Los días fueron luminosos y bellos, la vida era una gran carta de amor con bellas palabras en forma de la luz del sol, rosados atardeceres, doradas auroras, dulces frutos y fragantes flores. Los meses pasaron fugaces entre libros lienzos y mimos por mi segunda madre. Mi corazón fue sanando entre la belleza que trae la vida y la esperanza de tener un por que de existir y a quien amar.
Athena me escribía frecuentemente invitándome al santuario, así mismo, el caballero de virgo solía enviarme rosas en algunas ocasiones especiales como mi cumpleaños, el natalicio de Shaka y su aniversario mi parte inventaba escusas y pretextos tontos para no regresar a Grecia, aun no me sentía lista para ello... no estaba lista para verlo a el...
Sin darme cuenta pasaron 5 años desde mi llegada a Roma, acercándose la fecha en la que me graduaría de mi carrera de historia del arte. Durante todo este tiempo dedique mi vida y pasión a mi familia y a mis estudios... la vida me daba la belleza de una vida común y normal a la que rápidamente me acostumbre.
Cierto día mientras tomaba un café con mis dos mejores amigas revisábamos los libros y apuntes y de repente el escandalo de una multitud llamo hizo que despegáramos la vista de los libros.
-Sofia- Vaya, al parecer se trata de alguien realmente importante, mira cuanta gente esta amontonada ahí...
-Manuela- Debe de tratarse de algún actor de moda o algo así...
-Sofia- ¿por que lo dices?
-Manuela- Sofí, ¿no es lógico? que otro tipo de celebridad traería así de alborotadas a todas esas chicas
-Sofia- Ahhhh pues ya me dio curiosidad! deberíamos ir a ver de quien se trata... ¿que dices Nina?
Levante mi vista desde el pesado libro que tenia sobre la mesa y tome la taza de café entre mis manos. A mi siempre me pareció fastidioso cada que algún famoso visitaba la facultad, traían ruido, esas molestas cámaras y ni hablar del caos de autos que se armaba a la entrada de la universidad.
-Nina- ¿Están locas? yo no pienso acercarme a toda esa gente, además... no podemos perder el tiempo en esas tonterías cuando los finales son la próxima semana.
Sofí pego su rostro al libro con aire derrotado.
-Sofia- Nina... tienes que repetirlo a cada segundo? no entiendo como es posible que te preocupes si llevas el promedio mas alto de la generación... anda deberíamos divertirnos un poco...
Era verdad, siempre fui una aguafiestas. Mientras el resto de las chicas de mi edad preferían salir a divertirse y conocer muchachos yo siempre preferí dedicar cada minuto de mi vida a mi familia y a mis estudios, y no era precisamente por que me faltase ofertas... en realidad siempre tuve suerte en conseguir pretendientes pero todos estos desistían rápido por mi falta de interés en ellos... en realidad no los encontraba nada interesantes.
-Nina- ¡Animo las dos! tenemos que esforzarnos para aprobar, y después seremos libres.
Les dije en tono optimista levantando el puño derecho como pose de batalla con una gran sonrisa. Sofí y Manuela rodaron los ojos y después me sonrieron consecuentemente, después de todo ya me conocían y siendo mis únicas amigas accedieron a mis aburridos planes en vez de ir a enterarse del nuevo chisme universitario de moda.
-Nina- Hoy toca estudiar en mi casa... saben bien que a mi madre y a Rahula les encanta que nos visiten.
Mis amigas sonrieron resignadas, en realidad eran muy complacientes conmigo. Miré mi reloj y deje los billetes en la mesa del café.
-Nina- Chicas... Pasquale esta aquí...
Una vez en la entrada de la universidad Pasquale, nuestro mayordomo nos espero junto al auto negro con el que nos llevaría a casa, tomó nuestros bolsos y estuches de pinturas para colocarlos en la cajuela, subimos a la parte trasera del auto como era costumbre y emprendimos el camino a casa.
-Pasquale- Buona sera, Signorine
-Todas- ¡Buona sera!
-Nina- Pasquale, ¿sabes si mi madre ya esta en casa con Rahula?
