Lentamente la columna de luz que se levantaba al cielo se fue difuminando mientras la tierra se estremecía, y una gran angustia se arremolinaba en mi pecho, sabia perfectamente lo que estaba pasando. Cuando por fin se apagó junto con el sexto fuego del gran reloj supe que Shaka ya no se encontraba con nosotros. Laxmi cayo de rodillas cubriéndose el rostro ahogando el llanto.
-Laxmi- El Amo... primero Agora y Shiva, y ahora Shaka! ¿que clase de pesadilla es esta?
-Nina- La que se merece este sitio por haber blasfemado contra Athena. Pero yo se que Shaka no ha muerto, el volverá... me lo dice el corazón.
Laxmi solo me miro con incredulidad y lastima, seguramente cada vez se iba convenciendo de que estaba completamente loca.
-Nina- Debemos ir con el maestro David
-Laxmi- ¿estás loca? Cabo Sunion queda muy lejos, y además está lleno de guardias, es imposible que lleguemos, y estando allá ¿qué es lo que piensas hacer?
-Nina- Ahora que no está Shaka y Athena ha llegado debo de estar junto a mi maestro, es lo menos que puedo hacer por él, y tal vez ahora que el santuario se está cayendo a pedazos no haya tantos guardias, de todos modos, sin Shaka aquí no tenemos a donde ir.
-Laxmi- ¿No habías dicho que el amo no había muerto?,¡ no te entiendo!
-Nina- No ha muerto, solo que no se encuentra en este mundo.
Definitivamente Laxmi se estaba convenciendo de mi locura.
-Laxmi- ¿A dónde vas?
-Nina- Colina abajo, tal vez encontremos a alguien que nos ayude a llegar a Cabo Sunion, si no quieres venir conmigo lo entenderé, pues no es a mí a quien sirves, sino a Shaka. Ambas somos libres de hacer lo que mejor nos parezca.
Laxmi me miro con terror y extrañeza, chazqueó la boca y se apresuró a seguirme el paso, de cualquier modo no tenía otra opción pues no podía quedarse ahí, pronto anochecería y regresar a virgo no era opción puesto que el pasadizo ya estaba destruido a causa de los derrumbes. Caminamos cuesta abajo por un largo rato tratando de mantener una dirección en línea recta y no perder de vista el reloj de fuego para no perdernos, cosa que no pudimos lograr, ya que la irregularidad del camino nos lo impedía y pronto nos vimos rodeadas de una espesa arboleda y sin la más remota idea de que tan lejos nos hallábamos de las escalinatas, el sol se iba ocultando. Ya era demasiado tarde para regresar, además estábamos tan perdidas que tampoco hubiéramos sabido cómo encontrar el camino de regreso. Cuando creíamos todo perdido y caer en las garras de la desesperación una voz femenina se dirigió a nosotras.
-¿Quiénes son ustedes? ¿Que buscan en el Santuario?
-Laxmi- Soy Laxmi, ama de llaves del templo de Virgo, nos hemos perdido en el bosque.
Miramos hacia todas direcciones en busca de la persona que nos hablaba. Hasta que una figura esbelta bajo de un salto desde un árbol cayendo justo detrás de nosotras. Se trataba de una amazona, una mujer enmascarada vistiendo una armadura plateada, sus cabellos rojizos parecían llamear con los últimos rayos del sol.
-Marin- Es una gran imprudencia andar por los bosques sin conocerlos
-Nina- No teníamos opción, los pasadizos de virgo han colapsado
-Laxmi- Tan solo le pedimos su ayuda para recobrar el camino hacia el pueblo...
-Nina- Vamos a Cabo Sunion
La amazona ladeo levemente la cabeza en un gesto de extrañeza ante mi interrupción. Laxmi abrió grandes los ojos ante mi siguiente imprudencia, seguramente pensaría que estaba empeñada en morir joven.
-Marin- Creo que no sabes lo que dices...
-Laxmi- ha recibido demasiadas impresiones, lo que ha pasado en el templo la ha desequilibrado
-Marin- Entonces ya han pasado por virgo...
