Cap. 17 Baile bajo la tormenta.
Hola, aquí un nuevo capitulo. :)
Muchas gracias a las hermosas personas que me han comprado algún oneshot, sigo escribiendo algunos otros que espero llamen su atención.
Ahora dejo el capitulo, espero les guste.
Beteado por Hikari Takaishi Yagami :3 Mil gracias :3 3
Ambas madres entraron mirando con curiosidad a sus hijos.
—Hanji, ya todo está listo para que te alistes, el baño está preparado. — Habló primero la duquesa pero Hanji realizó un pequeño puchero y se negó.
—No quiero, estábamos en algo importante.
La madre de la castaña suspiró por la contestación.
—Por favor, Hanji, ve a prepararte, sabes que peinar tu cabello toma tiempo.
Así mismo Kuchel miró a Levi.
—Tú también debes de ir a arreglarte, vamos. Además deberían estar emocionados, el Rey al fin lo anunciará oficialmente.
Ambos se mostraron renuentes, no querían molestar a sus madres pero, por otro lado, ellas los habían interrumpido.
Finalmente Levi cedió y salió con Kuchel, solo diciendo un "nos vemos pronto" a Hanji.
Hanji colocó su caja bajo el brazo y también tuvo que salir con su madre para tomar ese baño.
Un poco después Levi ya estaba en su habitación aseándose mientras su madre dejaba la ropa sobre la cama.
—Sabes, Levi, creo que ahora que Hanji es tu Alfa deberías saber algunas cosas sobre hacerlo con un Alfa. — Dijo de la nada Kuchel y provocando que Levi se desconcertara.
—Mamá, por favor, no es un tema que quiera discutir. — Afirmó él a través de la puerta de madera que los separaba.
Kuchel sonrió sabiendo que su hijo se apenaba, pero su deber de madre era instruirlo en lo que pudiera de la vida.
—Cariño, no tienes que avergonzarte, es un tema importante, por más íntimo que sea. Debes saber que el acto puede ser difícil las primeras veces, los Alfas suelen tener un miembro grande, aún las hembras Alfa, por lo que la lubricación es muy importante. Sé que Hanji será amable porque son destinados y no creo que se deje llevar por el instinto. Pero debes saber que, al punto culminante, aparecerá el nudo y debes estar preparado para ese momento.— Continuó explicando ella cuando la puerta se abrió y Levi envuelto en una toalla la miraba con molestia.
—Mamá, por favor. No me siento cómodo escuchando eso, ya he leído del tema y me gustaría mantenerlo en privado.
Kuchel suspiró por la negativa de su hijo.
—Amor, no me siento orgullosa por haber sido prostituta, pero aprendí varias cosas en ese oficio, solo quiero que sepas que, si tienes algún problema durante tu momento íntimo, puedes confiar en mí y yo puedo aconsejarte, incluso a Hanji.
Levi sabía que la intención de su madre era buena aunque la forma de decirlo no era la mejor. Se acercó a ella y la miró.
—Agradezco tu preocupación y si hay alguna cosa así, te preguntaré. Solo no lo menciones de esta forma tan directa.
Kuchel acarició la mejilla de su hijo, lo amaba tanto y aunque ya no era un niño ella siempre sentiría la necesidad de protegerlo.
Habitación de Hanji.
La duquesa frotaba el cabello de su hija con esmero mientras Hanji parecía incómoda.
—Por todos los cielos Hanji, te he repetido una y otra vez que debes cepillar tu cabello todos los días, no sólo amarrarlo. Ahora está enredado.— Hanji solo realizó un corto quejido por aquello, en realidad eso de cepillar y peinar no era lo suyo. —Hoy usarás un bonito vestido.— Afirmó su madre haciendo que la castaña se quejara.
—No voy a usar un tonto vestido, los odio, son incómodos, quiero usar mi ropa normal.
Su madre solo frunció el ceño, su hija era incorregible, se parecía demasiado a su padre en el tiempo que lo conoció, siempre más interesado en usar ropa de trabajo que portar un traje, así que solo le quedaba esperar a que los años pasaran y su pequeña al fin tome una postura más sería.
—Por cierto Hanji, ¿Hoy se van a escapar para hacerlo?— Preguntó sin disimulo alguno alterando Hanji.
—¡Mamá! — Se quejó la castaña.
Pero la duquesa seguía tranquila.
—Por favor, Hanji, no soy tonta ni ciega. Lo que tenías en manos cuando llegamos era una "caja de amor". Todo Alfa interesado en su omega suele comprar una para darle una linda noche. No tienes nada de qué avergonzarte, tu padre y yo lo hicimos aún antes de casarnos, claro, lo dejamos en secreto y tuvimos cuidado de concebirte hasta después, para que las lenguas venenosas no nos importunaran.
—¡Mamá, no quiero discutir sobre ese tema y tampoco necesitaba enterarme sobre esos detalles de su relación!— Se quejó Hanji.
—Como tu madre quiero apoyarte, solo procura que tu padre no note que se desaparecen durante el baile, sé discreta. No creo que deban preocuparse por Kenny después de todo estará al lado del Rey todo el tiempo.
Hanji solo infló un poco las mejillas en señal de molestia, pero su madre no la miró, ahora ocupada en hacerle una rápida exfoliación en las manos.
Más tarde.
Todo estaba listo, el salón completamente iluminado por luz blanca al centro y dorada en las orillas, el piso de mármol blanco reflejaba el resplandor de una forma satinada, los ventanales eran enmarcados por largas cortinas de terciopelo rojo y seda blanca.
Al fondo una corta elevación daba paso al prominente Trono Real, de caoba, plata y pequeños detalles en oro. Forrado de fino satin blanco en asiento y respaldos una obra creada por las manos de artesanos expertos.
Aquel imponente salón era la sala del Trono, lugar que únicamente se abría para momentos especiales ya que el Rey, tras la fiesta de su coronación, enunció.
—Soy el rey y no necesito que ni corte ni súbditos me vean sentado en un Trono de plata y oro. Necesito que me vean en las calles, en los espacios públicos, que puedan ver que su Rey en verdad trabaja para que cada habitante se sienta feliz de haber nacido aquí.
Y desde entonces la sala había estado cerrada, pero aquella noche había una razón para que su magnificencia fuera vista por todos.
Uri, aún en su habitación, se miraba al espejo, no estaba muy seguro de su vestimenta, le parecía pesada y con demasiada tela.
Kenny tras suyo le colocó la corona, aunque más bien la dejó simplemente caer sobre su cabeza como si fuera cualquier cosa, provocado que Uri le diré una mala mirada que Kenny le respondió igual.
—No me mires así. — Reclamo el alto Alfa. — Ya me cansé de tus quejas sobre la ropa, no te parecería tan incómoda si usaras cosas como esas con más frecuencia y no solo tus vestidos de monje.
Uri giró el rostro a otro lado con indignación.
