[As wie Gold]
#27 | Brisa
Orfeo no se sorprendió (mucho) al enterarse de quién era. Estuvo unos segundos en silencio, meditando su respuesta.
—Entonces eres… ¿quién tiene poder sobre el cruce de las personas del Aqueronte?
Kanon asintió, aún cuando su cabeza estaba acostada.
—"Yo soy el ave Bennu, el ba de Ra. Guía de los dioses en la Duat" —citó sin considerarlo mucho. Había algo con la forma en la que estaba escrito, en la forma en la que lo declamaba. Daba ese toque de eterno (de que nunca, nunca moriría), le hacía sentirse completamente tranquilo.
El ex caballero pareció comprenderlo, puesto que hizo un sonidito que a Kanon le sonaba parecido a un asentimiento.
—¿Lo único que haces es estar aquí varado, tocando tu lira?
Orfeo arqueó una ceja, curioso por la pregunta. Una brisa fría pasó cerca de ellos, dejándole una sensación de calosfríos.
—Cada que el señor Hades me lo solicita, acudo a su corte y toco el arpa. No tengo nada por hacer en el resto del Inframundo, ya que no estoy realmente muerto. Es más como que no tengo un lugar al que pueda ir. Suena extraño si lo digo de esa forma.
Kanon reflexionó sobre sus palabras. Después de pensárselo, notó que la situación de Orfeo era, en cierta forma, una situación paralela a la suya.
—No, no suena extraño —admitió finalmente—.Conmigo de hecho, se presenta una situación similar. Vivo en la tierra, pero no puedo salirme de los terrenos Heinstein, ya que como estoy muerto, no puedo pisar la tierra.
Orfeo arqueó una ceja.
—¿Moriste?
Kanon cerró los ojos con fuerza. Se supone que ya no debería pensar mucho en ello.
—Sí, así es como llegué aquí. Como fui reclutado. Morí en la pequeña celda dentro de Cabo Sunión, probablemente del cansancio y al ahogarme con la sal.
Orfeo parecía ligeramente incómodo con su experiencia, pero no hizo más que removerse una vez.
—¿Quién fue?
Kanon abrió los ojos.
La luz era repentinamente tan brillante, tan asesina.
—El Patriarca Saga.
El ex caballero lucía confundido con esta nueva información.
—¿Patriarca Saga? Creo que te equivocas. El Patriarca que tenemos actualmente Arles.
No, no podía ser mentira. Kanon quería decir que él mismo lo había visto, había hablado con él, había preocupádose por él. Que había sido él quien había logrado ver el sufrimiento de su hermano a través de su máscara (tanto literal como metafóricamente hablando).
Además, estaba también la preparación para ser Patriarca. Saga había estado entrenando, estudiando y siendo amigos con Aioros para obtener el puesto. No es como si un desconocido pudiera venir de la nada a tomar el control de todo, y fingir que nada había ya pasado.
La seguridad que había en el Templo Patriarcal era también extensiva, ¿quién podría superarla toda?
Sus ojos escrutaron por sobre el cielo que tenían encima, preguntándose qué es lo que había además de ellos.
Y se dio cuenta… de que Orfeo no mentía.
—Tienes razón. Quizás estoy muy desactualizado.
