dios - para empezar... ¿los dioses pueden... mantener alguna especie de lazo sentimental con algún otro ser en el universo? - En ese momento el estómago de Bills se soltó ligeramente, pero dentro de la panza aún sentía revolotones. El pez intentó no poner cara de estupefacción ante lo que le estaba planteando el Dios, pues de cierta forma ya intuía que tarde o temprano el Dios comenzaría a tener esas inquietudes. Lo que le sorprendió fue que acudiera a él para despejar dichas dudas.

- ¿a qué clase de deidad se refiere? - cuestionó el pez involuntariamente.

- te dije que sin preguntas! - se enojó Bills.

- aaaah... perdón, es que... para poder responder a su pregunta necesito saber ese detalle - le dijo el pez absolutamente aterrorizado.

- uhmm es verdad... - Bills meditó un momento - no, en realidad no necesitas saber ese detalle, mejor dime lo que sabes al respecto - le respondió finalmente.

- bueno... pues... En realidad y en absoluta teoría los Dioses están por sobre esa clase de sentimientos humanos... - el pez intentaba recordar todo lo que sabía - pero, no significa que no puedan tener alguna clase de sentimientos, pues si lo piensa bien los dioses creadores dotaron a los humanos de esas emociones para que pudiesen manejar de mejor forma su inteligencia por tanto conocen toda clase de sentimientos. - concluyó el pez. Bills quedó pensativo...

- tu respuesta no me deja conforme, de hecho ni siquiera responde a mi pregunta - le rebatió el Dios.

- eeh esta bien, solo estaba contextualizando - el pez se había puesto nervioso - Bueno personalmente yo nunca he visto a algún Dios manteniendo alguna relación, pero no quiere decir que no exista, sin ir más lejos, la hermana menor de Whis parece que mantiene una relación con el Dios de la destrucción del universo 11 - le comentó el pez.

- ¿Marcarita? - Bills abrió los ojos como platos.

- la misma - respondió el pez como cual señora chismosa - no estoy seguro tampoco... -

- ¿Daishinkhan sabe? - preguntó muy interesado Bills.

- eso tampoco lo sé - le dijo.

- aish, no sabes nada - se enojó el Dios - bueno y eso sigue sin responder a mi pregunta! -

- lo .. lo siento, ya voy a ello... ahm que yo sepa, de acuerdo a lo que he investigado, los Dioses no lo tienen prohibido - .

- ya veo... - Al menos ya sabía que un Dios no tenía prohibido estar con alguien. - bien... ahora dime, ¿un ángel puede mantener una relación? - nuevamente se había puesto nervioso y sonrojado.

- le acabo de decir lo de la hermana de Whis... - le dijo el pez.

- oh cierto... pero no sabes si lo tienen prohibido? - insistió el Dios.

- Pues, si realmente fuese verdad lo que se dice de ella y el señor Vermoud, en teoría el universo 11 no debería ni de existir, recordemos que Zen o' Sama y el gran Sacerdote lo saben todo... al menos todo aquello que quieren saber - el pez enfatizó la última frase. El Dios comenzó a ponerse aún más nervioso. Si lo que decía el pez era cierto, entonces cabía la posibilidad de que tanto el rey de todo como el gran sacerdote ya sabían lo que le estaba pasando con Whis. Aun queriendo saber más, Bills se arriesgó a preguntar - ¿tú sabes si Whis se ha enamorado alguna vez o ha estado involucrado con alguien? - El dios soltó la pregunta atropelladamente por los nervios que lo carcomía.

- ¿eh? - el pez no estaba seguro de haber oído bien -

- no repetiré la pregunta! - nuevamente el Dios se había ofuscado, dejándose ver completamente rojo por la pena.

- pues... pues... - el pez intentó recordar si alguna vez Whis hizo mención sobre ese tema, sin embargo su memoria no daba con nada... salvo cierta historia que ni el mismo ángel estaba enterado que el pez sabía. No le iba a decir a Bills... porque al final ¿y si lo convertía en ceviche solo para desquitarse? - la verdad no recuerdo si alguna vez Whis me haya dicho algo como eso, solo sé sobre su gran amor por la comida - le respondió.

- fin flashback -

- entonces es verdad - el ángel estaba consternado. Algo dentro de sí mismo le molestaba. ¿cómo es que no pudo notarlo? ¿en qué momento? ¿quién? - Whis no se había dado cuenta pero se estaba bombardeando de preguntas y se había olvidado por completo del pez - para que esa emoción surgiera en el señor Bills tiene que haberse originado hace tiempo... en alguien que conoce...- . No es que la idea de que el Dios destructor se enamorase o mostrase afecto en alguien no haya pasado por su cabeza alguna vez, el punto es que jamás había percibido en Bills un interés de ese tipo hacia nadie.

- hola, ¿Whis? - El pez trataba de captar nuevamente la atención del ángel.

- oh, sí lo lamento, estoy aquí aún - respondió - ¿estás seguro de lo que me estás diciendo ? - inquirió

- totalmente - respondió el pequeño vidente.

- ¿no te dijo de quien? - el ángel ya no podía disimular la ansiedad por querer saber todo cuanto pudiese saber el pez.

- uhm... bueno... - el diminuto ser podría decírselo, era fácil, nunca tuvo problemas de comunicación, pero tenía el detalle - no menor - de que si se iba de bocaza, Bills lo podría transformar en esa cosa que dijo. - Whis... sabes bien que no puedo darte esa información - apeló el pez al sentido común del ángel.

