Capitulo 14- Milagro de la ciencia
Aquello era raro, pasaban las nueve de la mañana y la vicepresidenta de la corporación no se había aparecido por las oficinas, la secretaria miraba la hora una y otra vez, sin duda era extraño, la señora Brief era puntual, algo debía de haberle sucedido.
Continuo con sus labores cotidianas hasta que finalmente se asomó una preocupada Bra, quien apenas y le dio los buenos días, pasando caminando a prisa y no pregunto por los pendientes o si alguien le había llamado, tan solo cerró la puerta sin hablar, un minuto después su jefa le llamó, le dijo que no quería ver a nadie, ni tampoco que le pasaran llamadas a menos que fuera verdaderamente importante.
Bra colgó el auricular del teléfono y se reclinó sobre su lujosa silla de piel. Aun le parecía increíble las noticas que había escuchado del ginecólogo, estaba embarazada y por el ultrasonido calcularon 7 semanas, exactamente el número de semanas desde la última vez que estuvo con Samuel, sin duda era de él.
No sabía que hacer, no quería ser madre en esos momentos, además el bebé la uniría a Samuel por el resto de su vida ¿deseaba aquello?, pensaba seriamente en la posibilidad de abortar, amaba a Samuel; pero aun no estaba segura de sus sentimientos y además ella…
-Señora Brief- Le había dicho que no quería ser molestada¿a acaso su secretaria tenía un problema mental que no era evidente a la vista?
-Te dije que no quería saber nada de nadie
-Es la detective Dodge…dice que si no le abre la puerta vendrá con un permiso para que lo hagan- ¡que mujer tan dramática!
-Hazla pasar- dijo finalmente, molesta como era de esperase, tenía mucho en que pensar para que además esta mujer viniera con sus tonterías de que ella estaba considerada sospechosa en el caso de las muertes de los jóvenes que trabajaban para ella-Dodge, diría que es un gusto verla; pero sería la mentira más grande que habría dicho en mi vida- Dodge con su temple frio y calculador se quedo de pie frente al escritorio- siéntese- le dijo Bra con educación
-Me encuentro bien así- contesto la mujer con seriedad- seré breve
-Como mejor le parezca- no le iba a estar rogando y mucho menos a ella-…dígame sin rodeos a que vino
-Se me hace mucha casualidad que hasta ahora hayan muerto 38 personas, todas ella jóvenes con enfermedades propias de la vejez y que todos estén relacionados a su empresa
-Creo que ya hemos tratado esto antes- dijo con fastidio
-Si; pero después de 30, creo que ya no es obra de la casualidad ¿usted si?
-…Le he dicho que no se absolutamente nada de lo que me esta hablando
-La policía ha hecho investigaciones sobre el DNA de los jóvenes y todos ellos tienen sobre expresados los genes que hacen que tengan estas enfermedades, todos ellos fueron milagros de la ciencia, niños de probeta
-¿Qué me esta intentando decir?- comenzaba a sentirse mal, el estomago se le revolvía, instintivamente se llevo una mano a la boca
-¿Se siente bien?
-Si- mintió, lo último que necesitaba era que esa mujer se enterara de su situación, aunque ella podría asumir que comenzaba a ponerse nerviosa por todo lo que le decía y quizá así era, su mirada se hizo aun más recelosa- dígame ¿Qué esta intentando decirme?
-Que voy a investigarla, porque no creo en las casualidades, creo en hechos hilvanados inevitablemente por el hombre
-muy poético
-si fuera usted, no saldría de la ciudad…
-Lo tendré en cuenta- se estaba vomitando, estaba completamente segura que el solo hecho de aguantarse le estaba provocando ponerse de todos los colores del espectro luminoso, sudaba frio y profusamente- ¿eso es todo?
