Buenos días, tardes y noches, estimados lectores. Aquí Sombra de Maldad, volviendo con ustedes con la continuación de "Gravity Falls: Moringmark Version". La espera fue larga, y en verdad lo lamento. Y debo disculparme más, porque he decidido dejar de publicar por las próximas dos semanas. Tanto para descansar un poco, como para trabajar con más calma en los fics que estoy trabajando. Pero, a cambio, les ofrezco esto. Algo para que vean que Papi Maldad si consiente. Y es que publicare las continuaciones de los tres fics de Gravity Falls. Algo que me gusta llamar La venganza de Maldad. No me pregunten por que, solo me gusto como se escuchaba.

Así es. No solo les traigo la siguiente parte de este Fic. También "Bastion Falls", y "Diario del Raromagedón" Salen esta misma semana de un solo golpe. Espero que lo disfruten, y perdonen este tiempo fuera, aunque seguire al tanto de mi pagina en Facebook Industrias Maldad, por si me tiene un insulto personalidado. Por ahora, disfruten del capitulo.


Especial "El Misterio de la Mansión Northwest"

Trato

Sin que nadie lo hubiera visto venir, la joven heredera de la familia Northwest había aparecido en la entrada de la cabaña del misterio, solicitando la ayuda del gemelo de su rival para deshacerse del fantasma que azota su mansión. Y aunque este al principio se rehuso, basto con que Mabel le suplicara para que accediera.

-…de acuerdo, voy a ayudarte. – viendo que le extendía la mano, Pacifica extiende la suya para cerrar el acuerdo formalmente. Pero, este la aparta antes, tomándola por sorpresa. - …Pero, a cambio, quiero 3 entradas para la fiesta. – Molesta, la rubia gruñe.

-¿Algo más? – pregunta con remarcado sarcasmo, cosa que no toma en cuenta Dipper

-¡Es cierto! ¡Eres rica! – se dice en solución, y voltea al interior de la cabaña. - ¡Chicas! ¡¿No quieren algo más?!

-¡Quiero uranio, para perfeccionar mi jugo Mabel! – pide de inmediato la niña de los frenos.

-¡Quiero que crees una serie de novelas románticas de vampiros japoneses donde soy protagonista! – fue la demanda de Candy.

-¡Yo pido un mamut como mascota! – fue el turno de la corpulenta castaña.

-Y yo gafas de visión nocturna, un equipo forense, un helicóptero a mis disposición las 24 horas… - esas fueron las condiciones de Dipper, pero para ese punto Pacifica ya se había dado media vuelta y a alejarse de ahí.

-Al demonio. Llamare a los cazafantasmas…

Harto (Antes de escribir el guion)

Era un día tranquilo en los estudios de Disney, designados para uso de Alex Hirsch, quien con una taza humeante de café volvía a su lugar, con una mirada relajada e inspirada.

-Muy bien. Ahora a trabajar en el próximo capítulo para mi serie. – motivado, acaricia la cabeza de su búfalo disecado, y se sienta en su computadora. - ¡Vaya! Parece que más de mis fans me mandaron fanarts. Veamos que hicieron ahora… - se dice, empezando a ver en su bandeja de entrada. – Ah, son más dibujos de Dipper y Mabel en… oh, oh… - pronto, su sonrisa se esfuma, encontrando unas imágenes que lo espantaron de inmediato. - ¡Oh, demonios! ¡¿Más Pinecest?! ¡¿A caso olvidan que básicamente somos Ariel y yo?! – y tan pronto se escandaliza, se calma de nuevo.

– Tranquilo, Alex. Solo son sus gustos, no es tan malo… ¡OH, POR DIOS! – Si la primera solo le causo algo de molestia, esta le termino por dar asco. - ¡Por favor! ¡Son solo niños! Esperen… esta parece ser solo de Wendy y Dipper, al menos solo será un simple beso, y no… ¡POR FAVOR! – Nuevamente el desagrado vuelve a él. - ¡SI MATE EL WENDIP, FUE PARA EVITAR ESTAS IMÁGENES! ¡SUFICIENTE! – enseguida, saca su celular. No tarda en que quien llama responda. - ¡Dile al equipo de guionistas que el próximo capítulo será para shippear a Dipper con alguien más…! ¡Pacifica! ¡Escriben el próximo guion para que los fans los emparejen! – demanda de inmediato, sin saludo siquiera.

-¡Señor! Pero si ellos casi ni interactúan. ¿No tendría más sentido si usáramos a Candy? ¿O…? – comenta el otro lado de la línea.

-¡Amigo! Estoy sufriendo un ataque de sicosis sin sentido. ¡Me importa un gas de Gideon la lógica! ¡AHORA HAGANLO! ¡O DELATARE AL JEFE QUIEN DE USTEDES ES MEXICANO!

-¡SI SEÑOR! – Aterrado, cuelga, dejando al castaño gruñendo en su lugar.

