Hola! Antes que nada perdón la gran tardanza... Es imperdonable. Pero es que olvidé la contraseña de la otra cuenta y no pude entrar, en principio, así que me fué dificil encontrar los capítulos jajajaja. En fin, ahora me puse en marcha para actualizar todos los otros fics!

Capítulo 9

Cinco Horas...

Hora 1... Sufrimiento.

La primer hora fue la peor. Todos hablaban y hablaban... menos Shuichi y Yuki (que raro XD). Shuichi estaba de lo más nervioso... su cuerpo tensionado. Yuki parecía tranquilo, miraba por la ventana, como si nada.

Hora 2... Hiperactividad.

El viaje sería largo... aún así, Tohma se negó a detenerse y según parecía, éso no cambiaría.
Shuichi, por naturaleza, no podía estar mucho tiempo quieto... y comenzaba a intranquilizarse.
-Podemos salir?
-No- dijo alegre Tohma.
-Por favor.
-No.
-Es que... estoy nervioso... tengo que caminar... que hacer algo.
-No.
-Por favor.
-No.
El adolescente suspiró rendido y no se dió cuenta de que se relajó, dejándose caer sobre Yuki. Se tiró hacia atrás, rozando las mejillas. Sólo al percibir el olor a tabaco, reaccionó.
-¡Perdón!- da un salto en su lugar, golpendose la cabeza contra el techo del auto.
Yuki sonríe y sigue mirando la nada.

Hora 3... Desesperación.

Shuichi estaba que no podía más... los deseos de salir eran demasiados... estaba a punto de enloquecer.
-¿Quieres que abra la ventana?- le pregunta Yuki al notar el estado del chico.
La voz del escritor sonó como algo maravilloso, que atravesaba los oídos del cantante; una melodía única, maravillosa, que lo hipnotizó.
-Por favor...- se encontró diciendo.
Yuki abrió la ventana, muy amablemente.

Hora 4... Sueño.

Shuichi comenzó a caer dormido. Hiro y Fujisaki ya estaban roncando (literalmente).
-Yuki...- le susurró Shuichi.
-Si?- de rara forma, Yuki parecía más amable.
-Tengo sueño... voy a ir donde Hiro para dormir.
-No te preocupes, puedes recostarte sobre mí.
-No, no, no.
-Shu-chan- lo llama Tohma-, no te pases de lugar... puedes causar un accidente.
-Pero... pero...
Shuichi luchó y luchó.

Hora 5... Zzzz...asfgsadfsdsds.

Shuichi se acomodí como pudo, sin darle a Yuki ninguna idea mala.
-No te preocupes... entiendo la situación- le dijo el escritor.
Shuichi no tardó en caer dormido... Yuki observó al chico muy detenidamente... como extrañaba tenerlo dormido en su hombro, acurrucado. Era tan solas sus noches... tan tristes. La casa vacía, sin nadie con quien hablar, sin nadie que hable, sin nadie que grite, salte, berrinche, llore, moleste, etc, etc, etc... etc. Shuichi podía ser ensasperante... pero era tan... lindo. Tan dulce... tan...
Un fuerte ronquido derrumbo los pensamientos de Yuki... Bien... nadie era perfecto.

El auto se detuvo, en la playa, frente a una casa de ensueño. Hiro y Fujisaki bajaron, dando tumbos. Tohma y Mika aprovecharon para dejarles todo el equipaje y usarlos de mulas. Cerraron el auto y todos entraron... Pero se olvidaron de dos... aún que Tohma lo supo, sólo lo ignoró.

