Nos acercamos a la recta final de este viaje por Kanto, pero quedan aún bastantes cabos sueltos. Este capítulo está diseñado para encaminar a los eventos que cierren bien una de las subtramas que iniciaron en la primera temporada, pero que no se terminaron de cerrar en su totalidad. Espero que no sea confuso, y que sea lo suficientemente intrigante. Que lo disfruten.


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 2: Kanto.

Capítulo 42: Conspiraciones Pokémon.


Región Kanto. Ruta 17. Sendero Bicicleta/Pokémon.

-¿Un Qwilfish de tipo Siniestro? –una vez que Yuuji llegó a la Ruta 17, se dirigió a la Poképarada más cercana para llamar a Zawako, mientras sus Pokémon aprovechaban el momento para desayunar, siendo el Aerodactyl de Yuuji el centro de atención de la mayoría de los entrenadores que habían parado también para alimentar a sus Pokémon, mientras los niños estaban más interesados en Torchic, a quien no habían visto antes al Torchic no ser un Pokémon de Kanto, además de que era lindo para ellos, y deseaban jugar con él- Creo que he escuchado al respecto, en uno de mis libros más viejos. ¿Por qué quieres saber sobre ellos? –preguntaba Zawako, mientras buscaba dentro de su mochila, hojeando algunos libros y empujando a Omanyte para evitar que usara sus plumones para rayar sus hojas.

Zawako se encontraba en medio de la Zona Safari, en el campamento del Valle de los Dratini, pero había accedido a tener esta conversación con Yuuji antes de que ambos iniciaran sus responsabilidades del día, aunque Zawako hubiera preferido no hablar de biología Pokémon en esos momentos, sino simplemente charlar.

-Conocí a alguien que me contó sobre ellos. Una chica… -comenzó Yuuji, cuando escuchó, y miró del otro lado de la pantalla, a Zawako cerrar el libro que consultaba en esos momentos-. Me dobla la edad, no me gustan mayores. ¿Y me crees tan tonto para hablarle a mi novia actual sobre otras chicas? –se quejó Yuuji.

-Podrías al menos no mencionarlo con un "conocí a alguien", ¿cómo crees que suena eso? –se fastidió Zawako, Yuuji desvió la mirada, incómodo por las palabras de Zawako- Aquí está… Enciclopedia Pokémon Básica, por el Profesor Laventon. Coloquialmente conocida como la primera Pokédex, contiene información sobre los Pokémon de la región Hisui, nombre con que se conocía a la región Sinnoh hace 320 años. El Pokémon que mencionas, Overqwil, se extinguió hace aproximadamente unos 100 años. No hay forma alguna de que este "alguien al que conociste", hubiera podido ver uno con vida. Te mintió –aseguró Zawako.

-Ella nunca dijo nada sobre haber visto a uno con vida, ¿quieres dejar los celos para otra ocasión? –se quejó Yuuji, pero Zawako ya había entrado en modo acusatorio- Overqwil se extinguió hace unos 100 años, lo entiendo. ¿Sabes hace cuánto tiempo Qwilfish dejó de tener el tipo Siniestro? –preguntó Yuuji curioso, Zawako, cruzada de brazos, prefería preguntar más sobre la chica en cuestión, pero admitió para sí misma que Yuuji era todo menos un infiel, por lo que volvió a abrir su libro.

-Qwilfish no se extinguió como tal, más bien atravesó por un proceso de evolución adaptativa –prosiguió Zawako, Yuuji alzo una ceja en señal de curiosidad-. ¿Recuerdas cómo te dije que el término "evolución", no era el termino correcto para referirse al cambio por el que pasa un Pokémon cuando cambia su forma? –preguntó Zawako.

-Vagamente recuerdo que lo llamaste metamorfosis, y que la comunidad científica se rindió de corregir a la gente y terminó aceptando la palabra evolución –comentó Yuuji, Zawako asintió sonriente, orgullosa de que Yuuji le prestara atención.

-Así es. Y como la población en general secuestró el término evolución para referirse a la metamorfosis Pokémon, los científicos tuvieron que inventar el término evolución adaptativa, para referirse a la verdadera definición de evolución y así no confundir a la gente –le explicó Zawako, Yuuji parpadeó un par de veces, por lo que Zawako supo que Yuuji no lo entendía-. Solo… te explicaré el termino evolución adaptativa. Se refiere al cambio a lo largo de varias generaciones, normalmente forjado por mutaciones de la especie, que logran a través del tiempo asegurar la supervivencia de las especies más aptas. Si las especies no se adaptaran, terminarían extinguiéndose. Cuando una especie se adapta a un entorno, pero sigue existiendo como su forma previa a la adaptación en otras partes del mundo, a eso se le conoce como forma regional, por ejemplo, Vulpix, Kim tiene un Vulpix de tipo Hielo, pero el Vulpix de tipo Fuego aún existe, por ello el Vulpix de tipo Hielo es una forma regional –le explicó Zawako, y Yuuji asintió un buen número de veces, comprendiendo aquello-. En el caso de Qwilfish, alguna vez hace poco más de 100 años, tuvo el tipo Siniestro, pero lo perdió por diversas razones: adaptación, un mecanismo de defensa, mutaciones en la especie, pueden ser una multitud de factores, pero el punto es que el Qwilfish que es de los tipos Agua y Veneno existe, mientras que el Siniestro y Veneno ya no. Es entonces que el Qwilfish Siniestro y Veneno no es una forma regional, sino que el Qwilfish Agua y Veneno es la evolución adaptativa del Qwilfish Siniestro y Veneno, que terminó por extinguirse –terminó Zawako.

-La biología Pokémon es demasiado complicada… -se quejó Yuuji, Zawako suspiró por sus quejas-. Entonces es el mismo Pokémon pero del pasado, y que ya no existe porque fue reemplazado por el Qwilfish actual –resumió Yuuji.

-Una forma algo burda de resumirlo, pero básicamente sí –admitió Zawako-. La biología Pokémon es complicada, ambos Qwilfish podrían ser la evolución adaptativa de un ancestro en común, te doy un ejemplo, Omanyte, se cree que, al extinguirse, fue reemplazado por los Octillery, sin ofender –se disculpó Zawako, Omanyte movió su tentáculo indicando un "sin problema hermana", en el idioma Pokémon-. Así que, tal vez el Qwilfish Agua y Veneno, no es la evolución adaptativa del Qwilfish Siniestro y Veneno, sino más bien una ramificación de la misma especie. El problema es que, hasta los tiempos del profesor Laventon, no se registraban a los Pokémon porque se les tenía un miedo muy profundo, solo sobreviven leyendas y mitos, o cuentos para asustar a los niños. La labor de los Biólogos Pokémon es investigar y redescubrir el pasado, pero hasta que no exista un estudio más profundo sobre los Qwilfish, la teoría actual dictamina que el Qwilfish Agua y Veneno sobrevivió al abandonar el tipo Siniestro por alguna ventaja adaptativa. Hay registros de que los Qwilfish Siniestros y Agua eran demasiado agresivos, y el actual es un tanto más arisco, más no agresivo –explicó ella.

-Entonces la historia de Janine concuerda –se dijo Yuuji a sí mismo, lo que forzó a una vena a saltarse en la frente de Zawako al escuchar el nombre de la "conocida", de Yuuji-. Entonces, resumiendo. Overqwil se extinguió hace 300 años, y los Qwilfish Siniestro y Veneno hace 100 años. Eso me lleva a la siguiente pregunta… -comenzó Yuuji, y Zawako esperó-. Si supieras que la extinción de los Qwilfish se debió al ser humano, y no a una enfermedad, y tuvieras la oportunidad de resucitar a la especie. ¿Lo harías? –preguntó Yuuji.

-Esa es una pregunta muy sucia considerando que un Omanyte hace bocetos a mi lado –respondió Zawako, preocupando a Yuuji-. No creo que haya una respuesta corta, así que te diré lo que pienso: La comunidad científica en ocasiones realiza acciones éticamente cuestionables en la búsqueda de conocimiento. Hoy hay conocimientos de Anatomía Pokémon, porque alguien ya se manchó las manos, no me atrevo a decirlo de otra forma –comentó Zawako, Yuuji hizo una mueca, pero asintió-. Hoy conocemos del comportamiento de los Pokémon, porque otros ya arriesgaron sus vidas, e incluso las perdieron, estudiándolos. Y hoy aprendemos de los Pokémon del pasado, restaurándolos de sus fósiles –admitió Zawako, Omanyte saludó alegremente-. En resumen, la comunidad científica tiene cierta responsabilidad en realizar experimentos extremos para llegar a descubrir la verdad, y dejar el conocimiento a otros que lo refuercen, refuten, y complementen. Así que, si hubiera una forma de resucitar a un Overqwil, la comunidad científica se beneficiaría mucho de este conocimiento –admitió Zawako, y Yuuji asintió ya un poco más tranquilo-. Sin embargo, hacer este tipo de cosas es mucho más complejo de lo que crees, y podría tener repercusiones muy peligrosas –agregó ella, tornándose más seria de lo que Yuuji se esperaba-. Cuando una especie desaparece, todo cambia. Otra especie realiza su función ecológica, otras especies que requerían de la especie extinta, o se adaptan, o se extinguen también. La naturaleza es un equilibrio constante y cambiante, y la intervención humana siempre va a repercutir. Si la especie resucitada, no tiene lugar en este nuevo mundo, entonces debe quedarse extinta, sin ofender –agregó Zawako, Omanyte se rascó la concha sin entender a lo que Zawako se refería-. El reintroducir a una especie extinta, haya sido por mano del ser humano o no, podría generar un desastre tan grande como el que provocó con su extinción. Indistintamente, aún si es por obra del ser humano el que una especie se extinguió… no creo que traerla de vuelta sea lo mejor –admitió ella.

-No sé por qué sabía que dirías eso… -se preocupó Yuuji, esta vez fue Zawako quien no lo comprendió. Yuuji procuró intentar explicarle a Zawako, cuando su celular comenzó a sonar-. Es Anabel –comentó mientras mostraba su teléfono a la pantalla de Zawako.

-Muy solicitado por las chicas, ¿no lo crees? –preguntó Zawako molesta, Yuuji tan solo sudó frio- Como sea, necesito regresar a trabajar de todas formas. Llámame cuando llegues a Ciudad Azulona –sonrió Zawako, y colgó la llamada.

-Zawako puede ser algo insegura. Mira que tener celos de una mujer casada a la que ella conoce perfectamente –se preocupó un poco Yuuji, pero entonces tomó el celular-. Aquí Yuuji –respondió el.

Ciudad Azafrán. Aeropuerto Internacional de Ciudad Azafrán.

-¡Bonjour! –exclamó Anabel alegremente, se encontraba dentro de la zona de recolección de equipaje de Ciudad Azafrán, donde Looker de fondo correteaba a una Lila increíblemente hiperactiva tras llegar a su primera nueva región- Pensé que te interesaría saber que llegamos a Ciudad Azafrán, aunque llegamos con demasiada descompensación horaria, por lo que planeamos quedarnos a descansar y acoplarnos al horario de Kanto. ¿Ya has llegado a Ciudad Azulona? Podríamos compartir hotel y tal vez vernos para cenar –ofreció Anabel, aunque distrayéndose tras ver a Lila corriendo sobre la banda de recolección de equipaje con Looker persiguiéndola.

-Ah, sobre eso… tuve un retraso en la Ruta 18 ayer y terminé acampando dentro de una mansión ninja abandonada. Larga historia –comenzó Yuuji, ganándose de regreso la atención de Anabel-. Estoy en la Poképarada de la Ruta 17, debatiéndome entre tomar el Camino Bicicleta o el Camino Pokémon. Sea cual sea la ruta que tome, llegaré a Ciudad Azulona mañana por la tarde. ¿Es tiempo suficiente? –antes de contestar, Anabel escuchó el silbato de policía de la Oficial Jenny, quien ya discutía con Looker, aún sobre la banda de recolección, aunque ya había logrado capturar a Lila.

-Con algo de suerte, para ese entonces la hiperactiva de mi hija se habrá calmado ya –respondió Anabel, y del otro lado de la línea, el grito de sorpresa de Yuuji no se hizo a esperar-. Ya la tenía antes de que nos conociéramos. No creció dentro de mí en los tres meses que viví en Kalos –se quejó ella, mientras Looker llegaba, con Lila en brazos, y una multa por desobediencia civil.

-Eso explica muchas cosas… -respondió Yuuji desde su lado de la línea-. Bien, supongo que nos veremos mañana por la tarde, a menos que vuelva a verme involucrado en algún contratiempo absurdo –declaró él.

