El regalo mas hermoso.
Mi maestro había muerto en mis brazos, pero su rostro dibujaba una sonrisa de paz y satisfacción. No, no era la primera vez que había perdido a un ser querido, no era la primera vez que abrazaba un cadáver, pero siempre es igual de triste y frustrarte, otra vez seres malvados me habían arrancado a un ser amado de mi vida de la forma más cruel y despiadada.
Tisha y Tasha agacharon sus rostros en poses solemnes y respetuosas, mientras yo me aferraba a mi maestro llorando ahogadamente.
Nina- Debemos sacarlo de aquí y sepultarlo
Las chicas asintieron y una de ellas me ayudó a cargar el cuerpo mientras la otra inspeccionaba el camino de regreso. Caminamos por el largo pasadizo cargando los restos de David hasta llegar a la entrada. Convenientemente los guardias aún seguían inconscientes así que pudimos salir sin ningún problema y nos alejamos del lugar a una distancia considerable. Decidimos regresar con el cuerpo al recinto de las amazonas , las gemelas nos teletrasportaron hacia dicho lugar, pero esta vez aparecimos justo en medio de uno de los patios de entrenamiento.
Tisha fue rápidamente a llamar a Hera y Laxmi para que nos ayudaran con nuestra nueva tarea. Laxmi y Hera llegaron con varias sabanas para cubrir el cuerpo del pintor y nos pusimos a cavar una sanja en los límites del recinto donde le daríamos una sencilla pero digna sepultura. Cuando terminábamos nuestra labor el sol parecía irse asomando desde el oriente, y mi corazón aunque triste se sentía en paz. Me arrodillé frente a la tumba del pintor y le prometí que continuaría su legado tal y como me lo encomendó, por lo que debía acudir a presentar mis respetos a Athena y colocar el retrato de Aioros en la sala del patriarca. Me puse de pie y le hable a Hera y Laxmi.
Nina-Es hora de que me presente ante Athena, además Laxmi, debemos regresar a casa, habrá mucho trabajo por hacer
Ambas se miraron incrédulas.
Nina- Asi es, Laxmi, Shaka esta vivo, y Athena lo ha reconocido como un guerreo justo y fiel, además tengo un mensaje de mi maestro para ella.
Hera- Está bien, iré contigo.
Laxmi- No se como es que estás tan segura de lo que dices... no lo se... pero he jurado cuidarte como una hija y así sera puesto que eso eres para mi, a pesar de lo descabelladas que suenen tus palabras puedo sentir que algo mas allá de la razón es lo que te mueve... Esta bien hija mía, tendremos que prepararte para cuando estés ante la presencia de Athena.
Debido a los acontecimientos de esa noche la ropa que portaba estaba totalmente cubierta de sangre y tierra, por lo que Laxmi me improviso un vestido con una cortina de encaje que Hera le proporcionó, tomé un rápido baño y colgué el estuche de los lienzos a mi hombro, una vez lista Hera me llevo nuevamente a espaldas como hace tres años, y nos presentamos en la entrada del templo de Aries el cual se encontraba vació, y continuamos ascendiendo por cada templo encontrándolos de igual forma, ninguno de los guardianes se encontraban en ese momento impidiéndonos el paso hasta el palacio patriarcal.
Cuando llegamos a nuestro destino encontramos al Caballero de Tauro custodiando la entrada, quien nos recibió con una gran sonrisa.
-Aldebaran- Me alegra que te encuentres a salvo, Nina, Hera, hace mucho tiempo que no te veía.
-Nina- Me da mucho gusto verlo señor Aldebaran, me alegra saber que se encuentre bien después de la batalla, y que Athena este ocupando el lugar que le pertenece
-Aldebaran- Si, fue una batalla muy difícil...¿qué es lo que te trae hasta aquí?
-Nina- Traigo un mensaje para Athena de parte del maestro David.
-Aldebaran- Me temo que deberás esperar un poco para ver a Athena, pero pueden esperarla unos momentos, vengan, síganme
Caminamos por los largos corredores del palacio, mientras miraba de reojo el rostro triste del santo de Tauro, por lo que no me atreví a preguntar detalles, era obvio que durante la batalla hubo bajas de sus compañeros de orden, lo que me hacia sentir sumamente ansiosa. Claro que mi instinto me decía que Shaka se encontraba vivo, pero tomando un pensamiento mas realista, era probable que mi amor me estuviera haciendo ver y sentir cosas que tal vez no eran reales. Moría por preguntar por Shaka.
