Aca esta el segundo.. Es un poquito mas largo.. Me olvide de poner antes de q lo escribi hace tiempo y por lo tanto esta ambientado en la mitad de la temp 2..

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Los suaves rayos del sol lo despertaron de su tranquilo descanso. Pero la fuente de la calidez que él sentía no era una estrella a millones de kilómetros era un ángel que dormía a su lado. Booth se quedo contemplando el panorama hasta que Brennan despertó. Le tomó un rato darse cuenta de en donde estaba, con quien y porque. Pero no se quejo cuando recordó lo que había pasado a la noche. Lo que hizo fue acomodarse bien en los brazos de su compañero y disfrutar de la seguridad que le brindaban.

"Hola. ¿Cómo dormiste?" pregunto Booth al ver que ella ya se había despertado.

"Bien, o sea no volví a tener ese horrible sueño." Contesto suavemente. "La última vez que lo tuve fue cuando…" su voz se quebró y comenzaron a caer unas tímidas lágrimas por su rostro.

Booth sentía como si su corazón partiera en dos al verla llorar así. Ese sueño debería significar si tenía el poder de controlar de esa manera a esa mujer tan independiente y alejada de sus sentimientos.

"No llores, me duele verte así."

Ella seguía llorando pero ahora era un sollozo incontrolable el que la dominaba. En la misma posición que la noche pasada, el trato de tranquilizarla. Pasados unos 30 minutos el llanto paró, pero la angustia seguía quemándola por dentro.

"No me dejes por favor, no te vayas de mi lado. No quiero estar sola." Le rogó como si en ese momento hiciera falta de que se lo pida.

Era solo un recordatorio, ella sabía que el no la dejaría. Ni ahora, ni nunca. Pero tampoco se podía confiar. Si miraba hacía atrás iba a ver a todos los que la dejaron desde que era solo una chica. El podía ser como ellos también.

Aunque en el fondo de su alma (o su cabeza que era lo que a ella le prestaba atención) sabía que el no era como todos los demás.

"Yo no te voy a dejar y menos ahora que es cuando me necesitas. Pero por favor, ¿me puedes decir que es lo que esta pasando? Necesito saber para poder ayudarte."

En sus profundos ojos chocolate su único deseo era poder salvarla de sus demonios y llevarla con el resto de los ángeles.

El creía que en la guerra había visto las peores cosas, pero en ese momento se dio cuenta de que lo peor era verlos sufrir a su hijo y a ella. De el dependían la seguridad y el bienestar de esas dos personas. Así que si algo les pasaba o algo los hacía llorar era su culpa. Había fallado.

"No se si te lo puedo decir. No se si conviene que lo sepas."

"Por favor, dime lo que ese sueño significa, porque te conozco y tu no lloras por cualquier cosa"

"¿Quieres saber?"

"Si, por favor." Esas palabras podrían conseguir lo que sea.

"Cada vez que tengo ese sueño algo malo pasa el día siguiente. Algo de verdad malo para mi."

Booth la miraba un poco confuso. ¿Cómo podía ser que Bones, "su" Bones, creyera en los presagios de mala suerte que se podían encontrar en un sueño? Tenia que averiguar que tipo de cosas malas pasarían.

"No entiendo. ¿Cosas malas? ¿Cómo que?"

Ella sabía que le iba a tener que contar, pero no sabía que sería tan difícil decirlo. Aunque a el es a la única persona, aparte de Angela, a quien le contaría algo así, no podía hacerlo. Era como si las palabras no quisieran salir. Estaban ahí pero no se querían ir. No les gustaba la idea de entrar en oídos ajenos que las puedan juzgar, después de todo eran las palabras de la renombrada Dra. Temperance Brennan, no cualquiera las puede poner a prueba.

"La primera que tuve ese sueño fue…" un relampagazo de esa noche le trajo algunos otros malos recuerdos y un escalofrío la hizo temblar de pies a cabeza. Fue tan rápido que Booth ni lo noto, solo vio el miedo reflejado en sus ojos y la preocupación se instalo en los suyos.

Nunca había estado en una situación tan extraña. Siempre que el necesito saber algo lo conseguía rápidamente, pero a ella no la podía presionar. Sentía que si lo hacía ella se encerraría en una burbuja y nadie sabría nunca que paso luego de cada sueño.

"Por favor…" ella nunca lo había visto suplicarle así. Se sentía extraño que alguien le ruegue confesar uno de sus más íntimos secretos y que ella estuviera dispuesta a hacerlo.

"Lo tuve la noche anterior a que mis padres me abandonaran, cuando me secuestraron en El Salvador, cuando recibimos el caso en que terminaste en el hospital y a mi casi me matan, cuando descubrí el cuerpo de mi madre, cuando nos enterraron vivos a Hodgins y a mi, y la noche anterior a la muerte de Epps."

Cuando termino de hablar tomó un respiro y se largo a llorar nuevamente. Booth trataba de entender que era lo que estaba pasando hasta que decidió entender después y ayudarla ahora. Ella lo necesitaba en ese momento, y fuerte, no confundido.

Ella estaba parada en medio del cuarto llorando desconsolada y el estaba sentado en la cama analizando la situación. Cuando finalmente cayo en la cuenta de que esa mujer que el tanto quería estaba en un cuarto de hotel llorando sus penas, esperando a que el tienda su mano y la ayude a salir de esas sombras, se paro rápidamente y la tomo en sus brazos, dejo que se descargue y luego trato de calmarla.

Escucharla llorar lo destrozaba y no pudo evitar que unas lágrimas rodaran por sus mejillas, pero las seco con la manga de su saco sin que ella lo notara. No podía verlo llorar. Necesitaba un refugio donde esconderse del resto del mundo y ese refugio no podía ser un manojo de lágrimas.

Estuvieron ahí hasta que Brennan se calmo. Luego le pidió a Booth que vaya a buscar algo para desayunar mientras ella se duchaba, pero el le dijo que no se iba a mover de donde estaba, que iba a esperar a que ella salga e iban a pedir el servicio a la habitación.

"Esta bien, salgo en 20 minutos." Dijo Brennan y cerró la puerta del baño.

Booth se quedo pensando que sería lo que iba a pasar ese día. De lo que estaba seguro era que era algo malo, algo muy malo.