Los personajes de esta historia pertenecen a la increíble Stephanie Meyer, la trama pertenece a la asombrosa autora CaraNo, Alepattz la tradujo, sullyfunes01 es nuestra prelectora, yo tengo el permiso para publicarla.
Thank you CaraNo for allowing us to share this amazing story in Spanish.
13 – FORKS EN SEPTIEMBRE
BPOV
"Parece que les gusta mi coche, ¿eh?" Emmett bromeó.
Rose y yo nos reímos, sacudiendo la cabeza por lo extraño que era todo aquello.
Emmett había aparcado en el estacionamiento de la escuela esta mañana y no en la calle fuera de las instalaciones, y maldita sea, los estudiantes querían ver el interior del coche.
El secreto estaba a la vista, por supuesto. Todo el mundo sabía que Bella Swan y Rose Hale eran las "víctimas". Pero ya no nos importaba.
"Solo quieren verte, Em. Ya sabes, mira al tipo que me está robando", bromeó Rose.
También se habían vuelto cercanos.
No tan cercanos como Edward y yo, pero esta mañana, cuando llegaron Rose y Emmett, ella no perdió tiempo en ordenarle a Emmett que se quedara afuera mientras yo me vestía con lo que Rose me había traído.
Sí, más ropa. Esta vez de Tanya y Kate.
No me preguntes de dónde la obtienen, pero creo que les encanta escribir sus números de tarjeta en tiendas en línea.
De todos modos, Rose me contó todo mientras me vestía, afirmando que ella- y cito- "voy a aceptar esta mierda, porque las cosas, las palabras que me dice..." y luego suspiró soñadoramente antes de continuar: "Todo es jodidamente perfecto, B. Y maldita sea, el hombre sabe besar".
Rose se ha convertido en una zorra materialista, y si no hubiera sido por la forma en que habló soñadoramente sobre Emmett, me habría preocupado.
Porque hoy... Jesús, ella lleva unos vaqueros muy ajustados en negro brillante, una chaqueta de cuero negro, igualmente ajustada, y abajo un top rojo intenso, lápiz labial rojo intenso y tacones del mismo tono. Y todo es... mierda cara.
Está bien, no es una mierda, porque seamos sinceras, estoy usando el mismo tipo de ropa. Pero soy un poco más sutil, muchas gracias.
También puedo usar jeans negros y una chaqueta de cuero negra, pero no hay nada de zorra o provocativo en mí.
Creo.
Lo que sea. No hay rojo intenso para mí. Y llevo unas Converse chucks.
"Robando no, Rosie", se rio Emmett, devolviéndome a la realidad. "Te estoy barriendo los pies, ¿recuerdas?"
Ah, sí. Ahora la llama Rosie.
Qué bonito.
"Oh, sí, por supuesto", respondió Rose, sonriendo burlonamente.
Jesús, cuánto hemos cambiado.
"¿Terminaron con los juegos previos?" Pregunté secamente, tratando de ocultar mi diversión.
"Oh, no deberías hablar, pequeña", se rio Emmett. "Mi querido hermano me envió un mensaje en medio de la puta noche, quejándose de ti".
"¡¿Qué?!" Grité.
La escuela ya no era importante.
"¡Muéstrame!" Exigí.
Y lo hizo. El hijo de puta me mostró el texto.
»Bella será mi muerte, hermano. En serio, la chica no es tan inocente, y estoy flotando. — ERC.
Maldita sea.
"¿ERC?" preguntó Rose.
"Edward Ryan Cullen", murmuré automáticamente, todavía mirando la pantalla.
Pero... ¿qué significa esto? ¿Es positivo? ¿Le gusta? ¿Quiere que continúe?
"Eh", fue mi inteligente respuesta. Y luego me enfrenté a un sonriente Emmett. "¿Debo continuar?"
"¿Continuar qué?", Preguntó mientras guardaba el teléfono en el bolsillo.
"Ser ... no tan inocente ... o no le gusta", aclaré.
Porque ahora mismo estoy repasando mentalmente mi colección de ropa interior.
No me importaría que se repitiera lo de ayer. Esta noche.
"Dios, estoy tan celosa de que vivas sola", murmuró Rose.
Eso atrajo la atención de Emmett, y prácticamente pude ver cómo empezaba a planear la boda.
"Emmett", le dije. "¿Me estás oyendo? ¿Puedes responder a mi pregunta?"