-Oh, eso tenlo por seguro –interrumpió Looker, sosteniendo a Lila como si fuera parte de una película clásica protagonizada por un Litleo. Anabel, notando la referencia, aceptó a Lila de manos de Looker mientras le entregaba el teléfono-. Habla Looker. La mansión ninja a la que te refieres, ¿no será de casualidad la mansión del Clan Alma? –preguntó Looker.

-Alma, Mahogany, Koga, la verdad es que no me quedó muy claro el asunto… -respondió Yuuji mientras miraba a su alrededor, preguntándose si alguien lo espiaba de alguna forma-. Oiga, ya no quiero problemas. ¿Va a decirme ahora que metí la pata y estoy nuevamente en el ojo del huracán? –preguntó él.

-Estás en el ojo del huracán, pero no por las razones que piensas –le respondió Looker mientras revisaba algunos archivos policiales confidenciales en su Tablet, y mostraba los resultados a Anabel, quien asintió en ese momento-. Recibí el reporte de tu madre. Sé que tuviste contratiempos. Pero un paso a la vez. No debes preocuparte por los clanes ninja, las operaciones de Koga, de Sabrina, e incluso de Surge, están presentes enteramente en Johto ahora, y no he descubierto aun el paradero de Blaine. El Equipo Rocket, oficialmente, no existe en Kanto hasta donde sé. Pero eso no significa que estés a salvo, hay un miembro remanente del Equipo Rocket de Kanto mandando matones a sueldo para imposibilitarte el participar en la Liga Índigo –le explicó Looker.

-Sabía que me perseguían para sacar a mi madre de su escondite por una rencilla personal, pero no me imaginaba que me quisieran tan fuera de la competencia de la Liga Índigo –comentó Yuuji, Looker suspiró desde su lado de la línea-. Detective… sé que me tiene en su nómina, pero yo en verdad quiero participar en la Liga Pokémon… no será mi primera opción de liga, pero estando tan cerca… -admitió Yuuji.

-No necesitas explicarme nada. Pero si quieres mi consejo, toma el Sendero Bicicleta –le pidió Looker-. Hace no mucho tiempo desarticulamos una banda criminal en el Sendero Laberinto, al este de Ciudad Fucsia, que poseía un centro de reclutamiento secreto del Equipo Rocket. Los reclutas normalmente son pandilleros que no tienen relación alguna con el Equipo Rocket, salvo su cabeza principal. ¿Recuerdas a un tal Zeek? –preguntó Looker.

-Tan poco importante debe de ser que no lo recuerdo –admitió Yuuji-. Pero esforzándome y haciendo memoria, debe referirse a aquel sujeto en el Sendero Laberinto que tenía un centro de reclutamiento del Equipo Rocket –dedujo Yuuji.

-Así es –respondió Looker-. Los reclutadores no son miembros del Equipo Rocket perse, sino que son mercenarios pagados para encontrar miembros potenciales, sin conocer la naturaleza real de las operaciones del Equipo Rocket –le explicó Looker-. Los contactan cuando se necesitan miembros, comúnmente miembros con antecedentes y secretos cuestionables que, de ventilarse al público, les arruinaría la vida, pero fuera de eso son reclutadores y matones por encargo. Bueno, un tal Reese es el reclutador actual del Sendero Bicicleta. No lo busques, deja que él te busque. Tendrán una batalla que deberás asegurarte de que sea una batalla ilegal para así tener una excusa perfecta para arrestarlo. Pero tú tranquilo, todo está arreglado, no tendrás más antecedentes penales, y recibirás la ayuda que necesites, espero –terminó Looker, aceptando de Anabel su maleta, y colgando la llamada sin dejar a Yuuji hablar.

Ruta 17. Sendero Bicicleta/Pokémon.

-¡¿Esperas!? ¡Looker! –se fastidió Yuuji, asustando a los presentes en la Poképarada, quienes aún intentaban terminar con sus respectivas llamadas- ¿Qué clase de detective termina una orden con un: "asegúrate de que sea ilegal"? –se quejó para sí mismo, asustando aún más a algunos presentes por la rabieta del entrenador que ya colgaba y se dirigía a sus Pokémon- Asegúrate que sea ilegal dice… si me quedo sin participar en la Liga Índigo, ilegal le voy a dejar el… -se fastidió aún más, pero terminó por soltar aire para tranquilizarse, y miró entonces a sus Pokémon, todos alimentándose en ese momento-. Con todos los cambios que tuve que hacer por el reto de gimnasio doble me quedé con: Ivysaur, Raichu, Nidoking, Arcanine, Poliwrath y Aerodactyl –meditó al respecto Yuuji-. Si a ilegales nos vamos, el más ilegal que se me ocurre es Aerodactyl… ¿o podría cambiar a alguien y traer a Primeape y asegurarme de atacar a mi oponente físicamente? –se preguntó Yuuji, sus Pokémon de inmediato se retrajeron, y comenzaron a mostrar sus músculos, como queriendo impresionar a Yuuji- Ya entendí, ya entendí, ninguno de ustedes quiere ser depositado, pero, ¿Quién de ustedes está dispuesto a golpear a un humano? –preguntó Yuuji, el grupo de Pokémon intercambió miradas, y Aerodactyl comenzó a alzar su ala, pero Ivysaur se lo impidió con sus lianas, y lo reprendió, antes de dirigir una mirada de molestia en dirección a Yuuji-. Está bien, nada de atacar humanos. Pon de tu parte, Ivysaur, necesito ilegalidades, uno pensaría que, con mi record, algo se me ocurriría, pero estoy en blanco –admitió Yuuji, extrajo sus Pokébolas, y regresó a sus Pokémon, caminando al final a donde su Torchic, y levantándolo para acomodárselo en la cabeza-. Y todo esto me lo busqué por darle un descanso a Aerodactyl, debí haber seguido por aire –se fastidió Yuuji, y acercándose a la entrada del Puente Bicicleta, donde otros entrenadores esperaban para rentar una bicicleta, notando Yuuji que el camino por el Sendero Pokémon estaba más libre, aunque sabía que no podía usarlo por instrucciones de Looker.

-Te digo que no pienso volver por el Sendero Bicicleta –se quejaba un entrenador a con su acompañante, probablemente su novia, ya que la chica lo seguía con una mirada de inmensa preocupación que a Yuuji le recordaba a Zawako-. Esos imbéciles del Sendero Bicicleta no son la gran cosa, pero su jefe, es una bestia. No pienso enfrentarlo –continuaba con sus sonoras quejas el entrenador.

-Si quieres ser el mejor debes enfrentar a los mejores –le comentaba la chica, insistiéndole-. No llegarás a tiempo para tu última batalla de gimnasio si vas caminando por el Sendero Pokémon. El Sendero Bicicleta es más rápido. Vamos, ya tienes 7 medallas. Si no puedes vencer a un simple brabucón, ¿cómo esperas vencer en la Liga Índigo? –insistía la chica.

-En la Liga Índigo enfrentaré a entrenadores de mi nivel, no a un veterano que participó en la Conferencia Plateada de Johto. La diferencia de habilidades es abismal –insistió el entrenador, una mirada de preocupación en su rostro.

-¿La Conferencia Plateada de Johto? –preguntó Yuuji para sí mismo, pero llamando la atención del chico por su sonara voz- Ah… lo siento, no debí meterme en una conversación ajena –se disculpó Yuuji.

-Si, claro. Eres uno de esos entrenadores, ¿no es verdad? Tu Torchic te delata –apuntó el chico, fastidiando a Yuuji-. Veterano en tu región natal, intentando participar en una competencia internacional. Con una cantidad de TM injusta y Pokémon de muy alto nivel. Debería llamar a las autoridades y denunciarte por tramposo –le apuntó él.

-¿A quién llamas tramposo? ¡Este tiene su permiso en regla! –tomó Yuuji a su Torchic, y lo volteó de cabeza para mostrarle al entrenador su pata con el rastreador, lo que a su vez comenzó a marear a Torchic- Esta cosa no solo impide a Torchic entrar a su Gloria Bola, sino que le impide competir en una batalla Pokémon… si lo utilizara en una batalla, eso sí sería ile… -enunció Yuuji, y entonces volteó a Torchic-. ¡Eso es! –se alegró Yuuji- Amigo, me acabas de dar la mejor de las ideas. Me pregunto si podría quitarte esta cosa y usarte en una batalla… con la poca seguridad de Kanto no me sorprendería, después de todos llegamos como polizones en un barco… -recordó Yuuji, fastidiando al entrenador, que ya comenzaba a buscar a la Oficial Jenny-. Pero fuera de eso, usar a Torchic en batalla sería ilegal, pero para mí… siento que aún me falta una pieza del rompecabezas –meditó Yuuji al respecto.

-¡Alto allí! –escuchó Yuuji, virándose en dirección al grito, y encontrando a una molesta Oficial Jenny frente a él, mientras el burlesco entrenador se retiraba por el Sendero Pokémon- ¡Pasaporte! ¡Ahora! –insistió la oficial Jenny.

-Yo y mi bocata, Zawako bien dice que siempre hablo de más… -se quejó Yuuji, buscando en su bolsa, y sacando el mismo. Al verlo, la Oficial Jenny notó el sello de la Policía Internacional Pokémon, en el lugar donde debería estar el sello de entrada a Kanto-. Claro que, aunque entré ilegal, esa situación quedó arreglada hace mucho –guiñó el ojo a Torchic, quien suspiró, mientras la Oficial Jenny comenzaba a hacer llamadas, esperando la autentificación del sello-. Bueno, mientras eso se resuelve, creo que ya se me ocurrió una forma de arreglar un combate clandestino –prosiguió él.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.

-Tengo un muy mal presentimiento que me dice… que Yuuji se está metiendo en un problema muy grande otra vez –enunció Zawako molesta, mientras caminaba lejos del campamento del Valle de los Dratini, y dentro de los árboles, con Mizuki y Christie como acompañantes, mientras miraban a los alrededores nerviosamente.

-Zawako, sé que eres una pequeña adolecente enamoradiza, pero concéntrate. Estamos en medio de una jungla repleta de Pokémon genéticamente alterados con potenciales militares muy peligrosos –pidió Christie a Zawako, quien nerviosamente abrazó a su Omanyte, mientras mantenía también a su Ponyta cerca, autorizada a acompañarles, y siendo el único Pokémon de combate que le quedaba en esos momentos a Zawako, ya que sus otros Pokémon permitidos dentro de la zona, Lapras y Dragonair, estaban en el estanque manteniendo a raya a los Mewtwo, su Dragonair precisamente, siendo la nueva líder temporal a falta del Dragonair de Ryuki, por lo que no contaría con ella hasta que Ryuki volviera- ¿Por qué piensas que Yuuji se volvió a meter en problemas? –preguntó curiosa.

-Yuuji no pasa más de 12 horas sin meterse en alguna calamidad, y está por cumplirse el tiempo. Es simple probabilidad –le respondió Zawako, preocupando a Christie nuevamente-. Pero, volviendo al tema… Mizuki, ¿no crees que ya estamos lo suficientemente profundo? –preguntó Zawako nerviosa.

-Si no queremos que Derek y el resto se entere de lo que vas a hacer, no todavía –admitió Mizuki, Zawako comenzó a temblar en señal de nerviosismo-. Admito que, si bien ya tenía una idea, el que vinieran a mi tienda a sincerarse conmigo fue sumamente sorpresivo. Considerando quien es tu madre, no era algo difícil de adivinar, Zawako –se burló Mizuki.

-Lo sabe, simplemente es inmensamente tímida –se burló Christie, apenando a Zawako-. Lo que me sorprende es que lo creas genuinamente. Incluso yo no lo podía creer, pero las pruebas simplemente eran demasiadas –aseguró Christie.

-Zawako no hace tampoco tan buen trabajo ocultándolo. Es tan distraída que empieza a hablar Pokémon de la nada –continuó con sus burlas Mizuki, mientras el grupo se adentraba más y más en la jungla, Zawako estaba tan apenada porque era el centro de las burlas, que se había olvidado de su miedo a ser atacados por los Mewtwo-. Aun así, ¿entiendes realmente el lenguaje de un Pokémon que básicamente fue creado por humanos? –preguntó ella.

