—Te toca atender la barra

Le habían comentado a Sumire, ella asintió viendo nuevamente a Kawaki, a veces se preguntaba si ella era la que detenía esos cambios. Él usaba el mismo peinado desde los doce años, no le gustaba ir a otro lado a cortarse el cabello, también estaba en contra de los tatuajes y las perforaciones porque le recordaban su pasado y sus orígenes. Usaba trajes formales y tenía un estilo hípster para pasar desapercibido, así que no podía comprender ¿Por qué ahora? ¿Por qué no cuando estuvieron juntos? Se cortó el cabello, se tiñó la mitad de este, tenía tatuajes en el rostro, aretes en la ceja y nariz, un mapa de rayas en sus brazos, ¿Era para llamar su atención? ¿Era una forma de chantaje? ¿Autosabotaje?

Sumire observó a un adulto mayor querer cruzar la calle, dejó sus tareas en la barra y salió para ayudar.

—Permítame, estos semáforos son engañosos—Dijo con una dulce sonrisa

—Eres muy amable por ayudar a este pobre engendro—Dijo con una voz temblorosa—Pero no cruzaré la calle, pediré apoyo—Dijo mostrando las pelotas para hacer malabares

En cuanto estuvo el semáforo en rojo Sumire lo guío en medio de la calle para que iniciara su acto y ella empezó a pasar por los autos pidiendo cooperación.

—Por favor, no sabemos cómo nos traté la vida el día de mañana—Les decía—Que amable, que dios se lo pagué

Repitieron el acto tres veces y entonces Sumire le dijo que le permitiera unos segundos, se metió a la cocina y le dio la comida completa, pescado con complementos y sushi.

—Que tenga buen día, disfrute su comida

—Eres un ángel—Le dijo a punta de lagrimas

Sumire volvió a la barra ante la mirada de Kawaki, este emitió un suspiro largo, como si siguiera desaprobando sus acciones.

—Rara—Le soltó Ada

—¿No tienes que irte a tu otro trabajo?—Le dijo con amabilidad

—Naa—Dijo, cruzando ambas piernas, dándole vuelta a su periódico

—No lo dejas de ver—Le dijo Ada, cachándola esta vez—¿Volverán?

—Ya sabes que estoy saliendo con alguien

—¿Poliamor?

—Kawaki no lo toleraría, necesito que continúe con su vida para yo poder formalizar mi relación—Mencionó—¿Qué tal si le presentas a alguien?

—Naaa

—¡Oye Ada!—Regresó Chöu—Dijiste que podríamos beber hasta vomitar—Le mencionó Chöu tocando con estruendo la barra, apresurándola con las bebidas

Ada le enseñó el tonayan, echándosela al agua fresca—No toquen eso—Le dijo a Sumire

—Sírvele más a Sarada, no quiero que se enoje cuando le diga que me iré—Chöu le guiñó el ojo, viendo como Sarada estaba con su cara de pedo, Ada sonrió

—¿Y Denki me cubrirá?—Mencionó Ada

—Por supuesto chica

Chöu se regresó a su mesa

—Págale a esa chica para que salga con él—Ada señaló a Sarada—Escuché que si le pagas le baja el novio a quien sea

—¿Es alguna especie de dama de compañía?

—Naaa, solo necesita dinero—Dijo Ada volviendo a leer

—Se ve que está posicionada, mira como viste

—Es ropa de la paca—Le dijo Ada, señalando la misma ropa—Compramos juntas

Nuevamente miro a Kawaki

—No creo que sea el tipo de Kawaki

—¿Quién?—Mencionó Chigo

—La de lentes—Chigo la observo—Mira la postura rígida, checa como agarra los palillos para el sushi y como acomodó los cubiertos—Observaron a Sarada—Cada tres segundos limpia las migajas, definitivamente podrían caerse bien, son iguales en esas cosas compulsivas, no creo que se lleven bien

—¿Le estas consiguiendo pareja a tu ex novio? ¿No es trabajo del pen/dejo hacerlo?—Menciono Chigo

—Es lo que le digo—Mencionó Ada

—Solo, quiero que me supere

—Él lo está haciendo Sumire

—¿Y porque no sale con nadie? ¿Por qué sigue esperándome? Tu misma dijiste que no ha comprado condones

—O solo los esconde en otro lado, pero deja de ser el centro del universo, que te supere no quiere decir que tenga a alguien para coger, sabes que es demisexual o algo así ¿No? Tiene que tener un vínculo establecido, deja de estar ching/ando en lo que debe o no debe hacer solo para sentir menos culpa en tu relación

—Odio que seas psicóloga—Le dijo Sumire

—Dime, entonces ¿Cog/ería con ella si tuviera conexión inmediata?

—Probablemente

—Vamos a hacer que suceda—Dijo Ada

—No puedes hacer eso—Mencionó Chigo

—No pero tu sí, lees mentes, así que haz tu trabajo

—¿Cómo quieres que le hablé? ¿Me acerco y le digo, oye chica esto es doce corazones?

—Sus amigos se van—dijo con una sonrisa—en quince minutos, se quedará sola

—No estoy segura de que esto sea lo correcto, pero como ustedes no son mis clientas tengo todo el derecho de ser antiética, quiero ver quien saldrá lastimado

—Por cierto, tenemos aguas locas—Dijo, señalando el agua de horchata—Costo extra

Sumiré no supo que sentir, ¿De verdad era correcto hacerle esto a Kawaki? ¿O solo quería saber si él podía seguir con su vida? Quería respuestas, necesitaba saberlas, pero era demasiado orgullosa para preguntarle, no quería que pensara que era una apertura para volver, ella ya estaba en una relación, relación que había omitido a los ojos y oídos de él, no quería lastimarlo, no quería que pensara que lo había abandonado por otro, porque no era así, ella necesitaba tiempo, necesitaba ser otra persona, y no la incondicional.

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Después de media hora Sarada seguía acompañada. Ada les llevó más bolitas de arroz, Chöu se levantó de la mesa, gritando "Mamarre, mamarre" Ada sonrió, las aguas locas habían sido un éxito.

