En el capitulo anterior, llegó el primer día de escuela para Ash. Nuestro azabache vivió un día bastante agitado y lleno de emociones, conoció a sus nuevos compañeros y tuvo su primera batalla, en la cual se terminó llevando la victoria. La enfermera de la escuela intentó ofrecerle algún rayo de luz en su extraña e inusual amnesia, pero fue completamente imposible. Nuestro azabache sigue sin recordar nada mientras se envuelve en su nueva vida en Pueblo Boceto... ¿Cómo le irá en su segundo día?
Capítulo 3-Confía en mi
Narra Serena:
El sol de la mañana se alzaba por la playa de Pueblo Boceto dando paso a un nuevo día, me despedí de mi madre tras tomar un buen desayuno y partí rumbo a la escuela. Creo que es de las pocas veces que iba a llegar bien temprano a clase en una mañana, pero es que no es para menos, ayer caí completamente agotada en mi cama, me dormí tan temprano que cuando desperté el tan odiado despertador aún no había sonado, estar una mañana sin escucharlo fue placer para mis oídos.
El día de ayer había sido demasiado agitado, al menos comparado con las últimas semanas las cuales habían sido muy relajadas. Jamás pensé que Ash podría ganarle de esa forma tan contundente a Shota, él parece tan fuerte... Y eso que se supone que no recuerda nada, ese chico tiene tantos misterios en su interior...
Me perdí tanto en esos pensamientos que sin darme cuenta ya me estaba aproximando a la entrada de la escuela, a lo lejos pude ver a una persona salir de un edificio muy cercano a esta, y era ni más ni menos que Ash.
-¡Buenos días, Ash!- Saludé al azabache desde lo lejos, él se sorprendió al verme.
-¡Serena! ¿Cómo tan temprano por aquí?- Ash cerró la puerta de la entrada y se dirigió hacia mi con su sonrisa característica. Por alguna razón conforme se iba acercando mi cuerpo se iba tensando y cierto nerviosismo me invadía... ¿Qué me pasaba?
-Pues anoche caí agotada total, gracias a eso hoy me levanté bastante temprano-
-Ya somos dos, el día de ayer me dejó exhausto, especialmente por la prueba de bienvenida- Ash se rascó la nariz apenado.
-Te luciste demasiado en la batalla, seguro que Ciprés quedó impresionado- Le dediqué una sonrisa sincera.
-No ha parado de repetírmelo... Aunque sigo diciendo que no fue para tanto, Shota peleó bien también-
Ash seguía infravalorando su nivel con sus poderes eléctricos, pero la realidad de ayer al igual que cuando me ayudó en la playa, es que ese dominio de sus poderes no es normal para alguien que perdió la memoria. Ash ya estaba acostumbrado a este tipo de situaciones en combate, estoy segura...
-¿Te parece si vamos juntos a clase?- La pregunta de Ash desató mis nervios aún más. Asentí tímidamente y nos dirigimos juntos hacia la entrada de la escuela.
Los alumnos iban llegando poco a poco al igual que nosotros, muchos llegaban con sus amigos, otros iban solos, y algunos llegaban con sus parejas. Ahora que me fijo, Ash y yo en este momento parecemos una pareja también... ¿¡Momento, qué rayos estoy pensando!?
-O... Oye, Ash... - Intenté sacar un tema lo más rápido posible para olvidar ese pensamiento- ¿Qué te dijo la enfermera ayer? ¿Pudiste descubrir algo?- Todos nos enteramos que Ash fue a hacerse un examen médico a última hora, pero como salió tan tarde no pudimos preguntarle.
-Pues por desgracia no pudo descubrir nada, todas las pruebas indican que todo está normal, que no hay nada raro ni algo que indique el por qué de mi amnesia... Dice que nunca había visto nada igual ...- Ash bajó la mirada tristemente, me dio mucha pena, se nota que está haciendo grandes esfuerzos por intentar recordar...
-No te deprimas, Ash. Piensa que estas en una escuela y que lo vas a pasar muy bien con todos los de la clase, mucho peor sería que nadie te hubiera encontrado en la playa. Tienes que ver lo positivo y vivirlo hasta que empieces a recordar. ¡Estoy segura de que lo acabarás haciendo!- Parece que mis palabras hicieron efecto ya que Ash me dedicó una pequeña sonrisa.
Mientras charlábamos, nos habíamos adentrado ya en la escuela, y en los pasillos rumbo a clase una persona apareció detrás nuestro.
-Serena, lo conoces desde hace poco... No vayas tan rápido...-
-¡Shauna! ¿¡Qué cosas dices!?- Mi corazón latía rápido y me puse muy nerviosa mientras recriminaba a mi amiga, lo que faltaba, que Ash pensara cosas raras...
-¿A qué te refieres, Shauna?- La pregunta de Ash hizo que mi rostro experimentara los tonos rojizos más intensos.
-¡No se refiere a nada! ¿¡Verdad, Shauna!?- Afortunadamente mi amiga soltó una risita y no continuó con la broma, justamente llegamos al salón de clases y Korrina vino a saludarnos. Ash al parecer no se había dado cuenta... ¿Pero... Por qué estaba tan nerviosa...? ¿Qué rayos me está pasando?
