Almorzé con Naruto y Hinata. ¡Kami! No sabía que tenía tanta hambre… Menos mal que como estabamos conversando no se dieron cuenta de los cuatro platos de ramén que me comí. O no les importó. Bueno, en este momento no era un tema que de verdad me preocupará.
El verdadero problema era la prometida del "Sr. Hyuga". La tal Misuki. ¿De que temas podriamos hablar con la mujer con la que compartía a mi hombre? Aunque Neji me dijo muchas veces que ella no tenía ningún interés en él, pero… ¡Igual! Me llega solo el hecho de que sea su prometida y que prácticamente todo el tiempo que no pasa conmigo y con SU hijo esta con ella.
Dios Ten-ten. ¡Él no lo sabe! ¿Qué parte no entiendes?
Me dirigí a mi casa a arreglar un poco. Ayer en la noche había dejado todo tirado, pero ¿Quién no? No ves que con tremendo notición se me va a pasar por la cabeza limpiar…
A la par que dejaba la casa presentable, cocinaba la cena. Si lo sé, soy extraña. No tengo la menor idea de por qué quería que todo saliera bien para cuando llegaran, pero ya había comenzado y sería una reverenda estupidez dejar todo a medio hacer e irme a algún lado en un ataque de rebeldía. Ya no era una adolescente.
Cuando terminé subí rápidamente a mi habitación. Quería verme bien para la mujer que había hecho mi vida cuadritos. Enserio que tenía que estar bien loca. En realidad Según Neji, ella solo acepto ser su prometida para no tener que regresar con su familia o algo así. Si lo veía de este modo, gracias a ella se iba a cumplir uno de los mayores deseos de Neji: Sus hijos ya no tendrían el sello en la frente.
Un pensamiento fugaz atravesó mi mente y mis manos se dirigieron a mi vientre en un impulso inconciente. ¿Y mi hijo? ¿Acaso él también llevaría esa marca?... Sobre mi cadáver. Había visto lo mal que se sentía Neji por eso. Todo el dolor que le había causado.
Mi respiración se volvió jadeante y entrecortada ¿Cuándo había comenzado a llorar? Respire hondo en un vano intentó por calmarme. Jamás dejaría que le hicieran algo a mi pequeño bebe.
Era incomprensible como podía llegar a querer a esa pequeña cosita tanto, y de una manera tan diferente, como a su padre. Ambos eran mi vida. Por ambos moriría. Ambos Hyuga. Porque le pesará a quien le pesará, sea como sea, mi hijo era un Hyuga. Sonreí y me sequé las lágrimas.
Me arregle apuradísima. Se me había hecho tarde. Me puse todo el conjunto que me había regalado Neji en nuestro primer aniversario: Aretes, collar, pulsera, orquídeas… Estaba lista.
Mientras bajaba las escaleras escuche el timbre. Mi corazón latía a mil por hora. El momento de la verdad había llegado.
Se que este capitulo es corto y que no hay accion, pero mi subconciente me obligo a escribirlo
Ademas que queria dejarlos con la duda porque soy muy mala xD
Bueno Muchas Gracias por todos sus comentarios y perdon por la demora