"Oh, mmm, ¿verdad ... Je, ¿en realidad me estás preguntando si crees que Edward quiere que continúes?", rio incrédulo.
Um, sí. Lo estoy.
Entonces volvió a sacar su teléfono celular. "Esto también me fue enviado, pero no sabía si te ofenderías".
"Ofendida, ofendida, muéstrame", dije despectivamente.
Lo hizo. Mientras se reía.
Rose y yo nos quedamos sin aliento, aquí, ya sabes... en el asiento trasero... Por lo que leímos...
»Proclamo mi amor por el encaje negro. Y el cuerpo de Bella. Y Bella lo es todo. Voy a la ducha ahora. — ERC.
Oh, vaya.
Habla de vestuario... él habla.
El chico irlandés sabe chismorrear.
"¿Has enviado mensajes sobre mí, Em? ¿A tu hermano?" Rose preguntó con curiosidad.
Emmett guardó su teléfono en el bolsillo, dejó de reír. "Um, no. No haría eso".
Claro, chico irlandés número dos. Seguro.
"Hablaré con Edward sobre eso", le aseguré a Rose.
Emmett parecía nervioso.
Gracioso.
"Grandioso", gritó Rose. "Vamos a clase ahora. Nos vemos más tarde, Em".
"Que tengan un buen día, señoritas", respondió amablemente, sonriendo como un tonto, porque Rose lo besó.
*o*o*o*
El almuerzo no podría haber llegado lo suficientemente rápido.
Todos tenían sus ojos puestos en nosotros. To-dos.
Todos están... molestos con nosotros. Y estamos listas para irnos de aquí.
Odiábamos la escuela antes, porque es solo un montón de mierda, pero ahora estoy a punto de enloquecer.
"Salgamos de aquí", dijo Rose cuando entramos en la cafetería.
Nos quedamos allí. Y todos nos miraron. Todos. Susurrando, riéndose, señalando.
Hoy nos habían llamado zorras, putas, marginadas, criminales y... hmm ¿qué más?... Oh, sí, Alice nos llamó chicas despreciables sin columna vertebral cuando se cruzó con nosotras en el pasillo hace un rato.
Encantador.
"Sí, afuera suena bien". Asentí con la cabeza.
Mi teléfono zumbó entonces, en mi bolsillo, y lo saqué mientras caminábamos.
»Em confesó haberte mostrado los mensajes. ¿Qué tan enojada estás? – Un Edward nervioso.
Mis ojos se llenaron de lágrimas.
No me preguntes por qué.
Justo... enferma y cansada de... todo.
Quiero la cabaña.
Quiero a mi Edward.
Sí, maldita sea, mi Edward.
»Alec diría orina y vinagre (1). Pero no estoy cabreada contigo, Whistler. - Bella.
"¿Qué quería?" Rose preguntó mientras tomábamos asiento en nuestra mesa de picnic. "Supongo que era Edward".
"Sí", murmuré. "Solo me preguntó si estaba enojada por los mensajes".
Rose se rio cansada mientras encendía un cigarrillo. Ella también estaba harta de esto. Y seguro que no merecíamos la mierda que la gente nos arrojaba. Para ser sinceros, tampoco creíamos que Emmett y Edward se lo merecieran. Todos los conocían como despiadados criminales que matan gente para ganarse la vida.
No muy lejos de lo que Rose y yo pensábamos antes, pero ahora los conocemos. Y son... Maldita sea, son buenos chicos.
Algo así.
Maravillosos y sorprendentes en la forma en que nos tratan.
Claro que también son unos cabrones, pero no matan.
"Entonces, Em confesó, ¿eh?"
Asentí con la cabeza mientras mi teléfono volvía a zumbar.
»¿Qué pasa, princesa? ¿Algo que pueda hacer? — Edward.
¿Ven?
Es maravilloso.
Y ahora estoy llorando de nuevo.
Maldita sea.
«Solo la escuela. Y toda la mierda que viene con ella. Te extraño - Bella.
Sí, lo dije. Lo escribí. Y es verdad. Echo de menos al hijo de puta.
»Te extraño también, cariño. No tienes idea. Pero dime si me necesitas, ¿de acuerdo? — Edward.
"Mierda", resoplé mientras las lágrimas se derramaban.
¿Desde cuándo lloro?
"Oye, Bella, ¿estás bien?" Rose preguntó preocupada.
