Soledad.
Adentro una pareja hablaba, los otros habían desparecido ya, se sentía invadido del dolor y la tristeza de mil años de cacería, debía buscar más, tal vez alguno no desapareciera, tal vez estos se quedarían a su lado para no estar tanto tiempo en medio de aquella soledad sin fondo; aquella mujer… a veces podía escucharla con su dolor, con su ira y con su locura, echando sobre sui cabeza aquella maldición que le oprimía como si lo hubiesen arrojado al fondo del mar con una piedra de molino atada al cuello.
Podía verlos ahora, las puertas cerradas no eran ya un obstáculo, se había convertido en una cosa sin forma que sin embargo era capaz de adoptar cualquiera otra; era ahora una alfombra bajo sus pies, un tercero ignorado que ve de lejos la dicha ajena sin dejar por ello de estar sumergido en su propia pena.
Aang escuchaba la explicación de Katara con atención, sin notar la masa viscosa que se adhería a sus botas y se trepaba por sus piernas.
¿Por qué ese Kaonashi no puede encontrar compañía?
Porque sobre recae una maldición, los que se acercan son succionados al infierno.
El silencio se paseaba sobre sus cabezas, atento a los acontecimientos como es su costumbre; un abismo se había abierto bajo los pies de la hija de Hakoda y otro, aún mas denso y sofocante, había envuelto al Avatar.
Afuera, la piel, el trineo y la cuerda, objetos anónimos bajo el negro orbe, vigilados por la pupila ciega de una sola estrella perdida en la inmensidad del cielo; un postigo se abrió en una casa a la otra orilla del canal, una mujer oscura con rostro somnoliento asomo su morena cabeza al exterior y miro con sus ojos azules el trineo; ¿De donde habrán salido esos gritos?...
FIN.
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Al fin lo termine, espero haber cumplido con todos los requisitos del reto (era un poquito complejo); bueno si… todos acaban muertos después de todo el reto debía terminar con una tragedia, pueden culpar a Sófocles, Ovidio y Shakespeare (ellos también matan a todos los personajes, yo nada mas los imite).
Esperando el próximo reto, Maic se despide.
Besos a todas las chicas del País de Agni.