—Son túnicas, no vestidos. Además nadie le dice al Rey cómo vestirse. Solo uso esto por la ocasión.— Respondió a Kenny ahora mirándose nuevamente al espejo. Llevaba un atuendo formal, botas, pantalones, camisa, un saco, la banda de seda con las insignias del reino y la casa real más todos los pequeños adornos de oro que su posición requería y, sobre todo eso, una capa completa de seda.
Un atuendo en negro, rojo y dorado. Algo que había decidido que a vista de muchos podría parecer atrevido debido a que todos los invitados Reales irían de blanco y dorado por protocolo.
Sin embargo aquello era una forma en que Uri quería demostrar su postura y determinación. Que era un Rey que les había dado una cómoda estancia en su invitación pero, sobre todo, mantener los decires sobre que era un dictador capaz de todo, aún de ejecutar a su corte, así, cada uno de sus soldados como súbditos le eran fieles.
Terminó de acomodar su Corona cuando Kenny se colocó detrás de él.
—Te ves bastante bien. Admito que me agrada tu apariencia.— Halagó Kenny haciendo que Uri se girará hacia él.
—Tu también tienes una apariencia adecuada.— Correspondió Uri viendo lo bien que le había quedado el traje que había mandado a hacer para que usara en el Baile, igual en combinaciones de negro y gris.
Kenny mantuvo su mirada en el Rey, le agradaba la idea de cómo siempre lo trataba como un igual aunque Uri fuera el Rey y él un simple sirviente, más aún, un asesino a sueldo, que no le importara realmente cortar un cuello aunque debía de admitir que el pequeño monarca también poseía un lado bastante oscuro.
Sin pensarlo un poco tomó la barbilla de Uri con una mano y se inclinó dándole un corto beso.
No podría llamarse romántico porque lo cierto era que Kenny jamás podría serlo ni de forma mínima, mantuvo sus ojos abiertos observando al Rey mientras el contacto era rápido y casi agresivo, pero no forzado.
Fue sólo un roce de labios que parecía más satisfactorio para el Rey que para Kenny que, aunque también le parecía grato, prefería no hacer ese tipo de demostraciones. No podía ni imaginar qué pasaría si su hermana se enterara o cualquier otra persona, por lo que le molestaba que Levi pareciera saberlo, eso sin contar con que Hanji había visto un poco de las marcas rojas en el brazo de Uri mientras tomaba la muestra.
Al separarse Uri sólo pronunció.
—Es hora de ir a la sala del Trono.
Kenny solo asintió y antes de salir tras Uri miró por la ventana de la habitación notando que había comenzado una lluvia ligera, aparentemente el baile sería celebrado bajo una lluvia inesperada.
Salón del Trono.
El lugar recibía a cada invitado y noble, todo aquel procedente de tierras lejanas quedaba sorprendido sobre manera ante la magnificencia de aquel amplio salón.
Era una joya en cada centímetro de su existencia, creado con una arquitectura imponente y una decoración exquisita exponía cuán magnífico era aquel palacio.
Los elegantes invitados se movían por el lugar, observando a sus equivalentes de distintos reinos. Y la atención sólo era tomada cuando ingresaba uno de los invitados con mayor peso presencial.
Así fue cuando Willy Tibur ingresó, portaba aún trabaje blanco de tres piezas con una corbata decorada con hilos dorados que hacían juego con su rubio cabello, así como finos detalles de líneas cuidadosamente bordadas en puños y solapas de un azul igual al de sus ojos.
De su brazo caminaba su hermana, Lara Tibur portando un elegante vestido de un color hueso bordado con hilos dorados y negros.
Ambos portando del lado izquierdo del pecho un pequeño y delicado arreglo de 3 floreció las blancas sujetas con un pin plateado que mostraba el escudo de armas de Marley.
Los comentarios en susurro le señalaban con interés y algunos con duda, sorpresa era la expresión general, ante la presencia de los Tibur.
Lo que era entendible debido a que el regente no solía mostrar interés alguno por tratar con otros, menos por acuerdos o negociaciones de paz.
Sabían que Marley era un estado bélico y por tanto todos preferían mantener una distancia diplomática. Y sin embargo ahí estaba en la fiesta organizada por el rey Uri como invitados.
Otros de los invitados que destacaron en su entrada fue la pareja del Imperio, su guardia llegó a la puerta y un suave toque de un pequeño disco metálico anunció su llegada.
La pareja caminaba uno junto al otro mientras largos kimono destacaban en el lugar, de seda blanca con hermosas flores de loto bordadas en la parte baja en hilos dorados las bellas flores se espacian desde la parte baja de las prendas hacia arriba aunque el kimono del emperador entre aquellos loros dorados había una sola flor bordada en plata a la altura de su cintura.
Una pequeña flor de camelia que simbolizaba que el emperador no era nacido en tierras orientales, aunque eso era obvio siendo él rubio y de ojos azules además se sus claros rasgos caucasicos.
Aunque la pequeña flor bordada significaba más aún, la época del año en que llegó el ahí y el tiempo que pudo pasar antes de que los sentimientos entre él y la entonces princesa surgieran.
La emperatriz portaba una corona de corte oriental, fina y elevada incrustada de cientos de pequeños diamantes blancos formaban líneas delicadas a lo largo de esta.
El emperador por su parte usaba una más discreta y menos opulenta también con el fin de dejar claro que el poder recae en las decisiones de la emperatriz.
Tras ambos ingresó la princesa Mikasa robando la mirada de muchos de los presentes por su notoria belleza, su cabello negro estaba recogido en un pequeño moño y su cabeza, aunque no llevaba una corona, estaba adornada con una peineta alta de plata y oro que debía portar la heredera del Trono.
Su kimono blanco como el de sus padres también era bordado de flores de loto de color plateado. También una representación de su origen.
Junto a Mikasa había otra joven de cabello castaño, Sasha la acompañaba, también vestía un kimono aunque de un color más reservado, un azul suave pero de hechura menos recargada y el símbolo de la milicia imperial bordado en su espalda en hilo gris perlado.
Aunque pareciera inusual aquello se debía no por que la joven fuera extranjera como el emperador si no que la chica además de ser la dama de compañía de la princesa también era su guardaespaldas.
Zeke también entró en el salón haciendo gala de sus atuendos reales, botas de cuero negro sobre pantalones blancos, un saco de corte militar con decorados en oro e hilo azul así como una media capa que cubría su hombro izquierdo y mostraba el escudo de la casa real. Zeke sabía que las miradas se posaban en él tanto por ser próximo en portar la Corona como por los acontecimientos de los días anteriores.
Y era claro que en aquella fiesta debía de mostrar un comportamiento impecable para no hacer enojar más a su tío Uri, aunque por otra parte el tema de Rod le estaba carcomiendo por dentro y le preocupaba.
Tal vez debería decirle a Uri sobre el asunto y tratar de ganar puntos con éste pero eso significa que el baile podría terminar con decapitaciones lo que no le parecía un mejor escenario.
Sus preocupaciones crecieron cuando notó que al fondo se encontraba su madre y padre hablando. Debería ir con ellos, pero la presencia de su familia le recordó que no había visto a Eren desde que le fue a decir que más le valía comportarse y ahora no lo veía por ninguna parte en el salón, aunque eso fue menos relevante cuando el sonido del anuncio de la entrada del Rey ya se escuchaba.
