Título: Todo mago tiene su pequeño secreto

Autora: Shirokyandi

Beta: FanFiker_FanFinal

Pareja: Harry/Draco

Rating: T

Género: romance/humor

Advertencias: slash

Resumen: Pansy Parkinson tiene en su poder revelar al mundo el mayor escándalo público hasta la fecha, y todo gracias a la no colaboración de Draco Malfoy.

Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y demás señores. Aquí la autora solo es una mera fan que se divierte, sin ningún ánimo de lucro, con sus personajes.

Notas de la autora: disculpad el retraso de este capítulo. Para compensaros os traigo uno de los largos :). ¡Y con el tan deseado desenlace! Pero no por ello es el último capítulo, que aún quedan un par de cositas más por contar.

Gracias a SritaMalfoyNott, Xonyaa11, y a FanFiker-FanFinal por vuestros comentarios en el capítulo anterior. Y a todos los otros lectores que os habéis pasado por él, aunque no hubiese información relevante para la trama ^^.

Ya os dejo disfrutar de la lectura, ¡espero que os guste este capítulo!


Capítulo 10: La verdad sale a la luz

¡Chicos y chicas! Después de cuatro semanas de intensas noticias y sorpresas varias… ¡Por fin ha llegado el día!

Ya no habrá más misterio en todo este asunto, no más fantasías frustradas, nunca más esperar por conocer los secretos de nuestros bombones favoritos. Todas y cada una de las preguntas que os habéis ido formulando van a ser respondidas.

Espero que estéis preparados para lo que viene a continuación, porque la cosa se va a poner muy interesante, y creedme, el ambiente se va a caldear un poquito…

Antes de nada vamos a ponernos al día para recordar todo lo acontecido hasta ahora. He aquí esquematizados los pilares de esta exclusiva indecente:

Draco, el terror de las nenas en versión rubio platino y caballeresco, esconde un secreto detrás de esa sonrisa ladeada.

Mi rubito posee un piso a escondidas del resto de los mortales.

Al parecer, comparte ese potencial nidito de amor con un miembro de la casa de los leones.

Cormac, que sigue estando igual de buenorro, ha estado entrando y saliendo del piso de Draco

He pillado in fraganti a Oliver y Harry compartiendo una copa. Y quién sabe si algo más…

El trasero del señor Potter se merece un par de repasos, aunque solo sean visuales.

Ahora que ya estamos entrando en materia no os disperséis en pensamientos obscenos con estos cuatro chicos, ¡que os quiero ver muy atentos a todo! Todos estos… acontecimientos, nos han llevado a plantearnos un par de enigmas, ¿verdad?

La pareja gay más famosa hasta ahora, ¿sigue igual de sólida como sus abdominales?

¿Se trata de un cese de la relación en buenos términos o aquí hay cuernos?

¿Cuál es el secreto de Draco Malfoy? ¿Y qué pinta Harry Potter en todo esto?

¿Hemos vuelto a perder a otros dos heterosexuales de alto standing?

Seguro que estáis pensando que ya va siendo hora de que suelte todo lo que tengo guardado bajo la manga… ¿Pues sabéis qué? ¡Vais a tener que sufrir aún un poquito más! Pero tranquilos, que tengo la intención de soltar el gran bombazo en este número, pero poco a poco señores, sin prisa pero sin pausa.

Cuanto más lento y pausado mayor es el placer obtenido...

Si recordáis bien, todo esto empezó con mi queridísimo amigo Draco. Pues permitidme que vuelva a centrar toda vuestra atención en este rubio de cara angelical y ojos infernales. Para ello, me gustaría que hiciéramos un retroceso en el tiempo y volviésemos al día en el que Draco volvió a anular la cita en el esteticista.

Antes de nada tengo que confesaros una cosita, he sido una chica mala y he jugado con todos vosotros… Digamos que he alterado un poco la evolución de los sucesos de esta historia, y he ocultado ciertos detalles para mantener aún más la emoción.

