Tomó su celular para chequear la hora, eran las 03:00 am, suspiró, levantándose de la silla y arrodillándose al lado de la cama, observándolo

- Inuyasha - murmuró, recorriendo, con su mirada, el cuerpo del hanyo, examinando particularmente su rostro y sus orejas

Se ve tan diferente y tan familiar al mismo tiempo... cómo si lo cocinera más en ésta forma que en su forma humana

- Kagome - dijo Myoga, sobre el pecho del joven - Deberías tratar de dormir un poco

- No... no puedo hacerlo... quiero... quiero verlo al despertar

Su corazón golpeaba fuerte su pecho ante la idea de ver aquellos nuevos ojos dorados

No importa la apariencia que tengas Inuyasha... yo... siempre estaré a tu lado

Acercó su mano a la del híbrido, sin embargo, detuvo su acción ante el movimiento de la mano de él

- Inuyasha - pronunció, emocionada, al mismo tiempo en que él abría lentamente sus ojos

- Ka...go...me - murmuró, dirigiendo sus ojos a ella

- Que alivio - sonrió

- Kagome... estas... herida - miró su hombro - Lo... lo siento

- No te disculpes - sus ojos se llenaron de lágrimas - Tú... nos salvaste Inuyasha

El híbrido acercó su mano, para acariciar la mejilla de la joven, sin embargo, se detuvo al percatarse de las garras, cubiertas de sangre, que sobresalían por sus dedos

- ¿Qué? - trató de sentarse, sin embargo, aquella herida no se lo permitió

Miró a su costado, encontrándose con la espada aún en su mano

- Colmillo de acero - pronunció - ¿Cómo... cómo llegó aquí? Y... ¿por qué tengo está apariencia? - observó el cabello que caía a ambos lados, al mismo tiempo en que volvía a mirar a la joven

- Tranquilo - sonrió tenuemente - No te preocupes por eso ahora

- Yo puedo explicarle si lo desea

- ¿Qu...qué? - miró a su alrededor - ¿El anciano Myoga? ¿Dónde está?

- Aquí amo Inuyasha - saltaba sobre la almohada

- ¿Heeeee? - volvió a mirar a Kagome

- Es una larga historia - sonrió, cerrando sus ojos

En ese momento, la pulga saltó sobre la nariz del joven, succionando su sangre

- Mmmm, sabe tan sabroso como siempre amo - fue aplastado por la mano libre del hanyo - También extrañaba eso

- ¿Qué demonios está ocurriendo aquí?

- Iré a buscar el botiquín para curarte esas heridas y limpiar la sangre de tus manos- señaló su abdomen y su brazo

- ¿Curarme?

- Así es amo... no importa que tan fuerte sea su cuerpo, debe ser curado... quítese la ropa

- ¡¿Qui...quitarse la ropa?! - se sonrojó

- Sólo la parte de la herida, claro esta jeje

- De... de acuerdo - miró al joven, quién también estaba sonrojado - Iré... iré por las cosas, ¿podrías...?

Miró los botones de su uniforme

- Cla... claro - respondió, al mismo tiempo en que ella salía de la habitación


- Esteemmm, ¿amo bonito? - lo miró - ¿Planea quedarse aquí toda la noche?

El demonio no respondió

Al menos su carácter sigue siendo el mismo

Pensó, mientras se encontraba sentado sobre el techo de la casa

- Amo Sesshomaru... ¿podría decirme que está ocurriendo?

- ¿Para que quieres saberlo? - lo miró

- Bueno... verá... no me gustaría morir en una época que no conozco

Desvió la mirada hacia el árbol sagrado

- ¿Cómo se encuentran?

- ¿Qué? - se sorprendió - ¿Se refiere a...?

- ¿Se... encuentran bien?

- ¡Por supuesto amo bonito! - respondió emocionado - Sus hijas heredaron su fuerza, además de su belleza claro está... la niña Towa forma parte de la seguridad del castillo de su madre, mientras que Setsuna es la líder de los exterminadores... hasta la niña Moroha...

¿Cuánto tiempo tardará en llegar a ésta época?

Pensó, frunciendo el ceño


Una luz blanca resplandecía por todo el lugar. Cualquiera podría cegarse ante ella, sin embargo, eso no era problema para Inu No Taisho, quién caminaba con total normalidad

- ¡Espíritu sagrado! - pronunció al ver al Jidaiju unos metros más adelante

Corrió, arrodillándose a su lado, tratando de observar su cara, la cuál se encontraba en dirección al suelo

- ¿Estas bien? - tomó su hombro

- Señor - murmuró, elevando su mirada

Aquel espíritu, quién mantenía la forma de la sacerdotisa Kikyou, vestida con aquella particular y antigua armadura, se veía notablemente debilitado

- ¿Qué ocurrió?

- Hace unos días... un poderoso ser llegó hasta el árbol sagrado... y comenzó a absorber mi poder...