La trompeta resonó y el espacio en la puerta principal se despejó. Uri, el Rey actual, se encontraba en el umbral portando su atuendo color negro y oro que sin duda descolocó a la mayoría de los presentes.
Algunos murmuraron entre sí sobre lo que veían. Otros sólo intercambiaron miradas.
Uri entró con paso firme al lugar y avanzó sobre la alfombra entre todos los presentes llegando al Trono, mientras Kenny se movió a su lado siempre como su sombra.
Varias fueron las miradas las que se posaron en el Alfa, si bien hasta ese momento sólo lo habían visto a distancia, conocían todo lo que se decía de él, su fuerza y su trabajo bajo las órdenes del Rey.
Finalmente en el Trono Uri se sentó sintiéndose un poco extraño al usarlo y ver desde aquella posición. Pero no es algo de dejar notar.
—Bienvenidos a mi Palacio, espero que este evento sea del agrado de todos.— Afirmó extendiendo una mano al aire en gesto de bienvenida.
Los presentes, aún en su reserva, se mantuvieron mirando un poco cuando la voz de Willy se escuchó.
—El Rey ha hablado, nos recibe en su Palacio con amabilidad y hospitalidad pero nos muestras que es un descarado al portar negro fuera del código de vestimenta. Me causa más interés su comportamiento mi estimado dictador, esperemos que esta noche todos disfrutemos y podamos cerrar acuerdos que beneficien a ambos lados.— Tras estas palabras bebió de la copa que poseía en su mano.
Con ello las cosas parecieron relajarse y el evento se vio iniciado formalmente. Las conversaciones y acuerdos fluían mejor en un entorno relajado.
Uri habló con algunos de los invitados y después buscó a sus duques con la mirada. Cumplían adecuadamente su función y eso era excelente.
También notó a Erwin y Mike ocupados conversando con otros de los invitados cumpliendo su función como mediadores, ambos eran excelentes en sus tareas. sin duda podía confiar en ellos. También notó que no ha visto a Levi o Hanji en el lugar por lo que espera aparezcan pronto aunque tampoco estaban la duquesa Zoe ni Kuchel.
Pronto sus dudas se vieron disipada cuando vio a la duquesa llegar al salón portando un hermoso vestido decorado con pequeños engranes color cobre bordados sobre un fondo negro mate y detalles en tonos terracota, una excelente elección para resaltar su cabellera castaña y ojos chocolate además de atribuir su clara unión al Duque Zoe inventor de la corte.
Pero, aunque la Duquesa era una mujer de madura belleza, lo que provocó las miradas en ellas fue Hanji, la hija de los duques Zoe, haciendo que incluso Uri mostrará una mirada de sorpresa.
El vestido que Hanji portaba poseía dos alturas de falda mientras por detrás era larga formada por tres capas de tela por el frente la falda era corta, corta hasta la mitad de sus hermosos muslos, sus largas piernas eran recubiertas por botas altas hasta esa misma altura, de cuero oscuro y cinturones. Hacia arriba el dorso portaba un corsé de base alargada sobre sus caderas convirtiéndose en una capa más de tela, los brazos eran cubiertos por largos guantes despuntados que dejaban libres los dedos de la castaña.
Mientras sus hombros desnudo dejaban ver su piel, rematando en un discreto escote enmarcado por el corsé dejando una imagen sensual pero a la imaginación de sus colinas tras la tela. Sobre su cabeza un pequeño sombrero decorado con una cinta de seda y flores creadas a partir de piezas metálicas pequeñas. Así mismo el vestido en colores vino y terracota era decorado por una trama de engranes dorados que ayudaron a delinear la figura de Hanji. Un atuendo atrevidamente sensual aún cuando la piel que era visible fuera mínima, aún así bastante shockeante ante la Corte más conservadora.
Uri negó con la cabeza y miró a un lado donde ya se encontraba el Duque Zoe con los ojos demasiado abiertos y el gesto de disgusto.
—Duque Zoe, su hija está causando aún más revuelo que mi llegada con el traje oscuro.— Le increpó Uri.
—Lo siento, Su Majestad, ese no era el vestido que ella debía usar, su madre debió terminar cediendo, lo siento mucho... Mi hija es un poco... Incontrolable...
—Ahora todos odiara a Levi por emparejarse con Hanji y a Hanji porque se va a comer a Levi.— Bromeó Kenny con descaro haciendo que ambos hombres lo miraran de mala manera. El sólo les regresó la mirada con un simple — Es verdad.
Tras ambas damas se encontraban Moblit, Nifa, Abel y Keiji, los cuatro con traje oscuro y vino ellos de saco largo y Nifa con un vestido más discreto que el de Hanji aunque con un decorado similar, así como la vestimenta de los chicos era a juego con la ropa de Hanji.
La Duquesa miró a su esposo y comentó a su hija.
—Espera a Levi y no causes problemas, yo iré con tu padre que debe estar molesto.
Hanji vio a su madre alejarse y ella puso su atención en sus amigos.
—Bueno pasemoslo bien, Moblit ¿Estás seguro que puedes estar aquí? No creo que tu espalda ya esté bien.
El rubio sonrió ante la preocupación de Hanji.
—No te preocupes, estoy bien, además me aburría en esa habitación y mi capacidad de alejar a Alfas puede ser útil, aquí hay muchos extranjeros y podrían intentar importunarlos, recuerda que en los eventos sociales los omegas estaba casi obligados a aceptar "bailar" con cualquier Alfa que lo pida.— Explicó Moblit, como siempre, preocupándose por Hanji.
Ella sonrió sabiendo que siempre podía confiar en ellos cuando una voz le interrumpió.
—Lady Zoe, esta noche luces sumamente hermosa, no me equivocaba en pensar que toda esa ropa de trabajo oculta tu exquisita belleza.
El ceño de Hanji se frunció tras sus lentes girándose para ver de mala forma a Zeke que mantenía su formal sonrisa.
—Aléjate Zeke.— Respondió ella con su mirada sería pero él rubio se mantuvo.
—Lady Zoe, estamos en un evento Real, debe acatar la etiqueta, sería escandaloso que una mala actitud de tu parte pusiera en vergüenza a tus padres, como parte del ducado deben tener una imagen impecable.
Hanji colocó sus manos sobre su cadera y formó una sonrisa de suficiencia ante Zeke.
—Mi padre me crió lejos de La Corte eso ya "dice" mucho con respecto a mí, las mujeres de la corte siempre han hecho a un lado a mi madre por ser de origen plebeyo aunque su familia fuera de reconocidos comerciantes. La Corte misma jamás "perdonó" a mi padre por haber desposado a una plebeya, sólo los Smith y los Zacharius mantuvieron su trato con él y mi madre... Así que hasta tú puedes comprender que a los Zoe poco o nada nos importa lo que la nobleza diga de nosotros, y al Rey tampoco creo que le importe.
