Los rayos del solo tocaron mis ojos. No tenía la idea de que hora era, solo sabía que me ardían los ojos y se me hacían pesados. Había llorado toda la noche y hasta hace poco no había podido conciliar el sueño, pero ya era de mañana y no podía quedarme en cama todo el día

La idea de que mi vida y la de mi hijo estuvieran en peligro me había perturbado toda la noche, no sabía como iba a resultar todo desde hoy, pero mantenía la esperanza de que me fuera bien… de que nos fuera bien.

Me levanté de la cama, con una pereza increíble, y me dirigí a bañarme. Me demoré todo lo que pude. En parte quería retrasar, lo más que pudiera, el hecho de tener que salir de mi casa. Tomé algo rápido de desayuno y salí a encontrarme con mi equipo. Supuestamente iba a entrenar, pero yo no iba a arriesgar a mi bebe.

Caminé al campo de entrenamiento. Al llegar Lee y Gai- sensei estaban entrenando y él estaba recargado en un árbol. Sentí la presión de sus ojos en mí y un escalofrío me recorrió completa. Mis ojos se dirigieron hacia él y nuestras miradas se encontraron. Le dediqué una sonrisa, una de esas que usaba para saludarlo. La costumbre y el amor por el silencio y la tranquilidad de ambos había hecho que encontráramos significado a cada una de nuestras miradas y expresiones. Me volteé casi bruscamente hacía los dos que estaban entrenando, al parecer no me habían visto.

- Konichiwa Gai- sensei, Lee. – Les di una sonrisa a ambos que habían parado de entrenar.

- ¡Mi bella flor de Juventud! – Exclamó Gai- sensei. Por alguna extraña razón no me molestó tanto como siempre y creó que se noto porque otra ves sentí su mirada en mi espalda – Neji te estaba esperando para entrenar – Hacia mucho que ya no éramos un equipo, pero al parecer la costumbre había hecho que nos siguiéramos reuniendo a diario para entrenar.

Entrenar… Problema grande

- Umh… - No sabía como decirlo exactamente – Yo no voy a entrenar hoy – Tres pares de ojos se clavaron en mí. Ya me estaba molestando esta situación. Sé que era raro que no entrenará, pero no era para tanto… ¿O si?

- Vamos Ten-Ten – Lee como siempre tan entusiasta. No iba a dejar que me fuera así de fácil. – Solo tienes que calentar – Vino hacía mi rápidamente y yo ya estaba preparada para esquivar sus ataques. Tampoco era para dejarme golpear

- Te dijo que no Lee – Su voz fría y seria me llenó los oídos. Parecía que no la había escuchado en años. Su silueta estaba frente a mí, listo para evitar cualquier ataque. Estaba completamente tenso

- Neji… -Toqué su hombro intentando calmarlo. No quería que peleará con Lee. Me aterrorizaba la idea de que alguno de los dos pudiera hacerse daño. Lo sé… estoy muy sentimental. Por lo menos mi intentó funciono. Vi como sus hombros se relajaban, pero seguía frente mío.

- Vamos chicos tranquilos. – Gai- sensei como siempre muy tarde. – Si necesitas hacer algo Ten – Ten ve. A nosotros no nos molesta. – Me miró con una de esas sonrisas que da risa. Le respondí con una, aunque más pequeña.

Me fui sin despedirme. Caminé por las calles de Konoha hacía la torre de la Hokage. Quería que me revisara y me dijera que todo estaba bien con mi hijo. Acababa de enterarme que iba a ser mamá, pero ya no podía concebir que le pasará algo. Mis manos bajaron sin que me diera cuenta a la altura de mi vientre y comencé a acariciarlo lentamente.

Caminaba tranquila y sus ojos se encontraron con los mios


Se que es corto. Se que es corto. Pero es que no estoy acostumbrada T.T.

YO ESCRIBÓ DRABBLES! ( que no publico xD)

Bueno igual muchas Gracias a los que estan leyendo y dejan coments. En serio todo lo que me ayudan a seguir escribiendo. Y a los que no dejan coemnts. Gracias por leer, no les cuesta nada dejar uno :D