Las horas fueron pasando poco a poco al igual que las aburridas clases que nos tocaron hoy, al menos la última de todas fue la de Ciprés, su clase de poderes si que no hay quién se la pierda.
Me sorprende la capacidad de socializar que tiene Ash, a pesar de ser un completo desconocido ya se lleva bien con toda la clase, especialmente con Brock y Clemont, en el recreo se lo pasaron charlando todo el rato, sus personalidades han conectado muy bien.
La alarma sonó, dando por finalizadas las clases de hoy. Los compañeros se fueron retirando, yo me quedé recogiendo los libros que usamos hoy, me tocaba a mí esta semana por desgracia... Ash también se disponía a marcharse pero Ciprés le detuvo.
-¡Ash, espera! ¡Tengo que comentarte la idea que te dije ayer!-
-¡Cierto! ¿De que se trata, profesor?- Ash puso toda su atención. Yo también me fijé de reojo mientras recogía.
-Verás, he visto que tienes una gran capacidad para usar tus poderes eléctricos. No sé si en tu pasado te dedicabas a ello pero no hay duda que tienes un don para las batallas, y un detalle muy importante es que he visto que las disfrutas mucho...- El azabache asintió ante la deducción de Ciprés- Bien, por eso estuve pensando... ¿Qué tal si te unes a la Academia de Poderes?-
¿Eh...? ¿La Academia...? No puede ser...
Narra Ash:
-¿Academia...? ¿Se refiere a la que está a las afueras del pueblo?-
-Esa misma- Ciprés confirmó lo que suponía, la academia a la que se refería es donde vi ayer a Serena- Es una Academia donde cualquier alumno puede apuntarse para entrenar sus poderes y sus habilidades en combate. La Academia está llena de campos de batalla y distintas salas de entrenamiento. El objetivo es entrenar ahí para prepararse para el Torneo Doble de Kalos- Ciprés aumentó mis emociones por mil con esa explicación, un sitio donde pueda combatir mucho es demasiado tentador- Ayer llamé y me dijeron que aún tienen plazas libres, podrías ir a apuntarte-
-Suena genial, parece un sitio en el que me lo voy a pasar muy bien y disfrutar mucho combatiendo. ¿Pero qué es eso del torneo?-
-Te lo explicaría, ¿Pero por qué no lo hace Serena mejor?- Ciprés se giró hacia la puerta, en esta estaba Serena abriéndola muy lentamente, como si no quisiera hacer ruido al salir. La pelimiel se tensó por completo al oír a Ciprés- Me gustaría que llevases a Ash a la Academia para que se aprenda el camino, y de paso le puedes explicar lo del torneo... ¿Te importa, Serena?-
-Yo... Yo... Sí, no hay problema...- La pelimiel sonrió asintiendo, pero detrás de esa sonrisa había algo extraño...
El profesor por algún motivo también esbozó una sonrisa extraña tras oír la respuesta de Serena, parecía bastante...¿Satisfecho?
Nos despedimos de Ciprés, y pusimos rumbo a la Academia. Por el camino en el pueblo, Serena estuvo completamente callada y parecía completamente perdida en sus pensamientos. Me estaba empezando a preocupar así que decidí actuar.
-¿Serena, estás bien?-
-¿Eh? ¡S... Sí!- La pelimiel se sobresaltó con mi pregunta- Estoy algo cansada de las clases, eso es todo...-
En cualquier caso me habría creído esa excusa, pero después de verla ayer por este mismo camino es evidente que esa actitud es por acercarse otra vez a esa Academia.
-Ya veo... ¿Qué tal si me explicas eso del torneo?- Decidí sacarle el tema del torneo a ver si se calmaba un poco, aunque en verdad me daba mucha curiosidad.
-¡Ah, si! ¡Cierto! Te explico...- Parece que funcionó, su semblante cambió radicalmente- El Torneo Doble de Kalos se celebra cada año, es un torneo donde se compite en parejas, es decir, 2 contra 2. Compiten todos los alumnos de las diferentes Academias de Poderes repartidas en la región-
-¿Por parejas? Vaya...- No podría imaginarme como sería una batalla en pareja, tienen que ser muy diferentes a las normales de uno contra uno.
-El torneo se celebra en Ciudad Luminalia, en la metrópoli de la región, es posiblemente el evento más esperado de todo el año, muchísimos alumnos sueñan con ganarlo...-
El rostro de la pelimiel ya había cambiado en su totalidad, ahora había levantado la mirada levemente hacia el cielo, y sus pupilas reflejaban cierto sentimiento...
-Imagino que habrán rivales muy fuertes en ese torneo-
-Los hay, Ash. Los mismos campeones del año pasado son una pasada, combaten como nadie en toda la región...-
Emoción, es la palabra que resaltaba por todo mi ser ahora mismo. Campeones de Kalos... Sonaba muy muy bien...
Poder enfrentar a rivales muy fuertes, poder entrenar diariamente, librar batallas de alto nivel... Definitivamente ese torneo me atraía muchísimo...