Zeke torció un poco los labios, era claro que Hanji no sería una amable dama con él, era tan complicada y difícil de tener que solo podía desearla más, en especial con aquellas ropas que resaltaba su belleza física.
—Solo baila conmigo una pieza. — Pidió Zeke haciendo una elegante reverencia extendiendo su mano.
Pero Hanji miró a otro lado y simplemente se fue dejando al rubio con la mano extendida. El miró al frente como los compañeros de Hanji procedían a moverse también mientras Moblit le miraba con desagrado.
Zeke se enderezó mientras apretaba la mano en un puño a un lado pero no podía hacer mucho sin hacer una escena de aquello.
Hanji caminó por el salón atrayendo miradas e incluso algunos de los presentes trataron de llamar su atención pero la castaña les pasaba de largo. No pretendía pasar tiempo con nadie más que Levi, el cual ya había demorado en llegar, por lo que tendría que improvisar evitando que le pidieran bailar.
Sus finos pies se dirigieron hasta un alto Alfa que apenas terminado de hablar con un invitado había sido abordado por unos cuantos omegas de la corte que se mostraban deseosos de bailar con él.
Erwin trataba de negarse amablemente pero en eventos como ese los omegas aún sin pareja se volvían terriblemente insistentes en sus pretensiones de conquista.
Hanji llegó hasta Erwin y haciendo aún lado a los omegas tomó a su amigo del brazo para llevarlo con ella.
—Erwin, baila conmigo. — Pronunció ella llevándoselo de entre aquellos omegas. —Te salvé, ahora tú ayúdame hasta que aparezca Levi.— Continuó ella una vez llegaron donde las parejas bailaban.
Erwin tomó a Hanji por la cintura.
—Ahora ellos se enojarán por lo que haces. — Afirmó Erwin llevando a Hanji por la pista.
Pero ella sonrió despreocupada.
—No importa, ellos solo son unos oportunistas y qué mejor objetivo que el hijo de un Duque.
Erwin sólo meneó la cabeza, siempre le había parecido curioso cómo Hanji se tomaba las cosas con tanta simpleza.
—Lo sé, por cierto. Tu vestido es algo... Impactante.
Hanji parecía conforme con ello.
—Quiero sorprender a Levi.
—Vas a hacer que le de un infarto, él es más reservado, no le gusta llamar la atención. — Afirmó Erwin.
Hanji rio, aun esperaba ver el rostro de Levi cuando la vea.
—¿Y como va Mike? Sabía que él anunciaría su compromiso hoy... ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo? Tengo que esperar hasta el anuncio del Rey, es injusto y discriminación yo tambien soy hija de un Duque.
Erwin, sonrió por las quejas de Hanji, era un poco gracioso verla molesta por ello, pero era claro que al permanecer lejos de la corte no tenía claro algunos detalles.
—Bueno no es por discriminación querida Hanji. — Comenzó a explicar Erwin. — Tanto Mike como tú son hijos de duques en la misma postura. Contraerán matrimonio con plebeyos. Pero Nanaba es una chica sin vínculo alguno con alguien de la corte, una moza de Palacio. Lo que permite que Mike solo tenga que informar y con la aprobación de sus padres es suficiente solo hacer un anuncio.
En tu caso, Levi aunque también es un plebeyo está bajo la protección del Rey y eso significa que nadie puede pretenderlo sin su aprobación, por lo que solo una vez que el Rey anuncia que acepta la relación, se puede hacer lo que la familia de Mike ya realizó que es aceptar a Nanaba en su círculo además de que ella no tiene más familia. En tu caso ahora tus padres darán algún detalle para demostrar a La Corte que admiten a Levi y su familia en su propio círculo. Y Lady Kuchel te cederá la mano de su hijo.
Y si crees que eso es demasiado protocolo espera a conocer los requerimientos de la boda.— Explicó el rubio mientras notaba como su querida amiga fruncía el ceño ante tanto protocolo y demostración pública. Era claro que no pensaba pasar por eso. Erwin meneó la cabeza. — No te preocupes demasiado por ello, al menos Levi no tendrá que pasar por los momentos incómodos que Nanaba ahora, mira al fondo ahí está ella con Mike, no como moza sino con un bonito vestido y, bueno, por ahora casi toda La Corte la mira mal porque ya saben del anuncio de Mike. Mi padre me contó que cuando el Duque Zoe anunció que se casaría con la hija de un comerciante, La Corte lo despreció, afortunadamente el Rey aprobó el compromiso.
Hanji giró la cabeza buscando a los rubios y en efecto ambos estaban a un lado, cerca de uno de los ventanales, y con ellos la madre de Mike, una mujer bajita pero de mucho carácter que aunque había nacido en una familia noble también había crecido su juventud lejos de La Corte por lo que era mucho más sencilla y amable que las damas de la corte, siendo la tercera en el grupo que formaban con la madre de Hanji y Kuchel, que en su momento tuvieron que pasar por el desprecio de La Corte, habían construido una buena relación entre ellas.
La plática, mientras bailaban, era amena hasta ese punto cuando una figura se acercó a ellos usando un tono refinado y amable.
—Erwin Smith hijo del Duque Smith. Lady Zoe, tengan una hermosa noche aun cuando afuera llueve. Disculpe la interrupción pero me gustaría que me permitiera bailar una pieza con Lady Hanji.
Ambos se notaron un poco sorprendidos ante las palabras de Willy Tibur ahora frente a ellos. Erwin recordó rápidamente la carta enviada a Hanji a su vez ella sintió la intriga de los hechos anteriores.
Erwin la miró esperando una respuesta de su parte, Hanji se mostró confiada por lo que cedió su mano a la de Tibur, por lo que se retiró con un gesto de cortesía.
Tibur colocó su mano sobre la cintura de Hanji y con la otra sostuvo la de ella. Hanji pudo sentir desde el primer movimiento que él estaba bastante bien instruido en el baile pues tomó la guía de este con maestría llevando a la castaña por la pista en elegantes movimientos al compás de los violines de la orquesta.
—Bailar con usted mi Lady es como llevar una suave ráfaga de viento entre las manos. — Alabó Willy aún que Hanji prefería ser más directa.
—Tiene la labia de un caballero experimentado en halagar mujeres, pero sé que en sus tierras lo espera una esposa e hijos, es algo de conocimiento público, así que no creo que su intención sea alabarme de forma tan coqueta. Conozco sus coordenadas y vi los escudos en las tarjetas, su escudo de regente y un sello de paso ahora dígame ¿qué pretende?
Willy sonrió casi con satisfacción por las palabras de Hanji.
—Creo que fue un acertijo muy fácil para mi Lady. ¿Qué más descubrió de mí pequeña carta?
Hanji pensó un par de segundos.
—Que era papel de lino muy fino, hecho a mano, por supuesto realizado sólo con recursos cultivados en Marley. También note que las tarjetas tenían una señal de salida marítima. Pero me falta información para definir lo que quiere decir.
Willy giró el baile hasta donde pudieran ver el trono.