-En verdad ¿se siente bien?- desgraciada detective ¿acaso tenía un problema para notar que su presencia no era bienvenida? Bra dio un profundo respiro, tratando de aguantar lo más posible aunque sabía que no sería por mucho- Da la casualidad que todos nacieron de la inseminación artificial, todos los padres de esos jóvenes alguna vez tuvieron problemas para concebir y todos tienen un antecedente familiar para la enfermedad que les ha matado y todos los jóvenes estuvieron trabajando en esta empresa
-¿insinúa que funde una clínica de inseminación artificial cuando era una niña para que ellos nacieran y que hice arreglos genéticos para que se murieran cuando trabajaban en mi empresa? Sabe era una niña muy talentosa; pero debo reconocer que mi capacidad no llegaba a tanto
-Tengo una buena memoria, señora Brief, no olvido el año nuevo del año 800
-Le felicito
-…Y se que usted tampoco lo olvida- era suficiente de estar escuchándola, si no daba indicios de retirarse, ella misma la sacaría de su oficina a como diera lugar-Puede engañar a todo un pueblo, señora Brief; pero no puede engañarlo para siempre
-Si es todo lo que tiene que decirme, detective Dodge, le invitó a retirarse
-Lo hare- le dirigió esa mirada inquisidora que siempre le dirigía, dio la media vuelta y se retiró del lugar, estaba segura que todo ese comportamiento extraño no era por la culpa ni por el nerviosismo, Bra Brief era demasiado fría para eso, quizá se había enfermado. Solo estaba segura de que un buen día la expondría, a ella y a todos los implicados, no se podía engañar a un pueblo para siempre, por más estúpido que este fuera, por más que se negara a ver la realidad, la verdad siempre saldría a la luz.
La ama de todo amo, Lans, miraba con atención el informe de la 46, siempre supo que era un capricho de Ballard; pero quizá debido a su inexperiencia en el mando o la impresión de que se trataba del mismo Ballard en persona, no le detuvo, al contrario fomento a que sucediera sin ningún problema. Incluso planeo la idea completa, se creo un consultorio para personas con problemas de fertilidad, en teoría, cualquiera tendría acceso a él; pero debido a los costos era obvio que sería restringido a un subgrupo de la población, de todos ellos se tomó un grupo selecto, 46 parejas cuyo futuro hijo o hija, sin su consentimiento, se les implantaría en su DNA genes de una extraterrestre, genes de saiyajin y a su vez se expresarían otros para que murieran tempranamente; si, era probable que se levantarían sospechas, pero hallarían soluciones sobre la marcha, además siempre estaba la opción de ocultarlo al público en general, el rebaño como ellos le llamaban, que se tragaría cualquier invento sobre todo si era algo fuera de su entendimiento.
Le habían pasado quejas de la dirigente del proyecto, Templado, de que la inserción del capricho de Ballard arruinaría el proyecto, que ya existía otro tal cual y que no había necesidad alguna de seguir con él que le estaban imponiendo "estamos desperdiciando a un ser humano con cualidades insospechadas, no sabemos su potencial, ya conocemos todo sobre los híbridos o pronto estaremos cerca con el hijo de Eva" pero Lans hizo caso omiso, le ordenó seguir sin objeción alguna, para eso estaba de cualquier forma, se dio cuenta que ella ya no se tragaba tan fácilmente la idea de que ayudaba a formar parte de un nuevo futuro, en el adelanto de la evolución humana, que esa chica sería un potencial enemigo y era de quien había que tener más vigilancia, sabía demasiado, a la primera señal de traición tendrían que aniquilarla.
Ella misma supervisó el proyecto 46 de principio a fin
-¿Ya tienes a la pareja que serán padres de la 46?- la joven científica, detrás de su escritorio, tomó una carpeta amarilla con el nombre Ranvier escrito y lo extendió con molestia- Ranvier ¿Quiénes son ellos?
-Una pareja de funcionarios del gobierno, él es representante del senado mundial, ella es secretaría del estado de ciudad del este, los dos han intentado tener hijos por años y nunca lo han logrado, son perfectos para su capricho- Lans le reprendió con la mirada, no era nadie para cuestionar las decisiones del sistema alfa, en realidad ella debía considerarse favorecida porque personalidades de la talla de Ballard y ella misma se dignaban a hablarla- lo siento- dijo a regañadientes, harta de esa clase de trato, desde hacia tiempo que no creía en el nuevo futuro y la evolución de la humanidad, solo continuaba en el proyecto por amenazas directas contra su vida y la de su familia, además era todo su tiempo invertido en ese proyecto como para dejarlo a la deriva por una estupidez- ambos padres son similares a Ballard y a Eva, de hecho la madre de uno de ellos tiene cierto parecido físico a la señora Ox, nunca sospecharan que la niña no es hija suya- complacida asintió, pidió que se le enterara con detalle del progreso del proyecto ya que era determinante para los sucesos de un futuro inmediato; pero sobre todo quería saber sobre la 46, el hibrido saiyajin con la más alta elite del mundo
Se enteró luego que la niña ya había nacido y que los padres nunca sospecharon que ella no llevaba su sangre, probablemente jamás lo sospecharían. Le mostraron una fotografía de la pequeña "Eva", como fue llamada internamente, una niña cuyas similitudes a los supuestos padres harían dudar a cualquiera de que no se trataba de una hija suya.
