Confianza y Fe

Las siguientes semanas fueron de mucho trabajo, muchos de los templos del zodiaco resultaron severamente dañados, así mismo el mural del templo tenia algunos daños los cuales no fueron muy importantes a comparación de templos como Virgo o Capricornio, este último tenia grandes zanjas que dificultaban demasiado el paso, Piscis por su parte estaba enterrado en una maraña de espinas que hacían insufrible el paso por ese lugar, que a pesar de no tener muchos daños físicos parecía estar habitado por el fantasma de Afrodita quien hacia crecer exageradamente los rosales. Así que debido a estas dificultadas por un tiempo Shaka, Laxmi y yo al igual que Aioria nos hospedamos en el palacio del patriarca en lo que nuestros respectivos hogares eran reparados y volvieron a ser habitables.

Los jóvenes caballeros de bronce habían resultado severamente heridos durante la batalla de las doce casas, por lo que pasaron un tiempo internados en un hospital y al ser egresados inmediatamente regresaron a Japón junto con Athena, por lo que no los pude conocer físicamente.

Después de varias semanas las rosas de piscis finalmente pudieron ser controladas y los templos volvieron a ser habitables y regresamos a nuestro hogar. El palacio quedó a cargo de Yuki,una vieja japonesa traída por Athena para que coordinara las cuestiones domesticas y contables, y con respecto a lo bélico encomendó a Mu de Aries como su mano derecha, Mu dejó la guardia del santuario a cargo de una Amazona llamada Shaina, quien alguna vez tuvo fama de ser una bruja sanguinaria pero resultó ser una de las guerreras mas fieles a la diosa, además según palabras de Hera, la famosa Ofiuco era la Amazona mas poderosa del Santuario.

Desde que la vieja Yuki quedó a cargo del palacio, todo parecía estar mas ordenado y mas eficiente, a diferencia de cuando el viejo tuerto de Gigas estaba a cargo, por ejemplo, ahora los pigmentos me eran entregados siempre en tiempo y forma, lo que me permitió avanzar en la obra muchísimo mas rápido, además que los cambios que me encomendó mi maestro simplificaron bastante el diseño del mismo, por lo que a una velocidad constante podría terminarlo en alrededor de un año, me enteré que David, me dejó como heredera universal de todos sus bienes que para ser sincera se trataba de una nada despreciable fortuna que constaba de algunas propiedades en la Toscana y los derechos de todas sus obras, además del peso se ser su sucesora.

Mi relación con Shaka se tornó un tanto complicada, puesto que durante el día él seguía inmerso en su meditación y entrenamiento, que eran sus mayores prioridades, y de vez en cuando se retiraba él solo hacia la villa del manantial para hablar con buda, ausentándose por días. Por las noches, Shaka entraba a mi alcoba y pasábamos la noche juntos y consumábamos nuestro amor tal y como la vez primera. Dentro de los muros del templo de la virgen (y seguramente fuera de ellos) nuestra relación y nuestros encuentros eran ya un secreto a voces, cosa que aborrecía mi segunda madre, tornándose esta cada día mas distante en su trato hacia mí, sin embargo yo estaba feliz con esta vida, no podía pedir mas, pues lo tenia para mi y yo amaba entregarme a él aunque a la luz del día y delante de los demás ni siquiera me mirase. Obviamente al ser este tema ya del dominio público surgieron miles de rumores sobre mi, principalmente. A pesar de todas las habladurias sabia en lo mas hondo de mi ser que Shaka me amaba, a su manera, pero me amaba.

Cierta temporada que Shaka se encontraba ausente, sali junto con Rají, el perrito que me regaló Ágora hace algunos meses a jugar en el jardin de los sales gemelos, el dia era hermoso y soleado, lanzaba la pelota y Rají corría tras de ella y me la entregaba servilmente meneando el rabo, a lo que yo correspondia dándole palmaditas en la cabeza, para comenzar nuevamente con el juego, hasta que Laxmi se aparecio en la entrada.

-Laxmi- ¿Sabes si el amo regresará pronto?

-Nina- No, lo conoces bien, cuando se marcha a meditar nunca le dice nada a nadie. ¿por qué me lo preguntas?

-Laxmi-Porque el Caballero Aioria lo ha estado buscando el día de hoy, y tal vez tu podrías saber algo...

-Nina- ¿El caballero de Leo está aquí? y por qué no me habías avisado, es una grosería que nadie lo haya recibido

-Laxmi- Dadas las circunstancias en las que te encuentras no creo conveniente que te entrevistes con un hombre en ausencia de mi señor

-Nina- ¡No seas ridícula!, a mi no me importan los rumores

Le dije mientras rascaba la panza de Rají.