-Pasquale- Si, signorina... la sua mama fue por Rahula mas mas temprano pues al parecer se sentía un poco mal...
-Nina- ¿Como?¿ y no te dijo mas?
-Pasquale- No, la sua mama non me dijo nada, creía que ya había hablado con usted, signorina...
El terrible caos vial en toda la calle de la universidad nos impedía avanzar lo que puso rápidamente mis nervios de punta y cambiando mi humor a uno mas desesperado y sombrío.
-Manuela- Tranquila, Nina... si fuera algo importante tu mamá ya se hubiera comunicado contigo...
-Sofi- Ponerte asi no va a solucionar nada...
Llame una y otra vez desde mi celular a casa y al teléfono de Laxmi sin obtener respuesta. y el maldito trafico habitual parecía aun peor que otros días debido a los muchos eventos de graduaciones y salidas de diversas escuelas de todos los niveles, por lo que tardamos mucho mas de lo habitual en llegar a casa.
Cuando al fin llegamos entre corriendo directo a las alcobas... y no había rastros de Laxmi ni de Rahula... en uno de los pasillos me topé de frente con Mia, una de las mucamas quien traía en brazos una alta pila de blancos para acomodar.
-Mia- Signorina... ¡cuidado!
-Nina- Disculpame por favor, Mia... es que... ¿donde esta Rahula? ¿donde esta mamà?
-Mia- La sua mama sta con il bambino nel Giardino, signorina... loro sono con un ra...
-Nina- Grazie mile, Mia!
No deje que la doncella terminara lo que me quería decir cuando salí disparada escaleras abajo atropellando en el camino a mis dos amigas. Cuando por fin llegue al jardín mi corazón sintió un alivio al ver a mi niño jugando como si nada acompañado por Laxmi.
Rahula- ¡Mami!
Corrió hacia mi para abrazarme a nivel de los muslos. y posteriormente lo carguè en brazos para examinar su apariencia a detenimiento.
-Nina- Madre, Pasquale me dijo que Ali se había sentido mal, y que fuiste por él a la escuela mas temprano... ¿Qué ha pasado? ¿por que no me avisaste? estuve muy asustada...
Mi segunda madre trato de explicar lo que sucedía pero una voz masculina interrumpió excusándola.
-Ha sido culpa mía... yo le pedí que no te dijera nada...
Casi me desmayo cuando apartè la vista de mi hijo para ponerla en el hombre que estaba de pie a escasos metros de nosotros.
-Tratè de encontrarte en la universidad pero al parecer ya te habias ido...
Sin duda era èl... Los años le habían caído maravillosamente, estaba mas alto, y mucho mas apuesto. Aun llevaba el cabello a la altura de los hombros y sus facciones andróginas ya no lucían infantiles. Su elegante andar y su sonrisa dulce y gentil seguían siendo las mismas, no era otro mas que Shun, el santo dorado de Virgo.
Tras de mi los cuchicheos de sorpresa de mis amigas me sacaron de mi ensoñación, gire la vista hacia ellas mientras las veía mandar mensajes por sus móviles como si el mundo se les fuera en ello.
-Manuela- ¡Por todos los cielos si es el!
-Sofia- Nunca le perdonare a Nina que no nos haya dicho que lo conoce...
-Manuela- Se parece mucho... ¿tu crees que sea?¡ yo creo que si es!
Mi corazón latia frenéticamente y mis rodillas se iban venciendo por los nervios y el peso de mi hijo.
-Shun- Estuve esperando que volvieras... y como no fue así he venido a buscarte...
-Rahula- Mami,¿ tu lo conoces? es mi amigo...
Las chicas estaban estupefactas con lo que veían y escuchaban, y yo no podía concentrarme con semejante sorpresa.
-Nina- Si mi amor, ya lo conocía... hazme un gran favor, podrías ir con tu abuela un rato... Madre, chicas... ¿podrían permitirme hablar un momento a solas con Shun?
-Sofia- ¡Lo sabia si es el!
Suspire pesadamente con el comentario de mi amiga mientras las veía desaparecer por la puerta de la casa junto a mi pequeño niño en los brazos de su abuela.
