II
Primero escuchó como abrían la puerta, para luego sentir la luz del techo atacando sus ojos. Levantó su brazo inconscientemente para protegerse de la luz.
— ¿Qué pasa? —preguntó dormida.
Sus ojos se terminaron de acostumbrar a la luz y lo primero que pudo ver fue a Kaminari mirándola confundido. Luego de un momento, el chico se acercó a la puerta para dejarla seguir durmiendo.
—Espera —dijo aún somnolienta
—No, está bien —respondió el chico arrastrando las palabras, haciendo ver que en la salida había estado tomando—. No sabía que estabas acá. Sigue durmiendo, Kirishima ya se levantó así que voy a dormir en su habitación.
Con lo dicho por Kaminari se empezó a despabilar. Se sentó en la cama y comenzó a frotar sus ojos.
— ¿Qué hora es? —dice al mirar por la ventana y notar que seguía oscuro.
—Las 5 —responde señalando hacia la puerta— ese maniático del ejercicio se levantó para correr —mira a su amiga con su no tan bonita cara de sueño— no me molesta que te quedes en mi cama —Mina niega con la cabeza mientras lentamente se va levantando.
—Está bien, necesito hablar con él —dice bostezando— prefiero irme cuando aún está oscuro, además —continúa— quiero escapar de los quejidos de Bakugou.
Kaminari ríe mientras se sienta en la cama y comienza a sacarse las botas.
—Estará super molesto los próximos días, no quisiera estar en el lugar de Kirishima —Ashido afirma con la cabeza mientras pasa por su lado y se dirige a la puerta.
—Será el primer reto del colorado —dice desde la puerta— buenas noches.
Kaminari piensa un momento en las últimas palabras de Mina, quedándose dormido inmediatamente después de que su cabeza tocara la almohada sin haber recordado el cambio de apariencia que había tenido su amigo.
Ni bien la Alfa sale de la habitación de Kaminari, ve que Kirishima estaba a punto de salir por la puerta de entrada. Lo llama y él se gira, cerrando la puerta sin haber salido.
— ¿Qué pasa? Si quieres puedes seguir durmiendo en mi habitación —dijo mientras la chica se apresuraba para estar a su lado.
—Está bien —dijo poniendo la mano en el picaporte y saliendo— tenemos que hablar.
Kirishima afirmó con la cabeza y salió junto a su amiga, con ciertos nervios que se hacían notar en su rostro.
Bajaron por el ascensor en silencio, cosa que a la ruidosa Ashido no le agradaba, así que ya habiendo llegado a la calle y con Kirishima sin soltar palabra, ella fue la primera en hablar.
—Vamos, Kiri. ¿No tienes ninguna pregunta? —dijo la chica, mientras se volteaba para seguir caminando hacia atrás mirando a su amigo— ¿No es lo más emocionante que te pasó en tu vida?
Kirishima solamente la observó durante un instante, para dirigir su mirada nuevamente al suelo.
— ¿De qué querías hablarme?
Mina levantó la ceja y volvió a su anterior posición, caminando junto al otro. Luego alzó su mano para revolver, con esfuerzo ya que la cabeza del otro se había alejado bastante de la suya, el cabello de Kirishima; que además de color también estaba tomando otra textura, para finalmente seguir hablando.
—De las reglas, ¿las sabes? —Kirishima rodeo los ojos y la miró, dando por obvia la respuesta— te las tienes que saber. Es indispensable que el Alfa las tenga tan claras como el abecedario.
—Bakugou se las sabe de memoria —soltó en un suspiro.
—Entonces que te las enseñe —dijo como un gran descubrimiento. Kirishima apretó los puños molesto, odiaba lo que sin desearlo le había hecho a su amigo— Kirishima ahora eres el Alfa, no hay escape a eso.
— ¿En serio no hay escape?
—La diosa ya eligió —susurró la chica.
—Pero...
—Ahora no hay escape. Eres un Alfa, soy un Alfa y podemos hacer grandes cosas con esto —terminó diciendo con una sonrisa.
Habiendo terminado de hablar, Ashido empezó a correr. Después de observar que no había nadie en la calle, decidió mostrar los beneficios que tenían en su posición. En su caso, comenzó a soltar una especie de liquido viscoso por sus manos que al apoyar sus pies sobre este hacía que estos se resbalaran y apuraban su marcha. Lanzó el líquido a los costados para rápidamente rodear a Kirishima por donde este iba trotando.
—Si, eres grandiosa Ashido.
La chica suspiró y se apresuró en acercarse al chico para saltar y abrazarlo.
—Ambos lo somos Kiri —después de soltarse del breve abrazo, siguió lanzando más del líquido para hacer de cuenta que patinaba. En un momento también aprovecho para dar un giro en el aire.