Esas fotos de las que tanto he hablado y que tanto os han hecho la boca agua ya estaban en mi poder antes de empezar con esta exclusiva. Desde el principio de todo he sabido la identidad de esa persona que ha trastocado de los pies a la cabeza a mi rubito. También conocía el origen de la relación que une a Cormac con Draco… Y por supuesto que conozco todos y cada uno de los pasos que da el chico dorado. Es un filón para la revista, nunca se le debe perder de vista…

Como podéis ver, yo lo sé todo, queridos. Pocas cosas pueden pasar desapercibidas para la gran Pansy Parkinson. Disculpad esta pequeña demostración de orgullo, pero nadie va a negar lo que es evidente, ¿verdad?

Una vez aclarado todo esto, ahora sí que podemos volver a ese día en el que Draco me dejó plantada por tercera vez. Tuve que irme frustrada a una cafetería para consolarme con un chocolate caliente y un par de magdalenas rebosantes de mermelada de fresa. Desde esa cafetería, concretamente a través del escaparate, fue donde descubrí que Draco se traía algo entre manos. Mi querido amigo que tenía que "ayudar a su madre en la Mansión", estaba caminado por la acera de enfrente, que dista a cientos de kilómetros de su casa…Tras engullir la última magdalena me dispuse a perseguir a Draco, como en mis primeros años de paparazzi, hasta alcanzar su destino final: el piso secreto de mi serpiente preferida.

Tras dejar un hechizo de localización de magos en las proximidades del edificio, volví para casa para planificar todo este trabajo de investigación. Al día siguiente fue cuando me colé en el piso y encontré la bufanda de Gryffindor. Por alguna razón mi instinto femenino me decía que sabía perfectamente quién era el propietario de esa prenda… Esa en concreto no pertenecía a Cormac, y os lo explicaré más adelante...

Con una prueba de tal magnitud como esa, tenía que recurrir a la ayuda de un colaborador para no dejar escapar semejante bombazo. Y por eso contacté con el mejor fotógrafo de la plantilla: Dennis Creevey.

Solo tuvimos que esperar dos días para que el hechizo nos avisase de la presencia de dos magos en ese piso. Y por el nivel de alarma todo parecía indicar que eran dos magos realmente poderosos, lo que solo hizo deleitarme aún más al ver que mi intuición seguía sin fallarme. Después de aparecernos cerca del edificio y tras los hechizo de camuflaje de rigor, mi aguerrido colaborador, arriesgando su vida, se coló en el patio interior para tratar de capturar con su cámara el interior de ese piso desde la ventana trasera. Después de más de media hora de angustiosa y excitante espera, Dennis volvió a mi lado con la cara más roja que la cabellera de la familia Weasley y sin ser capaz de pronunciar palabra alguna. Sin pensármelo un momento le quité la cámara de las manos para ver a qué se debía el estado catatónico de mi fotógrafo.

¿Sabéis qué había conseguido fotografiar esa cámara? La santa madre de todas las cachadas[1]: sesión tórrida contra el marco de la puerta, encima de la alfombra, entre las sábanas y demás combinaciones de preposiciones y enseres del hogar.

¿Con quién estaba retozando Draco? Y lo que es casi igual o más importante, mis viciosos lectores, ¿estaba arriba o abajo?

El compañero libidinoso que tiene el aguante para una sesión de sexo tan intensa como esa, solo podía ser alguien capaz de enfrentarse una y otra vez contra los más malos del mundo Mágico.

¡El famoso Harryyyyy Potteeeeeeer!

Habéis leído bien. El compañero de Draco no era nada más ni nada menos que el Salvador del Mundo. El eterno niño dorado que nos conquista con su tierna carita, pero que es toda una fiera salvaje en lo que al ámbito íntimo se refiere. ¡Cuidado con este gatito que está que arde! Desafortunadamente es otro hombre prohibido para nosotras. Y viendo el grado de intimidad que tiene con Draco me temo que también está prohibido para vosotros, salvo que queráis sufrir el ataque de un dragón celoso y posesivo.

Pues así son las cosas, queridos míos, en mi poder estaban las fotos del encuentro más íntimo de esos dos cuerpos cincelados por los dioses, esas dos perfecciones juntas y revueltas, esos dos pedazo de hombres devorándose el uno al otro… ¡El puñetero esplendor de toda fantasía erótica de una servidora y de muchos otros más!