Supo que Ballard merodeaba la escuela de la pequeña de apenas 7 años, era un día soleado cuando le vio de pie junto a su auto mirando a la niña desde lejos, con una melancolía que no podía ser cuantificada, quizá quería abrazarla, decirle que era su padre, que ella era la hija de una mujer especial y que no era un secreto que la amaba más que a nada en el mundo.
Lans, en ese entonces una mujer mucho más joven que el legendario Ballard, un amo de segundo orden que hasta ella respetaba, se acercó a hablar con él, pronto su comportamiento comenzaría a generar sospechas
-Mírala- le señalo a la niña sin darle más importancia a sus preocupaciones- siempre esta sola, meciéndose en ese columpio, nadie es amigo de ella ni ella quiere ser amiga de nadie. Parece una adulta, analiza el mundo meciéndose en ese columpio, estoy seguro que saca sus propias conclusiones sobre todo lo que le rodea…y su parecido es casi igual a su madre- tal como lo creyó, él deseaba estar al lado de esa niña, conocerla, después de todo era su hija-quiero hablar con ella
-Imposible- contestó Lans de manera autómata, esta era una de esas reglas que no podían romperse- ella no puede saber de ti, nunca debe enterarse que tú eres su padre y mucho menos debe enterarse quien es su madre.
-Si, lo entiendo…es solo que…ella
-Es hija de Eva y solo ese hecho la hace totalmente distinta a tus otros hijos; pero tienes que entenderlo, no puedes hablar con ella jamás.
-Lo entiendo- pero no le hizo caso alguno, tiempo después supo que él saludo a la niña y ella le respondió con una sonrisa, se agradaron desde que se vieron o al menos eso fue lo que le dijeron aquellos que vigilaban a Ballard constantemente; más nunca volvieron a verse, tampoco se supo que fue lo que él le dijo a la niña; pero con seguridad no reveló que era su padre, aquello era demasiado para él, nunca podría soportar que debido a él los planes de los amos del mundo se vinieran a bajo, el nacimiento de Susan Ranvier era el máximo riesgo que podía tomar.
Llevaban semanas buscándola, casi dos meses; pero ella simplemente desapareció de la tierra y con ella el chip. Encontrarla antes de su muerte era prioritario ¿Qué planeaba hacer¿Por qué llevarse el chip? Desafortunadamente su trabajo no podían recuperarlo, todos los archivos habían sido borrados con tanta escrupulosidad que era imposible recuperarlos. Su única oportunidad era con William Duffy; pero era inútil, su enfermedad pronto comenzaría a dar síntomas y le haría totalmente inútil para recordar los más ínfimos detalles sobre uno de los proyectos clave que cambiarían por completo a la humanidad, no tenía caso, solo encontrar a la autora principal, si es que daban con ella.
-La capacidad para producir engaños y fraudes ha rebasado la capacidad de la humanidad para darse cuenta de ellos…jamás querrán darse cuenta de lo que sucede a su alrededor por si mismos, ni siquiera porque otra persona lo haga, para el mundo la mentira es más creíble que la verdad, nunca aceptarían que están siendo engañados como niños de menos de 7 años- iban al informe del rey de la tierra, una simulada verdad que en el fondo todos sabían que era mentira-pero nada de eso esta completo sin ese chip no se podrá avanzar hacia el siguiente paso: la interface de la neurona-microprocesador, sin eso no podremos influir sobre el ganado humano, no podremos controlar su humor, su pensamiento, en ultima instancia…
-No podremos controlar a los individuos- completó Ganong mientras miraba por una de las ventanas de la fina limosina mirando el sinfín de ciudadanos caminar por las calles sin sospechar de aquellos que realmente gobernaban y decidían sobre sus vidas- sin ese chip, Lans, habrá un inaceptable retraso de todo. Los planes estarán adelantados, mientras que uno de los principales estará estancando y siendo complementario de todos no podremos avanzar
-No es el más importante, ni el menos importante-corrigió Lans-tiene la misma importancia igual que todos y cada uno de los planes…hasta pareciera que Ranvier lo hizo a propósito, que sabe de la debilidad de Duffy
-Lo provocamos nosotros, ella solo se aprovecho de la situación
-Debimos prever esta situación…no tenemos perdón
-Es increíble pensar que solo hay una persona, además de Ranvier que puede recordar todo sobre ese chip y que a estas alturas comenzara a olvidarlo…después de todo es uno de los 46.
