Disclaimers: los personajes no me pertenecen.
Prometí que después de los exámenes volvería, así que aquí estoy :P, siento que estos primeros capítulos no serán los mejores ya que tengo las neuronas achicharradas de tanto estudiar, creo que necesitare un buen vaso de whisky de fuego para revivirlas.
Perdonen no solo la tardanza sino mi penosa ortografía también, no se lo que seria sin ella.
Espero que os guste. Comenten por favor :S
Una tarde tranquila:
Luna se despertó nuevamente en aquella habitación de tonos verdes, Malfoy a su lado seguía sentado en aquella silla con el mismo libro en su regazo, le observo detenidamente, ahí en ese momento y en ese lugar parecía un chico totalmente distinto, sus ojos reflejaban tranquilidad y un brillo de curiosidad, provocado por lo que se encontraba leyendo, el lenguaje de su cuerpo era muy parecido un brazo tenso sujetando firmemente el libro para que no se moviera ni un milímetro y le desconcentrara, y el resto relajado, SINDO parte de la silla, incluso de su cabello engominado caía perezosamente un mechón sobre su frente sin perturbarle la lectura. Después de un rato el alzo su vista, debía haberle perturbando tanto observación.
-Me alegro que haya despertado señorita- inclino la cabeza saludándola.-¿puedo preguntarla que tanto veía?- La rubia sonrío ante la pregunta.
- simplemente observaba, me gusta observar
- entonces , no la molestare mas.- Volvió a inclinar su cabeza y retomo su lectura.
Después de su intercepción a la pequeña loveggood la dio vergüenza volver a ver detenidamente al joven de su vera, por lo que se dedico ha hacer un pequeño recorrido mas detallado de la habitación de la que se encontraba, las fotos habían desaparecido, igual que algunas cajitas que se encontraban en distintos muebles, las que quedaban ha simple vista parecían simples cajas de madera muy labradas, pero la rubia detecto ciertos símbolos que la indicaron que esas cajas únicamente podían ser abiertas por su poseedor, la puerta del armario se encontraba mal cerrada, con lo que forzando su vista observo que este se encontraba vacío, y que esta acción se había realizado hace poco tiempo, al otro lado de la habitación había una puerta en la que la rubia no había reparado antes, la curiosidad llego a su mente, por lo que se dispuso a levantarse para averiguar que había detrás de esa puerta, pero unos segundos después recordó la ultima vez que intento andar un poco por la habitación después de su experiencia en aquella cueva, por lo que volteo de nuevo hacia Malfoy y suavemente llamo su atención.
El rubio al oír su nombre alzo lentamente la mirada para encontrarse con las orbes azules de la muchacha, la cual en el segundo que sus ojos se reunieron bajo su mirada, mientras que sus manos jugaban con el borde de las sabanas.
-Desea algo miladi.
-No- respondió rápidamente- bueno si – se mordió el labio inferior- me gustaría poder… leer algo, si se puede claro.
-Por supuesto, que desea leer- se levanto de la silla sin apartar la mirada de ella.
-Cualquier cosa estará bien- contesto sin alzar la mirada.
-esta segura miladi, la familia Malfoy posee una gran variedad de libros en su biblioteca, quiere algún tema en especial.
-yo….yo…. cualquier cosa estará bien gracias.
Draco se acerco a una estantería cerca de la ventana principal de la habitación de ahí tomo varios libros, a su vuelta la mostró los que había elegido para que ella escogiera uno, y los demás les poso en la mesita de noche en caso alguno de los dos terminara y quisiera seguir leyendo. Luna comenzó a leer el libro "genealogías mágicas; los comienzos de las mas grandes familias mágicas" así comenzaría a tomar contacto con lo que la esperaba los próximos meses o años quien sabría.
