Conexiòn
Escuchamos los pasos de los invasores dentro del templo, rápidamente recogí el óleo de Aioros, el plano del mural y los metí en el estuche de cuero, que me colgué al hombro, el pergamino permaneció en mis manos, empuje a Laxmi para poder salir de la habitación y me dirigí corriendo a todo lo que me daban las piernas hacia el salón en busca de Shaka, cuando por fin me fui acercando lo vi en su sitio favorito en posición de loto meditando, esperando a sus rivales serenamente. Por la agitación de correr desesperadamente apenas pude soltar un llamado entrecortado:
-Nina- ¡Mi señor!
Shaka ni siquiera giró su cabeza hacia mí, y una especie de onda expansiva me sacó volando de ahí, mi cabeza golpeó una de las columnas dejándome tirada en el suelo inmóvil y desorientada, solo podía ver la cenefa de flores de loto que yo misma pinté en el salón, la cual se iba haciendo cada vez más borrosa, un agudo dolor en la parte derecha de mi cráneo me impedía poder incorporarme mientras sentía escurrir un tibio liquido por mi frente hasta el rostro, las fuerzas de mis extremidades se iban desvaneciendo, mi vista se iba nublando mientras parecía ver todo en cámara lenta, una voz femenina se escuchaba a lo lejos gritando mi nombre, entre ecos que se iban desvaneciendo en el aire, un par de enormes ojos marrón fue lo último que recuerdo haber visto.
La obscuridad me rodeaba completamente, mientras el piso y las paredes se estremecían, ¿dónde estoy?, no puedo mover mi cuerpo, estoy en un lugar donde las almas llegan a transformarse en estrellas, a lo lejos escucho el lamento de los hombres, gritan de dolor mientras arrastran cadenas cual almas en pena, ¿por qué lloran?... no puedo ver nada, abre tus ojos para poder seguir tu luz, mírame...
Puedo sentir que el mundo se estremece, el aire, el piso, mi cuerpo, como una especie de latido vivo que está en el ambiente, como si estuviera en la esencia misma del universo que es un ser sintiente y no somos más que sus pensamientos... como si fuéramos un sueño... y nuestra realidad solo fuera lo imaginado por ese ser superior...
Tu esencia está por todas partes como un Big Bang expandiéndose hacia el infinito, tan cálida y aterradora que hace sollozar mi alma en ese estanque de sangre que me ahoga poco a poco, ¿acaso este ciclo de sufrimiento y felicidad se acabara? estoy muriendo y mi alma reencarnará para sufrir una vez más, o ¿podré descansar en tu esencia y volvernos polvo de estrellas juntos en la eternidad?...
Mi corazón late una vez, puedo oírlo perfectamente "tomm, tommm" y me encuentro en un lago de fuego mi carne se derrite provocándome ampollas, cada movimiento va causando más lesiones, el dolor es insoportable y cuando por fin logro salir de la lava ardiente camino sobre brazas para caer rendida sobre una montaña de agujas que se clavan profundamente con solo respirar, levanto mi brazo para intentar sostenerme pero mi piel se desprende de mi carne dejando expuestos los huesos, desmoronándose mi extremidad en un montón de cenizas, he pecado tanto... trato de inspirar un poco de aire el cual me quema las entrañas. Mi corazón late nuevamente "tommm, tommm" y mi cuerpo se encuentra reducido a huesos y pellejo, tengo los ojos hundidos y he perdido todo el cabello, de mi rostro tan admirado antes no queda ni la sombra de aquella belleza, mi vientre esta inflamado y muero de hambre, necesito devorar, lo que sea, a quien sea, soy un carroñero, nunca estoy satisfecha, junto con otras piltrafas humanas comenzamos a devorar la putrefacta carne de los cadáveres, entre inmundicia y huesos, no estoy satisfecha, asi que comienzo a devorar al que tengo junto a pesar de que aún se sigue moviendo, mientras sus hundidos ojos me miran con furia, y me lanza un mordisco al pecho arrancando un pedazo de la poca carne que me queda, mientras me retuerzo de agonía, otros engendros más se abalanzan sobre mi arrancándome pedazos a zarpazos y mordiscos ¿fue tanto mi atrevimiento el mirarte?. Mi corazón late nuevamente "tomm, tommm" las bestias se acercan, lobos, leones, panteras, tiemblo por sobrevivir, matar o morir, clavo mis garras en la carne del otro, también hundo mis colmillos, el sabor metálico de la sangre me hace estremecer de placer y pedir por mas, corro entre la selva para refugiarme en una cueva, mientras un montón de ojos amarillos comienzan abrirse, sus gruñidos y resoplidos me alertan que no estoy sola, sus dilatadas pupilas