La cantidad de alegría de su amiga le hizo despertar una risa, que Mina se alegró en contemplar mientras comenzaba a patinar hacia atrás.
—Mas allá de las habilidades únicas de cada Alfa, en mi caso este líquido, también están las habilidades constantes —Kirishima afirmó con la cabeza sabiendo de lo que hablaba— las que tenemos todos.
—Los olores —completo Kirishima
—Exacto —dijo señalando su respuesta y feliz por su interés— los olores que podemos largar. Seguramente en el libro está con palabras más bonitas, pero es eso.
— ¿Cuáles son? —comentó Kirishima— los que más recuerdo son los usados para tranquilizar y para seducir.
Ashido le guiño el ojo y mostró una sonrisa burlona, Kirishima la observó confundido.
— ¿Estás interesado en este último? —dijo la chica, mientras Kirishima se sonrojaba.
—No es eso, es... —Mina lo detuvo.
—Está bien, sigamos —vio que alguien cruzaba la calle y apresuró para taparse y caminar normalmente—. También está el olor de la obediencia.
— ¿No vendría a ser lo mismo a los otros dos? Si está nervioso, te obliga a relajarte. Si no está interesado, te obliga a desearte —Ashido puso una mueca incómoda mientras su amigo hablaba, había notado en su voz un tono molesto. Kirishima al ver la expresión de su amiga decidió callarse.
—Más o menos —siguió al rato la chica— pero, bueno. Parece que no te gusta este tema, así que será mejor pasar a uno mas boni- —Kirishima la cortó.
—No, lo lamento. Sigue.
Ashido levantó los hombros y continúo.
—No todos los Alfas se aprovechan de su olor, ¿lo sabes? —Kirishima se rascó la nuca, con la cabeza mirando hacia el suelo— tenemos un largo historial de buenos Alfas... solo, que tuvimos mala suerte con nuestra anterior generación —Kirishima afirmó con la cabeza—. Esta es una de las razones por las que me alegra que seas mi compañero —le golpea en el hombro mientras él se detiene a tomar agua, asiendo que la botella se le caiga— eres muy muy muy muy muy muuuuuuuy bueno —el otro la mira con una sonrisa tímida— ¿Qué mejor que un líder noble?
—Uno listo, que sepa que caminos tomar —dijo el al sentarse contra la pared de una casa— no soy la cabeza más brillante.
—Yo tampoco estoy mucho mejor —dijo sentándose a su lado— pero quiero ser una gran líder con todas mis fuerzas.
—Si, y lo serás. Pero no sé si yo seré tu mejor compañero, no podré completarte como lo haría Bakugou —Mina lo mira molesta ante el comentario— o Todoroki, o hasta Midoriya —cuando Kirishima mencionó a este último Ashido dio una risa baja mientras giraba la vista para otro lado. Este lo notó.
—En cuanto a Midoriya, ¿Qué pasó con él?
—... —Mina seguía con la mirada fija para otro lado, y cuando ya hubieron pasado unos minutos y Kirishima estaba cansado de esperar, continuó— por ahora prefiero no decírtelo —se giró para verlo, juntó sus dos manos en señal de suplica—, ¿me perdonas? Pronto lo sabrás, lo juro.
Kirishima aceptó, si era posible, prefería tener la menor cantidad de información nueva que sea posible. Aunque sabía que eso era imposible.
—¿Terminé de hablar de los olores?
—Nop
—Bueno, eso lo vas a estudiar por tu cuenta. Pídele ayuda a Bakugou, no sabemos lo que me costó acordarme de todo por mí misma.
Kirishima se la quedó mirando, luego negó con la cabeza mientras acercaba una de sus piernas estiradas para que la rodilla llegue a su pecho y sostenerla.
— ¿Pedirle un favor a Bakugou? Tienes que estar bromeando.
—Kirishima...
—No. No sé cómo voy a hacer para mirarlo a la cara —continuaba negando con la cabeza mientras acercaba su otra pierna para apretar junto a si ambas rodillas y tapar su rostro entre ellas— después de lo que quite.
—KIRISHIMA —gritó. Este la miró sorprendido y después a ambos lados, al minuto se escuchó el insulto de un vecino molesto.
—No grites —dijo en voz baja.
—Bueno —dijo cambiando su posición, ahora sentada frente a él— yo no grito y tú no te echas la culpa de nada. Tú no decidiste ser Alfa, fue la diosa quien lo decidió. Bakugou es un adulto y lo va a terminar aceptando, como tú también —tomó un poco de aire, para seguir— tienes que estar preparado para lo que viene, para lo que estas destinado. Para lo que estamos destinados, y Bakugou... también es mi amigo. También me preocupa cómo se esta sintiendo y no quiero que sufra, pero es inevitable. Simplemente no estaba destinado a esto.
— ¿Y yo sí?
—Parece.
