La mañana siguiente fue distinta a cualquier otra, los rayos del sol entraban perezosamente entre las cortinas besando bellamente las finas facciones de mi señor mientras su cabello descansaba desparramado en las almohadas, aun tenia uno de sus brazos rodeando mi cintura y su tibio aliento en mi hombro derecho, gire lentamente para encararlo con cuidado de no interrumpir su sueño, sin embargo el fue el primero que hablo.
-Shaka- Al fin despiertas, niña mia...
-Nina- Mi señor... crei que aun estabas durmiendo...
Mire hacia el gran ventanal apartando las cortinas de tul de mi cama, con lo que note que el sol ya se encontraba bastante alto y nosotros seguíamos en la cama.
-Shaka- No... no amor mio… hoy no... quédate en mis brazos el todo el tiempo que te lo pida... hoy no te separes de mi...
Me dijo mientras me atraía a su cuerpo con sus poderosos brazos aprisionándome en su fuerte pecho acortando la distancia entre nuestros cuerpos al minimo posible mientras correspondia su abrazo rodeando su rostro con mis manos y dedicarme a besar su frente con total devoción.
-Nina- Lo que tu digas mi señor...
El abrió los ojos mientras sonreía como jamas lo había visto desde que llegue a su templo, lo que hizo que mi corazón saltara de felicidad, tanta que lo cubri de besos y palabras de amor que me correspondia con abundantes caricias en cada pulgada de mi cuerpo, estaba tan eufórica que no pregunte el motivo de tal extraña ocasión y solo me dedique a saborear el momento, disfrutar de esos ojos que me se hundían hasta lo mas profundo de mi alma y esas manos que me llevaban hasta el paraíso con el mas ligero de sus roces.
Ese dia salimos a tomar el desayuno a la sala gemela, Laxmi fue quien llevo el servicio después de meses de no hacerlo ni siquiera por error, en sus ojos miraba una expresión de tristeza que por obvias razones ignore por competo al verme cubierta de las atenciones de Shaka, atenciones que ni en mis sueños mas locos llegue a imaginar que pudiese gozar. Durante las horas del dia charlaba alegremente sobre los avances de los murales, mis logros en proyectos nuevos como esculturas a mayor escala, mi pasión por el estilo renacentista y mi gran admiración por grandes artistas como Miguel Angel, Rafael y por supuesto Leonardo Da Vinci.
Shaka no hablaba mucho, sin embargo ponía gran atención a todas mis palabras mientras me miraba hablar emocionada de corrientes artísticas y de mis obras de arte favoritas.
-Nina- Amor mio, como siempre me he emocionado de mas y caigo en cuenta que me la he pasado hablando de mis cosas... discúlpame por favor
Shaka se acerco a mi y retiro los mechones de cabello que tenia en el rostro para colocarlos detrás de mis orejas y sonriendo dulcemente me dijo:
-Shaka- No niña mia. no hay nada de que disculparse... es solo que adoro escucharte hablar con toda esa pasión de todos esos lugares y obras de arte que deseas conocer...
Paso su mano desde mi cabello hasta mi rostro acariciando mi labio inferior con su pulgar.
-Shaka- Te prometo que hare todo... todo lo necesario para que cumplas tus sueños.
Me acerque a èl para besar sus labios lenta y dulcemente disfrutando cada rose cada sensación, las horas fueron pasando agiles como cuando la vida es bella y feliz que las horas se vuelven segundos, y justo cuando el sol comenzaba a bajar Shaka me pidió acompañarlo a su dormitorio. Era curioso debido a la vida que llevaba ya junto a el desde hace varias semanas el siquiera pensar el compartir el lecho con ese hombre me erizaba completamente tal y como si se tratara de la primera vez.
-Shaka- Nina... te puedo pedir un favor?
-Nina- Lo que tu digas, mi señor...
-Shaka- Deseo que me prepares el baño y también prepares mi armadura...
Esas ultimas palabras hicieron detenerse el tiempo en medio del latido de mi corazón, por lo que comencé a temblar y asintiendo a su petición corri al cuarto de baño para hacer lo que se me había pedido. El baño de la habitación principal era muy grande iluminado a través de bellos vitrales con motivos de mandalas y flores de loto que dejaban pasar la luz en esplendidos reflejos multicolores que rebotaban en el agua de la enorme bañera en forma de concha marina de mármol blanco que se encontraba en medio del lugar. Mientras llenaba la bañera cuidando que la temperatura del agua fuera la correta, encendí velas e inciensos aromáticos asi como coloque aceites perfumados y petalos que arroje en su interior.
-Nina- Mi señor... esta listo tu baño
Shaka entro despojándose de sus ropas en el camino a la enorme tina, y una vez dentro extendió su mano en señal de que lo acompañase dentro de ella, asi que también retite toda mi ropa y con mucho cuidado de no resbalarme también entre al agua junto a èl.