Con esas preciadas fotos bien a resguardo volvimos inmediatamente a la seguridad de mi casa, para pensar fríamente y con un buen vaso de whisky qué hacer con las fotos. Bueno, qué hacer con ellas de manera pública, en el ámbito privado ya tenía bien claro qué iba a hacer con ellas tan pronto Dennis me dejase sola en casa…

A partir de ahí fueron un par de días de intenso trabajo, recoger más información, hacer indagaciones por ahí y por allá, atar bien seguro un par de cabos sueltos y otros pequeños menesteres. En esos días fue cuando volví a pasearme cerca del escenario del delito y encontré a Cormac entrando en el piso. Pero tal y como me lo temía en esa ocasión no había gran cosa que fotografiar… Entre Draco y Cormac solo hay una relación de amistad surgida de su pertenencia al Club de Cata para Magos de Ilustre Paladar. De todas formas también he sabido sacar provecho de ese descubrimiento, otra pequeña exclusiva acerca de Cormac y ese par de botellas que Draco le suministró en su piso.

¡Aquí va una exclusiva dentro de otra exclusiva! Superad eso, ¡periodistas de segunda que osáis retarme!

¡Esas botellas de vino fueron un regalo de Cormac a su futura familia política!

¡Tengo el placer de comunicar en primicia el próximo enlace entre Cormac y Oliver! Además, me he enterado de la boca de los propios protagonistas, quienes muy amablemente se presentaron en mi oficina para comunicármelo. Creo que pretendían opacar la verdadera exclusiva de Harry y Draco, pero me temo que eso no va a ser posible. Desde aquí les remito a Oliver y a Cormac mis más sinceras felicitaciones y deseos para un matrimonio exitoso y lleno de sexo, pero que sintiéndolo mucho, en mi corazón el primer puesto lo ocupan Harry y Draco. No obstante, al final de este número tenéis una pequeña sorpresa para agradecerles a esta pareja el haber escogido mi revista el lugar donde anunciar su compromiso. ¡Y de paso para que os alegréis la vista con ellas!

Bueno, ya se va aclarando bastante esta historia. Pero seguro que aún quedan un par de dudas sin responder, ¿no es cierto? ¡Pues sigamos explicando todas estas cositas! Primero volvamos con mi pareja de ensueño. Aquí está el resultado de mi investigación: el origen de la unión de estos dos hombretones:

Hace ya más de seis meses que Draco y Harry mantienen correspondencia vía lechuza, se ve que a través de las cartas han podido aclarar sus verdaderos sentimientos, ocultos en su adolescencia bajo riñas acaloradas en las que solo buscaban un mayor contacto piel contra piel. Como era de esperar, ahora de adultos han sabido arreglar sus diferencias y después de compartir un par de cervezas en el mundo muggle, para refugiarse en su anonimato, han encontrado el uno en el otro el perfecto equilibrio que se puede desear tener con tu media naranja. Y desde esas cervezas compartidas solo tardaron dos semanas en devorarse a besos en la alcoba. Esa obsesión frustrada de la adolescencia tenía que acabar por reventar tarde o temprano.

Ahora que lo pienso, lo extraño de todo esto es lo que han tardado en lanzarse el uno encima del otro… Estoy segura de que aún así muchos de vosotros ponéis dudas a la hora de considerar la existencia de un equilibrio entre esos dos, pues he de deciros que se complementan de una manera que nunca he visto en una pareja. Lo que le sobra a uno de bravuconería le falta al otro en su modestia y humildad. Esa rigurosa educación de etiqueta se suaviza con las maneras tan naturales y cercanas de su compañero. La mente fría y sibilina opaca ese fuego incontrolable, y el corazón duro lleno de corazas se derrite entre esos brazos llenos de amor y comprensión. Dos almas que han estado vagando sin control de su vida han encontrado al fin el refugio donde encontrar el amor verdadero.