-Laxmi- Pero a Shaka

-Nina- ¿pero a Shaka que?, a Shaka lo único que le importa es su maldita posición de Santo de Oro y eso de alcanzar la iluminación. Dile a Aioria que lo veré en un momento.

Laxmi se retiró con cara de pocos amigos, acaricié por ultima vez a Raji y fui al salón en busca de Aioria. El santo de Leo se encontraba con su ropa de entrenamiento, curioseando en el trono de flor de loto de Shaka, cuando advirtió mi presencia me regalo una mirada de asombro y una sonrisa.

-Nina- Bienvenido al Templo de Virgo, Caballero de Leo. Shaka se encuentra en la India meditando, pero con gusto yo le daré su recado en cuanto esté de regreso.

-Aioria- Nina, que agradable sorpresa verte. Dime, sabes si Shaka tardará mucho en volver.

-Nina- La verdad, no lo sé, cuando se va a sus viajes espirituales nunca dice cuanto tardará, pero por lo regular no duran mas de una semana.

-Aioria- ¡Vaya! eso si que me molesta, Shaka siempre haciendo lo que le viene en gana, resulta que se larga a sus viajes espirituales sin avisar cuando el resto de los caballeros dorados no abandonamos el santuario por temor a alguna amenaza y justo cuando estamos en crisis se le ocurre desaparecer.

Dijo el Leon mientras golpeaba con su puño la pared del templo haciendo vibrar los muros.

-Nina - ¿Es algo grave, señor?

-Aioria- Resulta que algo raro está pasando en la lejana tierra de Asgard y enviaron a un asesino que dejó maleherido a Aldebarán y despues fue hasta Japón por la cabeza de Athena, afortunadamente Seiya y los demás se encontraban cerca para protegerla. Mientras Shaka se encuentra jugando al iluminado.

-Nina- No tenia idea... y el Caballero Mu...¿no ha podido comunicarse con él por medio de su telequinesis?

-Aioria- Cuando Shaka entra en su famoso estado de vanidad no hay poder humano que pueda sacarlo de sus meditaciones, tu lo debes saber mejor que nadie.

Me miraba con el ceño fruncido y los puños fuertemente apretados.

-Aioria- Debemos estar alerta pues un nuevo peligro amenaza la paz de la tierra, es nuetro deber como santos de Oro estar al pendiente para proteger a Athena.

Poco a poco la expresion del Leon se fue suavizando.

-Aioria- Discúlpame, Nina, yo se que no tienes la culpa de todo lo que está pasando, lamento ser tan rudo contigo, cuando te debo tanto...

-Nina- No entiendo

-Aioria- El retrato de Aioros... gracias... no sabes lo difícil que fue para mi vivir bajo la sombra de mi hermano y ser juzgado por su supuesta traición, tanto que llegué a odiarlo y borrar de mi mente su imagen. Pero los recientes acontecimientos me han hecho arrepentirme de haber negado mi sangre, mirar su retrato en la sala del patriarca me ha devuelto una parte de mi alma que creí perdida, por eso siempre te estaré agradecido.

-Nina- Aioria, yo solamente seguí las ordenes de mi maestro

-Aioria- Pero sin tu valor no se hubiese dado a conocer y tal vez el retrato de mi hermano seguiría en el fondo de la bodega de pinturas y jamás hubiera vuelto a ver sus ojos...

Nos quedamos en silenci unos minutos... solo pensaba lo dificil que fue su vida los últimos años, la soledad es mala consejera, pensé.

-Aioria- Solo dile a Shaka que se reúna con nosotros en cuanto vuelva.

Me besó la mano y se retiro del templo de virgo.

El resto de la tarde la pasé intranquila, me encerré en la biblioteca buscando tanta información hubiera acerca de Asgard: un pueblo nórdico que le rinde culto al dios Odín, manteniendo ese lugar cubierto de nieve y de hielos eternos lo que impide que se derritan los polos, todo gracias a una sacerdotisa que es elegida para orar en un altar en el nombre de su pueblo. No sonaba muy amenazante que digamos... pero recordando que 5 caballeros de bronce habían vencido a los santos de oro e inclusive dándoles muerte, todo era posible. Seguí mi lectura y encontrando información sobre los dioses guerreros de Asgard, guerreros que según los datos de los antiguos escritos que consulté deberían tener el poder equivalente a un santo dorado de Athena... ahora si, la cosa sonaba mucho mas amenazante que al principio. Pero tratándose de un pueblo que por centenares de años fue muy pacifico resultaba muy extraño que de la nada tuvieran la brillante idea de derrocar a Athena... si lo pensaba detenidamente Athena era un tanto mas joven que yo, y a pesar de ser una Diosa seguía siendo una chiquilla, y con el reciente conflicto era obvio que el santuario se encontraba en su momento mas vulnerable, una oportunidad de oro para los enemigos de la diosa.

