Después de la fiesta de la familia Solo me entere de los extraños acontecimientos que involucraron al heredero de la familia, pues este resulto ser ni mas ni menos que la reencarnación de Poseidón, el dios de los mares, quien aun sabiendo esto le propuso a Saori unirse en matrimonio con el y juntos gobernar la tierra y el mar. Ella rechazo su oferta, asi que enardecido con su orgullo herido el dios de los mares intentó secuestrar a Athena, intento frustrado por el valeroso santo de Leo, Aioria.
Los santos de bronce aun se encontraban convalecientes de la ultima batalla, por lo que parmacían internados en el hospital, siendo ellos un segundo blanco de los ataques de los marinos de Poseidón quien envió a Sorrento de Sirena a acabar con ellos, por suerte Aldebarán, el caballero de Tauro se enfrentó al general marino evitando que tomara la vida de los jóvenes caballeros.
Poco tiempo después Violentas tormentas y maremotos comenzaron a azotar la tierra, el santuario no era ajeno a tales desgracias, sufriendo inundaciones cercanas, las doce casas que gozan de una ubicación privilegiada no sufrieron mayores daños mas que las molestias que supone el clima exageradamente lluvioso, sin embargo todos los habitantes del santuario sabíamos que tal suerte no podía durar mucho y eventualmente el agua también nos alcanzaría.
Athena, junto a los cinco caballeros de bronce partió hacia el santuario de Poseidón, dando nuevamente la orden junto al antiguo maestro de libra a los santos de oro de permanecer vigilando el santuario, y no abandonar por ningún motivo sus puestos. Como era de esperarse los caballeros dorados estaban furiosos y frustrados ante tal orden, a todos nos parecía sumamente descabellada la idea, por mas buenas razones que la princesa Saori pudiese tener.
Confinada a la soledad de mi habitación me limitaba a mirar por mi ventana la espectacular vista de los doce templos que se podía apreciar desde la altura de la sexta casa, mientras abrazaba mis rodillas en contra de mi pecho, nuevamente el mundo parecía estar en grave peligro, y todos los que moraban las doce casas temían de que la diosa hubiese tomado la decisión equivocada de dejar a los santos dorados.
De repente pude notar una luz que cruzaba el cielo proveniente de la casa de sagitario, y mas tarde otra mas desde acuario y libra. La tierra se stremecia bajo la terrible tempestad que azotaba a todo el planeta, los noticiarios no paraban de anunciar tremendos desastres en todo el mundo secundarios a los fenomenos naturales, innumerables vida se habían perdido, y poco a poco pude notar que el nivel del agua comenzaba a alcanzar la casa de aires.
Cuando todo parecía perdido, de repente pude notar como las nuves se ueron abriendo lentamente para dejar pasar entre ellas los áureos rayos del sol, para revelar un despejado y precioso cielo azul trazado por magnificos arcoíris. La lluvia se fue discipando y poco a poco el nivel del agua fue regresando a la normalidad. Una vez mas Athena lo había logrado, la tierra parecía estar a salvo una vez mas.
Los días pasaron fugaces después de esa gran inundación, la reconstrucción del santuario aun estaba en proceso, y yo tambien me reincorpore a mis deberes en los murales, oleos y esculturas. Todo parecía ir muy bien pues logre avanzar rápidamente en el colosal mural principal, y también me dedique ha hacerle un par de bellos retratos a Athena.
Los bellos botones de los lirios y lotos nuevamente florecieron a pesar de que gran parte de la sala gemela se había dañado de forma importante con las terribles lluvias, Shaka nuevamente recobro su rutina de meditación y entrenamiento asi como sus viajes espirituales.
Una noche mientras salía del baño de mi habitación encontré a Shaka mirando el cielo desde la ventana de mi habitación llevaba puesto una de sus tunicas con las que solia meditar, era sumamente inusual que abriera los ojos sin ninguna razón aparente, sin embargo, el tiempo me había enseñado a conocerlo y saber cuando era el mejor momento para entablar una conversación y cuando simplemente disfrutar del silencio en su ompañia.
Giro su rostro hacia mi cerrando nuevamente sus bellos ojos, entonces me atrevi a hablarle primero.
-Nina- Regresaste pronto, mi señor.
-Shaka- Las estrellas han cambiado su trayectoria últimamente...
Me acerque al ventanal y me coloque a su lado al tiempo que cubría mi cuerpo con la bata transparente de dormir, una vez a pocos centímetros de su cuerpo me prendí de uno de sus musculosos brazos y miré ese rostro que adoraba con locura.
-Shaka- En ausencia de un patriarca no hay quien suba a la cima de Star Hill para leer las estrellas...
-Nina- ¿Acaso has visto algo en el cielo que pudiese representar un peligro?
-Shaka- En realidad no lo se... a pesar de recibir los conocimientos del universo y haber aprendido de buda, la verdad absoluta es infinita y es imposible que un solo hombre sea poseedora de ella...
Se giro levemente para quedar frente a mi y con su mano levanto mi menton hacia su rostro mientras su otra mano se posaba en mi cintura acercándome lentamente a su cuerpo.
-Shaka- El movimiento de las estrellas ha sido un conocimiento exclusivo de los grandes patriarcas del santuario, se dice que Athena misma fue quien les otorgo ese preciado don a sus representantes en la tierra...
Su mano bajo sensualmente desde mi rostro hasta recorrer mi cuello y apartar la bata descubriendo mi hombro, mientras la otra desataba la cinta que tenia atada en la cintura.
-Shaka- Ni siquiera yo puedo decifrar su significado... solo sè que esos movimientos no han sido al azar...
Libero completamente la cinta de la prenda exponiendo mi cuerpo totalmente desnudo frente a el.
-Shaka- Evidentemente están anunciando que algo importante esta a punto de suceder...
Levante mis brazos para rodear su cuello mientras el se despojaba de su túnica con un movimiento suave y experto.
-Nina- Que es lo que haras mi señor?
el me levanto fácilmente tomándome de los muslos mientras yo rodeaba su cintura con mis piernas, aprisionándome contra una pared mientras entraba violentamente a mi cuerpo.
-Shaka- Estaré preparado para todo... para proteger al mundo, a Athena, por honor...
-Nina- Ese es el deber de un santo de oro
Le dije entre jadeos mientras sus envestidas se volvían cada vez mas profundas y violentas.
-Shaka- Pero mas alla del deber y el honor, hay algo que me mueve como caballero, como hombre...
-Nina- Y que es mi señor?
-Shaka- El amor...
Dijo entrecortadamente mientras fruncía levemente el seño por los esfuerzos y gruñidos que le provocaban las sensaciones de unir nuestros cuerpos, yo correspondí a tan bellas palabras con un apasionado y húmedo beso que culminara nuestra unión esa noche.
No soy de las personas que acostumbra orar, pero esa noche pude sentir como si las estrellas también me hablasen a mi, una especie de mensaje que me inundò de miedo, aunque no podía comprender a que o por que. Esa noche me aferre al cuerpo de Shaka cada segundo sin querer separarme ni un milímetro de el, como si quisiese llenarme de su piel, de su olor y su espíritu, solo a su lado podría sentirme completa, solo a su lado podía estar feliz... esa noche entre los brazos de mi amado Shaka mi corazón oro por el deseando, implorándole a los dioses nos concedieran mas tiempo de disfrutar nuestro amor... después de esa noche en mucho tiempo no volvi a orar.