(5 minutos luego de la transmisión del Misterio de la Mansión Northwest)

-¿…Dipcifica, eh? – dice aburrido Hirsch, viendo la cantidad de imágenes con entonación romántica que surgieron tras el último capítulo que transmitieron. – bueno, al menos el final es intrigante. Espero que con eso, esos depravados se calmen un poco… ¿un nuevo dibujo de los fans? – luego de unos clics, vuelve a ver, para su infortunio, un fanart de los gemelos misterio en una situación… comprometedora. - ¡POR FAVOR!

PLATA

Dipper había descubierto la traición de los Northwest, sintiéndose engañado principalmente por la rubia que por un instante le simpatizo. Pese a ello, cumpliría con deshacerse del fantasma para que no amenazara a los inocentes que aún estaban en la mansión.

-Dipper… ¡IDIPPER! – le llamaba con su lúgubre voz el leñador difunto desde su prisión de vidrio. – Por favor, permíteme vengarme. Odias a los Northwest mucho más que yo. – Dipper estaba muy molesto con Pacifica que incluso lo pensó.

-Lo sé, amigo. Pero, mi hermana está ahí. Y te vez un… tanto "inestable", amigo. – El fantasma se desilusiono unos instantes, antes de pensar en algo.

-¿Tu hermana es rica? – pregunta curioso.

-Claro que no. Somos clase media. – responde curioso de su interés por su estatus social.

-¿…y si no lastimo a tu hermana, me dejarías? – pregunta en tono persuasivo.

-…tampoco a sus amigas, y tenemos trato. – tomando una piedra, Dipper rompe el material reflejante del espejo. Y con una risa diabólica, el leñador fantasma se marcha hacia la residencia millonaria. – Que simpático. – se dice convencido el castaño, mientras los gritos de horror empezaban a escucharse en la mansión.

O…

-…esta bien, amigo… - dice en tono derrotado aquel espectro categoría 10. – Pero, antes d expulsar mi alma. ¿Pueden estos cansados ojos de leñador mirar su amado bosque en calma, una vez más. – aunque al principio le extraño, pronto pensó entender su petición.

-ehm.. Si. Seguro. – y con gentileza, levanta el espejo, y apunta con él el bello bosque de Gravity Falls. – Disfruta, amigo. – no tardo para que pronto el fantasma empezara a soltar estruendosas risas malvadas, a la vez que llamas salían de su imagen, y estas a pesar de estar atrapadas con él, el espejo entero se torna naranja por el calor. A tal punto que Dipper no pudo sostenerlo más, y dejo que el espejo callera… aterrizando en el suave suelo totalmente intacto.

-¡¿Qué?! ¡¿Pero cómo…?! – no entendía como pudo haber fallado su brillante plan.

-Amigo. Estas en un espejo de plata. No vidrio. La plata no se romperá solo porque lo suelte de metro y medio. – explica el castaño, confundido por creer que pensara que eso era una buena idea.

-oh… tienes razón… - pronto, un silencio incomodo llena el lugar, donde nadie parecía saber que decir.

-Bueno, nos vemos del otro lado. – Con esas palabras, termina el ritual, y en un grito desgarrador el fantasma se desvanece luego de que un haz verde bañara el artefacto de plata. El cual, aún seguía siendo metal.

Ayuda

-Sal… ¡Sal, donde quieras que estes! – ordenaba aquel espectro de fuego, mientras arrastraba su gigantesca hacha, destrozando el suelo de madera a su paso. Los dos niños, ocultos bajo ese fino piano, rogaban en silencio que no los encontrara.

-¡Rápido! Revisa tu absurdo libro, ¿quieres? – ordena con desesperación la rubia heredera.

-Eso hago, ¡Y no es absurdo, ¿si?! – responde también apurado, e indignado. - ¡Aquí esta! Consejo… ¿Pide piedad? ¿En serio? – replica sorprendido por la inútil información. Pacifica también estaba sorprendida por aquel dato, pero en mal sentido.

-¡Suficiente! ¡Buscare ayuda de verdad! – sacando rápido su celular, la niña popular marca rápido, y espera unos segundos en la línea, hasta que alguien responde.

-Bienvenido a Ayuda Mundial. Soy Óscar, su amigable operador. ¿En qué puedo ayudarle? – contesta desde el otro lado alguien cuya voz parecía demostrar que no solo odiaba su trabajo, sino que incluso odiaba a todo el mundo, y rogaba la muerte de todos. Cosa que menos podría interesarle a Northwest.

-¡¿Hola?! ¡Necesito ayuda! – demanda en voz baja, pero tono exigente.

-¿En serio? ¡Jamás lo hubiera adivinado! Pensé que llamaba para reservar una mesa. Estos meses suelen ser muy pedidos para las fiestas infantiles. Las tortas de chocolate son nuestra especialidad. – dice con un exagerado uso del sarcasmo el operador.

-¡No se atreva a responderme así! – exclama furiosa por tal burla. – Tengo un fantasma embrujando la sala de estar de mi mansión. Salió de la chimenea como un esqueleto en llamas, y ahora le creció piel, y una barba de fuego. ¡Amenaza con cortarnos con su enorme hacha a mí, y un nerd! ¡Quiero que traigan a alguien a sacarlo de mi propiedad! – la rubia espero respuesta del operador, pero solo hubo silencio.