—Sarada, vamos—Le dijo Chöu

Sarada se estaba riendo por algo que no causaba risa—¿Por qué te estas riendo?

Ada carraspeó comiéndose un brownie—Ya le hizo efecto

—¿Desde cuándo?

—Hace rato—Le respondió Ada—Unas seis horas

—Esto será mortal—dijo Denki

Sarada empezó a mover los hombros en dirección a Denki

—Como lo mueve esa muchachota—Le dijo entre risas

Sumire miraba, ¿Cómo le diría sin hacerla sentir como una puta? ¿Ada me dijo…? ¿Me entere…?

—Oye Denki…escuché que me cubrirás esta noche, y ya se te hizo tarde

—¡Yo no haré eso! Es el día donde coincidimos para el descanso—Dijo, Chöu le mostró el boleto para ver la obra teatral de Star Wars—¡Ya se me hizo tarde!—Dijo, levantándose

—Chica iré al baño

Chöu aprovecho la oportunidad para escapar—Le dices a Sar que la amo beso, beso, emoji de corazón

Ada se sentó ahí, ya era su tiempo libre, al fin podría leer la revista a gusto.

Sumire estaba nerviosa, veía a Sarada lavándose la cara repetidas veces y riendo.

—Oye…—dijo nerviosa—¿Estas bien?—Le pregunto, Sarada le respondió con una risa burlona—Me comentaron que…bueno…hacías favores a cambio de dinero, solo quiero…que

Sarada la miro perdida, no entendía una mierda lo que estaba diciendo, estuvo a punto de caerse, pero ella la levantó.

—Que amable—Dijo Sarada

—Lo que pasa es que mi ex novio—Veía con determinación el movimiento de sus labios

Sumire trataba de explicarle la situación, pero Sarada no le prestaba atención, hasta que le mostró el dinero, hizo que Sarada pusiera atención en lo que decía, pensaba que este día la podría pasar tranquila, pero no, la voz se corría.

—Es este—Le mostró una fotografía de un chico normal, lo reconocerás de inmediato

Sarada asintió y Sumire la ayudó a volver a su mesa.

—¿Dónde está Chöu?

—Emoji de corazón—Le dijo Ada sin verla, Sarada entendió, se había ido con el idiota de Shikadai, se sentó ahí, comiendo papitas, intentando bajonear

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Sumire estaba desesperada, Sarada no hacía ningún movimiento y temía que Kawaki se fuera, había perdido la mitad de su salario dándoselo a Sarada, como para que se sentara ahí sin hacer nada.

—Ada, no funciona el karaoke—Le dijo Sumire

—Es descanso—Dijo sin verla, con ese tonó frío, molesto, aburrido, el tonó de siempre

Ada se levantó a regañadientes—¿Por qué no hace nada?

—Está bajoneando, déjala—La observaron, recargada en las sillas mirando el techo

—¡Saben que! Sí quiero agua loca—Dijo Buntan abrazándolas

—Pero ya enserio, el karaoke no funciona—Mencionaba Sumire desesperada

—Ya voy

—¿Esa chica está bien?—Dijo Buntan

—La han dejado sola—Dijo Sumire—¿Por qué no la invitas? Temo por su bienestar—dijo mirando la mesa de la esquina

Ahí fue cuando Buntan la invitó, Sarada aceptó, tenía que llegar a casa en un estado "estable" debido a que era una salida a un karaoke.

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La química entre ellos no se hizo esperar, encajo de inmediato. Al fin Sumire estaba sintiendo un respiro sobre eso, le mando mensaje a aquel chico con el que estaba saliendo, confirmándole que podrían salir mañana a una cena familiar.

Al fin algo de normalidad en su vida, fue como si trajera un peso encima de los hombros y se lo hubiesen quitado. Desde hace muchos años cuidó de Kawaki, estuvo ahí para él en momentos malos y en momentos buenos, aprendieron a controlar el temperamento de Kawaki, las agresiones constantes, verbales y físicas.

Sumire sabía que había tenido una infancia que lo jodió, pero veía esperanzas en él, y lo logró después de años de terapia, había ido por aquel camino de la salvación gracias a los tutores que le abrieron las puertas, llegándolo a adoptar.

Ellos se conocían del albergue, ambos tenían problemas de ira, empezaron a cuidarse el uno al otro de aquellas personas que querían lastimarlas, vivieron en un entorno aterrador y hostil, hasta que finalmente Sumire fue adoptada, ahí fue la primera separación, pero Sumire se ofreció de voluntaria para dar clases a los niños, teniendo la oportunidad de volver a ver a Kawaki, este no quería verla y se sintió mal por abandonarlo en medio del caos, pero no había sido elección suya.

Durante las clases de regularización había conocido a un rubio torpe, ella lo ayudaba a concentrarse y lo invitó al albergue a ponerle actividades a los niños, Boruto aceptó ya que quería librarse de sus padres, pero los padres de este mostraron interés por el albergue involucrándose más. Ahí conocieron a Kawaki y decidieron apoyarlo gracias a la persuasión de Sumire, pasaron meses para que Kawaki pudiera ser adoptado, y cuando finalmente lo acogieron los Uzumaki todo empezó a cambiar.

Las peleas con Boruto, el mal humor que tenía, los traumas, intentaron con mil terapeutas, pero ninguno funcionaba, hasta que Sumire intentó llevar el proceso en conjunto. Hicieron que se adaptara en pocos años, y se volvió rígido, trataba de dar lo mejor de él y borrar los años pasados, ellos eran sus benefactores y estaban viendo por él más que cualquier otro. Así fue, hasta ahora, que terminaron, los cambios que antes quería negar ahora estaban presentes…

Odiaba los tatuajes porque le recordaban a las personas que lo rodearon cuando era niño, le recordaba el lugar de donde venía y donde sufrió mucho, y simplemente Sumire no podía entender esta etapa de su vida.

