Buenos días, tardes y noches, estimados lectores. Aquí Sombra de Maldad, regresando del olvido y del fandom de Konosuba. Ha pasado abstante tiempo desde que comencé los proyectos de Diario del Raromagedon y Bastion Falls. Ambas historias les he dedicado bastante esfuerzo para crear sus historias, locaciones, desarrollar sus personajes, e ir armando la historia para su inevitable final... Pero, mientras se me va la pereza, una nueva adición de este mini compilado de estupideces. Que también había dejado un poco abandonado. Espero que lo disfruten.


Por una buena causa

Los policías habían creado una barrera circular con las patrullas para acordonar el área. Unidades caninas rondaban el perímetro, en espera de que sus correas fueran soltadas. Las tropas S.W.A.T ya habían empezado a desarrollar planes de acción. Un par de tanques apuntaban sus cañones al centro de todo. "Todo iba de mal en peor", pensaba el negociador. Y pudo confirmar sus sospechas en cuanto vio una aeronave de tecnología avanzada comenzando a descender en el lugar. Su símbolo constaba principalmente por un escudo con una águila. Y la palabra S.H.I.E.L.D. escrito debajo. Una compuerta se abre, y varios soldados descienden en dos hileras, a modo de camino para el hombre tuerto que surge a paso firme.

-¿Qué alguien me explique por qué tenemos que responder por este incidente? – Demanda el recién llegado, conocido por unos pocos como Nick Fury.

-Señor. Se trata de una toma de rehenes. Se adueñó de uno de los aviones junto a sus pasajeros. Y de inmediato les forzó a trabajar para él. – Explica rápido el negociante.

-¿Cuáles son sus exigencias? – Pregunta el que era una de las personas mas importantes y poderosas del mundo.

-Ese es el motivo por el que nadie sabe como proceder. Ya he consultado con algunos expertos. Piensan que quizás sea una clave. O posiblemente que utiliza los medios para transmitir un mensaje a alguien escondido. Pero, realimente no comprendemos que es lo que busca. – El único ojo de Nick se entre cierra.

-¿Cuál es ese mensaje? – Antes de que el negociante pudiera responder, la señal de llamado de un altavoz se escucha. Todos en el lugar se voltean hacia el avión en el centro de la formación. En la entrada, se asomaba un anciano con un parche sobrepuesto en uno de los cristales de sus lentes con el megáfono en la mano.

-¡Vamos, chicos! ¡No puedo ser el único que piensa que el 13 de julio es un día innecesario y estúpido! Uno de mis empleados lo odia realmente. ¿Qué mejor prueba de eso? ¿Qué tal si lo eliminan de cada calendario en el planeta? Un día laborable menos, más pronto las personas harán sus declaraciones de impuestos… ¡Todos ganan! – Stan Pines hacía uso de su mejor voz de negociante, tratando de hacer que su sugerencia llegara. Incluso forzó a los pasajeros a que pintaran el gran mensaje de "Eliminen el 13 de julio" en el propio avión.

-¿Qué cree que significa realmente? – Pregunta el negociador.

-Quizás sea un mensaje de Hydra… ¡Llamen a los Vengadores! – Ordena Fury a uno de sus hombres. Tomando un largo suspiro, imaginó que sería un día muy largo.

Ubicar información importante

Una tarde tranquila, el viejo Ford estaba en la cocina de la cabaña del misterio, mientras su mano de seis dedos escribía con gran enfoque algunas nuevas anotaciones sobre los avances de sus investigaciones en el diario 3. Y de pronto, con paso tímido, llegaba Dipper luciendo más inseguro de lo usual.

-Disculpa, tío Ford. Sé que eres bueno guardando secretos. Así que, si yo tuviera que esconder las fotos de cierta persona de quien solía estar obsesionado pero ya no a pesar de lo que piensen, ¿Dónde podría guardarlos? – Pregunta el castaño, un poco ansioso.

-Ponlos en una caja de cartón sin ningún tipo de seguro, y guárdalo bajo la cama. Seguro nadie lo considerara importante. – Responde distraído el genio. Pese a ello, Dipper responde con una sonrisa.

-¡Gracias, tío Ford! – Poco después de que se fuera el chico, su hermana gemela llegaba con varios letreros en los brazos.

-¿Tío Ford? Tío Stan me pidió que colocara estos anuncios de la cabaña en el bosque. ¿Sabes dónde podría ponerlos? – Pregunta sonriente.

-Cuélgalos en los rincones más recónditos y olvidados. Donde ningún humano podría ir. Así seguro los que se extravían, vendrán aquí. – Nuevamente responde sin prestarle más atención que la que le daba a sus estudios.

-¡Gracias, tío! – Animada, Mabel marcha para colocar el primero de los anuncios en la guardia de los gremnomos. En cuanto a Ford, de pronto reacciona preocupado.