-A decir verdad, es el lenguaje Pokémon más sencillo que he aprendido hasta ahora –admitió Zawako, sorprendiendo a Christie y a Mizuki-. Es más bien como una especie de idioma humano pero muy primitivo. Si lo tradujera sonaría más bien como una parodia del lenguaje humano de los primeros hombres, pero mientras más conversaba con Mewtwo-01… es extraño, Mewtwo parecía moldear su fonética a mi fonética, como si Mewtwo mismo hubiera aprendido en tan poco tiempo, a imitar el lenguaje humano escuchando mis patéticos intentos de hablar Pokémon. Llegó un momento en que, Mewtwo fue capaz de entender el 100% del lenguaje humano, sin necesidad del lenguaje Pokémon. En otras palabras, Mewtwo es tan inteligente, que no necesita de intérpretes… así que por favor cuiden sus palabras –pidió Zawako.

-Obviamente no debes preocuparte por una persona tan refinada como yo, sobre pequeñeces como el hablar de más –declaró Christie, aunque Zawako ya sudaba frio sabiendo precisamente que la actitud de vehemencia que profesaba Christie, era sin lugar a dudas un detonante para Mewtwo-. Lo que me preocupa más, es que ese Mewtwo se vire contra nosotros –aseguró.

-Lo cual no es descabellado, y hubiera preferido que el Dragonair de Zawako nos acompañara, ya que ese Mewtwo atacó a todos los humanos que se le acercaron que no fueran Zawako, y solo porque estaba hambriento pudimos someterlo –recordó Mizuki, mirando la Zafari Bola en su mano-. Habiendo dicho esto, ¿estás segura, Zawako? –preguntó Mizuki, deteniendo la marcha, lo que significaba que habían llegado al lugar donde pondrían en marcha su plan.

-El único plan de acción con el que contamos actualmente, es el de Derek –admitió Zawako en señal de preocupación-. Si esperamos al método científico, podría tomarnos meses, y aunque el Profesor Baoba ha reiterado su confianza en mí, si lo que Derek cree es cierto, y los Mewtwo fueron programados con estrategias militares… vidas humanas correrán riesgos. Así que, pensando en evitar una tragedia, no me queda opción… debo hablar con Mewtwo… -agregó Zawako, determinada, aunque temblando de miedo.

-Bueno, si es lo que la Bióloga en Jefe prefiere, así se hará –respondió Mizuki-. Pero no sin las debidas precauciones… ¡vayan! –liberó Mizuki a algunos de sus Pokémon, entre los que estaban un Rhydon, un Exeggutor, y un Tauros, Christie hizo lo propio liberando a su Gengar, a quien se le había permitido entrar gracias a un permiso especial. Zawako también miro a su Ponyta, también con un permiso especial, y este preparó sus llamas, que crepitaban de azul en algunas ocasiones- ¿Estás lista? –preguntó Mizuki.

-No… pero Yuuji diría que a mal paso darle prisa –admitió Zawako, Mizuki suspiró, pero tomó la Safari Bola, liberando a Mewtwo-01, quien viró en todas direcciones, notando a los Pokémon que se mantenían firmes, y prestando especial atención en el Gengar de Christie, y en la pose que Christie optaba, como si estuviera lista para la batalla-. Se lo que estás pensando, pero no van a hacerte daño, solo están aquí para protegerme –aseguró Zawako, aunque teniendo que meter a Omanyte a la fuerza dentro de su concha ya que, entusiasmado por el espíritu de los Pokémon a su alrededor, Omanyte ya movía sus tentáculos mientras decía: "ven por mí hermano", en el idioma Pokémon-. Ignora a Amonite por favor –pidió Zawako. Mewtwo no medió palabra alguna, solo movió su cola de un lado a otro, en un lenguaje físico que Zawako había terminado por aprender mediante a la observación de Mewtwo-01, sabiendo que estaba en alerta, mientras miraba a los alrededores-. Tu instinto te dice que es el mejor momento para escapar, y tal vez tengas el poder para hacerlo, pero… Ryuki me dijo que debía utilizar mis habilidades, para lograr convencerte, y voy a hacerlo si eso significa ayudarlos a todos. Mewtwo, si te vas ahora, solo vas a continuar con esta batalla inútil contra los Dratini, ayúdame a ponerle fin –pidió Zawako, Mewtwo la observó fijamente, pero continuaba moviendo su cola en señal de desafío-. ¿Qué te preocupa? –preguntó ella, y Mewtwo comenzó a dirigirse a ella por fin, pero sin bajar la guardia.

-¿Qué está diciendo, Zawako? –preguntó Christie en un susurro al notar que su Gengar se tornaba agresivo, e igual lo hacían Rhyhorn, Exeggutor y Tauros, Ponyta relinchó y lanzó algunas llamaradas de advertencia, e incluso Omanyte salió de su caparazón y movió sus tentáculos buscando pelea- Eso no sonó muy amigable –se preocupó Christie.

-No fue amigable, Mewtwo insiste en que no tiene nada que negociar con quien se escuda detrás de un grupo de Pokémon, y no afronta sus propias batallas –tradujo Zawako, molestando a Mizuki y a Christie.

-Dile a Mewtwo que los humanos no tenemos poderes, obvio nos vamos a escudar en los Pokémon –sentenció Mizuki a la defensiva, lo que molestó a Mewtwo. Zawako entró en pánico, pero rápidamente extrajo sus dos Safari Bolas, regresando a Ponyta y a Omanyte a las mismas.

-¡Mizuki! ¡Él puede entenderte perfectamente y no le pareció tu comentario! –tradujo Zawako, mientras el Mewtwo-01 enunciaba varias oraciones en el idioma Pokémon- ¡Mewtwo dice que no entiende como una especie como la nuestra ha logrado que los Pokémon les sirvan siendo tan débiles! Mewtwo, estoy de acuerdo contigo, pero te pido que me escuches, la relación humano-Pokémon se formó tras muchos años de trabajar juntos, confía en mí. Christie, Mizuki, regresen a sus Pokémon –pidió Zawako, ambas intercambiaron miradas de preocupación-. Por favor –pidió Zawako.

-Si se escapa, Zawako, nos vamos a meter en muchos problemas –admitió Mizuki, no queriendo obedecer, y manteniendo a sus Pokémon listos, lo que forzaba a Mewtwo a mover la cola más agresivamente.

-Voy a liberar a Mewtwo de todas formas, ahora o después, no importa, yo se lo prometí –declaró Zawako, sorprendiendo a Mewtwo-. Solo te pido que me escuches… por favor… -pidió Zawako, Mewtwo se calmó un poco, pero entonces miró a los demás Pokémon-. Christie… tu Gengar es quien más lo molesta –pidió Zawako.

-Está bien, está bien, pero si me Bola Sombrea la cara, tú me vas a pagar a la estilista –señaló Christie, regresando a su Gengar a su Ultrabola-. Espero, Zawako, que sepas lo que estás haciendo realmente –se quejó ella.

-Eso espero yo también –admitió Zawako, dirigiendo su mirada a Mewtwo-. Ryuki mencionó, que como humana poseía un sesgo en mi forma de pensar, pienso que ese sesgo existe en ti también Mewtwo, ya que eres un Pokémon, que piensa como un humano, ya que así es como fuiste programado –le explicó Zawako, lo que molestó a Mewtwo-. Solo escucha por favor… Ryuki me explicó, que el pensamiento humano de que solo el humano puede vivir en sociedades, es lo que me ciega a encontrar una solución a los conflictos que los humanos producen. Los Pokémon también viven en sociedades, primitivas en comparación a la humana tal vez, pero sociedades al fin de cuenta. Es así como, igual que el humano no puede evitar afectar a los Pokémon con su mera existencia y su avance social, otros Pokémon no pueden evitar desplazar, enfrentar, y anteponer su territorialidad, por sus instintos de Pokémon. Los humanos lo llamamos la supervivencia del más apto, y así es como debería de ser, la especie más fuerte debería ser la que predomine por la perpetuidad de las especies. El problema aquí, es que no eres una especie natural, Mewtwo, eres más similar a un humano, que, a un Pokémon, así que no puedes someterte a las mismas reglas –concluyó Zawako, lo que forzó a Mewtwo a centellear su poder psíquico a manera de afrenta, lo que preocupó a Christie y a Mizuki, pero Zawako las detuvo con un gentil gesto de su mano-. Ryuki dice que la "no-intervención" es imposible, y yo le creo en ese aspecto, pero también creo que las leyes de la supervivencia del más apto no deberían borrarse. La preservación de las especies depende de ello, pero en tu caso, Mewtwo, fuiste creado con ventajas biológicas muy por encima del resto de los Pokémon, y necesitas encontrar tu lugar en el mundo. Un Pokémon que piensa como un humano, no puede pertenecer a uno u otro mundo, sino a ambos. Concluyo entonces que, si quieren sobrevivir como especie independiente, necesitas actuar como ambos, conservar tu libertad silvestre, al tiempo que comulgas la armonía con los Pokémon, justo lo que los humanos queremos lograr –continuó explicándole Zawako, Mewtwo por su parte, dejó de mostrarse agresivo.

-No entiendo lo que está pasando, ¿deberíamos seguir preocupadas? –preguntó Christie a Mizuki en un susurro, la brigadista sudó frio no sabiendo exactamente qué debería hacer, pero al notar a Mewtwo sentándose de piernas cruzadas sobre el césped, y a Zawako sonriente sentándose de igual manera frente a este, ambas intercambiaron miradas de confusión, mientras se sentaban también, en el caso de Christie extendiendo un pañuelo primero antes de sentarse con el fin de no ensuciarse.

-Parece que Zawako encontró el método de la armonía del cual le hablaba Ryuki –susurró de regreso Mizuki, mientras Mewtwo parecía iniciar una conversación con Zawako, y por los ademanes de manos de Mewtwo, casi humanos, Mizuki casi podía comprender la conversación como una de apertura y entendimiento, no de confrontación.

-Sobre eso, no pienso que deban cerrarse a la idea de ser capturados por los entrenadores. Tomará bastante tiempo, pero mientras la convivencia entre los Mewtwo y los humanos ocurra, ambas especies podrán empezar a comprenderse –le respondía Zawako, y por los ademanes de manos de Mewtwo, era evidente que no le había agradado la respuesta-. Entiendo cómo te sientes, es complicado, pero la relación humano-Pokémon comenzó con la subordinación de una especie a la otra, no estoy diciendo que se subordinen, solo, traten de encontrar el punto intermedio… esto es demasiado complicado, estoy yendo contra todas mis creencias científicas –se susurró la última parte Zawako-. Solventemos un problema a la vez, ¿quieres? Los Mewtwo requieren de las Bayas Enigma para sobrevivir, es lo único que pueden comer, porque así lo quisieron los científicos que los crearon, pero los Dratini necesitan las raíces de dichas bayas para construir sus madrigueras submarinas, ya que la porosidad de sus raíces es tal que la madera no flota tan fácilmente como otras, permitiendo a los Dratini tener sus nidos submarinos. Para solventar este conflicto, deben permitir a los Dratini tomar las raíces, eso es todo lo que quieren, no los frutos. Si logras convencer a los tuyos de que los Dratini no son una amenaza a su única fuente de alimentación, ambas especies podrán convivir –sugirió Zawako, su conversación con Mewtwo continuó por parte del Pokémon, y Zawako asintió un buen número de veces-. Está es un área natural protegida, la intervención humana será mínima, pero no descarto que vayan a existir entrenadores interesados en capturarlos. Lo único que puedo prometerte es que, la Zona Safari solo permitiría a los entrenadores más diestros y responsables intentarlo, es mejor que una prohibición, está en la naturaleza del ser humano el hacerse con lo que quiere sea ilegal o no, y conociendo la fuerza de los Mewtwo, no creo que muchos entrenadores puedan siquiera capturarlos, además de que, igual que los Aerodactyl a quienes tanto desprecias, están sometidos a un único alimento, un Mewtwo capturado sin transmitir este conocimiento, básicamente está perdido, pero si abrimos esa ventana de entendimiento, y damos a conocer a la población todo lo que podamos sobre los Mewtwo, entonces hay más posibilidades de supervivencia, finalizó Zawako, Mewtwo se cruzó de brazos, y lo pensó, pero conversó con Zawako tras aquello-. Tienes mi palabra –sonrió Zawako, aunque Mewtwo pidió una última cosa-. Oh… por supuesto… Mizuki, necesito la Safari Bola de Mewtwo –declaró ella.

-Bien, bien, no tengo que hablar Pokémon para saber lo que quiere –extrajo Mizuki su Safari Bola, y partió la misma-. Está hecho –admitió, Mewwo asintió, y entonces comunicó una última cosa a Zawako.

