[As wie Gold]
#04 | Pelea

Radamanthys salió de ahí, y toda la atención de Kanon se redirige automáticamente a Hades.

Su rostro fue lo primero en lo que se posaron sus ojos al darse cuenta de frente a quién estaba; aunado al notar que, para tener cientos de años y haber batallado cientos de batañas, no lucía mayor que él.

—Pareces una niña —no pudo evitar decir. La niña de cabellos púrpura-negro le observó escandalizada.

—¡¿Cómo te atreves a hablar así del señor Hades?! —cubriéndose la boca con las manos, plantándose entre él y el aparente Dios—. ¡Y le hablaste en informal! ¡Te ordeno que le pidas disculpas!

—Inténtalo, orejona —retó.

Para no hacer la pelea más larga, Hades se arrodilló a su altura, puso una mano gentil en su hombro y negó con la cabeza (Kanon no podía encontrar más que frialdad mal disimulada en todo el gesto).

—No es necesario, Pandora. Por favor, retírate.

La niña le dirigió una mirada asesina a Kanon antes de realizar una reverencia innecesaria.

—Sí, señor Hades.

Pandora se fue a la parte que estaba detrás de las cortinas (¿qué habría detrás? Kanon se preguntaba). Hades se irguió y lo observó con cuidado.

—Se ve muy pequeña para ser una concubina —musitó Kanon (de mala leche), logrando que el dios rodara sus ojos.

—Es mi hermana.

—¿Y cuándo eso ha detenido a un dios?

Este hombre era mucho más difícil de leer que Radamanthys, eso es seguro. Su rostro de doppel era muy engañoso, y Kanon casi podría decir que era sólo….

—Esta no es la apariencia de tu verdadero cuerpo, ¿o sí?

Una sonrisa sardónica apareció en los labios del dios.

—No, no lo es. Bien hecho —comenzó a caminar alrededor de Kanon, inspeccionándolo mejor. El menor quería comentar, decir que no le gustaba y que dejara, pero la presencia del hombre se imponía y le decía no, haz lo que digo mientras continuaba viéndolo—. Escuché decir que querías traicionar a Athena.

—No me interesa proteger a una hija de papi —se encogió de hombros, intentando parecer casual, disimular el ligero nervio que se le retorcía. Esto parecía ser lo que nombraban los civiles "entrevista de trabajo"—. No está entre mis planes ser niñera de una mocosa malcriada.

Hades asintió con la cabeza, procesando su respuesta. No parecía del todo de acuerdo, sin embargo, estaba consciente de que al ser un humano no podía cambiar su forma de pensar (es un ser autónomo de influencias externas).

—Entonces te propongo un trato…

—Kanon —el decir el nombre en voz alta era extraño. En su vida se había presentado a sí mismo, y difícilmente había tenido que decir su nombre (había días, incluso, en los que lo olvidaba).

—Verás, conforme pasaban tus días en Cabo Sunión, la súrplice de Bennu comenzaba a adquirir más fuerza, y a despertar de su letargo. Entre mis dos consejeros y yo llegamos a la conclusión de que debieras ser tú quien la portara.

Kanon musitó.

—¿Qué dices?

Sonrió.

—Acepto.

. .


Sí, esos dos consejeros son Thanatos e Hypnos. Sí, la armadura no es una elección fresca, pero no sabía cuál otra darle.;; Como sea, espero que esto haya quedado bien.~ (kinda)