No pude seguir fantaseando en mis pensamientos ya que noté como Serena redujo el ritmo de sus pasos, y es que nos estábamos acercando a la Academia, ya se podía apreciar a lo lejos.
-¡Ahí está! ¿Vamos, Serena?- Le dediqué una sonrisa mientras la invitaba a venir conmigo.
La pelimiel tragó saliva mientras sus nervios volvían a aparecer, podía notar como las dudas empezaban a adentrarse en ella.
Es evidente que si Serena vino ayer aquí e intentó entrar, es porque quiere entrenarse aquí para el torneo, no me cabe ninguna duda.
Pero hay algo que no le deja ser valiente, tiene algún miedo que le impide venir aquí...
Subimos la colina, hasta llegar a la puerta de la Academia, a un costado pude ver ese famoso timbre que Serena no pudo tocar ayer.
-¿Haces los honores, Serena?-
-¿Y... Yo? ¿Por qué...?- Serena me miró bastante asustada, podía ver en su mirada el miedo que tenía.
-Vamos, no es para tanto. ¡Es solo un timbre!- Le dediqué una sonrisa de confianza con la intención de darle fuerzas.
Ella bajó la mirada y soltó un suspiro largo. Tras eso, se giró hacia el timbre y extendió el brazo lentamente.
Su brazo empezó a temblar, de una forma idéntica a la de ayer. Siguió extendiéndolo, al punto que estaba a punto de tocarlo... Pero en el último momento cerró los ojos de golpe y apretó los dientes...
-Vamos, Serena... Tú puedes...- Susurré esas palabras pero me escuchó perfectamente, dándole ese último empujón que necesitaba.
Serena presionó el timbre y rápidamente dio un pequeño salto hacia detrás, la pelimiel respiraba bastante agitada. Se notaba que había puesto la vida en ello para superar ese miedo que no pudo combatir ayer.
-Aquí la Academia de Poderes de Boceto y Novarte, ¿Qué se les ofrece?- Una voz desde un altavoz no tardó en aparecer tras tocar el timbre, era una voz femenina.
-¡Venimos a apuntarnos a la Academia, somos estudiantes de Pueblo Boceto!- Serena me miró muy sorprendida tras mis palabras.
-Perfecto, aún nos quedan plazas disponibles. Podéis pasar- La comunicación con el altavoz se cortó y la puerta empezó a abrirse lentamente, dejándose ver unas escaleras que iban hacia abajo.
-Ash... ¿Cómo que venimos...?- Serena me preguntó con la voz un poco entrecortada.
-¿Tú también querías venir a la Academia, no? Hay algo en ti que me lo dice, Serena- Los ojos de Serena empezaron a brillar mientras me miraba sin saber que decir, creo que no se esperaba que dedujera sus intenciones- ¿Entre dos es más fácil, no? Vamos, acompáñame- Le tomé de la mano para darle fuerzas, ella bajó la mirada sorprendida y con un leve tono carmesí en sus mejillas.
Su mano dejó de temblar poco a poco, hasta que logró relajarse por completo. Le dediqué una última sonrisa de confianza y ella me asintió muy tímidamente.
No sé qué le habrá pasado para tener estos miedos, pero no me gusta nada verla así. Lo poco que la conozco me ha hecho darme cuenta que parece una persona de muy buen corazón, y las personas así no merecen pasarlo mal. La quiero ayudar en todo lo que pueda.
Los dos nos adentramos en la Academia y bajamos las escaleras que conducían al interior. He de decir que hasta yo estaba un poco nervioso, el aura de este sitio intimidaba mucho, y cuanto más bajábamos más voces se podían escuchar.
Cuando descendimos del todo la sorpresa se apoderó de mi rostro. Delante de nosotros había una sala enorme que parecía ser la recepción de la Academia. La sala era sencillamente increíble, a parte de ser muy espaciosa estaba conformada por diversos rincones de descanso, otros que parecían ser de análisis de entrenamiento, y hasta había una pequeña cafetería.
Decenas y decenas de lo que parecían ser alumnos pasaban por los alrededores, algunos se me hacían caras conocidas de nuestro instituto mientras que otros eran completamente nuevos para mí. Muchos de ellos estaban transformados en su forma poder, indicando que venían o que se dirigían a una batalla. La gran mayoría iban en pareja, confirmando lo que me contó Serena del formato del torneo.
-¿Todos los que están aquí son aspirantes al torneo?- La euforia que tenía formuló esa pregunta, a mi alrededor veía muchos potenciales rivales en batallas.
-Así es. Y esto es solo una pequeña parte del torneo, en las distintas Academias de la región hay muchos otros alumnos. Se nota que estamos acercándonos al comienzo, hay mucha actividad por aquí...- Serena también miraba a su alrededor aparentemente sorprendida por la cantidad de alumnos.
-Es increíble... - Susurré asombrado.