En ese momento comprendí que la amazona también era parte de los rebeldes invasores que seguían a la verdadera Athena.
-Nina- El guardian de Virgo ha sido vencido por el caballero del Fenix, y como vera ya no tenemos a donde ir. Yo soy Nina la aprendiz del viejo David, y debo estar a su lado en Cabo Sunion, el debe saber que Athena está aqui...
La amazona se cruzó de brazos en un gesto pensativo, analizando la situación.
-Marin- Comprendo, pero en este momento yo también me encuentro en una misión importante por lo que no te podré llevar con tu maestro, si bajan por aquella pendiente pronto llegaran a un camino que las llevara al recinto de las amazonas.
Dijo señalando una pendiente bastante inclinada que se encontraba a una buena distancia de donde estábamos.
-Marin- Toma cuando llegues al recinto muéstrales este pendiente y pregunta por Hera, ella seguramente te podrá ayudar.
Me dijo entregándome un pequeño broche en forma de águila que traía prendido en su ropa.
-Nina- Gracias...
Y en un parpadeo la amazona plateada desapareció de un salto regresando a las copas de los arboles haciendo gala de su elegancia y agilidad.
Bajamos por la pendiente y pronto encontramos un estrecho camino entre la espesura del bosque, por el que caminamos lo mas rápido posible mientras aun había algo de luz del sol, pronto solamente la luna podía iluminarnos tenuemente junto a las estrellas, dándole un aspecto lúgubre y temible a aquel lugar, caminamos tanto que el camino parecía interminable, sin la presencia del reloj de fuego era imposible saber cuánto tiempo había pasado desde que habíamos abandonado el sexto templo. Poco a poco la vegetación se fue haciendo menos densa y el camino se fue ensanchando un poco más, lo que anunciaba que nos encontrábamos cerca de nuestro destino.
Cuando por fin llegamos al recinto de las amazonas, aquel lugar al que llegue hace más de tres años atrás, no había cambiado nada, altos muros y el enorme portón de madera que tenía su entrada principal alumbrado por una gran antorcha a cada lado de la entrada.
Nos acercamos a la gran puerta y tocamos anunciando nuestra llegada.
- ¿Qué es lo que buscan aquí?
Nos dijo una mujer enmascarada abriendo una pequeña rendija por el portón.
-Nina- Venimos a buscar a Hera
-Hera no recibe visitas a esta hora
Dijo mientras cerraba la rendija, lo cual evite por completo interponiendo mi mano en ella, y con la otra le mostré el pendiente que me dio la amazona en el bosque.
-Nina- Soy Nina, y ella es Laxmi, venimos del Santuario de Virgo, y hemos sido enviadas por la amazona del águila.
El correr de los cerrojos y cadenas nos anunció que podríamos pasar, la chica que nos dio la bienvenida era muy joven, a juzgar pos su apariencia no tendría mas de unos 13 años, llevaba puesta su máscara plateada y un traje de entrenamiento, nos guió por los grandes patios centrales, aquellos que yo misma barrí hace algunos años, y pronto nos llevó al área de cabañas hasta llegar a la de Hera. Toco la puerta y nos pidió esperarla al pie de su puerta. Esperamos unos pocos minutos cuando Hera por fin salió de su cabaña, estaba casi igual a como la recordaba, alta, fornida, la única diferencia es que ahora contaba con mas tatuajes en su cuerpo los cuales ascendían a su cuello y a la piel cabelluda, conservaba ese aspecto fiero y misterioso. Laxmi parecía sorprendida y asustada con el aspecto temible de la amazona.
-Hera- ¿Sabandija, eres tú?
-Nina- Hera!
Estaba tan contenta de verla, sabía que la enorme amazona era alguien confiable.
-Hera- Vaya que has cambiado, me alegra verte. Puedo adivinar que no estás aquí solamente para saludarme
-Nina- Lo siento Hera, pero tienes razón, estoy aquí para pedirte una vez más tu ayuda. Hera, esta es Laxmi, es el ama de llaves del templo de virgo.
