Disclaimers: los personajes no me pertenecen.

Aquí subo el segundo capitulo, a ver que os parece. Ante todo pido disculpas por la ortografía (que raro que lo haga) y por el tiempote la historia, ya que me he liado un poco a ubicarla y al final de todo lo he puesto mal, así que quiero aclarar que la historia comienza en el verano del sexto libro.

Por favor comenten no se si seguir con esta historia o no ya que me esta costando muchísimo, y no me acaba de gustar el hilo que llevo.

La sabiduría de las serpientes:

Cuando terminaron el Tour de la mansión era ya la hora del almuerzo, por lo que el joven Malfoy la volvió a llevar al comedor, la mesa ya se encontraba preparada y decorada con varias velas para iluminar la estancia, comieron en silencio, antes de que hubieron terminado sonó un toque en la puerta, el rubio se levanto de la mesa y fue abrir, al ver a sus señor realizo una reverencia y salio de la estancia. Luna permanecía estática en su silla, hasta que una fría mano acaricio su cabello.

-no debes temerme, mi pequeña, no te haré ningún mal.

Con un rápido movimiento de su varita hizo desaparecer todo aquello que se encontraba en la mesa, acerco una silla para quedar enfrente de su hija, la cual incapaz de encontrar las fuerzas para ver a ese ser a los ojos mantenía la mitrada fija en la mesa, con su fría mano tomo la barbilla de ella volteando su cara para mirarla directamente a los ojos.

-No debes temerme, al fin y al cabo ere mi hija.

De repente sintió como algo subía lentamente hacia su regazo y mirando hacia ahí se encontró una enorme serpiente que se alzaba hasta quedar a la altura de sus ojos, a luna le atemorizo pues sentía como los ojos amarillos del animal traspasaban hacia su interior, como intentando analizarla.

-Te presento a Nagini, mi más leal amiga- ante esto la serpiente inclino la cabeza saludándola haciendo que la joven la devolviera el saludo.

Seguidamente de las presentaciones, Lord Voldemort y la serpiente comenzaron a hablar entre ellos, la joven ravenclaw los miraba embrujaba como si esas palabras in entendibles la llamaran, pero la conversación termino tan rápido como había comenzado y se encontró observada por los dos pares de ojos ante si.

-Nagini coincide con que lo primero es volver a despertar la lengua de Slytherin y que a partir de ahí todo vendrá solo.

-¿despertarla?¿como se puede despertar una lengua? Eso se aprende.

-NO, para poder hablar parsel, hay que nacer con ello, no todos tienen el privilegio de poder.

-¿entonces como es posible dormida?

-Con magia muy antigua y muy poderosa, pero una vez detectada es muy fácil deshacerla.

-¿entonces…?

-Tú decides cuando.

A Luna la entraron las dudas de repente seria verdad todo lo que aquel ser le decía o solo era una patraña para hacerla el embrujo imperios y así conseguir información sobre sus amigos, ¿y su madre?¿seria también mentira todo lo que le ha dicho acerca de sus años en hogwarts? Solo había una manera de averiguarlo, asintió vigorosamente.

-Cuando comenzamos

-Ahora mismo, túmbate sobre la mesa bocaarriba con los brazos pegados al cuerpo- La rubia hizo lo que le mandaba- antes de comenzar has de saber que pasara unas cuantas horas hasta que despiertes y cuando lo hagas te encontraras muy cansada, así que evita realizar esfuerzos.

La joven volvió asentir para darle a entender que había entendido el proceso del contrahechizo.

-Mantén la mirada fija en el techo.

Esta fue la ultima frase que Luna entendió ya que a partir de ahí, el señor oscuro y la serpiente empezaron a recitar una misma frase en parsel, como si fuera un mantra, para al cabo de un rato volver a cambiarla, poco a poco sus parpados le empezaron a pesar para cerrase al fin, mientras la frases recitadas la enviaban a un mundo de sueños, una vez ahí se encontró rodeada de serpientes de todas clases, que murmuraban entre si con silbidos, pero para sus sorpresa los silbidos no solo eran sonidos sino que se transformaban en imágenes, al cabo de un tiempo las serpientes dejaron del silbar a un mismo tiempo para ir acercándose a ella, una a una le contaba historias, ¡habían dejado de silbar!, Luego el paisaje cambio, se encontraba en un gran desierto y sin ningún tipo de compañía, por lo que comenzó a caminar sin rumbo.