-Los campos de batalla y entrenamiento están por allí- Serena señaló una salida no muy lejos de nuestra posición que parecía descender aún más hacia abajo- Al estar en la ladera de un acantilado la Academia cuenta con muchos tipos de campos de batalla, hasta hay campos acuáticos en el mar para los tipo agua-
-Vaya, estas bastante informada. ¡Parece que conoces muy bien este sitio, Serena!- Le respondí impresionado. Noté como ella se puso un poco nerviosa de nuevo.
-Bueno... Eh... Yo...- Ella bajó la mirada dudando sobre que decir, en ese momento pareció darse cuenta de algo ya que cierto color rojizo apareció en sus mejillas. Yo bajé la mirada también y me di cuenta de un ligero detalle...
-¡Perdón! No me di cuenta hasta ahora... Je, je... - Todo este tiempo le había estado tomando de la mano, la solté rápidamente mientras me llevaba el brazo a la cabeza avergonzado. Aunque no me culpo, tomarle de la mano me daba una sensación muy cálida, era muy agradable...
-¡Disculpad!- Una nueva voz atrajo nuestra atención- Sois los que acaban de entrar, ¿No?-
Una chica bastante más mayor que nosotros se acercó a nuestra posición. Era una chica de cabello rubio y ojos verdes, tenía el pelo recogido en una especie de broche. Parecía bastante más mayor comparado con el resto de alumnos. Tanto Serena como yo asentimos ante su pregunta.
-¡Yo soy Viola, la encargada de esta Academia! Soy la que mantiene todo bajo control por aquí-
Con razón no me parecía una alumna como el resto, está chica era ni más ni menos que la líder de este lugar.
-Bien chicos, voy a ser directa. Fuera de aquí ya mismo, no tenemos tiempo para vendedores ni estúpidas encuestas- Serena y yo nos miramos un poco en shock, ¿Pero qué rayos?
-¡No, no! ¡No hemos venido para eso! Estamos aquí para... Bueno... Apuntarnos a la academia- Serena explicó tímidamente.
-Oh...- Viola se giró hacia atrás y miró hacia recepción, ahí otra chica que parecía aún más mayor que ella le asintió con la mirada- Disculpad, tendría que haber preguntado a mi hermana primero... Ella fue la que os abrió la puerta imagino...- Viola se disculpó con una sonrisa nerviosa.
-No pasa nada, ¿Pero vienen muchos vendedores por aquí?- Yo pregunté intrigado.
-Vendedores y mucha gente de prensa. Al estar acercádose el inicio del torneo las cosas están muy agitadas por aquí, no doy abasto con tantas cosas por atender...- Viola suspiró cansada- Bien, ¿Decís que queréis apuntaros, no? Nos quedan poquitas plazas, habéis llegado justitos de tiempo. ¿Cómo os llamáis?-
-¡Yo soy Ash! ¡Y ella es Serena!- Yo hice la presentación de ambos. Por alguna razón Viola al escuchar el nombre de Serena se quedó pensativa mientras la miraba fijamente.
-¿Serena? Tú eres...- La rubia no pudo acabar la frase ya que Serena le hizo un gesto que no alcancé a observar bien- Oh, disculpa. Tuvo que ser una coincidencia...-
Viola al parecer la había confundido con alguien, o eso parecía, porque en su rostro aún estaba ese gesto pensativo...
-Bien, Ash y Serena...- La rubia sacó una pequeña tablet y empezó a apuntar nuestros datos- Espero que estéis al tanto de que aquí tendréis que trabajar duro. Los programas de entrenamiento son muy estrictos y con bastante carga de trabajo. Si queréis hacer un buen papel en el torneo tendréis que sudar lo suyo-
-Estamos conscientes. ¡Queremos participar en el torneo y nos vamos a esforzar al máximo para ello!- Yo asentí decidido, miré de reojo a Serena pero el semblante triste había vuelto a ella... Parece que no será nada fácil animarla...
-Me gusta esa actitud, Ash- Viola me sonrió contenta- Pero bien, antes de que entréis a la Academia formalmente tendréis que pasar una pequeña prueba...-
-¿Una prueba?- Pregunté extrañado, Serena tampoco parecía saber de qué se trataba.
-No podemos dejar que cualquier pareja entre aquí como si nada, por eso tendréis que pasar una prueba para valorar vuestro nivel de poder, entre otras cosas...- Viola nos dejó aún más extrañados, ¿Acaso sería una batalla?- Es sencillo, no muy lejos de aquí, llegando a Ciudad Novarte, hay una cascada en un claro en el bosque. Está señalizada con un cartel así que no tiene pérdida-
-¿Una cascada? ¿Pero qué vamos a hacer ahí?-
-Es tarea vuestra descubrirlo...- Viola soltó una pequeña risita y se giró hacia recepción de nuevo, donde estaba su hermana. Pareció decirle algo con la mirada de nuevo, haciendo que su hermana se dirigiera hacia el teléfono para iniciar una llamada- Bien chicos, tenéis hasta la noche que cierre la Academia para superar la prueba, ¡Mucha suerte!- Viola se dio la vuelta para marcharse.