Las puertas del gran salón se abrieron poco a poco dejando ver a su interior un grupo de personas quienes estaban de pie hablando entre ellos, pude reconocer al Aioria de Leo, Milo de Escorpión, y al fondo estaba él, en su armadura, con los ojos cerrados y su expresión calmada, Shaka estaba a salvo y al parecer ileso. Algo se movió dentro de mi pecho, las lágrimas brotaron de mis ojos por la alegría y emoción por lo que corrí hacia donde se encontraba para poder abrazarlo y besarlo. De repente el sonido del abrir de una pesada puerta atrajo todas las miradas al centro del salón, se trataba de la mismísima Saori quien entraba a nuestro encuentro. Todos nos arrodillamos ante ella en señal de respeto.
-Saori- De pie por favor, todos. Les agradezco que sigan aquí, Shaka, Milo, Aldebarán y Aioria, podrían acompañar a los caballeros de bronce en la otra estancia, Mu requiere de su presencia.
Athena Camino hasta mí y me tomó de la mano.
-Saori: Nina, me da tanto gusto que estés aquí, tenemos tanto de que hablar
-Nina- Athena, quisiera presentarle a Hera, ella es una de las encargadas del recinto de las Amazonas, es una gran amiga.
-Hera-Athena, estoy aquí en nombre del recinto de las mujeres caballero para rendirle nuestra fidelidad
Dijo con una rodilla al suelo y el puño en su corazón, Saori sonrió con ternura.
-Saori- De pie, Amazona de la Grulla.
Se miraron por unos segundos como si se comunicaran sin palabras, en el borde inferior de la máscara de la amazona brotaban cristalinas lágrimas.
-Saori- Es un honor para mí contar con guerreras tan valientes que han protegido el amor y la justicia.
Hablaron unos minutos sobre los pormenores del recinto y Athena prometió ir lo mas pronto posible a conocerlo y a las aspirantes, Hera se marchó dejándome sola con la diosa.
-Nina- Athena, permitame entregarle algo, por favor
Le dije al tiempo que le ofrecía el estuche de los lienzos, que tomó entre sus manos y destapo cuidadosamente.
-Nina- Estos rollos los dejo el Maestro David di Salvatore, pintor del Santuario por mas de treinta años.
Saori extendió primero el plano para el mural y me regalo una sonrisa.
-Nina- Durante muchos años mi maestro ha trabajado en los murales de este palacio pero después de la entrevista que tuvo con usted en oriente me ha pedido que cambie la obra original, después de su reciente muerte tengo la gran responsabilidad de continuar su legado, así que le ruego me dé la oportunidad de concluirla.
-Saori- Siento mucho tu perdida, Nina, soy yo quien te pide disculpas por no haber llegado a tiempo para evitar tal tragedia, y soy yo quien te ruega no te vayas para continuar con tu arte.
Le señale con la mano que aún había más dentro del cilindro, después salió el pergamino de la mesa redonda y los signos zodiacales el cual abrió y me miro con extrañeza.
-Saori- Conocí a David en una exposición de arte en Tokio financiada por la fundación Kido, David me proporcionó información valiosa de cómo llegar al santuario y resultó que sus sospechas acerca del caballero de géminis eran las mismas que las mías. Siempre estaré agradecida con tu maestro.
Examinó el pergamino cuidadosamente.
-Nina- Al principio no lo entendía muy bien, pues debía ser muy cuidadoso al dejarme esta información, así que concluí que el gemelo decapitado significaba algún tipo de trastorno mental que afecta al caballero de géminis...aunque... tal vez...
Athena me miro extrañada
-Nina- Es una locura, señora, tal vez estoy viendo cosas que no existen, pero también me hace pensar que un gemelo asesinó al otro... tal vez existen dos personas bajo el tercer signo del zodiaco...y si no ha muerto el otro caballero de géminis...
-Saori- Saga el Caballero de Géminis fue quien suplanto al patriarca durante años y sufría de doble personalidad...ha muerto arrepentido de todos sus pecados
-Nina- Tiene razón, parece que veo peligros donde ya no los hay.
Por ultimo Saori sacó el lienzo de Aioros, lo extendió frente a ella, y al mirar los azules ojos del caballero las orbes de la diosa se llenaron de lagrimas.