Se quedaron otro rato en silencio, mientras miraban como el sol comenzaba a salir. Ashido levantó la cabeza, cerrando los ojos aceptando el nuevo día. Kirishima soltó una de sus rodillas, estirando su pierna en todo su largo.
—Los olores —dijo Ashido aún con los ojos cerrados.
—¿Olores? —preguntó Kirishima empezando a oler, Mina abrió los ojos y empezó a reír.
—No, tonto. Lo que estábamos hablando antes.
—Ah, ¿no dijiste que lo estudiara por mi cuenta?
—Si, —dijo la chica— pero necesito decirte esto. Bien —comenzó a sonrojarse— Okay.
Chocó las manos nerviosas por un rato, luego jugó con estas haciendo diferentes figuras contra el sol que se estaba asomando para terminar haciendo música con sus mejillas. Kirishima no hacía más que mirarla confundido, cuando iba a decir algo, lo que sea, ella continuó.
—Bien, bien Kirishima —dijo— es medio incómodo hablar de esto, pero prefiero que sepas.
—Bien —dijo Kirishima un tanto temeroso— me estas asustando —la chica rió nerviosa, luego inspiro y soltó aire decidida finalmente a hablar.
—Bien Kirishima, mi dulce, dulce Kirishima.
—Ashido, ¿Qué? —ella le tapó la boca con un dedo.
—Es difícil y solo escucha, bien —el chico afirmó con la cabeza y cerró su boca con un cierre imaginario. Ashido otra vez tomó aire, y lo soltó —. Tu cuerpo está cambiando, lo sabes. Tienes nuevas habilidades y necesitas tu tiempo para aprender a controlarlas —Kirishima afirmaba con la cabeza a medida que ella iba hablando— algunas habilidades son más interesantes que otras, algunas necesitan más cuidado que otras. Bien —pensó un momento como continuar, y se terminó sentando de una manera más relajada. Lo diría directamente— vas a estar muy caliente.
Kirishima se la quedó mirando con la boca abierta, con la cabeza aún inclinada hacia arriba por las afirmaciones de cabeza que estaba dando. Bajó la cabeza, cerró la boca y luego la abrió de nuevo para hablar.
— ¿Qué?
—Eso —Kirishima empezó a reír, despreocupándose— espera, ya sé lo que parece. Pero es serio —Ejirou con una mano intentaba contener la risa, mientras que con la otra le hacía una señal para que prosiga— ¿Recuerdas lo del olor para seducir? —Kirishima paró de pronto, entendiendo a lo que se dirigía— no es solo ese olor. Tú estarás frente a un gran cambio, tú mente va a estar lleno de pensamientos relacionados al poder que has ganado. Ese poder te puede llenar la cabeza, ese poder te puede controlar y debes impedírselo. Porque con poder vas a creer que vas a tener lo que quieras, tomar a quien quieras. Y créeme, nunca te vas a perdonar.
—Ashido... —la chica se quedó entristecida pensando en la última parte— ¿en serio eso te sigue molestando? —ahora era ella la que tenia la mirada baja— él siempre lo menciona como el mejor día de su vida.
—No, Kirishima.
—No, ¿qué?
— ¿Cómo saber que él quería? —Kirishima se la quedó mirando preocupado, más que nada por el cambio de humor de su amiga—yo estaba con un poder que no podía controlar, caliente, creyéndome la puta ama y mi olor... lo... pudo haber obligado.
— ¿En serio te tienes en tal mala estima?
—No era yo en ese instante, y lo pude obligar a hacer algo que el no quería.
—No lo violaste Ashido, no puedo creer que te pase eso por la cabeza.
—Tuvimos sexo Kirishima, es como, hacerlo con alguien después de darle drogas. Yo le di mi tipo de droga para que se sienta fascinado por mí, para que me desee —al hablar apretaba con fuerzas su puño.
—El estuvo desde muchos años antes fascinado por ti —ella negó con la cabeza.
—Me consta que le gusto, pero eso no significa que estuviera de acuerdo.
—Tampoco quita el que no sabes si tú misma querías —la chica lo miró con mirada interrogativa— técnicamente, tu también estabas siendo controlada.
—Eso es tonto.
— ¿Por qué?
—Porque a mí me gusta Sero —antes de que Kirishima pueda interrumpirla ella continuó— el fue tan lindo cuando empecé con estos cambios. No paraba de decir que le encantaba mi color de piel, mi cabello, mis ojos y hasta me compró estos cuernos para hacer el conjunto completo —dijo sacando los cuernos de su cabeza mientras sonreía, pero rápidamente su sonrisa se fue borrando— no paraba de pensar en cuanto me gustaría abrazarlo, o besarlo, o salir —se quedó mirando hacia la nada— después se fueron transformando. Los abrazos que deseaba eran sin ropa, los besos tomaban más profundidad y en vez de salir, solamente pensaba en encerrarnos en una habitación.