Las hora pasaron y me retiré a descansar a mi habitación, mientras seguía con esa maldita preocupación en la cabeza hasta que por fin me entregué a los brazos de Morfeo. De repente sentí una tibia humedad sobre mi boca lo que me hizo abrir los ojos, Shaka estaba de regreso anunciándome su llegada con un dulce beso que se fue tornando cada vez mas apacionando. Cuando separó su boca de la mía traté de advertirle de las noticias traídas por el caballero de Leo.

-Nina- Mi señor, hoy vino el caballero de Leo...

Shaka frunció levemente el ceño mientras abría los botones de mi camisón

-Nina- Vino para traerte un mensaje, debes reunirte con los otros caballeros dorados a la brevedad por...

Shaka callo mis palabras con sus besos mientras retiraba violentamente lo que me quedaba de ropa lanzando las prendas al piso.

-Shaka- Nada de lo que tenga que decir Aioria es algo que yo no sepa antes que èl, si pretendo ser el hombre mas cercano a dios es mi deber estar siempre un paso delante de los demás...

-Nina- Entonces...

-Shaka- Entonces llévame al Nirvana una noche mas...

Dijo mientras entraba a mi cuerpo, entregándonos una vez mas al acto de amor que nos hacia tocar las mismas estrellas, hasta quedar profundamente dormidos en los brazos del otro.

A la mañana siguiente como era costumbre no habia rastro del caballero de Virgo en mi cama, por lo que me levanté y alisté para encaminarme a continuar trabajando en los murales. En aquellos tiempos Laxmi me dirigía muy poco la palabra por lo que las cocineras eran quien me daban el desayuno, y era transportada por guardias subordinados de la Amazona de Ofiouco al palacio del patriarca antes de que pudiese abrir la puerta un furioso Aioria salio casi corriendo del lugar, dejándome atónita y sin contestarme el saludo. Tras él el enorme santo de Tauro trataba de calmarlo mientras lo perseguía.

-Aldebarán- Aioria debes calmarte, el antiguo maestro de libra nos lo ha ordenado

-Aioria- ¡Esas son estupideces. por lo menos uno de nosotros debería ir!

Todo era muy extraño, entré al palacio sin entender la anterior escena, y sin darme cuenta choque con el caballero de Escorpión quien también se disponía a salir del lugar haciéndome caer al suelo junto con la docena de pinceles que llevaba en las manos.

-Milo- ¡Pero que torpe soy!, estás bien, Nina

Me dijo mientras me ayudaba a ponerme en pié

-Nina- En realidad fué mi culpa, no miraba hacia donde caminaba y...

-Milo- Ni yo... que placer mirarte de nuevo, cada dia estás mas bella

-Nina- ¿que es lo que está pasando? ¿el santuario está en peligro?

-Milo- No como tal el Santuario, Athena y los caballeros de bronce han partido a Asgard para combatir contra Hida de Polaris que parece estar poseida por alguna entidad maligna, y tanto Athena como el antiguo maestro de Libra nos han prohibido salir del santuario, Aioria esta furioso...

Recogimos los pinceles que estaban esparcidos por el piso y continuó.

-Milo- Todos estamos frustrados por esas órdenes, pero supongo que tanto Athena como el maestro tendrán sus buenas razones, cosa que al parecer Aioria no logra entender.

Se escucharon unos metálicos pasos que venían de un pasillo cercano, Shaka y Mu se acercaron tranquilamente hacia donde nos encontrábamos.

-Shaka-Como tu tampoco entiendes lo que es la discreción.

-Milo- A mi parecer no es lo que dije lo que te molesta, sino es a quien...

Se mantuvieron unos instantes en un incómodo silencio y ambos tomaron una apariencia desafiante.

-Mu- ¡Basta! este no es momento para discusiones, Milo regresa a tu templo.

-Milo- ¡Tu no eres el patriarca, Mu.!

-Mu- No lo soy, ni pretendo serlo , sabes que todos debemos volver a nuestros respectivos templos, ¡es una orden de Athena!

Milo Salio tambien con cara de matón hacia las escalinatas sin siquiera despedirse.

-Mu- Nina, por el momento no creo conveniente que estés en este lugar, regresa a virgo con Shaka, hasta que tengamos nuevas ordenes de Athena.

Asi que regresamos ese día mas temprano de lo habitual hasta el templo, todo era muy extraño, no comprendía la desicion de Athena de mantener a los Santos dorados inactivos aquí, y llevarse de nuevo a los mismos 5 de bronce, no teníamos otra opción mas que confiar y tener fe.