Buscando compañía.
Katara no supo que decir, ni ella misma sabía por qué se sonrojaba al tener cerca de Zuko, ni por qué le preocupaba su comodidad, ni por qué paso noches en vela cuando desapareció en el polo sur, no podía explicarse el motivo por el que salio sola a bordo de Appa tras zuko en aquella ocasión, ni por se preguntaba constantemente si al Señor de Fuego le agradaba su comida o si era feliz con Mai; sentía ganas de llorar cuando Aang le preguntaba aquello y no atinaba a reconocer la razón.
Suki había abandonado la habitación cuando comenzó la discusión y no había vuelto, la maestra agua miraba sus manos sobre el lino del mantel con sus grandes ojos de cielo llenos de lagrimas, sin terminar de entender que era lo que iba tan mal; el Avatar había callado y miraba a otro lado, impasible, sin pensar en nada, como presa de un hechizo; no escucharon el grito, ni sintieron la corriente de aire frío que invadía cada oscuro rincón de aquella casa.
¿Que es eso?- la voz de Katara sonó cansada, impregnada de derrota en medio de aquella sala.
¿Qué cosa?- le respondió Aang después de algunos minutos, sin comprender muy bien de que hablaba ella.
El zapato que tienes en las manos.
Aquellas palabras bastaron, la realidad se abatió sobre el Avatar como una tromba, miro el mocasín de Toph y todos los indicios organizaron en su cabeza como las piezas de un puzzle.
¿Dónde esta Suki?- pregunto poniéndose de pie de un salto.
En la cocina… ¿Ocurre algo?
Bastaron unos segundos para que el Avatar constatara la desaparición de Suki; Katara no alcanzaba a comprender ¿Adonde había ido Suki? ¿Qué ocurría con Aang? La cocina estaba desierta, la sopa de verduras aún borboteaba pacíficamente sobre el fuego y el cucharón de madera permanecía mudo dentro de la marmita.
¿Qué pasa Aang?
El avatar lucia algo desencajado, se dio la vuelta y la encaro aún sin soltar el leve mocasín de piel gris.
Han desparecido.
¿Qué dices? Sokka fue a buscarlos, debemos servir la cena.
No Katara, Toph y Zuko no salieron de esta casa, Sokka y Suki…
El chico no termino la frase, corrió directo a la salida trasera encontrándose con la puerta abierta de para en par, se apresuro a cerrarla sin mirar al exterior.
Fui al mundo de los espíritus Katara, un espíritu muy extraño me pidió que lo llevara conmigo.
¿Que lo llevaras a donde?
No lo se pero creo que me siguió hasta aquí y secuestró a los demás.
Casi de inmediato, la maestra agua dejo de lado su manto de tristeza y miro al muchacho con una expresión impávida.
¿Por qué piensas que lo secuestro un espíritu? ¡No todos los espíritus andan por ahí secuestrando personas Aang! (Que yo sepa no hemos hecho nada para ofender a alguno)
No lo se, parecía siniestro; además Toph y Zuko desparecieron durante la ventisca no creo que hayan salido a caminar… oye ¿Has oído algo acerca de un Kaonashi?
¿Por qué lo preguntas?
Ese fue el nombre que me dio.
Es una vieja leyendo, Kaonashi significa sin rostro, es un espíritu solitario que busca compañía pero que nunca puede encontrarla…