-Una última cosa por favor –agregó Zawako-. Para poder asegurar la protección de los Mewtwo, debemos saber dónde se encuentran –pidió ella, Mewtwo solo la miró con indiferencia-. No es una estratagema para capturarlos a todos, ¿acaso no has escuchado el lema de los Pokémon? Ningún humano que pueda hablar Pokémon puede ser malvado –agregó ella orgullosa, pero Mewtwo refutó, o al menos eso le pareció a Christie y a Mizuki, ya que se deprimió un poco- Bueno… es cierto que puedes entenderme perfectamente por tus propias capacidades, pero… -declaró con tristeza, pero Mewtwo no le dejó terminar, y tras decir algo más, se retiró volando a gran velocidad-. ¿Eh? ¿Enserio? –se sorprendió Zawako, poniéndose de pie, y limpiándose la bata. Más tardo en hacer aquello, que en recibir las miradas de curiosidad tanto de Christie como de Mizuki- ah, había olvidado que tendría que resumirles. ¿Por dónde empiezo? –preguntó Zawako.

-No necesitas resumir, se entiende. Mewtwo accedió a comunicar a los otros Mewtwo que los Dratini no quieren los frutos de los árboles de bayas Enigma, sino únicamente las raíces –comenzó Mizuki.

-Además de aceptar subordinarse a los humanos que intenten capturarlos, siempre y cuando se hayan ganado el permiso de la Zona Safari, y aun así Mewtwo piensa hacer todo lo posible por evitarlo, pero entiende que hay menor riesgo en que los humanos entiendan a los Mewtwo al criarlos, que por tráfico de especies ilegales –continuó Christie, sorprendiendo a Zawako.

-Y no, Zawako, no hablamos Pokémon, pero tampoco somos tan densas –admitió Mizuki ante el rostro de sorpresa de Zawako-. Lo que queremos saber realmente es, ¿te dijo Mewtwo dónde está su manada? –preguntó Mizuki.

-Ah, sobre eso, resulta que Derek tuvo razón todo este tiempo –le respondió Zawako, sorprendiendo tanto a Mizuki como a Christie-. Con solo tres ataques de los MEwtwo, Derek descifró la ubicación de los Mewtwo, es increíble, realmente tiene razones para juzgarme tan feo, él siendo tan listo dedujo lo que a mí me hubiera tomado meses. De no ser por mis habilidades de hablar Pokémon, realmente no le llegaría ni a los talones –comenzó Zawako, cuando Christie tomó a Zawako por la nariz, y comenzó a estirarle la misma, impidiendo a Zawako seguir hablando-. ¡Duele! –se quejó ella.

-Lo siento, pero no me nace en estos momentos permitir que la Zawako de baja autoestima regrese –se fastidió Christie-. No soy como tu novio, no voy a recordarte una y otra vez lo que se supone que debes saber, que eres valiosa e inmensamente lista, así que vete acostumbrando a que, cuando empieces con eso, te pellizcaré la nariz –amenazó ella, Zawako inmediatamente se cohibió y retrocedió algunos pasos-. Y sobre ese mismo tema, ¿no te parece inmensamente curioso que Derek haya descubierto en una tarde, la ubicación de los Mewtwo? –preguntó.

-A nosotros nos tomó varias semanas encontrar el Valle de los Dratini, además del esfuerzo de diversos miembros del equipo –prosiguió Mizuki, frotándose la barbilla pensativa-. La Brigada Aerodactyl tuvo que realizar varios recorridos de la zona, hicimos un estudio del sistema fluvial para calcular la posible ruta del rio y su desembocadura en Puente Silencio, y poseías un Dratini que conocía la ubicación del rio y que accedió a llevarte al valle, sin mencionar que Ryuki solo lo permitió cuando era evidente que te estabas acercando demasiado –prosiguió Mizuki curiosa-. Me parece inverosímil que, tras todo ese trabajo, y comprendiendo la extensión de la Zona 5 que básicamente comprende la distancia desde Ciudad Fucsia hasta Ciudad Lavanda, Derek haya calculado a raíz de tres ataques, perfectamente, el lugar donde se refugian los Mewtwo –terminó ella, aunque Zawako se mostró preocupada.

-Vamos, no todo siempre tiene que ser una conspiración de algún tipo. Derek es un científico respetable, y seguro sabe mucho más que yo sobre… -intentó decir Zawako, cuando Christie volvió a estirarle la nariz-. ¡Me duele Christie! –se quejó ella.

-Enserio Zawako, no todos los humanos son inocentes y lindos como tú, piensa con un poco de malicia –pidió Christie, Zawako estuvo a punto de quejarse, cuando Christie habló primero-. "No me falta malicia, a ustedes les hace falta bondad" –arremedó Christie.

-Pues eso es cierto, no todo debe ser siempre una conspiración –insistió Zawako, Christie y Mizuki, la miraron con descontento al unísono-. ¿Qué les hace pensar que Derek trama algo? ¿Acaso no merece el beneficio de la duda? –preguntó ella.

-Envidio tu capacidad de ver lo bueno hasta en los más ruines, Zawako –admitió Christie-. Pero me cuesta creer que Derek haya sido tan acertado en determinar el comportamiento de los Mewtwo, con tan poca información. Solo te pido que tengas cuidado. Algo trama, no sé qué sea, pero no confío en él –aseguró Christie, pensando que todo estaba resultando ser demasiado sencillo.

Ruta 17. Sendero Bicicleta.

-Estoy… demasiado… fuera de forma… -se quejaba Yuuji, esforzándose por pedalear su bicicleta rentada mientras subía una pendiente, y con Torchic enunciando su propio nombre a manera de burla de tiempo en tiempo, como si fuera el que tocara el tambor de un barco dando ritmo a los remeros, solo que este no era un barco, y Torchic parodiaba la escena al son de cada pedaleada de Yuuji- ¡Síguete burlando y te bajo de mi cabeza! –sentenció Yuuji en señal de molestia, cuando notó que la pendiente se terminaba, y llegaba a una zona plana muy bien pavimentada, y que presumía además de una fuente con un Horsea lanzando de su hocico, a varias máquinas expendedoras al lado de bancas donde los ciclistas descansaban, además de varios faroles con celdas solares que iluminaban el puente con luz led tenue. Se trataba de una de las paradas de descanso del Sendero Bicicleta, y tras llegar a la misma, Yuuji estacionó su bicicleta, bajó de la misma, y se dejó caer sobre una de aquellas bancas-. Si salgo vivo del Sendero Bicicleta, juro que haré más ejercicio y me pondré en forma… me duelen músculos que no recordaba que tenía… -lloró Yuuji por el dolor y mientras tapaba con su mano el sol que le daba de lleno en la cara, aunque pronto una sombra lo rodeó y lo protegió del mismo, la sombra de un ciclista que más bien se vestía como un motociclista-. ¿Puedo ayudarte? –preguntó Yuuji.

-¿Yuuji de Ciudad Lavacalda? –preguntó el motorista, mayor, musculoso, sin camisa debajo de su chaleco de cuero, y con peinado de mohicano color rojo- Te he estado esperando. Quiero retarte a una batalla Pokémon –exclamó el entrenador, liberando de su Pokébola a un Weezing, no queriendo darse a esperar. Yuuji de pronto comenzó a gritar de dolor, asustando al motorista-. ¿Qué te pasa? –se quejó por el susto, a su Weezing incluso se le abrieron más los ojos por la sorpresa.

-¡Calambre, calambre, calambre! –se quejaba Yuuji, estirando sus piernas a cómo podía, mientras se retorcía del dolor- ¡Aght! ¡De verdad que estoy fuera de forma! ¡Aw, aw, aw! –continuó Yuuji, logrando por fin masajearse el dolor de su pierna- Ya… estoy mejor… ¿qué decías? –preguntó Yuuji, aunque ligeramente adolorido.

-Solo eres un mocoso patético –declaró el motorista, y recordó a Yuuji que deseaba una batalla al enseñarle a su Pokémon-. Ahora combáteme. O vas a decirme que un entrenador de 7 medallas tiene miedo a una batalla Pokémon –agregó el.

-Las tácticas de provocación no funcionan conmigo, ahórratelas –respondió Yuuji perezosamente, el motorista entonces tomó a Yuuji del cuello de su camisa, y lo obligó a mirarlo fijamente-. ¿Qué vas a hacer? ¿Golpearme? Te invito a intentarlo –amenazó Yuuji, el motorista enfureció y realmente lo consideró, pero para su infortunio, había una Oficial Jenny cerca en el área de descanso, bebiendo de una lata de la máquina expendedora junto a su Growlithe-. Económicamente no me hacen falta batallas, y estoy un poco presuroso de llegar a Ciudad Azulona, así que piérdete con tu albóndiga rancia –insultó Yuuji.

-Parece que no lo entiendes niño. La Oficial Jenny no puede estar en todas las paradas del Sendero Bicicleta –amenazó él-. La única forma de deshacerte de mí, es con una batalla Pokémon, o te seguiré a la siguiente parada de descanso y ni la Oficial Jenny podrá ayudarte.

-Te lo repetiré –comenzó Yuuji, tomando su Safari Bola, pasándola detrás de su espalda, y accionando el mecanismo de la misma, liberando a Aerodactyl, quien se incorporó a sus espaldas, extendió sus alas, y comenzó a gruñir con fuerza-. Las tácticas de intimidación, no funcionan conmigo. ¡Rugido! –ordenó Yuuji, Aerodactyl rugió, y forzó a Weezing a regresar a su Pokébola, haciendo temblar a su vez al resto de Pokébolas en el cinturón del motorista.

-¿¡Qué ocurre aquí!? –escucharon entonces a la Oficial Jenny acercarse. Aerodactyl y Yuuji fingieron demencia, pero saludaron a la Oficial Jenny alegremente cuando esta llegó- Espero que no estén causando problemas, ya he recibido reportes sobre ti de otras oficiales, jovencito –le apuntó Jenny a Yuuji.

-No ocurre nada malo, oficial Jenny, el caballero únicamente me estaba retando a una batalla Pokémon, y yo amablemente estaba declinando –sonrió Yuuji, la Oficial Jenny entonces miró al motorista, que trastabilló sin saber cómo excusarse-. En fin, debo irme ya. Comienza a hacerse tarde, y he escuchado que las reservaciones de habitaciones en el Centro Pokémon cada vez están más escasas. Con premiso –se disculpó Yuuji, regresando a Aerodactyl a su Safari Bola, tomando a Torchic, y acomodándoselo sobre su cabeza, antes de tomar su bicicleta y seguir con su camino, ante la mirada curiosa de Torchic-. ¿Te preguntas por qué no acepté? –peguntó Yuuji, Torchic asintió un buen número de veces- Admito que quería darle una paliza, pero no tenemos tiempo para andar lidiando con un esbirro por parada de descanso. Con este pequeño intercambio y con la presentación de Aerodactyl, ese esbirro correrá la voz de que tengo un Pokémon increíblemente fuerte, así en la siguiente parada de descanso, el esbirro al que enviarán será uno de los más fuertes. Hecho aquello, pasaremos a la fase dos del plan, humillar al esbirro mayor en una batalla Pokémon, una humillación tal, que forzaré a su líder a hacerse presente –terminó Yuuji, aunque comenzó a jadear por el esfuerzo no solo por hablar mientras pedaliaba, sino porque la pendiente se había hecho más pronunciada-. ¡Me pondré en forma, lo juro! –se quejó Yuuji, pero siguió adelante.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. El Valle de los Dratini.

-¡No tengo tiempo para una estúpida reunión de equipo! ¡Estoy muy ocupado trazando la posible ubicación de los Mewtwo! –se quejaba Derek, mientras un grupo de brigadistas lo sacaba a la fuerza de su tienda, y lo ingresaban a la tienda de Zawako, donde la bióloga en jefe estaba reunida ya con varios de los miembros del equipo de expedición, con Christie y Mizuki sentadas a su derecha e izquierda- ¿Ahora qué quiere, Bióloga en Jefe? –se quejaba Derek.

-¿Ya estamos todos reunidos? –preguntaba Zawako, acomodando sus papeles, mismos que Omanyte, en sus piernas, intentaba tomar con sus tentáculos para ponerse a dibujar, impidiendo a Zawako comenzar con la reunión- Christie, ¿me ayudas? –preguntó Zawako.

-Mira Amonite, un rímel morado y un labial azul –extrajo de su bolsa los mencionados objetos Christie, emocionando a Omanyte, quien subió a la mesa de trabajo, y caminó con dos de sus tentáculos en alto esperando tomar los mencionados objetos, Christie lo invitó a su regazo, colocó algunos papeles en la mesa, y Omanyte comenzó a hacer sus garabatos.