-Hera- Si, supe que has estado bajo la custodia del caballero Shaka, pero pasen,
Mientras pasábamos a su austera cabaña, le conté la situación que se vivía en los doce templos, lo que había sucedido con David, y finalmente le conté la teoría de este último, las sospechas que temíamos respecto al nudo de intrigas que había en los aposentos del patriarca.
-Hera- Estoy enterada, desde hace algunos días se han llamado a las amazonas a reforzar la guardia del santuario, inclusive hasta las aprendices se han reclutado a la guardia, por lo que solamente me he quedado con algunas y con las más jóvenes. A decir verdad, desde hace algunos años tenía mis sospechas que algo olía muy mal en el santuario.
-Nina- Es por eso que te pido una vez mas tu ayuda, necesito llegar a como dé lugar a Cabo Sunion
-Laxmi- Nina, yo considero que deberíamos ir a Rodorio, el recinto de las amazonas se encuentra bajo las órdenes directas del patriarca, y podemos ser acusadas de traición, e inclusive afectar negativamente a las habitantes de este recinto.
-Hera- eso es correcto, creo que Laxmi tiene razón. Yo no puedo acompañarlas, ya que debo proteger a las aspirantes que aún se encuentran aquí.
-Nina- Hera comprende, necesito llegar donde David, seguramente tu entiendes lo que le debo a ese hombre, él debe saber que la verdadera Athena está aquí, y si me es posible debo sacarlo de su encierro.
-Laxmi- ¡Déjate de necedades! David estaba malherido, para estas alturas ya debe de estar muerto, el ir hacia allá solamente te pondrá en peligro y seguramente se te acusara de traición a ti también
-Nina- de que sirve, si el santuario se está cayendo a pedazos, Athena ha llegado, y David es su aliado, ¡el mismo la vio en oriente!
Hera suspiro pesadamente, tamborileó sus dedos sobre la gastada mesa de madera y me miro a través de su máscara metálica que brillaba con la luz de la vela acentuando su de por si sombrío aspecto. Se levantó de su asiento dejándonos a Laxmi y a mi solas en su cabaña, pasaron unos instantes y regresó en compañía de dos chicas. Serian unas niñas de unos 12 o 13 años, delgadas de piel pálida y largos cabellos rojos atados en una cola de caballo.
-Hera- Estas son Tasha y Tisha, te llevaran a cabo Sunion. Yo también le debo todo a mi maestro, comprendo tu urgencia. Y cuando el santuario haya sido tomado por la diosa no olvides pedirle piedad a Athena por el recinto de las amazonas.
-Nina- Una vez más quedo en deuda contigo, Hera.
-Hera- Una cosa más, solo podrás ir tu a cabo Sunion, y deberán estar ahí el menor tiempo posible. Tasha, Tisha, confió en ustedes.
Las gemelas hincaron una rodilla al suelo y colocaron sus puños derechos al pecho y hablaron al unísono.
-Tasha,Tisha- Como ordene, maestra.
-Hera- Mis alumnas son lemurianas, conocen el arte de la teletransportacion, y tienen grandes poderes mentales, ellas podrán llevarte con el viejo pintor. Tengan cuidado y no permanezcan mas tiempo de lo necesario.
-Nina- Así será.
-Laxmi- Nina, se razonable, Shaka no querría que te arriesgues de esa manera.
-Nina- Estaré bien, ya lo verás.
Le entregué los lienzos a Laxmi, y me coloqué en medio de las aprendices. Las gemelas me tocaron cada una un hombro levantaron el brazo que tenían libre con una sincronía extraordinaria y de repente ya nos encontrábamos en la playa cercana a la famosa prisión.
-Tisha- Hemos llegado, señorita
-Tasha- A la prisión de Cabo Sunion
-Nina- Son asombrosas!, ahora ¿Cómo haremos para entrar? ¿No podemos teletrasportarnos al interior de la cueva?
-Tisha- La cueva tiene un campo de cosmos más allá de nuestros poderes,
-Tasha- En esta prisión incluso los caballeros más poderosos quedan privados de su cosmos.
Era verdad, ni siquiera Mu podía usar su telequinesis, asi que debíamos pasar haciendo uso del ingenio.