Pero basta de sentimentalismo, que se lo qué os gusta, si en el plano de los sentimientos se funden como dos almas hechas a medida, en el cuerpo a cuerpo, ¡oh joder! es puro fuego lo que desprenden esos dos juntos.

Yo solo digo que si esta unión se hubiese producido en Hogwarts las mazmorras habrían dejado de tener esa fama de lugar lúgubre y frío.

¡Pero no quiero caldear el ambiente antes de dejar todo aclarado!

Otra cosa más que ha quedado en el tintero es esa cita en la cafetería entre Harry y Oliver… Pues se ve que el encuentro de Cormac y Draco con las botellas de vino, fue hecho sin conocimiento previo de sus respectivas parejas, lo que provocó un par de malentendidos sin importancia que fueron aclarados y resueltos con una buena sesión de sexo reconciliador. En cuanto a la bufanda, al parecer Harry solía dejársela olvidada en el piso, uno de los defectos de nuestro héroe es que es algo olvidadizo, pues para una ocasión en la que se la llevó a su casa coincidió con el día en el que Cormac se dejó la suya.

Como podéis ver no había tanto misterio escondido en este asunto, pero he complicado todo un poquito más para darle un toque mucho más emocionante, no ha estado nada mal, ¿verdad? En el fondo no soy tan mala, he jugado con vosotros pero ya está todo aclarado. Nunca quise que me cogieseis odio por esta pequeña travesura, siempre habrá tiempo para eso, pero espero que tengáis un huequecito en vuestro corazón para que me sigáis queriendo como hasta ahora. Sed buenos conmigo, ¿sí?

¿Y por qué tanta preocupación y justificación para que no me odiéis? Ahora lo vais a ver:

Sé que a estas alturas estaréis todos deseando ver esas fotos, seguro que ya las habéis buscado, inútilmente, antes de leer el artículo. Pues ya os digo que no las reclaméis a la editorial. Si no están las fotos es por una razón de peso, la cual me dispongo a explicaros.

Pero antes de que me digáis nada, o estéis planeando algún ataque en mi contra, pararos a pensar… ¿por qué razón habría de renunciar a semejante tesoro? Ya os podéis imaginar los resultados tan fructíferos que me ha dado todo este misterio para la revista y para mi carrera profesional. Por no mencionar el deleite personal de tener esas fotos en mi mesilla de noche… Por estas y muchas otras razones, no tiene sentido alguno que no las vaya a publicar, ¿no es cierto?

La única posibilidad para que haya preferido renunciar a ellas y asumir las posibles venganzas por este desaire hacia vosotros, es que detrás de todo esto exista una razón de verdadero peso.

Estoy segura de que vuestras cabecitas ya están dándole a la maquina barajando cuál puede ser la razón de este cambio en mis planes…

Lo primero que se me ocurre es que penséis en el poder de la verdadera amistad. Es posible que después de todo haya recapacitado y considerado mucho más importante la relación que me une a Draco, y me haya echado para atrás en el último momento para proteger la intimidad de mi querido amigo. Es una buena razón, ¿no?

Pues tesoros míos, me temo que ni esa sería una razón con fundamento. Como ya os mencioné en otro momento, pese al posible enfado por parte de mi rubio, le he hecho el favor al abrirles el camino para que puedan salir a la calle agarrados de la mano como los dos tortolitos que son. Por lo que su cabreo monumental se limitaría a no dirigirme la palabra una pequeña temporada, y luego volveríamos a llevarnos tan lindamente bien como antes.

Con esto quiero decir que tiene que haber otra razón más importante que esta. Algo de un valor incuantificable como para que me compense la renuncia a esas fotos de las que tanto he hablado y babeado durante estas semanas.

Como bien todos sabréis, aunque a veces tenga que recordarlo debido a mi carácter tan cariñoso con todos vosotros, pertenezco a la casa Slytherin. Y uno de los tópicos de esta casa que siempre se cumplirá en los siglos de los siglos es que no damos nada sin recibir otra cosa a cambio.

