Capitulo 11

*narra Shirayuki*

—Mientras el trabajo este listo, no hay problema con que tardemos un poco más—

—Entonces muy bien—

Durante la mañana concluimos con el trabajo, recolectamos el suficiente material y cumple con las especificaciones que me indico la jefa antes de salir.

Obi lucia pensativo, pero no dejo de ayudarme en todo momento, como siempre lo hace.

—Bueno, con esto hemos terminado— dije al guardar la ultima de las muestras en el maletín con las demás hierbas.

—Muy bien— contesto con entusiasmo al estirarse.

Almorzamos con alegría en un campo de flores que encontramos durante la recolección, era simplemente maravilloso de observar.

—¿A dónde iremos? — inicio la plática mientras continúo comiendo.

—¿emm? — murmura Obi con un sándwich en su boca.

—¿A dónde quieres ir? — sigo preguntándole.

—Pues…es un lindo lugar y esta a una hora de camino de aquí—

—Ya veo—

—¿está bien si vamos, señorita? — pregunta y me observa.

—Claro, esta todo bien— le sonrío.

Después del almuerzo, Obi me ayudo a montar, subió al caballo conmigo y tomamos rumbo al "lindo lugar".

*** Narra Obi

Poco tiempo después a cierta distancia pude observar que ya estamos cerca, la señorita se recostó sobre mi y cerro los ojos un rato ya que se sentía cansada del trabajo.

Cuando entramos al pueblo detengo suavemente al caballo y procedo a despertarla.

—¿señorita? —

—mmm…— murmura aun sin abrir los ojos, lo cual es gracioso.

—Damita, ya llegamos—

Al fin abre sus ojos aún recostada en mí, recobrando más la conciencia se levanta.

—¿Qué sucede? — me mira mientras bajo del caballo.

—Bienvenida damita— sonrío mientras le hago una reverencia y le doy mi mano para ayudarla a bajar con cuidado.

—¿Dónde estamos? — me pregunta con animo mientras observa con curiosidad los alrededores.

—En este pueblo tienen un festival en el cual honran al bosque y a las flores; hay diversas actividades durante dos días—

Después de mi corta explicación su rostro parece que se ilumino y me dedico una de sus preciosas sonrisas.

—Eso es maravilloso—

Puedo observar como con rapidez amarro su cabello y se puso su capucha, como suele hacerlo cuando hay una cantidad considerable de personas a su alrededor.

Me le acerco despacio hasta quedar frente a ella, estiro mi mano y tomo uno de los mechones que sobresalen entre su escondido cabello.

—¿Obi? — me observa algo sonrojada.

—Aquí eso no es necesario damita— me mira sin comprender realmente.

—Este pueblo podría llamarse como una zona neutral, no pertenece específicamente a ningún reino. Aquí viven personas de varios lugares de origen, todos son diferentes, pero no se juzgan de ningún modo; básicamente es como un refugio— le sonrío.

—Así que esto no es necesario— termino de hablar y le bajo la capucha de un movimiento.

—¿eh? — exclama sorprendida por lo que acaba de suceder.

—Su precioso cabello no merece ser ocultado, al contrario, pienso que todos deberían ver lo hermoso que es— paso mi mano por sus mechones hasta llegar a su mejilla, la cual acaricio suavemente mientras termino de alejarme.

Su cara de sorpresa es remplazada por una amplia y hermosa sonrisa.

El pueblo esta lleno de diferentes actividades que ofrecer; exposiciones de flores y semillas, venta de conservas elaboradas artesanalmente, obras teatrales en las que los niños del lugar son los protagonistas, también hay un sitio donde te enseñan a elaborar los alimentos típicos de la festividad.

La señorita observa cada atracción durante la caminata inicial que hacemos mientras decide si quiere participar en algo.

*** Narra Shirayuki

Este sitio es simplemente precioso, hay tantas cosas y tanta gente diferente, nadie me observa de mal modo de hecho es todo lo contrario, me sonríen con mucho entusiasmo.

Nunca mientras estoy alrededor de los demás me he sentido tan a gusto como ahora, incluso en el pueblo donde viví con los abuelos, algunas personas me observaron de mal modo.

Mientras caminamos Obi se mantiene a mi lado como siempre, luce tranquilo pero feliz.

Pensé que seria divertido hacer algo juntos, así que me acerco a donde una señorita amablemente enseña como hacer un pay de manzanas; todo luce realmente delicioso y fácil de hacer.

En compañía de Obi aprendo sobre la receta y la forma correcta de hacer las cosas; creo que al volver a casa podría cocinarlo por mí misma.

El tiempo fue avanzando dulcemente, todo aun mas divertido que lo anterior. Mientras caminamos rodeados de personas accidentalmente soy empujada y pensé que acabaría en el suelo de no ser porque él me sostiene entre sus brazos.

Siempre tan confiable, siempre buscando mi bienestar, esta junto a mi.

No puedo evitarlo y lo miro sin el menor disimulo, realmente es tan atractivo.

Su voz me hace regresar a la realidad.

—¿Esta bien señorita? — pregunta mientras me sigue sosteniendo.

—¿eh? —

—Vaya, creo que esta distraída— me sonríe —Entonces para evitar mas accidentes tomare medidas de prevención—

—¿prevención? —

—Si me disculpa, algo como esto—

Mientras terminaba de hablar procede a tomar mi mano y estrecharla suavemente con la suya.

—¿Qué? — estoy realmente sorprendida.

—De este modo no se perderá, así que no suelte mi mano damita—

*** Narra Obi

¿Fui muy atrevido acaso?

Me pregunto mientras la miro con tranquilidad, parece como si la damita fuera a desmayarse. Pero a pesar de la situación no he sido rechazado, ella no se aparto de mi lado así que estoy realmente feliz.

Pasamos de esta forma bastante tiempo, continuamos recorriendo el lugar. Mientras descansamos en una banca el cielo empieza a cambiar y a mostrar algunos tonos rojizos como el cabello de mi acompañante.

Puedo notar como soy observado por ella, así que acerco mi rostro al suyo sin soltar su mano aún.

Un sonrojo masivo invade su pálida cara y parece estar sorprendida por mis acciones.

—Es algo tarde para volver, así que pediré un sitio para quedarnos en la posada—

—Muy bien…—

Amablemente nos dejaron ocupar una habitación que estaba disponible. Conduje a la señorita por el camino, hasta que llegamos a la puerta; nos quedamos de pie afuera por un momento.

Abrí la puerta y entramos aun tomados de la mano

Fin capitulo 11