-Tasha- Hay muy pocos guardias
-Tisha- Han huido debido al ataque al santuario
Tenían razón, al parecer hasta los soldados de clase mas baja se estaban revelando contra el patriarca, cosa que era muy conveniente para nosotras. Las gemelas se fueron acercando a la entrada de la cueva y con un movimiento de sus manos entendió que deba seguirlas. Al llegar a la entrada pudimos observar que se encontraban alrededor de 10 guardias, de los cuales dos se encontraban despiertos. Las hermanas enmascaradas se miraron por un par de segundos como si se comunicaran sin palabras y saltaron hacia la entrada de la cueva atacando de improviso a los guardias que estaban despiertos dejándolos inconscientes de una patada y al otro de un fuerte puñetazo en el abdomen, rápidamente ambas se colocaron a la espalda de la otra tomando su posición de ataque, el resto de los guardias se lanzaron contra ellas.
Mirar pelear a las lemurianas era todo un espectáculo pues sus movimientos eran totalmente coordinados, y simbióticos como si se tratase de una sola, mientras una lanzaba por los aires a su hermana esta impactaba contra los enemigos dando poderosas patadas y regresando a la espalda de la primera, en muy poco tiempo todos los guardias quedaron inconscientes.
-Tasha,Tisha- Señorita Nina, ya podemos pasar!
Me llamaron agitando cada una las grandes antorchas que habían tomado de la entrada a la cueva, me apresure a donde se encontraban y tome una jarra de agua que estaba en una de las mesas de vigilancia además del manojo de llaves que tenía uno de los guardias. Caminamos hacia dentro del horroroso lugar hasta dar nuevamente con la celda en la que se encontraba el pintor, tal como lo había visto la última vez. Probamos las numerosas llaves hasta que dimos con la correcta y pude acercarme a mi mentor.
La rosa del caballero de piscis aún se encontraba extraordinariamente fresca y hermosa, destilaba un dulce aroma totalmente antinatural, lo que mantenía a mi mentor tranquilo y al parecer sin dolor. Me arrodille a su lado y busque pulso en su cuello para comprobar que siguiese con vida. Las chicas entraron junto a mí y me ayudaron a posicionarlo.
El viejo pintor ardía en fiebre y su rostro había tomado un aspecto cadavérico, su piel tenía un tinte verdoso, y su respiración era débil y dificultosa
-Nina- Maestro, estoy aquí, he venido por usted
-David- Nina...
-Nina- Ha llegado ya, Athena está en el santuario, ha sido herida por una flecha dorada que solo el patriarca podrá sacar de su pecho, sus caballeros han pasado por los santuarios derrotando a cada uno de los santos dorados... He venido por usted para llevarlo a su presencia...
-David- ¿una flecha dorada?
-Nina- Pero temo que el patriarca no quiera sacarla de su pecho, o peor aún, que no pueda hacerlo debido a que es un impostor... Maestro no sé qué hacer, sin Shaka, mi vida se está derrumbando junto con el santuario.
-David- Athena porta en su mano derecha a la diosa de la victoria, ella purificara este lugar y al mundo entero. La puedo ver a pesar de no tener mis ojos...
La rosa roja comenzaba a perder uno a uno sus pétalos, con lo que la cara de mi maestro se fue tornando cada vez más agónica, su respiración se iba haciendo mas sutil y su pulso mas débil.
-Tisha- ¡hermana!
-Tasha- ¡también lo siento!
Gire mi mirada hacia las lemurianas quienes al parecer estaban experimentando una especie de presentimiento.
-Tisha- Es un gran cosmos en el santuario
-Tasha- El mas poderoso que hemos sentido en nuestra vida
-David- Esa es Athena...
Mi corazón comenzó a latir frenéticamente, lo podía sentir yo también, un aura cálida, amable y maternal, se revelaron las palabras de la diosa hablando directo a mi corazón: " Mientras tu amor por él siga vivo, Shaka regresará a tus brazos"... y lo sentí, de alguna forma Shaka había regresado, mis lagrimas corrieron por mis mejillas al tiempo que el pulso de mi mentor se paro completamente al tiempo que la rosa roja dejaba caer su ultimo pétalo.
-Nina- Debemos regresar...