No sabia cuanto tiempo llevaba caminado cuando empezó a oír un leve murmullo que la llamaba, la rubia capto la dirección del sonido y se dirigió hacia donde este provenía, llegando así hasta una gran cueva, esta se encontraba dividida en numerosos caminos, por lo que intento escuchar de nuevo el murmullo, este tardo un poco en llegar pero la mandó seguir por el del centro, para luego indicarla todo el trayecto hasta que la joven llego a un enorme lago subterráneo, con un agua tan cristalina que pida ver el fondo del lago, pero al cabo de un rato de estar observando el fondo diviso dos orbes amarilla que se acercaban a la superficie, se retiro del borde, observando así a una magnifica serpiente del color del agua que se alzo ante ella. Asombrada por la belleza de aquel ser, no pudo aparta su mirada, hasta que comenzó hablar con una voz silbante pero firmo.

-Mi nombre es yunue, y soy la princesa de esta laguna, te estaba esperando.

-¿esperando?¿pero si yo…?

-Hace unos años atrás, otorgamos nuestra sabiduría a un bebe, pero esta fue devuelta violentamente a este lugar, por lo que era de esperar a que volvieras a por lo que te habían robado.

-¿robado? ¿A mi no me han robado nada?

-si no fuera así, y estuvieras aquí para poder obtener el poder por ti sola, la guardiana de la cueva no te hubiera ayudado a llegar, en cambio te ha traído hasta mi, donde se guarda todo nuestro saber.

-¿la guardiana?¿yo no he visto a nadie?

-nadie la ha visto, ni nadie la vera, es el serpenteante sonido del viento que entra en nuestra morada, aquellos que intentan obtenerla por la fuerza no son capaces de distinguir sus indicaciones y avisos, por lo que acaban perdiéndose y cayendo en alguna de las innumerables trampas que se encuentran ocultas, en cambio a ti te ha guiado, te ha reconocido como poseedora de nuestro saber.

-¿pero yo no tengo vuestro saber?

-Por eso has de beber de esta agua, bebe pequeña y descansa.

-¿Cómo volveré a casa?

-bebe y descansa mi pequeña- repitió antes de volver a la profundidad del lago.

Luna volvió acercarse a la orilla, se arrodillo y con sus manos tomo un poco de agua del lago, que acerco a su boca y bebió, nada mas terminar la acción se sintió muy cansada y sus parpados volvieron a cerrarse.

POV Draco.

Su señor le había ordenador entrar de nuevo al comedor, encontrándose a su compañera dormida encima de la mesa, tan inmóvil que si no fuera por el movimiento de su pecho, cualquiera hubiera pensado que su señor la había matado para obtener información.

-Súbela a su habitación, deposítala en su cama y no te muevas de su lado hasta que se despierte, cuando lo haga házmelo saber.

El rubio inclino la cabeza ante su señor y siguiendo sus ordenes, tomo ala joven entre sus brazos y subió a su antigua habitación, la deposito suavemente en la cama asegurándose de que no se diera ningún golpe en el proceso, luego gracias a su varita acerco una silla al lado de la cama para ver cualquier cambio sobre la joven, y así paso la noche.

Despertando:

Abrió los ojos lentamente esperando encontrarse en aquel lago, pero en vez de ahí se encontró de nuevo en aquella habitación de color verdoso, se alzo poco a poco pues su cabeza le daba vueltas, volteo hacia su derecha para encontrarse a Draco dormido en una incomoda posición sentado en una silla, intentando no despertarle de golpe le llamo.

-Draco, Draco- al ver que seguía dormido acerco su mano al hombre de el dándole un suave empujón, que hizo que el joven mortifago se despertara.

-¿Qué pasa?- pregunto a la vez que se ponía de pie y sacaba su varita del bolsillo colocando una posición de defensa.

Ante la reacción del rubio Luna no pudo reprimir que una risa saliera de sus labios.