- ¿Cómo era su apariencia?

- No dejó ver su forma... sin embargo... poseía un poder maligno impresionante... mayor que la mayoría de los youkais que he visto a lo largo de mi existencia

- Eso no es bueno - pronunció el demonio - Debo investigar lo que ocurre

- Debe apresurarse - hizo un gesto de dolor - Mis energías se debilitan cada vez más... a este paso... no seré capaz de mantener cerrado el portar que conecta ésta época con la otra y...

- Y más demonios llegarán al otro lado - el Jidaiju asintió - Tranquila... - se puso de pie - Ya sé quien podrá ayudarme - volvió a mirarla - Resiste un poco más, por favor

Salió de aquel lugar con un salto, cayendo sobre el pasto. Miró al cielo, contemplando la luna y las múltiples estrellas que se encontraban a su alrededor

- Ya comprendo - giró en dirección al árbol, al percibir aquella energía maligna - Con que ésto es lo que está causando la debilidad del espiritú sagrado

Una estrella negra, con un infinito en su centro, se encontraba incrustado en la corteza. El demonio se acercó e intentó tocarlo, sin embargo, fue rechazado instantáneamente

- Towa tenía razón - giró ante aquella voz - De verdad estabas por aquí

- Moroha - sonrió


- Dime Myoga - miró a la pulga, quién se había posicionado sobre la almohada, mientras él se encontraba recostado, con su espalda sobre el respaldar - ¿Por qué tengo ésta apariencia? ¿Y cómo llegó ésta espada aquí? - la elevó

- Le recomiendo que no la suelte amo - saltaba - Odelocontrarionosmataráatodos

- ¿Qué dijiste?

- Nada nada jeje pero, por nada del mundo, se aleje de colmillo de acero

- Termina con el misterio y dime de una vez lo que ocurre

- De acuerdo - suspiró - Pero le suplico amo Inuyasha... debe prestarme mucha atención

- ¿Por qué me llamas amo?

- ¡Eso no tiene importancia! - se quejó - ¿Recuerda algo de lo que sucedió esta noche?

- Bueno... - hizo una pausa - Recuerdo que ese demonio nos capturó - aquella secuencia pasaba por su mente - Y... trató de matar a Kagome... luego de eso, no recuerdo nada

- Entonces en ese momento ocurrió la transformación

- ¿Transformación?

- Así es amo... al encontrarse en una situación de peligro inminente, su sangre demoníaca despertó... - se posicionó sobre el hombro del híbrido

- ¿Sangre demoníaca? ¿Significa que soy un demonio en realidad?

- Bueno... no precisamente jeje - puso su mano sobre la nuca - Usted es un hanyo, es decir...

- Un mitad bestia - suspiró - Así me llamaba esa criatura - miró sus manos manchadas de sangre, frunciendo el ceño - Entonces... en la época feudal lo era, ¿no es así? Después de todo... es la misma apariencia que tengo ahora

Se está tomando las cosas con demasiada tranquilidad

Pensó, sospechando

- ¿Qué hay de Sesshomaru y mi padre? ¿También son hanyos?

- Ellos son demonios puros, amo - el joven lo miró confundido - Verá... la madre del joven Sesshomaru es un demonio, al igual que su padre, sin embargo, Izayoi

- Es humana - terminó por él - Comprendo... es por eso que nací con aspecto humano... esto es demasiado para mi - suspiró

Eso puede tener relación directa con el deseo del alma de su madre antes de dejar la época feudal... después de todo, Izayoi siempre quiso una vida digna para el joven Inuyasha

- ¿Cuándo volveré a la normalidad?

- Pero si ya esta en su forma normal

- ¡¿QUÉ?! - lo tomó, estrujándolo - ¡¿A que te refieres?!

- ¡Ay, esto me trae recuerdos! - pronunció, mientras trataba de respirar

El híbrido volvió a colocarlo sobre la almohada, esperando a que continuara

- Amo Inuyasha, me temo que ésta será su nueva apariencia de ahora en más

- ¡Oid! ¡¿Y eso por qué?!

- Al despertar su sangre demoníaca, la verdadera naturaleza de su ser salió a la superficie, provocando su transformación

- Entonces... ¿me quedaré así para siempre?

- No se lo ve muy contento con eso...

- ¡¿Y tú que crees?! - desvió la mirada - ¿Cómo se supone que continuaré mi vida... si luzco de ésta manera?

- ¿Le preocupa lo que la gente piense? - él no respondió - En ese caso... creo que debería quedarse con aquellas personas que realmente quieran estas a su lado, amo Inuyasha... la señorita Kagome por ejemplo...

Kagome... ella... no mencionó nada sobre mi apariencia... tal vez... tal vez ella lo acepte, pero... ¿Qué hay de Miroku? ¿Sango? Y... ¿Qué hay de la escuela?

Miró la puerta, la cuál había quedado ligeramente abierta, mientras un suspiro abandonaba sus labios