Y pensó que si Kawaki podía conseguir compañía que lo acogiera cuando la viera con su conquista, ya sería responsabilidad de ella maternarlo, así como ella lo hizo durante mucho tiempo, pero también se sentía mal por pagarle una mentira, ¿Qué tal si esa Sarada no cumplía ese papel? ¿Qué tal si…?

Se despejó, si Ada la recomendaba era porque la conocía, y sabía que Ada tampoco querría dañarlo. Además, Kawaki no era el mismo de hace años, no tiraría todo lo que consiguió por ella o por alguien.

Cuando levantó la vista, ya no estaban, ni sus amigos, ni Kawaki

—¿Ya se fueron?—Le preguntó a Ada

—Te toca cerrar—Le dijo Ada

Suspiró y se sorprendió cuando pasaba de la 1am, tenía que cerrar la bodega, pero notó las alertas de movimiento. Salió de ahí corriendo, intentaba abrir la puerta, pero no sabía cuál era la llave, cuando por fin entro, el golpe de realidad la noqueo. No sabía a donde mirar o que hacer, vio la ropa interior en el piso, y la chica limpiándose las piernas

—Creí que…había alguien—Dijo, tímida

Dios, sí que estaba noqueada, se quedó en blanco esperando lo que decía Kawaki, se disculpó y se quedó ahí, Kawaki le hizo un gesto de que salieran, no sabía cómo reaccionar o que hacer, cruzaron un par de palabras, y sus emociones la estaban haciendo hablar, no quería parecer alguien que estaba celosa, pero también quería demostrar poca importancia, él tenía que continuar su vida.

—Yo cierro

Ella volvió en sí, intentando recuperar el aliento y ordenar sus pensamientos, eso era lo que quería, fue lo que buscó…pero algo le movía, cuando estaba cerrando el lugar, agradeció a los meseros y cocineros por sus servicios, se dedicaron a verificar que todo estuviese en orden, hasta que fue a checar la bodega, parecía que estaba en su lugar, Kawaki es una persona ordenada, no tendría por qué haber inconveniente. Vio la laptop encendida y fue a apagarla, pero… la curiosidad le embargó

Abrió las cámaras de seguridad, y verifico que sus ojos no mentían en lo que habían visto, pero el archivo estaba cortado. Revisó la papelera y ahí estaba, dudo en abrirlo, pero finalmente lo hizo, vio el recorrido de besos y como él actuaba, no pudo evitar llorar, estaba llorando con una sonrisa, riéndose en voz alta y con el dolor agudo.

—Siguió adelante, dios, siguió adelante—Decía, juntando las manos en forma de rezo, no entendía lo que sentía, ¿Qué era este malestar? ¿agradecía a dios o le reclamaba por permitirlo?

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.

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Las siguientes semanas él estaba más distraído, más sonriente, cuando tenía oportunidad ella lo observaba.

—¿No era lo que querías—Le dijo Chigo

—Sí, ayúdame a entenderme por favor, es solo que, estoy demasiado confundida, ¿Crees que estuvo bien que le siga pagando a esa chica?

—¿Por qué sigues haciendo eso?—Sumire se sorprendió ante la reacción de Chigo—Por lo que vi, la chica también sintió esa atracción—Le explicó—No necesitabas interferir más linda

—¿Cómo sabes que no la finge?

—Por lo corporal, las expresiones, usó su nombre real, comúnmente esta clase de chicas tienen un alias—Dijo Chigo, mostrándole su teléfono—Este es su perfil real y—Le mostró una foto de ambos en el karaoke—¿Ves algo tenso?—Le mostró un vídeo de Sarada cantando con su amiga Chou—si te das cuenta los gestos son similares, el cuerpo suelto, los hombros relajados, la mandíbula no está tensa ni tiene el ceño fruncido, comúnmente sentimos más confianza cuando estamos con amigos, y estamos en estado de tensión con otras personas ya sea pareja o familia, pero esto es muy subjetivo, solo que en este caso no aplica, fui testiga de la atracción de esos dos, deberías dejar de darle dinero…creo que lo de ellos es tan real

—Ayúdame a comprender que es real, consigue a alguien que le mandé mensaje pidiéndole un favor

—Sum Sum, deja que fluya, está funcionando, los romances así son, todo va bien por tres meses, y aunque hiciera una cuenta falsa y le mandara mensaje, no creo que esa chica le haga caso a alguien. Te lo digo porque testifique la conexión que tuvieron, se comunicaban en lengua de señas para que no supiéramos de que hablaban, la confidencialidad entre ellos se dio, deja de dañarte y hostigarte

—Por favor, por mi tranquilidad…necesito saber que él estará bien, que esta chica lo tratará bien, sabes lo que él significa para mí, no le deseo el mal, no quiero sabotear esto, es solo que…

—Hago eso y me prometes que dejaras esto por la paz—Sumire asintió, viendo como Kawaki daba los buenos días a las personas que entraban

Esa chica si lo estaba cambiando, pensó

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—Oye…—Le dijeron deteniéndola a mitad del pasillo

—Perdón, voy tarde a mis clases

—Solo queremos saber a donde fueron tu y Kawa este fin, se ve deliciosa la comida que pidieron—dijeron mostrándole un post de él

—No—Dijo, yéndose pensando que fue una respuesta poco apropiada, se regresó a excusarse—No soy yo, perdón

—Mmm no es ella—Dijeron atrás, descubriendo la galería de historias de Kawaki

Se sentó hasta atrás revisando las redes, había silenciado a Kawaki porque dijo que no quería tener comportamientos tóxicos con él, cuando entro a su perfil de Ig. Revisó el feed y estaban las mismas imagines de siempre, pero en historias destacadas fue cuando topó contra pared.

Sarada salía en ellas, no una vez, había muchos vídeos de actividades que hacían, fotos de lugares, de comidas, habían pasado tres semanas y a todo eso habían llegado. Araya llegó abrazando a su novia, le dio un beso en la mejilla

—¿Por qué tienes esa mascara?—Le dijo Sumire

—No sabía que Kawaki salía con Sarada—Dijo, viendo lo que ella estaba viendo, Sumire ocultó su teléfono rápido

—¿La conoces?