— ¿No crees que le estas dando demasiadas vueltas? Es común querer tener sexo con quien te gusta.
—No es común el poder obligarlo a que él también quiera.
—Ashido...
—No, Ashido nada. Kirishima, ponle que yo no lo obligué y que el genuinamente quería hacerlo conmigo. Ojalá sea así, porque creo que es super lindo cada vez que me invita a salir o sus coqueteos o esa sonrisa que tiene —dijo poniendo ambos dedos en la esquina de su boca— ¿Cómo voy a saber? Como Alfa, puedo obligarlo a que se sienta seducido por mí. Como Alfa, puedo hacer que cumpla mis deseos. Como Alfa puedo hacer que no cuestione mis órdenes. En ese momento yo no sabía controlarme. Cómo puedo saber si realmente fue todo calor del momento, de nuestros sentimientos mutuos o que sin quererlo realmente, pero sí mi cuerpo, termine liberando mi aroma para que él lo hiciera conmigo.
—Ashido...
—No —dijo mientras se ponía de pie, miró la hora y ya eran las 6— solo intenta estar pendiente de tus cambios, concéntrate en cómo controlar tus olores. Porque tu apariencia es algo que se puede solucionar con un barbijo y un gorro, pero tus habilidades y lo que puedes hacer con ellas no es tan simple —giró su vista hacia el departamento de sus amigos y notó que alguien había bajado y que miraba para todos lados buscándolos— y es peor si te gusta alguien, porque te arriesgas a lastimarlo.
Kirishima dirigió su vista para el lugar donde miraba su amiga y se encontró con Bakugou, que acababa de darse cuenta de donde estaban.
—Es un camino largo y debe ser lindo tener a alguien que te acompañe. Intenta, desde el principio, aprender a controlarlo.
—Estoy seguro que solo fue un lindo recuerdo para ambos —intentó subirle los ánimos a su amiga, mientras miraba a Bakugou corriendo a su encuentro— intenta pensar en positivo.
—Lo intento.
Se quedaron en silencio viendo como Bakugou se acercaba, cuando solo quedaba una cuadra Ashido volvió a animarse.
—Recapitulando —comenzó sumando rápidamente con los dedos mientras caminaba para atrás— lee las reglas, apréndelas. Aprende a controlar tus cambios lo más rápido que te sea posible. Habla con Bakugou, que te acepte como el nuevo Alfa. Que más... —Bakugou estaba cada vez más cerca— Yaoyorozu.
— ¿El clan? Eso no lo mencionaste —dijo mientras se ponía de pie, Bakugou ya había llegado a su lado.
—ALFA —gritó Bakugou dirigiéndose a la chica.
—Es cierto —Mina se acercó y Kirishima pudo notar un cambio en el aire que en el pasado le afectaba, rápidamente llevo uno de sus brazos a la espalda de Bakugou para sostenerlo mientras caía dormido— Me agrada bastante la líder actual y sus planes a futuro, necesitamos hacer buenas migas.
—¿Necesitabas dormirlo? —dijo mientras la chica lo ayudaba a cargar a Bakugou en su espalda, lo sentía más ligero.
—No me iba a dejar hablar y esto es importante. Entonces, si quieres puedes pasar a saludarla y presentarte como el nuevo Alfa. Después de muchas generaciones es la primer Yaoyorozu mujer que es Alfa que —hizo un gesto de las manos dando a entender que no sabía— parece significar algo para ellos. Me dijo que es muy importante para ella, pero no quiso explicarme. Lo que sé es que tiene la sangre mezclada.
— ¿Cómo sangre mezclada?
—Su madre es un vampiro —Kirishima abrió sus ojos tanto como podía— y no solo eso. El nuevo Alfa, el chico, está por casarse con una sirena.
—Bromeas —Kirishima no podía más de su asombro, Mina lo hablaba como si fueran los chimentos de las tres de la tarde. Sin duda su humor había mejorado.
—No, es cierto. Si quieres organizamos una cita para conocerla, a ella o al chico —dijo emocionada— en su mansión siempre tienen cosas dulces para recibirnos.
—Claro —dijo sin pensarlo Kirishima, Ashido dio un par de saltos en su lugar festejando.
Cada vez había más gente en la calle y habían alargado demasiado la despedida, así que empezaron a retomar el camino hacia el departamento de Kirishima donde este tenía que prepararse para trabajar y Ashido lo acompañaba mientras se acercaba a su auto.
Espero que les este interesando la historia, este es un universo que estuvo dando vueltas mi cabeza en los últimos meses y finalmente me decidí a crearlo.
Me interesan mucho las sirenas, hombres lobo, brujas y etc. Así que me encanta poder escribir de esto de mi propia forma