Iba a pedirle un poco más de información sobre esa extraña prueba, pero no pude ni responder porque Serena me tomó de la mano de repente y me llevó corriendo hasta las escaleras de salida. Los alumnos que tuvimos que esquivar por el camino se nos quedaron mirando muy extrañados. No fue sino hasta salir de la Academia que me soltó.
-Pero, Serena... ¿Qué es lo que ocurre?- Pregunté con el poco aire que me quedaba, Serena me había arrastrado literalmente hasta la salida.
-¡Ash, no podemos ir a la cascada! ¡Tenemos que pensar una excusa!- De repente los nervios habían vuelto a ella de golpe, y parecía muy asustada. No entendía nada su reacción.
-¿Por qué dices eso? Es la única forma de pasar la prue...- Serena me interrumpió de repente.
-¡No quiero participar en el torneo!- Ella cerró los ojos mientras apretaba sus puños con rabia- No quiero decepcionarte, tú estás muy ilusionado con todo esto y yo solo sería un estorbo para ti, no soy nada fuerte...-
Me había dejado bastante en shock su actitud, pensé que sus miedos eran solo por entrar a la Academia, pero parecen que van más allá...
-Pero Serena, ¿No te hace mucha ilusión entrar al torneo a ti también? Por eso querías venir aquí, ¿No?- Serena bajó la mirada mientras la tristeza adornaba su rostro.
-He visto lo fuerte que eres. Yo soy débil, solo te estorbaría. No es que no me agrades, me pareces un buen chico, pero no te mereces a una compañera como yo...-
No quería ni mucho menos forzarla a nada, pero me era imposible hacerle caso en estos momentos. No soportaba verla así de impotente por culpa de esos miedos. Ella quiere participar en el torneo, pero hay algo que la tiene bloqueada total...
Puse mis manos sobre sus hombros y le miré fijamente con determinación. Cuando la vi hablar antes del torneo de camino a la Academia, y al entrar, esa mirada de emoción que tuvo... ¿Tan fuertes son esas inseguridades que tiene que le impiden disfrutar de esos sentimientos? No puedo dejarla así, ella se ve que quiere participar de verdad y quiero ayudarla. Al menos quiero intentarlo.
-Etto... ¿Ash?- Serena me miraba un poco nerviosa y con las mejillas ligeramente rojas. Me acabo de dar cuenta que me quedé mirándola mientras la tomaba de las hombros.
-Serena, al menos vayamos a la cascada e intentemos superar la prueba. Solamente eso, después ya decidirás que hacer. Por favor...- Le hablé con un ligero tono de súplica. A lo mejor si superábamos la prueba esos miedos comenzaban a irse, era lo único que se me ocurría... Ella desvío la mirada ligeramente mientras sus mejillas se ponían más rojas.
-Es... Está bien...-
¡Bien! ¡Es un avance! Una vez decidido entre ambos, partimos hacia el lugar que nos había indicado Viola.
No sé qué nos deparará esa misteriosa prueba, pero no puedo pensar en otra cosa que en superarla y empezar a entrenar. Me emocionaba demasiado todo esto, Campeones de Kalos... Sonaba a un sueño muy bonito... No recuerdo los sueños que tenía mi yo de antes de perder la memoria, pero sin duda que este me hace mucha ilusión...
Antes de que nos diéramos cuenta localizamos la cascada a lo lejos. Tal y como dijo Viola no tenía pérdida, seguimos el camino hacia Ciudad Novarte y en un desvío estaba señalizada.
-Bien, aquí está la famosa cascada...- Serena miró a sus alrededores, pero a parte de la cascada y los árboles del bosque no había nada más. Ella se acercó ligeramente y extendió su mano hacia el agua que caía con fuerza, pero la retiró al instante al sentir dolor- ¡Ay! ¡Si que cae con fuerza!-
Yo me acerqué también y casi me dejo la mano literalmente, el agua caía con una fuerza brutal a pesar de que la cascada no era muy grande.
-¿Qué hacemos, Ash? ¿Qué se supone que debemos hacer para superar esa prueba?- Serena me miró extrañada, yo me llevé la mano al mentón pensativo. Pero de repente una extraña sensación me invadió...
Era como una especie de mareo, no sentía que me iba a caer al suelo pero si tenía esa sensación de vértigo. Me llevé la mano a la cabeza aturdido y al cabo de unos segundos empecé a verlo todo negro... Hasta que algo apareció en mi mente...
Todo era igual, en mi mente apareció una imagen idéntica al sitio donde me encontraba, pero había una persona desconocida. Vi como tomaba carrerilla frente a la cascada, empezó a correr y se lanzó contra el agua de golpe, hasta rodar unos cuantos metros... Se levantó adolorido y miró a su alrededor... Estaba en una cueva...
¡Había una cueva tras la cascada!
-¿Ash? ¿Estás bien?-
Volví a la normalidad de repente, ya no sentía ese mareo y la visión había desaparecido. Serena estaba muy cerca mío mirándome preocupada. Demasiado cerca... Observarla a tan poca distancia provocaba una ligera tensión por mi cuerpo...
-Te has quedado en tu mundo por unos segundos, ¿Te encuentras bien?- Aún estaba procesando esa visión extraña que acababa de tener, pero tenía una cosa bien clara...