- ¿por qué? ¿es una premonición o porque Bills te ha amenazado con algo? -

- un poco de ambas - le soltó el pez - verás, dijo algo de que me convertiría en ceviche...y no me suena a buen plan - le espetó con ironía.

- jojojo, el señor Bills se pone muy creativo - no cabía duda que los disparates de su señor le hacían de vez en cuando reír. - vamos, no tengas miedo, sabes que no permitiré que haga algo como eso - intentó convencerlo.

- No me ha dicho de quien se trataba...y prefiero no arriesgarme - le dijo el pez como si estuviese revelando el mayor secreto universal de Zen o' Sama - y ya no sé más... - el pez deseaba que por esta vez Whis hiciera uso de su magnánima inteligencia y descubriera él mismo de quién estaba enamorado el Señor Bills.

- veamos... uhmm - para Whis aquello carecía de lógica pero tenía algo de verdad. Conocía a Bills y sabía perfectamente que no diría abiertamente algo que le produjera cierta vergüenza. Pero si el pez estaba así de nervioso por lo que estaba haciendo, era porque al menos tenía la sospecha de alguien. - Pez, tienes a alguien en mente ¿verdad? - le dijo finalmente.

- eh... yo... nno.. no estoy realmente seguro, por lo que prefiero omitir la identidad del individuo. - El oráculo deseaba realmente no tener que lidiar más con este tipo de situaciones, el no sabía realmente si sería bueno que tanto Whis como Bills supieran lo que sentían el uno por el otro. La respuesta y la actitud del pez decepcionó a la ansiedad del pelialbino.

- ouh... - se lamentó - de todos modos - tratando de recomponerse de tamaña noticia - ¿cómo se supone que podré ayudar al señor Bills? el está pasando por... un episodio de trastorno represivo -

- pues... intenta que te diga él mismo lo que le pasa- replicó el pez.

- ¿crees que no lo he hecho? he intentado que se sincere conmigo, pero por alguna razón ha estado rehusándose a hablar, me evita todo lo que puede y ni siquiera se está alimentando bien. - el ángel cada vez más se sentía frustrado - no puedo creer que esto esté pasando... lo que es peor, ni siquiera la comida funciona como para motivarlo a que confíe en mí - le confesó el ángel.

- ¿has probado con tú mismo confiar en él? - inquirió el pez. El oráculo no podía creer que Whis no se diera cuenta que el mismísimo Dios de la destrucción se encontraba así por él.

- ¿cómo? - no lograba entender del todo a lo que se refería el pez.

- que vayas y le digas como te ha hecho sentir todo este tiempo, que le confieses que te preocupa verlo... pero sobretodo que le digas lo importante que es para ti - le dijo el pez. Whis miró al oráculo con cierto escepticismo.

- No creo que eso funcione, además le he dicho que estoy preocupado... y no me cree - le responde. Por un momento Whis creyó que el pez podría estarse refiriendo a lo que sentía realmente por el Dios. Francamente no le importaba, es solo que se sorprendía que alguien en este universo se hubiese podido dar cuenta de que también... se había enamorado del Hakai.

- Whis, alguna vez le has contado al señor Bills sobre tus... ¿emociones? o quizás alguna vieja historia que... no sé, donde puedas contarle tu experiencia... -

- espera un segundo - le interrumpió el ángel - ¿cual vieja historia? - se espantó el el pelialbino.

- Mira Whis, tenemos milenios de conocernos y no te olvides que -te guste o no- para vaticinar el futuro necesito conocer y entender el pasado del todo... esa es la base de todo vidente - le respondió - sé que alguna vez tuviste una historia sentimental con alguien que te destrozó -

- oh bien... quizás solo no quería recordarlo - le dijo con enojo el ángel.

- pues quizás debas recordarlo, te puede ayudar con el señor Bills en más de una forma - el pez le decía todo eso mientras lo miraba fijamente.

- uhm... a veces pienso que no fue una buena idea traerte conmigo - Whis estaba algo dolido con la conversación, no solo se había enterado de que Bills estaba -presuntamente - enamorado de alguien, sino que además el pez oráculo sacó a relucir una vieja historia que no quería tener que recordar nuevamente.

Whis se dirigió a su habitación compungido, tratando de ordenar su siempre pulcra cabeza. Hace muchos milenios que sus pensamientos no estaban alborotados como ahora. Cerró los ojos con cansancio admitiendo que la verdad de lo revelado por el pez, era algo apoteosicamente inesperado.


Que tal les va? aquí como ven está el tercer capítulo de este "Trastorno".

¿Que les parece hasta ahora el desarrollo de la historia y de los personajes? Desde que me sumergí en el mundo de los fics y comencé a fangirlear a esta pareja, me pareció que habían pocos fics en español... donde no solo hubiera sexo x'D y no, no es que tenga problemas con eso... es solo que en lo personal me da algo de penita . principalmente porque el que escribe siempre da a conocer parte de si mismo al lector... so, en el lemon no ha de ser diferente ¿o no? x'DD

algún día escribiré algo subidito de tono... más que "El Amiguito" x'D

Confesión n° 1 : Les cuento que... tengo 0 creatividad con los títulos xD de hecho es uno de mis grandes problemas la momento de publicar :P así que lamento si pensaron que habría comida en este capi xDD

Confesión n°2: Me gustaría que Toyotaro o Toriyama hicieran canon el WhisxBills x'D. Aunque a Akira no le agradó la idea de que Vermoud y Marcarita tuvieran un "romance", igual es Canon porque Toyotaro lo imaginó así :3

Espero lo estén disfrutando, y de verdad Muuuuuchas gracias por darse el tiempo de leerme otra vez!