-Shaka- Ahora deseo que me ayudes a prepararme
Sin saber muy bien que hacer ni por donde empezar me acerque lo mas posible a Shaka y comencé a lavar su cuerpo con delicadeza y esmero, comenzando por su espalda, sus largos cabellos y sus fuertes brazos al tiempo que la posición de los rayos del sol indicaban que el sol comenzaba a ponerse en el orizonte. Nerviosa segui mi labor limpiando su pecho con mis manos mientras el seguía serio e inmóvil al contacto con mis manos en cada uno de los rincones de su cuerpo, de repente su mano se poso en mi nuca sosteniendo firmemente mis cabellos acercando mi rostro al suyo para plantarme un beso profundo, su lengua cada vez se iba adentrando mas en mi boca impidiéndome respirar, tornándose cada vez mas posesivo y apasionado que me arancaba gemidos cada que podía respirar, al mismo tiempo sentí su otra mano deslizarse desde mi esplada hasta mi cadera acercado mi cuerpo al suyo para penetrarme violenta y repentinamente aun sumergidos bajo el agua, me sentí tan vulnerable y poseída por el que en ese momento tuve un gran orgasmo que me arranco un gran gemido que ahogo con su lengua casi dentro de mi garganta. Shaka mi miraba fijamente a los ojos mientras envestia en mi interior con cada vez mas fuerza y mas profundamente mientras sus manos recorriran sin pudor alguno cada milímetro de mi intimidad arrancándome gritos y gemidos de dolor y de placer que me correspondia con roncos gruñidos mientras apretaba sin piedad mis caderas senos y cintura lo que literalmente e hizo retorcerme entre sus brazos, llegando al climax una y otra vez y cada vez con mayor intensidad que la vez anterior arrancándole sonrisas triunfales al rubio santo de virgo con el espectáculo que le proporcionaban mis reacciones ante sus caricias.
-Shaka- Eres mia...
-Nina- Para siempre...
Una de sus manos nubamente me tomo de los cabellos y la otra apretó fuertemente uno de mis gluteos al tiempo que mi señor arqueaba la espalda y dejaba caer la cabeza hacia atrás dejando escapar un grave y sensual gemido que me anunciaba que por fin había explotado en mi interior.
Poco a poco y con cuidado me levante de su regazo y sali de la bañera, enrede mi cuerpo con una de las suaves toallas blancas y acerque una para Shaka quien también iba saliendo de la bañera.
-Shaka- Mi armadura...
Sali rápidamente del baño y sin secarme el cuerpo retire la toalla para ponerme una de sus tunicas que encontré por ahí, la cual tuve que ajustar improvisando unos nudos ya que eran varia tallas masa grandes de lo que yo requeria. jale la cadena de la caja de la armadura para poder tenerla a la mano mientras obserbava a Shaka salir vistiendo un pantalón rojo y después tomo asiento en uno de los bancos de su habitación. Me quede petrificada ante la armadura en su forma de virgen arrodillada, no tenia idea de que hacer... o que era lo que Shaka quería que hiciera exactamente.
-Shaka- Primero las botas, la protección del pecho el cinturón, las hmbreras y los brazos, al final el casco...
Con manos temblorosas comencé a desarmar el ropaje dorado y comencé a colocarle las pesadoas piezas metalicas en el orden que me indico, primero las protecciones de los muslos, rodilleras, botas...mis manos temblaban nerviosamente mientras mi corazón latia tan fuerte que crei que en cualquier momento saldría de mi pecho, algo me decía que todo esto era una especie de ritual... para alguna ocasión única, especial... una batalla diferente a cualquier otra que haya librado en su vida como santo de oro.
Mientras colocaba cada una de las piezas de su armadura Shaka continuaba inmutable con los ojos cerrados dándome de vez en cuando alguna indicación para que colocara correctamente cada una de las partes, hasta que finalmente coloque con sumo cuidado su capa y finalmente el casco, el cual solo me pidió que se lo entregara pues que se lo colocaría el mismo mas tarde.
El mirar a mi amado de pie frente a mi completamente cubierto con su dorada armadura me hizo perder el equilibro levemente, y sin sber la razón exacta mis ojos se inundaron con abundantes lagrimas. Shaka, se arrodillo frente a mi y beso mi mano derecha con devoción.
-Shaka- Ahora estoy listo para todo...
Yo me deje caer pesadamente el el banco donde el estaba hace algunos minutos mientras lo miraba salir por la puerta de la habitación, dejándome en total shock sin saber lo que pasaría.
Los minutos pasaron eternos en la soledad de la habitación de Shaka, hasta que La puerta nuevamente se abrió revelando a Laxmi quien apurada me tomo del brazo y me cubrió con una capa negra que me cubria desde la cabeza a los pies.
-Laxmi- Mi niña, debemos irnos ya... el amo... el amo me ha pedido que te lleve lejos... lejos de aquí... el solo desea que estes a salvo
-Nina- ¿Laxmi