-¡Serena, hay que saltar a través de la cascada!- Ella se separó de mi de golpe y me miró asustada.
Narra Serena:
-¿¡Estás loco, Ash? ¡Nos haríamos mucho daño si saltamos contra la cascada!- ¿Se había vuelto loco? ¿Por qué quería hacer eso?
-Con nuestros poderes recibiremos menos daño, ¿Tienes tu piedra poder contigo?- Asentí tímidamente, mi piedra estaba en mi bolsillo- Bien, nos transformamos y saltamos, detrás de la cascada hay una cueva, Serena. Sé que sonará un poco absurdo pero lo vi en una visión, por eso me quedé estupefacto antes. ¡No sé explicarlo bien pero tienes que creerme! ¡Estoy seguro de que la prueba está dentro de la cascada!-
La verdad es que saltar es una locura, y mi poca valentía tampoco ayuda mucho... ¿Lo de la cueva será verdad? Es decir, no es que desconfíe de Ash, pero unas ¿visiones? Es muy extraño...
Miré hacia donde caía el agua de la cascada y conducía a un río que parecía tener corrientes muy fuertes... Como no haya ninguna cueva caeremos al río...
-Yo...- Las dudas y el miedo me dominaban por completo, pero de repente sentí una sensación cálida y agradable. Mis mejillas se tiñeron de rojo, Ash me estaba tomando de la mano de nuevo.
-Serena, no sé que te habrá pasado anteriormente, pero si dejas que tus miedos se apoderen de ti no vas a lograr nada. Tienes que tener fe en ti misma y ser valiente. Yo confío en ti y quiero que tú lo hagas en mi también, quiero ayudarte, de verdad...-
Los misterios sobre este chico no hacían más que aumentar, ya que me acababa de de dar unas fuerzas completamente desconocidas para mí con esas palabras. Él confiaba en mi... No escuchaba eso de alguien desde hace muchísimo tiempo...
Ash me ayudó sin pensarlo aquella vez en la playa, y ahora me está animando a superar mis miedos...
Tengo que agradecerle de alguna forma, tengo que devolverle el favor. Bien Serena, por esta vez sé valiente, hazlo por él.
-Es... Esta bien, Ash. Confío en ti, saltaré contigo- Le dediqué una ligera mirada de confianza y él me la devolvió al instante.
Los dos tomamos nuestras piedras poder y nos transformamos. Sentir la electricidad en mi cuerpo después de mucho tiempo era una sensación extraña para mí, hacía mucho que no me transformaba.
También pude sentir la electricidad de Ash, en nuestras manos tomadas se podían apreciar ligeras chispas rebotando. Los dos teníamos el tipo eléctrico en común, me sonroje otra vez al pensar en eso, estos sonrojos se están volviendo algo habitual al estar con él, no puedo evitarlo...
-Bien, Serena... ¿Estás lista?- Yo estaba que me comía de los nervios, él lo notó enseguida- Serena, aunque digas que no eres valiente yo siento que en el fondo te equivocas, eres muy fuerte, puedo notarlo... ¿No crees que ya es hora de demostrarlo?-
¿Por qué? Apenas me conocía de unos días y confiaba tanto en mi...
-Bien, a la de tres empezamos a correr...- Yo cerré los ojos y suspiré, ya no había vuelta atrás - Uno, dos... Tres... ¡YAAAA!-
Tomamos un poco de carrerilla, y empezamos a correr, los dos saltamos aún tomados de la mano contra la cascada de golpe. Sentir el agua chocar contra todo mi cuerpo dolía, dolía mucho. Después sentí como rodaba unos metros por el suelo hasta salir del agua. Alcé mi vista y vi como Ash también estaba en el suelo adolorido. Un momento... ¿Suelo? ¡Ash tenía razón, estábamos en una cueva!
-¡Lo sabía! ¡Es una cueva secreta!- Ash exclamó emocionado, ¿La prueba estaría aquí dentro?
-¡Increíble, Ash! ¡Esa visión era cierta! ¿Cómo lo adivinaste?-
-¡Je, je, no lo sé! Cuando toqué el agua apareció la visión, es extraño...-
No sabía a qué se refería exactamente pero no podía evitar sentir admiración por él. Ash era increíble.
-¡Vamos, Serena! ¡Tenemos una prueba que superar!- Otra vez me tomó de la mano y ahora era su turno de jalarme mientras corría. El sonrojo hizo su aparición de nuevo, era inevitable.
Sin quererlo, este chico me estaba contagiando de su emoción y de su ímpetu aventurero y sus ganas de superar la prueba. Ya no sentía nervios y mis miedos habían desaparecido... ¿Por qué él me da esas fuerzas...? ¿Por qué solo con él...?
Fuimos avanzando por la cueva tomados de la mano. En las paredes habían mini cascadas que caían sobre pequeños cristales que brillaban con fuerza, era muy hermoso.
No caminamos mucho hasta llegar a una gran sala. Esta estaba iluminada por agujeros que habían en el techo, por donde entraba luz solar.