-Nina-Señora, le presento a Aioros, Caballero Dorado de Sagitario.
Athena me miro con lágrimas en sus mejillas y una sonrisa llena de tristeza.
-Saori- A Aioros le debo mi vida, él me salvo de ser asesinada por el falso patriarca cuando solo era un bebé,al protegerme no solamente perdió su vida, sino que también su honor por ser tachado de traidor.
-Nina- Por muchos años se borraron todas las referencias de Aioros de Sagitario de la historia del santuario, pero mi maestro conservó este retrato, para regresar su recuerdo y su honor a donde pertenece.
Athena dejo la pintura sobre una mesa cercana y me abrazo fuertemente mientras lloraba en mi hombro.
-Athena- Gracias Nina, me has dado el presente mas hermoso de mi vida, te estaré siempre agradecida. Ahora ve en su búsqueda, seguramente estás ansiosa de volver al templo de virgo y cuidar de Shaka.
Asentí tímidamente y me retiré del salón con un gran sentimiento de paz en mi interior. Salí del gran salón y encontré nuevamente a Hera con quien me dirigí hacia la salida rumbo a la salida, durante nuestro camino me contó parte de las cosas que habían sucedido en las pasadas 12 horas, cosas tan tristes e increíbles que me dejaron la sangre helada. Era inconcebible que cinco caballeros de bronce no solo vencieran a los santos dorados, sino que también habían matado a DeathMask, Shura, Afrodita y a Camus. Así como los detalles del suicidio del Saga de Géminis.
Nuevamente bajamos hasta virgo donde esperaría a Shaka y a Laxmi para iniciar las revisiones de los daños y planear las reparaciones y demás pendientes. Camine hacia el salón principal, el cual era el mas dañado del templo el techo y las paredes tenían grandes agujeros y el trono de flor de loto de Shaka estaba hecho pedazos, camine con precaución por lo que quedaba de los pasillos y corredores, hasta llegar a la biblioteca, aun estaba la almohada donde estuve recostada, los estantes destruidos y muchos libros tirados en el piso, mas allá la entrada al pasadizo continuaba abierta, tal y como la dejamos Laxmi y yo. De la biblioteca y me dirigí a la habitación del amo. Me sorprendió encontrar la puerta sin seguro, decidí a entrar para evaluar los daños, las paredes estaban agrietadas y algunas columnas caídas, pero mayor fue mi sorpresa al ver a un pálido shaka aun vistiendo su armadura recostado en su lecho. Corrí a su lado y tomé su rostro entre mis manos. Estaba frió y parecía agotado.
-Nina- ¡Amor mío! estas bien, háblame por favor
-Shaka- Eres tu niña mía, soy tan feliz que te encuentres bien.
-Nina- ¿qué te ha pasado? estas pálido como un fantasma
-Shaka- No es nada...
Comencé a retirar las piezas de su armadura para que pudiese descansar mejor, y pude notar que en su muñeca izquierda tenía un profundo corte el cual aún presentaba un leve sangrado. Corrí al cuarto de baño por agua compresas y vendajes para curar la herida y vendarla. Mientras terminaba la curación, Mi señor giro su rostro hacia mí y abrió levemente los ojos y dijo con ironía.
-Shaka- No hay mayor honor para un caballero que luchar por Athena y por los que amamos.
Coloqué su mano suavemente sobre la cama y me incline para mirarlo.
-Shaka- Estuve tan equivocado... durante años seguí al Patriarca con el afán de defender la justicia, y me negué a ver la realidad, pequé de soberbia y no solo levanté mi puño contra Athena, sino que también te puse en peligro a ti...
-Nina- Solo cumplías tu deber, fuiste engañado, como todos
-Shaka- Fui engañado como un niño, yo que me jacto de ser "el mas cercano a dios"
-Nina- Pero solo eres un hombre, que imperfecto y perfectible, la grandeza de nuestra almas no está en no cometer errores porque eso es imposible, sino el la capacidad de reconocerlos y enmendarlos. Athena ha visto la justicia verdadera en tu corazón...
Extendió los brazos pidiéndome que me acercara a él, me acomodé en el calor de su pecho y lo abrace con todas mis fuerzas, mientras le susurraba una y otra vez lo mucho que lo amaba.