-Gracias –sudó frio un poco Zawako, pero entonces se dirigió al grupo-. Miembros del equipo de expedición… tras deliberar un poco, hemos decidido seguir el plan de acción trazado por Derek –declaró Zawako, hubo silencio por unos instantes, pero este se rompió al poco tiempo por las reacciones de sorpresa de los brigadistas, lo que espantó un poco a Zawako. Derek estaba igualmente impresionado, y se limpiaba los oídos creyendo que había escuchado mal-. El tiempo apremia, se ha liberado al Mewtwo-01, y este se ha dirigido al punto trazado en los mapas por Derek. Desafortunadamente, al momento de la liberación, nos fue imposible colocarle un dispositivo de rastreo, así que, responsabilizándome por mi error, estoy poniendo a cargo de la expedición a la jungla profunda a Derek con la finalidad de delimitar el área de estudio, colocar las cámaras trampa, y mantener el sitio de observación –finalizó Zawako.

-Una respuesta lógica, el que por fin te ampares en personal con un verdadero conocimiento científico, mira que no ponerle un rastreador a ese Mewtwo antes de liberarlo, es un error de novatos imperdonable –agregó Derek soberbio, lo que ocasionó el descontento en el equipo de trabajo, Zawako simplemente mantuvo la calma, no dejándose intimidar-. He de agregar, además, que pienso haber llegado al área exacta para comenzar la expedición. Además de que tengo identificado también una zona para la captura de un ejemplar de estudio ya que el Mewtwo-01 se ha escapado –admitió.

-No capturaremos a más Mewtwo, el estudio poblacional será meramente cualitativo con el fin de recabar la mayor cantidad de información posible sobre los comportamientos sociales de los Mewtwo, dejando la cuantía en segundo plano –declaró Zawako, confundiendo a Derek, quien al parecer era el único que comprendió la información, pero no estaba preparado para recibir aquella petición de Zawako-. Dedicaremos esfuerzos al estudio de la adaptación de los Mewtwo en el entorno, debemos asegurar el tener la mayor cantidad de información posible que demuestre que los especímenes viven en armonía en la Zona 5, poniendo especial relevancia en el registro en video o fotografía de la existencia de crías. Comprobando la existencia de crías en estado silvestre, podremos anexar la evidencia a la solicitud de declaración de área natural protegida, sin importar el número de especies existentes –terminó Zawako.

-No estoy entendiendo nada –se molestó Christie, frotándose la frente mientras Omanyte seguía dibujando en su regazo-. ¿No era el objetivo de esta expedición simplemente encontrar a los Mewtwo? –preguntó Christie a Mizuki.

-El objetivo de la expedición es encontrar evidencia suficiente para poder declarar a la Zona Safari un área natural protegida –le explicó Mizuki-. Hasta ahora, la Zona Safari es un parque privado que sobrevive de los frutos de las investigaciones de las especies dentro del mismo. Tuvimos que anexar a los Guardias Pokémon y un servicio de recolección y reubicación de especies para atraer más fondos, pero actualmente la Zona Safari no tiene fondos suficientes para mantener sus operaciones. Solo declarando a la Zona Safari como un área natural protegida con administración privada, podríamos tener los fondos suficientes para mantener a la Zona Safari, y seguir presentando estudios de divulgación científica –le explicó Mizuki.

-Umm… es verdad que lo más importante en la expedición es el conseguir la evidencia de la existencia de crías… pero… -comenzó Derek, preocupando un poco a Zawako-. Solo con ese estudio no será suficiente para proteger a la especie de la captura por los entrenadores, ¿estás segura? –preguntó Derek.

-Estoy segura –sonrió Zawako-. Al final del estudio, podremos convertir a la Zona Safari en un área natural protegida, logrando así nuestro objetivo principal, pero no podremos declarar a los Mewtwo como especie protegida de ningún tipo al no contar con información suficiente sobre sus números. Bajo las leyes de la Liga Pokémon actual, eso significa que un entrenador podría capturar a un espécimen sin nada que podamos hacer para impedirlo, pero tendremos la información suficiente para nuestro objetivo principal, obtendríamos los fondos del gobierno requeridos, y entonces comenzaremos con el estudio poblacional cuantitativo –aseguró.

-Ya entiendo… protegemos la Zona Safari, obtenemos los fondos para el financiamiento, y continuamos con la investigación para declarar a los Mewtwo como una especie protegida… por eso liberaste a Mewtwo-01, muy lista –apuntó Derek, Zawako se mordió el labio por la acusación, Christie entonces miró a Mizuki con curiosidad esperando una traducción.

-Si el plan de Zawako resulta, la Zona Safari se salva, obtenemos los fondos que necesitamos, y continuamos con nuestra investigación, con un pequeño inconveniente –le respondió Mizuki-. Al haber un espécimen capturado sin que exista una regulación vigente sobre la especie, se da barra libre a los científicos para analizar a la especie de la forma en que crean pertinente, muchas veces dichos científicos analizan a los especímenes de forma que no sobreviven. Zawako liberó a Mewtwo-01 sabiendo que existía un riesgo muy grande por tener a uno capturado antes de que se regule a la especie –terminó Mizuki.

-Monstruos… -se molestó Christie, observando a Derek fijamente-. En otras palabras, si Mewtwo-01 continuara capturado, este lo disecciona –se fastidió Christie, mirando con sumo desprecio a Derek, quien sintió la mirada y se puso nervioso.

-La tecnología ha avanzado lo suficiente para que eso no ocurra, Christie… aunque no puede descartarse que algunos todavía lo harían –susurró Zawako, Christie supo entonces que Zawako había liberado a Mewtwo-01, definitivamente para evitar eso-. Continuaremos con la expedición, y estoy prohibiendo cualquier captura de especímenes hasta que no se realicen los estudios cuantitativos y se declaren los principios de protección de la especie. Esto no es negociable –ordenó Zawako, fingiendo autoridad, aunque movía su pie de arriba abajo nerviosamente.

-Umm… no me agrada mucho, pero funciona para mis fines… -susurró Derek para sí mismo, Zawako parpadeó un par de veces sintiendo que aquello había sido un comentario un poco sospechoso-. Accederé, con una condición… cuando declares los resultados del estudio, me darás crédito, y pretendo que estos créditos los otorgues antes del inicio de la competencia de la Liga Pokémon –le apuntó Derek.

-¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? –preguntó Zawako- Quiero decir, por supuesto que te daré crédito. Los investigadores Pokémon no deberían ser celosos de sus investigaciones, incluso planeo entregar los resultados directos a una colaboradora que se encarga de investigar los ciclos reproductivos de los Pokémon Legendarios, no tienes por qué preocuparte por que te de crédito –aseguró Zawako.

-Dices eso, pero a la primera que me distraiga, publicarás los resultados sin acreditarme –le apuntó Derek de forma acusatoria, Zawako se sintió ofendida, pero lo dejó continuar-. Siempre es lo mismo, utilizan a un científico que realice la labor de peso, el poner las cámaras, analizar las horas de metrajes, recopilar la información del comportamiento poblacional, todo para que la Bióloga en Jefe publique los resultados sin dar crédito, como si ella hubiera hecho todo el trabajo –le apuntó Derek.

-¡Te estoy dando el control de la expedición para trabajar en equipo contigo porque es lo justo! –se molestó Zawako, azotando sus manos en la mesa, perdiendo el temple como nunca antes. Todos en la tienda se quedaron boquiabiertos, incluso Omanyte dejó de hacer garabatos, Zawako normalmente no perdía los estribos, pero Derek, en su infinita soberbia, había logrado doblegarla, y no solo eso, lo estaba haciendo en un momento en el que ella, sintiéndose culpable por usar sus habilidades de hablar con los Pokémon, podía resolver el enigma de la ubicación de los Mewtwo sin su ayuda, pero prefería involucrar a Derek respetando de esa forma su trayectoria científica- Lo lamento… me disculpo por alzar la voz… es solo que yo no soy el tipo de persona que me acusas de ser –admitió ella.

-Yo no tengo pruebas de eso, no te conozco –se cruzó de brazos Derek, molestando a Zawako aún más, lo que sorprendía demasiado a Christie-. Y aún si te conociera, el ser humano es avaro y mezquino. No te ayudaré si no me prometes primero, que publicarás los resultados en la siguiente actualización de la Pokédex, con mi nombre entre los involucrados en la investigación –insistió Derek.

-Esta investigación es demasiado importante como para dejarla dentro de una actualización de la Pokédex. Además de que, toda modificación que yo haga va abalada primero por el Profesor Oak –insistía Zawako, hilando sus oraciones de forma agresiva, como si, por vez primera, no deseara ceder.

-Entonces me rehusó, me quedaré con mi información, y tú sola tendrás que delimitar el habitad de los Mewtwo, en las miles de hectáreas que delimitan el Área 5 –amenazó Derek, fastidiando a Zawako aún más-. No voy a bajar la guardia en esto, niña, tú quieres ir a ver competir a tu estúpido novio, yo quiero ir a ver competir a mi hija, pero no voy a poner mi reputación, ni a regalar mi trabajo, solo para que en una distracción publiques los resultados. Envías la actualización de la Pokédex, con todos los datos recabados de esta investigación, y solo entonces la Zona Safari buscará el declararse un área natural protegida, así la decisión se tomará mientras la Liga Pokémon se lleva a cabo, y regresamos a realizar el estudio cuantitativo para delimitar el alcance de la especie Mewtwo –terminó Derek.

-¡La Liga Pokémon no es tan importante como para interrumpir una investigación! ¡El mundo no se paraliza solo por una competencia deportiva! –volvió a quejarse Zawako, pero notando que estaba perdiendo demasiado los estribos, se forzó a sí misma a acceder- ¡Bien! Tendremos una reunión con el Profesor Oak, en la cual entregaremos los resultados. Pero será el Profesor Oak quien, tras ver el informe, realice la actualización, no enviaré la actualización sin su aval –declaró Zawako.

-Umm… -lo pensó Derek, era más que evidente, para Zawako al menos, que no estaba del todo convencido, pero terminó por sonreír de todas formas-. Hecho –ofreció su mano Derek, Zawako la estrechó, aunque no enteramente convencida-. Bien, ya que eso ha quedado arreglado, compartiré mi información. Si me siguen todos a mi tienda, podré proyectarles la misma –aseguró Derek, todos miraron a Zawako, y ella asintió, permitiendo a todos salir, y quedándose en la tienda sola con Christie y Mizuki.

-¿Me perdí de algo? ¿Por qué estás tan molesta? –preguntó Christie, Mizuki compartía las mismas preocupaciones, Zawako solo tomó a Omanyte del regazo de Christie, y a manera de acto reflejo, comenzó a abrazarlo recordando a su Igglypuff- ¿Qué ocurre Zawako? –preguntó Christie preocupada por las reacciones de su amiga.

-Lo que ocurre es que, aunque yo quiero confiar ciegamente en los demás, rehusándome a creer que todos son unos mezquinos aprovechados, por cada oración que salía de la boca de Derek, podía escuchar a Yuuji respondiendo por mí y diciéndome que algo trama –explicó Zawako, evidentemente aún estaba molesta-. No quiero pensar mal, pero encuentro sospechoso el que Derek esté tan aferrado a que se publiquen los resultados antes de la competencia de la Liga Pokémon –comentó ella.

-¿Qué razón tendría Derek para tener semejante prisa? –preguntó Mizuki, pensativa. Zawako tristemente no sabía qué decirle- Quiero decir, entiendo que quiera el crédito, y que como profesional quiera proteger su trabajo, pero no entiendo qué gana exigiendo que los resultados se publiquen antes de la competencia de la Liga Pokémon –agregó Christie.

-Puede que Derek simplemente quiera apoyar a su hija, aunque es la primera vez que escucho sobre Derek teniendo una hija –aceptó Mizuki con curiosidad-. La verdad es que Derek no es una persona que hable mucho sobre su vida personal, pero no es mentira el que es un apasionado de su trabajo que siempre trata de recopilar la mayor cantidad de información posible en el menos tiempo posible. Tal vez Derek simplemente es así –admitió ella.

-Eso es justamente lo que yo quiero pensar, pero gracias a Yuuji no puedo dejar de pensar que algo más hay detrás de todo esto –se quejó Zawako, rascándose la cabeza intentando acomodar sus ideas-. Yuuji diría algo similar a: "nadie trabajaría tanto y tan duro sin querer algo a cambio", yo prefiero pensar que habemos quienes realmente disfrutamos de nuestro trabajo y pensamos en el legado que estamos dejando con nuestro esfuerzo, pero por culpa de Yuuji, no puedo evitar pensar que Derek está rosando en lo fanático, o en lo perverso –admitió Zawako, pero movía su cabeza de tanto en tanto, ahuyentando aquella idea-. De momento, vayamos a la tienda de Derek a definir un plan de acción… -pidió Zawako, sus amigas asintieron, y la siguieron fuera de la tienda.