-Shun- Ha crecido mucho, es exactamente igual a su padre...
- Nina- Lo es...
-Shun- Nina... desde que te fuiste... me prometí esperar hasta que tu decidieras volver, y respetar tu decisión si considerabas no volver al santuario... Pero he fallado...
Continúe de pie en el lugar donde estaba mientras el caballero de virgo se acercaba mas a mi.
-Shun- Estos cinco años han sido demasiado largos para mi y aunque se que tal vez tu corazón nunca sane del todo no puedo soportar lo que el mío me pide... tenia que verte, a ti... a Rahula...
-Nina- Shun, no sigas, yo...
-Shun- Tan solo dímelo, dímelo mirándome a los ojos que ya no quieres verme mas y te juro por mi honor que no volveré a molestarte...
-Nina- Shun... no lo hagas mas difícil, yo...
El se acercó a mi y me tomó de los hombros para que lo mirase, sin embargo me costaba mucho trabajo encarar ese precioso rostro, no podía negarlo... sus bellos ojos me hacían temblar, su ternura me conmovía hasta la médula, pero me sentía confundida, no quería aceptar lo que mi corazón me decía, era difícil, muy difí su mano derecha levanto mi mentón para que lo mirara... "¿por que tienes que ser tan apuesto, Shun?" "¿Por que tienes que ser tan dulce y expresivo?"Era tan diferente a Shaka... pero podía sentir como mi corazón se deshacía al estar cerca de èl.
-Shun- Dímelo y te prometo desaparecer...
-Nina- Es que... tengo miedo...
-Shun- Es natural... yo también lo tengo... tuve tanto miedo de venir aquí que muchas veces me arrepentí de hacerlo por estos 5 años... pero hoy el amor fue mas grande que el miedo...
Colocó su blanca mano en mi rostro y con su pulgar acarició mi labio inferior con lo que sentí una especie de corriente eléctrica que recorrió todo mi cuerpo.
-Shun- Nina... si tan solo me dieras una oportunidad...
Y poco a poco el santo dorado fue acercando sus labios a los míos manteniendo ese divino contacto por unos segundos, pude sentir lo tenso de sus músculos por la duda que le causaba la posibilidad de un rechazo, pero no pude mas... mi corazón, mi mente y todo mi ser se rindió ante la dulzura de ese hombre. Lentamente fui separando los labios aceptando el beso del excaballero de bronce que con manos temblorosas rodeo tímidamente mi cuerpo y se poso en mi nuca. Prolongándose ese precioso instante bajo el cielo romano.
Cuando nos separamos abrió lentamente sus enormes ojos verdeazulados y me sonrió como un pequeño niño descubriendo algo nuevo.
-Shun- Gracias, Nina... hare todo para ganarme tu corazón...
-Nina- Shun... te robaste mi corazón desde que bajamos esas escaleras... solo que no lo sabia o no quería aceptarlo...
El sonrió ampliamente mientras me abrazaba fuertemente a su pecho, lo tomé de la mano para dirigirnos al interior de la casa cuando de repente noté la presencia de mis amigas detrás de la puerta... espiándonos.
-Sofia- ¡Milagro! ¡hasta que haces algo por tu vida, mujer!
-Manuela- Te recomendamos que la saques de su casa y la escuela de vez en cuando... ¡cinco años! ¡cinco años de volvernos locas!...
Shun sonreía sonrojado ante los entrometidos comentarios de mis amigas sin siquiera poder esbozar palabra pues Sofi y Manuela no dejaban de hablar un solo segundo.
-Sofi- Nina... no te enojes conmigo por favor...
Yo continuaba estupefacta con la conducta de las chicas. Y Shun solo las miraba con terror...
-Sofi- ¿Verdad que si eres tu Shun, el Caballero de Andrómeda que participó hace seis años en el torneo galáctico?
-Shun- Eehhh ... s.. si... pero eso fue hace mucho tiemp...
-Manuela- ¡Lo sabia! ¡no me lo van a creer! Por favor dame tu autógrafo...