-Oh si que divertido, despertar a un pobre sirviendo que ha pasado la noche en vela.

-lo siento- el reproche del chico hizo que se sintiera mal por lo que bajo su mirada al suelo- o pretendía asustarte solo…

-No importa miladi, he de avisar a mi señor de que ha despertado.

Draco salio de la habitación tan rápido como puedo, debería empezar a contener su genio, ya que sino su señor se enfadaría con el por tratar de esa manera a su heredera, con estos pensamientos d autocontrol llego al salón e inclinándose sobre la chimenea nombre el nombre de su hogar, ante el apaerecion un pequeño elfo el cual al saber sus intenciones desapareció para volver una segundo después para avisarle de que el-que-no-debe-ser-nombrado estaba en una reunión que enseguida le atendería.

Draco espero en el salón hasta que la cara de su señor apareció en la chimenea, dándole nuevas indicaciones sobre como la joven debería reposar todo el día hasta que recuperara todas su fuerzas, y avisándole de que tuviera todo preparado para su llegada. Terminada la conversación el joven regreso al cuarto.

Al entrar en el se encontró a la joven tirada en el suelo y con la respiración muy agitada, fue hacia ella tan rápido como pudo, la tomo rápidamente en sus brazos, mientras la cabeza de ella se depositaba en su hombro, la recostó nuevamente en la cama.

-Debes permanecer acostada, mandare que la traigan algo de comer.

Draco hizo llamar a un elfo para que trajeran el almuerzo, a los pocos segundos dos bandejas aparecieron; una en el regazo de la rubia y otra sobre la mesita para el rubio, ella comenzó a comer en silencio, pues no sabia exactamente como comenzar una conversación con el único compañero que tenia en ese momento. Por otro lado el rubio hizo lo propio pero por otras razones, al terminar las bandejas desaparecieron instantáneamente.

Al cabo de unos minutos de silencio entre los dos jóvenes, los ojos de Luna comenzaron de nuevo a cerrarse completamente del cansancio que todavía poseía, el joven Malfoy hizo que le trajeran un libro mientras esperaba la llegada de su señor o el nuevo despertar de la señorita, la verdad es que le era indiferente cual de los dos pues uno le helaba la sangre de terror y el otro le hacia hervir ¿comiera posible que ella, una traidora a la sangre fuera su señora? No lo entendía, pero sabía que si no obedecía las órdenes su madre sufriría las consecuencias.

No había pasado una hora cuando oyó unos golpes en la puerta, se levanto de donde estaba sentado y la abrió para encontrarse a su amo haciéndole una seña para que saliera, por lo que hizo un inclinación de la cabeza y obedeció, una vez en el pasillo su señor echo un vistazo a la durmiente, mientras asomaba sus torcidos dientes en una mueca que se asemejaba a una sonrisa, acto seguido cerro la puerta y miro seriamente y fijamente a Draco.

-¿Cómo esta?

-Cansada, mi señor.

-si me lo imagino, debe estarlo, ¿Qué paso después de que me fui? Quiero saberlo todo desde tu perspectiva.

-Al principio permaneció inmóvil tal y como la dejo, pero según pasaba el tiempo comenzó a murmurar cosas que no entendí por completo, para luego seguir hablando en voz alto, era como si tuviera una conversación con alguien y por ultimo volvió al silencio para despertarse esta mañana.

-Bien bien, eso quiere decir que ha ido todo perfecto, según lo planeado, bajare a organizar los próximos ataques a la biblioteca cuando vuelva a despertarse manda a un elfo que me avise, no te despegues de su lado, todavía debe estar muy débil y confundida.

-lo que usted ordene.

Antes de volver a entrar en la habitación despidió a su señor con una reverencia, una vez dentro retomo la lectura. Paso media hora y el joven absorto en la lectura no se dio cuenta de un par de ojos azules le observaban detenidamente, hasta que la ravenclaw hablo en un susurro, lo que le hizo levantar su mirada.

-iré a avisar al lord- ella asintió con la cabeza lentamente, sin saber si podía enfrentarse a su padre.