Después de un encuentro y una deliciosa cena preparada por Potter, los tres implicados en este asunto hemos llegado a un acuerdo de mutua satisfacción: las fotos han sido enviadas a sus protagonistas a cambio de una cosita verdaderamente satisfactoria para mí…

¿Qué pensáis que he podido recibir por entregarles las fotos? ¿Sabéis de la existencia de algo que yo arda en deseos de tener y que pueda obtener de estos chicos?

¿Creéis que "eso" que me hayan podido ofrecer es suficiente a cambio de esas fotos?

¡Pues que no os quepa la menor duda, queridos míos! ¡Lo que he vivido este fin de semana no lo cambiaría por nada del mundo! Efectivamente, tal y como os estáis imaginando he recibido mi tan ansiado deseo hecho realidad. Estáis deseando verlo escrito, ¿no es así?

A cambio de renunciar y entregarles esas fotos, los originales y las ampliaciones, he podido disfrutar de un pequeño… ¿Show? ¿Espectáculo?... ¿Cómo decirlo?

Se me plantea un pequeño dilema… ¿Cómo puedo denominar a la escena más erótica, tórrida y sensual que he podido disfrutar en esta jodida vida?

Ni vuestra mayor imaginación os podría acercar remotamente a lo que han visto mis ojos.

Podréis odiarme por esto, pero no me arrepiento de mi decisión. Estoy segura de que habríais actuado igual que yo, pero seguro que aunque entendáis mi comportamiento vais a querer exigirme algún tipo de compensación después de esta larga espera. Y por no tener alguna de esas fotos obscenas para mostraros.

Pues aunque no se me permite nada muy explícito —malditos sean los juramentos inquebrantables—, os voy a redactar de la manera más sutilmente cachonda todo lo que pude disfrutar el pasado sábado:

Dos pedazos de hombres musculados y en forma haciendo las cosas más pervertidas que se os ocurran, bajo un amor que sobrepasa todos los obstáculos con los que se han podido encontrar en su relación. Una compenetración perfecta, con intercambios de miradas como si estuviesen desnudando sus almas, una confianza ciega y absoluta en las manos del otro…Si alguna vez llegué a creer en la existencia de las almas gemelas, en estos dos chicos no me cabe la menor duda de que es cierto.

Si desde fuera parecen dos chicos opuestos, desde dentro os prometo que, como dice ese dicho muggle, los polos opuestos se atraen. Y Merlín que doy fe de ello.

No sé cómo no me he podido dar cuenta antes, el simple hecho de que estén juntos en la misma habitación se nota en el ambiente, es como si fuera magia en estado puro la que comparten esos dos, y nunca mejor dicho.

Pero oh, sé que os estoy aburriendo y parece que solo estoy relatando un encuentro romántico y ñoño para princesitas… Queridos y queridas mías, ahora toca la parte de hablar sucio.

Como bien he dicho me han prohibido dar detalles explícitos que puedan insinuar sus preferencias personales en la cama, por ejemplo. Pero tengo libertad para dejar breves pistas de lo que pude ver ahí.

Disculpad la vulgaridad que voy a escribir, pero jamás en mi vida me había llegado a correr por el mero hecho de ver cómo follan este par de hombres.

Por Merlín, no creía capaz de realizar ciertos movimientos que llevaron ellos a cabo con semejante naturalidad. Cosas que creía imposibles bajo los límites del ser humano, para estos parece que no existen. No sé qué entrenamientos llevan estos dos, pero joder, menuda flexibilidad poseen.

Si me preguntáis quien daba a quién me temo que no os puedo responder a eso. Pero si me preguntáis si hubo empotramientos contra la pared… Por Salazar que sí los hubo. Si antes dije que en ese piso no había protección mágica alguna he de rectificar. Aparte de los hechizos de silencio rigurosos en tales menesteres… esa pared, esa puerta, y esa mesa necesitan hechizos de refuerzo para que aguanten tal intensidad de ejercicio.