-Uno de los mejores- agregó Lans, tenían que encontrarla, no cabía la menor duda de ello; pero había burlado incluso la estrategia de trazabilidad de cada individuo. Cometieron uno de los más grandes errores que tenían prohibido cometer, subestimar, todos eran un enemigo potencial, incluso cualquiera de ellos; era ese estado de paranoia lo que les había permitido sobrevivir por siglos y siglos y ahora podría ser su perdición, un simple error podría costar generaciones de trabajo y ella no podía ser la autora de tal tragedia para la humanidad.
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Hasta esos momentos era difícil visualizar su futuro, llevaba horas pensando en lo mismo sin tener resultados, al final no sabía que hacer con ese hijo que no se esperaba, a fin de cuentas producto de una noche de pasión en la que intentó recuperar el amor de un hombre al que no sabía si amaba o tal como él decía era un capricho.
Era extraño como sucedían las cosas, muchas mujeres buscaban fervientemente ser madres y ella que no lo quería estaba embarazada, que vida tan rara.
-Señora Brief- escuchó por el intercomunicador¿ahora que sería? Si era Dodge otra vez ya podía irse regresando por donde vino
-¿Qué pasa?- pregunto con molestia ¿Cómo se atrevía a sacarla de sus pensamientos?
-Uno de los jóvenes del proyecto del chip esta aquí
-¿Qué es lo que quiere? No tenemos nada de que hablar a menos que sea urgente- escuchó un murmullo y de nuevo su secretaria
-Aparentemente es sobre el nuevo jefe del proyecto, el joven Duffy, dice que es urgente- ¿Duffy? Aquello le hizo dudar, él jamás había presentado problemas ¿Qué tendría que estar pasando para que uno de sus subordinados viniera a quejarse?
-Hazlo pasar- entró a su oficina un joven que apenas rebasaba los 20 años de edad, portando una bata amarillenta de laboratorio, nervioso ante la presencia que estaba frente a él. Dejo pasar un trago amargo de saliva dándose valor para hablar ante ella- ¿Qué sucede con Duffy?
-…pues vera- se detuvo un momento a pensar, aquello la desesperaba sobremanera, más le valía que hablara rápido no tenía tiempo que perder- el se ha estado comportando de una forma extraña- sus ojos negros azabache se encontraron con los de su jefa- lo hallamos vagando por los pasillos cercanos al laboratorio, nos dijo que se perdió y que no sabía donde estaba- a cada palabra ganaba valor para hablarle a esa intimidante mujer-a veces tenemos que repetirle de que estamos hablando y otras simplemente nos mira; pero parece que no nos entiende, a veces se queda horas en el buscador de internet porque no puede recordar que página iba a buscar…es otro hombre, señora Brief, es como si todo lo que es él se estuviera escapando de sus manos poco a poco- en un principio le pareció algo increíble; pero no creyó que realmente el joven hubiera ido ha verla solo para un invento suyo, sobretodo con tan claros síntomas de algo inevitable
-¿Esta con ustedes?-él asintió- pues iremos a verlo
Ganong le mencionó que la joven elite se estaba muriendo a temprana edad, entre las enfermedades menciono el Alzheimer, la enfermedad en que se olvidaba todo incluso quien era uno mismo ¿sería posible que estuviera enfrente de uno de esos jóvenes que morirá tempranamente? William Duffy no rebasaba los 25 años de edad, en teoría era casi imposible que tuviera tal enfermedad; a menos que…las manos de los amos del mundo estuvieran detrás de todo ello y él hubiera estado predestinado para morir de esa forma desde su concepción; pero no era eso lo que la dejaba pensando, si no la intriga de no saber que estaba sucediendo en realidad ¿Qué ganaban ellos con diseñar a jóvenes genios que vivirían tan corto tiempo?