Shuichi despertó. Miró los alrededores y se encontró en el auto.
-¿Ya llegamos?
No hubo respuesta.
Se incorporó y miró los alrededores... ¡Estaban en la playa! ¿Y qué pasó con la carretera? ¡Con todos! O Dios... ¡Habían sido atrapados por extraterrestres! De seguro todo eso eran imágenes... mientras que en realidad, les estaban haciendo experimentos.
Unos quejidos abajo de él, lo distrajo de sus razonamientos. Yuki estaba dormido, recostado sobre la ventana del auto. El hombre dormía profundo, con los labios entreabiertos... Shuichi se mordió el labio inferir... se veía tan hermoso... Se inclinó para besarlo, pero entonces se acordó de todo y la tristeza lo invadió... Bajóde de Yuki e intentó abrir la puerta del auto... ¡Pero estaba cerrada con llave! De seguro habían sido los extraterrestres... Lentamente se acercó a Yuki, sin hacer ningún mal movimiento, para no levantar sospechas... Lo tomó con delicadeza de los hombros, hacercando su boca al oído del escritor... y comenzó a sacudirlo:
-¡Yukiiiiiiiiiii Yukiiiiiiiiiiiii, despierta!
El rubio abrió losojos, con la intención de clavarle un cuchillo y hacer un asado con las entrañas de Shuichi... pero recordó que ya no eran pareja y éso no sería posible .
-¿Qué?
-¡Fuimos raptados por extraterrestres! ¡Nos quieren disecar! ¡Nos dejaron al sol! ¡Esto no es real! ¡Son imágenes creadas por alguna máquina extraña! En realidad, nos están entubando para sacarnos sangre y hacer clones de nosotros... De... de seguro creen o quieren que nosotros nos reproduzcamos aquí, en el auto... ¡Deben creer que somos unisexuales como ellos! ¡Son unos pervertidos! ¡Sucios!- grita mirando por la ventana- Pero... pero... tenemos que hacer algo... ¿Como se aparean? ¡QuizАs piensen que somos infértiles y nos maten! ¡Qué hacemos!
Yuki estaba a punto de matarlo... Shuichi y sus Razonamientos... Una noche, se mantuvo despierto, porque decía que el perro de la vecina era un mutante radioactivo, que quería comercelo... la verdad, es que el pobre perrito no tenía la culpa de ser tan feo.
-Shuichi...- Yuki se estiró hacia la puerta del conductor y la abrió.
-¡Eres uno de ellos!
-No... sólo se abrir la puerta de un auto.
-¡Llévame con tu amo!- insistió el chico.
-Ok...- Yuki sonríe... la verdad, es que le gusta el mundo de fantasМas de su Shu-chan... aveces puede ser molesto... pero.
Ambos salieron a la playa. Caminaron en círculos, al rededor de la casa y regresaron al auto. No era la primera vez que Yuki visitaba ese lugar... así que sabía por donde ir.
Finalmente terminan sentados en la arena.
-¿Ves que no hay extraterrestres?
-¡Si los hay! ¡Ya verАs!
-Shuichi.
-¿Si?
-No, deja- Yuki retrocede.
-Dime.
-Iba a preguntarte algo... pero no quiero que te ofendas.
-¿Qué?
Yuki le dió un pequeño y corto beso a Shuichi en la mejilla.
-Éso- dice luego.
-Yu... ki.
A decir verdad, amaba mucho a ese niño... pero el cariño y otras cosas, también volaban al rededor de lo que fue la relación. Yuki sabía que ya no podría volver a tenerlo consigo... pero y una amistad?
-¿Qué fue eso?
-Un beso de amigos.
-Ah... ¿Y somos amigos?
-Claro.
Shuichi también lo extrañaba y amaba... pero tenía miedo de volver a encarar algo con Yuki... todo el mundo siempre dice: "La gente no cambia, no hay caso". El miedo era algo insoportable... estar con quien amas y tenerle miedo. Aún ahí, en la paya, le temía... no sabía cuando Yuki le saltaría encima como un tigre, pidiéndole sexo. Sabía que tarde o temprano lo haría... y tenía que estar atento.
Pero.. era tan doloroso temerle a quien amas... no poder dejarte tomar... saber que sólo te usa... saber que no te quiere... saber que no te ama... y tener que estar cuidándote la espalda.
Los ojos de Shuichi se llenaron de lágrimas. Se levantó y dió la espalda a Yuki, caminando unos pasos, para que su llanto no fuese notado por el escritor... Pero Yuki lo conocía, sabía de él y se le acercó.
-¿Estás bien?
Shuichi asintió.
-Mejor vamos a la casa- señaló la casa frente a la playa y el auto.
-o.O ¡Y eso, de donde salio! ¡Te digo que hay extraterrestres aquí!
-Dios... - Yuki se rindió y lo toma del brazo, para arrastrarlo dentro de la casa.

Continuará...