Obishira 8

Narra Obi

La chica me observa a punto de decir algo más cuando la puerta de la habitación es abierta y aparece el joven Ryu.

—…lo siento. No quería interrumpir— habla un tanto sorprendido.

El moreno ayuda a levantarse a la sonrojada pelirroja.

—No hay problema— habla el chico.

—Ryu…ho…hola— tartamudea un poco sorprendida la chica por la interrupción.

—De hecho, llegas en un buen momento. La señorita está herida y apreciaría mucho que la cures— explique al joven prodigio.

—¡Shirayuki-san! — exclama el preocupado muchacho al acercarse y examinar la herida.

—Estoy bien Ryu—

—Limpiare esto, asi que pueden ir a la otra habitación para tratar a la señorita—

—Comprendo— termina de decir y se van.

Mientras arreglo un poco el desastre no puedo evitar preguntarme que es lo que ella iba a contestar.

Narrador Externo

En la habitación continua se encuentra el pequeño moreno desinfectando con habilidad la herida de la joven.

—Ryu… de verdad estoy bien— habla la chica.

—Es una herida pequeña, que si no es tratada de forma adecuada podría complicarse— explica como siempre.

—Si pero…—

—Yo… lamento haber interrumpido, Shirayuki-san— sigue hablando.

—No importa— contesta con una pequeña sonrisa.

—Claro que sí, creo que su conversación lucia muy importante. Por eso me disculpo— sigue conversando mientras trata la herida.

Transcurren unos minutos de silencio y la pelirroja continua la plática.

—Ryu… ¿puedo preguntarte algo? — dice pensativa.

—Por supuesto—

—¿Tú que piensas de Obi? — pregunta bastante sonrojada.

—Pues es realmente una persona muy interesante—

—¿Eh? — exclama sin comprender.

—Sí, es interesante. Siempre está al pendiente de todo y dispuesto a aprender; pero sobre cualquier cosa he observado que su prioridad es protegerla Shirayuki-san—

—Bueno, después de todo ese es su deber—

—No, es diferente— voltea el joven a mirarla.

—¿Diferente? — pregunta con duda.

—Claro, es diferente. Lo he visto trabajar afuera mientras vigila o cuando está conmigo, pero con Shirayuki-san él no tiene la misma mirada que en esos momentos. Tal vez sea su trabajo pero no es algo que haga por obligación, más bien lo hace porque quiere—

La chica se ha quedado sin palabras, continúa observando como Ryu hábilmente la cura. El muchacho la observa.

—Con usted sucede lo mismo—

—¿conmigo? —

—Cuando Obi está aquí con nosotros, realmente luce muy contenta, creo que su compañía la hace muy feliz—

—…Ryu…— contesta suavemente.

—Ya terminé el tratamiento, solo no debe mojar el vendaje— comienza a caminar hacia la puerta.

—Espera—

—Además, si a Shirayuki-san también le importa Obi creo que él será muy feliz al saberlo— concluye su frase y sale por la puerta.

Del otro lado de la puerta se encuentra Obi, que espera a que salgan después de que termino de limpiar. La espera termina y al fin sale Ryu, las miradas de los dos chicos se cruzan.

El más pequeño es el primero en hablar.

—Creo que tienen una buena oportunidad— le dice al sonreírle un poco.

—Ah…—

—Buenas noches Obi— se retira.

Narra Obi

Ryu acaba de irse, no sin antes decirme que tengo oportunidad ¿acaso él se dio cuenta?

Decido tocar a la puerta pues la señorita aún no ha salido.

—¿señorita? —

—ya voy— abre la puerta y su rostro está muy rojo.

Me pregunto de que estuvieron hablando.

—¿está bien su herida? — la interrogo un poco.

—Ya estoy bien, gracias— me dice al sonreír.

—Entonces la acompaño, ya que es bastante tarde y debe dormir—

—vamos—

Caminando por los pasillos no hablamos realmente, creo que ella está pensando en muchas cosas, luce algo confundida. No me di cuenta que tan distraída estaba hasta que casi se estrella con un pilar. Logro interponerme antes de que salga lastimada.

—¡Obi! — me mira confundida.

—Realmente creo que no está bien, señorita. Casi se estrella hace solo un momento—

—Lo siento, te cause problemas— dice al sonreír.

—No es ningún problema. Pero si realmente tiene tanto en que pensar que esta así de distraída tendré que cargarla hasta su alcoba—

—¿Eh? —

La tomo con facilidad entre mis brazos mientras ella me mira sorprendida.

—¿Obi? Puedo caminar yo sola— exclama muy apenada.

—No tomare ese riesgo de nuevo señorita. En marcha— comienzo a caminar con tranquilidad.

—Pero es que…— sigue tratando de convencerme.

—Pero nada. Ahora iremos más rápido— termino de decir y empiezo a correr —sujétese bien—

—Entiendo— pasa sus manos alrededor de mi cuello mientras ríe.

Atravesamos los pasillos a toda velocidad mientras reíamos, es bastante divertido, la verdad solo quería verla sonreír ya que parecía demasiado preocupada.

Los guardias ubicados en diferentes extremos del palacio nos observan y también ríen al ver la escena. Después de un corto tiempo al fin llegamos a la puerta que lleva a la habitación de la señorita; así que la bajo con cuidado.

—Gracias por todo Obi— me dice mientras aún estamos bastante cerca.

—es un placer—

—¿Mañana podrías venir por mi más temprano por favor? — voltea a mirarme.

—Por supuesto, pero ¿hay algún motivo? —

—Debemos salir del palacio en busca de unas hierbas medicinales que aún no han crecido del todo en el invernadero, pero que son ya una pronta necesidad—

—vendré a las 6 am entonces. Que descanse—

—Buenas noches Obi— sonríe y entra por la puerta.

Fin capitulo 8