Al cabo de unos minutos el-que-no-debe-ser-nombrado entro en la habitación seguido de Malfoy que se quedo parado en la puerta dejándoles espacio para hablar, Luna no diviso a la serpiente hasta que sintió como algo escalaba a la cama y reptaba por ella, Nagini se alzo para conectar de nuevo sus miradas y comenzó ha hablar.

-¿me entiendes?

-Te entiendo.

-Bravo, bravo, esa es mi pequeña, dentro de poco comenzaras ha recordar y juntos nos alzaremos y reclamaremos lo que nos pertenece- hablo aquel ser a su vera con voz fría pero entusiasmada- ahora será mejor que descanses, pero antes de eso has de saber a lo vas a dedicar tu tiempo en tu estancia aquí, primero que nada aprender lo modales y conocimientos básicos, que ese Lovegood no te ha mostrado, de eso se encargara el joven Malfoy- explicaba mientras señalaba al rubio de la puerta- y mas adelante comenzaras tu entrenamiento en las artes oscuras- un escalofrío recorrió su espalda- así que recupérate pronto para poder empezar cuanto antes.

Se dirigió hacia la puerta para salir de la habitación, Nagini realizo una inclinación con su cabeza que fue devuelta por la joven y tambien desapareció de la habitación, dejando a los dos rubios solos.

-¿desea tomar algo milady?

-no, muchas gracias

-¿esta segura de que no necesita nada?

-segurísima, lo que si me gustaría saber es donde se encuentra mi varita.

-Mi señor la tiene en su poder hasta que usted se gane su confianza.

-claro, es lógico- centro su mirada en sus pies que se encontrabas tapados por las sabanas- ¿y mi padre?me refiero a…

-Se encuentra bien, de momento.

-¿De momento? ¿Que quiere decir de momento? Igual no es mi padre pero es el hombre que me crío- empezó a exaltarse la rubia algo raro en ella.

-Mi señor a creído conveniente dejarlo vivo siempre y cuando se comporte en su revista.

-pero yo… el….-gruesas lagrimas comenzaron a caer de sus ojos, eran las primeras que había soltado en todo este extraño día.

Draco se armo de valor, tomo una de sus pequeñas manos entre las suyas, intentando confortar a la joven, cuando esta se tranquilizo un poco y dejo de sollozar comenzó su monologo.

-Luna, debes entender una cosa, es muy importante- la chica asintió con la cabeza- tu eres la heredera de dos grandes casas de Hogwarts, nada mas, si te comportas y haces lo que el quiere serás tratada como una reina o dama de alta curnia, como prefieras, pero en el momento en que te alces contra el, será tu final, ya que serás mantenida con vida pero en unas condiciones poco deseables para nadie- ella fue a interrumpirle pero el con un gesto de su mano la dijo que esperare a que terminara- sabes que no me caes bien, en el colegio hemos tenido nuestras redecillas, pero créeme prefiero ser tu guardaespaldas y tu servicio de habitaciones que tu carcelero, y ver como te consumes en una celda en la que apenas llega el sol, así que se una buena chica y obedécele.

La ravenclaw pareció entenderlo a la perfección ya que recosto su cabeza en el cabecero de la cama y cerro los ojos unos segundos, cuando los abrió dirigió su mirada al rubio que seguía a su lado cociéndola de la mano.

-¿podré ver a mis amigos?

-no

-leerle sobre criaturas fantásticas y el quisquilloso.

-Libros todos los que quieras, el quisquilloso dudo que te lo permitan.

-¿salir a la calle?

-siempre y cuando este yo con vos.

-¿y hogwarts? ¿Volveré?

-supongo, no lo se, eso no depende ni de mi ni de ti.

-¿me trataras de tu en vez de usted?

-¿perdone?- esa pregunta no se la esperaba.

-¿Qué si podrías llamarme Luna en vez de milady o señorita, no me acabo de acostumbrar?

-seria una falta de respeto, Milady-ella volvió a bajar la mirada- pero supongo que cuando estemos solos si es lo que desea puedo hacerlo- y a la vez que dirigía su mirada a la él un enorme y sincera sonrisa asomo de sus labios, haciendo por primera vez que en los labios de el también esbozaran una sincera sonrisa, casi invisible.