El grado suficiente de pasión, la justa medida de potencia, el toque perfecto de romance… Lo que daría yo por tener algo mínimamente parecido a lo que tienen esos dos… Os confieso que pese a haber disfrutado de ese banquete visual ha sido muy cruel el verlos a esos dos ahí en pleno apogeo sexual y yo tener que consolarme a mí misma…

Un calor que me subía torturándome por todo el cuerpo, rogando para que esas caricias se deslizaran por mi piel. Una deliciosa tortura el verme rodeada entre esos dos cuerpos desnudos incitándose el uno al otro… Más fuerte, más rápido, esas lenguas entretenidas, esos gemidos, esos jadeos suplicando para que no se detuviese su compañero. Haciéndose desear, pidiendo más y más, rogando para alcanzar la culminación. Y todo sin perder ni un solo momento de descanso, como dos adolecentes en plena ebullición de hormonas. Dos almas unidas en cuerpo y mente.

Un encuentro romántico, sensual, erótico, obsceno, lujurioso, lascivo, desenfrenado y orgiástico. Dos horas de eterno placer que mis ojos han tenido el honor de presenciar.

A ver quién es la guapa que en mi situación no hubiese actuado exactamente igual que yo… ¿preferiríais compartir unas simples fotos, aunque de un nivel pornográfico inimaginable, en lugar de disfrutar de un espectáculo de puro sexo apasionado en vivo y directo? No seáis hipócritas, cariños. Me desvivo por vuestro placer, consiguiendo las noticias más sensuales que haya. Pero como dice un amigo mío... la carne es débil. Y como ya os he dicho, juro que no me arrepiento de mi decisión. Voy a tener material en mi mente para el resto de mi vida.

Pero hey, ¡esto no acaba así! Si habéis leído hasta el final y aún sigo ocupando un lugar en vuestros corazoncitos, golpead con vuestra varita y decid ¡Revela tu secreto! Veréis un par de fotos que sí me han dejado publicar: un beso tierno y apasionado de la parejita de oro.

Y ahora sí, queridos lectores míos, esto ha llegado a su fin… ¿o quizá no? Nunca se sabe qué puede pasar en un futuro…

Pero por el momento tenemos que conformarnos con lo que hay, yo os prometo que jamás descansaré en mi empeño de conseguir lo mejor de lo mejor.

Para acabar, aquí tenéis una pequeña conclusión de lo que ha supuesto toda esta noticia escandalosa:

¡La lista de magos homosexuales se ha visto aumentada con estos dos nuevos integrantes!

Quién iba a decir que Draco y Harry iban a acabar peleando por escoger el lado de la cama, ¿verdad?

¿Tendrán algo que decir ante esta revelación esos magos estirados del Ministerio que se niegan a reconocer a este colectivo?

¿Se atreverá alguien a decirle algo a Harry Potter? Si tuviese que escoger a alguien con quien salir del armario nadie me daría más confianza que este hombre.

Draco ha sabido escoger muy bien, ¿no creéis? Estoy muy orgullosa de su buen gusto.

¿Cómo pensáis que se tomará esta noticia Lucius Malfoy? ¿Podrán compartir él y su mujer Narcissa alguna cena familiar con la nueva pareja?

Nada más, cariños míos. Muchísimas gracias a todos vosotros por haber seguido conmigo y con mis colaboradores durante todo este tiempo. Y espero leer vuestras opiniones y comentarios ante todos estos descubrimientos.

Una última cosa, ¿creéis que podremos ver a Harry y a Draco compartir un helado en la calle, agarrados de la mano, como dos enamorados?

No os dejéis nunca la cámara en casa, nunca se sabe qué podréis fotografiar...

Cientos de besitos para todos vosotros, ¡espero seguir viéndoos en mi revista!


Turno de la autora:

¡Pues esta ha sido la famosa exclusiva de Pansy! Como os dije soy fiel al Drarry y por eso tenía que acabar así. Tampoco me gustan los dramas, así que esta historia tiene un final feliz para todos… Bueno, igual Lucius no está conforme con la nueva pareja de su hijo… xD

¡En los próximos capítulos veremos algunas de las reacciones de los personajes!

Gracias por seguir esta historia hasta aquí, ¡espero que sigáis en los capítulos restantes!

¡Un beso!


[1] Cachada: pilllada, cogida, el sorprender a uno haciendo lo que no debe, in fraganti.