—No…Sí, no tanto, estuvimos en el campamento teatral, es buena interpretando, pero mala improvisando—Dijo confiado, Sumire nuevamente sintió miedo, era una actriz, podía estar fingiendo con Kawaki, tal vez debería hacer lo que le comentó Chigo, no pagarle, así se daría cuenta de eso—dijiste que no podían vernos aún hasta que Kawaki saliera con alguien, pero veo que ya podamos dar el siguiente paso

—Sí…pero…esa ¿Sarada? ¿es buena persona?

— Recuerdo que se la pasaba peleando, no es que fuera agresiva, los papás de una niña le pagaron para que la defendiera, Sarada siempre fue despierta en esos aspectos ¿Sabes? La herida de la injusticia…Al final terminaron sacándola por algo que no estaba en sus manos, la gente no hacía nada para evitar el bullying y Sarada pensó que ella podría hacer algo al respecto, solo que se equivocó, usando la violencia como algo bueno…bueno, no te respondí tu pregunta, pero esa es la imagen que tengo de ella, no la justifico tampoco, pero si da cierta impotencia ver que las autoridades no hacen nada, así que decides tomar cartas en el asunto

—No—Dijo Sumire, no había escuchado la historia de Araya completa, las únicas palabras que se le quedaron era que Sarada era sumamente agresiva—Araya le pagué a esta chica para que demostrará interés en Kawaki, ella le romperá el corazón, todo este tiempo ha estado fingiendo, soy una mala persona—Dijo sintiéndose mal

—Oye…¿Hiciste qué? ¿él lo sabe?—Sumire negó—Escucha—suspiró—Toda tu vida has estado al pendiente de él, linda, entiendo que nuestra relación tenga que ser discreta, es algo que me gusta, pero nena, parece que nuestra relación también es la de él. ¿Es de dos personas o de tres? He tenido paciencia con este tema, porque mierda, él te cuidó durante tantos años, pero, esto es algo que me molesta, estás haciendo acciones que hacen que te desconozca, ¿Realmente tu relación con Kawaki terminó?

—¿Qué quieres decir con todo esto?

—Que lo sueltes…No tienes el derecho de negarle su agencia o comprarle felicidad falsa—Le dijo, odiaba que Araya sacara la psicología en estas cosas—él es un ser capaz de saber lo que quiere, deja de cuidarlo, no reconoces la capacidad que él tiene de agencia, deberías hablar con Sarada y con él, decirles la verdad, a ambos los estas usando para tus fines, no son un experimento

—No…no los uso

—Mira, no conozco a Sarada, pero sé que se aprovechan de su vulnerabilidad y ella no puede negarse ante diversas situaciones. Tal vez Sarada este genuinamente interesada en él, pero tienes que dejar que ellos se den cuenta de lo que quieren después de que les digas, no tienes que estar siempre cuidándolo, y no lo vas a perder si ellos están juntos, estoy seguro de que para él también es difícil desprenderse

Las palabras de Araya la dejaban más inquieta que tranquila, ¿Ella se estaba aprovechando de los dos?

—Suelta el control Sumire, acepta que no eres capaz de dominar todo

No se pudo concentrar en sus clases, ¿Y si Araya tenía razón? Siguió viendo las historias una y otra vez, se veían felices, Kawaki también…¿Y si solo estaba celosa?

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—No responde—Dijo Chigo

—¿He?—Sumire estaba sumida en sus pensamientos—¿De qué hablas?

—Conseguí a alguien que le mandara mensaje, Sarada está enamorada de él, ambos están enamorados ¿Has visto sus videos tontos?—Al no obtener respuesta Chigo se preocupó—¿No es lo que querías? ¿Qué sucede?

—Creo que no es lo que necesito—Dijo, mirándola con ojos llorosos

—Sumire, tengo problemas con esto ¿Me podrías ayudar?

—Si cariño, enseguida voy… te mando mensaje para quedar en la tarde

—Está bien—Salió de ahí la chica

—Pensé que ya habías soltado las tutorías—Sumire negó

—Tengo que ser de utilidad en algo, y ellos necesitan mi ayuda

—Pero esto te está rebasando ¿Al menos podrías cobrarles para que sean conscientes de que tu tiempo tiene precio? ¡Ya van varias veces que sé que te dejan plantada!

—¿Cómo podría hacer eso?—Dijo llorando

—Nena…comúnmente gozaría esta ocasión para decirte cosas crueles, pero sabes que no puedo contigo ¿Qué es lo que pasa? ¡Háblame!

—Creo que todavía amo a Kawaki, no puedo verlo siendo feliz con Sarada…Duré tantos años para ganar su confianza, entre altibajos, fue muy difícil, ¿Cómo es posible que llegué esta chica y él se la dé, así como si nada? ¿Cómo es posible que lleguen a coger sin condones? La idea de tener una familia le aterraba…¿Y cómo logró hacer tantos cambios sin mí? ¿Yo era la culpable? ¿Yo era la que lo detenía? Y después de todo lo que pasamos ni siquiera me habla ¿Acaso no siente que esto también me afecta?

—Nena—Sumire se limpió las lagrimas

—Me voy a reponer porque quiero su felicidad, pero tengo miedo de que esta chica no lo traté como debe, no lo cuide como yo…ella lo va a lastimar, y yo no lo evitaré, si pudiera hacer que ella se detuviera, lo haría con gusto

—¿Quieres volver a tomar tu papel? Sum, habías salido de eso, es normal que quieras regresar, pero está consciente de que tendrás días así, es lo que estuviste esperando durante mucho tiempo, pero deja de ver a Kawaki como alguien que necesita ser cuidado, si siempre estás detrás de él ¿Cuándo te darás cuenta de que puede? No puedes controlarlo todo el tiempo, sé… y comprendo muy bien lo que se siente querer tener el control de todo y que todo salga como lo planeas, sé que quieres que el único sufrimiento que tenga es el tuyo, porque tú puedes evitar que él sufra, pero el sufrimiento es una opción por la que debemos transitar, generamos aprendizaje de cualquier experiencia, aprendemos de las emociones, no siempre podemos evitarlas

—¿Por qué con ella sí y conmigo no?—Dijo Sumire…

Araya tenía la máscara puesta, pensaba en darle un susto a su novia, pero no pudo evitar escuchar la conversación, llegó sin hacer ruido y se sentó al lado de ellas, cerrando el casillero que les bloqueaba el contacto, Sumire se sorprendió ante esa acción.