—Me gustaría invitarla a que viaje a Marley donde pueda ver los inventos de los investigadores de mis tierras, sé que se maravillará y una opinión nueva sería fantástica para mi gente. Claro su padre y madre pueden venir, su omega y la familia se él también son bienvenidos.
Hanji le miró con gesto serio su incredulidad era clara.
—Señor Tybur. ¿Será que esa invitación tiene como objetivo retenernos en Marley?
Willy miró a Hanji un poco tomado por sorpresa ante lo directo de la chica.
—No sé qué le hace pensar tal cosa, Lady Zoe, solo estoy sugiriendo un intercambio intelectual. ¿No sería eso bueno para ambas naciones?— Se excusó Willy.
Pero Hanji era demasiado sagaz como para dejarlo pasar.
—Señor Regente, su forma de presentarlo es buena y lo admito, logró mover mi curiosidad, pero el que sea la más joven de mi familia no me hace crédula. Me criaron para ser fiel a La Corona y, debido al puesto que tienen los Zoe en La Corte y para con el Rey, salir del mismo reino requiere de la aprobación del Rey. Lo mismo aplica para los Ackerman, quienes son sus personas de confianza. Irnos del mismo simplemente porque sí nos pondría en una mala postura y si nos vamos porque alguien nos presiona sería secuestro, aunque dudo que alguien pueda secuestrar a los Ackerman. Creo le resulta muy conveniente que yo me una con Levi en matrimonio, así tiene ambos lados como uno.
Willy se sintió momentáneamente atrapado por Hanji que básicamente tenía razón en lo que decía. Por lo que sólo le quedó obligarse a sonreír y fingir inocencia.
—Lady Zoe, me ofende con esa idea. No haría algo que pudiera provocar un conflicto entre ambos reinos. Me alegraría que aceptará mi invitación e informaré de esta petición a su majestad Uri si eso la hace confiar en mí.
La pieza terminó y Hanji se separó de Willy, en aquel momento sintió como algo llamaba su atención haciendo que volteara hacia la puerta y ahí los vio
Kuchel y Levi habían llegado. Ella vestía un bello vestido gris claro, con decoración de flores azules bordadas en la parte baja como una delicada enredadera que subía haciendo ondulaciones hacia su cintura. La parte de arriba mostraba su finos hombros y un delicado escote decorado con rosas formadas con suave gasa que dejaba ver un poco del inicio de sus turgentes pechos. Sus manos eran cubiertas por finos guantes y su negro cabello caía como una cascada ondulada sobre sus hombros y espalda. Kuchel mostraba aquella belleza nacida en su adolescencia y que los años sólo parecían asentar.
Durante mucho tiempo hombres de la corte intentaron seducirla con malas intenciones pero sólo fue antes de que Kenny interviniera y el mismo Rey advirtiera un severo castigo a quien intentara lastimarla.
A su lado el segundo motivo de los conflictos de interés de La Corte. Su hijo Levi, claro heredero de la belleza de su madre. Omega pero lejos del alcance de los deseos de los Alfas, muchos lo odiaban por no poder tomarlo, otros porque lo intentaron y el resultado fue una humillación que no pudieron superar. Ahora él aparecía usando aquel traje cortado a su medida de tonos oscuros que acentuaban su cabello azabache y piel de porcelana. Al final había cedido en usar aquel chaleco corsé que marcaba la curva de su espalda y la cintura. Sus pasos enfundados en botas negras y altas marcaban fuerza y seguridad. Hanji tenía razón cuando dijo que él desfilaba en lugar de solo caminar.
Las miradas se posaron en él de inmediato, Kuchel que iba tomada de su brazo sonrió y habló suavemente.
—Ahí está Hanji, ve con ella.
Levi giró sus ojos buscando a su Alfa. Mientras Hanji curvó sus labios y sus ojos brillaron con la imagen de Levi al que consideró mucho más atractivo en aquel momento. Realizó una corta reverencia a Willy como despedida de su baile y fue a donde Levi.
Cuando el omega vio a su Alfa caminar de frente hacia él sus ojos se abrieron con sorpresa. La visión de aquella hermosa figura envuelta en telas y cuero le cortó la respiración por un par de segundos.
Hanji se veía hermosa y sexy, al mismo tiempo irradiaba un aura dominante con su atuendo, era un vestido sin duda pero lejos de las capas delicadas que portaban otras damas. Era una hermosa flor perfumada rodeada por afiladas espinas, una copa del más exquisito vino del que sabes que el borde de cristal está afilado.
Él continuó su paso firme hasta ella, pero al encontrarse se detuvieron uno frente al otro, debían ir con cuidado el instinto les instaba a demostrar la seriedad de sus intereses ahora que estaban rodeados de Alfas y otros omegas. Ambos sabían que, desde que entraron, los ojos de otros interesados no se habían despegado de ellos.
Levi dejó que su aroma se extendiera suavemente en torno al metro que los separaba. Un aroma a té suave y delicioso que podría provocar a otros Alfas. La acción puso en alerta tanto al grupo de Hanji donde Moblit discretamente había llevado su mano hacia su corbata listo para tirar de ella y poder liberar la piel de su cuello en caso de tener que usar su aroma que naturalmente alejaría a Alfas y omegas en el salón.
Mientras, al otro lado, el mismo Uri dio una mirada rápida a Kenny quien sólo asintió también listo para doblegar a todo Alfa demasiado impetuoso usando su aroma de Alfa puro o incluso "La Voz"**.
Uri había ordenado que todo debía ser perfecto pero hasta el sabía que una acción así era imprescindible e incontrolable entre Alfas y omegas, además de ser la razón de que las cosas se pongan complicadas en las reuniones sociales. Aún así, aquello decía otra cosa, instintivamente Levi estaba mostrando su interés en Hanji como pareja, cosa que sucedía no solo cuando eran destinados si no cuando también el Alfa era dominante y superior a otros prospectos lo que podría afirmar el comentario que Kenny le había hecho antes.
Hanji podría ser una Alfa superior y aún no lo sabía. Aunque ahora era el momento de ver cómo reaccionaba ella si era dominante entonces mandaría el mensaje de que si alguien más se interesaba en Levi tendría que pasar sobre ella.
Y por lo que le había contado el Duque Zoe, Hanji no temía el enfrentamiento.
Hanji percibió el aroma de Levi así como otros cercanos que parecieron un poco ansiosos. Pero la joven castaña emano el propio, la mezcla de hierbas finas secadas al sol. Un aroma particularmente sofisticado para una Alfa hembra y curioso que se complemente con el de Levi, eran de las plantas antes de la preparación del té listo para saborear.
La fuerte carga de feromonas aplacó los deseos de otros Alfas, esto les dictaba que no podrían ganar contra Hanji. Ella cerró la distancia entre ambos y se inclinó colocando su nariz a un lado del cuello de Levi y él cedió, como nunca nadie creyó llegar a verlo.
Movió su cabeza aún lado dejando su blanco cuello al descubierto en una pose que permitía el acceso a su glándula omega. Un completo acto de fe, pues Hanji podría perder el control en cualquier segundo y abalanzarse sobre él hundiendo sus colmillos de Alfa en su cuello perforando su glándula.
