[As wie Gold]
#20 | Insulto

"En el amanecer de la creación, el Bennu descansó en la primera porción de tierra firme que emergió de las aguas del caos..."
—El libro de los muertos.


Fue en un sueño.

Kanon lo sentía todo tan real. No parecía tanto como un sueño, más bien como una aparición.

Frente a él estaba un espejo. Sólo que… no era un espejo. Giró la cabeza a un lado, y dándose cuenta de que éste no se movía paralelo a sus movimientos, comenzó a examinar más a fondo la situación. Fijándose en sus ojos fue que la respuesta encontró.

—Saga.

El otro le observaba con ojos vacíos. Parecía no saber quién era él, por qué su propio reflejo le hablaba, con una voz diferente, de su propio nombre, completamente confundido.

—¿En dónde estoy?

Kanon analizó la habitación. Hasta donde podía notar, su hermano se veía igual a la última vez que lo había visto. O al menos, su rostro lo era. Sus ropas no eran las que generalmente utilizaba, eran…

—Las ropas papales —mencionó antes de poder detenerse. Saga se giró a verse a sí mismo, como si apenas se diera cuenta de que las traía. Su expresión facial no cambió en lo absoluto, y aunque Kanon sabía que algo estaba mal con Saga, con su hermano (había olvidado aquél título), no podía definir del todo qué era.

—Sí, ¿qué con ellas?

Kanon gesticuló innecesariamente, casi como si la pregunta hubiera sido un insulto a su intelecto. Daba la casualidad de que lo era.

—¡¿Cómo que "y qué"?! ¡Saga, son del Patriarca! —ciertamente, Kanon no tenía la particularidad moral para decirle de quién eran y de quién no, y quién podía portarlas y quién no. Sin embargo seguía sintiendo que había algo sospechoso en todo el asunto—.Saga, dime de una vez qué está pasando.

No era una pregunta, su gemelo bien lo sabía. No por eso parecía relente a cumplir con lo que el otro le estaba pidiendo.

—Creí que ya lo… sabrías, para este punto. ¿No lo hemos discutido ya antes?

Le observó con aquéllos ojos vacíos suyos. Kanon comenzaba a preocuparse por lo que sea que le estuviera pasando; cuando Radamanthys llegara con él le preguntaría qué es lo que le faltaba para descubrir el problema con Saga y…

Se dio cuenta de que ése era el problema. Es cierto, qué tonto. Esto era un sueño.

—¿Me… lo has dicho aquí, mientras sueñas?

—Te he hablado diaramente. Luces… diferente, mucho. ¿Eres otro onirio?

"Bueno, eso significa que ya no tengo la obligación de cuidar de ti."

Parpadeó varias veces, recordando aquél momento. Se recordó a sí mismo hablándole a Radamanthys sobre ello, sobre el cómo se había sentido. Antes de que Shion les diera la noticia, era siempre él quien cuidaba de Saga. Era él quien lo protegía, quien procuraba estar para él cuando se enfermara.

Se acercó al espejo, sin realmente considerarlo, atravesó la superficie (la sensación era como tocar una mucosidad), y tomó el hombro de su hermano.

Saga despertó de su modorra.

—Sigues… vivo —murmuró, notando que no era un ser onírico.

—Algo así.

—Al menos… uno de nosotros lo está.