—Significa que esto es el fin—Dijo tranquilo

—No…no quise decir eso…

—Es lo que sientes—Dijo con serenidad—Se han cuidado durante bastante tiempo, lamento que seas incapaz de no verte como una parte ajena a él, estas pasando por muchos problemas que quizá debas sanar nena, antes de entrar a una relación. No quiero terminar contigo, no quiero quedar en malos términos, estoy consciente que te conocí en un momento complicado de tu vida, y que estás pasando por una fase de desapego, pero cuando termines, espero que tengas espacio para mí

—Araya….

—Solo descubre que es lo que quieres, y que te hará sentir mejor, tendré un espacio en mi corazón para ti si decides coincidir en un momento más estable de tu vida

Dijo, dándole un último beso, Sumire negaba—No Araya—Dijo, intentando levantarse e ir tras él, pero cayó—¿Qué fue eso?

—Autocuidado—Mencionó Chigo—Mira…déjalo, dale su espacio, necesita tiempo para pensar pero él tiene razón, estas en una etapa de duelo, y de muchos conflictos internos, de lo que te puedo ser sincera es sobre que Kawaki estaba bien, antes de que decidieras interferir, lo estaba superando de manera sana, pero quisiste inferir en el tiempo de otra persona y lo jodiste, creo que deberías dejar las cosas como están, desde que le dejaste de dar el dinero a Sarada esta no te contacto, lo que significa que no le interesaba el pago a final de cuentas, tal vez te regrese todo si un día te ve

—¿Crees que deba decirles?

—Nena, creo que debes resolver que es lo que quieres antes de tomar una decisión, y que, si en algún punto piensas inferir, pienses como lo tomarán ellos.

No había pensado en cómo reaccionaría Kawaki, si se enteraba que contrató a alguien para enamorarlo ¿Cómo reaccionaría? ¿La odiaría? Los nuevos miedos salían a flote, estaba demasiado conflictuada. ¿Kawaki la odiaría? ¿Araya la odiaría?

¿Realmente era verdad lo del rompimiento de su relación? Habían luchado tanto por ella para que la dejara ir así, pero Chigo tenía razón, debería solucionar sus conflictos con Kawaki primero, antes de arrastrar más a Araya

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—Bien, vas muy bien—Le mencionaba a Buriko mientras trataban de ignorar las risas de Yodo

—Lo lamento, es que ella es la que maneja—Se disculpó ante lo enfadosa que podría ser su hermanastra, ambas parecían polos apuestos

Yodo era una chica de cabello rubio y lacio, mientras que Buriko tenía el cabello castaño, sus personalidades eran distintas, a Yodo le encantaba llamar la atención a cualquier lugar que asistía, mientras que Buriko trataba de pasar desapercibida.

—¡No seas mamona perra!—Mencionó Yodo, acercándose a Sumire—Vete a la mierda Buriko—Le dijo, quitándola de su lugar—¿No estabas saliendo con Kawaki, perra?

—Por favor deja de hablarme así, y no, no estoy saliendo con él

—¿Qué hace saliendo con ella?—Yodo alzo ambas cejas—Me lo pudiste pedir a mí

—No sé de qué estás hablando

—Por favor, ambas sabemos quién es esta perra—mencionó levantándole el dedo medio a la fotografía de Sarada—ella solo juega con los hombres la desgraciada, es algo que amé de ella, lit, te lo juro, pero la odio, sino sabes quien es Sary, mejor haz un gran esfuerzo porque Kawaki regrese contigo

—¿Es tan mala?—Preguntó Sumire intrigada

—Deja de jo/der Yodo, déjanos tranquilas

—Solo decía, perdedoras—Se alejó con una sonrisa cínica—A veces solo quiere jo/der, no creas todo lo que te diga

—Sí—Estaba nerviosa—Entonces sigamos

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Yodo no era de fiar, pero la espina en ella había quedado metida, esa semana los había seguido en secreto, veía como se comportaban, necesitaba encontrar respuestas por ella misma, ¿Se amaban? ¿No se amaban? ¿Para Sarada era un juego? ¿Era así de mala como decían?

Usaba lentes y pañoleta para ocultar su cabello.

—¿Qué haces?—Le dijo Ada reconociéndola

—Quiero saber que hacen

—Eso es enfermo hasta para mí

Dijo, pero se quedó a observarlos

—Que dolor, auch, fue tu ex—Dijo Ada

—¿Crees que siga sintiendo algo por mí?

—Si deja a Sarada tal vez

—¿Crees que la deje?

—Naaa ¿Por qué no intentas ponerlo celoso?

—No creo que funcione

Pero Ada le había dado una idea

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Trataba de asimilar la perdida de Araya pero la había pospuesto para arreglar sus sentimientos por Kawaki, porque, si los solucionaba tal vez Araya regresaría, tal vez ella sabría realmente a quien amaba y con quien debía quedarse. Acomodaba torpemente los vasos sucios en la bandeja, haciendo que cayeran nuevamente, llamando la atención de los que estaban ahí, limpiaba sus lágrimas intentando ocultar su nerviosismo. No estaba bien para trabajar, no estaba bien para ser funcional, pero seguía obligándose a hacerlo, en horas laborales no podía permitirse pensar en sus sentimientos, y ahí venía la culpa.

Ada estaba sentada cómodamente, colocó los pies en la barra, disfrutando del espectáculo que daba Sumire.