No, ella nunca me ha visto llorar, porque yo no hago eso. La verdad es que no.
Bueno, ella me vio llorar después de Charlie... ya sabes... él dijo que no me quería.
Pero eso era diferente. Eso fue enorme.
Esto... demonios, ni siquiera sé por qué estoy llorando.
"Sí, estoy bien", grazné, secándome las malditas lágrimas. "No sé por qué coño estoy llorando".
Fuimos interrumpidas entonces.
"Bella. Rose."
Esa sería Alice.
Cansada, molesta, frustrada y harta, levanté la mirada.
Y no era solamente Alice.
También era Jasper. Y otro hombre.
"¿Qué quieres, Alice?" Rose suspiró, dándome un cigarrillo, sabiendo que lo necesitaría.
Tenía razón.
"Estoy aquí porque soy una buena persona", respondió en un tono recortado. "Y aunque ambas parecen haber sucumbido a los perversos juegos de los hermanos Cullen, estoy aquí para ayudarlas".
¿En serio?
Mientras exhalaba humo, tuve que preguntar, y terminé de ser cortés: "¿De qué coño estás hablando, Alice?"
Sí, me quebré.
Ella me ignoró y se volvió hacia Jasper, un hombre que no hemos visto en meses, sabiendo que ha estado en la universidad.
"Conoces a Jasper", dijo Alice. "Y este es su amigo, Jacob Black. Ambos pronto se estarán graduando de la Academia de Policía... Y quieren ayudarlas".
"Bueno, a la mierda todos", dijo Rose. "No necesitamos ni queremos su ayuda".
"Sí, lo que ella dijo", estuve de acuerdo, señalando con la cabeza a Rose.
Alice sacudió la cabeza hacia nosotros, nos miró de arriba abajo. Asqueada.
Estábamos familiarizados con eso ahora.
"Tómalo con calma, Ali", murmuró Jasper antes de volverse hacia mí y Rose. "Estoy seguro de que ambas están bajo mucho estrés. ¿Estoy en lo correcto?"
No me lo podía creer.
Engreídos de mierda en sus trajes de academia.
"Sí, se podría decir que estamos bajo mucho estrés", me reí sin humor. "Pero no por Edward y Emmett, eso es seguro".
Rose asintió y continuó mientras yo daba una calada reconfortante. "Sí, verás, Emmett y Edward no nos han llamado zorras o putas por estar comprometidos con ellos. Los estudiantes de aquí, sin embargo... Seguro que saben algunas palabras coloridas".
El tipo llamado Jack o lo que fuera, miró mi anillo de compromiso e hizo lo mismo con Rose. No me gustó.
No me gustó la forma en que nos miró. O Jasper para el caso. Nos dieron miradas de lástima, joder.
"Lo siento por eso", respondió Jasper suavemente. "No se merecen eso".
"Absolutamente no", estuvo de acuerdo Jacko. "Pero podemos ayudarlas a salir de este lío. Verán, Jasper y yo estamos trabajando en el caso Cullen para el Departamento de Policía de Seattle como parte de nuestro trabajo de graduación, y-"
"¡Y no estamos interesadas!" Gruñí, cortando al cabrón.
"¿Ves? ¡Les han lavado el cerebro, lo juro!" Alice exclamó.
Perra.
Entonces escuché el ronroneo distintivo del Aston de Edward, y quise llorar de pura felicidad mientras Rose y yo veíamos a Edward y Emmett llegar al estacionamiento.
En mi periferia, noté a Tanya, y comprendí de inmediato que ella los había llamado por nosotras.
Rose y yo exhalamos aliviadas cuando nuestros hombres salieron de sus coches, ambos con sus elegantes zapatos y pantalones de vestir negros, y Emmett con una camisa gris con las mangas arremangadas... y mi Edward en un jersey gris, luciendo sexy como siempre.
Con expresiones serias, se dirigieron hacia nosotros.
Era la hora del almuerzo, así que, sí... Todos los estudiantes prestaron atención a los dos hombres que nunca habían visto antes. Los dos hombres de los que han hablado mierda desde su llegada.
Es difícil creer que Rose y yo solíamos ser dos de esas personas.
"¿Estás bien, Bella?" Edward preguntó, llegando primero.
Rose y yo pudimos ver que ambos estaban pálidos, pero lo disimularon bien, y pronto Emmett también llegó hasta nosotros.