-Vaya. Ahora que veo bien estas notas, si alguien hiciera esto causaría un gran desastre. Será mejor que escriba la advertencia en tinta invisible. – Con resolución, el anciano va en búsqueda del artículo.

Ayuda en el Raromagedon

En un lugar de Oregón, cuyo nombre no puedo acordarme, en medio de secos árboles, un misterioso vórtice verde se abre en pleno aire. Sin testigos para presenciarlo, dos individuos de armaduras blancas surgen de él; Uno, con detalles azules; El otro, tenía algunas partes en verde. En los dos se notaba un aire de pesimismo desde el primer instante. Y que no estaban ahí por voluntad propia. Uno de ellos, el de partes azules, se gira hacia el vórtice que lo trajo ahí, y alza la mano débilmente.

-Gracias, Rick. – Este dice con simpleza. Una anciana mano levantándole el dedo medio es lo que sale del portal, antes de que se retrajera la mano y se cerrara. – Bien, Mauricio. Llegamos a la dimensión de la mocosa.

-No esperaba un cameo tan vago como medio, pero me conformo. – Responde su compañero, de forma desganada. – Bien, Óscar. Mejor encontrémosla antes de… ¡¿QUÉ CARAJOS PASO AQUÍ?! – Grita en horror, al ver la pesadilla de sitio en el que terminaron. Todo un valle prendido en llamas. Explosiones a lo lejos. Y abominables criaturas vagando libres en su totalidad.

-Oh, vamos, Mason. – Replica Óscar desinteresado. – Solo porque aquí este en baja definición, no significa que sea una… ¡P^# MA(/3! ¡QUE MI3/( ES ESA C ¿ ( ! – También grita del horror, una vez que vio el lugar. Pero su espanto inicial es sustituido por extrañez. – Momento. ¿Cuándo me pusieron el dispositivo de censura?

-¡Esto es serio, Óscar! – Le recrimina el otro, al verlo cambiar de tema. – ¡Todo esta mi3×} estaba pasándole a nuestros accionistas, mientras tú perdías el tiempo explicándole a su hija como fue que aprendiste que usar el triturador de alimentos no es la mejor forma de perforar la tarjeta de asistencia!

-Me parece que la verdadera pregunta aquí es "¿Por qué a ti también te suena ese pip al decir insultos?" – Se cuestiona, mucho más intrigado por esa condición del nuevo mundo en el que estaban, que por la condición misma de esa tierra. - ¿A caso este universo se rige por una fuerza perversa que reprime cualquier signo de libre expresión, por una ma W )a de criterio omnisciente que juzga que actos son permitidos y cuáles no, y hace algo al respecto? Básicamente Dios, pero que si cumple su trabajo. – Tras aquel análisis, su compañero permanece viéndolo fijo, sin dar palabra alguna. Óscar tampoco decía nada, esperando saber la opinión de su ayudante.

-…Eres un Imbécil… - Suelta de pronto Sebastián, luego de mucho silencio. – Volvamos al trabajo Óscar. Debemos encontrarla, y solucionar la porquería que está pasando aquí.

-¡Ay, si! ¿Desde cuándo Ayuda Mundial se encarga de impedir los días del juicio? – Responde Óscar.

-Si lo que dijo el jefe es verdad, desde que empezaste a trabajar en la compañía. Que CASUALMENTE es cuando empezaron a ocurrir. – Contesta al empleado inepto y de bajo intelecto.

-¡Tú lo serás, voz narrativa de mi cabeza! – Grita en alto el tipo de detalles azul. - ¡Deja de decir lo que estoy haciendo! ¡Se perfectamente que mi…!

-¡Espera, Óscar! ¿Tú también lo escuchas? – Pregunta sorprendido el empleado a veces conocido como "Felipe". - ¡Oye!

-Esto se está poniendo extraño. Mejor terminemos con esto, y volvamos a la base lo antes posible. – Concluye Óscar, empezando la marcha hacia el pueblo en ruinas. - ¡Gracias! ¡No sabía que era ahí a donde quería ir! – Explota en sarcasmo. - ¡¿EN SERIO?! ¡NO SABIA QUE ESTABA SIENDO SARCASTICO! – Continúa gritando al cielo. - ¡ERES UN…!

-¡Ya, Óscar! Solo ignóralo. Yo hago lo mismo con la voz que me repite cada día que me suicide. – Suicídate, suicídate, SUICIDATE. - ¡No empieces tú también!

Y mientras los dos continuaban su camino, haciendo gran esfuerzo por ignorar una voz QUE NO PODÍAN ESCUCHAR…

-¡Oh, claro que te escuchamos!

…aceleran el paso para empezar la búsqueda de su objetivo. Sin saber que si creían que todo era extraño por cómo se veía, descubrirían que todo es mucho, mucho peor.

-¡Gracias por el Spoiler, pen(3/0! – Dice Óscar molesto. - ¡AHHHHHH!