se acercan en un parpadeo, agito mis garras para defenderme del que tenga delante, pero otras fauces se clavan en mi cuello, con una presión que me impiden respirar, mi garganta se va llenando de sangre y fluidos por lo que mi agonía se hace lenta y desesperante ... he hecho tanto daño... mi corazón vuelve a latir "tommmm, tommm" Una horda de bárbaros vienen acercándose a donde me encuentro, en mi mano derecha tengo una espada y en la izquierda un escudo, mi respiración se acelera y siento la adrenalina inundar cada parte de mi ser, los aceros chocan destellando chispas, a ambos lados de mí y a mis espaldas, debo pelear para sobrevivir, no tengo un motivo, solo debo matar, siento un ardor cuando la daga de otro corta la piel de mi muslo, mientras doy un grito de dolor y furia, por lo que le hundo mi acero en medio de la cara, he matado a un ser humano, estoy tan eufórica por arrebatarle la vida, para liberar mi espada empujo con mi pie el pecho de ese pobre desgraciado y me cubro con el escudo de una lluvia de flechas que viene hacia mí. Debo matar, matar... una flecha cubierta en llamas ha alcanzado mi hombro izquierdo, el ardiente dolor me deja de rodillas y el fuego alcanza mi rostro, no puedo ver, siento un profundo corte trazar mi garganta, ¿cuál es mi motivo?¿tiene algún sentido seguir luchando?. "Tom tommmm" mi corazón ha vuelto a latir mi sangre corre por mi cuerpo y mi mano pinta en un lienzo un bello paisaje florido, miro hacia mi derecha y están mis padres y hermanos con la mirada clavada en el televisor, suelto mi pincel y corro hacia mi familia para abrazarlos, ¡los extrañe tanto! ¡tengo tantas cosas que contarle a mi madre!, ¡quisiera que mi padre admirara mis pinturas!, ¡quisiera volver a jugar con mis hermanos!, pero cuando trato de abrazarlos siguen ausentes con sus miradas fijas a la pantalla, no importa cuanto grite, cuanto los llame, ellos jamás contestan, giro la cabeza para mirar lo que mi familia y dentro de esa caja se encuentra el apocalipsis mismo, hermanos asesinándose entre sí, guerras, explosiones nucleares, naciones enteras muriendo de hambre, violencia e injusticia, muerte de inocentes que claman por piedad que no les es concedida. Poco a poco mis fuerzas se van mermando ante la hipnótica imagen de esa pantalla. Los seres humanos somos una escoria..."Tommm tommmm" mi corazón ha vuelto a latir y una brillante luz me impide enfocar mis retinas, cuando todo se va aclarando puedo escuchar una procesión de cantos angelicales, a mi alrededor miles de ojos miran hasta el fondo de mi alma, la cual se encuentra posada sobre la mano de Buda quien va emergiendo de las aguas mas puras y cristalinas, y a lo lejos un par de ojos que se van acercando cada vez mas y mas a una velocidad inigualable y al estar justo frente a mí se abren de par en par.
-Nina- ¡Mami!, ¿puedo dormir esta noche con papá y contigo?, ¡tengo mucho miedo!
Dije mientras lloraba a mares abrazando fuertemente mi conejo de peluche y arrastrando la almohada
Madre-¿Has tenido una pesadilla?
Nina-¡Soñé que caía en un lugar muy extraño donde la gente sufría eternamente y no podía salir de ahí!
Madre-Mi niña, solo fue un sueño, eso no es real, aquí estaremos papá y yo para protegerte.
Me dijo mientras un rayo de luz de luna entraba por la ventana e iluminaba su hermoso rostro, sus ojos de esmeralda parecían dos lagos de las aguas mas puras, me extendió los brazos y me acurruque en su pecho como si fuera un bebé.
Nina- ¡Tengo miedo!, ¡ mamá no me dejes!
Decía mientras seguía llorando inconsolable y aferrándome fuertemente a su camisón. Mi madre tarareaba una bella canción de cuna mientras me mecía entre sus brazos, haciendo que mi pulso se fuera calmando poco a poco, el ritmo en que me mecían sus brazos parecía ir cambiando poco a poco, y la canción se fue difuminando en el aire, cambiándose por los gritos de dolor de un hombre, ¿qué es lo que está pasando?, ¿dónde estoy?... el templo se estremecía completo, como si fuera un inmenso gigante de mármol a punto de echarse a llorar, sentía el mismo terror que en el espantoso viaje del que regresaba, ¿qué es esta sensación? como si una mirada de alguien oculto estuviera clavada en mi... de repente de entre los gritos del desafortunado pude reconocer una voz, era calmada y suave, tan familiar, tan hermosa, estaba lejana y distorsionada por lo que no podía entender lo que decía, pero poco a poco pude ir descifrando sus palabras...
