[As wie Gold]
#10 | Mito
"Yo soy el pájaro Bennu, el ba de Ra, el guía de los dioses en la Duat."
—El Libro de los muertos.
Kanon recordaba vagamente la leyenda que rodeaba su súrplice. Al inicio, cuando Shion le había puesto a estudiar las armaduras de varios ejércitos, era ésa precisamente a la que menos le había prestado atención, adjuntando que "ni un mito griego representaba. ¿Qué sentido tenía estudiarla?
Emitió una pequeña risa, qué irónico era el destino.
Se movió por la biblioteca, con la esperanza de encontrar algo de información respecto al mito que rodeaba su súrplice.
Veamos. Es una ave egipcia; ese aspecto lo tenía completamente dominado. Es la representación de la muerte y se decía que venía de "iluminar" la oscuridad; en ese aspecto podía decir que lo comparaba con su contraparte helénica (el ave Fénix), y que le era fácil de identificar.
¿Qué más?
Casi seis años después, y todavía no le encontraba el encanto al Bennu.
Se dio de topes contra el escritorio, no podía creerlo.
—Kanon, el señor Hades requiere tu presencia en su salón. Inmediatamente —se escuchó la mandona voz de Pandora desde detrás del mayor. Soltó un suspiro, se giró y asintió con la cabeza.
—Iré inmediatamente, Pandora —respondió. La niña parecía lo suficientemente satisfecha con su respuesta, así que se fue de la estancia, con la idea de que vendría detrás de él (si es que quería estar a tiempo para leerle a Hades como lo hacía cada día).
Una vez acostumbrado a los pasillos, atajos y paisajes del Inframundo, para Kanon no era nada del otro mundo (sí, realmente hizo una mala broma al respecto) el recorrer las prisiones y escuchar a las personas andar de miserables y pagar sus deudas por la eternidad.
Tal como lo había predicho, la nena se había ido detrás de él, y había hecho un par de comentarios de lado (Kanon entendía ese aspecto, cuando era niño tampoco soportaba la idea de caminar en silencio, así que no le hacía burla por eso) en el camino. Aparentemente se acercaba su cumpleaños, y parecía completamente emocionada por ello. Al escuchar la fecha en la que la nena cumplía años, Kanon se preguntaba si realmente había pasado sólo una semana, o si el tiempo había fluido más rápidamente. Se lo preguntaría después a Radamanthys.
Y hablando del Guiverno. Apenas poner un pie dentro del salón del Trono de Hades se encontró con la mirada confundida del juez, quien parecía entender menos la situación que él mismo.
—Me alegra que hayas obedecido a Pandora —fue el saludo que le ofreció el dios. Kanon rodó internamente los ojos, pero se mantuvo atento por si al dios se le ocurría preguntarle algo más. Al ver que tenía su completa atención, Hades procedió—. Verás, hoy llegaron un par de almas… absolutamente interesantes. Aqueronte está ocupado en estos momentos, atendiendo unos pendientes en Mnemósine, así que no puede transportar almas a través del Aqueronte. Sin embargo, tú como portador de Bennu, puedes cruzarlos. Radamanthys se encargará de enjuiciarlos y situarlos en la prisión correspondiente, tu trabajo es sencillo.
»¿Quedó claro?
—Como el agua, señor.
. .
Me faltan un par de drabbles antes del Timeskip que tenía planeado, juju.