"Ahora lo estoy", respondí en voz baja, dándole media sonrisa.
No se detuvo hasta que estuvo parado justo frente a mí, y tomé su mano mientras se volvía hacia Alice, Jasper y Jacko, o cualquiera que fuera su nombre.
Emmett hizo lo mismo, parado protectoramente frente a Rose.
Sin embargo, todavía quería ver, así que me colé bajo el brazo de Edward y me quedé cerca de él, sintiendo su cuerpo rígido mientras trataba de mantener la calma.
"Curly-boy Whitlock". Edward sonrió arrogantemente. "Y Sidekick Black (2), por supuesto".
Jesús, ellos lo saben todo, ¿no...? ¿Y cómo diablos pueden rezumar tanta confianza?
"Sabes quiénes somos", dijo Jasper, con una expresión en blanco en su rostro.
"Sí, solemos a hacer un seguimiento a los cabrones entrometidos", respondió Edward.
"Y ustedes no son exactamente sigilosos", agregó Emmett, con la misma sonrisa arrogante en su rostro.
Sí, son hermanos.
"Es solo cuestión de tiempo antes de que vuelvas a resbalar, Cullen", dijo Sidekick Black, también sonriendo.
La sonrisa de Edward es mucho más genial, amigo.
"Estoy confundido", Edward se rio entre dientes. "Pensé que estabas aquí acosando a nuestras prometidas, ¿y ahora quieres discutir un caso que no va a ninguna parte?"
Pude ver que Alice quería decir algo, pero Jasper reflejaba la posición de Edward y Emmett, de pie protectoramente frente a ella. Como si necesitara protección...
"No estamos acosando a nadie", se burló Sidekick. "Eso no es lo que hacemos".
"Podría haberme engañado", murmuré.
Pensé que había sido silenciosa, pero estaba equivocada. Uy.
"Mm." Edward asintió. "Voy a tener que estar de acuerdo con mi Bella".
"Ella no será tu Bella por mucho tiempo", dijo Alice desde donde estaba parada con Jasper.
"Estoy bastante segura de que eso depende de Bella y Edward, ¿no crees, Alice?" Rose espetó.
Realmente no depende de mí, pero si lo fuera...
Me quedaría.
Eso está claro ahora. No me iría incluso si tuviera la opción.
"¿De Bella?" Sidekick resopló. "Ella no tiene elección, conocemos la maldita ley, pero podemos ayudarla. Esto es diferente, aquí hay un crimen de por medio. Podemos ayudarlas a los dos", agregó, hablando con Rose.
"Detén el maldito tren, Sidekick", le espeté, luchando por liberarme de Edward. "En primer lugar, ni siquiera tienes derecho a pronunciar mi nombre, ¿comprendes? Y segundo, si pudiera elegir, seguiría eligiendo a Edward".
Respiración profunda de puta madre.
Mientras retrocedía los pocos pasos que me separaban de Edward, supe que se preguntaba si estaba siendo sincera, y estoy segura de ello. Y se lo diré más tarde.
Mi cuerpo ha elegido, eso es seguro. Y después de este día, estoy bastante segura de que mi corazón también ha elegido.
"Bella, no puedes decirlo en serio", suplicó Jasper.
Estaba preocupado. Eso era obvio.
Se preguntó por qué la chica con la que creció podía decir lo que acababa de decir.
Jasper siempre había sido como un hermano mayor para nosotras, pero... la mierda ha cambiado.
"Lo digo en serio, Jasper", respondí con confianza, poniéndome de nuevo debajo el brazo de Edward.
"No puedo creer esto", murmuró Alice.
"Créelo", espetó Rose.
"¿Algo más?" Emmett le preguntó a Sidekick y Jasper.
"Supongo que no", respondió Jasper a regañadientes. "Puedo ver que las chicas han elegido su lado".
"No eligieron", insistió Sidekick.
"¡Sí, elegimos!" Rose y yo gritamos.
"Joder, Black", se rio Emmett. "Solo supéralo, ¿quieres?" Dios, solo estoy... tan casada. Tan jodidamente cansada de esto.
Ahora tengo claro que no puedo ser parte de ambos mundos. Y para ser honesto, ¿qué tengo aquí?
¿Alice? ¿Mi padre? ¿Mi escuela y los supuestos amigos?
¿El puto Forks donde nunca pasa nada?