—Baja los pies—Le dijo Kawaki

—Debes estar celoso—Soltó, intentando ayudar a Sumire

—Yo también podría poner los pies—Dijo sin despegar la vista del libro—pero yo no pise mie/rda de perro

Ada miro las suelas de los zapatos, dándose cuenta de que era falso, le reclamó al instante

—Hoy Sumire se ve distinta—Este no despego la mirada del libro—¿No notas que últimamente se arregla más?

—En esta cultura las chicas lo hacen más por empoderamiento que para atraer la atención masculina—Le respondió siguiendo en su libro

—Va, le llegan más mensajes—Nuevamente intentó ponerlo celoso

—¿No tienes algo que hacer?

—¿Quieres saber de qué va?

—Mmm

Había fracasado en el intento de persuadirlo de que se sintiera celoso por las acciones de Sumire, así que se dio por vencida, Kawaki le bloqueó el paso para que volviera a subir los pies.

—¿Sumire termino con Araya?—Le pregunto, nuevamente sin despegar la mirada en el libro, tal vez si lo había intrigado de algún modo

—¿Lo sabías?—Dijo Ada sorprendida

—El idiota empezó a usar una máscara para que no los notara, ahora ya no la usa más, y Sumire está actuando de forma extraña

—Sí lo sabías ¿Por qué no se lo dijiste?—Dijo Chigo, escuchando todo—Debiste decírselo—Estaba molesta

—No soy su recadero, no tengo que recordarle que terminamos, esta grande

—No pero, por responsabilidad afectiva—Dijo chigo—Si se lo dijeras…¡Ay maldita sea!—No encontraba las palabras

—¿Necesitaba mi permiso?

—No era un permiso, pero tu opinión es importante para ella, ustedes crecieron juntos, anduvieron juntos, lo mínimo que esperarías es que la persona que te cuido y a la que amaste te dijera que va a estar bien y que está feliz por ti—Se fue a otro lado tratando de asimilar lo que sucedió y no decirle todo el contexto a Kawaki

Había llegado un ramo de flores, para Sumire no pasó desapercibido, Kawaki lo recibió, sonriente. Para Sumire ese era el fin—Me voy—Anunció Kawaki

—También yo—Dijo Ada—Voy contigo—Le dijo a Kawaki

—Oigan, está bien que no tengan necesidad, pero, tampoco es para dejar morir el lugar—Reclamó Iwabee, cansado de las salidas sin aviso

—Yo si tengo—dijo Ada

Aun así, se salió con Kawaki, se subieron a su camioneta y arrancaron

—Lo siento Iwa, tengo que ir a apagar la estufa en mi casa, deje el gas abierto—Dijo Sumire saliendo, tomando un taxi

Iwa se miró con Chigo negando con desaprobación.

—Vamos a prohibir los enamoramientos de ahora en adelante

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.

Había pasado tiempo desde el suceso de las flores, pero no había sido el único detalle que notó, él sonreía más seguido, se comportaba más servicial con los clientes, dejaba responsabilidades laborales de lado, ponía en pausa su tesis, ya no llevaba con él aquel collar que le había regalado ella, para Sumire significaba que lo estaba perdiendo, tenía llamadas de Chigo que claramente ignoro, sí, sabía que se preocupaba por su salud, porque no era típico de Sumire salirse en medio del trabajo, pero necesitaba saber a dónde iba Kawaki, como se comportaba con ella, que de distinto tenían sus relaciones, que de diferente se veía ella.

El malestar estaba presente cada vez que llegaba a ese callejón y duraba una hora observándolos en silencio, ¿Por qué tenía que hacerlo? ¿No le bastaba con perder a Araya? ¿Realmente quería recuperar a Kawaki?

Porque, ya una vez lo había perdido y creyó que lo que ambos necesitaban era la distancia, era descansar de ese papel tan pesado que tenía con él, aquel papel que Chigo le ayudó a descubrir, no siempre podía estar con Kawaki, no siempre podía estar para todo mundo, y con Araya era distinto, a él no tenía que maternarlo, si Araya tenía una crisis él podía reponerse, si Araya tenía un conflicto no la buscaba con desesperación y ella no tenía que salir en la madrugada y los últimos meses, se había vuelto tan cansado tener que escuchar una crisis de Kawaki por su tema de tesis, tener que escuchar sus quejas respecto al pasado y lo que le habían dicho de su antigua familia. ¿Por qué quería regresar a ello? ¿A aquellos celos sin sentido cuando ella no ponía de su atención?

Sarada se veía como una chica dura, intimidaba a cualquier con la mirada, tenía una voz firme, no dudaba en sus acciones, pero no la creía con esa capacidad de ayudar a alguien. Si Kawaki tenía una crisis en la madrugada probablemente lo mandaría al carajo, y ella no quería eso para él, sabía que eso lo destruiría.

Se metió en el baño con miedo y espero el momento en que Sarada entrara, los nervios le recorrían el cuerpo ¿Qué tal si ella reaccionaba de forma agresiva? ¿Qué tal si quería golpearla? No sabía que hacer o que decirle, pero estaba segura de que debía estar a la defensiva, no dejarse intimidar por ella, y finalmente entro; después de lanzarle las amenazas le mostró el anillo, sabía que esta era una de las cosas más difíciles de hacer, no había amenazado a nadie, y quería disculparse por ello, pero no podía dejar a Kawaki en las manos de ella. Cuando iba saliendo vio que Kawaki se estaba levantando del lugar y caminaba directo a ella ¿La habrá reconocido? ¿Qué pensará de ella? Se preguntaba, pero él simplemente paso de largo, él volteó hacia atrás pensando que quizá era cierto que esa chica se parecía a Sumire pero prefirió ver como estaba Sarada.

Sumire se quedó en el mismo callejón donde los espiaba, se sentó durante unos minutos, y cuando decidió irse, quiso entrar a comprar una crepa, la voz de Kawaki le sorprendió, su corazón estaba latiendo demasiado rápido así que se armó de valor y le confesó todo.

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—No creo que regrese contigo—Le dijo a Sumire, después de que esta le comentó lo que acababa de hacer

—¿Cómo le hago? ¿Crees que la chica le diga que la amenace?