La familia de ambos involucrados contuvo la respiración por inercia, los labios de Hanji temblaron por un segundo luchando por contraer y no dejar libres sus colmillos, pero los inhibidores en su sangre lograban su objetivo y ella pudo controlarse. No faltaría al respeto y confianza de su omega frente a todos. Se enderezó aún disfrutando del aroma a Té de Levi y tendió su mano para que él la tomará y pudieran bailar.
Uri suspiró pesadamente.
—Procedamos a la firma de acuerdo para poder llegar al punto de ellos.— Ordenó y los Duque afirmaron para ir trayendo a los invitados uno a uno.
Afuera la tormenta aumentó.
Hanji y Levi bailaban, esta vez ella guiaba los pasos. Era un momento casi íntimo aún rodeados de otras parejas.
Mike y Erwin se miraron un momento con una sonrisa corta. Ambos aún tenían aquella sensación de sorpresa de un principio, Hanji y Levi eran tan diferentes entre sí que el hecho que fueran pareja parecía sólo obra de un milagro.
Ella con una sonrisa a flor de piel y el tan serio siempre, demasiado opuestos que ambos pensaban que la idea del matrimonio falso se llevaría a cabo, pero las cosas habían salido mejor de lo planeado. Incluso si Hanji hubiera crecido en el Palacio era probable que ellos hubieran sido un matrimonio muy joven.
Era claro que al despertar en sus clasificaciones el vínculo lo habría unido como ahora pero siendo tan jóvenes pudo haber traído complicaciones.
Aunque nada de esas suposiciones importaba pues ahora se veían muy felices y eso era lo primordial.
—Se ven bien juntos, solo que será una pena ya no ver a Levi en el Palacio, porque seguramente después de que se casen Hanji se lo llevará a la casa de campo de su padre. — Afirmó Nanaba.
—Tal vez sea Hanji la que viva en el Palacio ahora.— Le animó Mike. —Recuerda que Kenny siente está al lado del Rey y no creo que Kuchel quiera irse, es más probable que Hanji y la Duquesa Zoe se instalen en el Palacio, después de todo el Duque está más tiempo aquí que en su casa de campo.
Nanaba sonrió y se abrazó del fuerte brazo de Mike. Ella también estaba nerviosa, si bien el anuncio de Mike sería más simple y quedaría poco notoria a comparación de las actividades del Rey y su anuncio sobre Levi, sería inevitable los malos comentarios contra ella y su unión con un hombre importante de La Corte como Mike.
En la pista Levi y Hanji continuaban bailando, casi en su propio mundo, sin importarles lo que hubiera alrededor cuando repentinamente fueron interrumpidos.
—¿Me permitiría una pieza con su acompañante?, Lady Zoe.
Ambos se detuvieron mirando a quien hablaba, Levi frunció el ceño ante esto, era el Alfa de antes el que le había molestado cuando recogía las flores junto a Nanaba aunque la primera en hablar fue Hanji.
—No.— Respondió en un tono serio casi cortante, provocando la sorpresa del hombre.
—Lady Zoe, soy un emisario de la Tierra del Norte y Heredero de La Corona de mi Reino, por lo que su respuesta es inapropiada.
Hanji se separó un poco de Levi para ver de frente al otro Alfa.
—Lo sé , señor, El Emperador mandó a uno de sus sirvientes a decirme lo ocurrido por la tarde, no lo mencioné a nadie por que no creí que fuera a insistir.
—Lady, dígame. ¿Es consciente que varios Alfas, además de negociar con Su Majestad, tiene decidido ofrecer un valor agregado para comprar este omega. Mucho le han mirado haciendo labores en el Palacio, es sabido que está bajo la protección del Rey y al ser un omega sin más peso que un sirviente se puede ofrecer un trato para pedirlo como parte de un acuerdo.
Hanji frunció sus finas cejas y caminó decidida hacia el Trono seguida por Levi.
Uri, que ahora estaba en una pequeña mesa junto a este firmando unos documentos con otro de los invitados, apenas si había notado que pasaba algo en la pista.
Hanji se paró a un lado, sin interrumpir el protocolo, esperando que Uri la mirara, lo que sucedió tras dar un corto apretón de manos con el otro monarca e intercambiar entre ellos dos bellas cajas, presentes entre ambos para cerrar el acuerdo.
Uri giró colocando el presente recibido en manos de su consejero y padre de Mike que los colocó en otra mesa tras el Trono.
—Dime, querida ¿Qué te sucede? Puedo olfatear tu tensión en el aire.— Cuestionó Uri manteniendo su porte serio pero amable, también una de sus formas de dar a entender que era un hombre con poder pero accesible a lo que pasaba a su alrededor.
Hanji tomó aire tranquilizándose antes de hablar, sabía que aunque Uri fuera alguien amable y que la apreciaba, ella debía poner de su parte y no arruinar su evento perfecto, en especial por el peso de este, debía portarse a la altura.
Ella realizó una reverencia y después habló.
—Majestad, entiendo que su voluntad y libre uso de sus servidores es algo indiscutible, pero deseo poder oponerme a cualquier negocio que implique a Levi.
Uri miró al hombre tras Hanji y comprendió rápidamente lo que ocurría, aunque aún estaba ocupado para desviarse en sus anuncios.
—Levi se encuentra bajo mi protección y aunque tiene varios pretendientes e interesados en él, yo tengo un anuncio que dar sobre este omega, si bien no está disponible para tratos o ser usado como dote en algún acuerdo, al finalizar con los asuntos más importantes anunciaré mi decisión sobre éste. Así que, mi Lady, como Alfa puede tomar la postura permitida ante la situación, todos los Alfas conocen a lo que se enfrentan si su interés es mayúsculo en algún omega, en especial si tiene competencia. Claro que no quiero escándalo en la sala, pero la terraza del salón está techada aún así el viento y la lluvia arruinarían sus ropas si desean enfrentarse.
Hanji escuchó, miró a un lado donde estaba su padre que ya la reprendía con la mirada, aunque él no podría intervenir si ella decidía retar al otro Alfa, aunque por otra parte ese Alfa era uno de los invitados y no quería ocasionar problemas.
El involucrando en tanto miró a Levi y se acercó atreviéndose a pasar uno de sus dedos por el contorno de su mentón como quien acaricia una mascota dejando ver que, para él, los omegas eran como objetos que podía tomar gracias a su postura de poder.
Ante la situación Kuchel y la Duquesa que ya estaban juntas se miraron preocupadas por aquel atrevimiento.
Kenny mostró un gesto de disgusto ante el toque inapropiado sobre su sobrino pero en aquel punto sólo Hanji tendría permitido actuar, incluso el mismo Levi tendría que someterse a las reglas del estatus social en aquel momento para no arruinar el baile. Por lo que el gesto del omega sólo reflejó creciente disgusto apartando la mano de su rostro pero sin la fuerza de un golpe.
El Alfa sonrió.
—Eres muy hermoso, me gusta tu carácter aguerrido y aun si eres parte del imperio estoy dispuesto a encarar a mi competencia.