Cuando había pasado un par de horas leyendo cuando la joven ravenclaw alzo la mirada de su libro, una idea venia rondándola la cabeza desde su petición al rubio, ¿Por qué la trataba de usted cuando habían llegado al acuerdo de que la trataría de tu?¿ que había cambiado?, estuvo tentada a preguntárselo, pero cuando dirigió su mirada a él, prefirió no molestarle, se había vuelto a quedar dormido en aquella silla, el brazo que sujetaba el libro mantenía su misma posición, pero sin el libro en la mano, ya que este se había caído al perder la tensión que le sujetaba, su cabeza se encontraba inclinada hacia ese mismo lado con varios mechones de pelo sobre su rostro. Marco el libro para no poder retomar su lectura mas adelante y le deposito con el mínimo libro junto a los demás en la mesita al lado de la cama, después de observarle durante un buen rato, decidió que lo mejor seria recoger el libro del suelo, por lo que se sentó lentamente en el borde de la cama y muy despacito y apoyada con las manos en el colcho se fue poniendo de pie, cuando se vio estable camino entre la silla y la cama para llegar hasta el libro, en donde con sumo cuidado y con un brazo todavía apoyado en el colchón se gacho para recoger el libro, una vez en su regazo, fue a erguir, un sonido reboto por toda la habitación asustándola, haciéndola levantarse rápidamente y que su guardián despertara de su profundo sueño.
Malfoy al ver que la joven no se encontraba en la cama comenzó a escudriñar toda la habitación, por si esta en su despiste había intentado huir, sabia que estaba débil pero al fin y al cabo era la hija de su señor, no la veía por ningún sitio por lo que opto por ir al pasillo si se daba prisa todavía podría alcanzarla antes de que el-que-no-debe-ser-nombrado se diera cuenta de su ausencia, cuando noto un leve toque en su hombro, se giro hacia atrás y pudo ver como la rubia se encontraba apoyada con una de sus manos en la mesita y la otra sobre su pecho con un libro en la mano, subió la mirada para encontrarse con la de ella, pero se asusto al ver la palidez de su rostro.
- no pretendía asustaros- se disculpo una voz chillona- el señor oscuro pregunta si os gustaría reuniros con el antes de que marche.
El joven mortifago volvió a dirigir su mirada hacia la rubia que había comenzado a adquirir poco a poco color.
-¿se encuentra con fuerzas?- ella asintió con la cabeza.- enseguida escoltare a señorita al salón principal.
Después de la contestación del rubio el elfo desaparecio con otra pequeña explosión, Luna deposito en libro junto con los demás despacio sin quitar su apoyo, cuando se volteo se encontró con Draco esperándola con una pequeña chaqueta en la mano para ella.
-Pensé que intentaba escapar- comenzó una conversación.
-Creo que no estoy en condiciones de hacerlo-sonrío- creo que todavía no he recuperado todas las fuerzas.
- prefiere reunirse aquí, podemos decírselo haber que le parece y en caso de que….
-creo poder ir, despacio pero…
-pero…- la incito a continuar.
-no te partes mucho por favor.
El asintió con la cabeza y se coloco a su lado, salieron de la habitación y se dirigieron hacia el salón, cuando llegaron se encontraron, con lord Voldemort sentado ante una mesa dispuesta con tres tazas, una tetera, un azucarero y un plato con pastas.
-disculpadnos por la tardanza pero…- comenzó hablando la rubia.
- la culpa es mía, debí haber supuesto que todavía no estabas totalmente recuperada, pero tengo que hacer un largo viaje y cuanto antes me vaya mejor para nuestra causa.
Con su huesuda mano indico a los jóvenes que se sentaran enfrente suyo, Draco ayudo a tomar asiento a la rubia antes de sentarse en su sitio, su Lord les sirvió una taza de humeante te a cada uno, antes de comenzar hablar.
-antes de irme quiero dejar unos asuntos zanjados; Draco- el nombrado elevo su mirada para hacerle saber que le prestaba toda su atención-creo saber que no hace falta que lo repita pero deberás proteger con tu vida la de mi hija y educarla en todo lo concerniente a nuestra asociación y causa, así como en todas aquellas tradiciones que por causas obvias no ha sido educada en ellas y Luna- la aludida dio un respigo al oír su nombre e alzo un poco su mirada sin llegar a cruzarla con la de el- Primero deberías escribir a tu amiga Ginny, me gustaría que no perdieras el contacto con ella y la diría que estarías encantada de asistir a la boda de su hermano, es un evento muy importante como para perdérselo, ¿no crees?, por supuesto Draco te acompañara.