Ada negó—Sarada será de todo menos chismosa, además dices que acepto el dinero, le puedes decir a Kawaki lo que hiciste y hacerla quedar mal

—¿Y que me odie por ser parte de?

Sumire se sentó con Ada ahí

—¿Qué tengo que hacer para que volvamos?

—¿Él siempre tuvo ese instinto protector contigo no? ¿Por qué no finges que estas en peligro?, que él te rescate y lo recompensas con un beso.

—¿Y luego?

—Sarada es de las que desconfía de los hombres, sí ella se entera del engaño, bueno lo dejará, no podría tolerar eso

—Sí, podría funcionar, pero ¿No me haría ver como una perra?

—Naaa

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Habían planeado que tenían que estar cerca por si Sarada tenía la necesidad de investigar de esa fotografía que le iban a mandar del beso, pero Ada le comentó que Sarada no podía salirse debido a la posibilidad de ascender en el trabajo, así que optaron por una alternativa.

Se habían estado mensajeando para el momento adecuado, no sabía que Ada fuera así de interesante. Le había pedido a Iwabee que les tomará una fotografía en el momento oportuno, este aceptó siendo parte de un engaño del que no tenía conocimiento. Él solo pensó que ellos habían regresado y que nuevamente estaban peleando.

Sumire no sabía qué hacer en estos momentos, pero tomó un shot de tequila, mientras intentaba bailar, quería sacarse lo nerviosa del sistema, quería entrar en calor para cuándo llegará Kawaki.

"Llegaron unas chicas y le pagaron a Sarada y ella acepto el dinero" Le escribió Ada

Entonces finalmente era una mentira todo el sentimentalismo de Sarada hacia Kawaki, Sumire se sintió con más confianza para realizar esas acciones, con menos culpa.

"Averíguame a donde irá"

Iwabee le hizo una señal de que Kawaki había llegado, fingió estar muy ebria.

Cantó Happier-Olivia Rodrigo mientras trataba de imitar los movimientos de las chicas alrededor, pero le era difícil cayéndose repetidas veces, lo cual, fingió que era parte del acto

—¿Qué haces?—Dijo Kawaki, tomándola del brazo y levantándola—¿Quién te empujo?—Le preguntó preocupado—¿Por qué estás sola? ¿Dónde está Iwabee?

Pero ella es tan dulce, ella es tan preciosa—Cantó, moviéndose delante de él—Espero que estes feliz, solo que no como lo estuviste conmigo…

Dijo acercándose más y más a su boca, él estaba sorprendido, no podía moverse. Traía un vestido corto, tacones, cosa que no era típico de ella. Sumire cada vez se acercaba más y más a él, Kawaki tembló durante unos momentos, recordándola, esa cara que solía hacer tratando de seducirlo, el perfume que tanto le gustaba lo tenía puesto. Intento besarlo, aferrando sus dedos a su nuca, pero esté se negó, Sumire fingió caerse nuevamente, y Kawaki la llevó a una mesa, él empezó a llamarle a Iwabee, pero Sumire se subió a sus piernas y lo besó, Kawaki la retiró rápido

—No, no puedes hacerme esto—Le dijo, tratando de hacer que se sentara

—Dijiste que

—dije que regresaría…pero estoy saliendo con una persona que es importante para mí, necesito que entiendas esto, así como entendí que tu estabas saliendo con Araya

—¿Lo sabías? ¿Cómo? ¿Por qué…no

—Porque no quería que sintieras la necesidad de pedir permiso, no soy tu papá o no soy una autoridad para decirte como vivas tu vida, sé que te preocupabas por mi reacción, pero es algo que ya había manejado, perdóname si estos meses no me comporté como alguien que te dijo que estaría para ti, pero quería aclarar ciertas situaciones entre tú y yo antes de saber que podía volver a la normalidad contigo

Sumire comenzó a llorar, sintiéndose peor

—Lo siento, no quise hacerte nada de esto…soy tan cruel, soy tan mala contigo—Mencionó gimoteando, no podía parar, pero Kawaki dejó que lo hiciera, que se acercara y que llorara en su hombro, el miraba a todos lados en busca de Iwabee, ¿Por qué había invitado a Sumire a salir para dejarla completamente ebria?

Estaba molesto, él ni siquiera había notado las intenciones de su amigo con ella, y la traición también empezaba a hacer ruido.

—¿Cómo sabes que lo que sientes es real?— Se animo a decir, después de intentar tranquilizarse —¿Cómo sabes que ella también te quiere y que no te hará daño? —Kawaki negó, sabía que se refería a Sarada—¿Qué pasa si lo hace?

—Estoy consciente de eso, de que nos podemos lastimar, pero no podré evitarlo, es parte de la vida, aprender y vivir

Esta vez abrazó a Sumire, la invitó a sentarse y la dejó llorar, no le retiró su mano, ella la apretaba fuerte, sintiendo que él estaba ahí para ella.

Chöu llegó, viendo el emotivo momento que la asqueo

—Oye chico mi amiga te dio su vida, era medio virgen cuando te conoció y tu la traicionas de esta forma ¿De verdad?

Sumire intentó calmarla—Es mi culpa, es mi culpa—Dijo llorando

—No chico, Sarada no te lo perdonará, no puedes jugar así con ella, ¿Crees que es un objeto al que puedas utilizar cuando quieres? ¿Crees que esto te lo va a perdonar? No mijo' aquí no andamos con ma/ma/das

—Solo, déjame explicártelo, yo, yo fui, yo causé todo

—No niñita, no me expliques nada, quería verlo con mis ojos y aquí lo tengo

La idea de que Sarada lo abandonara por un malentendido lo ponía mal, no sabía que decir o cómo reaccionar. Se dejó caer en la silla con la mirada gacha, escuchando los reclamos de Chou, la conexión que tenía con ella era especial, y él acababa de arruinarlo todo. ¿Sarada lo vio besar a Sumire? Después de todo ella pensaría que él la había dejado, que había decidido regresar con su ex…Odiaba sentir esa sensación de no saber nada de lo que ella sabía, ¿Por qué no pudo venir a hacerle un escándalo como lo hacían las otras chicas? No era lo mismo la presión de Chou a que Sarada le dijera esas palabras, pero aun así se sentían como una carga. Sumire lo observaba y se sintió demasiado mal por haber causado todo eso.