No hubo más toque, la mano del sujeto fue tomada con fuerza esta vez por Hanji que lo obligó a retroceder un par de pasos a la fuerza con su avance, cerró el agarre sobre éste y apretó lo suficiente para mostrarle que no era una "dama delicada".
El hombre abrió los ojos con sorpresa y dolor ante la insospechada fuerza de agarre de Hanji que le escoció la piel bajo la tela.
Tiró con brusquedad liberándose formando un gesto hostil hacia Hanji, gruñó y su aroma de Alfa se hizo presente, un aroma a pasto sesgado fue percibido, cargado de feromonas agresivas.
El grupo de Hanji se mostró preocupado, Moblit dio un paso al frente pero una mano lo detuvo sujetándolo desde el hombro. Era Erwin que miraba la escena con seriedad.
— No lo hagas Moblit, no ahora. Si intervienen, Hanji quedará mal, como una Alfa inferior que debe ser ayudada por otros en un enfrentamiento que sólo es de dos.
El aroma era intenso, claramente presente en un Alfa hostil, probablemente ya un tanto alterado por su parte instintiva.
Ambos se miraron fijamente como dos lobos a punto de luchar. Comenzaron a caminar lentamente formando un círculo dentro del espacio que los presentes habían dejado ante lo que sucedía.
Parecía que la pelea era un hecho, Hanji gruñó mostrando sus colmillos.
Uri miraba desde su Trono y ordenó en voz baja.
—Que no lleguen a la sangre.— Kenny, a su lado, entendió aquello. Si bien no debía intervenir tampoco podían permitir que Hanji lastimara al invitado.
El Alfa rival avanzó primero pero ella lo esquivó sujetando el brazo de éste reteniéndolo, mientras dejaba que su aroma y feromonas lo cubrieran.
Él se soltó, con la carga dominante de Hanji aturdiéndolo, el aroma a hierbas de té de Hanji le escocía la garganta, ella poseía una carga mayormente dominante y agresiva. Tendría que pelear en serio y había una alta probabilidad de no poder derribar a la castaña. Su sentido común le dictó que no valía la pena exponerse aún cuando el omega fuera de su interés. Se tomó unos segundos para recuperar el aliento. Miró a Levi, que permanecía a un lado, y con un gesto de desagrado le dijo "No lo vales" para retirarse del área.
Hanji dejó salir el aire, que había estado reteniendo en su pecho en espera del ataque que ya no ocurriría, había logrado alejar a la competencia sin usar sus puños. Caminó hacia Levi y tomó sus manos, ahora mostrando nuevamente su sonrisa.
—No tienes que pelear por mí, yo mismo podría alejarlos.— Expresó él.
Hanji mantuvo su sonrisa.
—Oye, no me quites el gusto de mostrarles que no soy una simple Alfa.
Ambos se miraron por varios segundos mientras alrededor otros cuchicheaban sobre lo que ocurría. Uri respiro tranquilo, al menos no habría disturbios y Kenny no tendría que actuar. Aunque aún no aparecía el otro omega que podría ser problemático.
En otra área del salón los emperadores también habían estado mirando con interés lo que ocurría pero igual que Uri consideraron que Hanji había mostrado lo necesario para evitar más intereses sobre Levi.
—Lady Zoe es una Alfa muy imponente, además su atuendo es excelente. Yo también quiero vestir así. — Dijo Mikasa a un lado de sus padres.
—¿Qué? — Cuestionó su padre con un tono de negativa. — No hija, esas ropas son muy reveladoras y van contra la vestimenta del imperio.
Mikasa frunció los labios e hizo un mohín por la negativa pero estaba segura que sí se lo pedía a Hanji seguro le conseguía ropa para su propósito.
—Hazle caso a tu padre cariño. ¿Por cierto dónde está Sasha? — Completo su madre al tiempo que notaba la ausencia de la amiga de su hija.
Los tres miraron alrededor buscando a la otra joven, Mikasa la ubicó casi al otro lado del salón en la mesa de platillos, por lo que solo suspiró y fue hacia donde estaba.
Sasha, por su parte, se mostraba feliz probando todo lo que había en la mesa, su boca llena degustaba cada platillo nuevo queriendo conocer cada sabor cuando un joven vestido de blanco le tocó el hombro y con voz severa le habló.
—Disculpe mi Lady pero no debería de consumir la comida de esa manera, es muy maleducado de su parte, ¿Acaso no ha comido en días?
Sasha se giró para ver quién le hablaba, este era un joven rubio que portaba un uniforme de cónica con un distintivo bordado que mostraba su pertenencia al grupo de cocineros reales.
Y claro, se atrevió a reprenderla porque logró identificar que ella era parte de la guardia real de algún invitado, por la ropa que usaba.
—¿Tu cocinaste esto? — Preguntó Sasha ignorando él regaño anterior.
—Claro, soy Nikolo, uno de los cocineros de la Corte Real y tú estás arru... — Quiso decir pero Sasha habló de nuevo.
—¡Todo es delicioso! Eres el mejor cocinero que existe, nunca había probado algo tan bueno...
El rubio cocinero no supo qué decir a las palabras de la chica, nadie lo había alargado de forma tan repentina y rara. Pero más aún le sorprendió el descaro de la joven de hablar mientras seguía comiendo.
—Sasha, por favor, come como la gente decente, una cosa a la vez. — Escuchó Nikolo a su lado, por lo que tuvo que hacerse a un lado cuando vio a la princesa del imperio, realizó una reverencia y estaba por irse pero Mikasa se dirigió a él. — Por favor, discúlpala. Ella en verdad ama la comida y no puede resistirse a los platillos nuevos que en verdad le han gustado.
Nikolo sonó un poco nervioso siendo que no esperaba tener interacción alguna con ninguno de los invitados, de hecho él ni siquiera hablaba con la gente de la corte.
—No es necesario que se disculpe, Princesa, yo... Solo...
—¡Prueba esto! — Interrumpió Sasha colocando una fresa cubierta de crema cerca de la boca de Mikasa. Dejando ver que ambas chicas estaban muy lejos de la esperada relación de princesa y dama de compañía.
Aunque la situación se vio interrumpida por algunos cuchicheos referentes a alguien. Los tres miraron hacia la puerta y ahí estaba el segundo posible problema que Uri había pensado.
Eren había llegado al baile, vestía un traje negro tanto camisa como pantalón y sobre este un chaleco corsé de omega bordado de un tono verde esmeralda que trazaba elegantes formas sobre este y hacia juego con el verde de sus ojos, la corbata de seda blanca contrastaba y caia lisa sobre su pecho como parte de la simetría que formaba sus cabellos largo al lado de su cara cuidadosamente peinados.
A diferencia de Levi, Eren no reparaba en dejar clara su clasificación aunque él había aprendido a usarla en su beneficio.
El castaño caminó con paso seguro por el salón mientras era seguido por otro chico de cabellera rojiza y uniforme de la guardia que parecía incómodo casi molesto por todas las miradas que se posaban ahora en Eren.