-Shaka (a ikki)- ¿está muerto?
-Ikki(Atacando a Shaka con su ilusión diabólica)- ¡Ave Fénix!
El ruido de una pieza metálica cayendo al suelo termino de despertarme abrí lentamente los ojos, las paredes de mármol, y los estantes de libros...estoy en la biblioteca, mi cabeza estaba sobre una almohada y mi a mi lado se encontraba Laxmi quien con sus ojos llenos de lágrimas me limpiaba el sudor y la sangre que me escurrían por el rostro.
-Laxmi- Mi niña! Mi niña!
Susurraba entre sollozos cubriendo de besos mis manos, y colocando una compresa sobre mi frente. Trate de girar la cabeza en dirección a la puerta de entrada, que daba hacia el salón principal, lugar de donde provenían los gritos y la voz serena de Shaka.
-Shaka(a Ikki)- no, no puedo creerlo aún sigue vivo, después de mi Sei Samsara, ¿acaso es inmortal como su nombre?
-Ikki(a Shaka)- Parece que ni el fuego infernal, ni el Asura pudieron detenerme, por lo que me echaron a puntapiés
-Shaka(a Ikki)- ¿que?
-Ikki (A Shaka)- Ahora es tu turno para caer dentro del infierno, estas atrapado dentro de mi ilusión de ave fénix, elige uno de los seis infiernos donde iras, Shaka.
Mi corazón latía aceleradamente, Shaka se encontraba a mitad de un combate con el caballero del Fénix, lleve mi mano hacia donde más dolía mi cabeza encontrándome con una pequeña herida ya cubierta por un vendaje, traté de levantarme del piso pero sentí que el suelo se movía por lo que no pude ni siquiera levantar el torso, Laxmi se acercó a mi nuevamente colocando una compresa sobre mi frente.
-Laxmi- Estas ardiendo en fiebre, descansa un momento, niña mía, en cuanto puedas ponerte en pie debemos abandonar el templo
-Nina- Los lienzos, Laxmi, ¿Dónde están?
Alargue la mano y mi segunda madre me acerco el estuche cilíndrico que estaba justo a mi lado, y me señaló que el pequeño pedazo de pergamino aún seguía en mi mano izquierda.
-Nina- Shaka...
-Laxmi- El amo está en plena batalla, debemos tener fe, él es el más poderoso santo dorado...
-Nina- Athena... Ten piedad de Shaka...
Apreté fuertemente el pergamino entre mis manos e hicimos silencio, nuevamente pudimos escuchar a lo lejos la conversación que se desarrollaba en el gran salón:
-Shaka (a Ikki)- si estás dispuesto a marcharte ahora no te quitare la vida, fénix, te daré la oportunidad de escapar ahora que soy generoso.
-Ikki (Lanzando un ataque)- Ave Fénix!
La energía de aquel hombre llamado fénix era muy agresiva, podía sentirlo en mis limitaciones, a pesar de que Shaka menospreciaba sus ataques y su nivel yo podía sentir que era mucho mas complejo de lo que parecía, había otra energía que incrementaba cada vez más la agresividad de su aura, algo que a diferencia de la presencia del Fénix y del mismo Shaka no me causaba temor, al contrario, me daba seguridad y confianza, como si bajo la sombra de esa energía intangible pudiese refugiarme como si fueran los brazos de mi madre. Los gritos de ataque se colaban por el delgado espacio que separaba el borde de la puerta con el piso asi como las destellantes luces que emitían sus poderes.
-Shaka (a Ikki)-, eres un hombre que ha visto el fondo del terrible infierno, fue realmente un gran error intentar hacerte caer en el infierno, ahora quisiera saber cómo te encuentras, mereces irte en un estilo mucho más sutil, asi no necesitaras regresar de nuevo. desde ahora mostrare la mayor sapiencia del virgo.
Mientras Escuchábamos estas palabras, Laxmi abrió los ojos como platos, y su rostro se inundó de terror.
-Laxmi-Tenemos que irnos, Nina, Shaka usara el tesoro del cielo, nuestras vidas corren peligro
-Nina- Shaka no haría nada que pudiera herirnos
-Laxmi- ¡No seas estúpida! Shaka está enfrentando a un oponente realmente digno de él, está combatiendo por su honor como santo dorado, protegerá este templo a cualquier precio, debemos irnos
Me levantó del piso para quedar sentada, y después paso mi brazo izquierdo sobre sobre sus hombros para ayudarme a caminar..
-Shaka (desplegando su ataque contra fénix)- ¡El tesoro del cielo!