Era cierto que la relación con Sarada no era una formalidad directa, pero estaban juntos, eso era lo que importaba, no necesitaba darle un anillo para darle la tranquilidad de que era real, pero tenía que admitir que la estabilidad con ella estaba de por medio, desde que obtuvo su familia no había sentido esa sensación de pisar arena y sentirse a salvo en medio de las olas de un mar agitado.

La profundidad del océano que lo mantenía al margen desde que Sumire había decidido terminar la relación, y cuando sus palabras lo atravesaron fue como si una cadena se rompiera, una cadena que le permitió ascender y saber que podía nadar. Sumire era la cadena que lo ataba a la seguridad, pero ya no más…Ahora nuevamente regresaba queriendo estar ahí y él…no podía aceptarlo

Tal vez Chigo tenía razón, debió decirle de su relación con Araya, que estaba feliz por ella, que no había rencores y las cosas hubiesen mejorado, porque tenían la estabilidad de que se apoyaban, como siempre lo habían hecho.

—Es como mi hermano—Dijo Sumire, dándole explicaciones a Chou

—¿Se besan? Cochinos, ni Judas llegó a tanto

Kawaki reaccionó al aquí y al ahora, saliendo de sus pensamientos, temiendo por la relación—¿Dónde está Sarada? Tengo que… tengo que explicarle—Estaba entrando en un ataque de pánico

—No…aquí te sientas chico, tienes que lidiar conmigo antes de ir a romperle el corazón con engaños, chico, tu nos dijiste que no regresarías con ella y luego cometes esta atrocidad

—Kawaki—Sumire se percató de sus expresiones, nuevamente le regresaba un ataque después de hace tiempo—Kawaki estoy aquí contigo—Le dijo—No te quedes ahí—Señaló a Chou— ayúdame a sacarlo

Temía que empezara con arranques maniacos, cuando estaba bajo demasiado estrés solía comerse las uñas hasta que sangraran, después aumentaba la intensidad con jalones de cabellos, todavía no sabía cómo sobrellevar las pérdidas y era algo que llevaba tiempo trabajando, el manejo de ansiedad lo sobrepasaba.

Chou había pasado por situaciones similares con Sarada, supo que lo que tenía que hacer era alejarlo de cualquier detonante, y uno de esos eran las luces, la gente y la música.

Chou observó como actuaba Sumire, lo abrazaba y empezaba a cantarle para hacerlo volver en sí, y pensó en su amiga haciendo eso, Sarada era más agresiva, no tendría el tacto para hacerlo, no podía estar cuidando a alguien que no podía cuidarse a sí mismo. Agacho la mirada, sintiéndose mal por los dos, ambos tenían problemas que resolver, se quedó sentada reflexionando sobre lo que debería hacer, estaba entre la espada y la pared.

—Tengo que…—Sumire asintió, comprendiendo que necesitaba respirar y despejarse

—No pienses que te dejará así con todo este caos, solo tiene que caminar y despejar todo, es lo que hace cuando las crisis suelen aparecer…¿Puedo…puedo ser sincera contigo?

—Que es lo que tu quiere chica, ¿Quieres que no diga nada sobre lo que paso aquí?

—Sé que tu amiga merece saber la barbaridad que hice, pero no es una santa en estas cosas, enamoro a ese chico de allá porque le pague para hacerlo

—Sé lo que hiciste y no estuvo bien, pero eso no le da el derecho de faltarle el respeto. Sarada ha estado conflictuada con todo este juego absurdo, le he dicho que lo deje y pensé que podría, todas esas relaciones la están jodiendo demasiado…chica, me preocupo, y no quiero que esta situación haga que explote

—No lo hará, yo sé que la quieres proteger, así como yo quiero protegerlo…Tenemos el mismo sentimiento, desde el fondo de mi corazón desearía no haber interferido en esto, tuve miedo de que ella no quisiera a Kawaki como merece, ese hombre se merece todo el amor del mundo, así que te pido por el amor que le tienes a tu amiga que te sinceres ¿Crees que Sarada pueda cuidarlo de la manera en que yo lo hago?

Chou negó abatida, Sarada no sería capaz de ocupar el lugar de Sumire, de calmar a Kawaki—No chica, ella no puede cuidar de alguien más, así como lo haces tú

—Lo sé—Dijo Sumire agachada, no había quien llenara su lugar

Se sentaron ahí durante una hora en silencio, pensando en las consecuencias de sus acciones. Kawaki regresó con los ojos llorosos

—dime, ¿sarada lo supo? ¿Por qué huyo?

—Chico—Se miro con Sumire— creo que los dos están pasando por cosas que no pueden controlar, ¿Sabes? Ella no obtuvo el puesto esta noche, esta destruida, lo último que necesita es más drama en su vida

—¿Dices que la mejor opción es que terminemos?

Chou negó—Chico, lo que sucederá dependerá de ustedes, no puedo decirte lo que está bien o está mal, si se merecen o no

Habían hablado sobre las opciones, que se preparara para cualquier decisión.

—Lo que podrías hacer sería respetar lo que ella diga, le gusta que su opinión no se tome a la ligera—Dijo, finalmente, al ver salir el sol, habían pasado demasiadas horas hablando sobre los problemas que les había ocasionado todo esto, Sumire trataba de explicar que era solo culpa suya, pero Chou les decía que ella no era la persona a la que le tenían que decir, sino a Sarada.

Antes de irse le dio una última mirada a Sumire, tratando de explicarle la situación a Kawaki, definitivamente Sarada no podría hacer eso, no se lo merecía, pero Chou no era para decir que es lo que podía hacer, solo estaba segura de que la apoyaría, a pesar de que Sarada no la apoyaba en sus decisiones.