Ruta 17. Sendero Bicicleta.

Una tremenda llamarada comenzó a iluminar el cielo que ya comenzaba a oscurecerse gracias al atardecer. Al parecer una batalla se había librado en otra de las paradas de descanso del Sendero Bicicleta, y en esos momentos un Machamp caía chamuscado en frente de una arena de batalla en medio de la zona de descanso, mientras Yuuji llamaba a su Pokémon de regreso a su Pokébola, habiendo humillado brutalmente a su oponente, un motorista regordete y calvo, que intentaba reanimar a su Pokémon.

-¿¡Cómo!? –se quejaba el motorista, mientras Yuuji caminaba hasta la banca en la cual Torchic, de pico abierto por la sorpresa, esperaba, sorprendido por el resultado de la batalla- ¡Mi Machamp es un Pokémon de muy alto nivel! ¿Cómo es que tu patético Pokémon logró derrotarlo? ¡Solo tienes 7 medallas! ¡Yo he participado en la Liga Índigo! –se quejaba el motorista.

-¿Enserio? –respondió Yuuji divertido- ¿Escuchaste eso Torchic? Ya estamos al nivel de la Liga Índigo. ¿Te imaginas que me convirtiera en el campeón? –continuó Yuuji a tono de burla, mientras subía a su bicicleta- Bueno, te agradezco la batalla, aunque no hayas sido tan buen entrenamiento. Supongo que no hay miembros tan poderosos en tu banda –se burló Yuuji.

-Repite eso, mocoso –escuchó Yuuji, pero no era el motorista gordo y calvo del Machamp quien había dicho eso, sino más bien uno de los espectadores, otro motorista de cabellera larga y castaña, de barba, y con chamarra de cuero que mostraba sus pectorales-. Soy Reese, el líder de esta banda, y tú estás insultando a mis lacayos –admitió el hombre.

-No es mi culpa que tus lacayos tengan un nivel tan bajo –respondió Yuuji, Reese comenzó a tronarse los nudillos, y a dirigirse a Yuuji con sombrías intenciones-. Yo no lo intentaría, si viste mi enfrentamiento no tan verbal con tu primer lacayo, tengo un Aerodactyl listo para defenderme –amenazó Yuuji con su Safari Bola en mano.

-Los Pokémon no atacan a los entrenadores, mocoso, no al menos que los hayas entrenado para eso –enunció el motorista, Yuuji por su parte, pretendió ignorarlo subiendo a su bicicleta-. Espera, ten una batalla conmigo –pidió el motorista.

-No veo que gano con eso –respondió Yuuji. El motorista entonces miró a los alrededores, a la multitud que había presenciado la batalla de Yuuji, y tras notar que sus lacayos hacían espacio, se abrió la chaqueta de cuero, y mostró varias medallas bordadas a la cara interna del abrigo.

-Eres un 7 medallas, ¿no es así? –preguntó el hombre sonriente- Si vas en dirección a Ciudad Azulona entonces te hace falta la Medalla Arcoíris. No te culpo, desde que esa tal Leaf se volvió la Líder de Gimnasio su medalla está más codiciada. Enfréntame, y si me ganas, te daré mi Medalla Arcoíris –declaró él.

-Si eres tan bueno como tus esbirros, no gracias, obtendré la Medalla Arcoíris por mi cuenta –agregó Yuuji, comenzó a pedalear, pero los esbirros de Reese se posaron frente a Yuuji-. Hay cámaras de vigilancia, y comienzan a colmarme la paciencia –observó Yuuji a las mismas.

-Y tú pareces no comprender que no te vas sin una batalla, mocoso –insistió Reese, pero Yuuji no le prestó atención, y en su lugar preparó su Safari Bola-. Pero si lo que crees es que no soy lo suficientemente bueno para enfrentarte, la Liga Índigo no es la única en la que he participado, sino que he participado en la Conferencia Plateada de Johto también –para probar sus palabras, el motorista abrió el otro lado de su chaqueta, y en la cara interna Yuuji logró ver las medallas de la región de Johto-. ¿Me hace eso merecedor de tu atención? –se burló él.

-Lo haría, pero estás sujeto a las reglas de la Liga Índigo. No puedes usar Pokémon fuera de la Pokédex regional, no sin un permiso como el de mi Torchic –apuntó Yuuji al sensor en la pata de su Torchic.

-No necesito Pokémon de Johto para enfrentarte, mocoso. Mi trayectoria me precede –aseguró el hombre, pero Yuuji no planeaba acceder-. ¿Y si te dijera, niño, que hay una forma? –preguntó, y Yuuji le prestó atención- Creo que ya puedo leerte perfectamente, típico chiquillo arrogante que se cree la gran cosa, pero que se escuda en las reglas para escapar de sus problemas. Pero afortunadamente para ti, tengo una forma de demostrar que eres tan bueno como dices. Ten una pelea clandestina conmigo, tú pones las reglas. Si ganas, te daré mi Medalla Arcoiris, y un Pokémon de mi equipo de tu elección. Si pierdes, me quedo con tu Aerodactyl –ofreció Reese.

-¿Mi Aerodactyl? –preguntó Yuuji curioso- Aunque la oferta es tentadora, mi Aerodactyl no es moneda de cambio –declaró Yuuji, a la defensiva, y mirando a los alrededores, contando a cuantos miembros de la banda de Reese podía detectar entre el público, y descubriendo que, muy probablemente, no tenía muchas opciones.

-Hare que valga tu tiempo. Soy, después de todo, un coleccionista de Pokémon raros –declaró Reese-. Y como he dicho, tú pondrás las reglas, no tienes nada que perder. Quien sabe, tal vez tenga inclusive a un Pokémon de alguna otra región listo para ser intercambiado. Pero aquí lo más importante es, que queda muy poco tiempo para que finalicen los retos de gimnasio, y no vas ni a la mitad del Sendero Bicicleta. ¿Cuánto tiempo te queda? ¿Una semana? Seguro tienes el tiempo en contra, sin mencionar que Leaf es conocida como la tercera mejor entrenadora de Kanto. ¿Te queda tiempo, niño? Si me vences, no solo ganas a un Pokémon muy raro, sino que, además, te quedas con mi Medalla Arcoíris, nada de enfrentar a Leaf, y vas directo a la Liga Índigo a realizar tu registro –resumió él.

-Pero si pierdo, me quedo sin mi Aerodactyl –se molestó Yuuji, Reese asintió-. Admito que tengo muy poco tiempo, y que por mi pobre condición física estoy perdiendo mucho tiempo. ¿Qué opinas Torchic? –preguntó Yuuji, su Torchic se negó rotundamente-. Coopera un poco, estoy cargando tu peso y no eres exactamente ligero. Está bien, Reese, tengamos esa batalla –agregó Yuuji, y Reese sonrió.

-Sígueme entonces, tenemos una arena de batalla debajo del puente –pidió Reese, Yuuji asintió y siguió a Reese mientras tiraba de su bicicleta, Torchic por otra parte, comenzó a graznar en señal de molestia.

-¿Estás enojado porque estoy aceptando apostar a Aerodactyl, o porque te llamé gordo? Te adelanto que si estás gordo –se burló Yuuji, Torchic respondió graznando un buen número de veces-. No tengo que explicarte nada realmente, pechuga rellena a las brasas, pero te recuerdo que Looker pidió que me asegurara de tener una batalla ilegal. ¿Qué crees que es esto? –explicó Yuuji, pero Torchic se molestó por el apodo, y comenzó a darle de picotazos- ¡Uno más y te apuesto a ti! –señaló Yuuji, mientras el grupo continuaba en dirección a la parte inferior del puente que era el área de descanso.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. Valle de los Dratini. Tienda de Derek.

-Presten atención, el área que estoy señalando en este mapa, es el área que he calculado en la cual los Mewtwo se han reunido –dentro de la tienda de Derek, y utilizando un cañón para desplegar una imagen sobre una de las paredes de la tienda, Derek explicaba a los brigadistas sobre el plan a seguir. Zawako, en todo momento, se limitó a observar a Derek, más que a la presentación, y a poner atención a su lenguaje verbal. Zawako había pasado toda su vida estudiando a los Pokémon, sus ademanes, y sus comportamientos, y gracias a ello había logrado entenderlos, Zawako sabía de cualquier forma, que traspasar estos conocimientos al estudio del comportamiento humano no era exactamente igual de efectivo, pero era la única forma en que se le ocurría a Zawako el analizar a Derek y descubrir si estaba ocultado algo-. Colocaremos cámaras trampa en estos alrededores una vez caída la noche. La visión de los Mewtwo es muy similar a la humana, cuando cae la noche se reúnen en sus manadas en un perímetro más pequeño, ese es el momento en que aprovecharemos para avanzar y colocar nuestras cámaras dentro del área delimitada de su hábitat –señaló Derek a un área en el mapa con un círculo amarillo, que rodeaba a un área roja en su centro.

-¿Cómo es que sabe eso? –dudó Christie mientras ponía atención a la presentación, dirigiendo sus palabras únicamente a Zawako y a Mizuki- Quiero decir, ni siquiera han comenzado las observaciones. ¿Cómo es que ha deducido que los Mewtwo tienen mala visión nocturna? –preguntó.

-Zawako estudió a Mewtwo-01 por un breve periodo de tiempo, y lo señaló en sus notas –admitió Mizuki, pero Zawako, con Omanyte en brazos y aburrido porque no le dejaron nada para dibujar, rascaba la concha de Omanyte con su uña a manera de tic nervioso, como si necesitara algo que hacer para despejar su mente de sus propias ideas-. Derek claro que tiene acceso a las notas de Zawako, debió leerlas –admitió.

-No las leyó… -admitió Zawako, Christie y Mizuki le dirigieron la mirada-. Compartí los resultados de mis notas con Derek, pero él se rehusó a leer mis hallazgos alegando que no leería información de un estudio no científico –prosiguió ella, preocupando a Mizuki-. Además, Mewtwo-01 no confiaba en ningún humano que no fuera yo, y sentía un desprecio especial por Derek. Lo que me dice que obtuvo esta información de otra fuente, no de mí. Algo va muy mal –admitió Zawako, notando muchas inconsistencias en la forma de comportarse de Derek.

-¿Quieres decir que Derek está obteniendo información sobre los Mewtwo de una fuente que no es la tuya? –preguntó Christie, y Zawako asintió- ¿De quién podría estar recibiendo esta información? ¿Con qué fin? –continuaba con sus preguntas ella.

-No lo sé… solo… todo esto me parece muy difícil de comprender –admitió Zawako, Omanyte notó las preocupaciones de Zawako, y estiró un tentáculo para tomarle un dedo-. Estoy bien, Amonite… solo… espero no estar cometiendo un error… -le explicó ella.

-Hay una forma de saber lo que ocurre, pero no es una forma que te vaya a agradar –comenzó Christie, por lo que Zawako le prestó atención-. Hablas Pokémon, es solo cuestión de poner a un Pokémon a espiar a Derek el tiempo suficiente, para que te revele la información que necesitas –agregó ella.

-No es tan sencillo como crees… la comunicación humano-Pokémon es comprensibles entre humanos y Pokémon que ya se relacionan. Aunque tuviera a un Pokémon que me sirviera de espía, no podría entender a Derek, solo a mí –le explicó Zawako.

-Sin mencionar que ya es de por sí difícil ingresar a Pokémon exóticos en la Zona Safari como a tu Gengar, Christie, no me darán otro permiso sin una explicación convincente. Lo único que podemos hacer, es esperar y observar –admitió Mizuki.

-¿Quedó todo claro, Mizuki? –preguntó Derek, ganándose la atención de Mizuki- ¿No estaba prestando atención? Me sorprende de usted. En todo caso, le explicaré más tarde. Necesito a sus brigadistas preparando las cámaras, los Mewtwo no tardan en comenzar a replegarse, y debeos aprovechar para instalar las mismas. ¡Muevanse todos! –ordenó Derek, el grupo entonces comenzó a retirarse, el trio de chicas lo hizo de igual manera.

-Espera, eso es… -comenzó Zawako, mirando a Mizuki directamente-. Derek gusta de ti. No necesitamos a un Pokémon espía, nos basta con una brigadista espía. Si pasas tiempo con Derek, él terminará bajando la guardia y seguro descubres algo –le explicó Zawako.