Di unos cuantos pasos hacia donde Laxmi me dirigía, cuando sentimos una onda que deformaba el suelo que pisábamos dificultando aún mas nuestro escape, haciéndome nuevamente perder el equilibrio, y nublarme la vista, llevaba casi tres días sin comer y con el reciente traumatismo craneal, me hacían alternar vigilia y somnolencia, cayendo nuevamente en ese mundo alucinógeno que me hacian escuchar la voz del santo de virgo hablando directamente en mi mente.
Shaka-El tesoro del cielo es la verdad del universo, es el mundo de la perfecta armonía, es el llamado arte que contiene ambos: ataque y defensa en uno.
A mi alrededor veía múltiples mandalas que rodaban por las paredes, Lotos que florecían bajo mis pies, e imágenes de Buda inmersos en meditaciones, mientras Laxmi me hacía levantar y caminar hacia lo que parecía una portezuela que bajaba a un sótano, mientras me iba acercando a esa entrada podía sentí un hueco en el estómago, ese mismo hueco que sentía cada vez que Shaka se acercaba a mí, y cada vez que abría los ojos, podía sentirlo, una especie de conexión con mi señor, o tal vez con el caballero del Fénix, pues podía ver los ojos azules de Shaka grabados en mi mente.
-Nina- Athena... apiádate de Shaka,
Rogaba mientras íbamos escaleras abajo rumbo al pasadizo que utilizaron los sirvientes para escapar al bosque, caminábamos rumbo a la salida y sentí una especie de falta de aire que me hizo volver a la realidad, luego otra más, que me hizo detenerme a tomar aire, me levante como pude con ayuda del ama de llaves para luego sentir una nueva constricción en mi pecho, y una última cuando casi estábamos por llegar a la salida de ese largo y obscuro pasadizo.
-Shaka- Yo soy uno de los caballeros atenienses que leva la armadura de oro, si lucho por ella es por la justicia y nunca por la maldad, la verdad del universo es que nada es seguro. No hay justicia perfecta ni maldad perfecta, puedo hacer justicia desde la maldad y según veo, el maestro es justicia...¿no estás de acuerdo?... Fénix
Debía ser una especie de pesadilla macabra la que me hacia oír estas palabras de los labios de mi amado Shaka...un último golpe arremetió en mi pecho, justo cuando íbamos saliendo a la superficie en un bosque cercano a las escalinatas de los doce templos. Mis lágrimas no dejaban de fluir desde mis ojos.
-Nina- Athena...
Rápidamente descolgué el estuche de los lienzos que traía colgado a la espalda, con mis temblorosas manos abrí el contenedor para exponer nuevamente los rollos, extendí sobre el césped el arrugado pergamino que traía en la mano, el retrato de Aioros y el modelo del mural, ahí está Athena. Cuando tuve totalmente abierto el pergamino clave los ojos en la mirada de la preciosa mujer de melena morada, la cual emanaba una luz que inundo todo a mi alrededor... hasta encontrarme en un mundo de pensamiento que lejos de causarme terror me daba una infinita paz, mientras sentía desaparecer la presencia de Shaka dispersándose en el infinito, podía sentir que mi alma se quebraba como un cristal...
-Lo amas, ¿no es así?
-Nina- Mas que a mi vida
Esa voz espiritual no era otra más que Athena, hablando con su cosmos en mi corazón.
-Nina- Mi señora, mi corazón se llena de gozo al recibirla , alguien como yo tan insignificante, sin conocer los secretos del cosmos se honra de ser su humilde servidora,
-Athena- Te equivocas, el amor que le profesas a Shaka ha creado una conexión espiritual con su alma, una rara manera de despertar el cosmos.
-Nina- Pero si yo, yo no sé pelear, yo jamás he sido entrenada...
-Athena- El cosmos no solamente se despierta para luchar, tú lo has despertado de una extraña manera vinculándote a la esencia de Shaka, he mirado atreves de tu corazón como una ventana al alma de Shaka, y he podido comprender que tiene un alma noble y llena de justicia.
-Nina- Entonces, señora... ¿Shaka no morirá?
-Athena- Mientras tu amor por él siga vivo Shaka regresara a tus brazos.
Un estruendoso ruido de derrumbe me trajo nuevamente a la realidad, a lo lejos podía ver la casa de virgo cayendo a pedazos, mientras una columna de luz se alzaba a los cielos, la tierra temblaba y el sexto fuego del reloj comenzaba a extinguirse, al tiempo que la columna de luz desaparecía...
Todo había acabado. Shaka ya no se encontraba en este mundo, èl había desaparecido en el firmamento junto con el caballero del Fénix. Continué de pie contemplando el horizonte apoyada en el ama de llaves.
-Nina- Ha terminado ya..