-Parece que este es el final de la cueva. No parece continuar más...- La deducción de Ash era cierta, no habían más caminos.
-¿Y cuál es la prueba entonces...?- Yo pregunté confundida, pero rápidamente di un pequeño salto asustada. Una nueva voz se escuchó en el lugar.
-No se suelen ver muchos jóvenes por aquí...-
No tardé en colocarme en la espalda de Ash asustada, esa voz sonaba muy desafiante y mis miedos volvieron a aparecer.
-¿¡Quién anda ahí!?- Al momento que Ash lo llamó, un sujeto bajó de golpe desde uno de los agujeros del techo. Era un chico de bastante edad, mucho más que nosotros. Su pelo era de color rojo muy intenso al igual que sus pupilas, ese sujeto estaba transformado con sus poderes...
-Bienvenidos a la cueva cascada, más os vale iros de aquí de inmediato sino queréis acabar derrotados...- ¿Acaso quería pelear? Creo que me iba a dar algo...
-¿Quién te crees que eres para hablarnos de esa forma? ¡Hemos venido aquí a superar una prueba y no nos iremos hasta conseguirlo! ¡Lucharemos contra ti si hace falta!- Ash me asustó aún más todavía.
-Muy valiente chiquillo, me gusta...- El chico avanzó un poco más hasta colocarse en frente de nosotros, de un momento a otro estiró sus brazos y las llamas aparecieron en ellos- ¡Lanzallamas!-
El sujeto lanzó un ataque de tipo fuego contra nosotros. Ash se giró hacia mi y me envolvió entre sus brazos, estaba usando su cuerpo para protegerme...
-No te... preocupes, Serena... Este tipo es fuerte... Pero no dejaré que te pase... nada...- Ash recibía el ataque de lleno mientras me protegía. ¿Por qué...? Primero confía en mí y ahora esto... ¿Por qué...? Protección y confianza... ¿Hace cuánto que no sentía esto?
-Ash... - Un susurro se me escapó mientras llevaba una mano sobre mi corazón, me sonroje otra vez sin poder evitarlo... ¿Por qué me late el corazón de esta forma tan agitada? ¿Acaso es...?
Ash se levantó de golpe y le lanzó una Bola Voltio al sujeto. Este lo contrarrestó con un Puño Fuego muy potente, Ash se acercó intentando darle con Puño Trueno pero él lo esquivó como si nada y le golpeó otra vez con otro Lanzallamas. Mi compañero estaba sufriendo mucho y no lograba hacerle daño...
-¡Ash!- Estaba muy preocupada por él.
-¡Tranquila, Serena! ¡Yo me encargo!-
Otra vez se levantó con su Puño Trueno como si nada, ¿De dónde saca las fuerzas? El chico envolvió sus puños en llamas de nuevo y chocó con Ash, ambos estuvieron unos segundos intercambiando puñetazos hasta que Ash fue golpeado de nuevo. Ese chico era muy fuerte, él no podía hacerle frente...
El chico se acercaba otra vez a un Ash tirado en el suelo con pocas fuerzas...
-Te avisé, ahora sufrirás las consecuencias...-
Empezó a preparar otro Lanzallamas, este más potente que los anteriores. Yo miraba totalmente impotente la escena. No... no podía dejar a Ash así. Él me ha ayudado mucho, me ha dado fuerzas para superar mis inseguridades, me protegió de ese ataque... ¡No puedo dejarlo así! ¡Ash confía en mí, tengo que sobreponerme!
Narra Ash:
-¡Aquí tienes!- El chico lanzó su Lanzallamas. Cerré los ojos esperando lo inevitable, pero pasaron los segundos y no sentí nada...
Abrí mis ojos poco a poco, y vi una barrera azul enfrente mío...
-¿Serena...?- La pelimiel era la autora de esa barrera. Había usado el movimiento Protección, me había salvado.
-Pero bueno, chiquilla. Al fin decides unirte a la fiesta-
-¡No dejaré que le hagas daño!-
Serena creó una Bola Voltio y la lanzó hacia el sujeto. Le golpeó completamente de lleno, haciéndolo retroceder unos metros atrás. Que fuerza tiene... ¿Acaso esta es la verdadera cara de Serena?
La pelimiel se rodeó de un aura amarilla mientras se cargaba de electricidad, logrando lanzar un poderoso Rayo hacia el chico. Parecía que le iba a golpear otra vez pero de repente desapareció y en un instante estaba delante de Serena con un Puño Fuego preparado muy cerca de su frente. La pelimiel no tardó en asustarse enseguida.
-¡No lo hagas! ¡Si vas a derrotar a alguien que sea a mi!- Suplicaba por ella, no quería que le pasara nada, ella había sufrido y no quería volver a verla en estado.
-Ufff, no lo voy a hacer...- El chico deshizo su Puño Fuego y esbozó una sonrisa- ¡Felicidades a ambos! ¡Habéis superado la prueba! ¡Viola estará orgullosa de vosotros!-
Nuestra expresión ahora mismo era de haber visto al mismísimo Arceus delante nuestro, ¿¡Esta era la prueba!? ¿¡Pero qué rayos!?