-¿¡Eeeeeh!? Zawako, no sé si te has dado cuenta, pero, me estoy haciendo la difícil para mantener la atención de cierto brigadista. ¿Qué pensará él si me ve pasando tiempo con Derek? –preguntó Mizuki, y tras aquella información, tanto Christie como Zawako se apenaron y miraron a Mizuki con sombrías intenciones- Deja eso. ¿Por qué no lo seduces tú? –apuntó ella.

-Yo tengo novio –le recordó Zawako, y Mizuki inmediatamente viró su atención a Christie-. Imposible, Christie no es lo suficientemente lista para llevar una conversación con Derek –admitió Zawako, lo que molestó a Christie.

-¡Oye! ¡Ese fue un golpe muy bajo! ¡Te informo que soy una escritora reconocida y muy culta! –se defendió ella- Pero admito que, es más probable que me quede dormida a los primeros minutos de conversación científica, que logrando entablar una conversación constructiva. Sin mencionar que, si Derek ya te tiene en alta estima, eres la indicada –apuntó Christie.

-No sé por qué estoy accediendo a esto… -respondió Mizuki, se dio la media vuelta, y entró en la tienda de Derek nuevamente-. ¿Derek? –preguntó Mizuki, y una vez Derek la escuchó, lanzó un grito de sorpresa, e inmediatamente bajó la tapa de su laptop. Aparentemente, Derek había estado conversando con alguien hasta ese momento- Lo siento, ¿charlabas con alguien? –preguntó ella, intentando indagar.

-No es nadie, solo un colega –admitió Derek de forma sospechosa-. De todas formas, ¿qué te trae por aquí? –preguntó él de forma curiosa.

-Bueno… a decir verdad… -comenzó Mizuki con las indagatorias, y con el juego del coqueteo-. Es solo que… en la presentación estaba algo impresionada de ti, así que en algún momento dejé de poner atención. ¿Podrías… volver a explicármelo todo? –pidió Mizuki con un tono dulce, a Derek se le colorearon las orejas, pero rápidamente tomó una silla y se la ofreció a Mizuki, comenzando con las explicaciones.

-Eso es demasiado patético –susurró Christie desde el otro lado de la tienda, Zawako la tomó de la mano y tiró de ella para alejarla de la tienda-. No seas aguafiestas, quiero escuchar –pidió Christie, pero Zawako se rehusó y siguió en dirección a su propia tienda-. Un momento… sin Derek tiene tanto interés en terminar la investigación lo más pronto posible para ir a ver a su hija, ¿no está casado? –preguntó Christie, llamando la atención de Zawako- Digo, podría estar divorciado, ser viudo, o podría ser que lo de su hija es una mentira, o tal vez… oh… ¿podría tratarse de una infidelidad? –sonrió Christie de forma sombría.

-¡No voy a espiarlos! ¡Y no vas a espiarlos tú! –se quejó Zawako, y continuó tirando de la mano de Christie- Ven, vamos a darle de cenar a Aoi y a Mei, y si vuelves a insistir con el tema, te lanzo al agua –amenazó Zawako, Christie solo se burló divertida.

Ruta 17. Sendero Bicicleta. Arena de batalla clandestina.

-Así que… hasta las batallas Pokémon pueden ser ilegales –a la llegada de Yuuji a la parte inferior del puente, llegaron a una arena de batalla subterránea iluminada por un arbotante de luz bastante viejo. La arena poseía bancas muy rusticas de madera casi podrida, y la arena misma estaba llena de maleza, lo que preocupaba un poco a Yuuji. Pero lo que más lo preocupaba era la nula presencia de cámaras de seguridad, por lo que Yuuji ya estaba en alerta, en especial porque ya había anochecido.

-Baja tu guardia, niño. Es solo una arena de batallas clandestina –se burló Reese, dirigiéndose a una máquina de intercambios, una que Yuuji no había visto en mucho tiempo-. Este bebé todavía funciona, intercambia Pokémon sin registros necesarios, cuando se realice el intercambio, será como si hubieras atrapado al Pokémon intercambiado tú mismo –le explicó Reese, extendiendo su mano-. Tu Aerodactyl –pidió Reese.

-Claro… y voy a creerte solo porque sí –se fastidió Yuuji, Reese sonrió para sí mismo-. Pensándolo bien, creo que no quiero tener nada que ver con esta clandestinidad –aseguró Yuuji, cerrando su mano firmemente en la Safari Bola de su Aerodactyl.

-Piénsalo bien, mocoso, ya estamos fuera de las cámaras de seguridad, y no hay Oficiales Jenny que te protejan, si quisiéramos quitarte a todos tus Pokémon y tus medallas, ya lo hubiéramos hecho –le explicó Reese. Yuuji tomó entonces a Torchic de sobre su cabeza, y lo tomó en brazos, dispuesto a correr de ser necesario-. Veo que no me crees, no te culpo, pero insisto, si quisiéramos ya te hubiéramos despojado de tus Pokémon. Este negocio se trata de hacernos con los Pokémon más raros, sin mencionar cierta invitación que te haré si resultas ser merecedor de ella. Pero fuera de eso, no hay trucos, ¿crees que quiero a la policía arruinándome el negocio de la colección Pokémon? No miento cuando te digo que soy un coleccionista, y para probártelo, estos son algunos de los Pokémon que he coleccionado, y que están disponibles para intercambiarte por tu Aerodactyl si me vences –lanzó tras Pokébolas Reese, y cuando los Pokémon fueron liberados de las mismas, Yuuji se impresionó-. ¿Ya tengo tu atención? –preguntó Reese sonriente.

Los tres Pokémon que fueron liberados de sus Pokébolas eran todos Pokémon inmensamente raros. El primero de ellos era un Kabutops, un Pokémon que Yuuji ya conocía bien gracias a su enfrentamiento contra su pre evolución con Forrest, y a las explicaciones de Zawako en el museo de Ciudad Plateada. Los Kabutops eran Pokémon que se permitían a un número muy selecto de entrenadores, que cubrían ciertos requisitos especiales, no eran para cualquiera, siendo Ciudad Fucsia uno de los lugares donde los entrenadores podían hacerse con uno de ellos, por lo que Yuuji intuyó que Reese se había hecho con el suyo después de haberse enfrentado a un entrenador proveniente de Ciudad Fucsia, a quien retó a una batalla clandestina para hacerse con este. El segundo Pokémon no era tan raro como un Kabutops, pero se podría pensarlo igualmente valioso. Se trataba de un Clefable, un Pokémon cuyas pre evoluciones eran bastante difíciles de encontrar, solo existiendo en un lugar de Kanto en específico, el Monte Luna y, por consiguiente, bastante difíciles de atrapar. En el ámbito competitivo a Yuuji no le interesaba mucho un Clefable, pero entendía del valor de uno. El último de los tres Pokémon que Reese le ofrecía a Yuuji no era ni, por asomo, tan raro como un Kabutops, o un Clefable, pero era el que más llamaba la atención de Yuuji. Se trataba de un Tangela, pero con dos peculiaridades que llamaban poderosamente la atención de Yuuji. La primera, era mucho más grande que el Tangela promedio, y la segunda, es que era de un color muy distinto, siendo verde en lugar de azul, un Pokémon varicolor.

-¿Y bien? Pienso que al menos dos de estos tres son más raros que tu Aerodactyl, cualquiera es un buen premio –prosiguió Reese-. Espero que entiendas, Yuuji, que, como coleccionista, me fijo en los Pokémon más raros, y tomo los riesgos más grandes. No voy a obligarte a esta batalla, no he hecho nada ilegal hasta ahora, solo una apuesta clandestina que no puedes probar y que de aceptar estás siendo cómplice. Pero lo que puedes ganar es bastante, después de todo, tú pones las reglas –admitió él.

-Claro, como si no supiera que tienes un as bajo la manga para poner las cosas a tu favor –se preocupó Yuuji, y observó a los tres Pokémon frente a él nuevamente-. Supongo entonces, que tienes a más Pokémon raros en tu equipo –continuó Yuuji, y Reese asintió, Yuuji entonces prestó atención al cinturón de Pokébolas. En su mayoría eran Ultra Bolas, pero había una Pokébola que no era muy común-. ¿Esa es una Bola Pesada? –preguntó Yuuji.

-Muy buen ojo, no creías que iba a perder la posibilidad de apostar por Pokémon de otras regiones, ¿o sí? Aunque este es mío y no está disponible para intercambios –aceptó Reese-. Tal vez si tienes suerte, te lo muestre. ¿Entras o no? –insistió Reese, Yuuji volvió a observar los alrededores, y sonrió, entregándole la Safari Bola.

-Apostar extinto por extinto me suena divertido, pero elijo a Tangela como premio si te venzo –pidió Yuuji, Reese asintió, y regresó a Tangela a su Ultra Bola, llevándose la misma a la máquina de intercambios, frente a la cual colocó de un lado a la Ultrabola de Tangela, y del otro a la Safari Bola de Aerodactyl- Entonces yo pondré las reglas. Será una batalla de 5 contra 5 –declaró Yuuji, tomando su Pokébola.

-No sé si eres valiente, o demasiado estúpido. Soy un coleccionista Pokémon, y mis Pokémon, son inmensamente fuertes. ¡Ve Dodrio! –liberó Reese, y tras hacerlo, Yuuji se sorprendió no solo por el tamaño del Pokémon en cuestión, sino por su color, siendo Dodrio de un color verde- Y por supuesto, bastante raros –se burló Reese.

-Puedo verlo… presumido… -enunció la última parte Yuuji, tomando una Pokébola en su mano-. Es una lástima que no vayas a poder presumírmelo del todo. ¡Flareon! –materializó Yuuji a su Pokémon, un Pokémon de un nivel bastante alto, y que lo demostró con un potente rugido- Me pregunto quién habrá caído en la trampa de quien, Reese. ¡Flareon es mi Pokémon más poderoso después de todo! ¡Superpoder! –ordenó Yuuji, y su Flareon obedeció alegremente.

-Ese Pokémon se ve bastante fuerte, pero los míos son muy poderosos también. ¡Dodrio Patada de Salto! –ordenó Reese, Dodrio saltó, y siendo más rápido que Flareon impactó primero, lanzando a Flareo hacia atrás un poco, pero para sorpresa de Reese, Flareon cayó en sus cuatro patas muy poco afectado- ¿Cómo? –se sorprendió Reese.

-¡Completa tu ataque Flareon! –ordenó Yuuji, Flareon obedeció, y noqueó a Dodrio de un solo intento- Por cierto Reese, mi Flareon tiene todos sus atributos entrenados al máximo. 5 Pokémon no serán suficientes para doblegarlo –sonrió Yuuji.

-¿Cómo dices? –se quejó Reese, notando a su Dodrio noqueado- ¿Cómo? Es un simple Flareon, y por mejor entrenado que esté, solo tienes 7 Medallas. ¿No era está tu primera liga? Tu Pokémon no debería tener un nivel tan alto –se quejó él.

-Bueno, supongo que es tarde para decirle que eres herencia familiar, y que tienes años de experiencia de batalla en tu haber –sonrió Yuuji, cruzándose de brazos-. Cayeron de lleno en mi estrategia, si son reclutadores Rocket obviamente tienen Pokémon muy raros, alguno de los cuales seguramente es ilegal, y solo usando a un Pokémon tan fuerte como tú podría forzar a un reclutador Rocket a utilizarlo. Y bueno, si no es así, ya tenemos a un Tangela varicolor asegurado –sonrió Yuuji.

-¡No cantes victoria todavía, niño! ¡Tu Pokémon es de tipo Fuego! ¡Y mi Kabutops, aunque no sea varicolor, es un Pokémon raro inmensamente fuerte de los tipos Roca y Agua! ¡Aquajet Kabutops! –ordenó Reese.

-¡Excavar! –ordenó Yuuji, el ataque de Prioridad de Kabutops impactó primero, pero para sorpresa de Reese, el nivel de Flareon parecía ser lo suficientemente alto para resistir inclusive a los ataques de tipo Agua de Kabutops, por lo que tras ser atacado, Flareon logró enterrarse, y salir de debajo de la tierra para impactar a Kabutops y noquearlo de un solo golpe-. Te dije que el nivel de Flareon era muy alto, y aún si no lo es, esta es una batalla 5 contra 5, y ya solo te quedan tres. Estoy ansioso por ver que otros Pokémon raros tienes, aunque supongo que uno de ellos es Clefable –recordó Yuuji.