-si milord, pero no seria demasiado llamativo presentarme con Draco en dicha ceremonia, después de todo le buscan por…
Fue interrumpida por la risa frívola de aquel ser que se encontraba enfrente de ellos, mientras la serpiente se acercaba a ella y murmurando en silbido la menciono la poción multijugos, la ravenclaw se sonrojo por haber tenido ese fallo tan estupido delante de ellos.
-todavía te queda mucho que aprender jovencita, pero siendo un ravenclaw creo que no te costara mucho, segundo tema, estoy pensando que si para finales de verano me has demostrado suficiente lealtad hacia nuestra causa y hacia mi te otorgare el honor de regresar a hogwarts, por supuesto tendrás que hacerme un par de trabajitos.
Luna por una parte quería regresar a hogwarts, una parte de ella lo consideraba su hogar, ¿pero que tipo de trabajos? No era capaz de matar a nadie, le parecía un acto atroz, nadie se lo merecía, ni siquiera ese ser que se encontraba sentada enfrente de ella.
- y por ultimo me gustaría que aprendieras oclumacia, no tienen por que ser todo ahora, se de buena tinta que Severus o profesor Snape para ustedes, es un especialista y no le importaría enseñarte durante tu estancia en hogwarts ¿te parece una buena idea?
-me parece una excelente idea mi señor.
-Excelente, creo que ya he terminado, tenéis alguna duda acerca de vuestras obligaciones.
Por la mente de la niña apareció la imagen de Draco durmiendo incómodamente en aquella silla, por lo que decidió probar su suerte.
- milord- le llamo
-¿si querida?- dijo con un tono totalmente falso.
-he observado que Draco no ha de dejarme ni un solo instante, peor me parece conveniente que tenga su propia habitación para descansar- viendo como el rostro de aquel hombre se arruga por la idea la rubia desvío el argumento a uno que ningún hombre resistiría- no me mal entienda pero… me gustaría tener mi propia intimidad en algunos momento del día.
-por supuesto mi niña, toda dama deba tener cierta intimidad para guardar sus secretos, después de todo que seria una mujer sin secretos, ¿no crees Draco?, pero hasta que estés totalmente recuperada permanecerá en tu habitación, si quieres podemos poner una cama separada con una cortina para que tengas tu momentos de intimidad si prefieres.
-es muy generoso mi señor, gracias.
Debido a aquella pequeña conversación entre padre e hija el rubio se atrevió a realizar una sugerencia que rondaba por su mente desde hace rato, si se acedia a ella podría no solo verse el libre de toda actividad ese verano si no permitir a su madre salir aunque fuera por unas pocas horas de aquel nido de mortifagos que se había convertido ahora su hogar.
-hablando de los secretos de mujeres_ lord Voldemort le miro con un ceja alzada- me preguntaba si podría pedir ayuda a mi madre, estoy seguro de que es capaz de enseñarla mejor ciertas tradiciones….- trago saliva- femeninas.
-se tus intenciones ocultas joven Malfoy, pero aun así me parece una excelente idea como para desaprovecharla, por favor en cuanto lleguéis a vuestros aposentos comenzad a escribir las correspondientes cartas a Weasley y a la señora Malfoy por favor.
Y tras decir aquello la serpiente se enrosco en su brazo y se aparecieron en un abrir y cerrar de ojos.
Los dos jóvenes se levantaron de sus asientos, y despacito como había llegado salieron del salón, el rubio permaneció al lado de la joven todo el camino, pero el llegar a las escaleras, ella se paro en seco con una mano agarrada fuertemente al balaustre y su mirada fija en el suelo.
-ocurre algo Luna- pregunto preocupado.
-no, es solo…. no creo que pueda subir las escaleras, todo comienza a darme vueltas y…
-aguanto dos segundo Luna, solo dos.
Cambiando su posición rápidamente, el príncipe de las serpiente se coloco justo detrás de ella, haciéndola que suelte el balaustre con una mano, mientras que con la otra pasaba su brazo por su cuello, cuando libero una de sus manos la deslizo por la parte de atrás de sus muslos hasta llegar detrás de las rodillas, elevándola suavemente para que no aumentara su mareo.
- intenta mantener los ojos abiertos, no les cierres.
Con esa frase subió con ella hasta la habitación donde la deposito con cuidado en la cama y pidió a un elfo que trajera un paño mojado con agua fría, no helada, una vez con el paño en la mano se le coloco en la nuca manteniéndolo un rato.