-¿Cómo...?- Serena estaba en el mismo estado de shock que yo.
-La prueba era mostrar vuestras capacidades en combate contra mi, al igual que vuestra confianza el uno en el otro y trabajo en equipo. ¡Habéis superado todo con creces!-
No pude contestar ya que tuve que agarrar a Serena, la pobre al parecer se había mareado de tantas emociones y casi se cae contra el suelo.
¿Entonces, hemos superado la prueba? ¿Qué acaba de pasar...?
Narración normal:
Las horas pasaron, nuestros protagonistas superaron la prueba en la cueva cascada a pesar de las dificultades. La pelimiel sacó fuerzas de su interior y pudo meterse en la batalla, para sorpresa de Ash.
El azabache dejó a la pelimiel en Pueblo Boceto, no quería forzarla a más emociones por hoy, ese mareo al final de la batalla indicaba que había llegado a su límite. Pero no tenía dudas de lo orgulloso que había quedado con ella, lo poco que la vio combatir al superar sus miedos le confirmó sus sospechas, Serena era mucho más de lo que aparentaba.
Ash partió a la Academia para informar a Viola de lo sucedido, ya era casi de noche y la mayoría de alumnos ya abandonaban las instalaciones. El azabache pasó por recepción y la hermana de Viola le indicó donde estaba su despacho.
-Con permiso...- Ash abrió la puerta del despacho lentamente.
-¡Ash!- Viola se encontraba sentada leyendo lo que parecía ser un periódico antiguo, lo dejó sobre la mesa y se levantó a recibir al azabache- ¡Ya me han informado! Habéis superado la prueba con buenos resultados, ¡Enhorabuena!-
-Je, je. Fue bastante duro, si no fuera porque era una prueba nos habríamos llevado una buena paliza...- El azabache respondió apenado mientras se rascaba la nariz.
-¡El bueno de Gorka nunca puede contenerse! Pero nunca le decimos que lo haga, al final sirve para mostraros a alumnos como vosotros lo que os podéis encontrar en el torneo, rivales muy fuertes...- Viola avisó seriamente al azabache. Este asintió decidido pensando en lo mucho que tendría que entrenar para el torneo.
-Ahora vengo, voy a por tu placa oficial. No tardo...- La rubia abandonó la sala por un momento.
Ash observó la sala, estaba llena de muchas fotografías y recuerdos. ¿Acaso Viola sería fotógrafa también? El estilo de la sala lo indicaba desde luego.
Sin embargo, al peliazabache le llamó mucho la atención algo que estaba sobre el escritorio, era el periódico que estaba leyendo Viola... Y el título de la portada de este dejó en shock a Ash...
Serena Yvonne... La joven estrella que nunca llegó a brillar como prometía...
-¿Pero qué...?- Ash estaba completamente aturdido. En la portada del periódico podía ver a su compañera pelimiel, pero en una imagen que parecía ser de hace años...
-¡Ash!- El azabache fue interrumpido por Viola, la cual entraba al despacho de nuevo- Aquí tienes, tu placa de identificación. Te servirá para entrar a la Academia sin tocar el timbre, la puerta la reconocerá al ponerte delante-
Viola entregó al azabache una pequeña placa de color amarillo, parecía que iba ligada con su piedra trueno. El azabache sonrió orgulloso al verla y la guardó en su bolsillo.
-Pero Viola... ¿Y la placa de Serena? Yo se la puedo llevar si quie...- Ash no continuó la frase ya que Viola negó con la cabeza.
-No hará falta, Ash. Verás, Serena ya tiene su placa de Academia, desde hace mucho tiempo...-
Hoy había sido un día lleno de muchas emociones para Ash, pero esto sin duda lo acababa de rematar.
Las dudas sobre su compañera pelimiel no paraban de aparecer...
¿Quién era Serena...? Era la única pregunta que se podía formular ahora mismo.
Mientras tanto...
En un lugar muy lejano... En uno de los lugares más recónditos de la región Kalos...
-Aquí está... Por fin lo he encontrado...-
Una voz masculina susurraba satisfecho, no le había sido nada fácil llegar hasta donde se encontraba, pero por fin lo tenía delante de sus ojos...
-El primer engranaje del tiempo...-
Agarró el engranaje quitándolo de su sitio, al cabo de unos pocos segundos sintió como todo se iba deteniendo a su alrededor...
Continuará...
Nuestros protagonistas vivieron un día lleno de emociones muy intensas, pero lograron superar la prueba impuesta por la Academia gracias a esa misteriosa visión de Ash. Ahora se han convertido en aspirantes al Torneo Doble de Kalos, y tendrán que trabajar muy duro y librar muchas batallas para lograr hacer un buen papel... ¿Será capaz Serena de recuperar la confianza para hacerlo? ¿Ash conseguirá animarla? Aunque las preguntas sobre ella no dejan de atormentar al azabache tiene una cosa muy clara, quiere ayudarla en todo lo que pueda, él sabe que ella esconde mucha fuerza en su interior...
Título Próximo Cap: Capítulo 4- Entrenamiento