-¡Un Clefable con potenciales defensivos muy altos! ¡Fuerza Lunar! –ordenó Reese, y apoyándose de la luna, Clefable comenzó a reunir la energía necesaria para su ataque.

-Puedes resistirlo por tu tipo, pero vamos a darle una sorpresa. ¡Ataque Rápido! –ordenó Yuuji, en un abrir y cerrar de ojos Flareon llegó ante Clefable, e incluso antes de que Clefable completara su ataque, Flareon ya la había noqueado-. ¡Eso es! –celebró Yuuji.

-¡Eso fue solo un Ataque Rápido! ¿Qué nivel tiene que tener un Flareon para derrotar a un Pokémon de un simple Ataque Rápido? –se fastidió Reese, regresando a su Clefable a su Pokébola, sabiendo que algo andaba mal.

-Verás, Reese, Flareon es tan fuerte que es incluso injusto utilizarlo, por ello siempre lo he mantenido depositado. No uso a Flareon más que en situaciones especiales, y por lo que me ocurrió en el Sendero Laberinto, ya sabía que esto podría llegarme a pasar. Así que, no importa qué Pokémon tengas, ni lo raro ni lo fuerte que seas, Flareon los vencerá a todos de un golpe –se cruzó de brazos Yuuji, y Flareon se limitó a sacar el pecho orgulloso.

-Me estás molestando chiquillo, pero lo que entiendo, es que solo Flareon es tan fuerte. Así que te derrotaré con esto. ¡Alakazam! –llamó Reese, y su Pokémon se materializó en ese momento- ¡Alakazam es uno de los Pokémon más fuertes de toda Kanto! ¡Aniquílalo con Fuerza Psíquica! –ordenó Reese. Su Alakazam, sorpresivamente, probó ser tan fuerte, que Flareon sintió el golpe más que cualquier otro, pero de igual manera, el nivel de Flareon le permitió resistirlo.

-Vaya… el nivel de ese Alakazam es bastante alto, me atrevería a decir que solo tú podrías soportarlo, Flareon –admitió Yuuji-. Pero por cosas como esta es que viniste. ¡Mordisco! –pidió Yuuji, Flareon saltó con su hocico repleto de energías Siniestras, y mordió el brazo de Alakazam, azotándolo al suelo aprovechando el impulso-. Claro que no ayuda mucho a tu causa el que Alakazam tenga una de las Defensas más pobres de toda la Pokédex de Kanto –continuó con sus burlas Yuuji-. Vete despidiendo de ese Tangela, Reese –agregó Yuuji.

-Muy divertido, ¿verdad? –se fastidió Reese- Me he cansado de tu juego, niño, por si no lo notas me queda un Pokémon, y no es cualquier Pokémon, es mi Pokémon insignia, el más raro y poderoso de mis Pokémon… -continuó él, sosteniendo su Bola Pesada.

-Mejor ríndete ya, Reese. Las Bolas Pesadas no se venden en Kanto, son Pokébolas hechas de frutos que abundan en Johto y en Sinnoh, y por lo que me has dicho de ti, estoy seguro de que se trata de un Pokémon muy poderoso de Johto. Mejor acepta la derrota y dame a Tangela, tengo una Batalla de Gimnasio pactada y no quiero llegar tarde –insistió Yuuji.

-Oh, esta batalla va a terminar. Eso te lo garantizo. ¡Ve! –lanzó Reese, la Bola Pesada estalló, y frente a Flareon se materializó un Pokémon inmenso, uno que Yuuji solo había visto en sus películas de monstruos gigantes-. ¡Tyranitar! ¡Usa Terremoto! –ordenó Reese, Flareon se escandalizó, el Tyranitar frente a él parecía tener un nivel muy alto también, y tras impactar con su cola el suelo, Flareon quedó inmediatamente noqueado, además de que todo el puente se sacudió por lo tremendo de su fuerza- Ya no te veo tan sonriente, chico. Veamos cómo se siente el estar del otro lado de un Pokémon de tan alto nivel –se burló Reese, y su Tyranitar rugió con fuerza, mientras Yuuji intentaba reanimar al noqueado de Flareon.

-Oh, me temo que eso no va a suceder. ¡Espeon, Bola de Energía! –escucharon ambos, a una motorista de cabello Lila que salía de entre los espectadores, y liberaba a su Espeon, que lanzó el ataque a un desprevenido Tyranitar, que sorpresivamente resistió el ataque- Reese, estás bajo arresto por el uso ilegal de un Pokémon fuera de los estatutos permitidos por la Liga Índigo. ¡Weavile! –materializó a un segundo Pokémon Anabel- ¡Rayo Hielo! –prosiguió, y Tyranitar terminó congelado.

-¿Qué significa esto? ¿Una oficial de policía? ¡Atrápenla chicos! –ordenó Reese, colocándose a la defensiva, cuando más motoristas encubiertos se quitaron sus disfraces, revelando ser policías también, y capturaron a la banda de Reese- No me digas… ¡Fue una trampa todo este tiempo! –se quejó Reese.

-Oye, dame algo de crédito, yo te dije que te lo pensaras mejor –admitió Yuuji, recibiendo un coscorrón de parte de Anabel al escuchar aquello-. Oiga, no me emboscó y fue un oponente relativamente justo. Tenía que intentarlo –se fastidió Yuuji.

-No vuelvas a desobedecer mis órdenes, novato –reprendió Anabel, Yuuji solo se sobó la cabeza por el golpe, mientras los oficiales a cargo esposaban a Reese-. Me temo, Reese, que tengo algunas preguntas que hacerte en la comisaría, sin eres tan amable de seguirme –pidió Anabel.

-Entonces eres un poli –miró Reese a Yuuji, quien fingió demencia-. No… no eres un poli. Estuviste demasiado a la defensiva, preferiste evitar el conflicto, y además intentaste darme una oportunidad. Seguro tienes tierra también, y estás pagando favores por otros que te han dado para salir impune –dedujo Reese.

-Es… complicado… espero que no sean muy duro contigo, realmente eres muy buen entrenador –sonrió Yuuji, Reese hizo una mueca-. Y no hiciste nada ilegal hasta utilizar a ese Tyranitar. Sospechoso tal vez, pero no ilegal. Encuentro aquello admirable –admitió él, Anabel dirigió una mirada de desaprobación en dirección a Yuuji- Solo intento… -se defendió el, pero Anabel seguía recriminándole con la mirada.

-De todas formas, una apuesta es una apuesta. Querías al Tangela, es tuyo –le respondió Reese, sorprendiendo a Yuuji-. Solo presiona el botón blanco en la máquina del lado derecho, y se registrará a Tangela a tu nombre. Disfrútalo niño, y cuídala bien. Es maternal, le gustan las espigas de trigo, y refrescarse en el fango –agregó Reese con tristeza, Yuuji solo miró a Anabel sintiéndose culpable.

-Ah no, este se va a interrogación –insistió Anabel-. Sobre el Tangela, no tiene registro de robo, todos los Pokémon que ganó este coleccionista, los ganó de forma cuestionable, pero no ilegal. Si él decide dártelo, está en su derecho, pero nada más –finalizó Anabel, Yuuji se dirigió a la máquina de intercambio, recogió a su Aerodactyl, y se viró para ver a Reese, quien asintió, por lo que Yuuji accionó el botón blanco de la máquina, y registró al Tangela a su nombre. La Ultra Bola de Tangela entonces se transportó a la Fundación Aether-. Está hecho… llevaremos a Reese a la estación para un interrogatorio sobre cierta organización criminal. ¿Quieres un aventón? –preguntó Anabel, pero entonces se le escapó un bostezo-. Lo lamento, no me he ambientado al cambio de horario –se disculpó.

-Gracias por la oferta, pero Torchic y yo continuaremos por el Sendero Bicicleta. Sé que es tarde, pero, tengo algunas cosas que pensar –admitió Yuuji, Anabel asintió, y se retiró con Reese, y el resto de oficiales-. Se sintió algo triste… el entregar a Reese de esa forma, ¿no lo crees? –preguntó Yuuji, Torchic asintió a sus palabras-. Supongo que, entre los malos también hay un poco de honor. Al menos… eso es lo que creo –terminó Yuuji, subió a su bicicleta, y continuó con el camino a Ciudad Azulona.

Ciudad Fucsia. Zona Safari. Valle de los Dratini. Tienda de Derek.

-Por fin… pensé que nunca se quedaría dormida –de regreso en la Zona Safari, dentro de la tienda de Derek, Mizuki se había terminado por quedarse dormida tras Derek estar hablando horas y horas de aspectos científicos tan aburridos para Mizuki, que no pudo quedarse despierta. Una vez que Derek se las arregló para dormirla, tomó su laptop, y salió con cuidado de la tienda, mirando a los alrededores, buscando específicamente a Zawako, y encontrándola fácilmente gracias a su Ponyta, y a orillas del campamento donde estaban su Lapras y su Dragonair, charlaba con Christie, y ambas se burlaban de Omanyte, quien quería colgarse de las protuberancias de la concha de Lapras sin que este quisiera dejarse atrapar-. Veo que está ocupada, por fin podré continuar con mi llamada –continuó Derek, alejándose un poco del campamento, abriendo la laptop, y realizando una llamada-. ¿Señor Blaine? –preguntó Derek tras ver a Blaine en pantalla.

-¡Mira Blaine! –escucharon ambos entonces, y Blaine en pantalla se viró un poco para ver a Lusamine, emocionada, y con un Tangela varicolor en brazos- ¡Es verde! ¡Yuuji atrapó un varicolor! ¡Debo decírselo a Zawako! –continuaba Lusamine emocionada, y ante la mención del nombre, Derek se preocupó.

-Oh, es muy linda, hola pequeña –comentó Blaine, que tenía un brazo atado en un cabestrillo-. Perdona Lusamine, tengo una llamada de negocios muy importante. ¿Te importaría darme unos minutos? –pidió Blaine, y Lusamine asintió, llevándose a Tangela.

-¿Qué ha sido eso señor Blaine? ¿Esa chica conoce a Zawako? No me diga que trabaja en secreto con ella –se fastidió Derek, molesto por saber que su maestro, Blaine, el anterior líder de científicos de la Isla Canela, al parecerle ocultaba algo.

-Cálmate Derek, mantengo relaciones con mucha gente. Algunos buenos, algunos malos. Al final nadie más que yo sabe lo que soy realmente –le explicó Blaine, aunque Derek continuaba molesto-. Pero para tu tranquilidad, la investigación que Zawako realiza aquí, es muy diferente a la investigación que estoy realizando contigo. ¿Cómo va todo por allí? –preguntó Blaine.

-Gracias a la información sobre el Mewtwo original que me ha facilitado, señor Blaine, logré encontrar el hábitat de los Mewtwo de producción en masa –le respondió Derek-. También he logrado convencer a Zawako de acelerar la investigación, pero la chica es muy desconfiada al parecer, ha dicho que no pretende actualizar la Pokédex a menos de que reciba el aval del Profesor Oak. ¿Eso pone en peligro los planes? –preguntó Derek.

-Lo hace, la Pokédex debe estar actualizada antes de la competencia de la Liga Índigo, así lo quiere Giovanni –le respondió Blaine, y Derek asintió-. Te enviaré información adicional que te servirá para estudiar a los Mewtwo y encontrar a sus crías. Debes apresurarte, Derek, si la Pokédex no está actualizada a tiempo, Mewtwo no podrá ser utilizado en la Liga Índigo –insistió Blaine.

-¿Por qué es tan importante, maestro Blaine? –insistió Derek- De mi lado comienzan a sospechar, incluso mandaron a Mizuki, por quien soy débil, a intentar sacarme información. No lo lograron porque Mizuki siempre ha sido cruel conmigo y no me lo creí por ningún momento, pero el que la hayan enviado para entrevistarme me dice que saben que estoy recibiendo información externa. Dígame entonces, amo Blaine. ¿Está seguro de que no puede esperar? –pidió Derek nerviosamente.

-No puede esperar –le mostró su brazo Blaine a Derek, quitándose el cabestrillo, y mostrándole como su piel se encontraba en un estado similar a haberse derretido-. El Mewtwo original está estable, el Y logró la mitad del objetivo. Pero se necesita de más energía, necesito la X, y la única forma de conseguirla, es asegurándome de que Giovanni la utilizará en la Liga Pokémon… no lo olvides, Derek, la única forma de lograr nuestros objetivos, es ayudando a Giovanni a lograr el suyo… Blaine fuera –finalizó Blaine, cortando la comunicación.

Esta historia continuará…