-¿Estas mejor?
- si muchas gracias.
- descansa un rato luego podrás escribir la carta.
Luna asintió con la cabeza y se dejo caer en un profundo pero reparador sueño. Poco antes de la hora de la cena volvió a despertarse, con el joven rubio sentado en aquella silla leyendo aquel libro, ¿de que trataría? Cuando le tuvo en sus manos no se le ocurrió leer el titulo, ¿Qué temas le llamarían la atención a su compañero?
-Me alegro de que estés despierta, prefieres escribir la carta ahora o más tarde.
-creo que será mejor hacerlo ahora.
Malfoy tomo su varita y con un movimiento de ella hizo aparecer un pequeño escritorio portátil con pergamino, plumas y tintas de distintos colores, le deposito en el regazo de la joven, quien rápidamente se dispuso a escribir, después de varios intentos la carta queda así:
Querida Ginny:
Espero que estés pasando un estupendo verano con tus hermanos, yo estoy con mi padre de excursión en busca nuevamente de los Snorlacks de cuernos arrugados (no me acuerdo de si se escribe así, perdonadme:S) así que discúlpame por la tardanza de la invitación, CLARO que asistiremos estoy deseando volver a veros a todos, tengo muchas cosas que contarte y espero que tu también.
Deséame suerte en mi búsqueda, tengo el presentimiento de que este año lo conseguiremos.
Tú amiga.
Luna Lovegood.
- ¿Qué te parece?
- muy…. Lovegood
AL ver la expresión en el rostro del rubio, Luna supo que no podía haberla escrito mejor, aunque por dentro la destrozaba pues estaba vendiendo a su mejor amiga, a aquel terrible hombre sin nariz, que amenazaba con destruir el mundo mágico tal y como lo conocía, una lagrima escapo de sus ojos para caer sobre los demás pergaminos, para su suerte el joven que se encontraba con ella en esa habitación no se percato de ello, y pudo eliminar cualquier rastro de debilidad de su cara antes de que regresara de la ventana en donde le esperaba una hermosa lechuza de color gris pardo.
-Es la mas ummm...… común que poseemos.- dijo al ver como ella observaba con detenimiento al animal- es la cría de una hembra Real que tenemos con algún lechuzo- pronuncio con desprecio- que se encontró por el camino- mi padre quiso deshacerse de ella pero ….. Es bastante lista y….
-hermosa.- término sonriéndole cariñosamente
- y hermosa si.- repitió un poco cohibido por la sonrisa que le ofrecía.
Después de unos minutos de silencio aparecieron dos elfos portando una bandeja cada uno para su cena, cenaron en silencio y cuando hubieron terminaron, el joven slytherin le llamo para que retiraran las bandejas ya vacías, los dos rubios mantuvieron el silencio durante unos minutos mas, cada uno perdido en su propia mente, hasta que la voz soñadora le rompió.
-¿porque…. ahora Luna y antes miladi?
-antes no estábamos solos, las paredes tienen oídos, mas de los que te puedas imaginar.
-si… si no lo ves conveniente…. A mi…. No me…. importaría…
-¿ya te has acostumbrado al miladi?- pregunto con una sonrisa sarcástica en su faz.
-NO! Pero…. No quiero que tengas problemas por mí …. Culpa.
-¿usted quiere que la llame por su nombre?
-si por favor- fijo su mirada en la plata de los ojos ajenos.
-entonces no tendré problemas, Luna- pronuncio su nombre suavemente- por cierto no la he dado las gracias.
-¿Por qué?- inclino su cabeza a un lado curiosa.
-Por permitirme tener mi propia habitación.
-ohhh no fue nada, debe ser muy incomodo dormir en esa silla, además….
-además…- la incito a seguir con un poco de irritación en su tono.
- no quiero llevarme mal con la única compañía que tengo, se que no soy de tu agrado y esta situación tampoco pero… yo tampoco pedí estar aquí.
-perdón, creo que me deje llevar un poco
-entonces- para un momento para tomar aire y con una sonrisa más radiante a todas las anteriores- .encantada me llamo Luna… Luna.
-Un placer conocerla, soy Draco- siguió su juego intentando ocultar un sonrisa contagiada por la de ella.