-Sofi- Nina, ¿si nos das permiso de tomarnos una foto con tu novio?
-Nina- ¿M...mi... novio?
-Manuela- ¡Yo siempre fue tu fan!
-Shun- Pero si ni siquiera gané el torneo galáctico... desearía que ya lo olvidaran, siempre es lo mismo no puedo salir a la calle sin que me reconozcan.
Dijo cabizbajo mi adorado Shun mientras se llevaba una mano a la frente... para mi también era una sorpresa saber que era toda una celebridad. A donde quiera que fuéramos le llovían fans pidiendo su autógrafo, algo bastante molesto pero a la vez me hacia sentir especial que me haya elegido a mi.
Recuerdo ese año como uno de los mas felices de mi vida, me gradué con honores de la universidad, y como era de esperarse Shun me convenció de regresar al santuario. Juntos Laxmi, Rahula y yo visitamos la tumba de mi mentor en los patios del recinto de las amazonas, ahí esculpí para su lapida una bella estatua de Clío, la musa de la historia, ya que sus bellas obras ensalzaron todos los sucesos registrados de las guerras santas.
En el santuario Athena me recibió con un gran abrazo junto al resto de los santos de oro, ahora ya eran los 12... era realmente emocionante poder ver a Athena junto a toda la orden dorada en el gran salón de la mesa redonda y las estatuas.
-Kikki- ¡Nina! ¿Has vuelto!
-Nina- ¡Kikki!, ¡casi no te reconozco! estas tan alto y apuesto! ¡y mírate nada mas, vistiendo la armadura de Aries!...¡ Mu debe estar muy orgulloso de ti!...
El joven santo Lemuriano trato de abrazarme pero se tuvo que contener para no atravesarme el tórax con la impresionante cornamenta de su armadura. Rahula se mantenía aferrado a la amplia falda de mi vestido mientras yo trataba de que saludara debidamente a Saori y al resto de los caballeros de oro.
-Saori- Asi que tu eres Rahula...
Se arrodillo la Diosa para quedar a la altura del niño extendiéndole los brazos. Laxmi y yo le indicamos que saludara a Athena y mi hijo como buen pequeño de 4 años se le acerco con curiosidad y algo de desconfianza.
-Saori- Vaya que eres exactamente igual a tu padre...
-Laxmi- Pero tiene los ojos de su madre...
-Saori- Rahula, tu padre fue un gran caballero... el mas cercano a dios, poderoso, fiel y honorable... siempre estare en deuda con el. Es por eso que estamos tan felices de al fin conocerte.
Rahula sonreía tímidamente pues como todo niño pequeño amaba escuchar historias de su padre, pues èl y Shun eran sus héroes.
Como prometí pinte un retrato al oleo de cada uno de los 12 caballeros de oro y de algunos otros de plata y bronce que también habían sobresalido por su gran valor y fidelidad como las amazonas de plata de águila y ofiuco.
Como era de esperarse Laxmi, Rahula y yo terminamos viviendo nuevamente en la casa de Virgo, creo que es cosa del destino, cosa del amor...
Recordar los extraños sucesos de mi vida me hacen apreciar cada instante, atesorar cada risa, cada lágrima, cada vez que respiró y parpadeo. Mi corazón se llena de alegría cada día que los veo a ambos... juntos, meditando en medio de los fragantes lotos de la sala gemela, puedo ver en Rahula a mi amado Shaka en cada gesto, y puedo ver la gran felicidad de vivir, amar y ser amada en los cristalinos ojos de mi adorado Shun. Si muriera hoy dejaría con felicidad este mundo satisfecha de todo lo que pude ver, conocer y amar, de poder llenar mi existencia de amor, de Arte y Cosmos.
FIN
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Con esto concluye Arte y cosmos. En verdad gracias a todos los que han seguido esta historia hasta el final, gracias a ustedes tengo la voluntad e ilusión de seguir escribiendo... y esperen pronto comenzare con la versión ilustrada y las historias paralelas de la serie
GRACIAS POR LEER Y COMENTAR UN GRAN BESO Y UN ABRAZO