No. Simplemente... No.
Todos aquí han dejado claro lo que Rose y yo somos para ellos.
Nada.
Ya terminé.
"Cariño, ¿estás bien?" Oí a Edward susurrar contra mi sien.
Entonces noté que estaba temblando.
¿Estaba bien?
No. Ni siquiera un poco. Aquí no.
"¿Llévame a casa?" Pregunté en voz baja.
Frunció el ceño confundido mientras lo miraba, y me di cuenta de que no entendía lo que era mi hogar. No sabía lo mucho que me había "acercado" a él... y a su mundo, a su familia.
"A la cabaña", aclaré. "Contigo".
Él asintió una vez, todavía mirándome atentamente con el ceño fruncido, sin entender realmente. O tal vez dudando.
Levantándome de puntillas, tiré de él hacia abajo al mismo tiempo... y lo besé allí mismo, haciendo que la gente no deseada jadeara... pero necesitaba hacerle entender a Edward que esto era mutuo. Ahora. Yo lo quería. Realmente lo quería.
Era un hombre increíble con un jodido 'trabajo', pero ya no me importaba lo negativo. Edward Ryan Cullen era el futuro que yo quería.
"Por favor", susurré mientras rompía el beso, asegurándome de que mis ojos mostraran todo lo que quería, para que él simplemente lo hiciera. Obtener. Eso.
Lo consiguió. Quizás.
"Cualquier cosa", respondió, tomándome de la mano antes de enfrentar lo que solía ser mi mundo.
"Acosen a Bella o Rose de nuevo, y pagarán por ello", les dijo, fríamente, rotundamente. Porque Edward podía hacer eso.
Hizo lo mismo con Charlie una vez.
"¿Es eso una amenaza, Cullen?" Sidekick se burló.
"No". Edward sonrió. "Es una jodida promesa".
Luego tomó mi bolso, y tiró de mi mano, y nos fuimos.
Con Emmett y Rose.
Y todo lo que podía pensar era... ¡por fin!
"¿Qué tal si nos encontramos en la cabaña en una o dos horas?" Emmett sugirió mientras mantenía la puerta abierta de su Jeep para Rose. "Podríamos llevar algo de comida, y hablar mierda".
"Suena bien." Edward asintió, sosteniendo la puerta abierta para mí.
"Que sea en dos horas", añadí antes de entrar.
Una hora no es suficiente, maldita sea.
"Escuchaste a la dama", Edward se rio entre dientes y cerró mi puerta.
Sin embargo, todavía podía escuchar la retumbante risa de Emmett.
Una vez que Edward se subió al coche, no perdió tiempo en arrancarlo, pero yo estaba un poco molesta, porque se estaba riendo con Emmett, y ahora... Estaba muy serio.
Agarrando el volante con fuerza, los dientes apretados, y ese profundo ceño fruncido estaba allí.
No me gustó. Lo hacía parecer infeliz.
"Háblame", le dije mientras aceleraba hacia La Push.
No perdió el tiempo.
"Necesito saber", respondió, muy en voz baja. "O mejor dicho... tal vez te pida que no vuelvas a decir eso". Una pequeña sonrisa estaba allí, pero fue muy forzada. "Quiero decir... no creo que estuvieras hablado en serio", continuó, sacudiendo levemente la cabeza, y ahora estaba seguro de que no me estaba hablando. Estaba hablando consigo mismo. "Fue más difícil de lo que podía... esperar. Y joder, no lo sé... tal vez me equivoqué", murmuró, y escuché con atención, ignorando lo rápido que conducía. "Tal vez no llegues al mismo nivel en donde estoy yo. Tal vez Em tenga razón. Tal vez deberíamos ser felices de conformarnos con... lo que tenemos ahora... tal vez".
Él no pensaba que yo lo elegiría.
Y le dolió escucharme, lo que pensó que era una mentira.
"A veces, sin embargo", se rio entre dientes, en voz baja y sin humor. "Joder, a veces eres tan malditamente convincente... y espero..."
Se detuvo ahí.
También, era cierto, que habíamos llegado a la cabaña.
Y sabía lo que quería hacer. Lo que necesitaba hacer.
(1) Piss and Vinegar es una expresión sarcástica para expresar enojo.
(2) Curly-boy = Ricitos; Sidekick = Ayudante de superhéroe, despectivamente un "segundón".