-¿…me creería si le dijera que esta no es la llamada más rara que he tenido hoy? – dice aburrido el hombre al otro lado de la línea.

-¡Que traigan a alguien a sacarlo de mi casa! ¡Los Busca fantasma, un chamán, el fantasma amigable! ¡NO ME IMPORTA! ¡QUE VENGA ALGUIEN! – grita cada vez más alto. Mientras tanto, en un edificio muy lejano al estado de Oregon, un hombre en atuendo blanco y azul veía en una pantalla gigante la información de la llamada. Desde la duración, hasta el nombre de la dueña.

-Perdone, señorita. Pero justamente nuestros caza fantasmas salieron de las instalaciones. Por favor, llame en otro momento. Diría que la próxima semana, o cuando no sea mi turno. – Es la respuesta que daba Óscar, buscando el botón para colgar.

-¡¿Qué?! ¡Debe ser una…! – y sin vergüenza alguna, el operador termina con la llamada, dando un suspiro de alivio.

-ufff… ¡Al fin! – dice, relajándose en su lugar. De pronto, en la entrada de la habitación en donde estaba Óscar se asoma un tipo de atuendo marrón que cargaba una enorme arma de diseño raro.

-¿Óscar? ¿Aún nadie nos pide que nos deshagamos de algún fantasma? – pregunta el hombre con gentileza.

-Neh. Solo números equivocados. - Oyendo la negativa, el de marrón suspira derrotado.

-por días como estos dicen que somos un desperdicio de dinero…

Descanso (Tras la fiesta)

Los invitados se habían ido ya a muy tardes horas de la noche. Tanto los oficiales que aun no entendían que había sucedido, como los pobladores que aún estaban extasiados por las cosas que vieron y degustaron. Pacifica ya fue regañada por sus padres, aunque estos estuvieron más distraídos tratando de contar los daños que causaron los pueblerinos y convencer a los influyentes de que todo fue un espectáculo.

La rubia estaba caminando por la sala donde se realizó la fiesta, pensando en lo largo que serían los próximos días cuando sentenciaran su castigo por hacer lo correcto, cosa de la que no se arrepiente. Cuando, de pronto se topa con aquella hacha clavada en el suelo que el fantasma había dejado al encontrar el descanso finalmente. La miro por unos segundos, todo ese viejo hierro en madera de aspecto petrificado.

Por primera vez, empezó a pensar en que el leñador había esperado 150 años solo para que el pueblo disfrutara de una sola noche. Muy absurdo, en su opinión. Pero, si sentía lastima por él. No queriendo pensar que habría pensado su espíritu al estar en esa mansión, donde sus ancestros conspiraban para realizar los viles actos que alimentaron su odio a su familia.

Le tomo esfuerzo, más que nada por el peso de la herramienta del leñador. Pero, finalmente había llevado el hacha hacia el viejo cementerio que yacía en la base de la colina. Donde los compañeros del leñador habían dado sus vidas por una promesa falsa, que se encargó ella misma de cumplir. Para su infortunio, todas no tenían nombre, teniendo un nuevo remordimiento por ello. Así que decidió clavar el hacha en el tronco de un viejo y fuerte roble, esperando que eso bastara. No era una persona religiosa, pero pensó que ese sería el lugar perfecto para que el fantasma pudiera descansar en paz, junto al resto de sus amigos fallecidos. Acompañada de un silencio raro en ella, mira por última vez el hacha, y se marcha de ahí, con el mismo respeto que con el que llego.

Y sin que ella lo percibiera, un enorme hombre de gran barba canosa la mira irse. Con una sonrisa de esperanza, viendo el amanecer más brillante, se desvanece en compañía del viento de la mañana.


Aquí Sombra de Maldad de regreso. Espero que lo hayan disfrutado. Como algunos sabrán, soy seguidor devoto del Dipcifica. Desde luego, solo después de este capítulo. Y como he dicho antes, de no ser por este mismo, jamás los hubiera imaginado juntos. Aun no estoy listo para escribir mero romanticismo dedicado a esta pareja… pero, eso no me frena que me burle del capítulo en donde todo comenzó.

Claro, a excepción de la escena final. Esta, es una idea mia de lo que fue de esa hacha que dejo el fantasma una vez se desvaneció. A lo que me recuerda… ¿soy el único que pensó que esa cosa tendría relevancia en la serie? Digo, el fantasma llego con ella, y la dejo ahí liego frente a Pacifica. Como si aún cargara el objeto que cegó su vida tan injustamente… o lo dejara para ella. Si, lo sé. Una pequeñez estúpida de la que espere demasiado. Pero, que nadie diga que no tengo mi punto. Pero, como soy un maldito que hace lo que se le pega en gana, ya me encargare de darle un uso a esa hacha. ¿En dónde y cuándo será? No quisiera arruinar la sorpresa.

Bueno, nos vemos el 16 de Enero del próximo año. Tal vez en este fic, tal vez en alguno de los otros, eso dependerá de sus reviews. Que pasen un buen año nuevo, y espero con ansias sus Reviews.