El castaño avanzó seguro hasta una pareja en especifico.
—Linda noche Lady Zoe, aun cuando afuera llueve. ¿Disculpe me permitiría bailar una pieza...— Cuestionó inmediatamente a la pareja haciendo que Hanji dudará y Levi le mirará con molestia por ir descaradamente por su hermosa Alfa. Pero Eren completa la petición desconcertando a ambos. —... Con Levi.
—¿Qué? — Pronunciaron a la vez ambos.
Aunque Eren no perdió el tiempo y no permitió que procesaran la petición, tomó de la mano a Levi llevándolo a un lado aún con el riesgo de que éste lo mandara directo al suelo por su atrevimiento.
Hanji se quedó mirando por unos segundo ante lo sucedido, ¿que debía hacer? Eren no era otro Alfa por lo que no lo percibía como una amenaza, más bien como un chico maleducado que le acaban de robar a su pareja de baile.
Eren tomó la posición de guía en el baile alejando a Levi unos metros.
—¿Qué pretendes? ¿Acaso tienes deseo de perder los dientes?— Gruñó Levi por aquello pero Eren ahora parecía serio, usando el baile solo para poder hablar lejos del chico que le acompañaba antes.
—Tengo algo que hablar contigo y está es la mejor manera de alejarme de Folch, mi hermano le ordenó seguirme para vigilar que "no cause problemas" por lo que se me ha pegado como mi sombra. Yo... Necesito hablar con Lady Zoe pero se que no podré si estas con ella todo el tiempo, no tengo interés de conquistarla solo necesito su ayuda.
Levi frunció el ceño con desconcierto, ciertamente era lógico, con la reputación de Eren no le dejaría acercarse a Hanji, pero con esa petición tan sorpresiva lo había descolocado.
En la mesa de comida ahora Mikasa miraba embelesada la llegada del chico omega de antes y su interés ya no estaba en Sasha, la fresa o Nikolo.
Nikolo por su parte miró también hacia dónde todos parecían mirar, sabía que era Eren, igual lo conocía y los problemas que solía causar pero no era alguien que tomara su atención o interés.
Pensó un momento en la chica amante de su comida y cómo mostraba encanto por esta ya que seguía con las fresas. La observó un momento antes de que su atención fuera llamada nuevamente al ver que al fondo uno de los mozos de servicio llevaba una botella de vino.
Sus cejas se fruncieron ligeramente, aquel no era uno de los mozos que debían estar en el baile atendiendo. Lo siguió con la mirada hasta que se perdió entre la gente llevando aquella botella en las manos.
Nikolo era el encargado de cuidar que los detalles de la mesa se mantuvieran impecables, no podía fallar o no le darían un encargo tan importante de nuevo. Miró a Sasha ahora parada junto a Mikasa viendo a Eren, ella había tomado uno de los platos de porcelana lleno de fresas para sí, no parecía algo tan grave.
Se movió de la mesa para decir a una de las mozas que vigilara a Sasha y fuera retirando los platos que dejara por ahí. Él quería ver que estaba haciendo el otro mozo con esa botella y esperaba que no estuviera robando vino.
Lo siguió desde una distancia prudente hasta un pasillo donde lo vio encontrarse con otra persona a quien entregó la botella, éste retiró la etiqueta de la misma para colocarla en otra exactamente igual que devolvió al primero.
—El príncipe Rod... ¿Qué está haciendo? — Murmuró Nikolo entre labios al ver la acción, cuando notó que la botella fue regresada se movió para evitar ser visto.
Regresó al salón para colocarse junto a la mesa y observar cómo aquel mozo dejaba la botella en el lugar donde estaba la otra. El rubio se mantuvo serio, disimulando. Sabía que aquello era algo sospechoso, debía hacerse con esa botella.
Gracias por leer.
Nos leemos pronto, espero.
Notas:
La voz: Esta es una habilidad presente en los Alfas, una entonación fuerte y dominante que provoca un efecto de sumisión en Alfas con menor clasificación o autoridad. Así como provocar que un omega se doblegue a la voluntad del Alfa.
El uso de la voz en realidad puede ser mal visto si el Alfa la usa para sacar provecho o abusar de otros, aunque normalmente se ve su uso cuando dos Alfas se enfrentan y uno trata de doblegar al otro imponiéndose.
Los Alfas con mayor carga dominante poseen un efecto más fuerte en el uso de "la voz". Esta habilidad no afecta a los betas salvo alguno que fuera muy sensible.
Los omegas tienen una habilidad ligeramente parecida a "la voz" del Alfa aunque a esta se le conoce como "chillido", aunque el nombre suena un poco de menos tiene un uso adecuado.
En el fic Kenny no usa La Voz debido a que en su caso produce un efecto muy fuerte al ser un Alfa puro y no sería bien visto por casi nadie, así que solo es un recurso en casos necesarios.
Por ejemplo, si Hanji hubiera peleado con el otro noble, Kenny habría usado La Voz para que se detuvieran y no arruinaran el baile.
Chillido: Es la capacidad del omega de emitir un grito capaz de dañar el oído de los Alfas. Normalmente es un método de defensa para aturdir a algún agresor y poder escapar. Cuando el omega está enlazado con un Alfa este chillido le permite llamarlo como una señal de auxilio, en todo caso aun cuando el Alfa no esté en el rango del sonido será capaz de sentir que su omega está en peligro.
Otro punto importante es que si el omega está enlazado con un Alfa superior el chillido puede hacerlo entrar en estado de "conmoción" lo que lo convierte en un depredador directamente.
Alfa superior: Es una clasificación rara que solo se puede dar en Alfas clasificados como tipo "A", estos desarrollan su fuerza, habilidades e instinto más allá que los Alfas estándar lo que los coloca en la parte más alta de la pirámide de poder. No suelen tener competencia en los aspectos de fuerza y son difíciles de vencer.
Otra forma de acceder a este nivel superior es ser un Alfa puro, el cual es un Alfa nacido de una familia conformada solo por Alfas, aunque esto es difícil ya que se está hablando de reproducción selectiva donde las parejas se crean seleccionando solo a Alfas tipo A, para que sus hijos a su vez se unan a otros Alfas. Lo que es difícil porque las parejas de Alfas no suelen funcionar al ser ambos dominantes.
También un Alfa puro es capaz de enfrentarse en misma condiciones a un Alfa superior en conmoción aunque es claro que la pelea sería violenta y brutal para ambos.
Estado de conmoción: El estado de conmoción es cuando el Alfa queda bajo el dominio de su parte instintiva para combatir con toda su fuerza y agresividad, no entra en razón y solo se detiene una vez su rival está fuera de combate ya sea porque murió o es un despojo.
En este estado no reconocerá a nadie salvo a su omega al que tendrá instinto de proteger también este puede hacerlo volver en sí usando sus feromonas para tranquilizarlo.
También es posible que el Alfa en conmoción no ataque a otros omegas que estén en el lugar. ¿Recuerdan "con olor a té" durante el juicio cuando Kenny le enseña a Levi el celular? bueno esta es la razón de por qué a él no le hizo nada.