-Aquí esta- sentado detrás de una computadora de pantalla plana se hallaba Billy Duffy tratando de recordar que hacia ahí- señor Duffy- porque estaba frente a esa computadora- señor Duffy- ¿Cómo demonios se hacían búsquedas por internet?
-Si ¿Qué sucede?- todos cesaron de hacer sus quehaceres en el laboratorio en cuanto vieron llegar a la vicepresidenta de la empresa, había bajado desde sus dominios solo para ver el comportamiento tan extraño del joven- le vino a ver la vicepresidenta de la corporación
-¿De donde?- su mirada era gentil y sin embargo se hallaba perdida en algún punto vacio en su mente en donde se suscitaba una fuga de su vida, de su personalidad hasta dejarlo en un vacio oscuro y perpetuo y al final tan solo quedaría las trazas de un cuerpo humano sobreviviendo sin más objeto que el mero hecho de sobrevivir; Bra lo comprendió, era probable que el tuviera esa enfermedad, la había vito antes en su abuelo, un anciano de más de 80 años; pero ¿él? Un joven de 24 años
-De aquí de la corporación- se hizo un silencio absoluto tan solo se escuchaba el susurro de los motores de los aires acondicionados.
-Cierto, la corporación Cápsula- miro de nuevo extrañado la computadora y su mirada gentil se cruzó con los ojos incrédulos de Bra Brief- Hola, mi nombre es William Duffy ¿y el suyo?- apretó los ojos, era una adolescente de nuevo viendo a su abuelo olvidar todo y todos, no podía dejarlo así
-Hoy mismo llamare un médico para que nos diga que pasa con él- dictaminó finalmente mientras se daba la media vuelta, resuelta a no seguir viendo aquel desperdicio de talento.
-Pero yo estoy bien
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Subió al techo del edificio más alto del mundo por un poco de aire fresco, eran demasiadas emociones encontradas en un día.
-Es tranquilizador aquí- no se percató que unos metros de ella, con su hija dormida apoyada en su pecho, estaba Samuel, contemplando el atardecer- Sharon ama esta vista, aunque casi siempre se queda dormida antes de la puesta de sol- no supo que responder, se sentía nerviosa a su lado, una sensación tonta…se había enamorado de él, se dio cuenta en ese instante en que acaricio el cabello de su pequeña, su juego de celos y traición le salió contraproducente y terminó atrapada en él
-¿Me odias, Samuel?- no sabía de donde tomó el valor para preguntarle; pero necesitaba escucharlo.
-Debería de irme- se encamino hacia el elevador, Bra le llamó y le pidió con trémula voz que le contestara; pero no pudo hacerlo, tan solo salió de ahí, dejándola aun más confundida que antes; pensó en decirle en ese momento que estaba embarazada de él y estaba considerando en no tener a ese hijo; pero ¿De que hubiese servido? No era conveniente que lo supiere, el amaba a sus hijos más que a nada en el mundo y aun si la odiaba no permitiría que su hijo muriera aun antes de nacer, podía escucharlo decirle que ese niño no tenía la culpa de sus errores; pero…
Por fin llego a su departamento saturado de recuerdos, aunque en esos momentos solo quería tomar un baño y dormir. Como era su costumbre dejo encendida su maquina contestadora para escuchar los mensajes que había recibido, los primeros fueron de unas amigas que regresaban de un largo viaje y que querían verla un dia de esos, varios más eran de Goten pidiéndole que contestara a sus llamadas y que tenían que hablar sobre muchas cosas; pero la llamada final fue la que le hizo detenerse por completo con tan solo escuchar su voz
-Nunca podría odiarte, no importa cuanto lo intente…simplemente, no…- y luego el zumbido de la línea y la voz que anunciaba el fin del mensaje
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-Búscala, Ganong, aun si es por debajo de las piedras, aun si se tiene que remover cada centímetro en este planeta; nunca antes se había estado tan cerca de la dominación completa del mundo, de dar el poder a una elite que gobernase sobre el mundo según se ha planeado desde los comienzos de nuestra fundación…y Susan Ranvier no lo va arruinar, nosotros le dimos la vida y nosotros se la vamos a quitar
-Así se hará, Lans
